Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.

Ambientado después de los sucesos en Exegol


Capítulo 33: Mustafar [Parte 4]

Babu se encontraba intentando abrir el seguro de la puerta mientras Jannah lo sostenía en sus manos.

- ¿Ya está listo amiguito? - preguntó la morena.

El anzellano golpeó dos veces el seguro que, dicho de forma específica, estaba casi destruido con sus cables sueltos. Esos golpecitos fueron suficientes para que las rejas se abrieran automáticamente.

- Ba-babu lo hizo - dijo el anzellano orgulloso.

- Bien hecho - Jannah volvió a colocar a Babu en su hombro y después ingresó a la celda para hablar con los niños.

De inmediato los infantes se asustaron arrinconándose en las paredes.

- Tranquilos, tranquilos... Venimos a ayudarlos - habló la morena tratando de sonar lo más amable posible - No les voy a hacer daño, mis amigos pronto regresarán y juntos los sacaremos a todos de aquí.

La niña twi'lek que ya antes había llamando la atención de Jannah se acercó a ella poco a poco y dirigió su mano hacia el pequeño anzellano.

- Su nombre es Babu Frik - lo presentó Jannah mientras se ponía a la altura de la pequeña - Es un anzellano.

La niña sonrió y acarició a Babu como si de un animalito se tratase.

- Es lindo - murmuró la pequeña twi'lek tocando los largos brazos del anzellano.

- Niña es-es linda, linda, así es - habló Babu Frik viendo la morada piel de la infante.

- Gracias - la twi'lek sonrió y volvió con el resto de los niños.

Los infantes poco a poco fueron perdiendo el miedo y se acercaron a Jannah para jugar con el pequeño anzellano, sólo así, se pudieron sentir más tranquilos.

Pasó casi una hora cuando Lando cargando a Zorii en su espalda, llegó avisando que tenían una forma para sacarlos a todos del planeta.

- ¡Lando! - la morena se puso de pie para ir a ayudar al mayor a bajar cuidadosamente a Zorii - ¿Hallaron al hijo de Rey?.

- No, pero sí nos encontramos a unos viejos amigos - respondió Lando estirando sus adormecidos brazos.

Poe ingresó en la celda junto a Finn y Temiri.

- Aquí es, allí están todos - señaló el niño.

- Por el creador, Lando, no era necesario correr - reclamó el piloto.

- Lo siento muchacho pero la traficante pesa mucho, me estaba lastimando y necesitaba bajarla - se quejó el moreno sobando su espalda.

Finn se detuvo al ver a la chica morena, había pasado 1 año desde la última vez que se vieron y no tenía idea de cómo hablarle en ese momento.

- Jannah... Hola - saludó Finn ocultando sus nervios.

- No finjas tonto, yo también te extrañé - de forma inesperada, Jannah se lanzó a los brazos del moreno abrazándolo contenta - Mi amigo... Ha pasado tanto tiempo.

Finn aprovechó su cercanía para acariciar la rizada cabellera de la chica mientras Poe le mostraba ambos dedos pulgares en señal de aprobación.

- Te ves ridículo - murmuró Zorii viendo a su antiguo compañero de contrabando.

- Solamente estoy dándole mi apoyo incondicional - dijo Poe acercándose a la rubia - ¿Te duele?.

- Claro que no, lo que importa es que pude salvar al niño - contestó Zorii viendo al Temiri y Lando hablar con los demás infantes.

- ¿Te sacrificaste por él? Vaya... - sonrió el piloto.

El anzellano tocó el zapato de Poe haciendo notar su presencia.

- Babu Frik, jamás pensé que te volvería a ver - el piloto lo tomó entre sus brazos para llevarlo hasta su hombro derecho.

Entonces el anzellano aprovechó para darle un golpe en la mejilla.

- ¡Auch! ¡¿Y eso por qué?! - reclamó Poe sobándose la mejilla.

Zorii rió al ver el semblante del piloto.

- No hacer sufrir, a Zorii no la vuelvas a sufrir, hacer sufrir - balbuceó el pequeño anzellano tomando asiento en el hombro de Poe.

