Shawn contuvo un gemido. Le esperaba una laaaaarga charla sobre sentimientos que preferiría ignorar. Al menos había evitado conversaciones sobre la muerte.
Al día siguiente, zona de entrenamiento de la Alius, Osaka
-¡… Y ahora tengo que hablar con ella todas las semanas!-Shawn le dio una patada muy fuerte a un balón cercano, que voló hasta el otro extremo del campo. Todos los miembros del equipo Raimon lo miraron antes de volver al entrenamiento.- Odio esto.-Se dejo caer en un banco.-¡Y todo es culpa tuya!-Termino su perorata, susurrando furiosamente hacia la persona sentada a su lado.
-Hm.-Mark respondió de forma ausente, observando cuidadosamente a los jugadores.-Nadie te obligó a ser un espía. Puedes dejarlo cuando quieras.
-...No quiero, pero… Joder, si Celia se entera me mata.
-Ya estas muerto.
-Sabes lo que quiero decir.
Ambos permanecieron en un silencio cómodo, plenamente conscientes de que estaban siendo observados por el Raimon. No les importo. No era como si fueran sospecharan algo. Para ellos, solo eran amigos poniéndose al día. Amigos muy extraños, pero bueno, amigos al fin y al cabo.
-Las chicas sospechan.-Declaro Shawn. El portero miro en dirección a las gerentes de forma casual y, efectivamente, no parecían convencidas.
-Mientras no lleguen ninguna conclusión… ¿Cómo está Nelly?-No la había visto desde que le había dado el colgante y estaba preocupado.
-Mejor. Silvia dijo que durmió decentemente anoche, aunque tuvo pesadillas. Al parecer no quiere hablar del tema. Se que ha hablado con su padre, pero poco mas.
Mark tarareo suavemente. Quizá darle ese colgante no había sido una buena idea.
-Voy a verla.-Dijo mientras se levantaba. La mandíbula del delantero se abrió, pero no lo siguió. En cambio, decidió entrenar.
Minutos mas tarde, en el hotel.
El portero observo la puerta de la habitación, de repente bastante inseguro. Finalmente se armo de valor y dio tres golpes firmes. Tomo un minuto, pero Nelly abrió la puerta y lo miro fijamente, aturdida. Claramente, ella no había esperado verlo allí. Se aparto, todavía un poco confundida, y lo dejo entrar, cerrando la puerta detrás de el.
-...Sinceramente, tengo muchas ganas de golpearte ahora mismo.-Declaro la gerente, con un tono de voz peligroso.
-Y agradezco que no lo hagas, aunque me lo merezco.-Respondió el castaño.-Míralo por el lado bueno, ya no hay mas colgantes.
-¿...No?
-Podría hacer mas pero… Creo que con esto basta.-Mark suspiró y se dejo caer en una de las camas.-Nelly, el propósito de los colgantes era haceros ver mi verdadero yo. Si todavía no lo habéis hecho, no lo haréis nunca.
-Es… Es difícil recordar a ese chico alegre que llevo a un equipo condenado al fracaso hasta el lugar mas alto de Japón y pensar que todo era un engaño. Tu verdadero yo es… muy diferente.
-Lo se.
-¿Porque?
-¿Hm?
-¿Porque querías que lo viéramos?-Nelly parecía estar a punto de llorar.
-No lo se.-La declaración del portero fue firme y sin dudas.-Ni siquiera yo me comprendo a mi mismo. Permanecieron en silencio durante varios minutos hasta que el teléfono de Nelly sonó.
-¿Si?
-¡Tenéis que venir aquí enseguida!
-¿Silvia? ¿Qué ha pasado?
-¡Épsilon esta aquí!
N/A: Bueno, he tardado pero aquí está. No es muy largo, pero no quería forzarlo demasiado. Selectividad me fue bien, saque una buena nota, pero todas las plazas de universidad de mi ciudad están llenas y no puedo permitirme estudiar fuera, así que he pasado estos días tratando de averiguar que hacer este año y, sinceramente, no me acorde de la historia hasta este viernes. Así que, perdón por la espera y gracias por ser comprensivos/as.
Joseph King: ¡Me alegra poder mantener el listón alto! ¡Gracias por los ánimos!
Camilla 740: ¡Me alegra que te haya gustado! Como ya te he dicho, llevaba un tiempo queriendo entrar en la enfermedad de Shawn, me alegra que te halla gustado. ¡En cuanto a Celia… Tendrás que esperar para ver que pasa! Y pronto entraremos mas en el tema de Mark, pero no de la forma que esperáis jejeje.
Gracias a los nuevos suscriptores/as por vuestro interés en la historia. ¡No dudéis en comentar!
