Mark POV

El siempre lo supo. Ella era quien mejor lo conocía, a pesar de que no lo sabia y lo ignoraba. Lo veía en sus ojos, a pesar de saber quien era en realidad, Nelly Raimon fue otra victima de su mascara. Estaba tan convencida de que era transparente, que jamas pensó que lo que veía podría ser cierto. Lo veía en sus ojos. Y ya se sabe lo que dicen, los ojos son las puertas del alma...Por eso el se vio obligado, desde que tenia memoria, a esconderlos detrás de una sonrisa… Una sonrisa que, aunque la gente insistía en verla como una de verdad, pura y sin maldad, el sabia que era vacía, que nunca nadie lo vio sonreír de verdad...Ni siquiera el mismo. Por mas que lo intentara, el trozo de espejo que escondía en su cuarto nunca había reflejado otra cosa que un corazón herido. Porque, si los ojos eran el reflejo del alma, la sonrisa lo era del corazón, estaba seguro. Nunca dejo ver su alma y nunca logro ver su corazón. Tampoco su vida, porque el creía que el cuerpo era el reflejo de la vida, al menos en su casa. Ese era el motivo de llevar siempre el chándal o el uniforme. No quería que nadie viera su vida, no pudo ver nunca su corazón y jamas dejo que alguien viera su alma. Hasta que la conoció…

Fue en su primer día en la Secundaria Raimon, el instituto que albergo el equipo de su abuelo. La vio en la ceremonia de inicio, guapa pero repelente. La tenia varias filas por delante en clase, estudiosa e inteligente. También muy pesada. Raro el día en que no acababa en el despacho de su padre, discutiendo por el hecho de que ella quería cerrar el club de fútbol. El padre, Sonny Raimon, no intervenía nunca, la verdad es que Mark sospechaba que se lo pasaba en grande viéndolos discutir. Lo único productivo de esas reuniones era que descubrió algo mas sobe ella. Indomable. A veces tenia ganas de mostrar quien era de verdad, para asustarla y quitarle esa cara de superioridad. Pero era importante mantener su mascara…

Al final, Nelly hizo su jugada maestra, organizar un partido contra la Royal Academy. Costo, pero pudo completar el equipo y entrenarlo, aunque no fue suficiente para vencer. Sin embargo, fue capaz de convencer a Axel Blaze, el antiguo gran delantero del Kirkwood, para que jugara. El impresionante gol que marco, sumado al echo de que había mostrado la Mano Celestial, fue suficiente para que la Royal se retirara, con lo que el Raimon supero su primera prueba. Irónicamente, Nelly se unió al equipo, diciendo que quería tenerlos vigilado. Debía creer en serio que era tonto. Por un momento dejo que sus ojos mostraran lo que sentía, sarcasmo e ironía. Lo escondió rápidamente, pero se dio cuenta de que ella lo había visto. Pero no hizo nada.

Tras arduas jornadas de entrenamiento y duros partidos, vencieron a la Royal Academy, logrando clasificarse para el FF y asegurando por un par de años el club de fútbol. No pudo evitar que sus ojos mostraran la burla, al saber que la tan inteligente presidenta del Consejo de Estudiantes había caído en su juego, y prepotencia por saber que estaba bajo su control. Pero de nuevo, ella se dio cuenta, aunque por suerte, volvió a creer mas en su sonrisa que en sus ojos.

Recibió una gran sorpresa, escondida en alegría, cuando Jude Sharp apareció en el terreno de juego con el uniforme del Raimon y poniéndose de su parte para vencer al Zeus. Al ver que el resto del equipo se negaba, y sabiendo que sin el la victoria seria muy complicada, se puso de nuevo su mascara de ingenuo y convenció al equipo de darle una oportunidad. Como pensó, al tener a Sharp en su equipo, lograron vencer al Farm. Cumpliendo su deber de capitán, le dio la mano con una de sus sonrisas, pero no pudo evitar verlo con sospecha y desconfianza, a pesar de que fuera el hermano de Celia y de confiar en la muchacha. De nuevo, algo irritado, comprobó que Raimon había estado cerca de descubrirlo, pero por suerte su fachada era solida. Se regaño a si mismo, prometiendo tener mas cuidado.

Después llegaron los trillizos Murdock, acusando a Axel de abandonar al equipo en la fina del torneo anterior. Genial, lo único que le faltaba era que el equipo desconfiara de Blaze justo antes de un partido. Decidió retarles a un penalti para que lo dejaran en paz y poder mantener al equipo unido, pero no logro parar el Triangulo Z. No podía creerlo, si seguía así, al final perderían por su culpa, por lo que empezó a entrenar aun mas duro. Nadie lo vio raro, salvo Nelly, la cual fue a pedirle que descansara para no lesionarse. De nuevo se dio cuenta de que había dejado que sus sentimientos salieran a flote, dejando ver su orgullo, un orgullo al que habían pisoteado varias veces, pero que esta vez se levantaría para imponerse y no caer de nuevo. Con alivio, comprobó que de nuevo ella había preferido la mentira a al verdad. Aunque en el fondo, quería que ella descubriera quien era en realidad para poder dejar caer, no una, sino varias mascaras con al menos una persona, aunque fuera precisamente una de las pocas personas a las que no quería perder.