- No es gracioso - dijo el ex-traficante a la rubia.

- Claro que lo es, un anzellano te acaba de golpear - se burló Zorii.

Poe simplemente sonrió al ver a la rubia reír, hace mucho tiempo que no la veía de esa forma.


Rose estaba junto a Hux y Chewie esperando afuera de la habitación, comprendían que la pareja se sentía mal por su hijo.

Pero gritos desgarradores se escucharon a lo lejos.

- ¿Qué fue eso? - preguntó Armitage viendo a ambos lados del pasillo.

- Gritos... Quizás sean parte de las personas al mando de la senadora, hay que ayudarlos - Rose de inmediato volvió por el camino que ya habían pasado.

Chewie rugió apoyando la idea de la asiática y a Hux no le quedó de otra que ir tras su chica.

Dentro de la habitación, Rey se mantuvo rodeada por lo brazos de Ben mientras lloraba sobre su pecho susurrando una y otra vez.

- No lo hagas... Ni siquiera lo pienses, no quiero que te vuelvas a sacrificar por mí - la Jedi alzó la vista por unos segundos.

- ¿Y entonces qué haría? Si Palpatine te llegara a hacer algo prefiero morir yo, tú eres más importante, tú y mi hijo - declaró Ben sin importar que su esposa negara con la cabeza una y otra vez - Por ahora debemos encontrarlo, él nos está esperando cariño.

- Prométeme que no lo harás, si me llega a pasar algo por favor promete que no vas a dar tu vida por mí - pidió Rey reteniendo al pelinegro - Promételo.

- Cariño... No puedo prometer cosas que no voy a cumplir - contestó Ben dejando un beso en la frente de la castaña - No me cuestiones, yo siempre pondré a mi familia por delante de mí mismo.

Él la soltó para dirigirse a la salida de la habitación esperando que la Jedi lo siguiera, aquel lugar tenía una energía muy oscura y fría, tan desagradable que daban ganas de destruirlo, pero de eso se encargarían otras personas, por ahora lo importante era encontrar a su hijo.

Ambos salieron juntos encontrándose con la sorpresa de que ninguno de sus compañeros estaban allí afuera.

- ¿A dónde fueron? - se preguntó Rey viendo a ambos lados del pasillo.

- Ni siquiera nos avisaron - murmuró el pelinegro un poco molesto.

- No podemos dejarlos solos ¿pero a dónde irían? ¿Les habrá pasado algo? - cuestionó la Jedi intentando adivinar qué camino iban a tomar.

- Rey, ellos estarán bien, Chewie los podrá cuidar, nosotros debemos encontrar a Anakin - le recordó Ben tomándola de la mano.

Y entonces ambos lo sintieron, era otro llanto de su pequeño hijo, un llanto mucho más fuerte que los anteriores, y como si el bebé pudiera hablarles, les envió una dirección a seguir.

- ¡Anakin! - gritó Rey soltando la mano de su esposo - ¿Qué-qué fue eso? ¿Lo sentiste?.

- Se estaba debilitando... Como si le quitaran su energía - murmuró Ben - La presencia de Palpatine se hace cada vez más fuerte.

- Él lo tiene, justo ahora lo tiene en sus manos, ya no importa Glenn, él se lo entregó - la respiración de la Jedi se aceleró sin control tanto que tuvo que buscar apoyarse sobre la pared.

- Nos mostró el camino, podemos encontrarlo - intentó calmarla Ben.

- Sí... Tienes razón, podemos - Rey se reincorporó y vio el pasillo delante de ellos - Anakin está cerca.


La senadora junto a sus guardias se adentraron en el castillo con un sólo objetivo, asesinar al ex-senador Glenn, pero la fuerza le enseñó a Mara una presencia que no había sentido en muchos años.

- Emperador... - pensó la pelirroja apretando su blaster con fuerza.

Unos gritos desgarradores se escucharon como ecos por todo el lugar y el sonido de los blaster siendo disparados alertó a los guardias de la pelirroja.

