Leah al parecer nació en 1987 (al igual que Bella wow) Bueno unos dicen que 1986 pero x, ya hice las cuentas y en 2005 Leah se convierte en loba (tenia 18) y en 2006 es la famosa pelea.
Esta historia sucede 10 años después o sea 2016.
En 2006 se casan Sam y Emily, poco después también se casa Charlie y Sue (unos meses de diferencia).
En 2007 los Cullen se van de Forks.En 2012 Renesme es ya adulta (tiene 7 años).
Esto lo aclaro más para mi que para ustedes JAJAJAJA odiaría pasarme de fecha ya que quiero seguir el libro cronológicamente.
Si, Jake tiene dos hermanas y Rachel es la imprimación de Paul, búsquenlo en internet ah y Sarah es la madre de Jacob.
Todo lo demás es de mi autoría (los nuevos personajes) comenten sus dudas o lo que esperan de la novela.
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Capítulo III: ¿morir?conflicto.
Unos meses después de la batalla mi relación con la manada de Sam había mejorado, todavía varios se sentían traicionados por irme con Jake pero toleraban mi presencia. Al aceptar ser la dama de honor en la boda de mi prima pasaba más tiempo en su casa y era inevitable evitar al novio, pasaron semanas hasta que estar en una habitación con él a solas era tolerable, creo que salir de su manada influenció en eso, no tener los pensamientos de Sam en mi mente al igual que sus momentos íntimos con mi prima ayudaba demasiado.
Después de la ida de los Cullen mi relación con la manada era perfecta, los rencores se habían acabado gracias a la madurez.
Sam y Emily intentaron tener un bebé, recuerdo aquel día a la perfección cuando Sam me acusó enfrente de todos de qué yo tenía envidia de ellos y era mi culpa que Emily no quedara embarazada, su actitud provocó que los chicos saltaran a mi defensa, había pensando que mi relación con Sam tal vez no era la mas perfecta pero estábamos en buenos términos. Hubiera sido genial verlos pelear a golpes si lo pienso mejor, Seth termino molesto con Sam por meterse conmigo, al igual que su manada, el cumpleaños de Claire termino mal y su enojo era evidente no deseaba hablar con Emily, ahora que lo pienso, ¿Quil es mi sobrino? Horrible.
Seth y yo solo estábamos en la casa ya que mi madre se dedicaba a cuidar al viejo Charlie recién jubilado, mi hermano había salido con sus amigos de secundaria dejándome sola, fue una sorpresa que Collin viniera a disculparse por la actitud de Sam, después de su patética disculpa yo moría de hambre y me ayudó a cocinar admito que le deje la gran parte a él ya que es buen cocinero.
—por parte de la manada vengo a pedirte disculpas por el comportamiento de Sam, últimamente él y Emily han peleado y creemos que se descargó contigo
—no me sorprende en nada su actitud, recuerda, solo me abandono a mi suerte para salir con mi prima -le recuerdo amargamente, juego con mi cerveza antes de darle un trago.
—Vas hacer algo hoy?
—Aparte de emborracharme viendo la televisión? Uh no
Al parecer fue en esos minutos mientras picoteaba mi comida cuando tomo valor.
—Leah, sabes qué me gustas ¿no? -puedo decir que estuve en shock por la confesión -vamos la mayoría de chicos lo saben
—¿Desde cuando? -dije al fin acomodando mis ideas, que despistada era.
—Cuando te vi por primera vez con Sam, eras mayor que yo y bueno, entraba al mundo de las hormonas.
—Desde ese entonces?
—Pensaba que era solo un momento, con los años seguí viéndote de la misma manera hasta llegar a este punto -se había terminado su botella y abrimos otra- imaginaba que lo sabías
—Por supuesto que no Littlesea
Me beso tomándome distraída, ese día Seth no llego a casa y lo agradecí, nos hubiera encontrado en una penosa situación al igual que el aroma nos delataría.
—Buenos días -las palabras de Collin me sacan de mi ensoñacion, besa mi cuello todavía adormilado- ¿En qué pensabas?
—Pensaba en la primera vez en la que me besaste
—Fue una buena decisión ¿no?
—mmm...-sus labios recorren mi piel llegando a mis labios. Sonríe quedando encima de mi, suspirando trazo su hoyuelo mordiendo su labio, con la otra mano lo pego más a mi empezando a disfrutar de un buen beso.
