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A veces la vida da golpes duros provocando la fractura de una persona, la estabilidad emocional se acabó, no hay más aquella persona que alguna vez viste en esos hermosos ojos que ahora ya no tienen vida, pero ¿entonces qué hacer para lograr traerla de regreso?
La realidad es que a veces no se puede, a veces la vida es muy complicada, a veces las personas no logran enfrentar tantas situaciones que pasan por su vida que simplemente se pierden de la peor manera creyendo que es la mejor salida y opción para olvidarse de las dificultades y obstáculos que te envía el destino.
No olvidemos que los obstáculos son puestos porque sabemos cómo enfrentarlos, porque somos fuertes como para enfrentar aquellos obstáculos que la vida nos pone en el camino, pese a que pensemos que no es así.
Pero cuando nos ponemos en peligro solo por esto, sin importarnos entonces todo está mal, realmente es un grito de auxilio un grito de desesperación, de todo lo que tiene aquella persona, quien grita en busca de ayuda y son señales que no debemos ignorar, señales que no lograste ver con otras personas, señales que son las que de repente marcan la diferencia entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal, entre salvar o perder.
A.P.S.
Arnold observo como Wolfang y Sonia ingresaban a la casa, preocupado se trepo al árbol de siempre y trato de ver a través de la ventana de la rubia, la observo tirada en su cama sin moverse aquello no estaba bien, sintió un terrible escalofrió al ver en el buro de la rubia, aquello era como polvo pero sabía que era un polvo peligroso.
-Helga –Murmuro tristemente
En aquel momento vio que alguien ingreso a la habitación de la rubia, Sonia trato de despertarla pero le fue imposible -¡Es increíble Helga! –Grito exasperada al ver que no respondía, la rubia murmuro quejas y la empujo desde donde estaba. -¡Despiértate tienes visitas!
La rubia se levantó molesta y le enfrento -¡Ya cállate, no tienes algo mejor que hacer que estar molestando a los demás, tan patética es tu miserable vida! –Grito escupiéndole en la cara.
Sonia solo la miro aún más molesta pero no agrego nada más referente a esa pequeña pelea –Wolfang esta abajo ¿Le digo que pase?
-¡Diré que se largue! –Escucho la molestia y fastidio en la voz de mi amada Helga, aquello le alegraba al rubio, pues esperaba que ella no estuviera a solas con ese maldito de Wolfang, la rubia se volvió a dejar caer en la cama y Sonia salió de la habitación.
Sigilosamente me escabullí con mucho trabajo por la rama que daba hacia su habitación, deseaba asegurarme que estaba bien y que aquello no hubiera sido un desmayo o algo peor, pues se dejó caer realmente muy feo.
La mire tan placida y tranquila en su cama, pero sabía que eso en realidad era una ilusión, ya que Helga no estaba para nada tranquila, feliz o estable, ella se encontraba realmente mal, desde que Bob…y ahora Olga ¿Dónde la buscarían? Debía hacer algo por ella.
-Helga –Susurro el rubio acariciándole suavemente la mejilla, ella sonrió dulcemente como hacía días no lo había visto, pero en aquel momento se escucharon pasos hacia la alcoba de la rubia, entonces Arnold hizo por instinto lo primero que se le ocurrió y fue esconderse debajo de la cama.
-Te dije que está durmiendo –Dijo la voz de Sonia, un poco molesta al ver que el rubio no le hizo caso.
-Mejor aún que dormida, Sonia, seguramente está viajando –Dijo Wolfang, que por su tono de voz parecía feliz, como si estuviera a punto de hacer una travesura como un niño.
-Wolfang debes irte, odia que la despierten me grito hace un momento que te fueras –Dijo la joven algo exasperada
-Mira Sonia, no es un secreto que tu hermanastra es de cascos ligeros, así que déjame con ella y tú no te metas, o ¿Acaso quieres un pequeño favor? –Arnold sintió que la sangre le hervía -¿Deseas que te haga el favor? ¿Eres virgen? Seguro que sí, lastima Arnoldo no aprovecho mientras estuvieron allá, que pena, seré yo el privilegiado ¿No? –Se escuchó una abofeteada
-¡Lárgate!
