Desde luego, Nelly odiaba las pesadillas. Normalmente no las tenia y, por lo general, no solía recordar nada de lo que soñaba. Pero desde hacia tres meses (los mismos que habían pasado desde la desaparición de cierto castaño), tenia pesadillas. No sabia que era peor, recordarlas o que parecieran tan reales. Esta vez era una de las pocas en las que recordaba lo que había soñado antes de ese terrible sueño. Era mas bien un recuerdo, de cuando el equipo había ganado el FF. Todos celebraban la victoria, cuando de pronto se vio rodeada de completa oscuridad. Indecisa, empezó a andar sin una dirección en concreto, hasta que diviso algo tirado en el suelo. Al acercarse, comprobó que no era algo, sino alguien. Mark Evans estaba tirado en el suelo, con un feo golpe en la cabeza que no paraba de expulsar sangre. Nelly se despertó en el preciso momento en que comprendió que el antiguo capitán había muerto. Últimamente esas pesadillas eran muy frecuentes, dejándole muy pocas noches de verdadero descanso. Todas empezaban de forma distinta, pero el final siempre era mismo. Lo peor era que, no solo no conocía el porque de sus pesadillas, sino que no sabia que tenían de cierto. No había señal alguna del joven portero,ni una carta o ningún mensaje en el móvil de alguno de los jugadores (parecía increíble el hecho de como había conseguido el número de todos los miembros del equipo sin dar el suyo propio).

Resignada, Nelly se levanto y comenzó a prepararse para la jornada de entrenamiento que el equipo había organizado a primera hora en el campo del instituto. Después de desayunar y de despedirse de su padre, se dirigió a la ribera del rio, lugar de reunión oficial del equipo. No pudo evitar sentir algo de resignación al escuchar el único tema de conversación que el equipo tenia últimamente: Aquilina Schiller. Nadie había logrado averiguar quien era ni que relación tenia con Mark. Después de discutir el tema por enésima vez, se dirigieron al Raimon para entrenar al nuevo miembro del equipo: Darren LaChance, el nuevo portero. Era bastante bueno, pero Axel insistía en que debía igualar el nivel de Mark, algo que nadie de equipo creía posible. Solo su novia, Silvia, sabia el porque. Según le había explicado a Nelly y a Celia, Blaze no quería reconocer lo bueno que era, ya que si lo hacia, seria como aceptar de una vez por todas que Evans había dejado el equipo, algo que todos se habían negado a aceptar a pesar de la cruda realidad: Mark se había ido y por el momento no daba señales de que fuera a volver. Salio de sus pensamientos al oír los gritos de los jugadores. Al levantar la mirada, comprobó el porque de su reacción: El instituto Raimon estaba totalmente destruido.

Se adentraron en los terrenos, observando el caos que lo envolvía todo. No tardaron en divisar varias siluetas que parecían buscar algo entre los escombros.

-Vaya, vaya… Resulta que el famoso equipo del Raimon ha decidido aparecer.

Se dieron la vuelta, viendo como un chico con el pelo verde de punta se acercaba a ellos, mirándolos con superioridad.

-¿Quien se supone que eres?-Pregunto Axel, visiblemente enfadado

-Mi nombre es Janus, capitán del Tormenta de Géminis-Contesto mientras señalaba a las personas que rebuscaran entre los escombros-Supongo que tu eres Axel Blaze, el… actual capitán, si no me equivoco.

-¿Y que si lo soy?-Replico el peliblanco tratando de verse amenazador

-Jujuju- Rio Janus- Los humanos sois tan insignificantes. "Perro ladrador, poco mordedor" dice uno de vuestros refranes.-El peliverde cambio aun tono amenazador-Estamos buscando algo que vosotros tenéis, lo mejor sera que nos lo entreguéis.

-¡No te daremos nada!-Exclamo Jude- Iros por donde habéis venido.

-Je… Parece que necesitáis que os demos un escarmiento. Os propongo algo. Jugaremos un partido. Si ganamos nos daréis aquello que hemos venido a buscar. Si perdemos, lo cual es improbable, nos iremos… durante un tiempo

Axel se detuvo a pensar por unos instantes. A pesar de que por lo general el equipo estaba en buena forma, Darren era un problema. Quiza si el chico hiciera otra cosa aparte de babear por Celia durante los entrenamientos tendría buen nivel, pero tal y como estaba en ese momento, era un punto débil. Ademas, el enemigo parecía saber quienes eran, por lo que no podía descartar que también supieran sobre sus habilidades y su forma de jugar. Pero por otro lado, no sabían ni que buscaban ni que eran capaces de hacer. Y el hecho de que aparecieran justo cuando el instituto había sido destruido…

-Jugaremos solo si nos decís quien a destrozado el instituto

-Me parece bien-Contesto Janus- Fuimos nosotros.

-¿Pero como…?

-El como no importa. Jugaremos en quince minutos aquí mismo, utilizad ese tiempo para rezar lo que sepáis.

-No creo que sea buena idea- Insistió Silvia

-Pues si se te ocurre otra forma de hacer que se vayan soy todo oídos- Replico Axel, cansado de escuchar lo mismo todo el rato- Y tu, Darren, mas vale que juegues bien o te las veras conmigo.

-Si Axel- Dijo este, algo harto de ser siempre menospreciado

El partido comenzó, aunque mas que un partido, parecía una masacre. El Raimon no tardo en comprobar que el Tormenta de Géminis era infinitamente superior, ademas de que, al no tener arbitro, no dudaban en jugar sucio, algo a lo que los chicos se negaban. Al final del partido, el Raimon perdió 20-0 y muchos jugadores acabaron gravemente lesionados. Janus se acerco a Axel, lo agarro por la camiseta y pregunto.