- Estén atentos, no sabemos qué cosas podríamos encontrar más adelante - habló la senadora apuntando con su blaster - Sigamos.

Todos avanzaron siendo cautelosos, en total eran sólo 5 personas, y probablemente no serían suficientes para enfrentar los peligros que habían en el palacio.

Mara iba adelante, siguiendo aquellos gritos, en el fondo sentía un poco de miedo pero estaba intentando ser valiente, como siempre lo había sido.

Y por unos minutos, los gritos cesaron desorientado a la senadora, no sabía qué camino tomar.

- Ya no se escuchan, pero nos podemos dividir - sugirió uno de los guardias.

- No... Si nos separamos tenemos más riesgo de ser atacados o peor aún, morir - dijo la senadora bajando su blaster - Lo mejor es seguir juntos, creo que así podremos estar más segu... ¡Aún lado!.

Inesperadamente, una enorme herramienta con forma de hacha atacó a uno de los guardias matándolo al instante.

Mara disparó contra aquel individuo encapuchado pero éste se defendía utilizando su herramienta como un escudo. Aquel hombre era muy alto y soltaba una energía oscura, como si lo dominaran.

- ¡Atrás senadora! - gritó uno de sus guardias mientras disparaban contra el enemigo.

- Es un ocultista, está siendo dominado por el Lado Oscuro, su arma es muy grande y nuestros blasters no serán suficientes para vencerlo - habló Mara mientras soltaba su blaster para después sacar su sable de luz.

- ¡Disparen a las piernas! ¡Déjenlo inmóvil! - gritó otro de los guardias viendo por unos segundos a sus demás compañeros sin percatarse del ataque que lanzó el ocultista.

- ¡No! - la senadora vio cómo otro de sus fieles soldados caía muerto.

Sin esperarlo, empujó a sus dos guardias lejos con ayuda de la fuerza para evitar que le ocultista les hiciera daño.

- Sé perfectamente quién te domina... Tú no eres sensible a la fuerza, sólo eres una marioneta más del Emperador - la pelirroja empuñó con fuerza su sable dejando ver la hoja luminosa de color azul.

"Y tú no eres una Jedi... Nunca lo fuiste"

Habló una voz en su cabeza, una voz que reconocía perfectamente.

- Tienes razón, no soy una Jedi, soy una guerrera - y de forma inesperada, Mara hizo girar su sable para después atacar a su enemigo el cual esquivó su ataque.

El ocultista preparó su herramienta para después darle un ataque a la pelirroja quien tuvo que agacharse evitando ser cortada por el filo del hacha.

"Ya no eres fuerte Mara Jade, has olvidado todo lo que alguna vez aprendiste"

- Te equivocas - contradijo la pelirroja reincorporándose para después cortar de forma desprevenida el brazo derecho del individuo - La fuerza está conmigo y es todo lo que necesito.

El hacha cayó al suelo dejando desarmado al ocultista quien de inmediato quiso volver a tomar su herramienta con su otro brazo pero la senadora se lo impidió.

- Para Palpatine sólo eres un muñeco de trapo que usa a su antojo - sin piedad, cortó la mano del individuo - Y el peor error fue entregarle tu vida a él - finalizó la senadora mientras con una velocidad increíble su sable traspasaba todo al abdomen del individuo haciéndolo caer hacia atrás.

Mara se arrodilló ante el cuerpo y le quitó la capucha dejando ver el pálido rostro de aquel hombre mientras sentía cómo la energía oscura abandonaba su cuerpo.

- Palpatine... tú y tus atemorizantes seguidores nunca cambian - murmuró la pelirroja apagando su sable para después ir tras sus dos guardias que aún seguían vivos.


En el centro del palacio se hallaba un enorme salón con diseños oscuros donde se encontraba un trono ocupado por el Emperador, frente a él estaban sus seguidores, quienes se habían arrodillado en señal de respeto.

- Mi Lord... Es un honor para todo nosotros ver su mejoría - dijo Glenn siendo el único de pie en aquella sala.