-No, ven aquí –Sonia grito mientras se imaginó que Wolfang la besaba, en aquel momento supo que debía salir pero…
-¡¿Qué demonios haces idiota?!
"Helga" pensó el rubio, escucho como los pequeños pasos de la joven se acercaban hacia un punto.
-¡Vaya, la bella durmiente despertó! ¿Qué tal si hacemos algo divertido? Un trio suena bien para mí –Rio burlonamente
-¡Vete al infierno! –Helga parecía muy molesta –Aunque –Sentí terror –Si tú quieres Wolfang no tengo problema en hacer algo contigo –Wolfang quedo sorprendido por aquellas palabras y Arnold estaba destrozado, ella…le estaba insinuando ¡No imposible! Pensaba desesperado y debatiéndose entre salir para reclamarle o mejor huir en cuanto pudiera –Pero…debo advertirte amor que tal vez…solo tal vez tenga Herpes
Silencio
-¡¿Qué?! –Dijo el rubio al reaccionar -¡Zorra! –Otro golpe
-Eso no es de tu incumbencia, si ya te decidiste será mejor que te largues, Wolfang antes e que te mate a golpes
-Ja por favor
-¿quieres apostar? No me hagas enojar más, sabes que no te tengo miedo
Solo se escuchó el gruñido molesto del rubio y unos pasos saliendo al pasillo y desapareciendo después –Deberías tener más cuidado de a quien dejas pasar a la casa, Sonia ¿Acaso tu madre no te enseño? A perdón, acabo de recordar que jamás tuviste una y que cuando al fin la tienes, ella simplemente se va ¿Cierto?
-Te odio
-Por nada –Azoto la puerta, seguramente en la cara de la otra joven, después se escuchó como volvió sobre sus pasos para volverse a dejar caer en la cama.
Suspiro aliviado el rubio, pero ahora….debía salir, ella necesitaba a alguien así que…. –Helga –Susurro al verla de nuevo acostada con sus hermosos ojos cerrados.
-¿Qué haces aquí Shortman? –Pregunto la joven sorprendiendo y asustando a la vez al rubio
-Yo…solo
-¿Qué? –Pregunto abriendo los ojos molesta -¿Acaso me espiabas?
Arnold miro esos hermosos ojos zafiros azules como el hermoso mar, podía ver a través de esos ojos que aún quedaba algo de la antigua Helga, de la Helga de la cual se enamoró perdidamente, que aún había algo de esperanza. –Si
La rubia le miro entre sorprendida y molesta –Pues deja de hacerlo
-No
-¡¿porque no Arnoldo?! –Dijo molesta y algo mareada, el efecto de la droga iba en aumento.
-Te amo Helga –La rubia no dijo nada pero cerro los ojos, Arnold aprovecho para acercarse un poco más a ella –Te amo mi princesa, sé que esto es una pesadilla para ti, más que eso pero…estoy aquí Helga
-Pero… ¡Esa noche no me ayudaste! –Exclamo con lágrimas en los ojos –Ahora…tal vez…tal vez… ¡Oh por dios!
-Cariño –Murmuro el rubio abrazándola, estaba vulnerable, sabía bien a que se debía pero no iba dejar pasar esa oportunidad para hablar un poco con ella y protegerla.
-Déjame –Lo empujo levemente pero el rubio no se alejo
-Helga por favor –Ella le miro con ojos cristalinos pero perdidos, era obvio que la dosis que había tomado por fin hacia su efecto esperado, se comenzaba a perder seguramente en su mundo ilusionista donde no sentía nada aparentemente –Ya no lo hagas –Murmuro tomando de la mano de la rubia, una bolsita arrugada, ella no protesto y dejo que se lo quitara, Arnold lo guardo en sus pantalones y la abrazo nuevamente pero…inesperadamente Helga lo beso.