Finalmente, llego el partido contra el Kirkwood, donde sus entrenamientos dieron lugar a una Mano Celestial mas poderosa, aunque el sabia que no seria suficiente contra el Zeus, pero ya tenia algo pensado. Al final del partido, averiguaron que Axel no había acudido al partido por el accidente de su hermana Julia, con lo que el equipo quedo tranquilo. A la vuelta, el entrenador les informo que el culpable no era otro que Ray Dark, en un intento de que la Royal ganara de nuevo. También les informo de que Dark era el culpable de la muerte de su abuelo, David Evans. El ya lo sabia, pero hizo como que no para no levantar sospechas, aunque de nuevo Nelly vio su alma y toda la ira y la sed de venganza que le consumía. Suspiro al ver que ella de nuevo ignoraba todo eso, no sabiendo si sentirse aliviado o frustrado.

El día de la final amaneció nublado. En los vestuarios dio un discurso que animo al equipo, aunque el no se sentía así, ya que no había logrado dominar la Mano Mágica. Salieron al terreno de juego, donde fueron rápidamente aplastados, aunque no por ello se rindieron. En el descanso trato de descifrar el porque de reunir la energía en el lado izquierdo, pensado que su abuelo podría haber sido zurdo. Cuando Nelly se acerco para saber que le pasaba, le explico su problema. Lo único que ella dijo fue:"En esa zona se encuentra el corazón". Al principio lo dejo pasar, pero mas tarde se dio cuenta de que tenia que concentrar la energía de su corazón, logrando así la Mano Mágica, dándole la vuelta al partido al vencer al Zeus. Vio de una forma casi sádica como Ray Dark era apresado, y contemplo como fue descubierto una vez mas y como de nuevo Nelly decidió creer en su falsa sonrisa. Esta vez se sintió de verdad aliviado, no quería ni pensar lo que pasaría si ella le descubriera y decidiera contárselo a alguien. Aunque…

Contemplo desde lejos como Axel entraba en la caseta del club, solo para descubrir que se había ido. Con pesar, recordó palabra por palabra la nota que había escrito:

Chicos:

Lo siento mucho, pero me temo que tengo que abandonar el equipo. Se que ninguno entenderá esto, pero sinceramente, me he cansado del fútbol y no veo razón para seguir en el equipo. Al fin y al cabo, este deporte no me ha causado mas que problemas. No intentéis buscarme, no me encontrareis. Centraos en encontrarme un sustituto y en entrenar duro para el próximo desafió. Prometo seguir vuestro recorrido de cerca, aunque no podáis verme. Sin embargo, esto no es un adiós, es un hasta pronto. No creo tardar demasiado en dejarme ver, pero necesito tiempo para pensar. Por favor, haceme caso y centraos en entrenar, no quiero veros desanimados solo por que yo no este.

Se despide:

Mark Evans

La dejo junto al brazalete del capitán, ese mismo día por la mañana. Sonrió al recordar como siempre había evitado dar algún dato como el teléfono o su dirección, de esa forma era ilocalizable. Se dirigió discretamente hacia una de las ventanas, la abrió con cuidado y escucho. Hizo una mueca, también se habían dado cuenta de que no les había contado nada sobre su infancia. Quizas no fue tan buena idea darles esa pista. En silencio, escucho como nombraban a Axel capitán, el cual descubrió la segunda nota. Sabia que era muy improbable que encontraran a Aquilina ellos solos, dado que no tenían ningún dato sobre ella, pero incluso eso estaba planeado. Los acontecimientos que tendrían lugar en tan solo unos meses, provocarían que ella misma se acercaba al Raimon, ya que ella pensaba que seguía estudiando ahí. Se retiro sigilosamente, como un fantasma. Sonrió con ironía, en realidad seria un fantasma durante varios meses, hasta que al fin se decidiera a dejarse ver, revelándoles de esta forma la verdad sobre el. Se paso una mano por el pelo, gruñendo al sentir que de nuevo se ponía de punta, maldiciendo a su madre por obligarle a cortárselo, dejandoselo bastante corto. Volvió a peinarse como el prefería, pegándolo al cráneo. Con pesar, se alejo del Raimon y recordó el día en que dejo que Nelly viera su alma, esta vez a propósito. Fue en el ultimo día de clases, cuando al despedirse de ella, le dejo ver su tristeza por la soledad que lo cubría cada noche, desesperación por aquello que estaba obligado a hacer e incluso, le dejo ver todas sus ganas de abandonar ese oscuro mundo en el que le había tocado vivir. Ese fue el único día en que se arrepintió de haberse esforzado tanto con sus mascaras, porque una vez mas, Nelly, esa chica que había logrado que su torturado corazón encontrara razones para vivir, cayo en su mascara como tantas otras veces. Aparto esos pensamientos de su cabeza, centrándose en sus objetivos. Fue así como Mark Evans abandono Inazuma, con un alma oculta, un corazón que no se dejaba ver y una vida maltratada que pronto seria desvelada por aquellos que que se habían ganado su confianza, para cumplir de una vez por todas, con el destino que las Moiras habían tejido para el.