Holas cómo están todos, como ya se lo imaginaran estoy publicando el capítulo 16 de este fic, pero antes de nada no sé cuántos de ustedes lean mis otros fics así que estoy poniendo esta noticia en todos.

Estoy publicando mis fics en Wattpad para quien prefiera esa plataforma, no estoy demasiado familiarizado con Wattpad, pero algunos de mis amigos la prefieren así que allí esta, si pudieran pasarse y darles like a mis historias allí se agrade mucho.

Como sea, respondiendo Reviews, comencemos por Racon Omega 98 me estás diciendo enserio que el Sharingan no es algo que todos ellos despertarían, según tengo entendido y según vi en algunos capítulos de Flashback ellos tenían innumerables ninjas con el Dōjutsus activo.

Y solo se activa por algún evento traumático, que sigue pareciéndome una mierda total, un niño podría caerse de un árbol o caerse de su bicicleta si les diera la gana y de repente ya tiene el Dōjutsu.

Por lo que dudo que no sea algo que muchos no podrían conseguir fácilmente, aunque sea por lanzar a sus hijos desde la ventana.

Despertar el Mangekyō, no sabemos si no era información que todo el Clan no poseía, y si no era así dudo mucho que no tuvieran rollos con técnicas de Clan que explicaban eso justamente, por lo tanto, conseguir la información eran fácil de todas maneras.

Por la evolución del Mangekyō, si es verdad que todo ese Clan asqueroso no lo haría por lo que representaba, entonces mi opinión sobre Sasugay acaba de empeorar, ya que tengo entendido el deseaba matar a Naruto para conseguirlo, aunque podría estar equivocado ya que creo eso sale cuando el marica abandona la aldea.

Y bueno diciendo que el Sharingan no evoluciona en el Rinnegan de todos modos fueron a darle ese ojo al hijo de puta de Uchiha, y me refiero a su padre no a Mikoto, pero según me dices si evoluciona entonces mi punto sobre las diferencias entre este y el Byakugan siguen estando allí y por lo tanto siguen siendo una mierda completa.

No hay muchos comentarios así que no hay mucho que responder, solo para aclarar, no había puesto a Hinata y Tayuya en una relación conscientemente.

En un Review del capítulo anterior me hicieron caer en cuenta de eso, por el momento creo que esa podría ser la pareja, sí, pero aun no estoy seguro de que pasara, puede que el futuro cambie de decisión y las empareje con alguien más, pero al menos por ahora, sí, estarán juntas supongo.

Además, ya saben que tengo que terminar los capítulos en partes importantes para darle condimento al siguiente jajajaja.

Dejen de quejarse, de eso es mi alimento y lo necesito para vivir, sufran ¡que sufran digo! ¡MUAJAJAJAJA! Perdón por ese lapsus, de todos modos, espero que les guste el capítulo y esta idea que se me ocurrió.

Cap16.- Medicina y sellos.

Naruto no diría nunca, ni siquiera bajo tortura que se estaba escondiendo detrás de Shizune completamente aterrado como ratón frente a un tigre, no, él estaba simplemente protegiendo la seguridad y continuidad del Clan Uzumaki, si eso.

Después del beso accidental sus amigas solo se demoraron un segundo en alcanzarlos con muecas de furia clara, especialmente Sakura y Temari.

La pelirosa porque hasta hace poco ella había sido el mundo completo de Naruto, y ahora el pelirrojo había sido obligado a casarse para poder mantener la alianza entre Konoha y Suna, pero también parecía que una… mujer hermosa de cabello oscuro estaba interesada en el chico y andaba besándolo frente a ella.

Decir que estaba celosa era una subestimación, pero también se sentía molesta con ella misma, si hubiera prestado más atención al chico cuando aún era rubio no estarían en este problema.

Sí, Naruto era un tonto de rubio, pero nuevamente ella representaba el mundo para el chico, si hubiera sido inteligente al menos le hubiera dado una oportunidad.

Temari era una cuestión completamente diferente, se sentía celosa y molesta, especialmente por ese beso, por más accidental que hubiera sido, lo que más le preocupaba era que Naruto podría estar molesto por el contrato de matrimonio y se estaba rebelando.

La morena era hermosa, no había duda de ellos y teniendo de amigas a Kurenai, Anko, Hana y Yūgao sabía que en verdad no importaba cuantos años tuviera, una mujer podía sentirse atraído por el pelirrojo, especialmente cuando eran ninjas y la edad sinceramente importaba poco, podía ser algo pasajero para las mayores, pero con el tiempo también podía ser algo más… permanente.

Por su puesto que no eran las únicas dos celosas, todas lo estaban, si bien Naruto… tuvo su primer beso con Sasuke, todas habían estado esperando ser la primera en besarlo verdaderamente.

– Chicas podemos hablarlo – dijo Shizune con las manos levantadas, especialmente porque algunas de ellas parecían a punto de golpearla.

Siguieron chillando llamando la atención de algunos aldeanos cercanos, aunque algunos querían opinar sobre Naruto y su aparente harem, decidieron preservar sus vidas, sabían lo que Anko o incluso todas ellas podían hacerle a alguien que se ponía entre su persona y su hombre.

Lo que prometieron hacerles a los médicos que querían experimentar con él no era bonito de ninguna manera, así que decidieron callar por una vez.

– Él es mi prometido no tienes derecho a estarlo besando cuando se te pega la gana – se quejó Temari apretando las manos.

Ese comentario solo pareció avivar las llamas del resto, pero ahora no solo era Shizune la que estaba siendo receptora de los gritos sino también la rubia, por supuesto que Temari no era tan… dócil como la morena.

Ni bien comenzó a recibir los gritos respondió del mismo modo, Naruto veía a todas sus amigas gritar de un lado para otro sin saber qué hacer.

Podía reconocer sin problema que no era el hombre más inteligente de la Aldea, y también podía reconocer que sabía aún menos de las mujeres que muchos otros hombres, así que no estaba preparado para estar en medio de esta situación.

Su primer instinto, aunque ni él ni Kyūbi querían reconocerlo, era correr como si se les fuera la vida en ello.

Considerando que parecían a punto de comenzar a lanzar Jutsus, entonces no era una sorpresa que pudieran morir estando en ese lugar, el problema con ese plan era que Shizune estaba apretando su mano tan fuerte como para partirle los huesos de los dedos hasta dejarlos como puré.

La idea de perder su mano no era agradable así que no se movió un solo centímetro, al menos estaba detrás de la morena y de ese modo algo más seguro que ella.

– Naruto no debería tener que casarse contigo solamente porque eso quiere tu Aldea – se quejó Ino – el debería poder estar con quien quiera, estoy segura que me preferiría a mí.

– Como si a Naruto le gustaran las niñitas mimadas – murmuró Anko silbando como sus invocaciones – él se merece una mujer hecha y derecha.

– ¿Una mujer? eso quiere decir que no te tomas en cuenta, cierto, anciana loca – respondió Kin apretando las manos, pero con una sonrisa burlona.

Una vena exploto en la frente de la mujer y se regresó a ver a la ex Oto-nin lista para insultarla, o matarla sería más preciso por esa expresión que estaba haciendo – pero yo si entro en esa categoría, y estoy segura que podría darle un buen tiempo, al menos tengo experiencia no como ustedes niñitas – interrumpió Kurenai.

Los trillizos gimieron y retrocedieron mientras su maestra demostraba a que Clan pertenecía perfectamente, Hana gruñó y mostró sus colmillos – un reina fría y desapasionada, ja, claro que sabes mucho.

