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Helga iba de regreso a casa, mientras pensaba en lo pesada que serían las tardes, pues su padre la había castigado por no avisar desde antes que se quedaría con Phoebe, por lo que ahora debía estar encerrada por las tardes durante una semana con la madrastra peor de todos los cuentos.
-Bien, nos vemos Edward –Dijo al llegar a su casa
-Hey amor ¿y mi beso?
-Lo lamento hoy no hay –Dijo molesta
-¿Qué ocurre?
-Nada
-¿Entonces?
-Es solo que estoy de malas
-¿Por tu castigo?
-Si
-Vamos amor, no tienes por qué hacerle caso al gran Bob.
-Es mi padre, tengo que…
-Si quieres puedes venir a vivir conmigo y así no obedecerlo nunca
-No lo creo, nos vemos
-Mínimo un besito ¿No?
Helga rodo fastidiada los ojos pero cuando estuvo a punto de darle un pequeño beso, vio a Arnold que se acercaba a su casa, por lo que se alejó para tratar de ingresar rápidamente.
-¿Qué demonios te pasa, Helga? –La tomo de la muñeca
-Luego hablamos, Edward
-Dame un beso, eres mi novia, te lo exijo
-¡¿Qué demonios te ocurre?! ¡No soy de tu propiedad ni nada para obedecerte!
-¡Claro que si…ese día no ponías tanta resistencia! –La tomo de la cintura halándola hacia él, mientras ella preparaba su mano para golpearlo
-Suéltame no quiero golpearte.
-Pero ya nadie me quitara este momento –Sonrió dulcemente mientras se acercaba, entonces la rubia alzo su puño hacia el pero lo detuvo –No lo harás mi amor
La beso.
Helga lo empujo nuevamente -¡Basta, dije que no quiero!
-¿Qué ocurre? ¿Estás bien Helga? –Arnold se acercó a nosotros tratando de que Edward me soltara.
-Si ella, mi novia, está bien solo estábamos jugando ¿Verdad amor?
-Si como no, suéltame –Dijo molesta la rubia
-Nos vemos después hermosa –Volvió a tratar de besarme pero me hice a un lado, por lo que me beso en la mejilla –Mas te vale no pasarte de listo, Arnold
Edward se fue rápidamente hacia el lado contrario, dejando a solas a los rubios, quienes se miraron nerviosamente, desde que fue aquel beso no habían estado a solas –Helga, yo…vine a ver ¿Cómo te fue ese día con tu padre? Ya no me dijiste nada
-Si claro, si todo el tiempo hablamos –Dijo sarcásticamente
-Vamos Helga
-Bien me fue un poco mal, me castigo por una semana ¿Feliz?
-Un poco
-¿Qué más quieres Arnoldo?
-El beso….quiero decir ese día…te bese porque…
-No tienes que decirme nada, entiendo porque lo hiciste
-¿Enserio?
-Sí y no tienes que sentirte obligado a nada, olvidémoslo ¿Te parece?
-¡¿Qué?! Pero Helga…
-Bueno nos vemos, Arnold
-No –La tomo de la mano –Helga el beso que te di fue porque me gustas y no quiero olvidarlo, tú me sigues gustando
La rubia le miro sorprendida, nunca había pensado que las cosas serían así.
-Arnold pero…
-Por favor, me gustas, siempre me gustaste y yo…creo que…estoy enamorado de ti –Dijo el rubio sonrojado –Vine a darte esto –Le entrego una rosa –Venia con la intención de invitarte a salir, pero si tu papa te castigo, la cita tendrá que esperar ¿Verdad?
La rubia sonrojada le miro -¿Cómo sabes que aceptare a salir contigo?
-Tal vez porque soy demasiado optimista como siempre lo he sido
La joven sonrió dulcemente, eso siempre le gusto de Arnold –Bien, pero…sabes que no puedo…Edward
-¿Seguirás con él, después de lo que hizo hace rato? –La pregunta tan directa del joven le sorprendió, pero más que nada sentía que era como un reproche, ella misma se estaba reprochando mentalmente de seguir con alguien como él, pero no podía terminarlo de un día para otro, Edward se parecía mucho a ella y tenía miedo.
-¿Te parece si salimos el fin de semana, Arnoldo? Me gustaría mucho ver una película que acaba de estrenarse
Arnold se sorprendió pero sonrió dulcemente –Claro, lo que tu quieras, Helga –Dijo mientras tomaba la mano de la joven para besarla -¿Puedo besarte?
La rubia se sonrojo aún más pero le respondió –Te estas tardando Arnoldo
El joven sonrió acercándose a ella para darle un suave roce de labios con los de ella, al alejarse Helga suspiro sin poder evitarlo, algo que divirtió un poco al rubio, ella se sonrojo al darse cuenta y también porque deseaba que él nunca se detuviera pero Arnold sonrió tiernamente –Te veo mañana, princesa
-Claro
El rubio se fue de la casa de la joven, sin percatarse ninguno de los dos que la hermanastra de Helga los había visto.
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Al día siguiente ya era un poco tarde pero rápidamente bajo con sus útiles en la mano para apresurarse a tomar el autobús, vio a su padre así que respiro profundamente antes de acercarse a él.
-Papa
-¿Qué pasa, amor? –La miro mientras acomodaba el almuerzo de su niña, porque para Bob siempre seria su pequeña hija.
-Quiero pedirte…bueno ya sabes el sábado me levantaras el castigo ¿verdad?
-¿Porque?
-Bien, quiero ir al cine con…mi amigo –Dijo mintiendo
-¿Amigo?
-Sí, es mi amigo de siempre, papa, Arnold
-¡Ah! Alfred
-Arnold, papa
-Como sea, lo pensare
-Bien pero por favor –Helga le puso la mano en su brazo –No me prohíbas ir, es…importante
Bob miro a su pequeña hija, podía apostar que ese niño era la persona que su hija tanto amaba, desde siempre lo había sabido pero siempre quiso pensar que su pequeña seria por siempre su pequeña.
-Bien
-Gracias
Sonia escucho aquello, lo cual le molesto aún más, pensaba que tal vez Bob no le daría permiso pero se equivocó.
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En el receso, Helga le pidió a Edward que fuera al patio, pues necesitaba hablar con él, lo que era verdad es que si estaba dispuesta a empezar con el rubio, no podía mantener relación alguna con ninguna persona.
-¿Qué ocurre amor?
-Edward lo lamento mucho pero… -La rubia le miro algo avergonzada –No podemos seguir juntos.
-¿Qué? ¡¿A qué te refieres con eso?!
-A eso Edward a que no podemos…
-¡Tu no vas a terminar conmigo, no puedes! –Edward la tomo de los hombros bruscamente –Estas un poco estresada eso es todo pero no…no te preocupes te comprendo no estoy molesto, amor, estaremos bien…solo necesitas
-Por favor Edward no lo hagas difícil.
-Por favor, no me termines –Edward la abrazo fuertemente asfixiándola un poco, aquello comenzaba a asustar a la rubia un poco, ahora que iba a hacer, ¿Qué demonios le pasaba a Edward? Aquello si representaba un gran problema.
"¿Ahora qué hago?" pensaba la rubia mientras trataba de zafarse de Edward, mientras un rubio miraba la escena molesto, pero a la vez preocupado.
Hola queridos lectores
primero que nada muchas gracias por leer mi fic, espero que les siga gustando espero que si y si es asi no duden en hacermelo saber (ya que no hay reviews) hehe bueno espero que asi sea.
saludos
