Esta semana ha sido simplemente increíble.

Shinso y yo compartimos mucho, y nos hemos vuelto buenos amigos. pero hay algo que aun no entiendo dado el tiempo que llevamos conociéndonos. es que hemos desarrollado una clase de intimidad que me tiene un poco confundido. pero igualmente no digo nada porque no es malo abrazarse en la orilla del mar mientras cae la noche y las olas se vuelven más fluorescentes a nuestro alrededor.

Es muy mágico compartir esto con alguien, supongo

—el agua está muy cálida— susurro mirando los hermosos colores del agua

—ups lo siento— dice como si nada y luego lo miro con cara de asco

—serás asqueroso, como puedes mearte estando tan cerca de mí— me alejo un poco indignado. aunque en el fondo se que no puede ser pues desde que nos metimos al mar el agua estaba cálida.

—jajajajajajaja sabes que es broma ¿no?— muerdo mis labios conteniendo una sonrisa

—imbécil— y me lanzo sobre él para intentar ahogarlo. cosa que no logró y como consecuencia rodamos hasta la orilla donde el agua no podía ahogarnos pues seguro si me pongo de pie me llega a los tobillos.

No se como pero... él terminó encima de mí presionándome con su cuerpo y mirándome con esa característica y aburrida cara, pero estaba vez había un débil sonrojo en sus mejillas.

A esto me refiero con momentos muy íntimos, lo veo suspirar y se deja caer colocando su cabeza en mi pecho y abrazándome por los lados, aun así yo correspondo y lo abrazo por los lados.

—¿hay algo que no hagamos hecho en esta pequeña isla?— pregunte, porque esa era la última noche, ya que al día siguiente yo volvía a mi país.

—no creo; hemos buceado, conocido las islas subterráneas, incluso saltamos de un paracaídas— recuerdo eso y me estremezco del terror que sentí

—dirás que me obligaste a saltar— ambos nos miramos y sonreímos

—niega que no te gusto— y sonreí, eso fue ayer y sentí tanto miedo, pero haberlo logrado simplemente fue liberante y gratificante.

—Shinso... gracias... — me incorporo y él se sienta enfrente de mí. me acerco y beso delicadamente su mejilla— Definitivamente me has hecho olvidar mi tristeza.

Él solo me miro fijamente con una intensidad que me hizo sonrojar

—para eso están los amigos ¿no?— su respuesta me tranquilizo, somos amigos que se abrazan creando un íntimo ambiente.

los mejores amigos supongo.

—se me había olvidado, tu ya no vuelves al instituto ¿no? estabas en el último año— desvía su mirada y un aura triste se posa sobre él

—lo he perdido— dijo simplemente pero con tanto dolor que parecía que hubiera perdido algo más que el año— así que seguramente nos tocará en el mismo salón

—oye, eso seria genial— sonrió mientras me acerco para abrazarlo, no se porque pero siento que debo hacerlo. y él al momento me corresponde como refugiándose en mi y eso me hace temblar — sabes...quería dejar este instituto por lo que sucedió. pero si vas a estar; entonces el último año podría ser más llevadero. podría ayudarte a estudiar y así graduarnos juntos. eso seria genial graduarnos al mismo tiempo

—quizás quien necesite ayuda seas tu— se aleja y se pone de pie— yo soy él que tiene apuntes, temas, libros con ejercicios desarrollados. así que eso te digo yo— y me tiende la mano

—será un año interesante— acepto su mano y ambos caminamos hasta nuestras cosas para secarnos y poder vestirnos.

—Midoriya— veo como saca un paquete de su maletín— yo a diferencia de ti viajo hoy en la noche, mi vuelo sale a las 22:00 así que— me entrega una caja de tamaño medio— espero verte pronto.

—oh Shinso, ¡que vergüenza yo no te he dado nada!— siento el calor ponerse en mis mejillas— jooo que penita— pero aun así abro la cajita y veo la hermosa tortuga que cada que pasaba por el chiringuito la veía. y aunque mi madre dijo que podía comprar lo que quisiera se que hizo mucho esfuerzo para hacer este viaje. no quería gastar más dinero pues ya el saltó en paracaídas y todo lo demás fue un gasto— gracias...— le miró con los ojos aguados.

—no es nada— se viste en silencio y yo también.

Siento que se me escapa una lágrima porque soy consciente de que esto termino. de que volveremos a esa ciudad, y tendré que enfrentar la situación que quedó...

