22
Sentada sobre unas sábanas blancas colgadas en el techo, masticando chicle de fresa, Harley se encontraba leyendo uno de los tantos libros olvidados de la mansión abandonada que era su hogar.
Relajada, despreocupada, escuchando la naturaleza fuera de la ventana como música de fondo, era su "día libre". Podía pasarlo como ella quisiera.
Hizo una burbuja con sus labios, tronó y volvió a meterse la goma en la boca.
Sin embargo, el ruido dentro de su cabeza no la dejaban concentrarse en su lectura.
Sacudió su cabeza, intentando que todo se fuera, incluso haciendo un ruido de disgusto. Y así fue. Sonriendo, volvió a lo suyo.
Adentrada en la lectura, era un hábito que tenía desde pequeña, leer y leer, su padre le había enseñado a leer con cuentos y fábulas, mientras que su madre quería que ella participara en concursos de belleza infantiles. Al final, para complacer a ambos, decidió entrar a las clases de gimnasia, la disciplina y belleza tomadas de la mano.
Que tiempos eran aquellos.
Harley quedó paralizada al darse cuenta de algo.
Su madre. No había hablado con ella en meses. Desde esa vez por el teléfono.
¿Estaría bien? ¿Aún seguiría la dieta que le indicaron en el hospital? ¿Su madre estaría enterada de su "secuestro"? ¿Estaría enterada de su nueva vida criminal?
—Yo creo que sí Harley... Pero... ¿Crees que le importe? Ella te corrió de su propia casa, recuérdalo, y era cuando tu historial estaba limpio, ¿Crees que te valore ahora, cuando ya tiene razones de sobra para despreciarte?
Esos pensamientos le dejaron mal, que ya no quiso seguir leyendo. Se percató en ese momento que no era el ruido de su cabeza lo que la dejaban concentrarse, era otra cosa.
Harley sacó el chicle de su boca y lo pegó en las páginas. Dejó caer el libro a su cama y ahora se agarraba de las sábanas para practicar un poco de gimnasia. Sólo así podía desaliñar la preocupación existente dentro de su cabeza.
No era para menos, había demasiadas complicaciones en su vida en esos últimos meses. Lo primero: Las relaciones entre Joker y Brando Grant estuvieron a poco de colapsar después del desastre en su bodega, pero Grant le perdonó, ya que no fue culpa de Joker, realmente la culpa la tenía aquel Murciélago imprudente, que fue el que prendió fuego a la bodega para poder atraparlos, afortunadamente habían salido con vida de ese lío.
O al menos esa fue la versión que Joker le dio a Grant.
Harley tomó una de las sabanas y enredó sus piernas en estas, sosteniéndose de esas. Cerraba sus ojos, era como volar.
Sus piernas temblaron, no por falta de fuerza, sino por otra cosa.
Recordó de repente aquel último encuentro con el Murciélago. Y eso era lo que realmente le inquietaba. El momento que le daba un buen golpe a su máscara con su martillo, y ver uno de sus ojos.
Verde, era el mismo verde al que quedaba hechizada de los ojos de Arthur.
"Es una casualidad" Pensó mientras estiraba sus brazos —Una casualidad...— Lo decía como si fuera una melodía y tomaba su cabello, el cual lo tenía suelto.
Demasiados pensamientos negativos dentro de su cabeza, era hora de eliminarlos.
Con una gran habilidad, Harley ejercitó, no recordaba que la radio estaba encendida, así que entrenó con el ritmo de la música, como si fuera una de sus presentaciones de gimnasia cuando cursaba la secundaria. Al empezar a sudar, bajó de las sabanas cuidadosamente, balanceándose. Tomó una toalla, su perfume de durazno y fue al baño.
Era un baño enorme, con una tina de mármol en medio, se preguntaba a quién le habría pertenecido esa mansión y porque demonios la abandonó a su suerte. Abrió uno de los grifos, festejó juntando sus palmas al ver que aún tenían el servicio de agua.
Desnudándose y tirando la ropa olorosa a un rincón, entró al agua tibia. Pasaba el jabón por su cuerpo y su cabello. Fue al verse bien en una de sus piernas y en su abdomen algunos moretones.
¿Sería un golpe que se habría hecho en el trabajo? No, el golpe de su pierna se encontraba muy cercano a su entrepierna. Y el del su abdomen lo observó con más detenimiento, era una mordida.
Ah, que recordó la noche anterior. Cuando Arthur la tomó muy fuerte de su pierna, que incluso le dolió mucho, y se descontroló un poco con sus "besos".
Sí, hacer el amor con Arthur era increíble, magnifico. Pero era que últimamente volvía ser como antes, siendo rudo y brusco de nuevo. Incluso más de lo que era.
—Es por todo Harley, ¿Qué no ves que intenta hacer su trabajo y está muy estresado?— Cerró sus ojos e hizo su cabeza hacía atrás. Y apenas se dijo eso, tuvo esa sensación de hundimiento en su estómago —Oh vamos, sólo lo trato de comprender, son tiempos difíciles, perdimos muchas cosas, y no encuentra la forma de desahogarse
"¿Y porque conmigo lo hace?"
