Departamento de policía de Ciudad Gotham.

La tensión crecía cada vez más en el ambiente, crecía cada día, iba llegando hasta en los rincones más difíciles de entrar, dentro de poco sería el reemplazo del oxígeno y el aroma a café caliente con leche.

En medio del departamento se encontraba una pizarra con todos los casos policiales existentes, algunos casos eran de dos días, otros de semanas y algunos de meses. Los casos escritos con plumón negro eran los casos resueltos, de los que no habría de preocuparse y serían borrados dentro de una semana, los casos escritos con plumón rojo eran los casos sin resolver.

Había un caso que sobresalía de todos, el que estresaba a todo agente dentro de esa oficina, era el caso que hacía que la tensión creciera más y más hasta que todo explotara como bomba atómica. Un solo nombre: "Joker".

Debajo de ese nombre estaba en letras más pequeñas, pero del mismo color otras palabras: "Secuestro de Harleen Quinzel".

—Buenos días señoritas, otro día en el reino del diablo— Llegaba un detective de raza negra con un simpático bigote a la oficina, quitándose su gabardina y dejando un periódico de aquel día en su escritorio. Las notas rojas reinaban en la portada y en la primera plana.

—Y el diablo sigue suelto. Buenos días Jackson— Contestó una mujer morena de cabello oscuro, que se encontraba concentrada leyendo otro periódico similar al de su compañero.

—Ah Renée, no te veía por aquí— Se acercó a saludarla amigablemente. Ella le correspondió el saludo de la misma manera —Te ves un poco mejor

—Por favor Jackson, yo estoy cansada, sólo quiero terminar con todo esto— Era cierto, a pesar de que Renée Montoya era de las detectives más jóvenes, a veces no podía con la presión de su trabajo, pero ella siempre se levantaba y seguía adelante.

—Todos aquí quieren terminar con esta mierda. Si tan sólo algunos idiotas de cierto hospital psiquiátrico decidieran ponerle más atención a su seguridad tal vez no estuviéramos pasando por esta maldita locura de nuevo— Otro detective sentado en su escritorio hablaba en voz alta —Pero el director de Arkham prefiere comprarse 100 conjuntos de ropa jodidamente cara para cubrirlos con su bata

—Harvey, yo creo que las palabras "jodidamente" y "cara" no van de la mano

—Como sea, que se joda ese director— Harvey sacudió su cabeza al recitar esas palabras, siempre diciendo lo que pensaba sin filtros en su boca. Jackson y Renée sólo se miraron entre sí, pero esta última estuvo de acuerdo con lo dicho por su compañero.

—¿No ha llegado Jim?

—Parece que se le presentó algo en el camino y fue a investigar

—Entonces vamos a esperarlo

—¡Ya llegué!— Llegó otro inspector más. El inspector Jack Burke, quién llevaba años trabajando en el departamento —Ustedes son tan impacientes, pero he llegado

—No me refería a ti, me refería a Gordon, buenos días Burke

—Oh... Sí, podríamos esperarlo

Unas horas después, todos decidieron empezar a repasar el caso. Normalmente, cada pareja de agentes del D.P.G.C. tenían sus propios casos que resolver, pero esto era diferente, debían de darle una atención especial. No era para menos, se trataba del Joker.

Jack, quién fue el que propuso repasar el caso de una vez, fue el que dirigió la reunión, había una segunda pizarra, con fotografías de pruebas.

—El Comisionado Gordon no ha llegado, así que voy a irme adelantando. Como lo habrán escuchado, el caso del Joker se ha vuelto cada vez más grande a pasos agigantados

—Déjate de las introducciones cursis, ve al grano— Jackson amonestó mientras comía de su dona de chocolate.

—Ok... El día de ayer sucedieron diferentes acontecimientos de este... Personaje...— Jack lucía tranquilo por fuera, pero sus ojos expresaban otra emoción al mirar una de las fotografías de Joker — ...Exactamente tres. El primero acontecimiento: Un secuestro a varios odontólogos que se encontraban en un congreso internacional. A la mayoría los torturaron, parecía que su destino para todos los asistentes a ese congreso era la muerte, pero los encargados de provocarlo descubrieron que los habíamos localizado y huyeron antes que llegáramos. Fueron despojados de sus cosas y sus cuentas bancarias fueron vaciadas. Testigos aseguran que fue el Joker quién lideró esto, junto con seguidores suyos con mascaras de payasos. Dejaron una "nota", la nota sólo decía "J estuvo aquí" y estaba unida a unos dientes postizos

Los agentes miraron las fotografías del primer hecho. Jackson no pudo evitar reír.

