Capítulo ocho
*Intro*
La música empieza a sonar mientras se empiezan a iluminar luces en la pasarela y finalmente aparece la claqueta que se cierra.
"Yo estoy muy bien. ¿Y tú cómo estás? En todo momento pienso en ti."
La toma va esquivando a varios pasantes con contenedores de basura llenos de ropa para luego empezar a subir por la montaña del set y caer dramáticamente al tiempo que se ve a Owen saltar del helicóptero y caer en la piscina salpicando todo.
"Me preguntaste que quiero ser, y la respuesta vas a tener: ¡Yo quiero ser famoso!"
La fuerza del agua saca disparado a Cameron que cae sobre un maniquí en el que estaba trabajando Tom. El maniquí genera un efecto domino que hace que también caigan el de Jay y Jacques.
"Muchos peligros puedo pasar, todo lo puedo soportar."
La cámara se mueve hasta a enfocar a Justin, que está sentado en una silla enfrente de Cody al que le está aplicando sombra hasta que un labial le cae en la cabeza haciendo que voltee a ver al culpable furibundo.
"Nada en mi camino podrá detener lo que yo quiero ser."
La imagen ahora muestra a Lorenzo riéndose frente a un espejo mientras se pone rímel cuando un maniquí le cae encima.
"¡Yo quiero ser famoso!
La imagen se mueve un poco a un lado donde se ve a Alejandro en un vestido morado rodando los ojos. Él toma la punta de la falda del vestido y la hace mover de tal manera que la tela ocupe toda la imagen.
"Na, na, na, na, na, na…"
Se ve a Miles en posición de flor de loto y con los ojos cerrados en el confesionario, hasta que parece escuchar algo y los abre para voltear a ver hacia un lado.
"…Na, na, na, na, na, na, na, na"
La imagen se mueve hasta mostrar el interior de uno de los remolques donde se ven a Sammy y Kitty, con un bigote falso, sentadas en una cama riendo. Kitty se quita el bigote y lo lanza.
"Yo quiero ser, yo quiero ser, quiero ser famoso…"
El bigote cae y ahora la imagen muestra la pasarela donde está desfilando Geoff en un vestido rosa con una mano en la cintura y la otra en el sombrero.
"…Yo quiero ser, yo quiero ser, quiero ser famoso."
Atrás de él salen Brick en un bonito vestido blanco y bien maquillado pero con una peluca de payaso; y Ezekiel con un vestido gris extra largo y una enorme peluca castaña. Los dos caminan hasta posarse uno a cada lado de Geoff.
Mientras se escuchan los silbidos la imagen gira para mostrar lo que está enfrente del escenario donde se ven Chris y Blainley negando con la cabeza uno a cada lado de Chef que esta con su vestido y sombrero rosa enseñando los dientes.
"Chef Hatchet´s Drag Race"
*Final de la Intro*
Era el día siguiente después de la eliminación de Tom y todos llegaron a la habitación rosa un poco cansados.
-+-+Confesionario Samey+-+-
—Después de los últimos dos días este lugar se siente muy vacío. Y aunque odio que sea así, ahora estoy emocionada y espero ser capaz de seguir viendo cómo se vacía.
-+-+Fin de la confesión+-+-
Brick marchó hasta ponerse enfrente del espejo, donde se cruzó de brazos como si estuviera vigilando.
—No te preocupes cadete, no lo voy a borrar esta vez— dijo Lorenzo apartándolo con una mano para poder leer—. "Todas ustedes son estrellas, nunca lo olviden, las voy a estar apoyando desde casa. Besos y abrazos, Lela"… Que gay.
Al terminar el chico se apartó de todos y se dejó caer en una silla. El resto lo volteó a ver un poco extrañado mientras Jay se acercaba al espejo y empezaba a borrar.
—Te extrañaremos Tom— murmuró el chico mientras se separaba del espejo ahora limpio y todos se le quedaban viendo.
—Bueno. ¿Nadie va a mencionar que Cody ganó por segunda semana consecutiva?— preguntó Sammy.
—Pues yo estaba esperando que nadie lo hiciera— confesó Justin en tono divertido—. Si le sigue yendo mejor que a mí en esta competencia lo voy a tener que empezar a sabotear y así no podríamos seguir siendo amigos.
Cody se rio y Brick se acercó a darle un par de palmadas en la espalda.
—Felicidades amigo— le dijo el cadete.
—Tú y Jay van a tener que decirnos a todos su secreto, porque no es justo que sigan acaparando— agregó Cameron.
—Gracias chicos, yo…— empezó a agradecer Cody.
—O mejor podríamos hacer lo que dijo el niño bonito y asegurarnos que sean los siguientes eliminados— dijo Lorenzo desde su lugar alejado de todos que voltearon a verlo con muecas en sus caras.
Entonces un estridente grito que claramente pertenecía al Chef los hizo voltear a ver a la pantalla a la que se dirigieron expectantes.
—A veces la vida no es como uno quiere cadetes, y eso es algo que tarde o temprano tendrán que aprender— dijo la grabación de Chef en un falso tono solemne—. Por suerte si este mundo no nos convence, no es tan difícil crear otro. ¿O sí?
— ¿La vida después de la muerte?— le preguntó Brick a Cameron que solo se encogió de hombros.
La puerta se abrió y Chef entró con una gran sonrisa.
—Muy bien princesitas, espero que estén de buen humor porque el mini reto del día de hoy es muy fácil— anunció Chef—. Las quiero a todas sentadas en un círculo en el suelo. ¡Ya, ya, ya!
La imagen se difuminó a blanco, y cuando regresó ya estaban todos sentados formando un círculo, incluyendo al Chef que a diferencia del resto estaba sentado en una silla.
— ¿Por qué el Chef no está sentado en el piso?— se quejó Justin.
—Porque yo soy el presentador y puedo hacer lo que se me dé la gana. ¿Entendido?— contestó él con una mirada amenazante— Bien, estas son las reglas. Yo diré un pedazo de una frase, después la persona a mi derecha tendrá que completarla usando entre cuatro y diez palabras para que después la persona a la derecha de esta le agregué más y así sucesivamente hasta formar un cuento. Si alguien titubea demasiado, no cumple con la longitud de palabras o no se le ocurre nada que agregar quedara eliminada y la persona después de esta tendrá que continuar. La que sobreviva hasta el final será la ganadora. ¿Entendido? Empecemos. Había una vez una pequeña Drag Queen que…
—… caminaba en el bosque usando sus tacones— continuó Cameron que estaba a su derecha.
—Pero como se le atoraban en el lodo decidió quitárselos— siguió Cody.
—Y luego ella… eh… ella— titubeó Jay.
—Eliminada, sal del círculo— le ordenó Chef.
—Ella… ella…— también tuvo problemas Lorenzo, que seguía después de Jay.
—Eliminada— indicó Chef—. Siguiente.
—Entonces ella se dio cuenta de que…— dijo Sammy.
—… había sido una mala idea quitarse los zapatos porque…— agregó Alejandro sin dudarlo un segundo.
—…había muchas piedras en el camino— continuó Brick.
Justin, que era el que cerraba el círculo, simplemente se quedó en blanco.
— ¡Eliminada! Debería darles vergüenza, una ronda y casi la mitad esta fuera— los regañó Chef—. Entonces, de atrás de un árbol, salió un…
— ¡Troll en zapatos deportivos!— exclamó Cameron.
—Y la pequeña Drag Queen supo lo que tenía que hacer— prosiguió Cody.
—Agarrar a ese troll…—dijo Alejandro.
—…, golpearlo hasta dejarlo noqueado…— agregó Sammy.
—…, amarrarlo en un árbol…— continuó Brick.
—... y robarle esos zapatos deportivos— terminó la oración el presentador, claramente divertido.
—Pero no contaba con que…— le dio el seguimiento a la historia Cameron.
—… ese troll era casi dos cabezas más alto que ella— siguió Cody.
—Así que no había forma que le ganara— agregó Alejandro.
—Al menos que…— dijo muy segura Sammy.
—Eso solo fueron tres palabras, eliminado— le indicó Chef.
-+-+Confesionario Samey+-+-
— ¿En serio?— se quejó antes de taparse con ambas manos la cara.
-+-+Fin de la confesión+-+-
Brick se quedó tan sorprendido que no se dio cuenta de que era su turno y no dijo nada.
—Sophie, eliminada. Pero de todos modos no valia la pena luchar porque…— continuó con la historia Chef.
—… los zapatos le quedarían muy grandes— prosiguió Cameron.
—Entonces él… quiero decir ella… este…— se trabó Cody.
— ¡Eliminada!— exclamó Chef— Ahora se viene lo divertido.
—Así que decidió ser creativa— Alejandro.
—Y pedirle al troll que la cargara— Chef.
—Aunque era muy feo— Cameron.
—Así que tenía que tomar una decisión— Alejandro.
—Sus pies, o su dignidad— Chef.
