¡Hola!
Sin duda me agrada este capítulo, me ha costado mucho escribirlo pero sin duda nos relata un momento serio. Tengo reservado para el siguiente capítulo momentos más emotivos y algunos tristes, no pregunten por qué.Sin más para decir, espero que disfruten el capítulo.
Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.
Ambientado después de los sucesos en Exegol.
Capítulo 31: Mustafar [Parte 2]
"Aquí les habla el General Poe Dameron, senadora, creo que ya encontramos el castillo de Darth Vader, sigan nuestra señal"
Se escuchó a través del transmisor de la nave de mando. Mara sonrió y de inmediato ordenó a su piloto seguir la señal de los x-wing.
- Bien hecho Poe, en seguida te alcanzamos - felicitó la pelirroja.
"Todavía nos falta revisar pero a simple vista sólo veo naves abandonadas y un hangar sin vigilancia... parece que no hay nadie"
- No podemos descuidarnos, Glenn podría estar oculto en el castillo, les doy mi permiso para aterrizar, dentro de poco llegaremos - habló la pelirroja a través del comunicador.
"Entendido Senadora Holden... Espere, hay una nave en las orillas del río de lava"
- No te distraigas, quizás es una chatarra abandonada de hace muchos años, tú guía a los X-wing hasta el hangar y espera allí, nada más - ordenó la pelirroja.
"Pero senadora, la nave está volcada y soltando humo, al parecer llegó aquí hace poco, tengo que ayudar al piloto"
- ¡¿Qué?! ¡Poe, no te distraigas por favor! Estamos cerca de encontrar a ese desgraciado - exclamó Mara tratando de no enfadarse - Guía a los X-wing hasta el hangar del castillo, después ayudaremos al piloto de esa nave si es que sigue con vida.
"... ¿Lo promete? "
- Dije que ayudaría a todo aquel que lo necesitara, pero primero debemos capturar a Glenn y salvar al hijo de Rey - explicó la senadora - Poe... ¿Por qué quieres ir a revisar esa nave?.
"No es nada senadora, sólo... creo que ya he visto esa nave antes"
- Por favor, no te distraigas, es importante capturar a Glenn, en seguida te alcanzamos - dijo Mara para después cortar la comunicación.
En ese momento sintió una presión en el pecho, eso no era bueno, si algo había aprendido de Luke era que cuando tenía esa sensación, algo malo iba a suceder.
- Tengo un mal presentimiento sobre esto - murmuró la pelirroja llevando su mano al pecho - La fuerza... No, aún no.
La fuerza le estaba exigiendo que volviera a conectarse con ella, pero Mara aún no se atrevía a hacerlo, no hasta que fuera necesario. Por ahora, era una senadora y debía guiar a su flota.
- ¿Se siente bien Senadora Holden? - preguntó Kaydel al ver el semblante dolido de la pelirroja.
- No, no es nada, estoy bien - mintió - Prepare a mis guardias Teniente Connix, su General ya encontró la ubicación del castillo.
- A sus órdenes Senadora - obedeció la rubia.
- Finn... - lo llamó Mara - Por favor prepara al primer escuadrón, muy pronto vamos a aterrizar.
- Entendido senadora - asintió el moreno.
Mara sacó su sable de luz procurando que nadie la viera, miró la empuñadura por unos segundos para después cerrar sus ojos y extenderse. Se conectó con la fuerza pero lo que sintió no fue nada agradable.
- Oscuridad, dolor y sufrimiento - pensó y con mucho temor guardó el sable otra vez.
Una lágrima resbaló por su mejilla arrugada y sólo rezó en sus adentros.
- Por favor Luke, guíame - Mara cerró los ojos y volvió a cortar su conexión con la fuerza, aquellas malas vibras no le hacían nada bien.
Mientras tanto, en el Halcón Milenario, la Jedi estaba en un debate mental sobre apoyar la idea de su esposo o defender a Hux.
El transmisor de la nave estaba sonando y el wookiee fue el encargado de contestar.
"Rey ¿me oyes? ¿Por qué no me contestaste antes? Da igual, escúchame, encontramos el castillo"
Ben reaccionó de inmediato al escuchar las palabras del piloto.