—¿Cuál es la gracia Jackson? Que no la veo— Renée no pudo evitar reprenderlo de muy mala gana.

—¿Una dentadura falsa? Parece que al Joker se le acabaron las ideas— Jackson admitió, Harvey estuvo de acuerdo, esta vez había sido muy obvio.

—No creo que haya sido él Joker quien tuvo la idea— Renée se levantó de su asiento y caminó a la pizarra con las pruebas. Observó la nota y la apuntó con su dedo —Se que hay testigos que aseguran su presencia en el sitio, pero esta idea fue de alguien más, además, la caligrafía es muy femenina

—¿Femenina? ¿Quieres decir que hay una mujer en las filas del Joker?

—¿En las filas? Es su mano derecha— Jack continuó hablando, preparándose para decir lo siguiente —Y esa mujer es la Dra. Harleen Quinzel

Todos en la sala guardaron silencio.

—No es cierto...— Harvey no pudo evitar llevar la contraría —¿Estas diciendo que la joven secuestrada por la que todo Gotham está pidiéndole a Dios que siga viva resulta ser una ayudante del Joker?

—Aunque no lo crean. Y Dios, tienen que escuchar esto, hablemos del segundo acontecimiento: En una cafetería al Noroeste a las afueras de la ciudad, otro crimen cometido sólo por este par, tres hombres pandilleros muertos, dos con puñaladas en sus cuerpos, a uno de esos dos a uno le sacaron el ojo, el tercero tenía múltiples golpes en su cara, cabeza y cuerpo, el cuello roto y estaba mutilado del dedo índice izquierdo. Una mesera y un cliente fueron testigos de esa masacre, declararon que vieron al Joker acompañado de una mujer joven, rubia, peinado de dos coletas, ojos azules, usaba maquillaje de payaso similar al del Joker y vestía de un vestido muy extravagante, la mesera describió a la mujer como "Una muñeca maligna con vestido negro y rojo". Ambos estaban manchados de sangre y discutían

—¿Discutían? ¿Qué era lo que discutían?

—Los testigos no pudieron percibir lo que decían, pero parecía que era algo privado, pues discutían como pareja sentimental. De hecho, la mesera lo describió todo como si fuera una cita romántica

—¡¿Cita Romántica?! — Jackson gritó sorprendido —Por el amor de Dios Jack, ¡¿Estás insinuando que son pareja?!

—Está confirmado. El vídeo de las cámaras de seguridad, por el amor de Dios, tienen que verlo, parecía sacado de esas películas que te dan mal rollo, pero quieres seguir viéndolas sólo para ver cómo termina. Después de que mataran a esos tres hombres, la mujer puso música de una jukebox, empezó a bailarle a este cretino, se besaron, bailaron un poco y dejaron el lugar con esta nota— Mostró la servilleta con la misma caligrafía femenina —Junto con el dedo de uno de los muertos...

—Dios, por más que lo pienso no me la creo, ¿Quién podría enamorarse de alguien como el Joker? — Harvey no podía creer lo que Jack intentaba explicar.

—Alguien que esté igual de loca que él— Renée respondió a la duda de Harvey.

—Aguarden un momento...— Jackson interrumpió —Todos dicen que esta misteriosa novia del Joker es Harleen Quinzel, ¿Cómo pueden asegurarlo tan pronto?

Recibió de parte de todos un significativo rechazo y burlas.

—¿Qué no viste la nota ? HQ, Harleen Quinzel, ahí está— Jack le dijo a su compañero haciéndolo quedar como alguien que acaba de preguntar algo tonto.

—Los testigos mencionaron que el Joker la nombraba por apodos cariñosos, entre ellos el apodo de "Harley", que se suele usar como diminutivo de Harleen, creo que eso es suficiente...— Renée intentó ser más amable con su compañero.

—Ustedes son estúpidos, ¿Verdad? Se van a la respuesta más fácil, recuerden que la Dra. Quinzel fue secuestrada por el Joker, o era irse con él o era morir. Es el Joker, maldita sea, sabe que todos en Gotham están preocupados por la pobre muchacha, tal vez pudo conseguir a otra chica para que hiciera ese rol y creyéramos que Harleen y Harley son la misma persona. Me es imposible que sea la Dra. Quinzel, y no lo digo de una forma optimista, sinceramente creo que ella ya esta muerta...

