11

El frío estaba cesando poco a poco, las pocas flores en esa horrenda ciudad estaban renaciendo y la nieve desaparecía.

Sin embargo, la desesperanza y la violencia nunca descansaban. Todos los días siempre existía algo terrible que lamentar, todos los malditos días.

Y más desde esa enésima vez que el Joker escapaba de Arkham.

Habían pasado tres meses del incidente, y esos tres meses había sido terror puro en toda Gotham. Cada día, las personas temían salir de sus casas, pues no sabían si iban a regresar con vida.

Había noticias por la televisión, por la radio, por los periódicos.

Todos a la espera y a la vez esperando que al Joker no se le ocurriera una broma mortal.

—Qué horror ¿No crees?

—¿Qué cosa?

—Todo...— Un hombre que se encontraba relajándose en una cafetería le hablaba a la mesera del lugar, después de leer el periódico que había comprado antes.

La mesera suspiró al escuchar esas palabras mientras limpiaba la barra, la cual, ya estaba limpia.

—Deberías ser más específico, pero si lo dices por todo lo que esta pasando en la ciudad, sí, es una mierda

El trabajador bebía a su taza de café, la noche era joven todavía. Dentro de la cafetería sólo eran él y la mesera.

—Parece que no hay mucho trabajo hoy

—¿Qué puedo decir? Por la misma mierda de la ciudad nadie quiere ir a beber un café con los amigos, la familia o la pareja, todos prefieren irse a sus casas, esperando que sea el último lugar dónde podrían ser atacados. Esto afecta a todos, a los negocios, a las personas, a la vida

Mientras los dos conversaban alguien entraba a la cafetería, la campana los hizo saber. Eran tres tipos maleantes quienes entraron al negocio. La mesera suspiró de irritación, muchos aprovechaban el periodo de peligro en Gotham para cometer sus propios crímenes. Los hampones sin embargo sólo querían refrescarse, sólo iban por una cerveza.

Después de servirle las cervezas, los tres fueron a sentarse a una mesa, y aunque intentaban hablar bajo, pudieron escuchar las verdaderas intenciones de esos tres. La mesera se llevó una mano a su frente y el trabajador sacó de su cartera su dinero y disimuladamente se lo guardaba en su zapato.

—Es muy triste, hace años que todo estaba relativamente bien— El trabajador volvió a hablar mientras doblaba su periódico y lo dejaba sobre la barra.

—¿Hace cuantos años? ¿40? Disculpe lo que diga, pero esta ciudad siempre ha sido horrible, sólo que ahora parece...

—¿Un infierno? Sí, parece que lo es... Un infierno...

A lo lejos, las luces de un auto estacionándose iluminaron el interior de la cafetería. La mesera vio la portada del periódico, otro crimen relacionado con el príncipe payaso del crimen.

—¿Te digo algo? El único culpable de este maldito infierno es ese jodido Joker. Creo que la inseguridad en las calles aumentó un 300% desde que volvió a escapar del manicomio

—Y que lo digas...— Los maleantes se burlaron al escucharlos, la mesera miró de reojo a uno de ellos, tenía un arma en su pantalón. Era cuestión de tiempo para que ambos fueran asaltados. Esperando a que el asalto sucediera, el trabajador volvió a conversar —¿Sabes? Cada vez que mencionan al Joker pienso en la mujer que secuestró de Arkham, la doctora joven, leo en el periódico que en estos meses no ha habido indicios de ella. Jesucristo, no me imagino lo que podría estar viviendo, ¿Estará bien? ¿La estarían torturando en este momento? ¿Qué es lo que le estaría haciendo el Joker?

—No es por ser pesimista, pero a estas alturas debe de estar muerta. Y conociendo las cosas que hace el Joker, estoy segura que ya tiró su cuerpo al río

La mesera tomó la jarra cafetera y le sirvió más café a su cliente.

—No digas eso, no quiero perder la esperanza de verla sana y salva

La campana de un nuevo cliente sonó. En realidad, eran dos clientes.

—...¡Pero escucha, mi idea fue la mejor!

—¡Pero no era tan buena!

La mesera apenas vio quienes entraban dejó caer la jarra, no importaba si se había quemado sus pies, habían entrado los que reinaban el crimen en Ciudad Gotham.

Joker y Harley Quinn entraron a la cafetería, ambos con manchas de sangre en sus ropas y manos.

—Oh vamos, la idea de la dentadura falsa fue buena, tienes que admitirlo, pero eres muy orgulloso para admitirlo...