—Harley, no ahora... No ahora...— Metió su cabeza por debajo del agua. Cerró sus ojos e intentó no gritar, aguantando la respiración. De cualquier forma, si gritaba nadie la iba a escuchar.
Salió del agua cuando ya no pudo más. De esa forma podía controlarse cuando empezaba a dudar de todos alrededor de ella misma.
Sobre todo, de Arthur.
—Sólo está estresado... Sólo está estresado...— Cerró de nuevo sus ojos y dejó reposar su nuca sobre el borde de la tina.
Abrieron abruptamente la puerta, Harley se agachó debajo del agua hasta llegar por encima de su nariz.
Era Arthur. Al verla y a modo de juego, se tapó sus ojos y se dio la vuelta.
—Artie— Dejó escapar unas risas al mismo tiempo que sacaba su cabeza del agua —No seas payaso
—Me voy a quedar sin trabajo si me pides eso
Volvió a hacerle gracia el pequeño chiste.
—Pastelito, ven aquí...— Eso sí, Harley se había vuelto más melosa con él, que sus apodos también se volvieron más empalagosos. Arthur se acercó hasta llegar, sentándose en la tina —...He dicho que vengas a aquí
—¿Quieres que entre? — Harley elevó su cabeza de arriba abajo —Harley... Son las 9 de la mañana, es temprano para hacer travesuras
—Tonto, no quiero eso, sólo quiero que estemos juntos
—Ah, haber empezado por ahí
Haciendo caso, Arthur empezó a quitarse las ropas, hasta quedar desnudo, y entrar a la bañera junto a Harley. Ella nadó sólo para besarlo.
—¿Qué ocurre pudín? ¿Por qué me has buscado hasta aquí?
—Ah, necesito relajarme un poco, tú sabes, antes de hacer mis trucos
—Oh, supongo que hoy van a ocurrir buenas cosas
—Muchas cosas buenas
—¿De verdad? ¿Qué haremos pudín?
La cara de optimismo de Arthur cambió en ese instante, pero no dejaba de sonreírle a Harley. Ella no comprendía, y no le importaba mucho, tener a Arthur a su lado era lo único que le importaba.
Hasta que Arthur habló.
—Oh Harley, lamento decirte esto, pero necesito que te quedes hoy
Otra vez esa sensación en el estómago de Harley se presentó.
—¡¿Qué?! ¡¿Pero por qué?!
—Hoy volveré a reunirme con Grant, no sé qué es lo que quiere, quiere que hagamos un trato, y esta vez será algo importante
"Importante, ¿Huh?"
Harley se separó de Arthur inmediatamente, alejándose hasta el otro extremo de la bañera, con los brazos cruzados y dándole la espalda.
Arthur frunció el ceño algo sorprendido, y claramente confundido.
—¿He dicho algo malo?
Harley no respondió.
Arthur, haciéndole gracia, se acercó hacía ella.
—Oh vamos, dime, ¿Dije algo que te hizo enojar?
—¡Sí!— Harley se tragó el nudo de la garganta, ahora confrontándolo —¡Le dices a todo el mundo que soy tu Arlequín y que además de ser tu Bunny que soy tu aprendiz y debo de estar en todos lados aprendiendo tus trucos!
—Muñeca, en primera: Recuerda que no eres mi Bunny; tú eres más que eso. En segunda: Así es, eres mi hermosa Arlequín aprendiz, ¿Cuál es el problema?
—¡Me estás desplazando! Eso es lo que me hace enojar. Dices que soy especial y esencial pero no me dejas estar en tus trabajos más importantes, ¿Cómo carajos esperas que no esté enojada?
Se cruzó de brazos, muy molesta.
Pero a Arthur le daba risa, para él, sólo eran berrinches.
—Oh Harley...— Arthur la tomó de su barbilla, calmandola —... Comprendo perfectamente cómo te sientes, lamento hacerte pasar por eso— Tomándola de sus mejillas, le depositó un beso en su frente. Harley se odiaba no poder enojarse con Arthur e inmediatamente derretirse con su toque —Pero esto puede ser muy delicado, y te necesito fuera de esto
—Fuera de esto...
—Harley, te prometo que la siguiente te llevaré conmigo, ¿Sí? Sólo sé paciente, sé paciente por mí, ¿Sí, mi muñeca?
Ahora otro beso llegó a la mejilla de Harley. No, ya no estaba enojada con él, pero no estaba feliz del todo.
—Oh... Está bien ¿Será en "Carnival"?
—No. Será en su sitio
—Oh...
"Carnival", así había bautizado Arthur a la feria donde ahora era su lugar. Harley recordaba en las consultas que ese era su nombre de payaso cuando sólo era Arthur Fleck. A veces se preguntaba cómo era Arthur en aquel entonces, antes de convertirse en el Joker.
Harley comprendió que tal vez era cierto lo que Arthur decía, si los tratos no serían en "Carnival". Si eran en otro sitio, tal vez sería peligroso para ella.