—No lo está... Lamento el retraso, por cierto

—Comisionado Gordon... Lo sentimos por iniciar sin usted

James Gordon entraba a la sala, apenado por no haber llegado a tiempo —¡Ah! ¡No! ¡No! Saben que siempre pueden darme un resumen de las cosas, y hablando de ese tema, tenemos nueva información: Tenemos noticias acerca de La Dra. Quinzel, buenas y malas. La buena: no está muerta, está viva, la mala: Es esa tal Harley Quinn de la que están hablando

—¿Harley Quinn? Jesucristo... — Jackson se llevó una mano a su frente.

—¿Cómo saben eso, Gordon?

—Dejen les cuento un poco del porque me retrasé esta mañana: Un robo al banco de Gotham las a plena luz del día fue incursionado por esta... Peculiar pareja... Una testigo confirmó la identidad de Harleen Quinzel como Harley Quinn. Demasiado obvio, pero Jackson tiene razón, nunca se sabe de las "bromas" del Joker

...

Banco Estatal de Ciudad Gotham

Filas largas, gente de malhumor y trabajadores ineptos, siempre había un problema burocrático.

En una de las largas filas, una muchacha se encontraba esperando su turno, usando gabardina oscura, lentes de sol muy grandes para su tipo de cara y sombrero ridículamente enorme.

—Sin sombrero ni lentes señorita— Un guardia de seguridad se acercó a ella.

—Oh disculpe, me apena decir esto, pero necesito usar esto, tengo alergia al sol...— Con mártir en su voz, la mujer se justificó de su vestimenta. Sin estar tan convencido de la excusa, el guardia decidió dejarlo pasar.

—Bueno, haga fila, pero quítese eso de encima cuando llegue su turno

—Gracias, es un buen policía, muchas gracias

—Guardia, gracias— El guardia regresó a su lugar, extrañado.

Siguió esperando en la fila, fingiendo la enfermedad, odiaba los bancos, demasiado papeleo, odiaba a los banqueros, los burócratas eran la clase de trabajadores que podían encontrarle miles de problemas a una sola solución.

El anciano que estaba delante de ella que estaba siendo atendido no estaba recibiendo un buen trato de hecho. La mujer vio como el banquero, cuya cara era de desagrado y desasosiego al pobre viejo, le trataba incluso como si fuera alguien estúpido. Era alguien mayor, sólo tenía que tenerle paciencia, y no lo estaba tratando ni con paciencia ni respeto.

Mordió su labio, quería adelantarse y defender al anciano, pero no podía hacer eso. Se calmó a sí misma, recordándose que ese hombre calvo de traje y corbata iba a pagarlas apenas fuera su turno.

Después de que el señor mayor terminara de hacer sus trámites, se alejó con el rostro agachado y apenado.

—¡Siguiente por favor! — El banquero gritó, la chica estaba esperando a que el señor saliera del banco —¡El siguiente por favor! — El hombre mayor empujó la puerta del banco, ella lo miró con tristeza y desolación, ¿Cuáles serían los complicaciones que tendría ese pobre señor en su vida? Deseo con su corazón poder ayudarlo de alguna manera —¡Siguiente!— La chica de labios rojos sonrió, pasó a caja —Buenos días señorita, ¿Cómo podemos ayudarle?

—Quisiera hacer un retiro muy pero muy grande

—Me permite su número de cuenta por favor

—Por supuesto— La mujer metió su mano a su gabardina. El banquero agachó su vista para buscar un bolígrafo.

—¿De cuanta la canti...?— El cañón de una pistola se puso frente a la cara del banquero. La gabardina, los lentes y el sombrero estaban en el suelo.

—¡Todo el maldito dinero del mundo!— El banquero sentía que iba a morir, sabía a quién le pertenecía esa cara de payaso, pero no lo había visto en una mujer —¡Todos abajo! ¡Esto es un asalto! — Giró hacía los guardias, quienes ya le estaban apuntando con sus escopetas —¡Suelten el arma o les voy a disparar en la puta cabeza!

Alguien entró de forma triunfal al banco, acompañado de dos armas en cada una de sus manos, alguien cuya risa era escandalosa.

—¡Ya la escucharon! — Las personas en el banco empezaron a tomarse en serio las amenazas de la Arlequín — ¡Esto es un atraco! ¡Todos al suelo! ¡Todos si no quieren recibir una pastilla alargada de plomo en su cabeza! — La risa se escuchó por todo el banco.

