Mark Evans observo detenidamente aquel rostro reflejado en su espejo. Un rostro que, si bien era muy reconocible cuando ponía una de sus mascaras, en ese preciso instante en el que dejaba salir a flote a su autentica personalidad, era irreconocible para todo aquel que creyera conocerle. Incluida ella. Sacudió la cabeza, eliminando esos pensamientos de su mente. No era momento para pensar en ello. Aquilina se había convertido en entrenadora del Raimon, como había previsto. Eso significaba que sus "amigos" tenían una fuente mas o menos fiable para averiguar cosas sobre el, aunque probablemente no diría mucho para respetar su intimidad. Tras suspirar profundamente, logrando así tranquilizarse minimamente, cogió el colgante lila, que brillaba intensamente, preguntándose si no debería dejar que Ignotus lo "perdiera" cerca del Raimon. Lo guardo en un bolsillo, lo decidiría mas adelante. Tenia cosas que hacer.
El primer ministro fue secuestrado ayer mientras inauguraba una estatua en el famoso parque de Nara. La policía continua con la investigación, aunque por el momento no tienen ninguna pista. El servicio secreto encargado de protegerlo se ha negado…
-¿Queréis quitar eso de una vez?- Pidió Axel, cansado de escuchar lo mismo una y otra vez.
-Perdón por querer estar informada.-Replico Celia apagando su portátil.
El Raimon se encontraba en la caravana que les había entregado Sonny, de camino a Nara, buscando pistas para encontrar a la Academia Alius. Estaban bastante irritados, ya que les faltaba un jugador y seguían sin noticias de su capitán, aunque por alguna extraña razón, Axel era el que mas irritado se encontraba y lo pagaba con el resto del equipo.
-Vale, escucharme todos.-Dijo Aquilina-Queda poco para llegar, nos dividiremos y buscaremos pistas, cualquier cosa, por insignificante que parezca puede ser importante, ¿ha quedado claro?
Ante la afirmación del equipo, les mando tener cuidado, sobre todo si el Tormenta de Géminis aparecía, no solo porque les faltaba un jugador, sino porque no tenían el nivel necesario para enfrenarse a ellos.
Media hora mas tarde, llegaron a Nara y se dirigieron al parque, donde encontraron un balón negro, idéntico a los que se usaron para destruir su instituto. Por desgracia, llamaron la atención de Victoria "Tori" Vanguard, hija del primer ministro, la cual los acuso de ser los culpables del secuestro. Tras convencerla de que no era así, continuaron investigando con la ayuda del servicio secreto, hasta que una de las pantallas grandes que había allí se encendió, mostrando a Janus:
-Equipo Raimon. Veo que no habéis escuchado a nuestro señor, por lo que mi deber es acabar con vosotros. Os esperamos en el campo que se encuentra en la azotea de la estación de TV en una hora. Sed puntuales o e ministro lo pagara caro.
La pantalla se apago.
-¡Ellos son los que tienen a mi padre!-Grito Tori-¿Por que quieren luchar contra vosotros? ¿Y quien es su señor?
-Pues…-Empezó Jude- Les plantamos cara cuando destruyeron nuestro instituto. Y ese señor suyo es un tipo que se hace llamar Ignotus.
-De todas formas no podemos enfrentarnos a ellos.-Dijo Erik- Solo somos diez jugadores.
Tras pensarlo unos instantes, Tori dijo:- Muy bien, me uniré a vuestro equipo.
-¿Estas segura?- Pregunto Aquilina- Son muy fuertes, los chicos ya fueron derrotados una vez.
-Estoy segura. Ademas, si no hago nada lo pagara mi padre.
Dicho esto, el equipo se dirigió a la estación de TV. Cuando llegaron al campo, el Tormenta de Géminis ya estaba allí.
-Os daré una ultima oportunidad.-Dijo Janus- Retiraos y no os pasara nada.
-Ni hablar. No vamos a rendirnos.-Declaro Axel.
De esta forma, el partido dio comienzo, esta vez con el señor Veteran como arbitro, aunque igualmente los extraterrestres usaban juego sucio. Otra derrota aplastante para el Raimon, que comenzaba a perder la esperanza. El marcador final fue de 32-0 a favor del Tormenta de Géminis, los cuales volvieron a retirarse con uno de sus balones negros.