Dejando que todo fluyera, Harley volvió con Arthur. Se recostaba en su pecho, y el con mimos y cariños se encargó de hacerla feliz de vuelta.
—Esto es el cielo
—Sí que lo es...
Lo cierto es que Harley no quería enojarse con él en ese día, porque ese día era un día sumamente especial para ambos, pero más para Arthur.
—Hey pudín, no te hagas el tonto
—¿De qué hablas?
—Se qué fecha es hoy— Acurrucándose en su pecho, Harley empezó a hacer dibujos imaginarios en el pecho de Arthur con su dedo —Hace 11 años que te convertiste en el Joker...
Arthur se quedó sin palabras. Realmente no tenía en cuenta eso, de hecho, nunca se daba cuenta de la fecha.
—¿De verdad? Que rápido pasa el tiempo
—Sí, ¿No lo crees pudín? ¡Eso es increíble! ¡11 años gobernando Gotham! Te aseguro que hasta el alcalde te tiene envidia— Arthur sólo bufó —¿Sabes algo también Artie?
—¿Sí, Harley?
—También hace un año que te conozco...
—Oh, ¿Enserio? Si que pasa el tiempo muy rápido
—Sí, sí pasa muy rápido... Deberíamos de festejarlo, ¿No crees?— Harley guiñó su ojo coquetamente a Arthur.
Estuvieron el tiempo que quisieron en la bañera, salieron antes de que sus pieles se arrugaran por el agua. Momentos (Muy largos) después, Harley ayudaba a Arthur con su maquillaje.
—¡Espero que no se compliquen las cosas hoy!— Harley expresó su preocupación en voz alta.
—¿Por qué habrían de complicarse, muñeca?
—¿Puedo serte sincera?— Decía mientras dibujaba los triángulos azules sobre y por debajo de sus ojos, y Arthur sólo quedaba quieto.
—Ajá
—Grant no me da mucha confianza
—¿Por qué no?— Preguntó Arthur, pasmado.
—No lo sé. Quizá es porque he visto muchas de esas películas de mafiosos, parece que es el mafioso italiano que es bueno al principio, intenta simpatizar con el protagonista y después lo traiciona de la forma más vil y cobarde
—Pero Harley, Grant es estadounidense
—¿Enserio? Se llama Brando, creí que era italiano
—Bueno, no sé si es estadounidense, pero italiano no es, no tiene acento
—Bueno, sea de Italia, de Estados Unidos o del Infierno, no me da confianza. Ven, mueve tu cabeza por acá, es hora de dibujar la sonrisa— Harley llenaba de pintura roja el pincel, pero antes de pintarlo le robó un pequeño beso, a Arthur le hizo gracia ver los labios de Harley color blanco.
Después de que el maquillaje estuviera listo, era hora de la pintura en el cabello, Harley siempre ayudaba a Arthur y en más de alguna ocasión le sugirió que debía de decolorarse el cabello si quería que siempre estuviera verde. Arthur se mostró reacio a la idea, pero que sólo tal vez podrían intentarlo en alguna ocasión.
Después del cabello, era hora del traje. Él se lo ponía por completo, pero dejaba que Harley le ayudará a abotonar su camisa turquesa y su chaleco amarillo. Harley, por mientras, cantaba una linda canción, que a la vez expresaba su preocupación por su Joker.
—...Button up your overcoat, when the wind is free, take good care of yourself, you belong to me... ¿Sabes que siempre luces tan apuesto con esto?
—¿Soy apuesto?
—Oh por favor, no me digas que no te consideras así— Harley terminaba por arreglar su saco —¡Listo! He aquí el hombre más guapo de Ciudad Gotham
Joker se miró al espejo por un momento, tal vez debía de creerle a Harley un poco.
—Bien, me tengo que ir, posiblemente llegue tarde
—Oh, está bien pudín, ten cuidado con ese Grant
—Ya me lo dijiste
—Perdón, es que mi instinto me dice que no es de confianza
—Oh Harley, siempre tan dulce— De nuevo, tomó con dos dedos su mejillas y las apretó con delicadeza. Aprovechando que tenía sus manos encima, metió ambos dedos índices en la boca de Harley, llevándolos a las comisuras, forzándola a tener una sonrisa —Pero debes de relajarte, este asunto lo puedo manejar
Aunque sacó los dedos de su boca, Harley aún conservaba su sonrisa.
Lo único que Arthur necesitaba saber de ella.
—Entonces mucha suerte, cariño— Harley se paró de puntas para darle un pequeño beso en los labios. Cuando Joker salió, Harley se dio la vuelta, terminando de cantar la letra.
Momentos después, Joker se dirigía al lugar donde había sido citado por Grant, pero antes, se dirigió a "Carnival".
Al entrar, se encontraba con los hombres que le quedaban. Afortunadamente eran muchos aún, y siempre había varios que quisieran unirse.
Pero esta vez, tenía que ser más precavido, no quería otro maldito traidor en sus filas.
