Antes de que Nelly pudiera contestar, Kevin llego corriendo hasta ellos.

-Tenemos un problema. La Alius a retado al Alpino a un partido. Si pierden, destruirán el instituto.

Después de que todo el equipo viera el video en el cual Janus amenazaba al Alpino con destruir el instituto si no les ganaban en un partido, había comenzado una gran discusión entre ambos equipos. Por un lado, el Raimon estaba determinado a ayudar, es decir, a jugar ellos el partido; por el otro, el Alpino se negaba a reconocer que necesitaban cualquier tipo de ayuda mientras contaran con su capitán. El cual se encontraba bastante dividido en esos momentos.

Shawn era consciente de que su equipo habría perdido el partido de practica si el no estuviera, lo que colocaba a los visitantes en una posición superior en cuanto a nivel y habilidades. Tenia serias dudas sobre si podrían ganarle a la Alius ellos solos, por muy bueno que el fuera. Pero el siempre había sido muy orgulloso, y no estaba dispuesto a pedirles ayuda después de haberse negado a unirse a ellos. Estaba tan sumergido en sus pensamientos, que no noto que Adam llevaba un buen rato llamándole.

-¡Capitán!

-Eh… ¿Perdona, que decías?

-¡Que les digas que no nos hacen falta para ganarle a esos de la Alius!

Froste miro a su equipo sin saber bien que decir.

-Tengo una idea.-Intervino Mark con su mejor cara de niño bueno.- Otro partido.

-¿De que serviría eso?-Pregunto Erik.

-A eso iba. Shawn no jugara, de esa forma se vera claramente que equipo es superior.

-¡No necesitamos un partido para demostrar que somos mejores!¡Díselo, capitán!

-¿Tenéis miedo de perder?-Se burlo Kevin.

Shawn se levanto desafiante y le dijo: Jugaran. Mañana a primera hora.

El Raimon se monstruo confiado, hasta que...:

-Por cierto, yo no podre jugar.-Dijo Mark como si nada.

-¿Q-que?-Farfullo Kevin

-Si, bueno, tengo mal la muñeca después del partido. Pero no os preocupéis,-Añadió mientras ponía un brazo alrededor de los hombros de LaChance- Para mañana habré convertido a Darren en un buen portero.

Ahora eran los del Alpino los que se mostraban confiados.

Mas tarde, en un aula del instituto.

-¿Como te has lesionado?-Pregunto Jude, mientras el equipo contemplaba la muñeca vendada de Evans.

-Parando el tiro de Shawn. Es bastante bueno.

-P-pero…

-Ya me estoy cansando.-Dijo Mark, bastante serio.-Despreciáis a Darren porque decís que no se esfuerza. Bien, ahora decirme. ¿Si entrarais en un equipo en el que solo os ven como a un simple comodín, daríais lo mejor de vosotros?

El equipo se sumergió en un incomodo silencio, hasta que la puerta se abrió de golpe, mostrando a Froste con cara de cansancio.

-¿Porque sera que desde que te conozco tengo tantos problemas, Evans?

-Tenias problemas antes de que te conociera. Lo que pasa es que ahora eres mas consciente.

-Como sea, voy a practicar snowboard. ¿Vienes?

-Claro.

-Para, para.-Intervino Silvia.- ¿Desde cuando os conocéis?

-Un par de semanas. ¿Por?-Respondieron los dos a la vez.

-No, por nada.

-Como sea.-Dijo Mark.- Darren, te veo en el campo en dos horas.

Sin esperar respuesta, se fue.

La tarde paso rápidamente, ambos equipos entrenaban sin descanso mientras Mark ayudaba a Darren a mejorar e incluso le hablo sobre sus propios entrenamientos para que pudiera alcanzar un buen nivel mas rápido.