Apuntó a los guardias, los cuales empezaron a temblar. Emocionado, Joker no pudo evitar disparar al aire muchas veces, las personas dentro de la enorme sala sucumbieron al miedo. El empezó a reír frenéticamente al ver a todos, ver que no sabían dónde meterse para protegerse.

Harley Quinn, quién le prestó toda su atención al Joker volvió a con el banquero, quien no había seguido sus instrucciones.

—¡Hey tú cabeza de rodilla! ¡¿Eres estúpido?! ¡¿Te golpeaste tu cabeza calva cuando eras niño?! ¡Dame todo el maldito dinero! — Dejó caer una bolsa abierta a las narices del banquero.

—Ustedes dos ya saben como es esto...— Joker se acercó a los guardias —... Dénmelas...

Estos, espantados, dejaron caer sus escopetas al suelo. Joker tomó las dos.

—Gracias caballeros... ¡Oh Harley!

—¡¿Qué ocurre Sr. J?!

—¡Un regalo de mi para ti! — Joker aventó una de las escopetas a Harley, ella atrapó el arma con su mano libre, guardó su pequeña pistola. —Siempre he querido tener una de estas...— Acarició el cañón de la escopeta. Volvió a apuntar al banquero —¡Todo el dinero en la bolsa! ¡Todo! ¡No me obligues a dejar viuda a tu esposa! ¡Si es que tengas!

—¡Todos quédense en donde están si no quieren morir...!— Joker gritó a todos, estos no sabían cómo reaccionar —¡... Dolorosamente! — Dejando escapar una carcajada muy aguda y animada —¡Oh vamos! ¡Estoy muy feliz hoy, no me obliguen a contar un chiste...!

Los que conocían un poco de los crímenes del Joker sabía perfectamente lo que eso significaba.

Joker sólo observaba a su alrededor y ver a todos rogando con sus lágrimas y llanto por su vida, lo hacía sentirse pleno, satisfecho y realizado. Lo que de verdad ponía una sonrisa en su cara.

Harley lo miraba a lo lejos, para ella, verlo sonreír la hacía sentirse plena, feliz y enamorada.

Asaltaron a banquero por banquero, ellos sin pensarlo sacaban el dinero de la caja y lo metían a la bolsa. Las bolsas se llenaban de dinero.

Harley dio otro vistazo al banco, apuntando a todos con la escopeta, contenta. Pero toda la felicidad terminó cuando vio a uno de los banqueros.

"Me tienen que estar jodiendo"

Sophie estaba ahí.

Harley miró al Joker, estaba distraído asaltando a otros banqueros. No había llegado con ella. No iba a permitir que se encontraran. ¡No tenían que hacerlo!.

—¡Sr. J! — Gritó Harley efusivamente con la voz más delgada que pudo hacer—¡Ese tipo calvo de ahí tiene cara de que se sabe la clave de la bóveda! — Apuntó al banquero que le dio una mala impresión desde el principio.

—¡Harley, lo de la bóveda será para otra ocasión, ya lo hablamos!— Contestaba Joker mientras asaltaba a una banquera.

—¡Es que se burló de ti, Sr. J! ¡Dijo que tu maquillaje y traje son ridículos!

—Oh ¡Haberlo dicho antes! — Joker tomó la bolsa llena de dinero y se dio la vuelta—Tienes razón Harley, voy a hablar con él, podemos ir adelantando planes— Joker se puso a la altura del banquero. Este sólo sintió a la muerte acercarse.

—No, señor, yo no—

Lo tomó de la corbata y lo golpeó contra su mesa.

—Empezaremos por clases de burlería, no puedes burlarte de otros si tú eres más patético. Ahora, a lo que nos interesa...— El banquero empezó a hiperventilar —No, no, no, no, ven, tranquilo, no voy a hacerte daño, sólo hablaremos, vamos a hablar, ¿Te gusta hablar? A mí me encanta, vamos a hablar, vamos a tener una conversación

Mientras Joker tomaba de los hombros al tembloroso banquero, Harley "sigilosamente" corrió y saltó a la caja donde estaba Sophie, llevándosela con ella por debajo de esta.

—¡¿Tu que carajos haces aquí?! — Harley reclamó en baja pero furiosa.

—¡¿Yo?! — Sophie contestó atemorizada.

—¡No es divertido!

—¡¿De qué—

—¡Responde!

