Sé que a nadie le importa un carajo lo que escribo. Me leen menos que las novelas de Jiraiya, pero me gusta hacerlo. Sí, me desmotiva los cero comentario que recibo y las pocas visitas. Hasta pensé en dejarlo, por eso la larga ausencia. Pero después me di cuenta lo mucho que me gusta y lo liberado que se siente plasmar una idea de tu serie favorita en papel.
Previamente
-Tienes que avisarme cuando traigas amigos-fue lo único que dijo. Naruto quería morirse allí mismo. Sasuke lo había visto besarse con alguien más. Ahora iba a pensar que estaba saliendo con otro. Que lío.
Viernes
Naruto se encontraba en la azotea con su amigo Shikamaru, El pelinegro había visto lo desanimado que se encontraba su amigo, por lo que le preguntó que le pasaba. Naruto rápidamente le contó lo ocurrido el día anterior.
-Y para colmo se va todo el fin de semana de viaje de negocios, así que no podré hablar con él-ttebayo-Casi se arrancaba el pelo de la frustración que sentía. No podía creer que justo lo hubiera descubierto en esa situación tan vergonzosa. Pero eso no era lo peor, no. Lo peor era que no había tenido ninguna reacción ante la escena, ni si quiera movió las cejas en señal de asombro. Nada.
-Lo que necesitas es una fiesta- dijo el pelinegro.
-¿Fiesta? Tú no eres de fiesta- Shikamaru se encogió de hombros.
-No hablo de una mega reunión, pero algo para tomar. Eso sí que me gusta-
-Sí, podría ser en mi casa ya que Sasuke se va de la ciudad-ttebayo-
-Me agrada, le diré a los chicos-
- Pero no invites a demasiada gente-ttebayo. Sasuke no se debe enterar de esto-
-Vale, entiendo- Pronto tocaron el timbre y tuvieron que volver a clase.
Ya en la tarde los amigos se despidieron y se fueron cada uno por su lado. El rubio regresaba temprano a casa ya que no tenía club de futbol, lo habían cancelado porqué el entrenador no iba a poder estar presente ese día.
Llegó al complejo de departamentos, saludó al conserje y se subió al ascensor. Piso 5. Se bajó, buscó las llaves en su bolso, las saco y las puso en el picaporte y abrió la puerta…Dejó caer su bolso, se tapó la boca y miró la escena que se desplegaba ante él. Perplejo y asombrado, retrocedió unos pasos intentando alejarse de aquella escena, pero se dio cuenta de inmediato que haría ruido con su errático caminar y lo que menos quería era molestarlo, molestarlos.
Allí estaba Sasuke junto a una chica. Se estaban besando. No era un beso de juntar los labios y ya, no. Este estaba cargado de pasión, movimientos, lenguas y manos traviesas. Naruto se avergonzó por ver esa escena. Se notaba que el pelinegro poseía bastante experiencia, por la forma que tomaba las riendas de la situación. Sintió un leve calor en el estómago. Si bien le molestaba y le daba una tristeza enorme ver dicho beso. También le provocaba ¿excitación? Es que Sasuke se veía tan masculino, tan dominante y tan sexy.
Sacudió su cabeza para intentar alejar ese tipo de pensamientos de su mente. Se armó de valor, agarró su bolso y se dispuso ir a la pieza. En ello el Uchiha sintió los pasos del recién llegado por lo que cortó el beso. Miró a Naruto y a la chica.
-Puedes irte-se dirigió a la fémina.
-P…pero-
-Te dijes que te fueras-se quedó callada. La voz ajena era prepotente, no se podía llevar la contraria. Por lo que no le quedó de otra que agarrar su cartera e irse. Sasuke al sentir la puerta de entrada cerrarse, se levantó y se dirigió a la habitación del ojiazul. Sin esperar permiso abrió la puerta.