Me dejo llevar por la excitación que sus manos me provocan al recorren mi cuerpo, es extraño que aunque lo haya visto crecer estemos en este momento deseándonos, al principio los años que nos llevábamos fue mi impedimento para aceptar estar con él, poco a poco nuestra relación llego al punto de aclarar lo que éramos, no quedamos como novios pero tampoco como amigos, simplemente dejamos que esto pasara sin tener que presentarnos como algo formal.
Siguió besándome aunque lo intentaba apartar.
—No cerraste la puerta
—Demonios -murmura con desagrado-Sam cuida a tu hija por cinco minutos, necesitamos privacidad.
Su tono molesto me da risa, realmente los hombres piensan con su segunda cabeza, con un pequeño beso en sus labios lo aparto antes de que abra la puerta Suzy. Su muñeca de alguna nueva princesa está algo desarreglada, creo que su sonrisa se agranda mucho más al ver a Collin.
—¡Tío! -su chillido de alegría se escucha por toda la habitación, corre lo más rápido que puede para subirse a la cama, choca contra nuestras piernas aunque no nos duele. Collin era su segundo tío favorito, en primer lugar estaba yo, sospecho que por estar "juntos" ella le gusta más que los otros.
—Ey Sy -su saludo en una serie de pasos con las manos que habían inventado una noche cuando la cuidamos.
—A qué hora llegaste?
—Mientras que estabas dormida, me contaron que te trajeron muchos regalos eh?
—¡Si! Vamos -toma su mano intentando sacarlo de la cama, sin esfuerzos la carga dejándola entre los dos, le hacemos cosquillas hasta que grita que paremos.
—Vamos a ver tus regalos después de que vayas con tus papás.
—Tía pero...
—Necesitamos cambiarnos Sy -juego con su cabello con una sonrisa.
—Bien
Sale de la cama con su muñeca en mano, la veo marcharse de la habitación mientras tanto me relajo.
—Pensé que íbamos a tardar más en convencerla -confiesa Littlesea, asiento bostezando te extrañare cama.- podemos bañarnos y ver qué pasa.
—Y que nos escuchen los demás?
—Leah te necesito -su ronroneo me hace sonreír, que idiota.
—Tal vez podrías convencer a Sam que obligue a los demás para que nos dejen solos en la noche.
—Cierto, nos lo debe, esos bebés se hicieron cuando cuidábamos a Suzy -se escuchan las risas de los chicos, privacidad cero.
Entre intentos de controlar a Collin en la ducha para que no pasara nada logramos bañarnos. Al bajar la mesa tiene distintos tipos de comidas y me alegro, desayunamos con los chicos pequeños de la manada.
—Oh cierto Collin, Jake te manda saludos.
—¿Jake?
Me encojo de hombros restándole importancia.
—Si iras con él? -pregunta Sam. Cállate Sam.
—¿vas a ir con los Cullen?¿Cuándo pensabas decírmelo?
—Solo son unos vampiros Collin. -pongo los ojos en blanco, continuó comiendo sabiendo que en su mente está preparando muchas cosas para decirme.
—Oh Collin que gusto verte.
—Hola Charlie
Él asiente y entra a la cocina.
—Jacob todavía no planea casarse con su monstruo? -la palabra provoca que los chicos se rían, Leah lo golpea ganándose más miradas de las deseadas.
—¿Qué demonios Littlesea?
—¿Qué tiene?
—Es una híbrida nada más Collin.
—Y una vampira, no podemos olvidarlo.
—Y humana, es la imprimación de Jake -suspiro tranquilizándome, pobre chica- supéralo, no es lo mejor que se haya quedado con ella pero es así el destino, ya supéralo.
—Por qué no me dijiste que Jake vino?
—Se me olvidó -hago un ademán para que lo olvide.
—Leah -alzo la ceja mirándolo más cerca, los pasos de Charlie hacia aquí me hacen concentrarme en comer.
—por cierto Leah, tú madre y yo debemos regresar a mi casa, Bella irá a visitarnos allá -arrastra la silla para poder sentarse a comer, asiento restándole importancia la verdad nunca me ha importando dónde esté mi madre con Charlie, es algo incomodo siendo sincera.
—Oh Collin ya estás aquí -dice mi madre saliendo de la cocina,
—Ojalá ya haya una boda el próximo año -intentó no mirar a mi madre, ¿qué acaba de decir?