—¿Ahora soy orgulloso? — Joker dejó escapar una carcajada —Oh Harley, mi dulce y pequeña Harley, aun tienes mucho que aprender

—No, tú tienes que aprender a dejar tu orgullo de lado...— Harley en ese instante sacó su pistola, apuntó al teléfono de la cafetería y disparó, la mesera dio un grito de terror y alarmó al resto de los clientes —Lo siento, el Sr. J y yo queremos relajarnos por un rato largo, nada personal, claro...

Las pocas personas dentro de la cafetería se arrepintieron de elegir esa cafetería como el lugar de su última cena.

Los dos se sentaron en la barra, miraron al menú que estaban sobre ellos.

—¿Qué deseas cenar, Harley?

El trabajador y la mesera se miraron entre sí al escuchar ese nombre.

¿Sería ella?

—Amm...— Ella ponía su dedo en su mentón y miraba al menú —¡¿Qué tal un pastel de chocolate?! ¿Y también puedo pedir una cherry-coke?

—Bueno, si eso gustas...— Joker lanzó una mirada atemorizante a la mesera. Ella sólo se quedó congelada, hace unos segundos hablaba mal de él y ahora estaba justo enfrente de ella. Joker, que estaba muy irritado esa noche en especial, sacó su pistola — Hey, mi muñeca ha dicho que quiere un pastel de chocolate y una...— La mujer entendió y corrió a hacer los pedidos.

Harley notó algo cuando vio a la mesera irse corriendo.

—¿No vas a cenar nada, pudín? — Harley giró muy despacio su cabeza hacía Joker, el no le devolvió la mirada.

—No tengo ánimos para comer...— Guardó la pistola, en cambio, sacó un encendedor y un cigarrillo.

Harley rodó sus ojos y dio un sollozo, miró a su alrededor nerviosa. En el fondo creía que había arruinado algo importante, así se acercó más a él.

—¿Es por lo de hoy, cierto? — Joker guardó silencio, Harley puso sus manos sobre uno de sus hombros, sus cejas se encorvaron y puso una cara triste —Oye, no quiero que estés enojado, es la primera vez que hago algo así, y ha sido muy emocionante, pero—

—Sólo tienes que hacer lo que te digo, ¿Es complicado de seguir? — Hizo énfasis en la última pregunta, ahora sí miraba a Harley. Pudo leer en sus ojos que realmente no estaba feliz.

Harley movió su cabeza a sus lados. Se encogió de hombros y agachó sus ojos.

—Lo siento mucho, ¿No estas molesto conmigo? ¿Verdad?

Joker encendió su cigarrillo, y al hacerlo movió dos dedos a Harley, indicándole que se fuera hacía él. Ella, emocionada, acercó su rostro. Joker dejó salir el humo de su boca directo a la cara de Harley, ella sólo respiraba ese humo y al exhalar, dejaba escapar una sonrisa.

—... Por supuesto que no, no puedo contigo

El alma volvía al cuerpo de Harley, ella saltó y abrazó a Joker, terminando en un beso.

La mesera, temblorosa, dejaba la cena de Harley sobre la barra. Ella soltó un "Gracias" con voz chillona, y con rapidez acabó todo el plato.

—Wow Harley, un poco más rápido y ganas medalla de oro

—Tenía mucha hambre... — Bebía del popote que tenía la botella de refresco—¿Y ahora qué? ¿Estas aburrido?

—Sí, mucho, y sabes que odio estar aburrido...

—Oh... — Harley dio un vistazo por toda la cafetería algo para hacer animar a Joker, si bien, él mismo le dijo que no estaba molesto, algo en ella le decía que aún había rastros de disgusto.

Sus ojos encontraron algo.

—Creo que se de algo que te va a divertir...— Harley se levantó de su asiento y corrió a una jukebox que estaba al fondo de la cafetería, sacó una moneda y la metió para escoger una canción.

Con Harley ocupada, Joker volteó hacía atrás, él también iba a buscar su propia forma de divertirse. Se levantó y empezó a pasearse por todas las mesas, bailando.

Danzó cerca de la mesa de los tres maleantes. Uno de esos tipos rudos vio al Joker sin miedo, esto le llamó la atención a él.

—¿Tu eres el Joker?

Joker vio al hombre y soltó una pequeña risa, falsa, por cierto.

—¿Me estás hablando a mí?

Harley buscaba desesperada una canción, no la encontraba.