– Y ya hablo la perra – dijo Sakura mucho más parecida a su Inner que a ella misma.

Cada una lanzaba insultos peores que la otra hasta el punto en que Naruto se regresó a ver a algunos aldeanos con lágrimas en sus ojos y una expresión clara que decía 'ayuda', lo más sorprendente es que los aldeanos hicieron el intento de ayudarlo, aunque estaba a punto de orinarse por el miedo que les causaban esas mujeres.

– Me pueden decir ¿qué demonios está pasando? – preguntó una nueva voz.

Las mujeres furiosas se regresaron para poder gritarle a la nueva, aunque Shizune lo hizo más por agradecimiento, pero todas se tragaron sus palabras al ver a Kushina, Mikoto y Rin allí mirándolas como si fueran un montón de locas.

El silencio reino por un momento antes de que una Anko hiperventilando hablara con cuidado – A… Akai y Kuroi Akuma – susurró lista para chillar y pedir autógrafos.

Kushina y Mikoto se regresaron a ver con sonrisas – a, cuantos recuerdos traen esos apodos – dijo la pelirroja.

– Algunos no tan buenos – comentó Mikoto, pero sonreía igual que su amiga – especialmente cuando estuvimos en esa emboscada por parte de ninjas de Kumo.

– O, pero Mikoto-chan los enviamos de regreso a su nube con la cola entre las patas.

– Más bien cantando soprano y sin una pieza importante de su anatomía – siguió la morena.

Los aldeanos que se habían detenido para ver si estas mujeres zombis arreglaban la situación, volvieron a sudar gracias a sus comentarios sobre perdidas de partes vitales de su anatomía, todos los hombres cerca tragaron saliva audiblemente.

Uno de ellos, el más cercano a Naruto lo agarró de su camisa y hecho a correr como si estuviera siendo perseguido por el mismísimo diablo.

El resto lo siguió mientras gritaban sangriento asesinato, las chicas, y especialmente Shizune, Kushina, Mikoto y Rin miraron su partida con expresiones desconcertadas, mientras tanto el resto de mujeres vio a Naruto con los ojos abiertos – ¿no estábamos molestas con él por el contrato? – preguntó Ayame mirando al resto.

Asintieron algo confundidas, habían pasado de estar molestas con Naruto a estar molestas con Shizune y luego entre ellas, para terminar, distrayéndose con Kushina y Mikoto.

La situación era risible como mínimo, así que eso comenzaron a hacer, especialmente cuando todos los hombres del lugar salieron corriendo chillando por su mami.

– Entonces um… ¿por qué estaban gritándose unas a otras? – preguntó Mikoto suavemente y con una sonrisa.

Regresaron a ver a Shizune la cual se sonrojó y tartamudeo por un par de minutos – yo… yo… besé a Naruto-kun – respondió la chica antes de ponerse aún más roja y tapar su rostro con sus manos – pero fue un accidente…

A Sakura e Ino les cayó una gota de sudor por la nuca al ver a la mujer ponerse cada vez más nerviosa, si no fuera porque al menos podía hablar y no se desmayaba cada dos minutos hubieran pensado que esta era Hinata de mayor.

Kushina se rio antes de abrazar a la mujer – eres demasiado linda – murmuró acariciando su mejilla con la de la morena.

Shizune tartamudeo sorprendida antes de calmarse – um… entonces ¿ustedes son las que revivieron? – preguntó dubitativa, esperando no ofenderlas.

– Esas somos nosotras – respondió Mikoto sin importarle.

Rin se removió en su lugar incomoda, no esperaba ser reconocida de esa manera, preferiría que la nombrar por sus habilidades en Ninjutsu médico – Tsunade-sama quiere hacerles una revisión a profundidad, para estar seguros que sea lo que sea que las trajo de regreso no sea dañino para nadie y asegurarse que ustedes misma están bien – continuó la morena más segura ahora que estaban en un campo donde era una experta.

– Entonces eres la aprendiz de Tsunade-sama – cuestionó Rin dando un par de pasos más cerca y mirando con fascinación a la chica.

– Esa soy yo – fue su turno de decir, luego se sonrojó al darse cuenta que no se había presentado – Shizune Katō mucho gusto.

Mikoto evito que Rin siguiera haciendo preguntas o pidiera ser su aprendiz, y miró a la mujer – entonces avísanos cuando seria esta revisión y allí estaremos.

Asintió de acuerdo, aunque no podía decirles un tiempo específico, Tsunade ya había hecho tiempo para revisar al Uchiha y Hatake, así como al alumno de Gai, el cual según Naruto sería el peor de todos.

Negó con la cabeza y regresó a ver al grupo de chicas que antes estaban peleando por Naruto, le resultaba algo gracioso si era sincera, aunque estaba impresionada por el nivel de estas chicas, por lo que podía decir solo Anko y Yūgao serían las más fuertes, pero con el debido cuidado cada una de ellas sería una fuerza a tener en cuenta.

– Tengo que hablar con ustedes – murmuró esperando que no se molestaran con ella una vez más – es sobre Naruto y el comentario de Tsunade-sama al final de la reunión de ayer.

Temari y Yūgao eran las únicas que sabían sobre ese comentario y ninguna sabía lo que significaba, así que asintieron y comenzaron a caminar siguiendo a la morena.

Supuestamente iban a ver la ceremonia de proclamación de la nueva Hokage, pero ya se habían perdido todo prácticamente y solo les quedaba asistir al festival, que recién se estaba comenzando a armar.

Shizune las guió rápidamente hacia un restaurante de los Akimichi que sabía eran los más adecuados para ese tipo de conversación, Kushina, Mikoto y Rin las siguieron curiosas, deseaban saber porque todas habían estado gritándose una a otras, especialmente cuando parecían estar interesadas por el mismo chico.

Por suerte para ellas los restaurantes de los Akimichi eran espaciosos y tenían mesas para tanta gente, especialmente porque todos ellos poseían… huesos anchos.

El mesero las llevo a todas a una mesa en el patio trasero para que pudieran disfrutar del sol y buen clima, luego les dijo que regresaría con algunos aperitivos y vasos de agua, por lo que podía hacer su elección de alimentos con calma.

– Entonces a ¿qué se refería Hokage-sama con que harían lo que fuera necesario para recrear el Clan de Naruto? – preguntó Yūgao mirando a Shizune.

Shizune abrió la boca para responder cuando Kushina se interpuso – ¿Naruto? – cuestionó la pelirroja – ¿ese pelirrojo que peleo contra el Ichibi? – cuando las chicas asintieron ella solo pudo sonreír aún más marcadamente – debí imaginarlo, es un buen espécimen – se burló mirando al cielo – es más, aun le debo una cita.

Las chicas la regresaron a ver con muecas de celos, pero Kushina siguió sonriendo como si no lo sintiera o no le interesaba.

– O Kami – gimieron Mikoto y Rin sabiendo que ahora su amiga comenzaría a molestar a las chicas reunidas, después de todo había sido conocida como la reina bromista cuando estaban en la academia, o por lo menos eso lo sabía la Uchiha.

Se estremeció cuando notó la sonrisa francamente malévola de su mejor amiga y rezó para que pudieran salir del restaurante sin deber mucho, mucho dinero.


La extraña y francamente aterradora sociedad que habían formado los hombres cuando esas mujeres locas comenzaron a hablar sobre castración, se separó después de unos minutos de estar seguros que no estaban siendo seguidos.