Además, ese no era el único problema. La policía lo seguía buscando, y no sólo la policía.
"THE BATMAN" LOGRA EVITAR UN ASALTO
—Batman...— Leía su nombre en el periódico. Ese maldito Batman lo estaba colmando. Podía entenderlo de la policía, por más que fuera una patada en el trasero, era trabajo de la policía que lo molestara, de igual forma podía burlarla.
¿Pero de ese lunático? ¿Ese hombre extraño porque quería detenerlo?
Joker empezó a reír, dándole gracia el asunto. De repente sintió curiosidad por él, quería saber porque el se vestía de Murciélago y salía a combatir el crimen por las calles.
¿Cuáles eran sus razones? ¿También él habría estado en Arkham? ¿También habría tenido un mal día?
Que gracioso, fuera quien fuera, si se volvían a encontrar, debía de decirle que realmente le daba risa su atuendo, y su sentido de la justicia.
"Yo me disfrazo para hacer caos y él se disfraza para controlar el caos que hago con mis manos"
Sonrió a ese pensamiento.
Tocaron la puerta, Joker dejó el periódico sobre el escritorio y se levantó.
—¡Adelante!
Abrieron la puerta. Uno de sus hombres anunciaba quién había llegado. No le daba tanto gusto recibirlo, pero debía de hacerlo.
—Buenos días, Sr. Joker
—Buenos días Mensajero, ¿Algo importante que decir?
Sonreía falsamente al joven, claramente notó que él Mensajero buscó por toda la habitación antes de hacer un segundo saludo.
"Que mala suerte la tuya, ella no está aquí"
Pero al verlo, notaba que no era por su muñeca. El Mensajero se comportaba diferente a como lo hacía antes.
—Sí... El Sr. Grant le manda a decir que la reunión acordada será retrasada
—¿Retrasada? Oh, ¿A qué horas?
—Hasta las 8:30 de la noche
—Oh... Brando no suele hacer eso... — Tendría Brando sus razones para hacerlo, al final del día era un hombre ocupado como él —Ok, creo que está bien, ¿Algo más?
—No...
—Bien, puedes retirarte
El Mensajero se dio la vuelta, pero antes de salir se detuvo.
—Bueno... Si hay algo más...
—¿Algo más?
Notó al mensajero indeciso, se veía nervioso, e incluso desesperado.
—No estoy seguro de entregar este, puede que parezca extraño para usted, sólo qu—
—Sí es para Harley Quinn te aseguro que no lo va a recibir— De todos los hombres a los que siempre les advertía, a él era el que tenía que recordarle más veces.
Pero no esperó lo que el Mensajero realmente quería decir.
—No, no es para ella. Es para usted
—¿Y quién lo envía?
Un silencio se escuchó, y después de 10 segundos, finalmente habló.
—Yo mismo
—¿Eh?
Encorvó sus cejas. ¿De qué carajos estaba hablando?
—Para la reunión que acordaron el Sr. Grant y usted... Le recomiendo que lleve algo para defenderse
—¿Algo para defenderme?
—Y lleve a su gente, aunque Grant le dijo personalmente que no
—¿En serio? ¿Pasará algo malo?
El Mensajero se encogió de hombros. No podía decir más.
—No lo sé, pero puedo asegurarle que es mejor que esté preparado
Joker levantó sus cejas.
¿Qué era lo que iba a ocurrir? ¿Por qué el Mensajero le recomendaba que llevara protección?
No lo sabía, pero reconocía el hecho que el Mensajero le pidiera que tuviera cuidado.
—Gracias, puedes retirarte
—No es nada. Buen día...
Sin mas que decir, el Mensajero desapareció. Y fueron las palabras de él que dejaron al Joker impreciso todo el día, teniendo pensamientos vagos todo el día.
Se acercaba la hora, y Joker no pudo dejar de ver el reloj el resto del día. Cuando marcó las 7:40, Joker se levantó de la silla y buscó entre los cajones una de sus pistolas. La miró fijamente, recordando sus detalles, y la guardó por detrás de su pantalón. Llamó a dos de sus hombres, pidiéndoles su compañía y protección.
Los tres se trasladaron al lugar donde Grant acordó con Joker
Llegaron a un edificio que tenía una arquitectura de al menos 50 años atrás, pero se mantenía elegante.
Algunos hombres de Grant lo esperaban en la entrada del edificio. Joker los saludó con una sonrisa. No se la correspondieron.
—Sólo lo quieren a usted. A ellos no
—Hablaré con Grant, y le explicaré lo que ocurre
—¿Usted se atreve a desobedecer las órdenes de Grant?— Uno de los guardias empuñó su pistola, Joker miró eso.
—¿Usted se atreve a enfrentarse al Joker?
Sin decir otra palabra, dejaron pasar a todos.
El edificio por dentro era igual que por fuera. Elegante, distinguido, refinado, Grant si sabía en que gastar todo el dinero que ganaba ilegalmente.