—¡Yo trabajo aquí! ¡Trabajo aquí desde hace más de 15 años!

—Oh...— Harley se rascó la cabeza con el cañón de su pistola —... Eso fue inesperado, como sea, ¡Eres una piedra en nuestro zapato!

—¡¿Por qué?! ¡¿Por qué yo?! ¡¿De qué hablas?!

Harley dio un grito ahogado lleno de enojo. Quería golpearla, pero no iba a hacerlo.

—Oh maldita sea, odio hablar de esto, pero no me dejas opción, lo que pasa es que después de 10 malditos miseros años el Sr. J aún te recuerda ¡Y yo no quiero que mi pudín te vea! ¡Él es mío!

—¡N-no entiendo!

—Ugh— Harley exhaló enojada, ¿Cómo hacer entender a esa mujer? —El Sr. J era tu vecino...— Se acercó a Sophie y le susurró en voz baja —... Arthur...

—¡¿QUÉ?! ¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Dios! — Sophie estaba a punto de llorar, entrando en un ataque de histeria. Harley, quién ya estaba harta, la cacheteó para calmarla.

—¡Sophie! ¡Presta atención!

—¡¿QUÉ?! ¡TÚ SABES MI—

—¡Sí! Pero déjame terminar primero, ¿Ok? Mira, yo sé que entre ustedes no hubo nada, literalmente ¡Jajaja! Pero a pesar de lo que significaste para él... Para mi Sr. J, no te tengo rencor, de hecho, me caes bien Sophie, y claro que no me he olvidado de la linda e inteligente Gigi

Cada vez que Harley abría su boca le faltaba poco a Sophie para morirse de un ataque al corazón.

—¡¿CÓMO SABES EL NOMBRE DE MI HIJA?!

—Ay Sophie, que mala memoria tienes, ya nos conocíamos, en el departamento...—Sophie no sabía quién era la Arlequín. Desesperada, Harley elevó su cabeza por arriba de la caja, Joker aún estaba "negociando". Se agachó de nuevo, aún tenía tiempo — ¡Soy yo! ¡Harleen!

—...¿Harleen? — Los ojos de Sophie estaban iluminándose, la estaba reconociendo. Y ahora se sentía peor.

—¡Sí! ¡Larga historia! ¡Te la contaría, pero no tenemos tiempo! Eso sí, ¡No dejaré que Joker te reconozca!— Sacó de sus bolsillos un pañuelo rojo y lo amarró a la mitad de la cara de Sophie, de forma que no se vieran sus rasgos— Me caes bien Sophie, tu y tú hija van a estar a salvo... Ahora...— Apuntó a Sophie con la escopeta —Dame todo el dinero

Del otro lado del banco, el Joker seguía negociando con el trabajador.

—¿Tu nombre era?

—Marvin...

—¡Marvin! ¡Marvin! Escúchame Marvin es sencillo lo que te estoy pidiendo. Sólo dame la clave de la bóveda, si no me la das, voy a tener que matarte— Puso la escopeta en la frente del banquero.

—¡No! ¡No! ¡Por favor no! ¡No!

Joker se mofó de la desesperación del tipo, alejó el cañón de su cabeza, pero seguía apuntándole.

—¿Ves qué fácil es? Sólo dame la clave

—¡No sé cuál sea la clave!

—Vamos Marvin, yo se que la tienes, y si la olvidaste tienes que recordarla, búscala ahí dentro— Con su dedo índice, Joker tocaba la frente sudada del banquero —Búscala entre tus recuerdos, debería de estar ahí, y si no esta, voy a tener que sacarla con una bala

—¡No! ¡No! ¡Por favor! ¡Tengo hijos y espo—

—Esposa, hijos, ugh, ese cuento ya me lo sé, ¿Podrías ser más original?

—¡Por favor! ¡Por favor!

La paciencia del Joker estaba acabándose.

—Está bien, escucha, no voy a meterte la bala al cerebro, pero la meteré en tu corazón si no me dices de una buena y maldita vez la jodida clave

El banquero empezó a llorar.

—¡Sr. J! ¡¿Qué tal te va?! — Harley saltaba de la caja con la bolsa llena de dinero.

—Harley, este hombre no me quiere dar la clave de nuestro botín principal

—¡¿Por qué no?!

—Dice que no sabe cuál es la clave, ¿Puedes creerlo?

