SABOR A MORA
Mi amistad con Shinso paso al siguiente nivel con todo lo que sucedió la primera semana de estudio, los siguientes días sin duda han sido más tranquilos y yo volví a pasar con él los descansos. incluso preferíamos estar en la azotea de nuestro edificio donde nadie nos veía y poder hablar tranquilamente y de vez en cuando abrazarnos.
Sobre todo abrazarnos...
Cada vez me contenía menos a la hora de abrazarnos. no había frenos en ese acto y empecé a pasar mi nariz por su cuello, llenándome por completo de su olor que cada vez me gustaba más.
—dime de una vez si quieres que cambie de perfume— habla bajito abrazándose aún más fuerte a mi espalda, he sentido como se estremecía con él acto de mi nariz
—no, compra mejor toallas para recogerte cuando te derrites por completo entre mis brazos— toda su cara se puso roja.
Creo que también le gusto, y como es tan obvio no me contengo en olerlo, abrazarlo.
—cabrón, aléjate mejor— empiezo a reírme a pierna suelta de saber que podía hacerlo estremecer así.
—dime si tienes estos problemas y mejor nos tocamos con palitos desde lejos, cual rana de laboratorio— le sigo molestando quitándole la incomodidad
—¡PUFF JAJAJAJAJAJAJAJAJA IMBÉCIL!— al final ambos nos miramos fijamente con complicidad— hoy es viernes, ¿quieres venir a mi casa a ver una película?
¿su casa? nunca había ido. por supuesto él sabía dónde estaba mi casa, pues siempre me dejaba en ese lugar y se iba. pero yo nunca había visto la suya.
—sí, me encantaría pero debo avisarle a mi mami, recuerda que soy menor de edad, ella debe saber que voy a casa de un anciano a ver pelis y posiblemente surja otro abrazo y terminemos en el hospital porque él abuelo no pudo soportar la tensión— a medida que hablaba su sonrisa se ensanchaba cada vez más
—eres malo ¿lo sabias no?— siento su mano acariciar mi rostro con ternura— en ese caso lo mejor que puedo hacer es sacarme un seguro de vida, así ya estoy cubierto
—¡JAJAJAJAJAJJAAJ ESA ESTUVO BUENA!— y se pone de pie y luego me ayuda a pararme mientras me rió de su comentario
— deja de provocarme porque a lo mejor él que terminará con la cara colorada será otro— dice mirándome de esa forma como... como si estuviera desnudando con la mirada
—uhhh que miedo me dio esa amenaza— él se da la vuelta para caminar hacia la puerta
—será un hecho— me dice antes de que empecemos a bajar tranquilamente por las escaleras para volver a clase
oooooooooooooooooooooo
—¿como así que te vas a quedar en casa de un amigo a ver películas?— blanqueo mis ojos fastidiado, mi madre está empezando a pedirme respuestas
—madre quedar no, solo hasta la noche y después volveré, sobre las 12 o así
—ahh, ¿y quién es tu amigo?— pregunta curiosa
—mamá ahora no por favor, él me está esperando fuera y debo salir rápido— rápidamente la veo caminar hacia la ventana y se asoma, luego me mira con sorpresa al ver él MerCi estacionado enfrente de la casa
—¿es ese?— me acercó para observar lo que ella está viendo; Shinso se había quitado la camisa del instituto y solo tenia su fondo negro sin mangas, mostrando sus perfectos y torneados brazos. mientras me esperaba de pie recostado en el coche
—sip, ese es, si quieres mañana le digo que venga a comer aquí y así le conoces— con eso pareció que estaba todo claro— vengo a la noche
—cuídate hijo— dice ella dándome un besito en la mejilla.
Salgo con un conjunto de sudadera y chándal negro con verde, ambos nos miramos y sonreímos, luego él me abre la puerta y yo entro en el copiloto. después shinso da la vuelta y entra.
—el cinturón— dice y ambos nos colocamos el cinturón— tal cual enciende el coche se pone automáticamente la música en el auto sonando una canción de Rihanna
—Work, work, work, work, work, work— canta mientras conduce hasta su piso y yo solo le veo idiotizado— Midoriya, tienes pañuelos en ese cajón para que te seques la baba que se te cae— me ruborizo al segundo — ¡JAJAJAJAJAJAJAJA!