—Ah si verdad -contesta Collin intentando pasar desapercibido su incomodidad, lo miro de reojo intentando no reír.
—Tal vez sea de Jake -digo desviando la atención de nosotros, Charlie se atraganta y mi madre le da varias palmadas, los chicos contienen sus risas por orden de Sam.
—Tío, vamos a jugar -las niñas se meten entre las sillas jalando a Collin, me encojo de hombros ante su mirada.
—Pronto llegará Jake, tengo que arreglarme.
Las niñas al jugar pueden ser algo agresivas si deseas irte cuando juegan contigo, y mucho más cuando sus padres desean que dejen de jugar. Con un sonrisa me levanto para escapar, las niñas están concentradas en llevárselo con ayuda de Claire e intento no reír al ver a Quil y Jared sentados alrededor de una mesa rosa.
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Busco un vestido más adecuado para esta noche que para estar con los Cullen, es una tela suave y ligera de un color rojizo con un corte v que se cierra por la espalda y marca un poco mi figura.
Termino de arreglar mi cabello después de ponerme en vestido. Se abre la puerta de la habitación dejando a un Collin cansado entrar, se va directo a la cama dejándose caer en ella.
—¿Agotador? -pregunto acercándome a él, extiende su mano bostezando, la tomo acostándome a su lado.
—Esas niñas son diabólicas -murmura acostándose encima de mi, acaricio su cabello riéndome, asiento en respuesta, se les ocurre ideas tan extrañas- para la próxima desean abrir un restaurante y que seamos los meseros.
—Me encantaría verte de mesero.
—Te sigue quedando tan bien este vestido -murmura besando mi cuello, su mano recorre mi entre pierna alzando el vestido,
—Hasta la noche Littlesea -golpeó su mano curiosa, suspira dejándola encima de mi pecho, alza la cabeza y nos besamos. Me deja encima de él y le sonrío. Continuó el beso pasando mis manos por su cuerpo entretenida, siento que hace demasiado calor en la habitación mientras jadeamos lo dos.
—Leah, Jake ya llegó.
Maldigo mentalmente intentando apartarme de él, estaba tan entretenida.
—Dile que se vaya a la mierda -dice Collin la locandose encima, sus manos ya me querían quitar el vestido y lo detengo.
—Los vemos a bajo.
—Debería bajar a saludar? -pregunta quejándose, lo golpeó levantándome.
—Collin
—Bien vamos.
Arreglo el vestido al igual que mi cabello, besa mi cabeza tomándome de las manos.
—Corre, entre más rápido regreses, podré tenerte solo para mi.
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Salgo del carro examinando la casa, no había cambiado casi en nada, aunque al parecer estaban construyendo otros dos pisos y habían cortado más árboles supongo para agregar más paredes, no lo se.
Entramos a la casa y me dan la bienvenida los señores Cullen.
—¡Leah! Me da tanto gusto encontrarte así -la pequeña Alice parece que está bajo los efectos de alguna droga, gira rápidamente a mi alrededor examinando mi vestido a detalle.
Quedándome inmóvil por el repentino momento me permito observar a los demás integrantes de la familia, no habían cambiado en nada por supuesto, su ropa era más moderna con colores un poco más vivos.
—Por favor Alice, deja de molestar a la visitas
—¿Deseas comer Leah?
Di que si Leah, la señora no nos a dejado comer nada hasta que estés aquí.
—Por supuesto -contengo mi risa sonriendo, Jake me sonríe y lo golpeo empezando a reírnos.
Quien diría que una vampira controlaría tus comidas, ya solo falta que te truenen los dedos.
Graciosa.
La señora Cullen nos deja rápidamente los platos con una magnífica presentación, una generosa porción de carne gruesa junto con lechuga y una especie de spaguetti con una crema encima.
—Por cierto y Seth? -pregunta Esme colocándose a lado de su esposo, todo había ido de maravilla.
—Uh -examino la carne con sumo interés, no deseo ver a los Cullen en específico a Edward por su habilidad de seguro ya sabe que le pasó.
—¿Leah?
—¿Si?
—¿Qué le pasó? ¿Qué otra cosa me ocultaron? -me permito reírme por su última pregunta, alzo la vista incrédula, wow yo era la que se victimizaba ¿cuándo se invirtieron los papeles?
—Wowowow, nadie te oculta nada Jacob - dejo el tenedor en el plato arruinando el aspecto del platillo.