—La decisión no era fácil— Cameron.
—Pero no podía tardarse mucho en decidir— Alejandro.
—Porque más tarde tenía un…
—Fiesta… no… espera… fiesta es una no un.
Algunos hicieron exclamación de decepción y otros aplaudieron cuando se dieron cuenta de que eso dignificaba que Cameron había perdido. El Chef lo anunció oficialmente y Alejandro quedó como el ganador.
La escena cambió y ya estaban todos otra vez parados, Chef y Alejandro de un lado y el resto del otro.
—El desafío principal del día de hoy consistirá en la actuación de versiones modificadas de los tradicionales cuentos infantiles "Hansel y Gretel" y "Caperucita Roja" — anunció Chef—. Como premió por ganar el desafío de esta semana Chioma podrá elegir su equipo, aparte de que serán los primeros en acceder a la habitación donde están sus opciones de atuendos para la pasarela de esta noche con temática de princesas de cuentos de hadas. Una vez dicho esto, Chioma puedes elegir.
—Muy bien, en mi equipo quiero a Phaedrus, Saxa y… Sophie— eligió Alejandro.
-+-+Confesionario Lorenzo+-+-
—Hijo de…
-+-+Confesionario Alejandro+-+-
—Quizás no debería haber dejado afuera a Lorenzo de mi equipo, pero sé ha convertido en una molestia últimamente y la verdad es que nunca ha sido especialmente útil. Pero Sammy, a ella llevo un tiempo trabajándola. Y sin Cameron ahí, tendré a Jay en la palma de mi mano.
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Eso significa que Chrystal, Karla, Yelena y Sashka están en el otro— dijo el Chef mientras le pasaba un libreto a Alejandro y otro a Justin—. Tendrán cuatro horas para preparar sus actuaciones y después mandaré alguien por ustedes para que el equipo de Chioma vaya a elegir su ropa para mañana, y el de Chrystal vaya a grabar su cuento con Leonard como director.
-+-+Confesionario Justin+-+-
— ¿Leonard no era el niño raro de la temporada seis que iba vestido de mago?
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Buena suerte— les deseó el Chef—, y no lo jodan.
—Muy bien, a trabajar— le dijo Alejandro a su equipo en cuanto la puerta se cerró atrás del Chef.
Los dos equipos se separaron en lados contrarios de la habitación rosa y empezaron con la repartición de papeles.
— ¿Soy el único al que se le hizo extraña la elección de equipo de Alejandro?— preguntó Cameron.
—En realidad es bastante simple, eligió a las personas débiles de mente para su equipo— respondió Justin—, para así poder jugar con ellos.
—No creo que eso sea correcto— comentó Cameron—, Brick es una de las personas más decididas que conozco, y Sammy y Jay son bastante listos.
—Quizás, pero ninguno de ellos tiene habilidades sociales— explicó Justin—. Son inocentes y están desesperados por atención. Eso los hace blancos fáciles para ser manipulados.
-+-+Confesionario Cameron+-+-
—No puedo creer que Justin acaba de sugerir que el no haber sido elegido en el equipo de Alejandro implica que tengo habilidades sociales. Y aunque es probable que la verdadera razón por la que no me escogió es que ya estuve en una temporada anterior con él haciéndome menos susceptible a caer en sus trampas… Es el cumplido más bonito que he recibido en mi vida.
-+-+Confesionario Cody+-+-
—Finalmente, alguien que reconoce las habilidades sociales del Codeimaster— dijo haciendo los dedos de pistola a la cámara—. Muy bien, fue Alejandro que de todos modos como que me odia desde lo que pasó en Gira Mundial y tiene esta especie de guerra fría con Justin que es mi amigo. Pero de todos modos, ya era hora de que alguien se diera cuenta de que Cody no está desesperado por atención.
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Muy bien, la división de personajes será así. Sammy y Jay serán Hansel y Gretel, Brick será la madrastra malvada y yo la bruja— indicó Alejandro—. Por supuesto si alguno de ustedes no se siente cómodo con su papel puede decírmelo y yo estaré complacido en hacer algo al respecto. Lo más importante para mí es que todos estemos felices y trabajemos de la mejor manera juntos.
—Bueno, no es como que nadie más pueda hacer el papel de Hansel— dijo Sammy con una risita nerviosa.
—Por mí está bien— también aceptó Jay.
Y aunque Brick parecía algo dubitativo finalmente también aceptó.
Mientras tanto en el otro equipo las cosas no fluían tan fácilmente.
— ¡Yo no voy a ser la abuela! Me niego a vestirme como una anciana— exclamó Justin.
— ¿Entonces quién va a ser la abuela, Cameron?— preguntó Lorenzo.
—Yo no tengo problema con ser la abuela— dijo Cameron.
—Bueno. ¿Y por qué no lo eres tú?— contraatacó Justin.
—Chicos, en serio estoy bien con…— volvió a intentarlo Cameron.
— ¡Porque yo quiero ser la loba!— exclamó Lorenzo.
—Chicos, de verdad puedo…
— ¡Y yo quiero ser la cazadora!
— ¡Y yo quiero ser la abuela!— gritó Cameron, haciendo que Justin y Lorenzo finalmente lo voltearan a ver.
—Pero no te pareces a Cody. ¿Cómo vas a ser su abuela si no te pareces a él?— observó Justin.
—Ninguno se parece a mí, de hecho nadie se parece a nadie— les recordó Cody—. Aparte, ni siquiera me han preguntado mi opinión. ¿Qué pasa si no quiero ser Caperucita Roja?
Lorenzo y Justin lo miraron durante un par de segundos antes de volver a discutir.
Del otro lado de la habitación ya Alejandro dio un par de aplausos para hacer que Sammy y Jay dejaran de leer sus libretos.
—Sammy, querida, lo estás haciendo increíble, pero recuerda que esto es una parodia. No puedes tener expresiones tan neutras todo el tiempo, debes exagerar. ¿Está bien? Exagerar— indicó Alejandro a lo que la rubia asintió y volvió a levantar su libreto lista para leerlo cuando la puerta se abrió dejando entrar a Chef.
El presentador caminó hasta donde el elenco de Hansel y Gretel estaba ensayando y se les quedó viendo, ninguno de los concursantes supo muy bien que hacer.
—Bueno. ¿Me dirán que están haciendo o no?— les preguntó.
Brick estaba dispuesto a contestar, pero Alejandro le hizo una señal para que se callara.
—Estamos puliendo nuestras actuaciones— dijo el latino.
— ¿Tú les asignaste los papeles o dejaste que ellos escogieran?— continuó con sus preguntas el Chef.
—Yo propuse cual papel creí que le quedaba mejor a cada quien y ellos estuvieron de acuerdo.
— ¿Y todos se están aprendiendo sus líneas, van a estar listos para actuar?
—Sí claro, nos estamos esforzando y creo que vamos a presentarles algo realmente bueno.
Alejandro sonrió y todos los demás lo imitaron.
—Bien, pues más les vale demostrarlo.
Dicho esto el Chef se dirigió al otro equipo.
—Muy bien niñas, espero mucho de ustedes así que díganme. ¿Ya están listas para hacer esto?— les preguntó el Chef cuando llegó frente a ellos.
— ¿Por qué espera mucho de nosotros?— preguntó Cameron.
—Porqué después de esta eliminación quedarán menos de la mitad de ustedes, y no quiero a ningún inútil sobrante— contestó acercándose lo suficiente a su cara como para hacerlo tragar saliva—. Aparte, son el equipo que tiene a la única reina que nunca ha estado entre las tres peores. Así que espero que sientan la presión cuando estén grabando, porque es real.
Todos voltearon a ver a Justin que se veía sorprendido mientras el Chef se alejaba.
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El equipo de Cody entró a la misma zona donde se había grabado el comercial del body positivity, solo que ahora estaba adornado con un bosque y una casa de cartón. Leonard los estaba esperando sentado en una silla de director hojeando un libro que tenía aspecto de antiguo y místico.
—Así que ustedes están aquí para intentar ser representantes de la magia— dijo cerrando su libro dramáticamente y poniéndose de pie—. Pues déjenme decirles algo. No saben nada sobre la magia, y honestamente no creo que sean dignos de saberlo. Pero podemos intentar hacer parecer que tienen una idea.
—Somos el equipo que va a representar Caperucita Roja, no hay magia en nuestra obra— le informó Justin que traía unos pantalones de mezclilla rotos y ajustados, una camisa de cuadros roja atada de tal manera que dejaba ver su ombligo y con algunos botones desabrochados para mostrar parte de sus pechos falsos, botas de piel con tacón, un arco colgado del hombro junto a su carcaj, una peluca negra en una coleta desaliñada y un maquillaje que la hacía ver sucia pero sexi.
—Eso solo muestra tu ignorancia— lo acusó Leonard señalándolo—. En todos los cuentos de hadas hay magia, y no podrás hacer un buen papel hasta que no la descubras dentro de ti.