—Shinso déjame un mensaje cuando llegues— le digo mientras me pongo una sudadera verde encima. y disimular mi malestar

—si, eso seguro— se acerca y me da un abrazo— nos vemos pronto.

oooooooooooooooooooooo

CONOCIÉNDONOS

"ya estoy en casa, ha sido un largo viaje" escribo a Shinso, que a pesar de que no nos hemos visto en unas horas, es como si estuviera conmigo ya que no paramos de chatear en ningún momento.

— "que tal todo?"— él contesta inmediatamente y yo sonrío de emoción.

"estoy un poco cansado, y ya pasado mañana empiezan las clases, que agobio" contestó y en ese momento entra mi madre a la habitación con una cara de sorpresa.

—Izuku cariño. mira esto es una cosa de locos, me han reembolsado todo el dinero del viaje— me muestra la aplicación en su teléfono que mostraba el reembolso del producto.

—que raro, deberías llamar madre— veo que da media vuelta y sale de mi cuarto para poder hablar con tranquilidad.

"oye ha pasado algo un poco curioso. a mi madre le han devuelto todo el dinero que gastó en la isla" tecleo rápidamente y envió el mensaje

"Que raro"— lei y deje el teléfono en la mesa, vi mi maleta y saque la tortuga que me regalo y la coloque encima de mi mesita de noche — "¿que haces esta noche?"— suena mi teléfono y leo rápidamente

"pasar el rato en mi casa" contesto y veo como él me escribe algo

"¿quieres salir? si quieres te espero en la esquina de la calle 23 en 10 minutos"— sonrió y me pongo de pie. me miro al espejo detallando mi vestimenta; jeans azules, camisa blanca y busco una chaqueta verde para completar el conjunto, busco unos tenis verdes y salgo.

"voy" contestó mientras bajo las escaleras

—¿hijo donde vas?— pregunta mi madre asomándose por la cocina— ¿es que has conocido a alguien y no me has dicho? —

si ella supiera...

—mamá, saldré un rato con un amigo— y no le doy más explicaciones, tengo que hablar con ella pero aun no estoy preparado para ello. y aunque se que Shinso es solo un amigo, simplemente no quiero tratar ahora ese tema

Obviamente le he dado las gracias a ella por él viaje de vacaciones, y me he disculpado por haber desperdiciado tanto tiempo. mi madre sabe que conocí a alguien es la isla, pero no sabe quién fue. y tampoco sabe que me voy a ver con esa persona ahora mismo.

caminé rápidamente hasta él punto de encuentro y lo vi parado esperándome, todo vestido de negro, excepto su chaqueta que tenia unos detalles en violeta, está claro que ese es su color preferido.

cuando lo vi; noté su mirada y su expresión. exactamente igual a la de siempre, pero sentía un aire desolado y doloroso a su alrededor. por lo que no hubo un hola, directamente lo abrace y él me correspondió

El primer abrazo que le di fue cuando estuvimos debajo de las islas subterráneas, él se sorprendió y después de unos segundos me correspondió, y desde ese punto a este presente siempre me devuelve el abrazo y se nos ha hecho costumbre.

Debo aceptar que agarramos confianza muy rápido.

—¿como estas?— le pregunté alejándome un momento, lo había extrañado y me parecía raro que después de haber estado en esa hermosa isla paradisíaca, ahora estemos los dos aquí parados en la esquina de la calle 23.

—ahora bien— me sonríe, de forma sutil— vamos— camina hacia un coche MerCi y abre la puerta.

—¿que?— seguramente mis ojos están abiertos de par en par, este chico es una caja de sorpresas

—tengo carnet de conducir— y lo veo normal.

—¿y un coche?— y no cualquier coche, un MerCi negro de 5 puertas con traslucidos violetas.

Pero si parecía un chico normal que va al instituto, ¿porque ahora tiene coche?

¿ESTE COCHE?

—sip— si dice entrando y mirando— ¿vienes o qué?

—¿que edad tienes?— me muevo con cuidado y entro a ese maravilloso MerCi que parecía una nave.

Y tal cual se cerraron las puertas una luz ultravioleta se encendió desde los pies alumbrando el suelo, y por supuesto él profundo olor a mora. que antes lo había sentido muy sutil en el cuerpo de Shinso pero aquí dentro de este coche si se siente con fuerza.

—cumplí 18 este julio— dice colocándose él cinturón de seguridad, yo lo imite y rápidamente nos movimos de la calle

—oye, yo cumplí 17 en julio— me mira de reojo sin dejar de poner cuidado a la calle

—si, ¿que día?— dice parándose en un semáforo y poniendo música de fondo

—el 15 de julio— contesté y él sonríe.