Al día siguiente

Ambos equipos se encontraban preparándose para jugar el partido en breves. Darren recibía los últimos consejos de Mark, mientras Shawn intentaba, en vano, que su equipo no se confiara. Finalmente, los jugadores saltaron al campo.

-Apuesto veinte por el Raimon.-Dijo el castaño.

-Paso Evans. Con lo confiados que están serian capaces de perder contra un equipo de primaria.

-Pues tu parecías muy confiado cuando dijiste que no jugarías.-Comento Celia.

-Creí que eras mas lista, pequeña.-Replico Froste, provocando las risas de las otras dos gerentes mientras la peliazul las miraba mal.-Cuando juego, se apoyan demasiado en mi, por si no lo has notado. La única forma de que se esfuercen es que yo no juegue.

El partido fue relativamente sencillo para el Raimon. El único momento de tensión fue cuando Ronald uso su Chut Congelante, pero Darren logro pararlo sin demasiados problemas. El partido acabo 0-2 a favor del equipo visitante.

El Alpino se encontraba visiblemente aturdido. Su capitán no paraba de repetir:"Se lo dije."

-Da igual que ganarais.-Dijo Adam de forma prepotente.-La Alius nos ha retado a nosotros. Tenemos que jugar.

-Si, bueno.-Replico Mark con una sonrisa prepotente que el Raimon no se esperaba.-Estoy seguro de que estarán contentos conque solo juegue uno, ya sabéis, en representación de los demás.-Shawn abrió los ojos al entender lo que el castaño pretendía.-Es mas, apostaría a que a Celia se le ocurre una solución.

-Pues la verdad es que si.-Contesto esta con una sonrisa de victoria.-Vuestro querido capitán puede jugar con nosotros.

-La que se va a liar…-Murmuro el peligris.

Apenas había terminado de hablar cuando el Alpino empezó a negarse a que se uniera a otro equipo, argumentando que con el eran lo bastante fuertes. Tras diez minutos de alboroto entre ambos equipos, Froste exploto.

-¡YA ESTA BIEN!-Grito. Cuando todos se callaron, se dirigió al Alpino.-¡Sois demasiado prepotentes como para daros cuenta de que no sois invencibles! ¡El partido que acabáis de jugar lo demuestra, pero aun así sois demasiado arrogantes como para ver a través de vuestro ego!-Después de hacer reflexionar a su equipo, se dirigió a Celia.-Tu ganas pequeña. Me uniré a vosotros y os ayudare contra esos bastardos de la Alius.-Se dirigió de nuevo a su equipo, que lo miraba atónito.-Quiza estar sin mi durante una temporada os ayude a daros cuenta de que sois humanos.

Tras decir eso, se marcho.

Los jugadores del Alpino se retiraron con el animo por los suelos.

-¿No a sido demasiado duro con ellos?-Pregunto Silvia.

-Nah, estarán bien.-Contesto Evans con calma.- Yo también he pensado en echaros una que otra bronca por el estilo. Ah, casi se me olvida.-Añadió mientras buscaba en sus bolsillos, hasta que saco un colgante lila, que hizo retroceder a gran parte del equipo. Sin hacerles caso, observo a Nelly.-¿Estas segura de que no quieres dejar de recibirlos?

-Si, estoy segura.-Respondió la castaña.

-Quiza tengas pesadillas.

-Dame el maldito colgante Evans.

-El que avisa no es traidor.-Murmuro este, observando como Nelly cogía el colgante y pronunciaba la sencilla contraseña.

N/A:Buenas gente, otro sábado, otro capitulo. Como ya es tarde y he quedado, voy directamente al grano.

72: Me alegro de que sigas atento a la historia. Sobre su desarrollo… Bueno, ya veras, mi mente me sorprende incluso a mi. (Por algún motivo no puedo poner tu nombre completo, se borra solo)

Bueno, desde aquí mis respetos a Alan Rickman. Descansa en paz Severus, ahora estas con Lily.

¡Hasta la semana que viene!