Lo hicieron con algo de incomodidad y la palabra de todos de que no dirían nada a nadie, se perdería ese momento en los albores del tiempo.

Pero una vez libre nuevamente y algo aterrado por sí tendría que correr a salvar a Shizune de sus amigas, comenzó a caminar sin rumbo fijo, intentando hacer tiempo hasta que la vieja bruja estuviera libre para que pudieran ir al hospital.

Después de todo podría no agradarle esa pareja de arrogantes e idiotas que formaban el Uchiha y el Hatake, pero por más gay que fueran por el otro, eran parte de su unidad, y por lo tanto los necesitaba para poder seguir saliendo a misiones, por lo tanto, tenían que curarlos.

Pero su principal preocupación era cejas de azotador, eran similares, ambos fueron los dobe de sus clases, y recordaba que fueron un buen par cuando asistió a las mismas clases con él.

Por lo poco que recordaba Lee era incluso peor que el en las clases y ahora era un ninja hecho y derecho que aprovecho completamente sus fortalezas.

Como un compañero del trabajo duro quería ver a Lee cumpliendo sus sueños, quería verlo convertirse en un ninja de primer orden, de nivel Kage también si era posible, y para eso tenían que curarlo a como diera lugar.

Vio a la gente comenzar a reunirse en los primeros quioscos que se armaron en la calle principal, metió sus manos en los bolsillos de sus pantalones y tomó rumbo a la torre Hokage para ver si el par de ancianos ya estaban libres.

Mientras caminaba comenzó a planear su entrenamiento, entrenar con Jiraiya y la pelea contra Itachi y Kisame le enseñaron que estaba lejos de ese nivel.

Necesitaba aumentar su nivel rápido o esos extraños tipos de sectas amantes de las nubes podrían matarlo o peor atraparlo para quien sabe que propósitos nefastos, si tenían un Uchiha entre ellos lo más seguro es que querían abusar de niños pequeños.

Se estremeció, definitivamente necesitaba hacerse más fuerte, tal vez era momento de aumentar su control sobre sus afinidades.

Tenía un par de armas poderosas como el Chiton moeru o aún más peligroso los Kagune, pero esos eran últimos recursos, Jutsus demasiado peligroso para usarlos continuamente.

Así que suponía sería recomendable comenzar a aumentar su control sobre los elementos a los que era afín para poder aumentar su repertorio de Jutsus elementales, sus Kekkei Genkai eran geniales, pero no quería volverse dependiente de ellos, ya había visto lo que podía causar eso con los Uchiha o los Hyūga, no, no se convertiría o se parecería a ellos en nada.

Miró a sus lados cuando encontró algunos escombros, parpadeó por un momento antes de enfocarse en la torre Hokage, el sector residencial de la Aldea era lo primero que se estaba arreglando así que no le sorprendía encontrar aun escombros de su pelea en este sector.

Se encogió de hombros y caminó rápidamente hacia la torre, sintió las presencias siguiéndolo, frunció el ceño sabiendo que pertenecían a esos extraños AMBU que lo habían atacado antes del funeral de su Jiji.

Parecía que aún no habían desistido de su idea sobre atraparlo, lo bueno es que no eran tan duros como los verdaderos.

Por su puesto eran fuertes, pero no al mismo nivel que Yūgao, sea quien sea que los lideraba no hacia un buen trabajo entrenándolos, si decidían atacarlo nuevamente lo mejor sería ir a matar, si jugaba a la defensiva solo se repetiría lo sucedido la primera vez.

Se estaba cansando de ser seguido de esta manera, primero un Uchiha y un pescado con delirios de humano, y estos también, era el colmo.

Llego a la torre Hokage y se encontró con Konohamaru que parecía bastante deprimido – ¿qué te sucede? – preguntó preocupado.

– ¡Jefe! – chilló el castaño abriendo los ojos – yo… yo no te he visto en un tiempo.

Naruto asintió, pero aún estaba concentrado en su pequeño discípulo – es cierto, quizá deberíamos entrenar juntos, puedes invitar a Udon y Moegi por su puesto – Konohamaru sonrió contento y emocionado, ahora que su jefe era mucho más fuerte quizá pueda enseñarle cosas geniales – pero no respondiste mi pregunta ¿estás bien?

La actitud del niño desapareció rápidamente y volvió a estar deprimido y molesto – yo… estoy bien.

– No creo que puedas mentirle al mejor mentiroso de la Aldea Konohamaru.

El castaño miró el suelo negándose a hablar por varios minutos, Naruto se quedó allí de pie esperando a que su pequeño amigo actuara, conocía al chico a pesar de solo hacerlo por algunos meses, así que sabía que en algún momento el silencio sería demasiado para él y le diría lo que le preocupaba.

– ¿Tú… tú también crees que es buena idea tener una nueva Hokage? – cuestionó Konohamaru en una voz suave, era un susurró y salió tan lamentable que bien podía ser un chico al borde de la muerte.

El pelirrojo inclino la cabeza pensando en por un momento en esa pregunta – sabes, cuando conocí a la vieja bruja, era esta lamentable mujer que pasaba lamentándose la muerte de sus seres queridos y deshonraba su legado y sus sueños emborrachándose y gastando el dinero en juegos de azar.

No la quería como Hokage, no me parecía que era la indicada, es más parecía que darle una muerte rápida sería lo más sensato – siguió el pelirrojo, y Konohamaru apretó las manos con molestia ¿cómo pudieron elegir a alguien así como Hokage? – pero entonces ella fue a pelear contra Orochimaru y su lame bolas cuatro ojos completamente sola, tenía miedo a la sangre hasta el punto que se paralizaba por completo al verla y aun así fue a luchar sola para proteger a Shizune, Jiraiya y creo que también a mí, para proteger esta Aldea, y de ese modo me demostró que incluso alguien como ella podía cambiar, paso de despreciar los sueños de sus seres queridos a protegerlos y hacerlos realidad.

Naruto miró a Konohamaru con aire ausente y sonrió – me recuerda un poco a Jiji, aunque tiene un genio peor que un perro rabioso estoy seguro que ella podrá continuar con los sueños de Sarutobi Hiruzen, podrá mantener esta Aldea en paz y la protegerá con su vida – su mirada se enfocó y miró a los ojos de Konohamaru – Jiji no ha muerto mientras ella siga cargando con esos sueños y lidere a esta Aldea como él lo hizo por muchos años.

Konohamaru tragó saliva con fuerza sintiendo un nudo en su garganta, las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos y abrazo a Naruto con fuerza – lo… extraño – murmuró.

El pelirrojo le acarició la espalda, pero sonrió – su cuerpo pudo haberse ido, pero el sigue estando vivo en ti, en mí, en la vieja bruja y en Ero-sennin, sigue vivo en cada persona que protegió y nuestro trabajo es mantenerlo vivo de ese modo – se detuvo por un momento antes de agacharse y volver a ver a los ojos de Konohamaru – en algún momento tú serás el Hokage y tú protegerás los recuerdos y sueños no solo de Jiji, sino también los de todos los otros Hokages, incluyendo los de Tsunade Senju nuestra Godaime Hokage ¿cierto?

Konohamaru asintió aun llorando, volvió a abrazar a Naruto y le agradeció suavemente, se sentía mucho mejor, sentía que de algún modo su abuelito no había muerto, sino que estaba allí con él – voy a… voy a hablar con Moegi y Udon… para entrenar.