- Soy Ben, ¿están rodeando el castillo? ¿quiénes lo están vigilando? - preguntó el pelinegro.
"Pues la verdad no hay nadie, sólo unas cuantas naves, quizás abandonadas hace mucho, enseguida mi equipo y yo vamos a aterrizar, por favor sigan a la senadora"
Esta vez, Rey decidió hablar - Muchas gracias Poe, seguiremos tu señal - dijo cortando la comunicación para después mirar seriamente a su esposo.
- ¿Qué? - fue lo único que pudo decir ante la mirada de la Jedi.
- No puedes entrar en la mente de Hux, no a menos que él acepte - declaró Rey sosteniendo su mirada firme.
- ¿Qué? ¿Pero por qué? - reclamó el pelinegro.
- Porque eso es lo que haría Kylo Ren, y tú no eres Kylo Ren ¿verdad? - contestó la Jedi.
Ben se quedó mudo ante las palabras de su esposa, sin duda alguna sólo ella sabía controlarlo y hacerlo sentir como un niño castigado.
- Lo siento, lo había olvidado... - susurró disculpándose - Pero necesito ver en la mente de Hux, él sabe más de lo que nos ha dicho, sólo que no lo recuerda, pero toda esa información está en su mente.
- ¿Acaso crees que nos está ocultando algo más? - preguntó la castaña.
- No lo sé... Pero quizás sabe algo que nosotros no - contestó Ben - Rey, estoy desesperado... Solamente quiero saber por qué carajos querría ese anciano a mi hijo.
- Yo también estoy desesperada pero eso no significa que voy a querer invadir la mente de Hux - la Jedi se levantó de su asiento de piloto dejando a Chewie al mando de la nave.
- Ya me disculpé, y si quieres lo hago otra vez, "lo siento" - repitió un poco molesto.
- Ben... Nunca vuelvas a intentar entrar en la mente de cualquier persona, no sin su consentimiento - sentenció la castaña - Lo importante ahora es salvar a nuestro hijo y acabar con Glenn.
- Está bien, no lo haré - prometió el pelinegro sintiéndose indefenso ante la mirada seria de su esposa.
Rey estaba molesta pero de todas formas abrazó a su esposo susurrando cerca de su rostro - Yo me casé con Ben Solo y tengo un hijo con Ben Solo, por favor nunca vuelvas a intentar hacer algo así.
- Perdón... Pero sé que Hux no me va a dejar entrar en su mente, nadie querría eso - habló el pelinegro bajando la mirada a los labios de su esposa.
Pero no se atrevió a besarla, y no es que no quisiera hacerlo.
En ese instante, una alarma sonó alertando a los tripulantes tanto de la nave de mando como del Halcón Milenario.
"¡Senadora Holden, naves Caza Tie nos están atacando!"
Gritó Poe haciendo escuchar su voz en todas las naves que estaban a cargo de Mara.
- ¡General Dameron, desvíe a los Caza Tie lejos del castillo! - ordenó la pelirroja - ¡Nos estamos acercando al hangar!.
"A la orden senadora, ustedes invadan el castillo, nosotros los distraeremos"
Decenas de disparos se escucharon desde afuera del castillo; mientras tanto, Zorii junto a Lando y Temiri abandonaron la prisión del palacio subiendo a través del ascensor. Se habían encargado de asesinar a todos los stormtroopers que estaban vigilando las celdas, pero no sabían lo que encontrarían más arriba.
- Temiri... Cálmate, sé que no es agradable ver todo esto pero muy pronto vamos a encontrar a tu hermano - le dijo la rubia al niño pelinegro.
Él simplemente asintió confiando en las palabras de la traficante.
- Desde hace rato se escuchan disparos - comentó Lando.
- También lo noté ¿qué crees que esté pasando allá afuera? - preguntó Zorii viendo al moreno.
- Sólo espero que sea la ayuda que tanto necesitamos justo ahora - contestó el mayor murmurando.
- ¿Podría ser la maestra Rey? - preguntó Temiri viendo a los dos adultos.
- Tal vez - fue lo único que dijo la rubia antes de que las puertas del ascensor se abrieran - Andando.
