Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.

Ambientado después de los sucesos en Exegol.


Capítulo 32: Mustafar [Parte 3]

Cientos de disparos se escucharon por todo el palacio a causa de la guerra que se había desatado. Glenn estaba furioso y a su vez alterado, no les quedaba mucho tiempo y el bebé apenas estaba siendo analizado.

Y entonces los vio...

- ¡Nos encontraron! - exclamó el anciano sacando su sable de luz dispuesto a pelear.

Pero la pareja frente a ellos no hacía nada, simplemente estaban allí parados, como si no los pudieran ver.

Glenn estaba sorprendido y su vista se dirigió al bebé que estaba llorando sobre la camilla mientras los seguidores de Palpatine lo examinaban. Volvió a guardar su sable de luz y con rudeza sacó al bebé de su camilla quitándole los cables que estaban conectados en su pequeño cuerpecito.

Se giró para ver a la pareja pero ellos ya no estaban. Todos los presentes en la sala se miraron unos a otros y como conocedores del Lado Oscuro, de inmediato supieron lo que debían hacer.

Glenn llevó en sus brazos a Anakin y detrás lo seguían más hombres encapuchados, grandes seguidores del Emperador. Llegó hasta los aposentos de Palpatine y vio con mucha lástima el cuerpo putrefacto del que alguna vez fue su maestro, y ahora estaba muriendo.

- Han llegado... Saben que estamos aquí - murmuró Palpatine con una voz débil - No hay tiempo para preparar al niño... ¿Acaso es el fin?.

- Mi Lord... Creo que he encontrado una solución, no volverá a ser joven pero sin duda tendrá más tiempo de vida, hasta entonces podremos buscar otra solución - explicó Glenn viendo el pálido rostro de su maestro.

- ... Dime.


Ben miró a todas partes buscando el lugar de donde provenía aquel llanto, era su hijo, de eso estaba muy seguro.

- ¡Ani! - gritó Rey desesperada al oír los lloriqueos de su bebé, era la primera vez que experimentaba esa conexión con su pequeño hijo.

- ¿Lo escuchaste? - preguntó Ben y la castaña asintió mientras veía a todas partes buscando al pequeño bebé - Él no está aquí, nosotros sólo podemos escucharlo... Pero de seguro está cerca.

Rose volvió donde la pareja a toda prisa informando que habían encontrado un ascensor pero que no sabían desde qué nivel empezar a buscar.

- Sé a dónde ir - dijeron Ben y Rey al mismo tiempo. Ambos sentían un hilo invisible que los unía a su pequeño hijo.

Mientras tanto en las afueras del palacio, la valiente senadora se enfrentaba a los stormtroopers con ayuda de sus guardias; Poe llegó a toda prisa dispuesto a defender a sus amigos, además que debía buscar a una persona en específico.

- ¡Ya no son muchos, podemos retenerlos! ¡Ustedes vayan al castillo! ¡Nosotros nos encargaremos de esto! - ordenó Mara al equipo de Finn mientras disparaba con su blaster.

- ¡No la puedo dejar senadora, su seguridad es importante! - se negó el moreno.

La pelirroja apuntó a Finn con su blaster y disparó causándole un grave susto - Antes de preocuparte por mí, cuídate a ti mismo - habló Mara señalando detrás del moreno donde se encontraba el cuerpo de un stormtrooper.

- G-gracias senadora - Finn obedeció el mandato de la pelirroja e invadió el castillo junto con el primer escuadrón.

Poe siguió a su amigo ingresando dentro del palacio - ¡Finn! - lo llamó.

- ¡Sígueme Poe! - el moreno junto a su amigo y los demás se adentraron en el castillo - ¿En dónde está Rey?.

- Ella fue la primera en entrar aquí, está desesperada por encontrar a su hijo - contestó el ex-traficante en voz baja.

- Vamos a revisar todo el castillo, tenemos que asegurarnos que no quede nadie vivo en este lugar - dijo Finn y todos obedecieron separándose en distintos pabellones.

Poe iba junto a su amigo y un grupo de tres personas, en su mente tenía la prioridad de encontrar a la rubia y ayudarla si era necesario, había visto la Y-wing estrellada cerca del río de lava y entonces reconoció que le pertenecía a Zorii.