-Naruto-
-Sasuke-san-
-Yo…-
-No tiene que darme explicaciones. Es su departamento y usted puede hacer lo que quiera. Si me disculpa, debo hacer tarea- sonó bastante molesto y eso no pasó desapercibido por el pelinegro, pero no dijo nada. Se dirigió a la puerta y se perdió en ella. "Esto es lo mejor" pensó el Uchiha.
El pelinegro se dirigió a su cuarto, abrió una maleta y metió un par de prendas en ella. Decidió que terminaría lo más rápido que pudiera. No quería estar ausente tantos días y dejar al rubio solo. Quizás a quien traería como invitado. Un pelirojo se le cruzó por la mente, eso provocó que se llenara de ira, cerró sus puños en señal de esta.
Decidió que por hoy se permitiría un trago de whisky. Necesitaba alejar esos estúpidos pensamientos de su mente y calmarse. Pensar con la cabeza fría. Él era un NIÑO. Sasuke le doblada en edad, no podía tener pensamientos impuros ni mucho menos tener celos. Estaba enfermo, lo sabía. ¿Qué diablos le había hecho Naruto?
Sábado
Estaban reunidos todos los amigos del ojiazul en el departamento del Uchiha. Entre ellos estaban Chouji, Neji, Kiba, Naruto, Ino, Hinata, Sakura, Gaara entre otros. Se encontraban alrededor de la mesa, todos sentados en el suelo. Había alcohol por doquier, vasos y snacks para comer.
Jugaban un juego en el cual el número de la carta que poseían en su mano, determinaba la cantidad de sorbos que le daban al vaso. Naruto ya estaba borracho, se le notaba en la forma de habla,r ya que arrastraba las palabras y se reía por cualquier cosa. Si, el rubio era del tipo "simpático" al estar en estado etílico.
-¿Y si bailamos?-propusieron las chicas. Pronto quitaron algunos muebles, pusieron la música fuerte y empezaron a mover sus cuerpos al ritmo de esta. Bailaban en grupo, divirtiéndose como nunca.
De repente Naruto sintió que le tomaban la mano y lo llevaban alejado del bullicio. Era su pelirojo amigo, Gaara. El rubio no entendía la situación, pero se dejó hacer. No tenía las fuerzas para impedir dicha acción.
-¿Qué pasa Gaara?-estaba en la habitación del rubio. Sin responder, este lo beso. Al principio el ojiazul estaba correspondiendo, pero se alejó –no entiendo-
-Me gustas-su cara era seria, pero había un leve rubor en sus mejillas. Naruto había quedado de piedra. Podía estar borracho, pero lo había escuchado. Cuando iba a responder sus amigos los llevaron a la pista de baile otra vez. Pronto el tema fue olvidado por una cabeza hueca rubia.
-000000000-
Fue muy tarde cuando se dieron cuenta que había llegado el dueño de la casa. Por la música estridente no escucharon la puerta abrirse y menos los pasos. Todos quedaron shockeados al ver al pelinegro parado al medio de la sala, con las manos en sus caderas.
-¿Quiénes SON USTEDES?-grito. Nadie respondió. Todos apagaron la música y se apresuraron a irse rápidamente. Solo quedó un rubio que estaba en el suelo, acostado. Sasuke rodó los ojos, sabía en qué estado estaba el chico, se le podía nota por el vómito en su camisa.
-Naruto-
-Hmmpph-abrió los ojos, pero ya no podía mirar fijamente. Todo daba vueltas.
-¿Gaara?-
-Dobe-lo tomó y lo llevó a la bañera. Lo mejor para la borrachera era un buen baño con agua helada.
-Lo siento. No puedo corresponderte-
-…- Sasuke no respondió, puesto que esta conversación no era para él, sino para un tal Gaara.
