Nariz de Cleopatra


Si en la cuarta novela el secuestrado no hubiera sido Hielo…


2. Montura reload

El primer problema que se le presentó al grupo de aventureros fue: ¿cómo transportarían una crisálida humana?

Creus miró al unicornio antes de mirar al Caballero Tierra.

–¡Oye! ¿Eres virgen? –le gritó.

Todos quedaron estupefactos ante la pregunta. E inmediatamente los hombres del grupo empezaron a murmurar entre ellos.

–Claro.

–Por qué no se me habrá ocurrido a mí.

–¡Creus! –gritó en cambio Sybil.– ¿¡Cómo se te ocurre preguntarle eso!?

–¿Por qué? –respondió a la defensiva.– Si hay alguna posibilidad de que lo pueda llevar el unicornio no tendremos que cargar con él.

–¡Pero no puedes decirle eso al Caballero Tierra! –replicó.

Yuna asentía mientras cubría con sus manos la parte de la crisálida donde creía que estarían los oídos del cautivo.

–Creus tiene razón –intervino Woodrow.– Si puede utilizar el unicornio como montura avanzaremos más rápido.

–Incluso hemos tenido suerte. –añadió Igor.– Si hubiera sido otro lo tendríamos que cargar.

–Debe haber algo mal en él. –dijo de pronto Archie.– Tenerle miedo a las mujeres a esta edad. –Y añadió por lo bajo.– Siempre me han parecido sospechosos el Caballero Sol y el Caballero Tierra.

–¡No manchéis con obscenidades la pureza del Caballero Tierra!

–¡Uhm! ¡Uuhm! ¡Uuuhm! –decía el caballero amordazado mientras se removía en su crisálida, cuya traducción aproximada sería "¡Sol! ¡Maldito bastardo! ¡Ya verás cuando me libere!".

–Decidido –sentenció Creus. Y agarrando la crisálida la empezó a arrastrar hacia donde estaba el unicornio. Pero ¡ay!, paso que daba, paso que retrocedía el animal.

–¡Estate quieto! –gritó mientras arrojaba el bulto sobre el unicornio. Pero este más que esquivarlo, huyó de él haciendo que cayera sonoramente en el suelo.

–Ay… –susurró Igor empático.

–Parece que el unicornio no quiere saber nada del Caballero Tierra. –dijo Woodrow con los ojos abiertos.

–Pe-pero es el Caballero Tierra… –murmuraba Sybil mientras Yuna la consolaba.

–Incluso siendo el Caballero Tierra es difícil ser virgen a esa edad. –Las palabras de Archie se clavaron como un puñal en el pecho de Creus.

–¡Maldito caballo! ¡Es un complot!

Mientras, el Caballero Tierra se revolvía en el suelo intentando liberarse para darle la paliza de su vida a su supuesto mejor amigo. Tratarlo a él de virgen. ¡A él! Y allí no estaba Hoja que pudiera detenerle, ni Adair ni Hielo que pudieran ayudarle. O si, que se preparara Sol.

Al grupo de aventureros les recorrió un escalofrío por la espalada. Un aura asesina estaba inundando el lugar.

Montura reload. Fin.

Continuará…


¿Soy la única que piensa que hubiera sido divertido un encuentro entre Blanquito, Tierra y Tormenta? El unicornio podría hacer tambalear los cimientos sobre lo que todo el continente sabe.

Muchas gracias Marigabi, bendiciones de la Diosa para ti también!