Mas tarde, ese mismo día, al anochecer, el equipo Raimon presenciaba la discusión entre su actual capitán y su actual portero.
-¡Por lo que mas quieras Darren, si en vez de hacer el tonto en los entrenamientos te concentraras, podrías parar algún tiro!
-¡Ponte tu en la portería si te parece! ¡Ademas, tu no eres quien de decir nada, fallaste todas tus oportunidades de gol!
Axel retrocedió ante esa acusación, que por mas que le doliera, era cierta. Había fallado varios tiros enviándolos fuera por pensar en otras cosas.
-Me temo que Darren tiene razón.-Sentencio Aquilina-Por ese motivo Blaze, estas fuera del equipo.
El Raimon quedo paralizado al escuchar eso. El peliblanco simplemente miro a la entrenadora, dio media vuelta y se fue, con Silvia detrás de el.
-Entrenadora, ¿porque lo ha hecho?-Pregunto Jude
-Ya os lo dije una vez, entiendo que os sintáis mal, pero la misión de este equipo es derrotar a la Academia Alius. Si no podéis concentraros en eso no tengo otra opción que expulsaros.
Mas tarde, después de que Silvia volviera y se negara a decir nada, el equipo se choco de frente con la difícil decisión de escoger un nuevo capitán, a pesar de sus esperanzas de que Mark regresara. Finalmente nombraron a Jude, el cual no estaba mas contento que los demás por obtener ese cargo. Al coger el brazalete comprendió por que Axel se negaba a ponérselo durante los entrenamientos: Se sentía como si le estuviera robando el sitio a Evans. Se quedaron todos en silencio, sin saber muy bien que hacer a continuación, cuando de pronto, se sintieron observados.
-¿Quien esta ahí?- Pregunto Kevin
-Es una pena que decidierais no hacerme caso, equipo Raimon.
El equipo miro hacia el bosque. Subido a la rama de un árbol, se encontraba Ignotus.
-Es una pena que no me hicierais caso. No sabría decir si sois estúpidos o valientes.
-Preferimos valientes, si no te importa.-Declaro Nathan
-El ser humano tiende a elegir precisamente las cosas que menos le convienen1.-Dijo misteriosamente el encapuchado- Desde el punto de vista de vuestra sociedad la valentía merece una recompensa.-Sonrió de forma sádica- Yo os daré esa recompensa… pero tendréis que sufrir un castigo a cambio.
-¿Porque deberíamos querer algo tuyo?-Pregunto Nelly
-Por que lo que os ofrezco tiene mucho que ver con Mark Evans. Os estoy ofreciendo la oportunidad de conocer su pasado y el por que de sus acciones.
-Supongamos que aceptamos.-Dijo Erik-¿Cual seria el castigo?
-En realidad el castigo lo sufrirá una sola persona. Y de nuevo, Nelly Raimon, eres la elegida.
-¿Q-que quieres decir?-Pregunto ella, temiendo la respuesta
-Anteriormente, el te eligió para ver su alma y arreglar su corazón. Fallaste. Tu castigo es ver su vida y saber lo que siente en cada momento. Y créeme, te dolerá. A parte de eso, tendrás el deber de decidir que crees que el equipo debe saber y que no. No estas obligada a contarles nada de lo que veas.-Ignotus bajo del la rama de un salto y se acerco a ella. Se paro a poco mas de un metro de distancia y le tendió un colgante de color lila que parecía brillar con luz propia.-La decisión es tuya.
Tras dudar durante unos instantes, Nelly cogió el colgante. Sin querer, sus manos se rozaron, provocando de esta forma que un leve escalofrió recorriera su columna, y sin que ella lo supiera, también la de Ignotus, el cual se aparto rápidamente y dijo:
-Solo tu puedes acceder a estos recuerdos. Cuando quieras hacerlo, solo debes pronunciar la contraseña.
Dicho esto, se retiro con la ayuda de un balón, no negro, sino azul.
El equipo contemplo el colgante, que había comenzado a brillar con mas intensidad cuando la chica lo cogió.
-¿Y como quiere que sepamos la contraseña?-Cuestiono Celia
Nelly miro fijamente el colgante, el cual mostró dos palabras
-Mark Evans.
1Albus Dumbledore
