Tras unas cuantas horas de viaje, el Raimon llego a Kyoto.
En lo primero que se fijaron fue que el lugar era precioso, espectacular, pero muy mal señalizado, por lo que no les quedo mas remedio que preguntar donde quedaba el Claustro Sagrado, pero nadie parecía saberlo. Después de un rato, se dieron cuenta de que Shawn había desaparecido sin dejar rastro. Cuando lo vieron, estaba hablando con una chica mientras apuntaba algo en su teléfono. Cuando volvió con ellos, dijo:
-¿Que?
-¿Que hacías ligando con una chica cuando se supone que estamos buscando la forma de llegar al Claustro Sagrado?-Pregunto Erik, medio enfadado, medio divertido.
-Para tu información, la chica estudia allí y me dijo como llegar.-Al ver la cara de incredulidad de la mayoría, añadió.-Y ya que estaba le pedí su número de teléfono.
Mientras los chicos le reían la gracia, las chicas y la entrenadora les metieron prisa para llegar al instituto. Tan ocupados estaban bromeando, que no se dieron cuenta de la trampa que estaba en el suelo, por lo que medio equipo termino en un agujero que alguien había excavado, mientras la otra mitad intentaba no reírse aun mas.
-¿Quien habrá excavado esto?-Pregunto Celia mientras las pobres victimas salían de la trampa.
-No estoy segura, pero creo que el crio que esta escondido detrás de los arbustos sabe algo.-Respondió Tori.
Al verse descubierto, un niño con el pelo azul y bastante bajito intento escapar de la escena del crimen, pero Nathan fue mas rápido y lo atrapo.
-¿Te parece divertido hacer esto enano?¿Como te llamas?-Le pregunto, pero el pequeño solo se tapo la boca con las manos mientras se reía maliciosamente.
-Su nombre es Scott Banyan.-Dijo un chico con un pañuelo rojo en la cabeza.-Yo soy Crane Kik, capitán del Claustro Sagrado. ¿Puedo ayudaros en algo, equipo Raimon?
-Me gustaría saber si vuestro entrenador se encuentra aquí en estos instantes- Respondió la entrenadora.
-Me temo que no, pero creo saber por que estáis aquí. Lo siento, pero la respuesta es no.
-La Alius destruirá vuestro instituto si os negáis a jugar.- Insistió Jude.
-No lo creo, les explicaremos que no usamos el fútbol para competir, si no para buscar la paz interior. Estoy seguro de que lo comprenderán.
-¿Y si no lo hacen?
-Si no queda mas remedio, tendremos que jugar, pero no creo que sea necesario. Si me disculpan, es la hora de nuestro entrenamiento. Scotty, disculpate y ven conmigo.
-Si señor.-El niño se soltó del agarre de Nathan y le dijo al equipo.-Lamento mucho… ¡Que seáis tan tontos como para caer en una trampa tan sencilla!-Y salio corriendo.
-¡Sera…!-Gruño Darren.
-Lo lamento, me temo que es demasiado bromista, sobre todo con gente que no conoce y en la que no confía.
-¿Y en quien confía?- Pregunto Nathan bastante irritado por las burlas.
-Bueno…-Crane parecía incomodo.- Os ruego que tengáis paciencia con él. Su madre lo abandono cuando era pequeño y ahora no confía en nadie. Si me disculpáis, tengo que entrenar.
-Pobre.-Murmuro Silvia.
-Aun así no es excusa para lo que ha hecho. ¡Podríais haberos roto algo!-Grito Celia
-Dios mio, imaginaos en que problema estaríamos si Darren se rompiera la muñeca.-Exclamo Shawn.-Aunque pensándolo bien, quizá estaríamos mejor que ahora.
-Si quieres decir algo, dímelo a la cara.-Replico LaChance.
-Si quieres. Eres un portero pésimo.
-De acuerdo, este es el plan.-Intervino la entrenadora antes de que llegaran a los puños.-Nos quedaremos aquí hasta que llegue la Alius y solo intervendremos si es absolutamente necesario. ¿Entendido?
-Si entrenadora.-Dijeron todos a la vez.
-Bien, tenéis la tarde libre.-Apenas había terminado de hablar cuando medio equipo se desvaneció, incluido un peligris dispuesto a conocer a su nueva "amiga".
Dos días después
Shawn se encontraba persiguiendo a Scotty, ya que al peliazul le había parecido divertido intentar que cayera en un agujero, aunque por suerte se había dado cuenta a tiempo. Aun así, estaba decidido a obligarlo a parar de una vez.
-¡Te tengo!-Grito cuando lo atrapo.-¿No crees que me debes una disculpa? Podrías haberme lesionado.
-Tch, vale, perdón.-Murmuro Banyan malhumorado por que su broma había fallado.
-¿No podrías hacer bromas menos peligrosas?
-¿A ti que te importa? No es como si te preocuparas por mi…
El peligris suspiro ante el comportamiento del menor. Lo solto y le dijo:
-¿Quieres que te cuente un secreto?-El peliazul asintió lentamente.-Yo tampoco tengo padres.
-¿Te abandonaron como a mi?
-No exactamente. Murieron.
-Lo siento.
-Gracias, pero atiende.-Scotty lo miro con atención.-Cuando murieron yo era como tu. Culpaba a los demás y les gastaba bromas pesadas. Pero un día me pase y mande a un chico algo mayor que yo al hospital. Por suerte no fue nada grave y no se enfado conmigo, pero me ayudo a comprender que los demás no tenían la culpa.-Lo miro a los ojos.-Quiza tu no tengas tanta suerte y provoques que le pase algo malo a alguien, o que se enfade mucho contigo.
-¡Pero yo no quiero hacer daño a nadie!
-Lo se, por eso es mejor que pares ahora que puedes.
-Puede ser.-Dijo Scotty un poco triste.-Pero me gusta hacer bromas.
-A mi también.
-P-pero…
-Escucha Scott, una cosa es hacer una broma que pueda hacer daño a alguien… Y otra hacer una broma con la que la gente también se ria.- Sonrió el peligris con una mirada maliciosa mientras le enseñaba una rana que acababa de atrapar.
-¡Guay! ¿A quien…?
¡BROOOM!
-¿Q-que ha sido eso?-Pregunto con miedo el peliazul.
-No estoy seguro. Pero creo que la Academia Alius ya esta aquí.
N/A: Bueno, este capitulo es mas largo que los anteriores. Creo que se me va pasando el bloqueo. Creo. Pero bueno, seguiré subiendo aunque solo sean 100 palabras. Prefiero hacer eso a pasar cuatro meses sin subir.
¡Hasta el finde que viene!