Las cuatro intercambiaron miradas entre sí y Lorenzo (que traía un leotardo de cuerpo completo que intentaba asemejar el pelaje de un lobo pero dejaba ver sus curvas hechas artificialmente, maquillaje a juego y una diadema con orejas) solo se encogió de hombros.
La imagen cambió para enseñar al otro equipo llegando al set de grabación. Su director los barrió con la mirada, juzgándolos.
— ¡La bruja!— exclamó— Un paso al frente.
Alejandro obedeció. Usaba un vestido color vino estilo victoriano, como el que no había podido hacer la semana anterior, de manga larga y con plumas en el cuello, y usando una peluca desaliñada del color de su cabello hasta los hombros y un maquillaje que la hacía parecer una muñeca porcelana quebrada.
— ¿Te crees digna de representar este papel?
—Prometo hacerlo con todo el honor y todo el respeto que una Drag Queen puede darle a un papel como este— contestó Chioma con un pequeña reverencia y guiñándole un ojo.
Leonard se le quedó viendo con expresión seria lo que pareció una eternidad antes de decidir aceptar su declaración y asentir.
—Muy bien señoritas, vamos a crear magia.
— ¿Así que a ver a tu abuela?— preguntó Lorenzo mientras daba vueltas alrededor de Cody con un dedo dentro de la boca.
Sashka traía un vestido de falda roja, blusa blanca y corset marrón oscuro que combinaba con su maquillaje, medias blancas, zapatos escolares negro, una peluca de ondas un par de tonos más clara que su cabello natural y, obviamente, una pequeña caperuza roja. Traía una canasta tipo picnic entre las manos y la atrajo a su pecho mientras miraba a Lorenzo con actitud de miedo.
—Alto, alto, alto— les ordeno Leonard—. ¿Qué se supone que es eso? Sashka ¿Si quiera leíste el libreto?
— ¡Pero aún no llegaba mi línea!— exclamó Cody.
—Pero ya estás en escena, no puedes esperar a que llegue tu línea para empezar a actuar— la siguió regañando Leonard—. ¿Crees que Caperucita Drag Roja actuaría así?
— ¿Sí?
— ¡No! No eres una niña tonta, la loba está intentando seducirte y aunque no piensas corresponderle te gusta la atención.
—Si no pienso corresponderle. ¿Por qué me gustaría?
—Oh mierda...— murmuró Chrystal desde fuera del escenario.
— ¿Qué pasa?— le preguntó Cameron, con el cabello cano, arrugas en la cara, un camisón azul celeste y un gorrito a juego.
—No debimos darle el papel de Caperucita a Cody.
—No te preocupes, estoy seguro de que lo hará bien.
—No, no lo entiendes, no debimos darle el papel— insistió Justin antes de dar un paso al frente y levantar una mano—. ¡Señor director! ¿Cree que podemos cambiar de roles? Soy rápido maquillando y todos los disfraces son uni-talla así que no debería haber problema.
— ¿Es broma?— preguntó Leonard— ¡Ya estamos grabando!
—Sí, pero apenas estamos empezando así que…
— ¡No! De ninguna manera, tuvieron tiempo más que suficiente para asignar los papeles y ensayarlos, no van a cambiar ahora.
—Pero…
— ¡Justin! ¿Qué estás haciendo?— la cuestionó Lorenzo.
—Yo puedo hacerlo— dijo Sashka—. En serio que sí, solo que no había entendido bien el papel, pero ya lo entendí. No te preocupes.
Chrystal aún se veía preocupada, pero regresó a su lugar fuera del escenario.
La casa de la escenografía ahora estaba cubierta de dulces, también de cartón, y Sammy, en un trajecito muy parecido al que había usado Cody en Alemania durante gira mundial, llegó corriendo a arrancar uno de la puerta.
— ¡Mira Gretel, es una casa de dulce!
— ¡Corte!— gritó Leonard— Phaedrus, suenas como una niña.
-+-+Confesionario Alejandro+-+-
—Bueno. ¿Quizás porque es una niña?
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Creí que el personaje de Hansel debía ser algo afeminado— se explicó Phaedrus.
—Sí, pero como un niño afeminado, no como una niña— alegó el director—. De nuevo.
—Abuelita de Caperucita Roja…— canturreó Justin saltando dentro del escenario.
— ¡Más energía, de nuevo!— ordenó Leonard.
— ¡Eso queremos hacer!— anunció Saxa en una versión con falda en lugar de shorts del disfraz de Phaedrus, una peluca de un par de trenzas pelirrojas y chapas cubiertas de pecas en la cara.
—No estas siendo lo suficientemente marimacha. ¡De nuevo!
—Entiendo que debió ser grosero de mi parte equivocarme de raza… ¡Quiero decir especie!— se corrigió a si misma Karla.
— ¡Apréndete tus líneas! ¡Siguiente!
—…con la sobrepoblación que hay en este mundo debería ser considerada una…— decía Alejandro mientras se iba irguiendo cada vez más.
— ¡Mayor intensidad! De nuevo.
El rostro de Yelena en medio de un gruñido.
— ¡De nuevo!
Brick, usando un sencillo vestido amarillo hasta media pantorrilla, un maquillaje severo y una peluca de cabello negro recogida en un chongo apretado, con una sonrisa forzada.
— ¡De nuevo!
-+-+Confesionario Samey+-+-
—Jamás creí que diría esto, pero creo que prefería a Amy como directora.
-+-+Fin de la confesión+-+-
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—Viejo… lo hice espantoso, la verdad no me sorprendería si hoy me fuera a casa— le confesó Cody, que estaba sentado en su cama en el remolque, a Justin que estaba parado enfrente de él.
—Con cómo nos gritaba Leonard hacía parecer que todos merecíamos irnos a casa— dijo el modelo intentándole quitar importancia.
—No lo entiendes, es que llegó un punto en el que ya ni siquiera se molestaba en gritarme, era tan mala que se rindió conmigo— insistió Cody.
—No debimos haberte dado ese papel, lo siento. ¿Pero por qué no nos dijiste nada cuando los estábamos repartiendo?
— ¡Sí les dije! Solo que tú y Lorenzo estaban muy ocupados discutiendo como para escucharnos.
En ese momento la puerta del remolque se abrió y Lorenzo, el único que aún no estaba ahí.
—Hablando del rey de Roma…— murmuró Justin.
El chico camino lentamente mirando a Alejandro que se estaba cepillando el cabello antes de meterse a la cama. Cuando estuvo frente a él apartó la mirada y se siguió de largo hasta llegar junto a los otros dos.
—Hola— saludó.
— ¿Qué haces aquí?— lo cuestionó Justin.
—Llevo compartiendo remolque con ustedes desde el día uno, no sé si lo recuerdan, idiotas— les recordó Lorenzo.
—Sí, lo sabemos. Es solo que normalmente no… tú sabes— balbuceo Cody.
—Normalmente tú ignoras nuestra existencia, y nosotros ignoramos la tuya. Lados opuestos del remolque, fin— agregó Justin gesticulando exageradamente con las manos.
—Vaya, y yo que creí que eras la versión más amable y tonta de Alejandro— dijo Lorenzo—. Ya veo que solo eres tonta.
Justin estaba a punto de contestar algo cuando Cody se dejó caer hacia atrás sobre su cama ruidosamente.
—No otra vez, por favor— les pidió con el brazo sobre los ojos—. ¿Nos les bastó con lo que pasó hace rato? Si nos hubieran escuchado a Cameron y a mí hubiéramos podido repartir los papeles mejor y habríamos tenido más tiempo para ensayar. Sí van a discutir al menos háganlo afuera para que pueda dormir.
—Es eso por lo que vine a hablar con ustedes— habló después de unos momentos Lorenzo, ya mucho más calmado—. ¿Qué fue lo que pasó en el set? Cody… ¿Estás bien?
—Sí, no soy buen actor. Eso es todo— contestó él acomodándose sobre su cama sin mirarlo.
—Cody…
—No Justin— detuvo a su amigo sin mirar a ninguno de los dos—. No soy un buen actor, eso es todo. Ahora si me permiten tengo que dormir.
Mientras tanto en el otro remolque Sammy y Brick platicaban animadamente, mientras los otros dos se veían algo distantes.
—Y… Cameron. ¿Cómo le fue a tu equipo en la grabación?— preguntó Sammy al ver la actitud de su amigo.
—Considerando que repetimos cada escena unas doce veces… En serio espero que bien— contestó Cameron con un suspiro.
— ¿No fuimos los únicos? Eso es un alivió— dijo Brick con una sonrisa—. Creía que Alejandro había sido duro con todas las veces que nos hizo ensayar, pero Leonard…
—Ese chico vive su vida diaria fingiendo ser un mago, obviamente todas nuestras actuaciones iban a estar muy por debajo de su nivel— aseguró Sammy.