—¡HE! ¿estamos otra vez con eso? dejemos de provocarnos o puede ocurrir algo realmente catastrófico
—pues hoy quiero morir— dice seguro de sus palabras y me sonrojo aún más— vaya, como sigas poniéndote así de rojo pasamos por una farmacia y compramos algunos analgésicos para bajarte la fiebre.
—¡CÁLLATE IDIOTA!— pero me gustaba. la tranquilidad con la que bromeamos sobre quién le gusta más él otro, porque yo no soy tonto y él mucho menos. ambos sabemos que tenemos mucha química y que nos sentimos bien en la compañía del otro, aunque nunca hayamos pasado más lejos de un abrazo y algunos piropos, eso si... piropos bien elaborados.
Pero siento que se acerca ese momento en que no podremos aguantar más y alguno de los dos va a ceder a la tensión de querer algo más que esto. estoy ansioso.
—sabes, nunca he ido a tu casa— digo bajando un poco el volumen de la música para escucharlo mejor.
—pues hoy es el día— estoy nervioso pero al mismo tiempo puedo con esto, han pasado prácticamente 3 meses y medio desde el fuerte rechazo de kacchan, y hace 1 mes más o menos que le conozco. Shinso yo tenemos tanta química y él me gusta tanto que tengo miedo simplemente de arruinarlo— estas pensando mucho Midoriya, relájate y espera a que lleguemos.
—si...— a veces sentía que él se metía en mi cabeza. pues la mayor parte del tiempo puede saber que estoy pensando y me tranquiliza.
Así mismo yo se cuando él se siente mal y sin que me diga nada lo consuelo en silencio.
Nuestra complicidad está creciendo tan rápido que me asusto.
Cuando llegamos casi me da algo, era un edificio prestigioso de la ciudad. entramos a un túnel que conectaba con un parqueadero subterráneo donde dejamos el coche y empezamos a caminar hasta la puerta del ascensor para poder subir a su piso
—vaya, vives en un lugar bastante increíble— le comento mirando los detalles del ascensor
—gracias, tampoco es para tanto, este es uno de los pisos que tengo en la ciudad, y en el que actualmente estoy viviendo solo— me cuenta y me quedo pensando en que no se nada de él, nada... solo lo que se nota por encima.
—¿y tus padres... ellos don..
—¡MIRA!, ya estamos sígueme, esto te va a gustar— ambos caminamos por un pasillo y vi como abrió la puerta 550 con las llaves.
Un precioso apartamento se descubrió con esto, todo era tonos morados, grises y blancos. y el olor a mora intenso, el apartamento del él huele tal como lo imagine.
¡pero lo que veo no me lo había imaginado en mi vida!
—increíble— me acerco al sofá que era gris oscuro y me siento observado la enorme televisión morada, sus consolas de vídeo juegos y muchos juegos organizados en un mueble gigante.
—se que te mueres de ganas por ver todo lo que tengo, puedes pararte y tocar todo lo que quieras, mirar mi habitación y observa, huélelo todo y luego vienes y me cuentas que tal, yo prepararé algunas palomitas de maíz dulces y bebida— y así lo hice.
Con la confianza que me dio, mire el color de las paredes que era blanco y morado, observe el comedor morado hecho de cristal, el pasillo con algunos cuadros, aquí en este piso no existían otros colores. y llegue a la habitación que era toda gris y una cama en la mitad con tendidos blancos, no había nada así que supuse que era la de invitados. además ahí no olía casi a mora.
Observe el baño de invitados y me sorprendí de lo grande que era, tenía un jacuzzi en la mitad.
Camine hasta la última habitación y la abrí viéndolo todo morado con diamantes de cristal colgando del cielo, y neones brillando por las esquinas, desde luego Shinso tenía un gusto bastante peculiar.
Todo aquí olía a él, y me encantaba... más aún él osito de peluche morado de eso que los abrazas y salen olorcito, pues este osito estaba en la mitad de la gigantesca cama redonda de Shinso.
—esto es muy...
—perfecto lo se— y entra sacándose la camisa y buscando ropa de casa para ponerse, pues él aún tenía el uniforme puesto.
—esta piso es una mora en todo el sentido de la palabra, todo huele a mora, seguro que voy al baño plantó un pino y al limpiarme el papel es color moradito con olor a mora para un cuidado al máximo.