Naruto asintió con una sonrisa y dejo que su pequeño discípulo se marchara, luego se limpió una lagrima y miró hacia la montaña Hokage – yo también te extraño Jiji.

Era después de todo su abuelo en todo menos en la sangre, dio media vuelta y entro a la torre dirigiéndose hacia donde podía sentir a la vieja bruja y Ero-sennin, Tsunade parecía ya estar ocupando la oficina de Hokage y estaba trabando… o conociendo a esos dos vejetes, estaban bebiendo, sin la supervisión de Shizune eso sería muy probables.

Caminó rápidamente hacia la oficina que conocía tan bien como su departamento y abrió la puerta, sus ojos recorrieron el lugar esperando encontrar algo sospechoso, pero solo se topó con los dos ancianos efectivamente bebiendo sake.

Suspiró mucho más calmado y se reprendió por entrar de ese modo, por lo que sabía podrían haber estado en sus momentos de… unión y eso sería asqueroso, quedaría marcado de por vida, decidió no volver a entra de ese modo nunca más, con un asentimiento y una palmadita en la espalda para él mismo volvió a ver a los dos ancianos.

– ¿Deseas algo Naruto? – preguntó Tsunade, pero claramente estaba más interesada en su bebida.

– Pues sí, de hecho, vieja bruja – respondió el pelirrojo y sonrió al ver la vena en la frente de la rubia palpitar de molestia – puede que no lo recuerdes por la edad, pero tienes algunos pacientes que atender.

Tsunade mando una mirada de muerte a su compañero cuando lo escuchó resoplar, el mensaje era claro 'te ríes y mueres', así que Jiraiya hizo lo que cualquier hombre inteligente y se calló.

– Esta bien Naruto te disculpare esta vez – comentó Tsunade con un tono de voz calmado y suave, el pelirrojo estrecho los ojos, no confiaba en la mujer cuando actuaba así, tenía el temperamento de cientos de elefantes en estampida después de todo – vamos entonces, para curar a tus amigos.

Naruto bufó y se dio media vuelta para poder salir de la oficina – el Uchiha solo es una molestia y Hatake si fuera una piedra sería más útil, pero no son mis amigos, solo molestias que necesito para conseguir misiones – luego miró a Tsunade – pero si te referías a Lee entonces sí, es mi amigo.

La rubia sonrió al verlo salir de su oficina, con un movimiento rápido ya estaba detrás del pelirrojo y le dio un tingazo en la nuca, un tingazo que lo mando a volar hacia el frente y chocó contra la pared con su rostro.

– ¡Qué demonios! – gritó un Naruto con la cara roja y la nariz sangrando – ¡pudiste haber matado vieja loca!

– Acaso escuche bien, quieres otro – amenazó con una mueca sedienta de sangre.

Naruto rumió por un momento mirando molesto hacia Jiraiya que se reía tirado en el suelo, se levantó e insultando a su padrino comenzó a caminar fuera de la torre una vez más, para poder dirigirse al hospital.

Se demoraron ya que los Aldeanos estaban felices por ver a su nueva Hokage y se acercaban a felicitarla y agradecerle a cada rato.

Estaba comenzando a molestarse cuando por fin vieron el hospital, el problema es que una vez dentro los médicos y enfermeras se pusieron como locos, todos admiraban a la princesa babosa y sus habilidades medicas legendarias, eso fue aún más retrasó e incluso fue peor que en las calles.

Especialmente porque no esperaban verla tan pronto, después de todo ese día era para festejar, pero como el hospital estaba repleto de gente enferma y herida ellos no podrían hacerlo.

Tuvo que esperar alejado por unos veinte minutos para que toda esa bola de idiotas e hipócritas dejaran de adular a Tsunade, pero una vez estaban en los pasillos estaban completamente solos y pudieron continuar con su camino, el primero al que visitaron fue a Sasuke, parecía que muchas de sus fanáticas lo habían visitado porque la habitación estaba repleta de flores.

Las manos de Tsunade brillaron de color verde y tocó la frente del Uchiha, según le habían explicado el chico había sufrido el Tsukuyomi, por lo tanto, el problema era más mental que nada.

Después de un minuto como máximo Sasuke comenzó a removerse en su lugar y abrió los ojos, por un momento no supo qué demonios había ocurrido o dónde estaba.

Pero para cuando se estaba sentando en la cama ya recordaba todo lo que ocurrió, enfrentarse a Itachi y terminar literalmente masacrado en ese extraño Genjutsu, pero de algo estaba seguro, los Uchiha eran los únicos que podían hacerlo, era un poder demasiado grande para que cualquier otro pudiera hacerlo.

Y eso quería decir que con el entrenamiento adecuado para su Sharingan podría hacer lo mismo, y con ese poder podría poner a su hermano donde merecía estar.

– Parece que aparte del estrés mental no tienes ningún daño físico así que podrás salir de aquí después de unos cuantos chequeos básicos – murmuró Tsunade, pero su voz se elevó cuando notó que el maldito Uchiha no le estaba haciendo el más mínimo caso, siempre odio a estos cretinos arrogantes.

Salieron de la habitación con lo justo porque las fanáticas comenzaron a entrar una por una y podían decir sin lugar a dudas que se produciría una pelea.

Mientras caminaban hacia la habitación de Kakashi se toparon con Gai, que ni bien la vio se lanzó al suelo llorando a moco tendido para que sanara a Lee, chillaba tan fuerte que no les sorprendería si levantaba algunos muertos.

Tsunade tuvo que golpearlo en el estómago para que se callara, pero al menos con eso pudieron continuar su recorrido, con un Gai que aun moqueaba por su puesto.

Estaba casi en las mismas circunstancias que su alumno preferido, pero parecía que el si se había llevado una pequeña paliza por parte de los dos ninjas renegados – y se supone que tú eres el mejor – dijo Tsunade con burla.

– Lo lamento – murmuró Kakashi lentamente como si le costara hablar.

Naruto se rio al pensar en que Hatake en verdad era considerado el mejor Jōnin de la Aldea, eso demostraba lo mal que estaban, aunque con dos ninjas nivel Kage de regreso a la vida quizá no ostentaría ese título por mucho más tiempo.

Una vez curado Kakashi y con una reprimenda por parte de la nueva Hokage, especialmente después de algunos datos que le dejaron Naruto y Jiraiya sobre el Jōnin, Gai los arrastro para que pudieran ver a Lee, pero el chico no estaba en el cuarto, lo que los preocupo por un momento.

Hasta que Gai una vez más llorando les comento que desde que se había despertado y comenzó a recuperarse podía dar unos cuantos paseos suaves.

Efectivamente un par de minutos después llegó el chico usando muletas para poder moverse lentamente y con cuidado – Lee mira quien vino a verte, es Lady Tsunade – festejó el excéntrico hombre con una sonrisa brillante.

Tsunade le hizo un gesto al chico para que se sentara en un banco frente a ella y le retiro suavemente la parte superior de ese horrible traje verde, colocó sus manos que comenzaron a brillar en color verde suave sobre la espalda de Lee e instantáneamente se preocupó.

Paso sus manos desde los hombros hacia abajo recorriendo toda la columna vertebral y las costillas.

Naruto y Jiraiya se quedaron algo detrás esperando a ver que decir la mujer, después de unos minutos recorriendo toda la espalda de Lee, Tsunade se levantó y dejo de usar Ninjutsu – nadie pensara menos de ti si dejas de ser ninja – murmuró suavemente lo que hizo a todos abrir los ojos con sorpresa.