—Vaya, y yo que pensaba que no haber tenido tiempo para ensayar había sido lo que hizo que nos fuera tan mal— comentó Cameron—. Espera, hay algo en esa oración que suena gramaticalmente incorrecto…
— ¿Por qué no tuvieron tiempo para ensayar?— preguntó Jay saliendo finalmente de su ensimismación.
—Justin y Lorenzo, no paraban de discutir. ¿Y qué hay de ustedes, cómo les fue con Alejandro?
Los tres se miraron entre ellos.
—Alejandro es muy…— empezó a decir Sammy.
— ¿Amable?— completó Jay, no muy seguro de su respuesta.
—Sí… pero también algo…— volvió a titubear la única mujer de la habitación.
—Mandón, pero no de una manera asertiva y sexi. Es como si quisiera ordenarte a hacer cosas sin que te dieras cuenta— terminó Brick completamente serio—. No me gusta, si vas a dar órdenes tienes que estar seguro de que el restó sepa que son ordenes, sino eso se llama manipulación.
Sus compañeros de remolque se le quedaron viendo de una manera extraña, hasta que poco a poco se les fueron formando sonrisas en sus caras.
— ¿Asertiva y sexi?— repitió Jay y entonces los tres se echaron a reír.
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Era el día siguiente y todos llegaron a la habitación rosa.
-+-+Confesionario Jay+-+-
—Hoy alguien más va a ser eliminado y… no creo ser yo. Tampoco creo ganar, pero genuinamente dudo que esté en riesgo esta noche. Y no lo sé, suena demasiado… surreal.
-+-+Fin de la confesión+-+-
Lorenzo estaba mirando su atuendo para esa noche en el maniquí y poniéndole alfileres en algunos lugares cuando Alejandro llegó y se recargó en la mesa a su lado.
—Hola amigo.
—Oh… ¿Ahora soy tu amigo?— preguntó Lorenzo sin voltearlo a ver.
—Oh vamos. ¿No te elijo para un desafío y reaccionas así?
—Es fácil cuando tú tuviste más tiempo para ensayar y pudiste elegir ropa primero.
—Sabes, para ser alguien que siempre dice que no le importa el programa, pareces muy preocupado.
—Bueno, pues discúlpame por jugar el juego.
—Pues eso es lo que estoy haciendo, jugar el juego. Y si eso te molesta lo lamento mucho.
Alejandro se separó de la mesa y se fue a otro lado a cambiarse, Lorenzo por su parte solo bufo y siguió con lo suyo.
La imagen de la cámara se movió y mostró a Jay al lado de Cody maquillándose.
—Cody… ¿Puedo preguntarte algo?— le pidió Jay.
—Sí, claro. ¿Qué pasa?
— ¿Cómo… cómo fue salir del closet para ti?
Cody se congeló un par de segundos y el resto de los chicos voltearon a verlos, algunos más disimuladamente que otros.
—Bueno fue… complicado. Pero más para mí que para el resto. ¿Entiendes?— contestó finalmente.
—La verdad es que no— confesó Jay.
—Pues, este idiota— dijo dándole un codazo a Justin que se quejó de que le había arruinado sus cejas—, Trent y Harold fingieron que no era la gran cosa.
—Es que no era la gran cosa— se metió el modelo borrándose el trazo de las cejas para volverlo a hacer—. Nosotros lo sabíamos desde que te conocimos… bueno, al menos yo. Tú eras el que insistía en fingir que no lo sabíamos.
—Cómo iba diciendo— lo ignoró Cody—. Ellos estaban como: "Ya lo sabíamos." "¿Qué te tomo tanto tiempo?" "¿Entonces Noah y tú son novios?" Por otros lado mis papás solo me pidieron que no fuera a las marchas del orgullo desnudo y que intentara no hacer mucho escandalo al respecto. Te diría que este es el tipo de cosas que les molestaría que hiciera, pero honestamente ni siquiera estoy seguro de que estén mirando el programa. Sé que tuve suerte, muchísima suerte, porque hay muchos chicos a los que echan de sus casas o viven bajo un rencor silencioso por el resto de su vida… Pero yo solo podía pensar que me había tardado tanto en aceptarme a mí mismo, me había odiado tanto tiempo por eso, había estado tan asustado y había perdido tanto por mentirme a mí mismo… ¿Pero sabes que fue lo peor? Qué creo que el saber que todos iban a reaccionar de ese modo no hubiera cambiado nada. Porque el problema era yo, yo estaba aterrado de ser quien era… Lo siento, estoy seguro de que no era el tipo de respuesta que querías escuchar. Es solo que es la primera vez que hablo de esto en voz alta. ¿Sabes?
—No… muchas gracias— contestó Jay—. Creo que eres muy valiente, si te sirve de algo.
—Gracias— murmuró Cody con la voz ahogada mientras un par de lágrimas resbalaban por su cara dejando un par de rayas negras.
—Eres un desastre, deberías usar maquillaje contra agua— lo regaño Justin mientras lo hacía girarse hacia él para desmaquillarle la cara.
—Ugh, esto es demasiado gay para mi gusto— dijo Lorenzo desde su lugar.
— ¿Cuál es tu maldito problema?— lo enfrentó el hawaiano.
—Yo soy el que debería de hacerles esa pregunta. ¿Todos ustedes son gais y tuvieron problemas para salir del closet? ¿A quién mierdas le importa? Dejen de hacer un drama al respecto.
—Bi— corrigió Cody desde su lugar.
—Oh cariño, yo no tuve problemas para salir del closet porque cuando eres hetero no necesitas hacerlo— dijo Justin—. En cambio tú eres otra historia.
—Tú no me conoces— fue lo único que dijo Lorenzo antes de agarrar sus cosas y llevárselas al otro lado de la habitación.
-+-+Confesionario Justin+-+-
—He ido a suficientes bares gay a lo largo de mi vida, conozco perfectamente a los de su tipo.
-+-+Fin de la confesión+-+-
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La música empezó a sonar y el Chef en un camisón rosa sin mangas y pantuflas a juego salió al escenario modelando. Cuando llego al final de este se abaniqueo el rostro con una mano para después sacudirse el cabello imaginario y mirar a la cámara con las manos en la cintura.
—La temática de esta semana fueron los cuentos de hadas. Así que prepárense para ver a nuestras competidoras desfilar en su mejor atuendo de princesa y después ver su actuación en la versión modificada de dos de los cuentos más conocidos de todos los tiempos— presentó Chef—. Pero antes permítanme presentarles a los no tan emocionantes jueces que, desgraciadamente, tenemos con nosotros cada semana: Blainley y Chris.
—Vaya Chef, veo que ya estás preparado para escuchar un par de cuentos de hadas— dijo Blainley apretando los dientes y forzando una sonrisa.
—Solo esperemos que las chicas no te duerman— agregó Chris.
—Es tu trabajo evitarlo— contestó Chef—. Y acompañándonos también esta noche, la mismísima reina de la maldad: Heather.
—Estoy lista para probar que soy la única en este programa merecedora de una corona— saludó la legendaria asiática con las manos entrelazadas debajo de su barbilla.
—En ese caso ¡Iniciemos!
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— ¡Phaedrus Dedrick!
Sammy llevaba un pantalón, guantes y una camisola marrón oscuro, una faja y una bufanda verde seco y varias aplicaciones de lo que parecía cuero y metal. Se había maquillado una barba de tres días y lo que parecían llamas alumbrando, pero no quemando, su rostro. También se había puesto pupilentes dorados, una peluca castaña un poco larga que había amarrado en una coleta mal hecha y llevaba una espada en la mano.
—Un príncipe del fuego ha entrado en escena— dijo Chris.
Phaedrus caminaba lo más tieso que podía, intentando verse lo más masculino y rudo posible.
—Esperemos que no se queme— agregó Chef mientras Phaedrus se daba la vuelta y salía del escenario.
— ¡Karla Bloodcurse!
Cameron llegó al escenario en un inmenso vestido color morado que la hacía ver incluso más pequeña de lo que ya era. Su vestido estaba salpicado de bordados de flores por toda su falda, y de hecho tenía un ramo de rosas color lila y blanco entre sus manos. Tenía una peluca castaña que caía en ondas hasta un poco debajo de media espalda y que ocultaba un poco su rostro ya que tenía su cabeza inclinada hacia el frente, lo que también permitía que se apreciara la, también bastante grande, corona plateada con grecas y picos que tenía en su cabeza.
—Su majestad entró a la sala— anunció Chef con vos profunda.
Entonces Karla levantó el rostro dejando ver que una especies de escamas en una paleta de colores que armonizaban con el vestido subían desde su escote hasta sus clavículas que se había encargado de resaltar al igual que los huesos del cuello. Se había difuminado lo más posibles las facciones del rostro que había enmarcado con las mismas escamas y se había puesto unos pupilentes que hacían ver sus ojos completamente negros.
—Y viene de otro mundo— agregó Heather.
Caminó por la pasarela completamente recta, sin apenas parpadear o moverse más que para enfrente y girar para salir.