—ah veo que ya has estado en el baño de esta habitación— dice como si nada bajándose los pantalones y buscando un chándal para ponerse
—¿que?— camine hasta él baño y fue como lo describí— ¡JAJAJAJAJAJJAJAJAJA NO PUEDO AJAJAJAJAJ TIENES UN SERIO PROBLEMA CON ESTA FRUTA!
—¡HEEEE!— contesta tirándome a la cara su camisa negra— más respeto que me costó mucho decidirme para traerte a mi santuario como para que estés riéndote— y deje de reírme para quedarme viéndolo fijamente, este lugar me encanta. porque donde sea que veo está él y su extravagante gusto que estoy seguro muy pocos saben
—y pensar que eres bien antisocial, ya veo porque
—¡oye!— ambos salimos de su habitación y caminamos hasta la sala de nuevo— ¿quieres un caramelo?— dice cogiendo un caramelo en forma de morita y metiéndoselo a la boca mientras arreglaba la mesita del centro de la sala con palomitas dulces y bebidas
—bueno porque no— y tomo uno del enorme jarrón que tiene lleno de estos y lo pruebo— espero que a esto sepa tu boca— saboreo el dulce y él se endereza rápidamente, me mira de nuevo de esa forma tan intensa.
—cabrón— dice para después volverse a dar la vuelta— no caeré en tus provocaciones, curratelo más— niego divertido y me siento en el sofá
—espera, que esto se puede sacar, puedes quitarte los zapatos y volvemos esto una cama— y así ahora estaba con los pies estirados— bien que genero te gusta. tengo Petflix, aPazon, hPo y si nada te convence podemos comprar online alguna película que quieras ver y así nos va mejor.
—ummmm Petflix está bien, algo de comedia romántica me gustaría— me mira como si hubiera dicho algo de otro mundo
—Nooo, ¡a mi también me gustan las comedias románticas!— ambos nos reímos y así empezamos a ver una película, cualquiera solo leímos la introducción y se fue.
Nos acomodamos mientras comíamos las palomitas y reíamos de las cosas que sucedían en la película— ¡AHHH LO VA A BESAR!— grite emocionado y él me golpea un brazo
—¡CÁLLATE QUE YO TAMBIÉN ESTOY EMOCIONADO, Y ME EMOCIONAS MÁS!— ambos nos quedamos expectantes mirando la televisión y efectivamente sucedió
El beso.
—¡AHHHHHHHHHHHHHHHH! — y gritamos como locos, después nos empezamos a reír a carcajadas
—¡JAJAJAJAJAJJAJA IDIOTA!
—JAJAJAJAJAJAJAJ TU QUE ME HICISTE GRITAR— me dice mientras para de reír y seguimos con la película.
Cuando estaba a punto de terminar, deje de ponerle cuidado a la película y me quede viéndolo. era la primera vez que veía una expresión diferente en su rostro, sus ojos le brillaban y se metía las palomitas de maíz dulces lentamente sin dejar de mirar la pantalla.
Me acerque a él para abrazarlo y llamar su atención
—¿que sucede?— no le conteste, solo me senté enfrente de él como lo hacíamos en la azotea, mis piernas por encima de las suyas, ambos sentados en el sofá y sus piernas por debajo de las mías. ambos de frente — ¿Midoriya?
—¿quieres un caramelo?— saco de mi bolsillo un caramelo que tome de la jarra cuando fui al baño.
—si— dice sin dejar de mirarme, entonces con todo el valor que tengo dentro de mi y rezando en lo más profundo de mi pensamiento para que Shinso no me fuera a rechazar ni a maltratar. quito el envoltorio del caramelo y lo pongo en mi boca, luego le miro y me acerco lentamente.
Cierro los ojos pensando que sea. lo que tenga que pasar
— Midoriya...— susurra él abrazándome por los costados y aceptando mi beso.
Fue un rose y luego abrí mi boca, Shinso abrió la suya y le pase el caramelo. después me aleje y me quedé mirándolo fijamente esperando una reacción.
Shinso tenía los ojos cerrados y estaba sonrojado, seguramente yo también estaré sonriendo, note como abrió sus ojos que volvían a mirarme intensamente. luego sacó el caramelo de su boca y lo puso encima de una servilleta.
—lo siento, no aguanto más— dice mientras toma mi cuello y vuelve a unir nuestros labios— ummm... si... — se separa susurrándome para después volver a besarme lentamente, y cuando nuestras lenguas se encuentran todo se derrumbó a mi alrededor.
solo podía sentir una cosa, ese agradable sabor a mora y su lengua entrando con ternura en mi boca buscando mi lengua.