-Helga –Dijo cortando el beso sin aliento después de unos segundos pero la rubia nuevamente lo beso cada vez con más pasión, el solo la tomo por la cintura y dejo que ese beso pese a ser consciente de que la rubia no lo haría en sus cinco sentidos, dejo eso a un lado y le respondió el beso con todo su amor.
Helga dejándose llevar en un momento por aquel sentimiento coloco sus manos en el cuello de Arnold y coloco su pierna alrededor del rubio, quien fue sintiendo aquello por lo tanto comenzó a excitarse pero pronto tuvo que frenarla. –He…Helga no creo que…
-¿No quieres? –Dijo la rubia perdida pero con pequeñas lágrimas en sus ojos
-Claro…pero…no así –Se levantó juntando todas las fuerzas del mundo –No es justo ni para ti, ni para mí –Tomo el rostro de la rubia sabía que ahorita estaba pacifica por el efecto pero sabía también que ella le escuchaba pues no era tonta aun con esa porquería. –Te amo y…realmente quiero que…
-Tal vez tenga Herpes
Arnold observo como baja la mirada avergonzada pero su voz lastimosa y débil –Lo solucionaremos juntos –Tomo sus manos –No te abandonare, Helga
-Vete
-¿Qué?
-No quiero tu lastima Shortman, suficiente tengo con la de Phoebe –Dijo sin expresar ningún sentimiento
-Pero…
-¡Lárgate!
-¡No!
-¡Te odio!
-Y yo te amo –Dijo tomándola contra su voluntad nuevamente entre sus brazos para calmarla, ella lucho pero después de un rato se rindió, lentamente la rubia comenzó a murmurar cosas sin sentido pero Arnold la vigilo todo el tiempo hasta que el sueño la venció y después Morfeo lo llamo también a él, quedaron en su cama hasta el amanecer.
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Despertó después de un momento de desorientación se dio cuenta de que estaba aún en la cama de la rubia, lentamente se puso sobre esta para mirar a su alrededor, el sol daba de lleno en la alcoba, se volteó para ver a la rubia pero…
-Buenos días –Dijo la joven rubia desde el marco de su puerta, llevaba consigo una taza de café cargado.
-Helga
-¿A quién esperabas a Lila? –Pregunto molesta y sarcástica a la vez -¡Oh! Ya se tal vez pensaste que este era el cuarto de Sonia, lastima te equivocaste Shortman
-No, yo me quede contigo, solo que no esperaba que te levantaras tan temprano, después de…bueno
La rubia rio estruendosamente –El buen samaritano Shortman no puede decir las cosas como son, dilo solamente, me drogue si ¿y cuál es el problema?
-¿En verdad tan poco te valoras? –Exploto el rubio -¡¿En verdad te gusta ponerte en constante peligro, Helga?! Anoche no fue la primera o ultima vez que te pones así
-¿Y a ti que te importa?
-Me importa más de lo que ven tus narices –Dijo molesto estaba fuera de sus cabales en esa ocasión pero es que la actitud de su amada comenzaba a molestarle
-Pues que deje de importarte, Shortman mejor metete en tus asuntos, yo estoy grande para saber lo que hago.
-¡No te comportas como un adulto, si no como un estúpido adolescente como todos!
-¡Si pero por lo menos no ando fingiendo ser bueno y de entrometido como siempre, Arnoldo!
-¡Por lo menos no huyo como cobarde de mis problemas en vez de enfrentarlos!
-¡¿Y tú qué diablos sabes?! ¡No me ayudaste cuando yo lo necesite! ¡Ahora vienes a reclamarme o a decirme cobarde por no enfrentar la muerte, violación y abandono que he sufrido por parte de todo el mundo! –Dijo la rubia molesta con lágrimas contenidas en sus ojos y llameantes ya que estaba llena de dolor, odio y coraje.