Por otro lado, en las afueras del palacio, la senadora peleaba ferozmente junto a sus guardias; gracias a su conexión con la fuerza, podía disparar de forma increíble a pesar de la edad, pero en un momento desprevenido el enemigo había comenzado a ganar terreno aniquilando a casi todos los fieles soldados de la pelirroja.

- ¡No debemos permitir que vayan hasta la nave de mando! - gritó Mara mientras disparaba con su precioso blaster hecho idealmente para ella - ¡Si destruyen la nave, nos será difícil salir de aquí!.

Uno a uno fueron cayendo los guardias de la senadora obligándola a tomar una decisión inesperada.

La pelirroja soltó su blaster para después, entre sus túnicas, sacar su viejo sable de luz; mostró una sonrisa burlona ante todos los oponentes, no era necesario quitarle los cascos blancos para saber que estaban sorprendidos de ver aquella arma.

- Bien... Empecemos - murmuró la pelirroja encendiendo su sable mostrando aquella hoja luminosa de color azul; un sable que había sido purificado con ayuda del Jedi Luke Skywalker.

Mara Jade hizo girar su sable y corrió directo hacia los stormtroopers sin importar que ellos estuvieran disparando, la fuerza estaba con ella y la protegía, la guiaba y sobre todo, la llenaba de valor y coraje como nunca antes lo había hecho.

La hoja del sable atravesó a diferentes stormtroopers facilitando el trabajo a los pocos guardias de la senadora que aún seguían con vida. Mara se movía con agilidad logrando esquivar los diferentes disparos que iban dirigidos hacia ella, sus manos manejaban aquel sable como si lo hubieran hecho desde siempre realizando distintas maniobras; a pesar de ya no tener entrenamiento, la pelirroja nunca olvidó las cosas que aprendió en su juventud y sobre todo, las cosas que aprendió gracias a Luke.

- ¡Senadora, lo logramos! - exclamó uno de sus guardias viendo a todos los stormtroopers eliminados.

- Por favor no digan nada acerca de lo que acaban de ver, es una orden - pidió Mara y sus guardias asintieron; nadie en el Senado sabía que la pelirroja era sensible a la fuerza y mucho menos que había servido al Emperador en su juventud.

Mara vio todo aquel campo de batalla dándose cuenta de las grandes bajas que sufrieron, lamentándose por todas aquellas personas que peleaban a favor de Coruscant y del Senado.

"Senadora Holden, ya no hay nadie para enviar a apoyarlos, el primer escuadrón ya se infiltró en el castillo"

Avisó Kaydel a través del pequeño comunicador en el oído de la pelirroja.

- Teniente Connix ¿Acaso este era...? - intentó decir la pelirroja viendo el uniforme de sus compañeros fallecidos.

"El segundo escuadrón"

Completó la rubia con un tono apenado.

- ¿Y cuántos regresaron del tercer escuadrón? Los X-wing... - preguntó la senadora.

"De los 15 pilotos, sólo regresaron 9; Poe quiso ir a luchar con ustedes, no podían disparar desde el aire, había riesgo de matar a nuestros compañeros, probablemente él y el resto de los pilotos se infiltraron en el castillo junto con el primer escuadrón"

- Entiendo... ¿Has sabido algo de Rey? - la pelirroja guardó su sable de luz ocultándolo entre sus túnicas y fue en busca de su blaster.

"No senadora, su comunicador no está activado, quizás ni siquiera lo tiene puesto"

Casi sale una grosería de la boca de Mara al escuchar eso, pero pudo controlarse.

- De acuerdo Teniente Connix, hablaremos después - la comunicación se cortó y Mara se tuvo que resistir las ganas de patear el cadáver de uno de los stormtroopers - 3 escuadrones... y la mitad están muertos - susurró lamentándose por ellos.

- Mi senadora, debemos llevarla de vuelta a la nave de mando para que esté segura - habló uno de sus guardias llamando la atención de la pelirroja.

- ¿Qué? ¡no! Tenemos que capturar al traidor de Glenn - se negó Mara - Vamos a ingresar al castillo - ordenó con autoridad.

- Pero senadora, ya no somos muchos, no podemos protegerla como se debe - volvió a hablar el guardia.