- Ha funcionado, nunca pensé que la conexión de este pequeño fuera tan fuerte que incluso puede ver a sus padres las veces que quiera... Es un vínculo único... y me pertenece - habló el Emperador desde su trono viendo fijamente la cuna flotando al lado de Glenn.

Anakin estaba dormido, había caído rendido después de que Palpatine absorbiera tan sólo un poco de su energía que compartía con sus progenitores.

- Lamento que no hayamos podido preparar el cuerpo del niño para convertirlo en su recipiente - se disculpó Glenn.

- Su incompetencia al menos nos dio otra alternativa - dijo Palpatine mientras veía sus manos deformes y su piel gris, tanto que ni siquiera parecía estar vivo - Pero no es suficiente, nunca lo es...

Glenn intentó no parecer sorprendido al escuchar las palabras de su Emperador.

- El niño me pertenece, es mi sangre y por lo tanto puedo tomar su energía cuantas veces quiera - habló Palpatine alzando la voz. La cuna flotante se acercó hasta el trono del emperador dejándo ver el rostro dolido del bebé.

- Pero mi Lord, usted ya se encuentra mejor, tiene un poco más de tiempo de vida, todavía podemos preparar el cuerpo del niño, sólo debemos deshacernos de la Jedi y el traidor de Kylo Ren - dijo Glenn adivinando las oscuras intenciones de su maestro.

- Una vez me enfrenté a Rey y cometí el error de no haber absorbido su energía hasta la última gota de vida que le quedaba, no cometeré eso mismo error otra vez - declaró Palpatine colocando su mano en pecho del bebé.

- Entonces... que sea lo que usted desee maestro, hay alguien de quien debo encargarme personalmente - el anciano hizo una reverencia ante el Emperador para después retirarse del salón.

Y antes de cruzar las puertas, lo último que escuchó fue el sonido de los rayos y el llanto de Anakin ante la maldad del Emperador quien había comenzado a absorber todo lo que le quedaba de vida.


Ben y Rey se detuvieron en seco al sentir un horrible dolor en sus corazones. Lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de la Jedi quien cayó de rodillas sin poder creerlo.

El pelinegro seguía estático mientras en su mente negaba una y otra vez.

El hilo invisible se había roto.

- Anakin... ¡No! ¡Anakin! - gritó Rey de forma desgarradora al no sentir la presencia de su bebé, y con todas sus fuerzas intentó conectarse con su hijo.

- No se pudo haber atrevido... - murmuró Ben soltando su blaster - ¡No se pudo haber atrevido! - gritó furioso golpeando la pared con su puño sin importar el daño.

Y por primera vez desde la muerte de Rey en Exegol, se permitió a sí mismo llorar otra vez.

- Ani... - susurró con un nudo en la garganta - Por favor Ani... Dame una señal de que aún estás allí.

Rey lloró aún más al escuchar las palabras de su esposo.

- Por favor...


- Oh... ¿Estás despierto? - preguntó Ben en voz baja al pequeño Anakin el cual movía sus manitos buscando tocar algo o alguien - No lloraste en toda la noche ¿siempre eres así? De seguro le ahorras muchos problemas a Rey.

Lo que Ben no sabía era que por primera vez desde su nacimiento, Anakin no había llorado en toda la noche porque ya no sentía miedo a nada, con sus padres juntos estaba a salvo.

- Eres idéntico a mí - dijo el pelinegro acariciando la pequeña nariz del bebé - Sólo espero que tu nariz sea de tamaño normal y no como la mía.

Ani se rió ante la pequeña acción de su padre causando que éste riera también.

Rey se removió al escuchar las risas pero poco después se calmó y siguió durmiendo.

Ben no pudo evitar verla así, desarreglada, con un poco de baba saliendo de su boca, el cabello enmarañado, pero sin duda seguía siendo hermosa ante sus ojos.

- No hagamos mucho ruido Anakin, tu mamá está durmiendo - le dijo al pequeño y como si él le hubiera entendido, se calló.


Ben se arrodilló al lado de su esposa y la abrazó con todas sus fuerzas, brindándole un poco de consuelo.