-¡¿Y qué hiciste?! ¡No hiciste nada, Helga, dejaste que Edward siguiera como si nada, dejas que todo el mundo confirme que eres una…! –Sintió la mano de la rubia en su mejilla, no supo en que momento pero ambos estaban casi nariz contra nariz y por ello la rubia pudo soltar la abofeteada en el momento indicado.
-Vete Arnold, no vuelvas a buscarme, no te quiero junto a mi ¿No lo entiendes? Te odio
-Helga yo…
-¡Vete!
El rubio prefirió no pelear más con ella, pero se estaba maldiciendo por ser tan estúpido y haberle dicho lo que le dijo, cuando salió escucho un pequeño sollozo silencioso por parte de la joven que le destrozo el corazón, sabía que estuvo mal y sintió el dolor de Helga al escucharlo.
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Aquella tarde estuvo intranquilo, sus padres lo habían reprendido por no haber llegado anoche, les dijo que estuvo con unos amigos, ya que al parecer Gerald lo había buscado así que hubiera sido tonto decir que estuvo con él, pero sus padres aun así no le creyeron, estaba con Will en su alcoba, su pequeño hermanito de casi dos años, caminaba lentamente por su habitación, mientras pensaba en la rubia y en lo que paso cuando…
-¿Diga?
-Arnold…necesito…por favor ayúdame
-¡¿Olga?!
En aquel momento también ingreso Gerald, quien tenía cara de susto -¡Arnie!
El rubio hizo a un lado el celular, no entendía lo que Olga estaba diciendo pero le hizo un gesto a Gerald de que le dijera que pasara. –Helga se fue con Wolfang
-¡¿Qué?!
-¿Arnold?
-Olga te paso a Gerald, debo…debo ir con Helga –Olga solo susurro un inaudible si y entonces le dio el celular a Gerald, quien inmediatamente la escucho mientras Arnold salía a la calle.
-¿Phoebe?
-Se fueron a su casa, ¿Sabes dónde es?
-Si –Salí corriendo de ahí, mientras Phoebe ingresaba a mi alcoba también.
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Llegue rápidamente y entonces al abrir la puerta que estaba emparejada la vi -¡¿Helga?!
-Vaya cabezón ¿Qué no sabes que ingresar a casas ajenas es peligroso? –La puerta se cerró dejando todo en total oscuridad.
Hola queridos lectores
primero que nada disculpen la tardanza pero aqui estoy no me he olvidado de mis fics ni lo hare jeje solo he estado algo ocupada pero aqui sigo.
segundo muchAS gracias por sus hermosos reviews que son los que me animan a seguir escribiendo :D
MacaG26 hola amiga, perdon si pongo a Helga de una manera distinta en este fic pero es que cuando uno pasa por tanto no se tal vez es el lado oscuro de Helga si Arnold siguiera ignorandola o si pasase algo muy feo en su vida, por lo que me surgio esta idea, jejej lo se es algo feo espero que no me mates jijiji :( :). bueno espero te siga gustando ;D
Yakumin hola nena gracias por tu review, si pobres pero espero que te siga gustando y prometo ya no hacerlos sufrir bueno...tal vez un poco mas jejeje :/ si me encanta lila de mala aunque en este fic ya no lo sera mas por lo que le paso jejejej :D
kaialina hola muchas gracias por leerlo y por tus hermosos reviews siempre :D disculpame por la tardanza pero aqui sigo haciendo las actualizaciones :D tal vez me tarde un poquito pero ten seguro que actualizare :D espero te siga gustando y prometo ya no hacerla sufrir tanto pronto toda la verdad se sabra ;D
DianaChanRose hola muchas gracias nena por leerme y por tus hermosos reviews :D espero que te siga gustando ;D
muchas gracias a todos espero que les siga gustando y para cualquier duda, comentario, queja o sugerencia por favor darle clic al botoncito jejejej e :D
saludos y lindo inicio de semana