—¡Oh! — Harley rápidamente se puso al lado de Joker —Pero claramente está mintiendo, es un banquero, es lo mejor que saben hacer

—¿Sabes algo Harley? Me estoy cansando y aburriendo, tu sabes mejor que nadie que pasa cuando me estoy cansando y aburriendo, ¿Le explicas, por favor?

—¡Oh claro que sí! — Mostrando sus dientes, Harley dio una clase rápida —Cuando pasa eso, Joker busca una forma de divertirse, la última vez que hizo eso mató a tres hombres, Sí escuchó de eso, ¿Cierto? Los tres pandilleros idiotas de la cafetería

El banquero empezó a llorar.

—Dos, no seas modesta muñeca, esta chica con cara linda que usted ve mató a uno de ellos

—¡Ay Sr. J! ¡Pero si no fuera por tus enseñanzas no lo hubiera matado! — Harley con dos dedos jugó a recorrer el brazo de Joker.

El banquero puso sus manos sobre su cara.

—¡Por favor no! ¡Le juro por mi familia que no me sé la clave!

—Uno de los 10 mandamientos es que no jurarás en vano, vas a hacer que Dios se enfade contigo y va a matar a tu familia. Y eso que yo soy el psicópata— Joker frunció el ceño cuando llegó a esa conclusión.

—¡163516351635! — Otra banquera gritó la contraseña —...Es el año de fundación de Gotham... Tres veces

—Que contraseña más estúpida— Harley se burló —Creo que la palabra "Contraseña" era menos obvia que su estúpida contraseña

Joker rio al escucharla. Un buen chiste.

—¡Hagan lo que quieran! ¡No llamaremos a la policía! ¡Sabemos quién es usted! ¡Sabemos que odia a la policía!

—¿Por qué dices que odio a la policía? ¡No lo hago! ¡Me encanta cuando vienen y ven mi cara! No me gusta que me arresten, no pongas palabras en mi boca, puede salirte caro...— Joker apuntó a la banquera, acercándose lentamente. Los ojos de ella se hicieron grandes, llorosos y su respiración se cortó.

—¡No lo haremos! ¡No—

Un disparo de escopeta retumbó por todo el banco.

Harley disparó al techo, su paciencia ya había sido colmada.

—¡Nadie se mete con Harley Quin y Joker!

Joker volteó hacía atrás, no estaba feliz con lo que Harley hizo. Miró a todos de nuevo, empezaba a molestarse.

—¡Que nadie se mueva! ¡Nadie! ¡¿Me escucharon?! ¡O usaré mi último chiste!

Joker se acercó a Harley y la tomó del brazo muy irritado.

—¡¿Por qué carajos hiciste eso?!

—¡Activaron la alarma silenciosa! ¡La policía ya viene! ¡Se están burlando de nosotros! Era hora de darles una lección, que aprendan a respetarnos

—Primero: No quiero su respeto, quiero su miedo, son dos cosas completamente diferentes, y segundo: Es Joker y Harley Quinn, no Harley Quinn y Joker

Harley puso los ojos en blanco.

—Ugh, tu siempre celoso de protagonismo

—Soy el payaso, debo tenerlo, ¡Vamos!

Tomados de las manos y con las bolsas llenas de dinero, Joker y Harley corrieron afuera del banco. Las personas fuera del edificio se aterraban apenas veían la presencia de Joker. Podría significar cualquier cosa. Podría simplemente tomar el arma y empezar a disparar al azar, podía por capricho secuestrar a cualquier niño que se le cruzara en su camino, podría incluso matar a su compañera en ese momento sólo porque quisiera.

Nadie sabía que podría ocurrir con el Joker.

Llegaban al automóvil, al mismo tiempo que la policía.

—¡Vaya, estos idiotas han llegado pronto!

—Tranquila Harley, siempre olvidan que tengo un as bajo la manga

Joker sacó "El último chiste" de su saco: Una pequeña granada que guardaba para ocasiones especiales, la accionó y la tiró contra las patrullas.

Explotó antes de que llegara a estas, pero cuando la policía pudo llegar al banco, el dúo criminal ya había desaparecido.

...

—...La testigo confirmó la identidad de La Dra. Harleen Quinzel, ahora rebautizada como Harley Quinn

Todos estaban impresionados, excepto Renée, de hecho, era la menos impresionada.

—¿Qué podría haber pasado para que la Dra. Quinzel se uniera a ese... Payaso? — Jack habló, diciendo la última palabra con desprecio.