– ¿Qué… qué? – preguntó el chico, pero sin regresarla a ver.

– Numerosos fragmentos de huesos se incrustaron en la columna, el musculo desgarrado podría ser regenerado con Ninjutsu médico y tiempo, difícil pero posible, gracias al tremendo daño que se hizo, retirar cada pedazo de hueso y luego regenerar la columna para que pudiera volver a servir como ninja, imposible, incluso con mi habilidad, un solo movimiento mal calculado y… muerte.

Se quedaron en silencio por unos minutos mientras Lee temblaba por la impotencia y desazón, Gai intentaba debatir, pero no sabía nada sobre Ninjutsu médico o medicina en general – ¿cuál es el porcentaje de riesgo? – preguntó el mayor.

– Siendo generosos, la probabilidad es de un cincuenta por ciento de éxito, la verdad, siendo completamente sincera, creo que el porcentaje de riesgo es aún mayor, la verdadera cifra sería de un veinticinco por ciento de éxito y setentaicinco de posibilidad de muerte.

Parecía que Gai había muerto, se puso pálido y todo el pareció dejar de brillar, como si su forma de ser hubiera sido torcida y cambiada – ¿Naruto no estaban trabajando en algo que podría ayudar en esto? – dijo Jiraiya como quien no quiere la cosa.

El pelirrojo parpadeó mientras el resto de presentes lo regresaban a ver – ¿qué?

– Sí, no dijiste que estabas trabajando en unos sellos que podrían ayudar en esto – continuó el peliblanco.

Volvió a parpadear sin saber a lo que se refería el pervertido, pero entonces se le prendió el foco – o, hablas de los sellos, puede ser, pero no están completos.

– ¿De qué sellos hablan? – cuestionó Tsunade, no había escuchado de un sello así nunca.

– Sakura-chan tiene pocas reservas de Chakra, pero un control casi… divino, así que se interesó por el Ninjutsu médico, estuvimos hablándolo y como he estado mejorando en sellos creí que ambos podían servir muy bien juntos – respondió Naruto – el problema es que, aunque he tenido un buen comienzo no puedo terminarlos, mi habilidad no es la suficiente.

Tsunade lo pensó por un momento, este pelirrojo era un maldito… no sabía ni cómo llamarlo, a nadie nunca se les había ocurrido mezclar Ninjutsu médico y sellos, pero si él había podido hacer algo, tenía a la persona correcta para terminarlos.

– No importa, tengo a alguien que podría hacer eso con facilidad – luego miró a Lee y le puso una mano en el hombro – si los sellos ayudan, podría ser mucho más factible, déjame revisarlo y podre darte una respuesta pronto, pero si funciona, quizá no haya ningún riesgo para la operación.

Se dio media vuelta y dejo a Lee y Gai festejar suavemente, aun no sabían si era posible, pero era mucho más de lo que se les dijo en un principio así que quizá había esperanza.

Naruto le sonrió a su amigo prometiéndole terminar con los sellos para poder ayudarlo, quien hubiera pensado que una conversación con Sakura y una idea abstracta servirían de algo ahora.

– Planeas que Kushina termine los sellos – dijo Jiraiya siguiendo a su compañera – sabes muy bien que esto es importante, necesitaras colocarla en servicio activo para que los sellos puedan ser puestos como propiedad Uzumaki y ellos puedan vendérnoslos para la operación sin que los consejos se aprovechen de la situación.

– Planeaba hacerlo de todos modos – respondió la mujer.

No desperdiciaría la oportunidad de tener a dos ninjas de ese calibre en servicio y tampoco desperdiciaría la oportunidad de tener a dos ninjas medicas de su calibre o superior, Rin Nohara y Sakura Haruno ahora estaban en su mira.

Junto con Shizune podrían tener un equipo completo de ninjas médicos excepcionalmente buenas.

Le gustaba la idea de que su Aldea no solo sea conocida por su fuerza militar sino también por su medicina, por su puesto la apuesta mejoraba si estos sellos de verdad ayudaban, no serían conocidos solo por su capacidad para quitar vidas sino también para darlas.

Salieron del hospital y regresaron a la torre Hokage donde ya la esperaba una cantidad enorme de trabajo.

Se extrañó por un momento al no ver a Shizune cerca, pero supuso que aún estaba trabajando en el hospital, era lo primero que le pidió hacer, era después de todo la mejor ninja médico de la Naciones Elementales.

Su principal interés siempre seria hacia la medicina, por eso ya estaba planeando incluir clases de primeros auxilios y Ninjutsu medico como una necesidad para graduarse de la Academia, algo que a su Sensei no le había interesado y era una de las razones por la que se… alejaron.

Se sentó en su escritorio y comenzó a preparar lo que necesitaba para hacer lo que quería, como había prometido su primera acción era promover a Naruto, pero tenía que ver como fue el examen por si alguien más también merecía la promoción.

Y por supuesto ahora el revisar a Kushina, Mikoto y Rin era aún más necesario, una vez hecho eso podría reintegrarlas en las filas Shinobi.

En estos tiempos necesitaban a todos los ninjas que pudieran tener en sus manos, si estas eran dos de las mejores ninjas que había en la Naciones entonces que mejor, mientras más rápido pudiera ponerlas a cumplir misiones más rápido se repondrían.

Pero no era lo único que tenía que hacer, era momento de que el Hokage vuelva a ser la cabeza de la Aldea en lugar de esos viejos de los consejos.

También era momento de mejorar una vez más la Academia, no solo por la pésima educación sino también porque los profesores no podían tratar a un alumno como algunos trataron a Naruto, eran ninjas por el amor Kami, no podían estar cegados de ese modo ante lo que estaba frente a sus ojos, el en ese entonces rubio no era el Kyūbi y como tal merecía tanta atención como el mocoso Uchiha.

Y por el otro lado del mismo modo, no aceptaría ninguna clase de favoritismo solamente por su apellido o Kekkei Genkai o cualquier otra cosa.

Si por ella fuera sacaría completamente al mocoso de las filas solamente por lo que había averiguado de Naruto, no podía darse ese lujo así que no le quedaba más remedio que tratar con lo que pudiera.

– Maldición, hay demasiado que hacer – se quejó mientras revisaba los papeles.

Su atención fue atraída por las carpetas sobre los equipos, le entro curiosidad y comenzó a revisarlos, estaba interesada en saber porque su Sensei armo a cada uno de ellos como lo hizo.

Especialmente ese desastroso equipo siete, ni siquiera el suyo fue tan malo en un inicio y eso que estaba emparejada con un arrogante como Orochimaru, y un pervertido como Jiraiya, pero en este ni siquiera el Sensei se salvaba ya que por lo que podía decir, Kakashi literalmente los había dejado al abandono, excepto por el Uchiha.

Si no fuera uno de los Jōnin más fuertes que tenía la Aldea y lo necesitaba en esa posición gracias al lamentable estado en el que se encontraban, entonces lo degradaría y haría que enseñe en la academia con Iruka vigilándolo.

– Puedo ver porque Sensei los haría trabajar juntos – murmuró estudiando atentamente el archivo del equipo 10.

Aunque según le dijo Naruto Ino había sido una fanática y solo ahora se estaba aplicando, si Naruto alababa a estas chicas entonces estaba segura que se convertirían en potencias por derecho propio.

Vería como avanzaban, después de todo ellos serían el futuro de la Aldea, tenían que estar lo suficientemente preparados para protegerla.