Lando y Zorii tenían sus blasters listos para disparar a cualquiera que se les cruzara en el camino.
Juntos, avanzaron por el pasillo del palacio que mostraba una decoración gris y oscura, no faltó mucho para que un grupo de hombres encapuchados aparecieran asustando al niño Temiri.
Aquellos hombres ocultaban sus rostros y poseían herramientas de gran tamaño que sin duda podrían ser mortales.
- Temiri... Cuando veas la primera oportunidad, corre - murmuró la rubia sosteniendo su blaster con un poco de miedo.
El niño se quedó callado viendo a aquellos seres encapuchados, se veían temibles y peligrosos.
- ¿De dónde rayos salieron estos tipos? - Lando estaba alterado sin saber si sería posible pelear sin salir herido o muerto.
El moreno bajó su blaster y en un acto torpemente planeado se lanzó hacia uno de los hombres tratando de quitarle su herramienta. Los demás no tardaron en reaccionar y defendieron a su compañero pero Zorii aprovechó ese momento para disparar con su blaster asesinando a dos de ellos.
- ¡Vete, busca a tu hermano y salgan de aquí, nosotros te alcanzaremos después! - le gritó la rubia al niño.
Temiri se quedó petrificado por unos segundos pero las palabras de Zorii lo hicieron reaccionar, y tomó una dura decisión, desobedecer a la rubia.
Se armó de valor y gracias al entrenamiento que había tenido con Rey, empujó a uno de los encapuchados con ayuda de la fuerza, acto que Zorii aprovechó para disparar. Lando seguía luchando por su vida pero su rival era más alto y fuerte.
Dos hombres se enfrentaron a la rubia quien tuvo que dejar a Temiri solo e indefenso.
Pero el niño era muy astuto, con mucha rapidez, esquivó los ataques de su oponente que sostenía una arma filosa en sus manos.
Temiri retrocedió lo más que pudo para después correr hacia su oponente y saltar dando una voltereta, cayendo justo detrás del encapuchado, sacó el pequeño aparato que le había dado Zorii y lo usó contra el enemigo aturdiéndolo.
Lando y su rival entre el forcejeo cayeron juntos al suelo dejando ver el rostro del encapuchado - ¡Dispárale, dispárale! - le gritó a la rubia.
Zorii apuntó su blaster justo a la cabeza del enemigo y disparó con mucha furia.
Lando suspiró aliviado dejándose caer al lado del cadáver.
- ¿Se encuentra bien señor Lando? - preguntó Temiri viendo al moreno cansado.
- Tranquilo niño... Se supone que debías huir, pero de todas formas... buen trabajo - respondió el mayor con la voz entrecortada por el cansancio.
- Levántate anciano - dijo Zorii en modo de burla extendiéndole su mano.
- Esta vez no negaré lo que dices, en verdad ya estoy viejo para estas cosas - tomó la mano de la rubia y con su ayuda logró ponerse de pie.
- Señorita Zorii, estos hombres dan miedo - habló Temiri señalando el cadáver con el rostro descubierto.
- Ocultistas... Seguidores del Lado Oscuro - declaró Lando viendo todos los cuerpos - Temiri ¿de pura casualidad el hombre que te raptó tiene algo que ver con los Sith?.
- Yo... creo que sí, todo fue muy rápido señor Lando, yo llegué y cuando vi al senador anciano con un sable de luz rojo, quise enfrentarlo pero no fui fuerte... Nos raptó a mí y a Anakin, pude sentir la energía de mi hermanito mientras estuve inconsciente pero ahora... no siento nada - explicó el niño bajando la mirada - Quizás aún está lejos, este castillo parece ser muy grande.
- Tal vez... Pero tranquilo, lo encontraremos - Zorii acarició la cabellera del niño para animarlo un poco - Vámonos, no quiero tener que enfrentarme a estos tipos nunca más en mi vida.
- Estoy de acuerdo contigo - apoyó Lando recogiendo su blaster del suelo.
Temiri buscó con la mirada su electrocutador y lo encontró cerca de aquel hombre con el que se había enfrentado, se acercó para recogerlo pero en ese instante no vio venir el ataque.