Subieron por el elevador, y caminaron a un pasillo de madera fina con papel tapiz amarillo, casi dorado. Joker miraba de reojo los cuadros colgados, algunos eran pinturas de la familia de Grant, otros eran cuadros que parecían pornográficos. No iba a decir nada al respecto.
Llegaron a la oficina de Grant, tocó uno de los guardias de Grant la puerta, una vez escuchando la voz de Brando, todos entraron.
—Oh Joker, que gusto volver a vernos— Grant se encontraba ahí, y a un lado de él de pie, el Mensajero
—Igualmente el gusto— Ambos se saludaron de mano, dándose un buen apretón.
—Joker, dijimos que sólo tú y nadie más
—Sí, pero no, siempre tengo que llevar a alguien conmigo. No es nada contra ti, es sólo que soy un poco paranoico con todos
Grant empezó a carcajearse.
—Bueno, la verdad es que no te esperaba sólo, sabía que ibas a llegar acompañado, pero te imaginaba con tu Bunny a tu lado, no con dos de tus hombres
Joker intentó no dejar de sonreír, como odiaba cuando se referían a su muñeca como "Bunny", ella no era esa clase de mujer. Nunca lo sería.
—Hoy le di un descanso, ella realmente es una excelente aliada
—Bueno, hoy también le di un descanso a las mías, no podían conmigo la noche anterior— Volvió a burlarse, y Joker rió también, pero de forma falsa, como lo hacía antes cuando se burlaban de alguien o hacían un chiste de mal gusto, como el que Grant acababa de decir.
—¡Bien!— Grant no dijo nada más —No más preámbulos, a lo que venimos.
Joker estuvo muy atento no sólo a los negocios, sino también miraba a su alrededor, de que las cosas no se salieran de control y todo se pusiera en su contra. Miraba a Grant, como hablaba de que su negocio de contrabando de drogas estaba perdiendo porque la policía los estaba atrapando, miraba a los hombres de Grant, quienes tenían su vista en un punto fijo de la habitación, y también miraba al Mensajero, quién sólo tenía la vista agachada, y con el mismo nerviosismo de la mañana.
Su instinto debía de estar alerta.
Pero no había nada fuera de lo normal.
—Posiblemente tendremos que aliarnos con otros
—Suena bien para bien
—Sólo que,, en caso de que todo vaya como viento en popa y se hagan las primera reuniones, será necesario de que vayas formal
Joker levantó la cabeza al escuchar eso.
—Siempre voy formal
—Me refiero sin... Eso de la cara, sin tu caracterización
Al instante, Joker se sintió ofendido por lo que Grant le intentaba decir.
—¿Me estas diciendo que el Joker no vaya como Joker? ¿De qué otra forma lo reconocerían?
Grant no se daba cuenta del error al que se estaba metiendo, o tal vez lo estaba haciendo, pero no sabía como reaccionar.
—Me caes bien Joker, no sé por qué, pero me caes bien, pero esto son negocios serios
—Negocios serios... Hmm... — Levantó su ceja. "No se porque, pero me caes bien", esa frase no le agradaba para nada—No le puedo asegurar nada
Joker sacudió su cabeza, y con la simple mirada le advirtió a Grant que no volviera a criticar su apariencia, o se las iba a ver muy mal.
—Mejor pensemos en grande, pensemos en los grandes negocios que haremos, ¡Todo saldrá bien en este trato! — Grant intentó alivianar la tensión que había creado.
—Me alegra mucho que de nuevo estemos acordando otra maravilla más
—Muchas gracias Joker, cuando estoy contigo la suerte siempre estará de mi lado, y esta vez no será la excepción
Otro apretón de manos.
—Señores, por favor, acompañen al Joker por favor, necesitara compañía
—Oh, que amable, pero puedo irme solo con mis guardias
—¡No! ¡Vamos! Deja que ellos te acompañen, has hecho mucho por nosotros. Por favor
Sin decir nada más, aceptó.
Cuando Joker y el resto se fueron de ahí, Grant sacó un puro cubano de su saco y lo empezó a fumar. El Mensajero quedó en la misma posición desde el principio, de pie, a su lado.
—Así que, ¿El anuncio decía que vivo o muerto?
—Así es, vivo o muerto
—Oh... Esperemos unos 10 minutos, pasando los 10 minutos bajas y me dices si lograron su objetivo
—Si, Sr. Grant— El Mensajero bajó la cabeza.
Eso era lo que quería advertirle a Joker. Grant lo iba a traicionar.
—Cuando me confirmes si lograron matarlo llamaré a mi buen amigo de la comandancia, él es el único del departamento de Gotham que puede ayudarnos a cobrar los 2 millones por la cabeza del Joker. Sólo imagínalo, me quedaré con 2 millones y con su Bunny
En ese momento, El Mensajero quedó un poco desconfiado a lo que mencionó Grant.
—Con Bunny... ¿Se refiere a la Arlequín?
—Ah, a esa perra me refiero, se ve desquiciada, pero dicen que las locas son las mejores en la cama. Quería comprobarlo esta noche, pero será pronto
El Mensajero no hizo ningún comentario al respecto.