—Jack— Renée habló mientras no dejaba de ver unos archivos que tenía en su escritorio —Me adelanté un poco a tu caso, espero que no te moleste. Ciertamente cuando leí la noticia de los tres pandilleros empecé a sospechar lo que acabamos de confirmar y empecé a investigar por mi cuenta esta mañana. Encontré en la bóveda estos registros de Harleen Quinzel

—¿Registros? — Harvey habló con vacilación en su voz— ¿Quiere decir que ella no fue un ángel?

—Lo contrario, fue un ángel al que le cortaron las alas. Ella puso una denuncia por abuso sexual. Abreviando: A pesar de que ella tuviera suficientes pruebas, hubo irregularidades en el juicio, y probablemente corrupción. Al final el acusado fue liberado bajo fianza. Le arruinó la vida a Quinzel, definitivamente, pero observen bien la fotografía del acusado, ¿Les resulta familiar?

Todos se acercaron al escritorio de Renée.

—... ¿Él no es?... — Los que tenían más de 10 años trabajando en el D.P.G.C. reconocieron ese rostro. Sobre todo, Burke.

—Uno de los tres hombres de Wall Street, de los primeros crímenes que el Joker cometió

El silencio volvió a reinar en la sala.

—¿Y esto? ¿Esto qué es? ¿El Joker se habría enterado de lo que hizo ese ricachón y tomó venganza? — Preguntó Harvey, el cual, a pesar de la apariencia ruda que no podía con ella, se sentía desconcertado.

—Lo dudo mucho, en ese entonces el Joker era un don nadie, y ese caso nunca salió a la luz. Sólo fue una casualidad, una casualidad fatal

—Podría decirse que fue el destino, pero no quiero estar reflexivo a estas horas de la mañana y en el trabajo— Jackson intentó hacer un chiste para relajar el ambiente, pero no fue suficiente. El ambiente volvió a ponerse más tenso de lo que estaba.

—Burke...— Harvey se dirigió a su compañero —No nos has dicho del tercer acontecimiento, ¿Es otro terrible crimen?

—No, gracias al cielo, este no fue un crimen, pero fue algo inquieto de todas formas. El tercer acontecimiento: Los vieron a ambos bailar en la vía pública...

—¿Bailar?

—Sí, bailar...

—Entonces debemos trabajar más. Esto acaba de dar un giro insospechado, no sabemos si esto fue... Jesús...— Jim ni siquiera tenía palabras que decir.

—Tenemos que enfocarnos— Renée habló en voz alta, sólo con la intención de sacar del impacto a todos los hombres.

—Ella tiene razón, tenemos que darnos cuenta de este grave problema— Burke volvía a tomar el mando.

—¿Cuál grave problema? ¿Joker fuera de Arkham? — Jackson hizo un chiste obvio, con las mismas intenciones de Renée

—Además de ese. Es muy probable que el Joker haya sometido a torturas a la Dra. Quinzel para que llegara a estar igual de loca que él— Burke habló muy seguro.

—O tal vez la enamoró— Habló en voz alta.

—Renée, no me digas que va a romantizar este caso— Jack la miró desconcertado.

—Para nada, pero podemos estar presentes ante un posible caso de síndrome de Estocolmo. Sí, pudo haber sido maltratada, pero seguramente Joker decidió cortejarla en esas semanas de secuestro hacer ganarse su confianza, prometerle que no le haría daño, pudo incluso hacerla sentirse segura, protegida, amada...

—A ver agente Montoya— Jack la interrumpió —¿Por qué cambió esto a una historia de amor?

—Porque es probable que para ellos lo sea, o al menos para ella. La Dra. Quinzel sufrió abuso sexual en su adolescencia, sumémosle todo el trauma psicológico que ella tuvo que soportar y el impacto al ver que su asaltante salió libre; a las semanas, ese hombre que la dañó está muerto, días después Joker confiesa que él cometió ese triple asesinato, la Harleen de ese entonces se entera de eso. Es la primera conexión entre ambos. Volvamos a la actualidad, durante el secuestro, seguramente Harleen lo recordó y pensó "Hey, él hizo esto por mí, indirectamente, pero lo hizo, tal vez no sea tan malo después de todo", debió mencionárselo al Joker durante su rapto y él aprovechó esta fatal casualidad para enamorarla. Ahí está, un posible síndrome de Estocolmo.