Zorii empujó al niño a un lado y recibió una gran cortada en la pierna derecha, Lando de inmediato reaccionó en defensa de sus amigos y disparó contra el enemigo.
- ¡Ahh! - gimió Zorii de dolor cayendo al suelo.
- ¡Señorita Zorii! - gritó Temiri asustado al ver la sangre extendiéndose por toda la pierna de la rubia manchando su traje.
- Tranquila, tranquila - Lando la tomó entre sus brazos y vio la gran herida en la mujer - Rayos...
- No... Señorita Zorii, lo siento mucho... Es mi culpa - Temiri comenzó a llorar viendo el estado de la rubia.
- No es nada... No es nada - repetía Zorii mientras su rostro mostraba un semblante de dolor.
- Te estás desangrando, no debes moverte mucho - Lando rasgó parte de su chaqueta y envolvió la herida de la rubia con la intención de detener el sangrado - Podrías desmayarte dentro de poco.
- Cállate estúpido... Estoy bien - mintió la rubia intentando ponerse de pie pero al instante cayó - Maldición...
- Sube a mi espalda, yo te cargaré - le ordenó el moreno.
- ¿Qué? No seas ridículo - soltó la rubia con molestia.
- Es la única forma de continuar, ya no puedes caminar, sólo te harías más daño - explicó el moreno.
- Por favor señorita Zorii, haga caso al señor Lando - suplicó Temiri entre lágrimas.
Zorii estaba dolida, y por su orgullo quiso fingir que se encontraba bien, que era fuerte, pero no era cierto.
Miró los ojos tristes del niño y decidió aceptar.
- De acuerdo... Lo haré - se tragó su orgullo para después, con ayuda del niño, colocarse en la espalda del moreno.
- Tú tendrás el blaster, yo te sostendré - dijo Lando mientras le pasaba el arma con una mano.
- Un blaster no será suficiente para defendernos... - murmuró Zorii fijando su vista en el niño - Temiri ¿sabes disparar?.
El pelinegro se puso nervioso ante la pregunta de la rubia, pero entonces vio su herida y supo que necesitaban defenderse para sobrevivir.
Recogió el blaster de Zorii y asintió; a pesar de no saber disparar, había visto muchas veces a su tía Maz dispararle a sus clientes más rebeldes y tener peleas con el sindicato al que una vez perteneció.
La nave de mando fue la primera en aterrizar, las puertas se abrieron y de inmediato salió el primer escuadrón enviado por el Senado, entre los soldados se encontraba Finn, el ex-stormtrooper dispuesto a luchar con tal de ayudar a su mejor amiga.
- Senadora Holden, el primer escuadrón está listo para invadir el castillo - informó la Teniente Connix.
- Bien, con mucha suerte el General Dameron y su equipo lograron alejar a los Caza Tie, dé la orden para que invadan el castillo - Mara se puso junto a sus guardias listos para salir de la nave.
- S-senadora ¿usted va a ir hasta allá? - preguntó Kaydel sorprendida - Si quiere yo puedo hacerlo, no es necesario que usted se arriesgue, su seguridad es importante.
- No es necesario, de hecho, necesito que te quedes aquí para comandar a los escuadrones, mis guardias me protegerán - dijo la pelirroja con un blaster de gran tamaño en sus manos.
- Entendido Senadora Holden - obedeció la teniente ocupando el lugar que antes le pertenecía a la pelirroja.
Mara Jade cerró sus ojos durante unos segundos y soltó un suspiro para después conectarse con la fuerza, dentro de su túnica se encontraba oculto su sable de luz.
- Vamos - ordenó Mara abriendo sus ojos y de inmediato sus guardias le obedecieron.
Al mismo tiempo, el Halcón Milenario había aterrizado, Rey fue la primera en salir de la nave siendo seguida por Ben. Chewie salió después junto con Rose y Armitage rugiendo que nadie se adelantara.
- ¡Rey, no te apresures! - gritó la asiática que se encontraba mucho más atrás.
- ¡Mi hijo está en ese castillo y debo salvarlo! - la castaña corrió al lado de su esposo mientras a lo lejos se podía ver al primer escuadrón cerca de la entrada del castillo.
Pero las puertas se abrieron automáticamente, como si fueran una colonia de hormigas, decenas de stormtroopers fueron al ataque.