De reojo puedo ver cómo el grandulón de la familia se empieza a reír, el rubio está concentrado en la pared intentando aliviar mis emociones, lastima que soy una loba y no puede hacerlo.
—Entonces dime qué pasó
Me concentro en la chupasangre Alice, nos mira como si intentara ver algo, tomo aire lo más rápido que pueda para no volver a hacerlo.
—Ustedes no estaban, no fue nuestra culpa -pienso que todos se dejaron de parpadear al mismo tiempo, es como si se sincronizarán.
—no pasa nada Leah -la voz de Carlisle es tan pacifica, realmente era Esme su otra mitad.
—Tal vez esto esté relacionado con la visión de Alice -empiezo a decir, siento sus miradas encima de mi como si fuera un interrogatorio uh- hace días estábamos jugando en el bosque uno de nosotros fue a recoger una pelota y olió el asqueroso olor de vampiro. Podíamos distinguir el aroma de dos vampiros y pensamos que eran nómadas.
—No fue así
—No lo sabíamos, los siguientes días el olor desapareció y Sam pensó que ya se habían ido -hago una mueca de desagrado- antes de navidad decidimos ir a cortar leña y nos topamos con distintos olores de vampiros, seguimos en rastro encontrando cómo cinco de esas cosas, pasamos su frontera ya que no estaban... mmm... no eran como ustedes tenían los ojos rojos, de un momento a otro llegaron más vampiros apoyándolos, nunca había visto un grupo así, eran demasiados Jake...uno lastimó a Seth -Me encojo de hombros pensando en ese momento con sus gritos- varios de ellos murieron aunque gran parte escapó.
—los lobos no pueden con todo eh?
—Emmett cállate
—Alice crees que sean los Volturi? -pregunta Bella separándose de Edward.
—No, ¿qué motivó tendrían para matar a los lobos?
—Nos ayudaron en la batalla
—No es motivo suficiente para ellos -comenta el jefe de los Cullen.
Me permito comer al fin la carne, tiene tantos sabores deliciosos. ¿Por qué siempre tiene que estar relacionado esos vampiros ancianos? Hablan demasiado rápido para el oído humano, al parecer estaban sugiriendo el motivo por el cual esos vampiros nos habían atacado. Termino de comer dejando el plato vacío, delicioso.
—Sentimos no haber estado para ayudarlos -dice Carlisle, ¿qué se supone que diga?
—Está bien Seth? -Edward preocupándose por mi hermano? Qué demonios.
—En pocas horas estará como nuevo, una pequeña mordida no es nada -me encojo de hombros, sonrío cuando Esme me trae otra porción al igual que a Jacob.
—Sam sospecha que pudo ser?
—En realidad no hemos hablado sobre eso, con las cenas y las niñas en casa, es complicado. -me encojo de hombros- aunque Seth y yo sospechamos que era una trampa, aunque no hemos ya olido su aroma.
—Oh, podrías traer a Seth, me gustaría revisarlo -dice el doctor Cullen.
—Si el no se opone, está bien -me encojo de hombros.
—¿cuántos vampiros eran? -pregunta el esposo de Alice, que parece más relajado.
—como unos veinte, pero era raro - recuerdo el momento-su piel... no era cómo la de ustedes, eran bronceadas ¿saben? Bueno solo eran como doce de piel bronceada y los otros tenían la piel pálida, ademas no se agradaban, ¿por qué dejarías morir a alguien que está contigo?
sus cuerpos todavía se podían rescatar, la manada se distrajo por lo de Seth y bueno, solo unos se quedaron para quemarlos, fácilmente los doce podrían regresar y acabarlos.
—A veces simplemente no se llevan, es común desear desahacerse de alguien cuando son nómadas -comenta Carlisle soltando la mano de su esposa.
Nos disponemos a comer varios platos más hasta que siento mi estómago llenarse.
—Y cómo está la manada?
—Demasiados niños, Emily está de nuevo embarazada ahora de gemelos, los demás niños son tan traviesos cuando se juntan que les provoca un dolor de cabeza a sus padres -me permito reír recordando alguna de sus travesuras- Por el momento no hay nuevos lobos, aunque con su regreso pensamos qué tal vez dos se conviertan pronto.
—Sentimos eso -dice Esme tocándose dónde estaría su corazón.
—Bueno, eso dígaselo a ellos -murmuro suspirando- en general todos estamos bien.