Sentía que debía de hacer algo, pero no podía dejar su lugar.
—¿Sabes que muchacho? Mejor ve a ver si hacen lo que les digo. Puede que sean unos inútiles y no lo maten— Y al segundo, Grant dejó caer una pistola sobre el escritorio —Si no lo matan ellos, lo matas tú, ¿Queda claro?
El Mensajero siempre había sido un hombre leal a Grant, de verdad esperaba que no le fallara esta vez.
—Si, Sr. Grant
El Mensajero tomó el arma y la guardó en su pantalón. Salió de la oficina de Grant y fue a la dirección.
No podía dejar de pensar cuando caminaba.
—... ¡Carajo!— Maldijo por lo bajo, ahora yendo más rápido.
Afuera del edificio, Joker caminaba alegremente junto con sus dos hombres a sus lados, los de Grant poco a poco fueron detrás de ellos.
—Yo a Grant lo respeto, pero, ¿Cómo se atreve a decir que mi atuendo no es adecuado para los negocios? Gracias a este atuendo, todo Gotham tiene Coulrofobia, ¿No es algo ilógic—
Dos detonaciones se dejaron escuchar en la calle. Los dos hombres que acompañaban al Joker cayeron muertos al suelo.
Joker los miró caer, y su vista se elevó. Ahora lo estaban apuntando a él.
No hubo una reacción más que una sonrisa en su rostro.
—Ok, ¿Qué carajos está pasando aquí?
No le respondieron, sólo se acercaban más a él.
Joker dejó escapar unas risas, ahora comprendía el mensaje que intentó decirle el Mensajero.
Y esto le hizo más gracia.
—¿Hice algo que a mi me hizo mucha gracia, pero a Grant no?
Volvieron a callarse.
—¿Les comió la lengua el gato?— Joker llevaba lentamente una de sus manos por detrás de su pantalón, buscando su pistola. Dos contra uno, debía de salir vivo de esta—¿O porque tan serios?
Un disparo, dos disparos.
Los hombres de Grant cayeron al suelo, y apenas Joker había sacado su arma.
El Mensajero había disparado contra ellos.
—Oh, hola Mensajero, no te esperaba por aquí... ¿Tienes un mensaje para mí?
El pobre del Mensajero se llevaba una mano a su cabeza. Si se enteraba Grant de lo que había hecho, era hombre muerto.
—... Mierda, no debería de hacer esto... Al carajo. Esto lo hizo Grant, Grant vio el anuncio de ti y de la Srita. Quinn, leyó cuanto valía tu cabeza y quiere matarte para cobrar la recompensa.
—... ¿Grant es estúpido? ¿O es un mal chiste? Si Grant cobra ese dinero lo van arrestar a él, no es como que vaya a canjear un boleto de la lotería
Oh no, apenas ese era el principio de lo que El Mensajero intentó decirle desde su primer encuentro aquel día.
—Grant puede hacer eso, conoce a alguien del D.P.C.G dispuesto a ayudarlo a cobrar el dinero. Parece que no, pero incluso dentro de la Comandancia hay corrupción. No sé quién sea el policía corrupto, pero lo ha ayudado por años. No es la primera vez que lo hace, de esa forma también ha podido tomar dinero. Se hace amigo de los criminales más buscados en Gotham, les ofrece protección, dinero o alguna mierda así, y después los mata. Lleva el cuerpo a la comandancia y se queda con el dinero...
—¿Qué acabas de decir?
—Esa fue la razón por la cual la reunión fue aquí, en su territorio, te quería cerca y sin hombres para que estuvieras con la guardia baja para que pudieran matarte
El Mensajero no sabía que más decir, pues lo había dicho absolutamente todo.
Joker, asimilándolo todo, empezó a reírse sin control.
—¿Me estas diciendo que Grant...? ¿Grant me ha traicionado?
—Sí... Eso pasó...
Ripo con más fuerza, haciendo eco por la calle. El Mensajero, sin saber que hacer, volteaba a todos lados, esperando que la risa no los delatará.
Joker finalmente calmó su risa, y se dirigió al Mensajero.
—Oh... Carajo... Es un buen mensaje... Muchas gracias...— Respiró profundamente, recuperándose por completo.
Ahora tenía que planear la venganza.
De repente notó que el Mensajero se estaba apuntando a si mismo a su hombro y al instante apartaba el cañón —¿Qué carajos estás haciendo?
—Me dijo Grant que, si ellos fallaban, que yo mismo lo hiciera, que yo te matara... Y debe verse convincente
—¿Convincente?
Tragándose el orgullo una vez más, el Mensajero habló.
—Oh vamos, te estoy dejando ir, carajo, pero le voy a decir que escapaste, debo herirme, que sepa que al menos lo intenté para que no me jodan
—Oh... Eso es muy dulce de tu parte, Mensajero. Gracias— Joker agradeció mucho al Mensajero, a pesar de su comportamiento en el pasado, le había salvado la vida. Debía de auxiliarle y regresarle el favor —Parece que necesitas ayuda con eso
Y sin que lo esperara, Joker disparó al hombro del Mensajero. Este cayó al suelo, aullando de dolor.