Miró atentamente mientras su hija entrenaba diligentemente frente a él, apenas tenía diez años, pero ya era lo suficientemente hábil en su estilo que lo impresionaba, era completamente lo opuesto a su primogénita quien solo era una decepción tras otra.

Le había pedido entrenamiento y ni siquiera había sido lo suficientemente decidida para hacerlo como se debía, en su lugar decidió una vez más dejarlo e ir a visitar a esa… prisionera, una mujer de su estación no debería preocuparse por los plebeyos, menos aun cuando pertenecían a una Aldea creada por un traidor.

Quizá el peor traidor que Konoha había tenido en su historia, era el colmo, no era lo suficientemente fuerte para ser considerada la heredera del Clan.

Se enamoraba de un monstruo y ahora usaba todo su tiempo para cocinar, buscar otras cosas que hacer que no sean entrenar y visitar a esa… vulgar ramera en la prisión, estaba pensando seriamente en quitarle el apellido.

Aun tendría que usar el sello maldito, el problema era si tenía hijos, si le quitaba el apellido ellos no lo tendrían y por lo tanto no podría hacer nada.

No, lo mejor sería dejarla en la rama secundaria, donde ella y cualquier hijo que tuviera podrían ser controlados – lo estás haciendo mal – gruñó viendo a su hija realizar una kata incorrectamente – repítelo una y otra vez hasta que salga perfecta.

– Si padre – respondió Hanabi con cansancio, apretó las manos y lentamente volvió a repetir la kata que se le había enseñado una sola vez.

– El movimiento debe ser fluido y preciso – dijo Hiashi – si ese necesario repetirás las Katas desde la mañana hasta la noche, pero tienen que ser perfectas.

Hanabi asintió y siguió su entrenamiento, al menos cuando su hermana estaba presente y entrenando, su padre dividía su tiempo y podía descansar, ahora que solo se enfocaba en ella estaba desgastando su cuerpo demasiado rápido.

Aun así, siguió entrenando y perseverando, amaba a su hermana, pero no quería terminar en la misma situación.

Ella se había informado correctamente sobe lo que significaba ser un ninja, tanto para Konoha como para el Clan Hyūga, no estaba ciega a la verdad del mundo, y aun así estaba dispuesta a hacerlo.

Sabía que eso solo ya la hacía mejor ninja que Hinata, su hermana seria grande en lo que se propusiera, pero estaba claro que no lo haría como ninja, viniendo de un Clan ninja entonces la chica estaba en problemas, así que ella no estaba dispuesta a cometer los mismos errores que su hermana mayor.

Enfocó su mente en las katas, cada trazo y línea imaginaria que tenía que seguir para completarlas tan fluidamente como pudiera.

Hiashi estudio los movimientos y asintió, aún era joven, para cuando heredara el Clan seria increíblemente potente, estaba decidido a no cometer los errores que hizo con Hinata con su segunda hija.

El nombre y prestigio del Clan no quedarían en la basura por una mocosa que no tenía el temple necesario.

Un sirviente de la rama secundaria entro inclinándose, con un gesto de su mano permitió que el sirviente entrara y le entregara una carta, sabía perfectamente de parte de quien era, eso no quería decir que le gustara.

Con un gesto más el sirviente salió, se levantó fluidamente y miró a su hija que seguía realizando las katas sin detenerse – por hoy hemos terminado – anunció caminando hacia la salida – mañana tendremos combates de entrenamiento, para probar que tus lecciones están avanzando.

– Sí, padre – respondió la pequeña castaña, se tiró al suelo ni bien su padre desapareció, sus piernas estaban temblando y el sudor literalmente chorreaba de sus prendas.

Descanso un momento allí, necesitaba volver a sentir sus extremidades antes de moverse, pero sabía que no podía quedarse allí mucho tiempo, si alguien la veía en este estado, especialmente si pertenecía al consejo de ancianos Hyūga, su padre se enteraría inmediatamente y su entrenamiento solo sería peor.

Se levantó con cuidado una vez más y respiró hondo varias veces, cuando estaba segura que podría caminar con normalidad se dirigió a la puerta e inicio su camino hacia su habitación.

Mientras tanto Hiashi llego a su oficina y se sentó detrás de su escritorio, miró la carta por un momento antes de abrirla.

Danzō no se andaba con juegos igual a él, su intento por hacer que el Jinchūriki fuera reeducado sin emociones y como un arma totalmente fiel no funciono por mucho tiempo, ni siquiera cuando el mocoso era tan débil y lamentable, era una vergüenza que Hiruzen le diera un Hitai-ate.

Pero ahora con este cambio las cosas se complicaban, el Jinchūriki ya no era débil y lamentable, sería casi imposible de atrapar.

El viejo halcón de guerra ya estaba dando pequeños indicios de que su alianza estaba terminando, desde que Hiruzen aprendió de las incongruencias en la Academia, su poder estaba disminuyendo y Danzō no querría quedarse en medio de eso.

Tenía información incriminatoria sobre el hombre, pero estaba claro que Danzō lo haría pedazos políticamente si llegaban a enfrentarse.

Esta carta era algo esperado desde hace algún tiempo, pero también era una prueba irrefutable de que el líder de Root tenían información sobre su Clan y él mismo que no querría que se supiera.

– Entonces estas amenazándome viejo – si bien políticamente Danzō era una fuerza a tener en cuenta, sus Root no eran en verdad un peligro, eran débiles y desechables.

Las cosas estaban moviéndose dentro de la Aldea claramente, desde que el Jinchūriki había despertado su linaje las sombras comenzaban a despertar, estaban en el mundo ninja, un mundo de mentira, muerte y espionaje, tenías que tener cuidado en todo momento.

Estaba seguro que incluso los espías de las otras Aldeas estaban comenzando a moverse, en tiempos de paz como estos eso sería preocupante.

Pero él no era sino un hombre inteligente y despiadado si era necesario, de otra forma no estaría donde estaba, como uno de los ninjas más fuertes de la Aldea y cabeza de su Clan.

Le había costado conseguir el poder que tenía, no dejaría que un mocoso un viejo tuerto y una… mujer que se pensaba líder lo jodieran, si tenía que deshacerse de ellos para avanzar que así fuera.


Tenía que reconocer que estos sellos llamaron su atención, y no solo despertaron su curiosidad, sino que despertaron su imaginación, había visto sellos de muchos tipos, algunos más… benignos que otros, nunca había visto sellos específicamente hechos para la medicina.

Su Clan se dividía en cinco partes principalmente, la más numerosa, principalmente porque todo Uzumaki era un experto en ellos, se especializaba en sellos.

Por su puesto que cualquier Uzumaki tenía una fuerte… conexión con ellos, pero dentro del Clan había un grupo que iba más lejos que cualquiera, no solo se especializaba en sellos, sino que literalmente vivían para ellos.

La mejor obra que había creado era la barrera que protegía Uzushiogakure, y era una verdadera obra maestra que necesito de cientos, miles de ninjas fuertes e incluso un par de Bijūs para desgarrarla lo suficiente para que entraran dando como resultado una masacre para su gente y su pueblo.

Otra rama de su Clan eran los civiles, pertenecían y eran Uzumaki, pero no tenían ningún deseo de luchar o entrenarse como ninjas.

Las otras tres ramas… cada una tenía su motivo y por su puesto eran un secreto de Clan. Cada Uzumaki podía pertenecer a una o dos, hubo casos extraños donde alguien lo suficientemente excepcional nacía y lograba pertenecer a tres ramas.

