Levanto la cabeza rápidamente, abriendo los ojos y tratando de comprender lo que estaba viendo. Ahí, en su habitación, mirándola, se encontraba Mark Evans.
Nelly fue incapaz de reaccionar al ver a su antiguo capitán, sin comprender porque se encontraba en su cuarto. Había huido de ellos, literalmente, y de pronto aparecía, como si no hubiera pasado nada, como si fuera lo mas normal del mundo.
-Te he preguntado que si estas bien-Bufo Mark
-S-si, es decir, ¡No!, ¿C-como quieres que este bien? Te vas así como así, sin avisar a nadie, y me mandas esos colgantes a través de ese, ese… ¡¿COMO QUIERES QUE ESTE BIEN?!
Cuando se calmo y miro a Mark, vio la misma cara que acababa de ver en ese recuerdo, por lo que respiro profundamente, se acerco y lo abrazo.
Ese abrazo causo varios sentimientos encontrados en el castaño. Por un lado, el no estaba acostumbrado al contacto físico, al menos, no de forma cariñosa, lo que le puso bastante nervioso. Por otra parte, se sintió reconfortado en cierta forma al ver que no estaba demasiado enfadada, por que esa mirada que uso mientras le gritaba le había causado escalofríos. Ojala no tuviera que volver a verla.
Cuando Nelly se separo, lo miro fijamente. Las diferencias con el Mark que conocía el Raimon eran evidentes. No tenia su característica sonrisa, que ahora sabia que era vaciá y no alegre, estaba visiblemente cansado, y no lleno de energía; y por una vez, sus ojos dejaban ver claramente como se sentía: Desgraciado. Indefenso. Abandonado.
Solo.
-¿Donde has estado?
-Por ahí- Dijo Mark simplemente, encogiéndose de hombros.
-¿Podrías ser mas especifico?
-En Japón.
Bien, primero Ignotus y ahora el. Parecía que se habían puesto de acuerdo para reírse de ella. Lo peor de todo es que aun así, se veía demasiado serio para un chico de quince años.
-No pongas esa cara. Estoy bien.
-No lo creo. Si estuvieras bien, volverías con el equipo y no me mandarías esos colgantes.
El castaño le dirigió una triste sonrisa, la cual probablemente, era la única sonrisa verdadera que le había dedicado. Se sintió peor al verlo así.
-Estoy bien Nelly, lo digo en serio.
-No me mientas.
El joven portero bufo, mirando por la ventana. La ventana…
-¿Como has abierto la ventana?
-No fue difícil. La verdad es que pensé que seria mas complicado, pero ni siquiera pusiste el seguro.
-¿Y exactamente, por que has entrado en mi cuarto?
La pregunta parecía haberlo desconcertado completamente, ya que paso unos momentos mirando a la nada, como si estuviera pensando que decir.
-N-no estoy seguro. Supongo que quería saber si estabas bien. No debe ser fácil ver esos recuerdos.
-Debió ser mas difícil vivirlos.
-Ya..
Nelly se callo, al notar que no parecía tener ganas de hablar de eso, algo bastante normal si lo pensaba bien.
Tan ensimismada estaba, que no noto como Mark se acercaba a ella, hasta que le cogió el mentón delicadamente y la obligo a mirarlo a los ojos. Por primera vez, no pudo distinguir lo que el castaño sentía. Poco a poco, sus rostros se acercaron, hasta que se unieron en un tierno beso, que duro hasta que sus pulmones reclamaron el oxigeno necesario para vivir. Cuando se separaron, se quedaron un instante, que pareció eterno, mirándose a los ojos. Hasta que Mark reacciono.
-E-esto no esta bien- Balbuceo
-¿Por que no?-Replico Nelly.
-Y-yo no puedo estar contigo, n-no puedo
-¿Por que?-Pregunto la castaña, empezando a llorar.
-No, no,no. No llores.-Dijo el portero rápidamente, limpiándole las lagrimas.- N-no es que no quiera, es que… N-no puedes estar conmigo, es peligroso.
-¡¿PELIGROSO?!¡¿Se puede saber en que te has metido?!
-Y-yo, lo siento, solo… Nelly, no es seguro y yo, yo no soy la clase de persona que crees que soy, no me conoces, solo conoces a mi mascara.
-¿Y por que no dejas que te conozca?
-Por que me odiarías.
Tras esa afirmación, la gerente lo miro atónita, preguntándose que podría haber hecho para creer eso.
-Nunca podría odiarte.
Mark la miro fijamente, antes de suspirar de forma triste.
-No me conoces. No puedes afirmar eso.
-Dejame conocerte y podre hacerlo.
-Nelly, yo...-El castaño suspiro de nuevo.- No es tan fácil, ¿sabes?. Antes de escaparme, mi vida.. No era algo que pudiera llamar vida. Me levantaba todas la mañanas temiendo la siguiente paliza, sabiendo que podría ser la ultima. Daba igual que no hiciera nada malo, a ella le basta con que este en la misma habitación y que se encuentre algo aburrida para empezar a pegarme, y… Y-yo tome muchas decisiones de las que no estoy orgulloso.
-Mark, estoy segura de que todo eso lo hiciste para sobrevivir.
-Ya…
-Pero, ¿Por que no te fuiste con tu hermana?
-Me dejo solo.
-Pero volvió a por ti.
-Lo se.
-¿Entonces?
El portero volvió a suspirar. No sabia por que le estaba contando todo eso, joder, ni siquiera sabia por que estaba ahí.
Pero no podía evitar contestarle, al igual que no había podido evitar ir a verla.
-Y-yo… No quería ser una carga para ella.
-Dudo que lo seas.
-Eso ya da igual.- Dijo Mark, evitando preguntarse que habría pasado de haber aceptado su oferta.
-No es tarde, puedes venir mañana al instituto y hablar con ella, no creo que tanga ningún problema.
-En realidad, dudo que Sharon me dejara irme.
-¿Por que?
-¿En serio lo preguntas?- Dijo Mark, mirándola fijamente- Si pierde el "control" que tiene sobre mi, correría el riesgo de que intentara denunciarla, y desde luego, no esta dispuesta a dejar que sea feliz. No tardaría mucho en denunciar a Aquilina por "secuestrarme".
-Eso es horrible.
-¿Crees que no lo se?
Se quedaron los dos en silencio, sin tener claro que mas podían decir. Sin darse cuenta, se acercaron y se besaron de nuevo, siendo conscientes de que tras esa larga conversación eran mas cercanos que antes.
Pero…
-Nelly,-Susurro Mark de forma triste- no podemos estar juntos.
-Si que podemos, solo tienes que volver con el equipo. Podrías ayudarnos a acabar con la Alius y todo volvería a la normalidad. La entrenadora encontrara la forma de que puedas estar con ella.
-N-no puedo ayudaros a derrotar a la Alius.
-¿Por que?- Pregunto la castaña, temiendo la respuesta.
El portero la miro fijamente, de nuevo con el semblante serio.
-Por que formo parte de la Academia Alius.