La pelirroja los analizó uno a uno, estaban cansados y la mayoría de sus compañeros estaban muertos, sin duda una gran pérdida.

- Ustedes vuelvan a la nave de mando, yo entraré sola - contestó luego de unos segundos y de inmediato sus guardias se negaron.

- No podemos dejarla senadora, nuestro deber es cuidar de usted - todos aquellos fieles soldados se rehusaron a obedecerla por su bien.

- Yo no puedo permitir que más gente muera, regresen a la nave ahora - dijo por último para después caminar hacia adelante.

Los guardias se miraron unos a otros y de inmediato siguieron a su senadora sin importarles el perder su vida, para ellos era un honor servir a la gran Senadora de Coruscant.


Rey y Ben iban adelante, siendo guiados por el pequeño vínculo que compartían con su hijo, un hilo invisible que les mostraba el camino a seguir.

- ¿Creen que Temiri esté en el mismo lugar que Anakin? - preguntó Rose caminando detrás de la pareja y a su lado se encontraba Hux.

Chewie rugió preguntando quién era Temiri.

- El padawan de Rey, larga historia - contestó la asiática dejando al wookiee confundido.

Otro llanto se escuchó en la mente de la pareja quienes de inmediato reaccionaron. Sabían que su hijo estaba en peligro, y más aún con la presencia de Palpatine en el castillo.

- Démonos prisa - la Jedi apresuró el paso hasta el punto de empezar a correr sin darse cuenta.

- ¿Qué? ¡Oigan, esperen! - pidió Rose corriendo detrás de sus compañeros.

Ben estaba alterado, los llantos de su pequeño hijo sonaban cada vez más fuertes en su cabeza, y Rey estaba peor, escuchar la voz de su hijo sin saber qué cosas le suceden la estaba matando, quería encontrarlo y abrazarlo para que ya no sintiera dolor.

- Lo está torturando... Es apenas un bebé - susurró Ben con el corazón agitado, y por un momento recordó las veces que una desconocida voz le hablaba cuando era niño, torturándolo mentalmente y manipulándolo a su antojo.

Rey estaba callada mientras corría desesperada en busca de su pequeño hijo, llenándose de odio contra aquel ser inhumano con el que compartía su sangre, un lazo que creyó haber eliminado hace 1 año en Exegol.

- Ani... - susurró con una voz apenas audible, y entonces se detuvo de golpe.

Ben también se detuvo al notar que su esposa ya no corría a su lado, giró su vista encontrando a Rey viendo fijamente las puertas metálicas que se encontraban a su lado derecho.

Rose, Hux y Chewie también se detuvieron notando el extraño comportamiento de la Jedi.

- Él estuvo aquí... - murmuró Rey extendiendo su mano hacia el interruptor de la puerta.

- ¿Quién? ¿Anakin? - preguntó la asiática viendo cómo las puertas se abrieron.

- No - contestó Ben acercándose a su esposa - Mi hijo no tiene una energía tan horrenda y malévola.

Los 5 se adentraron en la gran habitación notando la variedad de máquinas que se encontraban rodeando una cama vacía. Los cables estaban sueltos y había restos de una sustancia putrefacta manchando las sábanas.

En ese momento, Armitage fue el único que reaccionó a tiempo disparando torpemente hacia una esquina de la habitación donde un hombre se hallaba oculto en medio de la oscuridad.

Chewie rugió y con su ballesta lista para disparar se acercó al hombre herido, amenazándolo para que no se moviera. Un brazo del wookiee fue más que suficiente para arrastrar el cuerpo del hombre hacia la luz dejándolo al descubierto.

- Quítale la capucha - pidió Rey y Chewbacca obedeció dejando ver el rostro de aquel hombre.

- Un oculista, seguidor del Lado Oscuro y de... Darth Sidious - describió Ben viendo con desprecio el pálido y escuálido rostro del hombre.

- P-pueden matarme pero... El Emperador resurgirá... El Lado Oscuro nos dio una nueva oportunidad mediante el niño... - habló el escuálido hombre resistiendo el dolor de la herida en su abdomen.

- ¿Qué niño? - preguntó Ben molesto negando en su mente una y otra vez - ¡¿Qué niño?! - repitió tomándolo por el cuello.