—¡Agh! ¡Ahh! ¡Mierda! ¡Agh!— El Mensajero se tomaba del hombro, trató de no llorar frente a Joker.
—¿Qué? Dijiste que debía de verse convincente
—¡Mierda, hombre!— Joker tuvo que admitir que le dio gusto haberle disparado, si no fue la golpiza de hace semanas, ese balazo debía hacerlo entrar en razón.
—Al menos no vas a mentir, lo que dirás es cierto, Joker te ha disparado y te dejó fuera de combate
—¡Carajo!...
—Bueno, tengo que irme, mándale mi Mensaje a Grant. Dile que probablemente lo visitaré pronto...
Y sin más que decir, Joker huyó de ahí.
El Mensajero, como pudo, se levantó y con todo el dolor del mundo acumulado en su hombro, caminó hasta llegar con Grant.
—¡¿Qué carajos ha pasado muchacho?! — Grant se impactó al ver al Mensajero herido, fue tanto que el puro cubano cayó de su boca.
—...Todo salió mal, se escapó...
—¡¿Qué carajos?! ¡¿Cómo pudo escapar?!
—Es el Joker, Sr. Grant... — Deteniendo la sangre con su mano, decidió preparar a Grant para lo que le esperaba —No tiene idea a quién acaba de traicionar...
...
Cuando Joker manejaba de vuelta a toda velocidad escuchaba por la radio una serie de robos a diferentes tiendas, entre ellas, de fiestas.
Apagó la radio, no quería escuchar como otros tenían éxito. Ni siquiera quería pensar en eso.
Podría haberse reído al principio, pero después, el enojo recorrió cada una de sus venas.
¿Qué clase de persona fue Grant para que lo traicionara de esa manera? ¿Grant creyó que la amenaza que le había dicho al principio de su asociación era una broma?
Debió de hacerlo.
Ganas no le faltaron de dar la vuelta, volver, entrar a la oficina de Grant y matarlo a tiros.
Pero seguramente el cobarde estaba lleno de seguridad hasta los dientes. Fumaba y sacaba el humo por su boca, a ese punto ya estaba por acabarse su cajetilla.
"Debiste de preverlo, debiste de darte cuenta que Grant iba a joderte. Idiota, ¡Pedazo de mierda!"
Enfureciéndose, golpeó el volante del auto.
Grant creía que se había metido con un loco, pero no conocía al Joker furioso, porque Joker furioso era como el mismísimo demonio.
A la mierda la lealtad, los tratos y las asociaciones con otros gánsters. A la mierda todo eso. Ahora sólo sería él y su ejército, y nadie más.
Se estacionó fuera de su escondite. Tenía tantas ganas de hacer venganza.
Entró a la mansión y azotó la puerta. Las luces apagadas. No quería prestar tanta atención a eso.
Espera un segundo, ¿Qué no debería Harley estar ahí?
—¿Harley?
—Oh, has llegado amorcito...— De repente, las luces se encendieron y dejaron ver globos de colores, un cartel que decía "Feliz cumpleaños". En la mesa de noche había galletas, brownies, pastelitos y una botella de vino con copas ya servidas.
—¿Qué es esto?
A la vez, se escuchó la melodía de "Feliz cumpleaños", en una versión diferente, más melodiosa y sensual.
—¿Harley?
Y en un vestido rojo brillante, con su cabello arreglado, un maquillaje fabuloso y un pastel en sus manos con velas, apareció Harley.
—Feliz cumpleaños Sr. J, eres realmente genial, hace 11 años que eres el Joker, tomemos la noche libre, vamos a jugar...
Joker miraba todo el entorno confundido, y aunque no quería, maldijo a Harley en secreto, era la única que podía provocarle tener sentimientos encontrados.
—Harley...
—¿Quieres probar de mi pastel? — Se acercó sensualmente a Joker.
—Oh Harley...
—¡Estoy segura que lo quieres!
Joker tomó un poco de pastel con su dedo y lo metió a su boca.
Su cara fue de disgusto, pero intento seguir sonriendo.
"Linda chica, pero pésima cocinera".
—¡Ya sé qué quieres probarlo ya!
Arthur no pudo evitar sentirse complacido, ¿Cuándo alguien haría un detalle de esa magnitud por él? Sólo ella.
Sin embargo, Joker estaba al mando.
—Oh Harley, todo esto que has hecho por mí es increíble... Pero...
—¿Pero?
"¿Por qué siempre debe de haber un "Pero"?"
Harley pensó a sus adentros, no quería una respuesta negativa.
—No tengo ánimos para fiestas o festejar mi cumpleaños, Harley, será para otra ocasión— Joker siguió con su camino, pero fue interceptado por Harley antes de subir las escaleras.