—Eres un payaso, un ridículo payaso, ¿Esto es lo que le teme la gente? ¿La policía le teme a un tipo como tú? Eso es mierda

—Bueno, supongo que la prensa puede exagerar a veces— Joker sonrió a los tres hombres.

—Y sí lo hace— Otro de ellos habló. El otro le secundó mientras bebía de su cerveza.

—¿Sabes algo? Puedo fácilmente partirte la cabeza en dos y matarte a golpes

—No olvides que también le puedes robar a su puta y fornicártela— Sugirió uno de ellos burlándose.

—¡¿Dónde carajos esta la jodida canción?! — Gritó Harley a la jukebox y seguía picando a los botones con ansiedad.

—Oh ¿Puedes hacer todo eso? — Joker dijo burlándose de las palabras del tipo rudo —¿Crees que puedas hacerlo ahora? — Lo último lo expresó con cierta curiosidad en su voz.

—Puedo sacarte la mierda

—Pruébame

La mesera y el trabajador miraban con terror la escena.

El tipo se levantó de la mesa, estaba listo para golpear al Joker. Hizo de su mano un puño, pero apenas lo iba a intentar, su mano fue rebanada por una navaja filosa. Y con esa misma navaja su corazón fue atravesado. Seguido de ello, fue encajada en el cuello, dejando salir un chorro de sangre.

—¡ROB! — Los otros dos hombres se levantaron al ver a su compañero caer muerto al suelo. Otra vez Joker tenía sangre ajena en su traje. Y estaba listo para seguirlo ensuciando. Con la misma navaja atravesó el estomago de uno de los hombres, al sacar la navaja la llevó directo al ojo de esa futura victima. Sacó el ojo de su cavidad y cayó al suelo, rodando como canica. Volvió esa navaja a cortar otro cuello.

—¡La encontré! — Harley gritó victoriosa. Se escuchó un cadáver estamparse contra el suelo.

El último hombre pudo golpear al Joker en su rostro, desorbitándolo y haciéndolo tropezar.

—¡Hijo de puta! ¡Los has matado! ¡Has matado a mis camaradas!

—Sí, y eso me quitó lo aburrido— Volvió a reír con mas fuerza. El tipo tomó al Joker de su traje y lo estrelló contra las mesas. Y esto le causaba mucha más gracia.

Sacó su pistola con la que planeaba asaltar al local y apuntó al Joker a la cabeza.

—No deberías de hacer eso...— Advertía con su voz melodiosa.

—¿Qué no debería? ¡Mataste a mis amigos! ¡Estoy obligado a hacerlo!

—Oh te lo estoy advirtiendo, realmente no deberías

—¿Por—

Las últimas palabras no fueron completadas, una taza de café vacía cayó a su cabeza.

—¡No te metas con él Sr. J! — Harley sacaba su pistola y apuntó al tipo sin miedo alguno, pero Joker hizo con su mano que se detuviera.

—Gracias por tus atenciones Harley, pero esto es entre yo y el caballero... — Harley se desanimó por un momento, hasta que al Joker le llegó una magnifica idea en su cabeza, y esa idea era sólo magnifica para él y Harley —O al menos que quieras hacerme feliz...

Ella sonrió de oreja a oreja apenas escuchó eso. No iba a desaprovechar esa oportunidad.

—Sabes que yo siempre te haría feliz, Sr. J

—Muy bien, ya sabes, no trampas

—No trampas— Harley repitió y guardó su pistola. La adrenalina empezaba a correr por sus venas.

—Solo tus puños y tú imaginación, cómo te enseñé— Ella siguió las órdenes del Joker. Puso sus puños frente al hombre. Estaba lista.

—Esto será fácil, una mujer es fácil de—

Harley golpeó directo a la mandíbula del tipo, sacándole sangre

La emoción hizo que lo golpeara de nuevo, escuchó la risa de su amado, y sólo eso fue suficiente motivación para dar otro puñetazo.

Joker reía y solo reía.

Harley recibió un golpe, y aunque le superará en fuerza, sólo hizo que sacará una risa psicótica y volviera a golpearlo.

—¡Jaja!— Harley tomó al tipo del cuero cabelludo y lo tiraba contra la barra.

A este punto, la mesera y él trabajador estaban detrás de la barra, ocultándose de la violencia.

Esta vez no había nada que detuviera a Harley. Tomó la taza de café que era del trabajador y la volvió a estrellar contra su cabeza, usó su rodilla para golpearlo contra su estómago.