Pero el desconocido sólo se rió en su cara y después giró su vista hacia la Jedi - G-gracias su alteza - dijo con burla - G-gracias por d-dar a luz al ni-niño.

Ben no lo resistió y soltó al hombre para después dispararle en la cabeza con su blaster.

- No... - susurró Rey con un nudo en la garganta negando una y otra vez - Glenn se llevó a Ani porque quería... dárselo a Palpatine.

Chewie rugió furioso al escuchar el nombre de aquel desgraciado inhumano que hizo tanto daño a la galaxia entera, y ahora, pretendía hacerle daño a un pequeño bebé.

- Quizás aún no sea tarde, podemos salvarlo - le dijo Ben a su esposa tomándola por los hombros - Él nos está llamando, nos está guiando para que lo encontremos.

Rose comprendió en ese instante toda la situación, escuchar el nombre del Emperador era más que suficiente para saber que los restos de la Primera Orden estaban involucrados en esta guerra, de la misma forma que los Sith y los Jedi.

- Tienes razón, pero... Palpatine - intentó decir Rey mientras los recuerdos de su última pelea con él se repetían en su mente.

- Lo venceremos juntos - declaró Ben viendo fijamente los ojos de su esposa - No recuerdes eso... No lo hagas.

- Sabes perfectamente que vencerlo no será fácil, aquella vez intentamos enfrentarlo y tuviste que sacrificarte por mí - le recordó Rey - ¿Cómo podemos evitar que eso vuelva a suceder?.

- Porque no va a suceder - finalizó Ben rodeándola con sus brazos - Eso no va a suceder... Y si así fuera, sabes que volvería a darte mi vida una y otra vez.

Rose decidió salir de la habitación para dejar a la pareja a solas y al notar que Chewie y Hux no hacían lo mismo, hizo una tos fingida llamando su atención.

- Creo que deberíamos dejarlos solos un momento - murmuró la pelinegra en voz baja y el wookiee al igual que Armitage asintieron saliendo de la habitación.


- Aquí Poe Dameron, necesito que me digan lo que han encontrado hasta ahora, y si se encuentran con Rey por favor comuníquenme con ella - habló el piloto a través de su comunicador.

- ¿Te respondieron? - preguntó Finn - Creo que el mío está dañado, nadie responde.

- Sólo espero que no les haya pasado nada a los demás - comentó Poe mientras estaba alerta en caso de que algún enemigo se hiciera presente.

"Poe, digo, General Dameron, soy la Teniente Connix hablando desde la nave de mando"

- ¡Al fin! Por favor Kaydel, quieres hacerme el favor de comunicarme con el resto del primer escuadrón, la verdad es que nos dividimos para examinar más rápido todo el castillo pero desde hace minutos nadie responde - explicó Poe mientras bajaba su blaster.

"Dame un momento... Al parecer... sus comunicadores están inactivos, algo debió pasar"

- Odio cuando dices eso... Está bien, dime ¿dónde está la Senadora? ¿logró volver a la nave de mando? - preguntó Poe mientras su amigo Finn pedía que le pregunte por Rose.

"No, pero tranquilo, ella está bien, lograron acabar con los stormtroopers y justo ahora ella y sus guardias deben estar en el palacio"

- Por el creador ¿acaso no piensa en su seguridad? - cuestionó el piloto un poco molesto - No importa, por favor comunícame con Rey.

"El comunicador de Rey no responde, al parecer ni siquiera lo lleva consigo"

- ¿Y Rose? ¿Puedes comunicarme con ella? - preguntó Poe sin percatarse de la presencia de un grupo de individuos que ferozmente asesinaron a sus compañeros.

- ¡Poe! - lo alertó Finn disparando contra los 4 encapuchados que se defendían con sus grandes herramientas.

El ex-traficante de inmediato preparó su blaster dando en la cara de uno de ellos. Él y su amigo se vieron en peligro y comenzaron a retroceder.

- Descuida Finn, somos 2 contra 3 grandes y misteriosos hombres que tienen unas "espadas" filosas y enormes que nos podrían cortar en pedazos. Las probabilidades de ganar son una a un millón - dijo Poe mientras retrocedía sin dejar de apuntar con su blaster.