- Ani... - susurró Rey esta vez llorando en los brazos de Ben - No... Por favor tú no...


- Es increíble... Mi niña, tú estás embarazada - respondió Maz sin dejar su semblante de sorpresa.

- ¿Qué estás diciendo Maz? Eso es imposible - negó Rey - Yo jamás en mi vida he estado con un hombre.

- ¿Qué hay de Ben Solo? ¿Estuviste con él? - preguntó rápidamente.

- ¡No! - volvió a negar - Yo lo amaba y lo amo aún pero nosotros nunca... - intentó explicar haciendo señas raras con las manos.

- Ya entendí, ya entendí... ¿Entonces cómo es que estás embarazada? - volvió a preguntar Maz.

- No lo sé, ya te lo dije, yo jamás he estado con ningún hombre - repitió la Jedi mientras su temor aumentaba.

- Esa parte también la entendí, pero hay que tratar de entender esto... Dime ¿qué hiciste exactamente en tus últimos momentos con Ben Solo? Ya me contaste tu historia con él pero necesito saber detalle por detalle de lo que pasó en Exegol.

- Intentamos combatir juntos a Palpatine, pero él arrojó a Ben a un acantilado, así que tuve que enfrentarlo sola, puse toda mi energía y fuerza para vencerlo, lo logré pero morí en ese instante, cuando volví a la vida toqué su mano que estaba posada en mi vientre, él me había dado su energía vital, nos besamos y después murió, yo vi su cuerpo desaparecer - contó recordando sus últimos momentos junto a Ben.

- Es increíble... Esto sin duda alguna es un regalo de la Fuerza, te embarazaste de Ben gracias a las células de la fuerza, los midiclorianos - explicó Maz asustando a Rey con cada palabra.

- ¿Los midiclorianos? - repitió la Jedi temblando.

- Anakin Skywalker fue concebido por los midiclorianos, y por lo que me contaste, a mí no me cabe duda de que ese hijo que esperas es de Ben Solo - explicó Maz tratando de calmarla.

- ¿Un hijo de... Ben?.


Abajo del palacio, en las celdas, Temiri estaba con los demás niños explicándoles que los iban a sacar de allí; Lando intentó ganar la confianza de los pequeños pero era un hombre muy mayor como para que los niños lo comprendieran por lo tanto Temiri fue el encargado de hablar con los demás sensibles a la fuerza.

Pero como el buen padawan que era, también podía sentir la vida y la muerte, y el cariño que le tenía al pequeño Anakin le hizo saber que la presencia del bebé se había apagado.

- Hermanito... - susurró el niño comenzando a llorar - No...

- Ey ¿qué sucede niño? - preguntó Lando.

- Mi hermanito... ya no está - susurró en respuesta mientras las lágrimas bajaban por sus mejillas.

- ¿Qué? - Lando estaba sorprendido por la noticia, y sobre todo, apenado por su sobrino.

Todos los presentes lo escucharon, en especial Poe quien no pudo evitar sentirse triste por la Jedi.

- Eso no puede ser... ¿Cómo? ¿Acaso Glenn fue capaz de matar al hijo de Rey? ¿Ese hombre está tan loco como para hacerle eso a un bebé? - cuestionó el piloto furioso.

Jannah y Finn estaban apenados por la noticia al igual que Zorii y Lando, y el pequeño Babu Frik ni siquiera entendía lo que estaba pasando.

- Ya no puedo sentirlo... Él ya no está - murmuró Temiri con un gran nudo en la garganta mientras secaba sus lágrimas - No pude salvarlo.

- Tranquilo niño, tranquilo, no es tu culpa - lo consoló Lando dándole un abrazo - Todo va a estar bien, vamos a salir de aquí.

- Debí protegerlo... - se culpó Temiri - Le dije a la maestra Rey que siempre cuidaría de mi hermanito, le he fallado...


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Quiero anunciar que en el próximo capítulo acaba la saga, bueno si es que se le puede llamar así, la saga "Mustafar" y continuaremos con capítulos normales como siempre.

Y otro aviso : Ya se nos viene el final de Una Nueva Oportunidad.