-¿Donde esta?

-¿E-el que?

-El cuaderno de supertécnicas de David Evans, dámelo ahora mismo.

Todos los jugadores palidecieron al mismo tiempo. Ninguno podía explicarse como sabían ellos de ese cuaderno. Axel frunció el ceño.

-¿Para que lo queréis?

-Respuesta incorrecta-Dijo Janus, preparando un puñetazo. Pero antes de que pudiera golpear al peliblanco, una mano le detuvo

-Quedamos en que cogeríamos el cuaderno y nos iríamos sin armar jaleo.

El Raimon observo detenidamente al sujeto que había detenido a Janus. Llevaba unos vaqueros azul oscuro, unos tenis negros con detalles en rojo y una sudadera negra con capucha, la cual ocultaba completamente su rostro con la ayuda de una gorra también negra.

-M-mi señor-Balbuceo Janus, visiblemente asustado- S-se niegan a decirnos donde esta el cuaderno.

El encapuchado dejo salir un suspiro de decepción.

-Pandora- Dijo a una chica con el pelo morado- Mira en la caseta del club- Mientras la chica cumplía con la orden, el encapuchado se giro de nuevo hacia Janus- Estoy decepcionado.

-Mi señor, lo lamento, pero…

-¡Pero nada! Di ordenes estrictas de no destrozar nada y de no dañar a nadie. Sin embargo, tu has dado la orden de destruir el instituto y de lesionar a su equipo. Por esta vez lo dejare pasar, pero a la próxima lo pagaras caro.

En ese momento, Pandora regreso y, tras entregarle el cuaderno al encapuchado, volvió con el resto del equipo, el cual desapareció a una señal de su señor. El Raimon vio como el encapuchado abría el cuaderno.

-Dudo que puedas entenderlo- Dijo Nelly

El encapuchado la miro, devolvió la mirada al cuaderno, se aclaro la garganta y leyó:

-Entrenamiento para la Mano Celestial: Dar cien vueltas al campo apoyándose unicamente en los dedos de las manos.- Volvió a mirar a la castaña- Creo que puedo leerlo perfectamente señorita Raimon, pero gracias por preocuparse.- Observo al equipo- Antes de que lleven a varios de sus compañeros al hospital, debo decirles algo.

-¿Porque tendríamos que hacerte caso?- Replico Darren- Ni siquiera sabemos quien eres

-Extraño, no apareces en mis informes, aunque supongo que eres el sustituto de Mark.

-¿Que sabes sobre el?- Cuestiono Jude

-Oh, no mucho, aunque sigue siendo mas que lo que sabéis vosotros.- El encapuchado sonrió maliciosamente al ver la cara de los miembros del equipo- Podéis llamarme Ignotus, en cuanto a porque debéis hacerme caso… no tenéis porque hacerlo, lo dejo a vuestra elección, pero si debéis escucharme. No debéis interponeros entre la Academia Alius y sus objetivos, o lo pagareis caro.

-¿Academia Alius?

-Exacto. El Tormenta de Géminis es un equipo de segundo rango que trabaja para nosotros, por lo que no debéis molestarles. Tengo la esperanza de que haya quedado claro, pero si queréis preguntar algo, estoy dispuesto a responderos, siempre y cuando me este permitido.

-¿Que quiere decir que sabes mas sobre Mark que nosotros?- Cuestiono Kevin

-Bueno, tendréis que perdonarme, pero lo cierto es que en vuestro equipo hay alguien que sabe mas sobre el que yo.- Dijo mirando a Nelly

-¿Y-yo?

-Si. Al fin y al cabo eres la única persona que ha logrado ver su alma, incluso una vez te dejo verla a propósito. Desafortunadamente, su mascara era convincente incluso para ti. Si ese día le hubieras hecho caso a lo que veías, ahora el estaría aquí. Pero ella no es la única- Aclaro observando al equipo- Ninguno se dio cuenta de que no sabíais nada sobre el hasta que fue demasiado tarde. Ahora estáis solos.

Dicho esto, Ignotus desapareció con la ayuda de un balón negro, dejando al equipo confundido.

Tim, Jim, Max, Sam y Steve fueron ingresados en el hospital debido a sus heridas. Los demás miembros del equipo, que fueron dados de alta rápidamente, estaban en su habitación, haciéndoles compañía y tarando de convencerlos de que todo iría bien, pero no lo lograban. Finalmente se fueron, prometiendo volver al día siguiente, después de la reunión que Sonny Raimon había concertado con ellos.

Al día siguiente

-Chicos, comprendo que estéis deprimidos.- Dijo Sonny- Pero es necesario pelear contra esta amenaza. Para ello, he logrado contactar con cierta persona que ha accedido a ser vuestra entrenadora.

-¿Y que pasa con el entrenador Hillman?- Pregunto Axel

-Me temo que ya estoy viejo para estos trotes, pero no os preocupéis, seguiré ayudándoos desde aquí.

-¿Y cuando llegara nuestra nueva entrenadora?- Cuestiono Jude

-Ya he llegado- Dijo una chica de aspecto serio mientras entraba en la sala- Tengo entendido que me buscabais, equipo Raimon.

-¿Que quiere decir eso?- Pregunto Celia, extrañada

-Soy Aquilina Schiller.