— ¡Yelena Horne!
Lorenzo usaba un vaporoso vestido, que caía recto sobre su cuerpo sin ni un poco de relleno, de un azul opaco de varias capas, con un montón diminutas rosas color rosa con sus hojas verdes que ocupaban la parte de arriba del vestido, mientras que la falda brillaba con diminutas piedrecillas que la hacían parecer plagada de estrellas y unas mangas casi transparentes que se convertían en una capa. En contraste con lo delicado que se veía su vestido traía un pesado collar corto pero bastante grueso que parecía hecho de metal sólido y que hacía juego con su, también gruesa, corona con pedrería roja y azul de la que caían una tira de metal bellamente adornado a cada lado de la cabeza. Su peluca de un marrón casi negro estaba peinada en un voluminoso chongo y de maquillaje se había pintado los labias de rojo, un lunar sobre la boca y lo que parecía un sencillo antifaz azul.
—Todo se trata del contraste— dijo Blainley.
—Yo aún estoy intentando decidir si lo amo, o lo odio— les contó Heather.
Yelena caminaba moviendo mucho los hombros, exagerando cada uno de sus pasos. Cuando llegó al frente se puso a posar como si fuera una damisela en desgracia esperando que le tomaran una foto y después se giró para salir de ahí cómo había llegado.
— ¡Chioma Alvarado!
Alejandro salió en un vestido de una tela completamente transparente con manchas de encaje negro brillante repartidas a lo largo de la tela, y aunque cubrían la zona del pecho y los genitales prácticamente no dejaban nada a la imaginación, sobre todo considerando que el vestido no tenía mangas pero sí un escote que llegaba hasta la altura de la cintura donde un cinturón sujetaba lo que parecía una inmensa piel de color negro que le daba volumen a los lados y la parte de atrás del vestido. Su corona era una diadema oscura de picos de metal y perlas que estaba sobre unos voluminosos risos castaños, y para el maquillaje se había pintado los labios de un brillante negro petróleo con un ojo rodeado por el sol y el otro por la luna y las estrellas.
—Heather. ¿Podrías compartirnos cómo te sientes en este momento?— le preguntó Chris obviamente divertido.
—Cariño, si no te cuidas te lo voy a robar y no me voy a sentir culpable… nada culpable— le aseguró Blainley.
— ¿Debo recordarte que toda interacción romántica entre uno de los jueces de cabecera y los participantes está completamente prohibida? Aparte, eres muy vieja para ella— le recordó Chef.
La risa de Chris se escuchó de fondo mientras Chioma caminaba por el escenario, posando y dando vueltas para que se pudiera apreciar su atuendo.
— ¡Sophie Allan!
Brick usaba el vestido de princesa más tradicional de todas las que habían salido. Era azul celeste, casi completamente de satín con encaje en las partes justas y de manga larga. Su corona era plateada con pedrería azul y un león al centro, su peluca era de un rubio claro y de maquillaje se había afilado el rostro, desaparecido la uni-ceja, puesto un montón de sombra negra y apenas puesto un poco de brillo rosa en los labios.
Al entrar al escenario hizo una pequeña reverencia y desfiló por este en su interpretación del andar de una princesa.
—Un pedacito de cielo— dijo Blainley.
—Más bien una muñeca que se escapó de la tienda de antigüedades— la corrigió Heather.
—Pobrecita, ninguna niña quiere jugar con ella— se burló Chef mientras Sophie hacia una nueva reverencia antes de salir del escenario.
— ¡Sashka Turnbull!
Cody entró utilizando un enorme vestido con un montón de capas de tela que iban de un café naranjoso a un beige pasando por varios tonos de esa paleta de colores. Sus mangas eran tan largas que arrastraban y tenía lo que parecían unos grabados circulares en la parte de enfrente del vestido. Su peluca eran unos voluminosos risos plateados sobre los cuales usaba una corona tan cargada como su vestido con cuentas doradas como base, cadenitas y una luna del mismo color colgándole sobre la cara, y conchas y cristales blancos de todas las formas. Finalmente su maquillaje hacía ver todo su rostro adorable, pero muy rosa y tenía un par de perlas pegadas en las mejillas.
— ¿Nadie le dijo que para ir a Narnia no debía ponerse todo lo que encontrara en el ropero?— preguntó Heather.
—La pobre niña pesa como veinte kilos, la pobre obviamente iba a tener frío— la disculpó Chef en medio de una carcajada.
Sashka recorrió el escenario con la barbilla en alto y los brazos extendidos, intentando mostrar seguridad y presencia.
—Hay que reconocerle, no morir aplastada debajo de todo eso es una verdadera hazaña— comentó Chris.
— ¡Chrystal Hamilton!
Justin por su parte usaba un etéreo vestido celeste con cola y una capa de un azul casi transparente. Toda la parte de arriba, manga larga incluida, era transparente con brillantes cubriendo la cintura, el ombligo, los pechos, el cuello, los hombros y la parte de abajo de las mangas. Su corona era de cristales azules que brillaban con la luz de los reflectores con pequeñas cadenas, también llenas de cristales, que caían sobre su rostro. Traía una peluca de cabello lacio y corto, hasta la barbilla, rubio y de maquillaje se había afeminado el rostro, puesto brillo rosa, mucho rímel y una sombra de un dorado verdoso.
—Chrystal, viene como una princesa de cristal— intentó hacer un juego de palabras Chris.
Nadie reacciono mientras la chica posaba y sonreía para las cámaras antes de darle el paso a la siguiente reina.
— ¡Saxa Zeelen!
Jay usaba un vestido estilo campesino casi completamente blanco con excepción de unas pequeñas flores azules a la altura del pecho. Se había puesto una peluca lacia y negra que había recogido en una coleta que le llegaba hasta la altura de la cintura, usaba un labial color vino pálido, sombra de ojos oscura y de corona traía una delicada tiara plateada con lo que parecían pedazos de carbón rodeados de ramificaciones de metal.
—Alguien tuvo que conseguirse un príncipe soltero para conseguir el puesto de princesa— dijo Heather.
Jay se deslizo por el escenario como si fuera por la pradera, mirando como si buscara algo en el cielo y suspirando mucho.
—Al parecer le está costando un poco de trabajo eso de adaptarse a su nueva vida— la secundó Chef.
Saxa dio una última vuelta con los brazos como si estuviera intentando alzar el vuelo y salió del escenario.
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Todas las competidoras estaban formadas en el escenario, divididas por equipos, esperando las instrucciones del Chef.
—Esta semana se les pidió que actuaran en unas versiones modificadas de los cuentos "Hansel y Gretel" y "Caperucita Roja" — recapituló Chef—. Y esta noche se nos presentaran los resultados finales, así que espero estén orgullosos de su trabajo. Para empezar veremos "Hansel y Gretel", interpretado por el equipo de Chioma Alvarado.
La cámara hizo un acercamiento al rostro de Alejandro que guiñó un ojo en dirección de los jueces, haciendo que Heather se sonrojara y apartara la mirada cruzando los brazos.
—Había una vez— empezó a narrar Sophie que estaba sentada en una anticuada mecedora, con un cigarrillo falso entre los dientes, mientras la imagen se iba alegando de un acercamiento de solo su cara a un panorama más general de la escena—, dos niños aburridos y feos que siempre pedían de comer.
—Mamá, tengo hambre— dijo Phaedrus que se mostró estaba a su lado tirando de la manga de su vestido.
— ¡Pues come! Y deja de llamarme mamá, yo solo me casé con tu padre porque creí que era rico— contestó Sophie quitándose el cigarro de la boca y dejándolo caer en el suelo.
— ¡Eso queremos hacer!— exclamó Saxa que apareció de un salto con las manos en la cintura y las piernas un poco abiertas— Pero lo único que tenemos son estas piedras que brillan en la oscuridad que usamos para regresar a casa la última vez que nos llevaste a jugar al bosque y olvidaste recogernos.
Saxa dejó caer dramáticamente la piedra al suelo y se mostró a Phaedrus con las manos bajo la barbilla murmurando "tan bonita".
— ¿Si les doy un pedazo de pan a cada uno, prometen quedarse a jugar en un claro aterrador del bosque hasta que yo vaya a recogerlos?— los cuestionó la madrastra a lo que los dos niños asintieron y ella se paró de su silla y empezó a caminar sin dejar de hablar— Es así como decidí llevar a cabo mi malvado plan para dejarlos abandonados en el bosque y así finalmente deshacerme de ellos.
Sophie empezó a reírse malvadamente, a lo que Phaedrus y Saxa intercambiaron una mirada de extrañeza.
— ¡Rápido!— gritó Saxa poniendo sus manos sobre los hombros del que representaba a su hermano— Utiliza las migajas de la mitad de tu pan para marcar el camino que deberemos regresar a casa por si nuestra madrastra vuelve a "olvidarnos" en el bosque.
— ¿Qué pan?— preguntó Phaedrus mientras claramente se metía un pedazo de pan en la boca.