De todos modos, siendo hija del ultimo Uzukage estudio extensamente la historia de su Clan, a pesar de no ser la más inteligente de su Clan los amaba y como todo Uzumaki eran muy protectores con los que amaban, por lo tanto, no eran tan complicado el interesarse por su historia, hazañas, caídas y victorias.

Aun con ese conocimiento nunca hubo algo con relación a algo como esto, eran ninjas y el Ninjutsu medico era tan bueno como el de cualquiera.

Por lo tanto, a nadie se le ocurrió crear este tipo de sellos, o si los hubo no lo compartieron con nadie, quizá si su Clan no hubiera sido borrado alguien lo hubiera hecho y ahora tendrían una medicina mucho más efectiva y precisa.

– Entonces ¿crees que sirva? – preguntó Rin interesada como ninja médico que era.

Kushina levantó la cabeza para mirar a sus compañeras y volvió a mirar el pergamino – en este momento, no, esto tiene muchas fallas… aun así quien creo esto… es un genio – no se los dijo en voz alta, pero ellas sabían, el único que podía crear algo como eso era un Uzumaki – necesitare trabajar en esto por algún tiempo, pero si, esto puede funcionar muy bien una vez terminados.

Rin literalmente estaba saltando en su lugar, emocionada – según Tsunade-sama esto revolucionara la medicina como la conocemos.

– Por como lo explico ese chico, sí, no me sorprende – murmuró la morena con una taza de té en sus manos – incluso acelerar o asegurar una buena sanación sin un ninja médico, suena alucinante.

Kushina asintió también fascinada, tenía que comenzar a trabajar ya, pero como era un campo completamente nuevo para los sellos entonces necesitaría algo de ayuda, miró a Rin – voy a necesitar tú experiencia en medicina.

– ¿La mía? – cuestionó Rin con los ojos abiertos – ¿no sería mejor pedir ayuda a Tsunade-sama o Shizune-san?

– También se la voy a pedir, pero mientras más opciones mejor, el trabajo de sellos es muy delicado, no puedo equivocarme o podría cambiar el propósito de esto en todo lo contrario.

Rin asintió de acuerdo, emocionándose aún más, no solo trabajaría en algo que podría revolucionar la medicina, sino que trabajaría de cerca con dos de las mejores ninjas médicos de las Naciones Elementales.

– ¿De cuánto tiempo estamos hablando? – preguntó Mikoto.

– Será más rápido mientras más ayuda pueda obtener de ninjas médicos, pero esta es una nueva rama completa de sellos así que no quiero arriesgarme a apresurar las cosa, yo diría que un mes más o menos, un poco más o un poco menos – lo pensó por un momento más y sonrió con picardía – si puedo convencer a Naruto de que me ayude quizá podamos hacerlo aún más rápido.

Mikoto rodó los ojos, pero sonrió de todos modos, su amiga siempre había sido especial, cuando eran niñas ella no podía entender cómo es que Kushina se sentía atraída por Minato, no cuando le había dicho que esperaba un hombre… bueno, un hombre como el que acababan de conocer.

Independiente pero íntimo, serio pero apasionado, respetuoso pero irrespetuoso, suave pero Intenso.

Cuando hablaban de eso Kushina se escuchaba tan… poética quizá, no era exactamente el término que buscaba, pero no se le ocurría como llamarlo tampoco, aun así, la pelirroja estaba segura de lo que quería, y eso ciertamente no era Minato, pero, se reunieron.

El chico que conocieron hoy, estaba completamente segura que, de haber ido a la academia con él, Kushina hubiera estado pegada a él como si fuera un chicle.

Quizá era un intento por olvidar a Minato, alguien que para ella no había muerto, después de todo cuando despertaron por primera vez para Kushina estaba en ese tiempo donde el rubio y ella estaban juntos.

Quizá era un intento por recuperar su Clan, siendo los dos únicos Uzumaki con vida por lo que podían decir, no sabían si había alguien más con vida.

O quizá tenía más que ver con molestar a ese grupo de amigas que rodeaban al chico, sea lo que sea, su pelirroja amiga parecía decidida a coquetear con él y posiblemente más en algún momento futuro cuando se conocieran mejor.

– Regresando al tema – murmuró Mikoto desapasionada – crees que esto podría curar otro tipo de… enfermedades.

Kushina la regresó a ver confundida por un momento – ¿qué clase de enfermedades?

– Ya sabes… como las que padecen algunos Uchiha – o más bien la mayoría sino es que todos, incluso sus hijos habían caído en la maldición, lo cual había esperado que no hicieran considerando que ella se saltó la enfermedad o algo así.

– Dudo mucho que esto pueda curar la arrogancia perpetua o el que todos se metan las escobas por el culo cada mañana.

Rin soltó un resoplido que intento pasar por toz en lugar de una carcajada, Mikoto por el contrario rodó una vez más los ojos y suspiró – me refería a la obsesión patológica por el poder.

La pelirroja y la castaña se rieron por un momento disfrutando del comentario de su amiga, aunque no haya sido una broma.

Después de unos segundos Kushina se quedó en silencio pensando en lo que Mikoto había dicho, si bien la búsqueda por el poder podría pasar por una enfermedad mental, al menos a ella le parecía que los Uchiha simplemente estaban podridos.

No sabía cómo le había hecho Mikoto para resulta tan… diferente, tan única, su padre ciertamente era igual a todos los Uchiha, después de todo termino comprometiendo a su amiga con ese desperdicio de espacio que era Fugaku, solamente porque era un supuesto prodigio.

Itachi que un principio parecía tan bueno termino convirtiéndose… bueno, en uno de los más peligrosos ninjas renegados y por lo que averiguaron pertenecía a una organización aún más peligrosa.

Y Sasuke, no había mucho que decir sobre ese mocoso engreído, creía que por ser un Uchiha ya era el más poderosos de todos.

La verdad ni siquiera llegaba a los talones de su hermano, y no solo la arrogancia lo hacía débil, todas sus actitudes ayudaban a eso perfectamente, incluso físicamente, con su forma de actuar podían decir sin lugar a dudas que el mocoso era feo.

– No creo que esto ayude con ese tipo de… problemas – respondió la pelirroja – incluso si se confirmara que es una enfermedad.

Mikoto se desanimó enseguida – hay enfermedades parecidas – comentó Rin viendo la cara amargada de su… amiga.

Aun le resultaba difícil referirse a ellas de esa manera, después de todo las recordaba como heroínas de guerra, como modelos a seguir, quizá como… madres o tías, estaba mejorando, al menos ya no las decía Uzumaki-sama o Uchiha-sama cada que las veía o se despedía.

Supongo que sería similar al alcoholismo, pero en esos casos tienen que primero reconocer que tienen una enfermedad – continuó Rin.

– Eso es aún más difícil – se quejó le pelirroja con los ojos abiertos como si estuviera aterrada de la misma idea.

Mikoto le mando una mirada molesta a su amiga por su expresión, pero si bien no le gustaba la forma en que su Clan era tratado tenía que reconocer que se lo habían ganado, por su puesto los Hokages también tenían culpa en el resentimiento de los Uchiha.

Tobirama Senju los había puesto como policías por condescendencia no porque creyera que eran los indicados para controlar a la población de la Aldea y repetir justicia.

Aun así, la forma de ser de los Uchiha simplemente no ayudaba a ponerlos en buenas gracias con el resto.