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Llegamos a tiempo a casa antes de que Seth se vaya, Jake lo saluda burlándose de él, Seth me mira antes de que Jacob nos mire a los dos.
Me coloco entre ellos provocando que Collin salga de la casa y se ponga enfrente de mi.
—Te imprimiste de mi sobrina Seth? -el gruñido me alerta.
—¡Seremos familia! -su optimismo me enferma.
—Primo contrólate -dice Collin mirando a su familiar, no recordaba su parentesco siendo sincera.
—¿Por qué no me lo dijiste?
—Era una sorpresa hermano -chocan los puños y recibe un golpe por parte de Jake, debe de doler.
—Bien hermana, cuñado, nos largamos disfruten -no debía faltar el comentario tan estupido de Seth.
Entramos a la casa de nuevo y huelo comida hecha por mi madre. Deliciosa.
Las manos de Collin se posan en mis caderas mientras descansa su mentón en mi hombro.
—No te mereces nada por lo de esta mañana.
—Uh me lo imaginé.
Me volteo para tenerlo de frente, sus manos me pegan a él y lo beso tan despacio como pueda, su jadeo provocan una tensión en mi abdomen.
—Pero te necesito
—Solo me vas a usar? Que mala
Nos reímos por lo estupido que sonó eso, paso mis manos por su rostro, continuó el beso mientras me lleva a la alfombra despejada. Desabrocho su camisa dejando a la vista su cuerpo marcado.
—Sabes que no podemos ir más alla no?
—Leah...
—No Collin, escúchame, no quiero casarme contigo existiendo la posibilidad de que al día siguiente encuentres a tu imprimación y me abandones,
—No lo haría
—Ya me lo hicieron una vez Collin, no soportaría que lo hagan por segunda vez.
—En que Sam sea un idiota...
—Por dios, has sentido la sensación de estar imprimado en la mente de ellos Collin, no es lo mismo un enamoramiento humano a lo que le sucede a nuestra especie.
—Te amo Leah. -me mira con tanta ternura que mi corazón se mueve aunque yo no lo quiera.
—Oh no Collin
—Te amo maldita sea
—Ni de broma, yo no.
Me besa tan delicioso que me dejo llevar sentándome encima de él.
—No puedes decir eso Leah.
—Claro que puedo
—Solo piensas en mi como algo que puedes desechar? En serio?
—No pongas palabras en mi boca que nunca dije. -murmuro entre sus labios, sus manos acarician mi trasero por debajo del vestido que no puedo evitar una corriente de exitacion.
—Entonces?
—Me gustas por supuesto -me quito de encima acostándome a su lado, sus manos pasando por mi cabello es aliviarte- pero no quiero estar con alguien que puede imprimirse
—Entonces... todos estos años no valieron la pena?
—por supuesto que lo valieron
—Quiero casarme Leah, lo sabes.
—puedes conseguir a alguien que lo quiera
—Un año -besa mi cuello bajando la parte de arriba de mi vestido, el cierre se había roto lo más seguro- después de un año podemos hablar de matarimonio Leah.
—Puedes conocer el próximo año al amor de tu vida tal vez en cinco años -digo entre jadeos, sus manos recorren mis pechos acariciandolos.
—también existe la posibilidad de que no. -muerde mi pezon sacándome un gemido mientras me aferro a él.
—Un año está bien -digo rindiéndome a sus besos.
—Tal vez unos meses menos -murmura acostándose encima de mi, enredo mis piernas en su cadera mientras se pega a mi.
—Tal vez me puedas convencer -beso su rostro sintiendo sus manos por debajo del vestido, recorre mi cuerpo hasta quitarme el vestido.
—sería un placer
Comenten que les pareció, que esperan del otro capítulo. Decidí cortar el capítulo (o sea el capítulo 4 iba a estar aquí pero la verdad es muy largo y ya quería subir el capítulo)
Por cierto, Edward o Aro, cualquier persona que tenga una habilidad como ver mentes o recuerdo no se equis, habilidades relacionadas con mentes no podrán ver la de Leah. O sea si pero será muy confuso y nunca sabrán qué es real y que no. Edward ve palabras desordenadas al igual que imágenes muy raras, y no es que Leah piense de esa manera, solo es su habilidad aunque ella no sabe que su mente hace eso. A Edward nunca le ha parecido importante decirle, y es un alivio (se siente agusto con su presencia).