— ¡Oh vamos! ¿Es en serio? Bueno, supongo que tendremos que usar la mitad de mi pan entonces.
—Creo que la vieja bruja nos mintió, porque tampoco encuentro tu pedazo— aseguró Hansel metiéndose otro pedazo de pan en la boca.
La escena cambió a los dos niños sentados en un tronco con una iluminación que daba a entender que era de noche.
—Si no te hubieras comido los dos trozos de pan— se empezó a quejar Gretel—, ahora tendríamos un camino de migas que seguir de regreso a casa.
—Se lo hubieran comido los pájaros— alegó Hansel.
— ¡No te consta!— exclamó Saxa poniéndose de pie de un salto y señalando a su hermano acusadoramente— Ahora tendremos que caminar por el bosque con la esperanza de no encontrar una casa de pan que nos tiente para acercarnos a intentar comerla, y que resulte ser el hogar de una bruja que nos quiera comer a nosotros.
—Si es una casa de dulces. ¿Si podemos acercarnos?— preguntó Phaedrus.
—Por supuesto, todo mundo sabe que los desconocidos que le ofrecen dulces a los niños son completamente de fiar— contestó Saxa sin una pizca de sarcasmo.
La escena volvió a cambiar al momento en que encuentran la casa de dulces y Hansel corre emocionado hacia ella con su hermana siguiéndolo cerca.
La cámara se mueve un poco hacia las sombras donde una figura misteriosa, Chioma, los observa.
—Tanto tiempo viviendo sola en el bosque, comiendo solo dulces de mi casa porque han contaminado tanto el ambiente que ya no quedan animales que cazar. Mi diabetes ya está tan avanzada que mi piel se está quebrando— Chioma avanza un par de pazos hacia la luz, permitiendo que se distinga mejor su maquillaje, con un brazo estirado al frente que hace temblar exageradamente—. Y ahora llegan estos niños. ¿Debería comérmelos? ¡No! Eso sería muy cruel. Pero por otro lado, con tanta sobrepoblación que existe en la actualidad, le estaría haciendo un favor a este mundo. ¡Sería una heroína!
— ¿Alguien dijo heroína?— preguntó la madrastra que se asomó un segundo de entre las sombras.
—No de ese tipo— le aclaró Chioma.
—Oh…— se lamentó mientras se alejaba lentamente.
—Tantas posibilidades para prepararlos— continuó con su monologó la bruja—. En guisado, o en asado, con papas o con nabos, incluso podría hacerlos en un pastel…
— ¡Aterradora mujer de las sombras!— exclamó Gretel señalándola— ¿Es usted la dueña de esta exquisita casa?
—Sí…
— ¿Y planea comernos?— la cuestionó Hansel llenándose la boca de dulces.
—No…— mintió la bruja cruzando los dedos atrás de su espalda— ¿Quieren pasar al interior de la casa a apreciar mi horno?
—Te dije que podíamos confiar en los desconocidos con casas de dulces, mira que amable es esa mujer aterradora de ahí— le dijo Hansel a Gretel.
Los dos caminaron en dirección de Chioma que los detuvo con una mano en el hombro a cada uno.
—Muy bien, el niñito afeminado ya está lo suficientemente gordo, puede entrar a ver el horno— indicó Chioma—. La niña ruidosa y enana va a tener que comerse al menos una ventana y media antes de tener el derecho a ver mi muy fabuloso horno.
Los dos niños intercambiaron una mirada, con las expresiones de terror más exageradas que pudieron conseguir.
—Está bien— aceptaron los dos finalmente y cada uno se empezó a dirigir hacia un lado distinto.
—Muy bien niños, su papá murió en un horrible accidente y necesito probar que siguen vivos para poder cobrar el seguro de vida así que…— Sophie llegó por un lado con una hoja en la mano cuando levantó la mirada y noto la escena.
— ¡No puede llevárselos!— le rogó Chioma abrazándola de las piernas— Por favor, si como un solo dulce más mi piel va a empezar a caerse a pedazos.
— ¡Pero son mi fuente de ingresos para los próximos seis meses!
—Voy a salvar al planeta tierra haciendo esto. Te lo ruego, déjame uno, al gordito, así no tendrás que alimentarlo— continuó con sus ruegos.
—Está bien, supongo que con uno bastará para cobrar el seguro— aceptó la madrastra y las dos mujeres se dieron un apretón de manos.
— ¡Ja! Me quedé con la mejor parte— exclamó Hansel señalando a la cámara con una paleta.
La grabación terminó y todos aplaudieron. Saxa y Phaedrus intercambiaron una sonrisa, la primera alegre y el otro un poco nervioso.
—Ahora continuaremos con el otro equipo en esta versión alterada de Caperucita Roja— anunció el Chef haciendo que el otro grupo de concursantes se miraran las unas a las otras nerviosas.
—Todos los personajes participantes en esta obra de teatro son mayores de edad, o a punto de serlo, y son responsables de sus propias acciones— leyó Chrystal de una hoja de papel mientras sostenía unos pequeños lentes que procedió a quitárselos y lanzarlos—. Una vez aclarado esto, comencemos.
Se vio a Sashka caminando por el bosque con una canasta entre sus manos, mientras la voz de Chrystal se seguía escuchando al fondo.
—Nuestra historia inicia con nuestra, no tan inocente, protagonista dirigiéndose por el camino seguro del bosque a casa de su abuela. Cuando una sexi loba se le cruzó en el camino.
— ¿A dónde vas pequeña Caperucita?— preguntó Yelena mientras caminaba alrededor de Sashka y agarraba un mechón de su cabello entre los dedos.
—Voy a casa de mi abuela— contestó ella, casi sin emoción—. Está enferma y tengo que asegurarme de que tenga suficientes víveres para pasar su enfermedad sin salir a cazar.
— ¿Tres litros de tequila?— cuestionó la loba sacando una botella de la canasta de Caperucita— Parece bastante. ¿Quizás podríamos ir entre los árboles y bajarle un poco a la botella?
—No conoces a mi abuela— contestó la chica arrancándole la botella de las manos—. Esto para ella es solo un tentempié.
—Vaya, vaya, pequeña Caperucita. ¿Un poquito sobreprotectora con las cosas de tu abuela, no crees?— Yelena volvió a dar vueltas alrededor de Sashka— ¿O es acaso que no quieres adentrarte al bosque conmigo?
—Mami dijo que no debía confiar en extraños— respondió Sashka con un dedo en la barbilla.
—Pero no somos extrañas. Yo llevo viviendo en este bosque desde cachorra, y tú vives en la última casa al lado del camino en dirección al bosque. ¿No es así? ¡Prácticamente somos vecinas!
—Tendrás que trabajar un poco más duro, tonta, tonta loba— le dijo Caperucita poniéndole un dedo sobre el pecho—. Porque yo no lo soy.
— ¿Quizás podríamos llegar a un trato?
—Y fue así como la sexi loba convenció a, la no tan inocente, Caperucita— volvió a aparecer Chrystal, parándose enfrente de la escena mientras en el fondo Sashka y Yelena parecían seguir hablando—, a hacer una apuesta. Pero, como dije, Caperucita no era tonta, y sabía que las intenciones de la loba eran devorarla… No de esa forma… son unos puercos… En fin, si la loba le señalaba un camino más corto que el que ella conocía a casa de su abuela, y esperaba pacientemente en el lugar de su encuentro, a la hora de su regreso podrían pasar un tiempo a solas entre los árboles. Pero Caperucita, que jamás obedecía a su madre y siempre se salía del camino, sabía que la loba no tenía oportunidad porque no había ninguno más rápido que en el que ya caminaba. La loba, obviamente, también lo sabía, pero aun así le señaló un atajo.
— ¿Estas segura de que llegaré más rápido por aquí? — preguntó Caperucita.
—Sí, muy segura— contestó Yelena.
—Bueno, tomaré este camino.
—Por favor, hazlo.
—Si tardo más que lo normal no iré a ningún lado contigo.
—No te preocupes, será mucho más rápido, y yo estaré esperándote para… hablar.
Sashka salió de escena e inmediatamente después la loba salió corriendo en la dirección contraria.
La escena cambió para mostrar a Karla aparentemente dormida, con una botella a su lado, contra la puerta de su casa. En ese momento llega la loba corriendo.
—Perfecto, mi plan va a la perfección— dijo Yelena preparándose para lanzarse encima de la anciana.
—No en esta vida— dijo la abuela poniéndose de pie y agarrando una escopeta que había tenido escondida a su lado—, perra.
— ¿Me acabas de llamar perra?— preguntó la loba poniéndose una mano en el pecho, ofendida.
— ¡Sí! ¿Tienes algún problema con eso?
—En realidad sí. Está bien que perros y lobos seamos de la familia de los canidos. Pero nosotros claramente tenemos mejor pelaje, garras, colmillos, vista nocturna, somos más grandes… Bueno, más grandes que la mayoría de los perros, la verdad es que los gran daneses son bastante gigantes.