- Eso no me alienta para nada - se quejó el moreno esperando algún milagro que los salve.

Tres disparos se escucharon detrás de los ocultistas que de inmediato cayeron de frente al suelo. Y como si no fuera suficiente, Finn les disparó dos veces más a pesar de que ya estaban muertos.

- ¡Eso fue un gran tiro señorita Zorii! - exclamó el niño pelinegro viendo que habían logrado acabar con los ocultistas.

- ¿Zorii? ¿Lando? - Poe bajó su blaster viendo a las personas que le habían salvado la vida.

- Yo también estoy aquí Poe - reclamó Temiri al ver que no lo había nombrado.

- ¡Niño! ¡Al fin te encontramos! - exclamó el piloto acercándose a Temiri para examinarlo, pero entonces notó la mirada que le dirigía la rubia - Lando ¿por qué estás cargando a Zorii?.

- Es un gusto verte otra vez Poe, la verdad tuvimos algunos problemas con estos tipos locos, Zorii está herida - contestó el mayor moviéndose para dejar ver la pierna herida de la rubia.

- No es nada, ni siquiera duele, sólo no puedo caminar - dijo la ex-traficante fingiendo ser fuerte - Supongo que estás aquí por el niño y el hijo de la Jedi.

- Así es, pero por ahora sólo quedamos Finn y yo, tienes que curar esa herida, afuera hay una pequeña flota de naves, allí te pueden atender - respondió Poe viendo un poco nervioso a la traficante.

- Gracias pero no creo que sea necesario - Zorii bajó la mirada viendo su herida - ... Está bien, creo que sí va a ser necesario.

- Zorii... Vi tu nave, sabía que estabas aquí dentro - murmuró el piloto y la rubia de inmediato alzó la vista sin poder creerlo - No te preocupes, te vamos a ayudar a salir de aquí.

Zorii asintió y sonrió en forma de agradecimiento.

- Señor Calrissian, sé que es un mal momento para preguntar pero necesito saber noticias sobre Jannah, no sé si me recuerda pero peleamos juntos hace 1 año en Exegol, Jannah se fue con usted y desde entonces no he sabido nada de ella ¿usted sabe dónde se encuentra?... Espere ¿qué hace usted aquí en Mustafar? - preguntó Finn.

- La culpa de todo la tiene un anzellano, todavía no entiendo cómo es que una criatura tan pequeña nos pudo meter en un lío tan grande - contestó Lando un poco molesto.

- La única criatura que nos metió en este lío fuiste tú y tu defectuoso sistema de coordenadas - la rubia le golpeó en la espalda - Babu no tiene la culpa de nada.

- ¿Babu Frik está aquí? - preguntó Poe sorprendido.

- Con Jannah, están abajo en las celdas - respondió Lando.

- ¿Jannah está aquí? - preguntó Finn aún más sorprendido - ¿Y por qué la dejaron en las celdas? Hay que sacarla de allí.

- Alto ahí muchacho, no es la única que está allá abajo - lo detuvo Lando.

- ¿A qué te refieres? - preguntó Poe.

- Abajo hay niños como yo - contestó Temiri llamando la atención de los adultos - Niños sensibles a la fuerza.

- La Senadora Holden no se equivocó... Glenn escondió esas naves y las trajo aquí, probablemente tomó a esos niños como prisioneros - murmuró Poe furioso - Hay que liberarlos.

- Pero primero hay que encontrar a mi hermanito, él está en peligro - interrumpió Temiri.

- Tranquilo niño, Rey ya lo está buscando, y lo mejor es que no está sola - dijo Poe revolviendo la cabellera de Temiri - Ahora, lo importante es salvar a esos niños y llevarlos a un lugar seguro ¿de acuerdo?.

- De acuerdo - asintió el niño pelinegro.

- La Senadora Holden prometió que ayudaría a todo aquel que lo necesitara - Poe dirigió su vista hacia la rubia - Andando.


Bueno, aquí termina la parte 3.

Por ahora...

En el siguiente episodio veremos a Jannah y a Babu Frik otra vez :3

Siendo sincera, a mí me encanta Babu ¡es tan lindo! A pesar de hablar como borracho.