No se pero... se ve tan... tan... tan... tan masculino manejando. y la luz ultravioleta del suelo dándole de a pocos en su rostro, hace que su cabello brille y se intensifique el color.

—yo el primero de julio— ambos éramos el mismo signo zodiacal— lastima que no hubieras salido, ese día arme una fiesta en la isla inolvidable.

—¿fiesta?, ¿eres fiestero?— me mira orgulloso y luego contesta

—soy un hombre mayor, fiestero y me gusta el reggaeton— sonrió por su descripción

—la verdad no se que le ves a ese género, yo prefiero el pop.

—es una mierda, pero vayan y colóquenlo en una discoteca y todo el mundo canta las canciones. y eso que no les gusta, así que para mi es más fácil decir que me gusta y se acabó el problema— su explicación no tiene fallos

—ya veo, bueno dejando eso de lado, quizás el próximo año podríamos hacer algo

—seguro— y sigue conduciendo hasta que llegamos a un centro comercial— vamos a los recreativos.

—te advierto que soy muy bueno jugando en los recreativos— digo emocionado de ir a ese lugar, pocas veces voy pero siempre he sido bueno con los juegos de puntería.

—eso lo veremos.

1 hora después

—¿como haces eso?— me pregunta viéndome lanzar pelotas y acertarlas todas en el centro

—quién sabe— alzó los hombros haciéndome el misterioso— ¿quieres jugar otra cosa? ya me canse de patearte el culo en este juego— me mira con los ojos chinos y cambiamos de juego.

Jugamos toda la tarde, a todos los juegos y termine ganando en casi todos.

Una vez terminamos con eso, salimos de los recreativos porque la sed era importante.

He notado que las mujeres miran mucho a Shinso, bueno me alegro que llame la atención de estas, seguro a él también le gustaran muchas mujeres.

—¿hey en que piensas?

—nada, solo que las chicas no se cortan nada en mirarte— digo bebiendo mi batido

—bueno, a ti también te miran— contesta también bebiendo un batido

—ya pero no es lo mismo

—¿por que? ¿por el hecho de que te guste los hombres?— arrugó la nariz, Shinso es increíblemente directo y a veces no mide bien lo que dice

—quizás— contesto incómodo

—no te avergüences de lo que eres, quierete mucho— dice pinchando con su índice mi mejilla— y más con esa cara tierna que tienes, toda... — nos miramos un segundo y siento la intensidad en esos ojos violetas— toda llena de pecas— finaliza para mirar a otra parte y beber su batido

—y tu siempre hueles a mora— le hago un cumplido raro, así como me los hace él

—jajaja ¿como?— sonríe mostrando su perfecta dentadura, casi que prefiero que no lo haga por que se ve muy guapo sonriendo

—que hueles a mora todo el tiempo, tu coche, tu, y seguramente estás bebiendo un batido de mora— empieza a reírse mientras no deja de mirarme, y por supuesto llamar la atención de todas las demás mujeres

—¿tiene algo de malo mi perfume? — definitivamente no

—no— contestó sin más— pero ya que tu dices algo de mis pecas yo digo algo de tu olor

—supongo que ninguna de las dos cosas no dejan de ser cumplidos ¿no?— se apoya en la mesa con su codo, ya que estábamos sentados fuera del restaurante donde hacen los batidos

—supones bien— le miro con un poco de coquetería, me lo puedo permitir y él deja de sonreír y me mira fijamente.

—bueno, cenamos algo y te dejo en casa— dice lo cual me pareció bien— tengo ganas de comer pizza

—tu quieres engordar como cerdos ¿no?

—yo hago ejercicio, no se tu. si te preocupa engordar entonces has ejercicio que estas un pelin flacucho, es más tú no engordas ni porque te comas una vaca entera

—¿eso también es un cumplido?

—desde luego no

Le miro y luego me pongo de pie aprovechando la música de fondo agarro mi chaqueta y la abro suavemente para empezar a bailar— soy flaquito si, pero soy tierrrrrrnoooooooo— repito sus palabras y doy una vuelta— si me pongo a hacer ejercicio me saldrá culo, piernas y un poco de brazos, quedare bien buenorro y entonces seré irresistible.

—creo que es la primera vez que dices algo tan gay— dice negando divertido, pero aun así su mirada era intensa

—lo soy, por si no te habías enterado

Continuará.