Si eran tratados como si fueran basura, lógicamente la gente respondería y tratarían a los Uchiha del mismo modo que trataban a los demás, estaba agradecida porque ella misma se hubiera hecho amiga de Kushina, de otro modo no creía que fuera la persona que era en ese momento.

Ella no había sido la típica Uchiha, pero su amistad la había cambiado, no se le paso por la cabeza el usarla para conseguir el Mangekyō, por ejemplo.

– Bueno, supongo que de todos modos se necesitaran muchas pruebas para ver que pueden y no pueden hacer estos sellos – murmuró Mikoto.

Kushina asintió sonriendo y saltó de su silla – eso es cierto, pero estoy segura de que será una mejora enorme para la medicina – se paseó por la pequeña sala de estar antes de regresar a ver a Mikoto con una mirada sensual – creo que hay que festejar.

Rin se sonrojó instantáneamente, no recordaba si ella había comenzado una vida sexual activa antes de morir, pero sabía que como ninjas el sexo no eran más que una actividad refrescante y desesteraste, por su puesto querían alguien con quien fuera más que solo sexo, pero en últimas instancias no les importaba buscar alguien para rascarse la picazón.

Por lo que se había enterado Kushina y Mikoto habían estado involucradas de ese modo incluso desde la academia.

Vio como Mikoto se levantaba también sonriendo y comenzó a caminar hacia una de las habitaciones – por su puesto Rin-chan también puede unírsenos si lo desea – susurró Kushina en su oído.

Sintió un escalofrió recorrerle la espalda y se sonrojó aún más si eso era posible – um… yo… que… yo…

Kushina volvió a reírse y se alejó moviendo las caderas sensualmente mientras se iba desvistiendo, le mando una mirada completamente sexual y se lamió los labios, la pequeña castaña tragó saliva mientras sentía su cuerpo reaccionar de una manera que nunca había tenido.

Se levantó de un salto, miró con los ojos abiertos hacia la puerta de entrada antes de mirar una vez más a Kushina, volvió a tragar saliva y su curiosidad gano, con lentitud siguió a sus dos compañeras de piso.

Quizá en su anterior vida no lo haya hecho, pero como Kushina dijo alguna vez, tenían que disfrutar esta nueva oportunidad de vivir.

Y que mejor manera de comenzar que uniéndose a dos de las mujeres más hermosas que conocía en un momento que sabía disfrutaría enormemente y, lo que es más, le enseñaría más sobre ella misma de lo que creía, después de todo Mikoto y Kushina eran mujeres muy experimentadas.

El par de metros faltantes que la separaban de la puerta de la habitación de Kushina se dieron con mucha más decisión y, sí, con la excitación comenzado a levantarse con fuerza.


Explicaciones al final del capítulo como siempre, JAJAJAJA, me encanto la parte del inicio, con un Naruto aterrado encendiéndose detrás de Shizune e incluso los Aldeanos lo ayudaron, como hombres todos debemos ayudarnos frente a ese enorme dragón lanza fuego que pueden ser las mujeres.

Que sucede con esa conversación tendrán que seguir leyendo para saberlo. Después pasamos a la recuperación del par de novios del equipo 7 y las heridas que Lee termino haciendo para él mismo.

No comentare nada sobre la basura que resulto ser esos capítulos, casi me arranco el pelo cuando vi la recuperación del emo.

Creo que Kishi nos piensa estúpidos porque no sé de qué otra manera explicar lo que vi. Después de eso pasamos a la recuperación de Kakashi que me gusto un poco más porque Tsunade le da un par de bofetadas simbólicas al pervertido.

Y después si pasamos al tratamiento de Lee que es lo que me interesa, no di muchos detalles, pero si explico los inicios de mi idea.

Mezclar el Ninjutsu médico con sellos para hacer de operaciones o incluso la simple recuperación mucho más rápida y efectiva, de ese modo ayudo a Lee de una manera más sencilla y sin tanto peligro para el chico.

Como no se usa mucho a los sellos si no es para un Jutsu de espacio como el de Minato o uno de resurrección de muertos como el Edo Tensei entonces tengo mucho para poder expandirme y veo como muy probable que esto sea factible, después de todo pueden regresar a la vida a alguien. Esta es otra habilidad subestimada como todo lo referente a los Uzumaki porque a Kishi le gustan los emos maricas.

Si tienen más ideas como esta se agradece cualquier ayuda, pero regresando a la historia espero que esto haga de los Uzumaki más impresionantes aún.

La siguiente parte es por su puesto algo que quería poner antes, un POV de parte de Hiashi y Hanabi, principalmente para que los villanos sigan apareciendo, me sorprende la habilidad de Kishi para hacer que los malos de repente ya no lo sean, por lo menos eso sí puedo reconocérselo.

De todos modos, el cretino está sacando la mugre a la pobre de Hanabi, esto también estaba planeado para demostrar que nuestras acciones tienen reacciones.

Y a veces por preocuparnos solo por nosotros no vemos cómo están los demás, siempre que me pasaban algo de Hinata es como si la pobre fuera una mártir que nada hacía mal, también que su padre era un desgraciado que la odiaba, puede que a su hermana si la entrenara, pero lo hacía mucho más duro o quien sabe cuántas cosas más, así que no, no me da ni un poco de lastima la llorona esa.

Por su puesto reconozco que no vi, ni leí el manga y por lo tanto no lo sé todo, se demuestra en que no sabía sobre los del Sharingan y cosas así, pero tampoco me ciego ante las cosas, o veo solo lo que quiero ver.

Por último, pero no menos importante, pasamos a la parte donde Kushina revisa los sellos que invento Naruto, me agrado esta escena principalmente porque seguimos con mi idea (que sigo sin saber si existe o no en el canon) para mezclar Ninjutsu médico y sellos.

También porque me meto más en algunas cosas sobre los Clanes, principalmente el Uzumaki, pero también golpeo un poco al Clan Uchiha en general.

Pero la parte que más me gusto fue el final definitivamente, por supuesto que casi daño mi laptop mientras me imaginaba esa escena por mi babeó, pero entandaran mi situación jajajajaja.

Esta parte está especialmente hecha también porque quería poner algo que parece les molesta, sobre todo eso de mujeres teniendo relaciones sexuales con un niño y así.

Son ninjas y muchas veces tendrán que usar su cuerpo para conseguir su objetivo, especialmente las mujeres, me imagino que la virginidad no será demasiando importante para ella incluso.

Por lo tanto, tendrán sexo si lo quieren, con mujeres con hombres tampoco creo que les importe.

Por su puesto como seres humanos querrán tener una relación formal, contraer matrimonio, tener hijos, pero el sexo es una actividad tan normal para ellos como lo es comer o dormir, así que no necesariamente tendrán sentimientos por la otra persona.

Por su puesto en este caso Kushina, Mikoto y Rin si se quieren, si se… aprecian, no están enamoradas de la otra, pero aun así tienen sentimientos de cariño.

Eso no quiere decir que no podrían una noche, elegir un hombre en un bar y tener un buen momento, dudo mucho que Anko no lo haya hecho cientos de veces, incluso Kurenai con su forma de ser fría debió haber tenido sexo.

Con las menores dudo mucho que sea el caso ya que están recién salidas de la academia, pero así mismo supongo que ese tipo de cosas se debe explicar en la academia así que sabrán que habrá misiones donde se les pida tener sexo con alguien por cualquier razón que se necesite.

Con esto explicado, como siempre espero sus Reviews, Follows y Favorites, mata ne.