—Lo sé. ¿Son impresionantes, no es así?— preguntó la abuela con un tono de voz más amigable, pero aun no sosteniendo su escopeta.
—Definitivamente.
—Yo siempre he querido uno, con todo lo que cazo no sería complicado alimentarlo, pero de solo pensar en recoger sus desechos…
—Deben ser enormes, comprendo completamente el problema.
—En fin, entiendo que debió ser grosero de mi parte equivocarme de especie, prometo que no volverá a pasar— se disculpó Karla.
—No te preocupes, si hubiera chimpancés en la zona, estoy segura de que yo también los confundiría— contestó Yelena estirando una mano—. Todo olvidado.
Karla aceptó el apretón de manos y en un rápido movimiento fue desarmado, y ahora era la loba la que le apuntaba a la anciana.
—Ahora, quítate toda la ropa.
—Ay querida, soy muy vieja para eso— respondió la abuela.
— ¡Iugh, no! Voy a usarla para engañar a tu nieta y devorármela— se explicó la loba.
— ¿Y por qué debería ayudarte a hacerle daño a mi nieta?— la cuestionó Karla.
—Porque yo tengo el arma— dijo Yelena mientras la cámara se enfocaba solo en ella—, y la botella.
Lanza la botella y entonces la imagen cambia a ella con las ropas de la abuela recostada contra la casa, mientras Caperucita llegaba quitándose hierbas de la caperuza.
—No sé para qué tanta insistencia de esa loba, si ni siquiera lo intento— iba murmurando para sí misma—. Fueron casi cuarenta minutos más.
Se paró en seco a mirar a su supuesta abuela extrañada.
— ¿Abuela?
— ¿Sí?— respondió la loba sin moverse.
— ¿Desde cuando tienes esa orejotas?— preguntó Caperucita.
—Oh, es que como ya me estoy quedando sorda fui por unos aparatos para así escucharte mejor— contestó Yelena.
— ¿Y que con la nariz? No era tan grande…
—Ya estoy vieja querida, el olfato ya tampoco me daba y tuve que ir por un aparato también…
— ¿Y todo ese pelo?
—Aquí en medio del bosque hace mucho más frio, el cuerpo se adapta.
— ¿Y los dientes?
—Bueno, pues obviamente me fui a comprar una dentadura postiza para así… ¡Poder comerte mejor!
La loba se le lanzó encima, y ya la tenía agarrada por los hombros cuando de entre los arboles llegó la cazadora, agitando el cabello y con las manos en la cintura.
— ¡Oh, abuelita de Caperucita!— canturreó Chrystal antes de ver a las otras dos— Esperen. ¿Interrumpo algo? Parece que están en medio de algo.
—Esta loba, aquí presente, perdió una apuesta y ahora está haciendo trampa— la acusó Sashka.
—Oh… eso está mal— opinó la cazadora.
— ¿Verdad que sí?
—Pero lo que esta humana con caperuza, aquí presente, no está diciendo es que no había forma de ganar esa apuesta— alegó Yelena.
—Oh… eso también está mal.
— ¡Pues entonces quizás no deberías haber apostado!— exclamó Caperucita.
—En eso tiene razón— aceptó la cazadora.
Las tres guardaron silencio mientras se miraban la una a la otra, como esperando a que pasara algo.
—Bueno. ¿Y no vas a salvarme?— la cuestionó Sashka después de un rato.
— ¿Yo, de esa cosa con los grandes dientes?— preguntó Chrystal— No gracias, se ve peligroso.
— ¿Pero qué acaso no eres la famosa cazadora, domadora de bestias?— insistió Caperucita.
—Sí, eso dicen de mí.
— ¿Entonces?
—Pues la verdad es que yo soy productora de brandy artesanal, tu abuela es la que caza, hacemos un trueque y yo revendo sus presas— le confiesa la supuesta cazadora—. Bueno, como veo que ella no está disponible ahora creo que me iré. Suerte con tú… pequeño problema.
Chrystal se va dejando a Caperucita y la loba confundidas.
—Bueno. ¿En que estábamos?— preguntó la loba, lista para ahora si devorarse a la niña.
De la casa salió la abuela, usando una venda en la cabeza y ropa interior rosa extra grande, con una escopeta entre las manos.
—No en esta vida, loba.
La imagen regresó a las concursantes en el escenario mientras aplaudían, antes de que la cámara enfocara al Chef.
—Esta semana trabajaron en equipo, pero serán evaluadas individualmente— anunció Chef—. Llegó la hora de los comentarios de los jueces. Cómo esta noche somos menos, y ustedes también son menos, podrán dar dos comentarios cada uno. Empezando por Blainley.
—Perfecto— dijo la rubia acomodándose un mechón de pelo—. Phaedrus, querido. ¿Me puedes recordar que eres?
— ¿De qué habla?— preguntó el chico, cohibido.
—Sí. ¿Qué es lo que haces aquí?
— ¿Drag?
— ¿Drag qué?
—Drag King…
—Bueno, entonces la próxima vez haznos un favor y parece un hombre— dijo Blainley antes de barrer al resto de los concursantes con la mirada, intentando elegir a su siguiente víctima—. Karla, nena, honestamente no me hubiera sorprendido verte hacer de la abuela si hubiera sido una abuela normal, pero una abuela así…. Felicidades, creo que demostraste una parte de ti que no sabíamos que tenías.
—Muchas gracias— agradeció Karla con una sonrisa.
—Muy bien, tú turno Chris.
—Saxa, tengo que decir que me llamó mucho la atención tú concepto— confesó Chris—. Con un tema como el que se les dio esta noche, era tu oportunidad perfecta para hacer algo exagerado y brillante, pero tú preferiste irte por lo simple. Tienes un punto ya que de algún modo destacas entre el resto, pero fue una decisión arriesgada. Yelena, por otro lado, decidiste jugar con muchos elementos lo que pudo haber terminado como tu mejor acierto, o como un completo desastre. Espero que estés dispuesta a aceptar lo que eso significara.
-+-+Confesionario Lorenzo+-+-
—Su intención era confundirnos, ¿verdad? Maldita *censurado*.
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Y por último. La reina del mal, Heather.
—No sé si lo habían notado, pero si le quitamos una letra a mi nombre se convierte en hater— comentó ella mientras se quitaba la mugrita de debajo de las uñas—. Pero esta noche quiero ser benévola y alagar a alguien que en verdad se lo merece… Karla.
-+-+Confesionario Alejandro+-+-
—Muy divertido tu jueguito, Heather— dijo Alejandro con los brazos cruzados y una mueca.
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Ya hablaron de tu actuación, que no te mentiré amé a tu personaje, pero necesito que todos nos tomemos un momento para apreciar tú trabajo aquí en el escenario. No solo nos entregaste todo un concepto que ninguno de nosotros esperaba, sino que lo modelaste como la realeza y eso tengo que alabarlo. No sé si ganes, porque hay un par de chicas aquí que también medio se esforzaron, pero al menos por mí parte tienes mi voto.
-+-+Confesionario Alejandro+-+-
—Muy divertido…
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Y Phaedrus… eres una niña bonita— dijo con una sonrisa.
El Chef se rio y Sammy se encogió desde su lugar.
—Muy bien niñas, hora de dejar el escenario para que podamos discutir su futuro— les indicó Chef y la cámara rápida mostró como todas dejaban el escenario—. Muy bien, ahora sí, entre nosotras. ¿Qué opinan de Yelena?
—Bueno, su actuación fue impecable, hay que decirlo— opinó Blainley.
— ¿En serio? A mí no me convencieron mucho su primer intercambio de diálogos con Caperucita Roja— dijo Chris.
—Pero eso fue culpa de Sashka— alegó Heather.
—Cierto— asintió el Chef—. Hablando de ella. ¿Cómo la vieron esta noche?
—Fue un desastre, completo— contestó la ex presentadora—. Su actuación dejo mucho que desear y no sé en qué estaba pensando cuando se arregló para venir al escenario.
—Después de su desempeño en las últimas dos semanas, uno no esperaría que cometiera todos los errores que cometió esta vez— concordó Chris.
—Sigamos con ese equipo… Chrystal.
—Aburrido…— canturreó Heather.
—No sé a ustedes, pero a mí me gustó su aspecto en la pasarela— dijo Blainley.
—A ti te gusta él— la interrumpió Chris—. Pero sí, se veía bien. Pero eso no significa que no haya tenido la peor actuación de su equipo.
— ¿Peor que Sashka?— preguntó el Chef.
—Sashka era un desastre, pero al menos mostraba emociones. Chrystal por otro lado, tenía un papel que le exigía que pusiera de su parte para darle vida, y ella no lo hizo.
—Y finalmente, Karla.
—Yo ya dije todo lo que tenía que decir de ella— les recordó Heather levantando las manos—, y no cambiaré de opinión.