—¡No! ¡No! ¡No!— Con su voz un poco más chillona, intentó retener a Joker, impidiendo que llegara a las escaleras—Aunque no tengas ánimos, tienes que dejar de lado todo ese estrés que te está agobiando, tienes que dejarte querer, pudín. Leí en alguna parte alguna vez que los payasos malvados también necesitan amor. Quédate esta noche conmigo, festejemos, y te daré todo el amor que te mereces
Joker sonrió, cerró sus ojos y suspiró.
Esperaba con eso convencerlo. ¡Sí, debió de convencerlo!
—Muñeca... Realmente estoy muy enojado, y no quiero saber nada más por el día de hoy— Diciendo esto, evitó a Harley y subió las escaleras.
¡Pero! — Se dio la vuelta al escuchar la voz de Harley sensible —... Te hice un Pastel, pudín... Un Pastel de pudín... ¡Mira! Tiene un 11, al menos sopla las velas
Realmente era una linda chica. Pero ni siquiera eso podía calmar el enojo que le habían provocado esa noche.
Sólo la vio y se fue a su habitación.
Harley quedó en la misma posición, y la sonrisa real se convirtió en una falsa.
—Oh...— Dejando el pastel de pudín en la mesa de noche, Harley fue a la radio y la encendió, al menos esperaba que ella disfrutara la música. Se sentó en el sofá, pero antes de hacerlo vio el pastel, tomó una de las velas y la tiró a su suerte, ahora sólo había un 1.
Esa fecha también coincida en otra ocasión especial, cumplían un año de conocerse.
Y tampoco lo recordó.
—Cálmate Harley... Sólo está estresado... Esta estresado...— Se decía y a la vez miraba como la velita se extinguía poco a poco.
Lo único que se oía eran las melodías de la radio, y los sonidos de Harley mientras bebía vino directo de la botella, cruzada de brazos, haciendo pucheros, de vez en cuando salían lágrimas de sus ojos, pero las limpiaba inmediatamente.
Esperaba que fuera una broma pesada de Arthur, que iba a aparecer de vuelta, decir "¿Sabes qué? Lo pensé bien, mejor hay que disfrutar nuestra noche". Lo esperaba, esperaba ansiosamente que ocurriera eso.
Pero eso no ocurrió. Fantasear con cosas que no iban a suceder le dolía a Harley, más cuando era empujada a la realidad de vuelta.
Y el locutor de la radio decidió desquiciarla sin querer:
—¡Y ahora, uno de los mejores éxitos y un clásico de la bella cantante Lesley Gore! ¡ "It's my party" del álbum "And I'll cry if I want to"! ¡Disfrútenlo!
—¡Oh que mierda! ¡No! ¡Por favor! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No!
Puso sus manos en sus orejas. Pero fue inevitable no sentirse peor con esa canción.
"It's my party, and I'll cry if I want to cry if I want to, cry if I want to, you would cry too if it happened to you..."
—¡AHHHH!— Harley sacó su navaja y empezó a apuñalar los globos, reventándolos uno por uno. Fue a las letras de "Feliz cumpleaños", arrancándolas con sus manos temblorosas para después romperlas con sus dientes. Tomó la botella, bebió una gran cantidad de vino antes de tirarla contra la pared blanca, manchándose de rojo. Tiró todos los postres que había hecho por toda la casa.
Miró el pastel sobre la mesa de noche, no hizo otra cosa más que patear la mesa, provocando que el pastel cayera al suelo.
Lo peor es que estaba riéndose.
Riendo y llorando. Así debía de sentirse Arthur cuando tenía un ataque, se sentía como morir.
Al final, cuando el ataque de rabia se apaciguó, el llanto le ganó a la risa.
Se sentó en el suelo, con su vestido, cara y manos manchados de pudín, y tomando una copa de vino, sirviéndose de lo que había quedado de la botella. Su mano estaba temblorosa.
—Feliz cumpleaños, Sr. J... Y feliz aniversario, por cierto
Brindó al aire y prosiguió a beberla de un sorbo. Tiró la copa a su suerte, quebrándose en mil pedazos, como su corazón esa noche.
Al final, mientras las melodías de la radio sonaban, tomó una de las velas, la incineró con su encendedor y la puso sobre lo que quedó del pastel. Encendió un cigarrillo con ayuda del fuego de la vela.
Finalmente, al mismo tiempo que sacó el humo de su boca, apagó la vela.
Lo que debía de ser una noche mágica y alegre se convirtió en una noche antipática y repulsiva.
...
"After laughter comes tears
After your laughter there will be tears
When you're in love, you're happy
When your in an arm, you gaze
This doesn't last always
After your laughter there will be tears
My friends all say, don't try to hold it in
But I can't let that guy know how I feel
I'll try to hold back my, my, my tears
But they keep say
After your laughter oh, oh, oh
I'll try to hide, hide my sorrows
I wonder can I hold them till tomorrow
Maybe I'll hold them for a year
But they keep say
After your laughter
Now you will see those wet little tears
After your laughter
A little biddy tear will look climb into your eye"
— Wendy Rene – "After laughter (Come tears)"