-No es que no seas un buen chico-lo acostó en la bañera. Le sacó la ropa como pudo- pero a mí me gusta otra persona. En más creo que estoy enamorado pero...jamás me va a amar-se puso a llorar. El Uchiha suspiro, procedió a abrir el grifo. El rubio saltó al sentir el agua helada pero pronto se acostumbró- Ay, Sasuke ¿Por qué no me correspondes?-seguía llorando. El pelinegro se sorprendió ¿Le estaba confesando su amor? Siguió enjabonándolo.
Una leve sonrisa había aparecido en la cara del pelinegro. Así que el rubio lo quería. Así que el beso que había presenciado fue de ¿caliente? Debía preguntarle directamente al ojiazul.
Domingo
Despertó en su cama, con el pijama puesto y un gran dolor de cabeza. Era como si se la estuvieran partiendo con un machete. Se levantó y fue al comedor. Debía echar a sus amigos y ordenar todo antes de que llegara Sasuke.
Cuál fue su sorpresa al encontrar ya todo ordenado y limpio.
-¿Pero qué…?-
- Toma- Era el pelinegro ofreciéndole una pastilla y un vaso con agua-es para la resaca- Naruto se sonrojó ¿Cuándo había llegado? Mierda, había visto todo el desmadre que había hecho con sus amigos.
-Sasuke-san…yo-
-Naruto tenemos que hablar-el rubio tragó duro. Joder, seguro que lo echaba a la calle. Se sentaron en el comedor, los dos quedaron de frente- ¿Es verdad que yo te gusto?-
-¿Qué...UE?-jamás se esperó que le hablara de ello. Jamás pensó que el Uchiha supiera sus sentimientos. No pudo hablar, se quedó ahí de piedra y avergonzado.
-Quiero saber si es verdad, porque la verdad sería un problema y…-pronto vio como unas pequeñas lágrimas empezaron a asomarse por los ojos zafiro- Naruto-
-¿Es un problema?... ¿Tan molesto soy? ¿Me odias?-las lágrimas ya no podían ser controladas- Sasuke se levantó de su asiento, rodeo la mesa y abrazó a Naruto.
-Dobe, no es eso. El problema es que si me dices que si no sabría cómo rechazarte, ya que tú también me gustas- no podía creer las palabras del pelinegro.
-Pero…la chica del otro día-
-Una excusa para intentar sacarte de mi mente-
-P...pero no reaccionaste cuando me viste con Gaara…-
-Estaba tan enojado, pero no podía hacer una rabieta ahí misma. Soy un adulto. Me podía acusar a las autoridades o algo…-
-Pero…-
-Basta Naruto-le tomó el rostro y le hizo mirarlo a los ojos- me gustas- le dio un beso. Un beso puro, solo un toque de labios. Al momento de que Naruto iba a empezar a moverse para profundizar el beso, Sasuke se separó- Lo siento, dije que me gustabas pero no hace nada contigo hasta que cumplas 18-
-¿HEEEEEE?- pegó un tremendo grito- pero yo quiero que nos besemos y…-
-Lo siento, no haremos nada- se separó del rubio y se fue a la cocina-cocinaré el almuerzo. Ah pero antes ¿Por qué te besaste con ese pelirojo?- se cruzó de brazos.
-Bueno yo…-la razón le daba mucha vergüenza- la verdad era para ganar experiencia-
-¿Experiencia?-
-Sí, usted es una persona con vasta experiencia…o eso pienso-ttebayo. Y yo no tengo ninguna, bueno…no tenía-Sasuke frunció el ceño ante esas palabras - y bueno….pensaba besarlo en algún momento-ttebayo-El Uchiha se sonrojó levemente ante tal afirmación- y no quería quedar como un idiota-El rubio bajó la mirada totalmente sonrojado por lo que acababa de confesar. Sasuke lo miró tiernamente, con una leve sonrisa en el rostro. Se acercó nuevamente hacia el ojiazul. Lo rodeó con sus brazos y lo acercó a su cuerpo.
-Dobe-sellaron la conversación con un pequeño beso.
