Helga caminaba ya de regreso de la secundaria con Edward quien no se le despegaba ni un minuto e incluso había asistido a clases solo para estar con ella, algo que no hacia feliz a la rubia.
-Gracias por acompañarme, Edward aunque no tenías que molestarte
-Claro que sí, ¿Qué tal si te roban?
Helga rodo los ojos fastidiada y prefirió guardar silencio e ignorar al joven que caminaba a su lado.
-Hoy hay una fiesta en casa de Rhonda ¿No quieres ir? En menos de dos semanas pasaremos a preparatoria y…
-No gracias
-Pero…
-No creo que sea una buena idea
-Quiero que vengas conmigo
-Lastima hermano, suerte para la próxima –Dijo fastidiada –Nos vemos mañana
-Helga…
La rubia no hizo el menor caso e ingreso a su casa, se arrepiento cinco segundos después pues se encontró con una mujer familiar y una niña de su edad al parecer la cual le miraba sorprendida.
"¿Sera la misma rubia?" se preguntaba la joven
"¿Y esta que se cree…porque diablos me mira así?" se preguntaba la rubia
-Qué bueno que llegaste ya, hija, mira ella es Sonia, la hija de Victorie
Helga se dejó arrastrar por su padre resignada ante lo que le esperaba de ahora en adelante. –Mucho gusto, Sonia
-Ella es mi hija Helga Geraldine Pataki
-Hola –Saludo Sonia sonriente "Si eres tu…" pensó maliciosamente, no en balde había estado escuchando a Arnold todos estos años en los cuales solo hablaba de la rubia.
-Bien ahora que ya estamos todos juntos, la boda se puede realizar
-¿Te parece el sábado como lo habíamos planeado, Boby?
-¿Boby? –Helga miro molesta a la señora "¡¿Quién diablos se creía para ponerle apodos estúpidos a su padre?!"
Bob se percató de esto y halo a su hija hacia el para tratar de tranquilizarla –Claro amor, ahora creo que mejor nos sentamos a comer
-Por supuesto
Helga suspiro para dejar su coraje a un lado y seguir a los demás a la mesa.
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A unas cuadras de la casa de rubia, estaba llegando una familia a Susent Arms, donde comenzó un tumulto al ver llegar a la familia Shortman.
-¡Miles, hijo!
Phill Shortman salió corriendo para abrazar a su hijo amado, que hace años había perdido cuando este se fue a San Lorenzo, había pensado que tal vez…
-Papa…
-¡Soldados! ¡Simba!
-Abuela…
-Mama nunca cambiaras –Dijo sonriendo Miles con lágrimas en los ojos que suavemente recorrían sus mejillas
-Te extrañe tanto –Por primera vez Arnold vio a su abuela comportarse de una manera más tranquila, seria y sincera, pero sonrió al ver como abrazaba a su padre.
-Papa, mama, les presento al nuevo Shortman, su nombre es William Shortman –Dijo sonriente cargando al bebe que tenía su esposa para que sus padres lo cargaran
-¿Will? ¿Cómo? Pero… ¡¿Porque demonios no le pusiste Phill?!
-Abuelo, porque ese nombre me lo pusieron a mí –Dijo Arnold molesto y divertido a la vez al ver las típicas reacciones de su abuelo, era bueno estar en casa
-Y eres tan apuesto como yo por eso… -Dijo revolviéndole el cabello a su nieto mayor
-¡Oh un nuevo soldado en nuestras tropas! ¡Simba hay que ir adentro a preparar provisiones!
-Claro
-Stella esta hermosa como siempre, aun no entiendo ¿Cómo elegiste a mi hijo estando yo? Jajajaja es broma, sé que lo elegiste porque se parece a mí jajajaja…
-Si papa, claro –Dijo sonriendo Miles, tomando a Stella de la mano para ingresar a la casa de huéspedes.
-¿Arnold? –Una chica pelirroja había visto toda la escena emocionada –Regresaste, quiero estar a tu lado ahora que te vuelvo a tener, mi amado Arnold
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-Hola
-¡Oh demonios! ¿Qué haces aquí?
-Tu padre me lo pidió
-No necesito una nueva hermana, suficiente tengo con Olga
-No pretendo ser tu hermana, Helga
-¿Entonces porque estás aquí?
-Porque mi madre se casara con tu padre
-No me refiero a eso, estúpida, si no a que haces aquí, vine para no estar con ustedes y tu vienes a molestarme
-Que grosera…
-Me importa poco lo que pienses de mí
-Bien entonces así será ¿No?
-Sí y más vale que te acostumbres, no cambiare mi forma de ser, nunca lo he hecho y el que tu madre se case con mi padre no quiere decir que yo deba de fingir simpatía por ti o por ella
-Si claro ¿Qué más podía esperar de una hija de una adicta?
Helga sin pensarlo dos veces se le fue encima -¡Retráctate niña estúpida!
-¡¿Qué te pasa, estúpida?!
-¡He dicho que te retractes de lo que dijiste, si no quieres que te deje sin tu bello rostro!
Helga le propinaba puñetazos fuertes a la joven, quien no sabía que a la rubia se le consideraba la más brabucona de su clase y lo peor de betsy y los cinco vengadores que ahora hacían acto de presencia.
-¡Déjame!
-¡No hasta que pidas disculpas!
Helga más que nada quería que se tragara sus palabras, pues pese a todo lo que ella odiara a su madre por lo que había hecho, no le podía permitir a nadie que hablara mal de ella, siguió golpeándola hasta que…
-¡Helga! –Sintió que unas manos la halaban lejos de Sonia, quien quedo un momento en el suelo sollozando antes de darse cuenta de quien estaba enfrente.
Helga se quedó inmóvil y sin siquiera forcejear para que no la alejaran de su pelea, pues es voz jamás la podría olvidar nunca, dio media vuelta para quedar enfrente de un joven más alto que ella, un poco moreno, con una camisa roja de cuadros, la gorra había desaparecido, pero la manera despeinada de su cabello no, además de que esa mirada de esos ojos verdes esmeralda eran inconfundibles.
Frente a ella estaba un Arnold adolescente que le seguía quitando el aire y ahora peor, pues estaba más guapo que nunca –A… ¿Arnold?
Hola queridos lectores
aqui les dejo un nuevo capitulo de mi fic espero que les guste
elisa muchas gracias jejej me alegra que te este gustando ;D
saludos