Jim Gordon sonrió ante la inteligencia de Renée —Una buena hipótesis sobre este complicado caso Renée, te felicito— Jim no pudo evitar hacer reconocimiento de lo astuta que era la Agente Montoya. Jackson quiso aplaudir, pero por la seriedad del momento prefirió guardarse las palmas.

—Sólo hay que cambiar la palabra "enamorarla" por "enloquecerla" — Harvey mencionó mientras sacaba un puro de su gabardina y su encendedor.

Jack no quiso hacer ningún comentario al respecto.

—Loca de amor, tal vez— Renée terminaba de firmar su hipótesis —Tenemos que ir a Arkham a avisar de los avances de este caso, ellos tal vez nos ayuden a deconstruir la personalidad de Harleen antes y después del secuestro.

Momentos después, Renée y Jackson hablaban de otros casos, Harvey le estaba reclamando a James por no avisarle lo del asalto al banco en la mañana, porque fue demasiado arriesgado haber ido sin refuerzos del departamento más que sólo la policía.

—Lo lamento Harvey, es que ya sabes como esto

—No vuelvas a hacerlo de nuevo, eres mi pareja de trabajo, y no quiero volarle el trasero al Joker sólo, aunque ganas no me falten

—A nadie le faltan ganas en ese edificio, sobre todo el— Jim dijo lo último en voz baja, apuntando con la mirada a Burke.

—Claro, él tiene que rematarlo— Harvey volvió a hablar con el mismo tono de voz de Jim, los dos salieron de la oficina y fueron por los pasillos —Es el único que tiene el derecho de hacerlo, haría lo mismo. Si el tuviera la oportunidad de hacerle a Joker y a esa Harley lo mismo que a Bonnie y Clyde, no se lo pensaría dos veces...

Horas después, cuando el turno terminó, todos abandonaron la oficina. Excepto Jack.

Jack Burke estaba mirando a la pizarra, estaba molesto, enojado. Cada vez que veía el nombre de Joker, le traía muy malos recuerdos.

Tomó el borrador y borró "Secuestro de Harleen Quinzel", tomó el plumón rojo y escribió, corrigiendo el nombre del caso.

"Joker y Harley Quinn" era el nuevo nombre.

—Ahora que me han asignado el caso, no puedo esperar a atraparte de nuevo... Arthur Fleck— Miraba con odio la palabra escrito en rojo, como si lo tuviera enfrente de él, ganas no le faltaban de golpear a la pizarra como si fuera el rostro de Arthur, pero no iba a llamar la atención —... Cuando te atrape te haré sufrir. Eso será por Garrity, por tu culpa ahora está en silla de ruedas...

Ahora miraba el nombre de Harley Quinn. Recordó el avistamiento de ambos, un baile. Se preguntaba lo mismo que todos, ¿Qué demonios fue lo que hizo Joker para enamorarla? No, la verdadera pregunta era: ¿Por qué Harleen se enamoró del Joker?

Y si era cierta esa teoría, todo lo que pensaba en hacerle a Arthur le haría lo mismo a Harleen, sólo por gusto. Una sonrisa nació de su rostro apenas tuvo ese pensamiento.

...

Desde que conoció a Arthur a profundidad, pudo obtener el "don" de escuchar música que provenía de su propia cabeza. No la imaginaba ni la recordaba, la escuchaba.

Y lo mejor: Podía sincronizar la música que escuchaba junto con Arthur. Ambos podían escuchar la misma canción.

Ella empezó a cantar la canción. El la invitó a bailar, y obviamente, ella aceptó.

Joker y Harley Quinn estaban bailando en esas escaleras que al primero le traían muchos recuerdos. Siempre que tenían la oportunidad, salían a bailar, sólo que lo hacían de noche.

¿La melodía que ambos sincronizaban? Fly me to the moon, de Frank Sinatra, de las canciones favoritas de Arthur para bailar.

Apenas dejaron el baile enérgico y rápido para reemplazarlo por un suave y lento baile, Harley se abrazó al Joker, lo miró a los ojos.

—Estas tan loco... Creo que te amo, sólo un poquito de más...

Susurró en voz baja, lo suficiente para que el la escuchara.

El sólo se rio. Ella volvió a sonreír.

...

"Fly me to the Moon
Let me play among the stars
Let me see what spring is like
On Jupiter and Mars
In other words, hold my hand
In other words, baby, kiss me

Fill my heart with song
Let me sing for ever more
You are all I long for
All I worship and adore
In other words, please, be true
In other words, I love you"

Frank Sinatra – "Fly me to the moon (In other words)"