- Esto era lo que Glenn estaba ocultando... Una parte de la Primera Orden logró llegar hasta aquí - susurró Ben viendo con furia como uno a uno iban cayendo.
- Se ocultaron todo este tiempo... ¿Por qué? - Rey miró confundida a su esposo buscando alguna respuesta.
- No lo sé, pero ellos tienen a nuestro hijo y hay que sacarlo de este lugar - fue lo último que dijo Ben antes de volver a correr hacia el campo de batalla que se había formado en las afueras del castillo de Darth Vader.
Chewie rugió para después correr detrás de sus amigos y con su ballesta disparar a los stormtroopers.
- Nuestra prioridad es infiltrarnos en el castillo, no podemos perder tanto tiempo aquí - dijo Rose en voz alta.
Chewie asintió y decidió cubrir a sus amigos para facilitarles la entrada al palacio. Rey se defendía con su sable de luz amarillo, peleando junto a su esposo el cual sin duda alguna era hijo de Han Solo por su gran puntería con el blaster.
Los 5 lograron adentrarse en el castillo mientras el primer escuadrón al mando de Finn se encargaban de los stormtroopers.
- Vamos, vamos - Rose corrió en busca de algún ascensor junto con Hux y el wookiee, pero entonces se dio cuenta que la pareja no los seguía - ¿Rey? ¿Ben?... ¿Qué pasa?.
La Jedi tenía la respiración agitada, sentía el frío en el ambiente y una energía que la hacía estremecerse.
Ben no era la excepción, el pelinegro apretó con fuerza su blaster cuando detectó aquella oscura presencia.
- Palpatine... - murmuraron al unísono.
Rey estaba asustada y Ben se encontraba furioso.
Las naves X-wing volaron alrededor del castillo intentando disparar a los stormtroopers. Mara estaba junto a sus guardias luchando por defender a los suyos.
- Senadora Holden ¿qué hace aquí? Usted debe mantenerse a salvo - le dijo Finn poniéndose a su lado mientras la pelirroja disparaba sorprendiendo al moreno - ¿D-dónde aprendió a disparar así?.
- En otra ocasión te cuento mi historia, ahora lo importante es acabar con todos ellos - respondió la senadora avanzando.
Finn reaccionó y de inmediato volvió a la batalla mientras Poe los ayudaba desde su nave.
"Aquí Poe Dameron, vamos a aterrizar todos los X-wing, no podemos seguir disparando, hay riesgos de herir a nuestros compañeros"
Se escuchó a través del comunicador en la nave de mando.
- Entendido Poe, aterricen cerca de la nave de mando, los esperaremos con armamento listo - contestó la teniente.
"¿Kaydel?... Si tú estás allí ¿dónde está la Senadora Holden?"
- Fue a pelear con los demás - respondió la rubia.
"Vaya, ella lo decía en serio, pensé que estaba bromeando o algo así... ¡Espera! Debemos mantener a la Senadora con vida, no podemos permitir que nada le pase"
- Traté de detenerla pero ella estaba decidida a luchar - explicó Kaydel tratando de calmar a su general.
"Estoy aterrizando, enseguida iré a la nave de mando con el resto"
- Entendido - dijo la Teniente Connix para después cortar la comunicación.
Los X-wing aterrizaron en el hangar mientras la pelea continuaba. BB8 bajó de la nave y esperó al piloto.
- Vamos amiguito, te dejaré con Kaydel - le dijo Poe al droide mientras corrían hacia la nave de mando.
En ese momento, el droide soltó pitidos que hicieron detener al piloto.
- ¿La escaneaste?... ¿Estás seguro de que era una Y-wing? - preguntó Poe mientras el resto de los pilotos seguían corriendo en dirección opuesta a la batalla.
BB8 lo afirmó.
- ¿Y el piloto de la nave?... ¿Su cuerpo estaba allí?.
El droide contestó que no había ningún ser vivo o cadáver.
- Zorii... - susurró Poe dándose la vuelta para ver a lo lejos la entrada de aquel temible castillo.
Se nos viene una pelea bien grande :vPor favor comenta para hacerme saber tu opinión respecto al capítulo.