—¡No creas que no te escuché pedazo de mierda! ¡Preferiría rebanarme la lengua antes de follar con otro que no sea mi pudín! — Tomó la cabeza del tipo y la estrelló en repetidas veces contra la barra —¡Te la vas a pensar antes de meterte con el Sr. J de nuevo!

Harley tiró al hombre al suelo, saltaba de emoción sobre él, lo pateaba sin limitarse y gritaba de felicidad.

Buscó la cara de Joker, y vio una sonrisa, pero no era cualquier sonrisa, era una sonrisa que él creó para ella, una sonrisa de confidencialidad, secreta, una sonrisa de complicidad, que sólo entre ellos sabían que significaba.

—Hazlo

Harley sonrió de la misma forma.

Volvió su atención al tipo, lo tomó de su cabeza y lo giró bruscamente con todas sus fuerzas.

Cayó la cabeza contra el suelo sin vida.

Harley volvió a buscar al Joker, el sólo empezó a aplaudir.

Sí, lo había hecho feliz. Pero no era suficiente. No estaba satisfecha. Quería hacerlo más feliz.

Harley volvió rápido a la Jukebox, apretó el botón y ahora sí la canción empezó a sonar.

"Girl, you'll be a woman soon..."

La voz de Neil Diamond sonó por toda la cafetería.

Joker sólo observaba, curioso de saber que pasaba, volvía a sentarse en la barra.

Mientras sacaba su encendedor y fumaba otro cigarrillo, Harley empezó a bailar en medio de todo el desastre que los dos crearon. Bailaba cerca de Joker y después se alejaba, llamando su atención.

El desde su asiento la miraba bailar. Dejaba salir el humo de su boca.

Harley era algo torpe para bailar, todavía existía algo de Harleen en ella, pero cada vez que "hacía feliz" al Joker, moría esa parte de Harleen dentro de ella. A pesar de no ser la mejor bailarina del mundo eso no le importaba, daba lo mejor para el Joker y sólo para él, para nadie más. Y eso era en todo, no sólo en el baile.

La canción estaba a punto de terminar, Harley dejó de bailar, caminó hacía el Joker y se sentó sobre sus piernas, le quitó el cigarro de su boca, fumó un poco de su cigarrillo y después de soltar una bocanada de humo al cielo, lo besó profundamente.

Ambos se separaron cuando finalizó la melodía y se vieron a los ojos.

Los dos se levantaron, Harley abrazó a Joker y juntos danzaron por toda la cafetería. Ahora sus risas cubrían todo el lugar.

—¡Tengo ganas de bailar contigo! — Harley habló en voz alta.

—Entonces bailemos... Pero no aquí— Joker le respondió.

—Oh, yo sé que aquí no, yo se dónde sí podemos bailar...

—¡Tú lo sabes todo Harley! Primero, voy a dejar propina, es el primer restaurante que vamos juntos y no intentan llamar a la policía— Joker tiraba su cigarrillo al charco de sangre de uno de los cadáveres.

La mesera y el trabajador sólo estaban agachados, cubriéndose sus cabezas, rezando mentalmente que los hayan olvidado. Escucharon pasos acercándose, luego oyeron que estaban dejando algo, y para su fortuna, la campana de la puerta tintineó.

Los dos elevaron poco a poco sus cabezas, el auto se había ido, y la mesera casi se desmayaba, pues la "propina" era el dedo de uno de los maleantes muertos.

El trabajador miró una servilleta de papel que estaba debajo del dedo, había algo escrito con labial rojo.

"J y HQ agradece su hospitalidad"

—Ok...— La mesera se animó a hablar aún con miedo en su voz —... Ahí está la respuesta a tu pregunta

—¿Qué?

—Tu esperanza de ver a la doctora secuestrada sana y salva, ahí estaba... Aunque no creo que este completamente sana...

...

"...

My old man is a thief and I'm gonna stay and pray with him 'til the end

But I trust in the decision of the Lord to watch over us

Take him when he may, if he may

I'm not afraid to say

That I'd die without him

Who else is gonna put up with me this way?

I need you, I breathe you, I never leave you

They would rue the day I was alone without you

You're lyin' with your gold chain on, cigar hangin' from your lips

I said "Hon', you never looked so beautiful as you do now, my man."

And we're off to the races, places

Ready, set, the gate is

Down and now we're goin' in

To Las Vegas chaos, Casino Oasis, Honey, it is time to spin

Boy you're so crazy, baby,

I love you forever not maybe

You are my one true love,

You are my one true love

You are my one true love..."

Lana del Rey – "Off to the races"