—Ha mejorado mucho, y está tomando riesgos que ha sabido manejar, y tengo que admirarla por eso— aceptó Chris.
—Empecemos con el otro equipo, Chioma— indicó Chef.
—Todo lo que dijo Heather sobre Karla para ella— dijo Blainley.
—En serio. ¿No puedes ser más original?— le preguntó la otra chica.
—No es por nada, pero se veía injustamente sexi esta noche, y su actuación no se quedó ni un poquito atrás— le recordó Chris—. ¿Por qué no quieres hablar al respecto, Heather?
—Hay chicas de las que vale más la pena hablar.
— ¿En serio? Después de que irrespetaron de ese modo mi confesionario actuando…
—Chef. ¿Podemos empezar a hablar de Sophie?— rogó la asiática a lo que el Chef accedió divertido.
—Muy bien. ¿Qué tienes que decir de Sophie?
—Su actuación estuvo bien, pero creo que su atuendo se perdió entre todas las demás.
— ¿Eso era de lo que valía más la pena hablar?— preguntó Chris.
—Sophie tiene mucho potencial, hizo una excelente Eva, manejo bien su dinámica de policía y ladrona… pero siempre parece faltarle algo— opinó Blainley.
—Siguiente, Phaedrus.
—En la pasarela no lo hizo mal— dijo la rubia—. De hecho en la actuación tampoco… si hubiera representado a Gretel.
—Creo que están siendo un poco duros con ella— contradijo Chris.
—Ahí está, dijiste ella no él— señalo Heather—. Seamos serios, si no hubiera traído pantalones nadie hubiera notado que estaba actuando a un chico.
—Y finalmente, Saxa.
—Estuvo bien, digo su actuación fue buena, pero…— empezó a decir Blainley.
—Para ser una protagonista la verdad es que no destaco mucho— complementó la otra chica.
— ¿Habías notado lo similares que son estas dos?— le preguntó Chris a Chef.
— ¡No lo somos!— exclamaron las dos al mismo tiempo antes de voltearse a ver la una a la otra y gruñirse.
La imagen se puso en negro un segundo antes de mostrar a todas las concursantes de nuevo en el escenario.
—Muy bien chicas, he tomado una decisión, si digo su nombre quiero que den un paso al frente— anunció el Chef—. Chioma, Karla, Yelena… Ustedes fueron lo mejor de sus equipos, pero solo una de ustedes podrá ser la ganadora de esta semana. Y ella es… ¡Chioma Alvarado!
-+-+Confesionario Alejandro+-+-
—Podría decir que estoy sorprendido, pero la verdad es que no lo estoy.
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Has ganado una dotación de salchichas gratis por un año— le informó el Chef—. Ahora, ustedes tres pueden ir a la parte de atrás del escenario. Ahora quiero que las siguientes reinas den un paso al frente: Saxa y Sophie. Ustedes están… a salvo. Pero quiero que se pan que tendrán que mejorar su desempeño si quieren permanecer aquí.
Las dos chicas asintieron antes de ir a acompañar a las otras tres atrás. Chef guardó silencio por un tiempo lo suficientemente largo para que las cámaras pudieran grabar los rostros de angustia de las reinas y el rey faltantes.
—Phaedrus…
-+-+Confesionario Samey+-+-
—Esto es todo, no hay forma de que me salve una tercera vez.
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Estas a salvo.
— ¿Cómo?— preguntó Phaedrus impactado.
— ¡Qué vayas haya atrás antes de que me arrepienta!— exclamó Chef y Sammy hizo lo que le dijo— Eso significa que ustedes dos tendrán que hacer lip sync por su vida.
Justin y Cody se miraron la una a la otra, incrédulas de lo que estaba pasando.
-+-+Confesionario Cody+-+-
— ¿Por qué Justin? Entre todas las personas… ¿Él, en serio?
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Recuerden que es su última oportunidad para impresionarme, así que háganme un favor y no lo jodan.
-+-+Confesionario Justin+-+-
—Te amo Cody, eres uno de mis mejores amigos en el mundo. Pero solo una reina puede sobrevivir a esto, y esa tengo que ser yo.
-+-+Fin de la confesión+-+-
Un par de trompetas llenaron el escenario.
—Silencio has, que yo quiero ganar— movió los labios Cody mientras agarraba los de Justin entre sus dedos.
— ¡Lo intento, sí! Pero gases hay que soltar— respondió Justin actuando lo más animadamente posible.
—Lo soltaste, pero ahora vas a ver— actuó Sashka volteando la cabeza hacia un lado y señalándola con una mano—. Se terminó tu suerte.
—Espera a que te expulsen por estar demente— imitó Chrystal con una expresión de desdén antes de pararse de puntitas y moverse como una bailarina— ¡Qué emoción cuando Chris te lance del avión!— entonces tomó a Sashka entre sus brazos y la giró hasta tenerla en posición de escena romántica en un baile de tango— ¡Cuando lideras al montón así no hay fuerza humana que pueda detenerte!
Chrystal volvió a poner a Sashka firme en el piso mientras ella seguía la letra de la canción con una mano en la mejilla de su amiga.
— ¡En tus… ojos un lago creo ver y ya no hay nada que yo pueda hacer!— se separó de su compañera y miró a la distancia con las manos sobre el corazón— ¡Lo siento Harold!— entonces dio un par de vueltas para quedar a la misma altura que Chrystal, que ya había cambiado su expresión a una de tristeza, pero un par de metros alejada con una expresión de ilusión en su cara— Esperen, mi cerebro despertó. ¡Alguien volvió! ¡Mi amor antiguo! Tyler, ¿cómo no? ¡Oh Tyler, eres el mismo! ¡Tyler! ¡Tyler! ¡Tyler! ¡Tyler! Regresaste…
Mientras actuaba Sashka se había ido acercando a su compañera que ahora tenía rodeada con sus brazos.
— ¿Me recuerdas?— imitó Chrystal mientras se desembarazaba de la reina más pequeña— ¡Oh, me recuerda! ¡Sí!
Chrystal voló del escenario y cayo debajo de este sobre las rodillas sin en ningún momento romper personaje.
-+-+Confesionario Cameron+-+-
—Eso debió doler… mucho.
-+-+Fin de la confesión+-+-
—Bien, he tomado mi decisión— anunció el Chef mientras Chrystal volvía a subir al escenario con ayuda de Sashka— Chrystal Hamilton, felicidades te quedas. Sashka Turnbull, despídete con gracia.
Justin y Cody se abrazaron durante un par de eternos segundos antes de que Sashka empezara a caminar hasta la salida desde donde hizo una pequeña reverencia sosteniendo las puntas de su vestido y salió.
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Cody entró a la habitación rosa moviendo con dificultad su enorme vestido, hasta que finalmente se detuvo un momento para quitárselo e ir a escribir al espejo en ropa interior.
—Una parte de mi está feliz de haber sido eliminada por Justin, pero aun así da un poco de asco saber que todo esto termina aquí— se escuchó su voz mientras la imagen pasaba de él escribiendo en el espejo a, aún maquillado y con peluca pero en ropa interior, él abrazándose a si mismo mirando a la cámara—. Creo que logre enfrentar muchos de mis miedos, y me hizo darme cuenta de que aún hay mucho en lo que tengo que trabajar. Aparte gane dos premios. Así que puedo contar haber venido aquí como una pequeña victoria personal.
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De regreso con el resto, Sophie le daba un par de palmaditas en la espalda a Chrystal mientras las demás se veían extenuadas.
—Felicidades, finalmente más de la mitad de ustedes han sido eliminadas— empezó a hablar Chef—. Les diría que son lo mejor de lo mejor, pero seamos honestos, simplemente han superado a la chusma. Quiero que me lo hagan difícil, que de ahora en adelante cada que tenga que elegir quien se va a casa quiero sufrir. No les estoy pidiendo que no me decepcionen, se los estoy exigiendo. Una vez aclarado eso. ¡Dejemos que la música suene!
La canción de "Quiero ser famoso" se escuchó y las siete restantes salieron a bailar, lo que era un poco complicado considerando el tamaño de los atuendos de algunas. Después de dar un par de vueltas y moverse un poco una a una empezó a salir dejando a Chioma al último que le lanzo un beso a su novia antes de acompañar al resto.
Octavo capítulo finalizado, cinco más por venir. Voy a tener que esforzarme mucho si quiero terminar antes de que acabe el año, pero invariablemente de lo que pase estoy feliz de lo rápido que salió este capítulo (comparado con los otros, obviamente), sobre todo porque no creo haber bajado la calidad. Muchas cosas pasaron este capítulo, entre esas la eliminación de Cody que definitivamente había tenido mucho del foco hasta ahora, así que estoy emocionada por cómo se van a desarrollar las cosas ahora que él no está. Me haría muy feliz saber sus opiniones y ErisolEdison, espero que te sigas llamando así, jamás terminaré de agradecerte por seguir apoyándome a pesar de todo.
Los quiere: yo.
