N/A: Aquí estoy de nuevo, a las tantas porque mi cerebro funciona mejor de noche. Siento la tardanza, tuve problemas para decidir sobre como escribir este episodio, y ademas he empezado a estudiar para poder subir nota en septiembre y entrar en la universidad, ya que la media de mi ciclo no me llega. Pero bueno, aquí lo tenéis. Muchas gracias a las personas que se han suscrito y le han dado a favorito. ¡Y comentad más, que de verdad anima mucho! Joseph King: ¡Espero que este capítulo no te decepcione! Aunque me temo que el siguiente será trágico. Persona anónima: ¡Aquí lo tienes! Voy a terminar la historia, no te preocupes :) Me alegra que te guste la historia.
-¿H-habla en serio, señor?
-Muy en serio. Sharon Evans ha resultado ser bastante útil, incluso sin saberlo…
Mark se despertó bastante tarde ese día. Bostezo ruidosamente y se estiro, siseando de dolor cuando su columna le recordó la caída que había sufrido la noche anterior. Se levanto, se dio una larga ducha y fue hacia la cocina. Tras una rápida consideración, opto por desayunar unos simples cereales; llevándose el tazón lleno a la sala para encender la televisión. La pantalla mostró al equipo Raimon.
Había pasado una semana desde su llegada a Osaka. Habían comenzado a entrenar rápidamente, con la ayuda del Triple C; y estaban avanzando a un buen ritmo. Observo distraídamente como Darren fallaba el nivel 4 de la Maquina de Entrenamiento para Porteros, o MEP como la llamaba Janus. Era la… uh, no recordaba cuantas veces había fallado ese nivel. No podía culpar al pobre chico, a pesar de sus advertencias el equipo seguía tratándolo como una solución temporal. Eso podía frustrar a cualquiera. Su enemistad con Shawn tampoco ayudaba.
-Decisiones, decisiones...-Tarareo distraídamente mientras terminaba su desayuno. ¿debería ayudarle o esperar a que Aquilina lo echará? La ultima opción era la mas fácil… Por otro lado, no sabia quien podría ser su sustituto, y Darren era fácil de manipular si fuera necesario. Aunque no era tan importante como le gustaba pensar. Lo observo quejarse un poco mas.- Muchas decisiones.
Aparto la vista de la pantalla para limpiar los restos de su desayuno. Probablemente debería haber comido algo mas nutritivo. Ignotus insistía mucho en su salud. Casi podía oír la bronca que recibiría mas tarde. Bueno, no era el fin del mundo. Tenía cosas mas importantes en las que pensar. Como el colgante. El maldito colgante. Probablemente el último que le daría a Nelly. Oh, podría hacer mas, muchos mas. Pero esto debería ser suficiente para hacerlos entender.
-La cuestión es cuando… y como. Nelly me matara por tardar tanto en aparecer.
Oh, bueno. La vida no era fácil.
Nunca lo era.
Horas más tarde, después del entrenamiento.
-Por favor, Silvia, te juro que no te pediré nada más durante el resto de mi vida.
-No.
-¡Haré lo que quieras! ¡Pagare la universidad de tus hijos! ¡Pagare tu boda! ¡Y las de tus hijos! ¡Y las de tus nietos!
El equipo se rio cuando Erik se arrodillo delante de su amiga de la infancia por décima vez en lo que iba de día. Llevaba toda la semana intentando convencerla para que fingiera ser su novia y poder librarse de Sue, recibiendo continuas negativas.
-¡Vale! Lo haré con una condición.
-¡Lo que sea!
-Tendrás que pedirle permiso a Axel.
Esa simple frase hizo que la cara del estadounidense se pusiera blanca. El delantero era reservado, lo que había limitado las muestras de cariño publicas, y ahora que ademas estaba lejos… Era fácil olvidar que tenían una relación. Erik tembló levemente al recordar la expresión de furia que había puesto una vez, cuando un chico de otra clase había coqueteado descaradamente con Silvia. Dejo caer su cabeza. No podía escapar a su destino.
-Estoy perdido.- Gimió. El equipo juro que estaba cerca de las lagrimas.
-No seas melodramático.-Replico la gerente- No soy la única chica del equipo. ¿Porque no le preguntas a Nelly?
-Mark me da miedo.
-¡Por ultima vez, no estamos saliendo!-Grito la gerente.
-Di lo que quieras niña rica, no engañas a nadie.-Replico Shawn, riéndose al ver su cara de enfado.
-Vale, preguntale a Tori.- Dijo la peliverde, retomando la conversación anterior.
-Su padre podría ordenar que me mataran y nadie encontraría mi cuerpo.
-¿Celia?
-Jude y Shawn me dan miedo.
-Espera un momento.-Interrumpió el actual capitán.- ¿Porque él te da miedo?
-Uh...-Erik miró vacilante entre los dos hermanos y el delantero, antes de decir rápidamente.- Por nada.
-Dilo.
-F-fue solo un comentario casual.
-Expli-
-¡Cariñito! Por una vez Erik se alegro de oír esa voz. Probablemente le había salvado la vida.
La llegada de Sue distrajo a todo el equipo, y pronto una charla casual lleno el ambiente. Comieron y volvieron al entrenamiento.
-No entiendo a Erik. ¿Por que no le dice que no esta interesado y ya?-Pregunto Silvia, después de augurarse de que Sue no podía oírla.
-Porque es un idiota.-Respondió Nelly.-A lo mejor, en el fondo también le gusta ella.
-¿En serio?
-Bueno vale, muy en el fondo. Fueron interrumpidas por un ruido fuerte, como si un mecanismo se hubiera activado después de mucho tiempo en desuso, seguido por un chirrido que obligo a todo el mundo a taparse los oídos. El ruido termino con un golpe fuerte.
-Ese es Mark- Dijo Lilly.- Esa maldita puerta siempre hace ese ruido.
Tenía razón. Segundos mas tarde apareció el portero con una expresión de cansancio. Pero antes de que un miembro del equipo pudiera decir algo, el castaño fue interceptado por la capitana del Triple C.
-¡Mark, mira, he conocido al amor de mi vida!-Exclamo mientras arrastraba a Erik del brazo.-¡¿A que es lindo!?
Mark los miro fijamente mientras Erik suplicaba por ayuda con los ojos. Finalmente, inspiro tan profundo como pudo y dijo:- Vuestros hijos serán preciosos.
Esa declaración provoco chillidos de felicidad por parte de Sue, mientras su "novio" miraba a su antiguo capitán como si hubiera sufrido la traición mas profunda.
-¡Claro que lo serán! ¡Ya he elegido los nombres!
-¿H-has?-Balbuceo el centrocampista. Se inclino hacia Mark y susurro:-Por favor, no me hagas esto. ¡Ayudame!
-Uh, ¿Sue?
-¿Si?
-Espero que me nombres padrino de uno de los bebés
-¡Claro que si!-Exclamo la chica felizmente, de nuevo ignorando la expresión de horror del chico al que se aferraba.-¡Seras el padrino del mayor!
Shawn no aguanto mas y lanzo una poderosa carcajada, lo que fue el desencadenante para que el resto del Raimon y el Triple C empezaran a reír también. Cuando se calmaron Aquilina les obligo a volver al entrenamiento. Lo que permitió que Mark se deslizara junto a Nelly y le pasara sutilmente el colgante que había preparado.
N/A: Si, lo voy a dejar aquí. Muajajaja