—ummm— gimoteo sintiendo las mariposas subirme por todas partes, nuestras lenguas se movían lentamente, sus brazos me abrazaban por mi espalda baja y yo lo abrazaba a él con fuerza por el cuello
No quiero que nunca me suelte...
—ahhh...— toma el aire y luego vuelve a mi boca, sus manos empiezan a buscar mi piel por mi espalda y yo lo acaricio su cuello acariciando sus sedoso cabello— Midoriya...— se separa juntando nuestras frentes— uff... joder...
Miro su boca, y me vuelvo a acercar y volvemos a besarnos como si no hubiera un momento para otra cosa que no fuera besarnos.
No se como termine de espaldas en el sofá y Shinso se puso encima de mi para besarme con más pasión y sensualidad — ahhh... espera por favor...— corte el beso cuando sentí que mi propia erección frotaba la suya por encima de nuestros chándales
—uff... joder— se levanta y se aleja de mí volviendo a sentarse en su lugar— no no... voy a mear— y se va al baño.
Yo quede ahí, tirando en ese sofá con las manos en mi pecho controlando la respiración y una visible erección en mis pantalones. shinso se fue al baño pero volvió enseguida. y entonces fui yo al baño también a orinar.
Cuando salí del baño lo vi devolviendo la película, pues ya se había acabado y nos habíamos perdido el final.
me senté entre sus piernas y nos abrazamos, no hubieron palabras ni nada más. solo estuvimos abrazados viendo el final de la película.
—¿bueno ahora que quieres ver?— me pregunta cuando la película salió de la reproducción
—quiero otro beso— le digo con más confianza que antes
—Midoriya... apenas pude controlarme por completo, si te beso de nuevo me irá subiendo ese calor por las piernas y se concentrará en mis bolas y tendré una erección que me temo no se quitará está vez con una miada. Querré empotrarte tan duro en ese sofá que desearás no haber pedido el beso—me explica claramente que mis besos le excitan
—entonces ¿eso es un sí o un no?— pregunté con picardia y noto como se muerde los labios
—¿tu no vez... que me vuelves loco? — pregunta mientras se acerca a mi
—yo veo alguien que tiene miedo de dar un beso, a la persona que lo trae loco — contestó sin dejar de mirarlo. A pesar de que hemos roto el hielo con el besuqueo de hace un rato, parece que las provocaciones siguen y ahora más atrevidas que antes
—eres malvado— y se acerca para volver a besarme suavemente. Esta vez si soy consciente cuando su cuerpo empuja el mio y caigo de espaldas al sofá, por inercia mis piernas se enredan en su cintura— ummmm ... Midoriya— gime mi apellido de esa forma tan sensual que me estremezco junto con el
—Shinzo...— yo también lo gimo a el, y siento de nuevo el vaivén de nuestras caderas, porque ambos lo hacíamos de forma inconsciente y nos rozaba mas nuestros miembros el uno con el otro— ahhhh...
—joder...— y se detiene mirándome a los ojos— paremos... esto es mucho para mí
—si... si... paremos
Ahora estamos los dos sentados. Cada uno en un extremo del sofá para evitar la tentación de besarnos.
Pero solo fue para bajar el calentón. En cuanto estuve bien y el también, volví a su lado y abrazándose seguimos viendo las películas.
Nos dábamos alguno que otro pico, pero nada que nos hiciera excitar.
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Cuando faltaban 30 minutos para la 12, empezamos a recoger todo el desorden y nos preparamos para salir
—ha sido una bonita tarde Shinso, gracias— caminamos uno al lado del otro hasta llegar al coche de el
—si. a mi me ha gustado mucho— dice entrando en el coche al igual que yo
—sí, llévame a casa por favor
—a ti te llevaría a las estrellas— sonrió y gateó un poco para darle un beso
—ya estoy en ese lugar— susurro viéndolo a los ojos. Para después darle otro beso
—sinceramente— niega con una sonrisa en el rostro mientras se pone el cinturón de seguridad. Yo me acomodo en mi asiento y hago lo mismo— me traes loco
—lo sé— contestó con seguridad desde mi asiento viéndolo, Dios que guapo se ve desde este ángulo y con la mano en el volante— esta noche me tocaré pensando en ti. Fijo
—¡JODER Midoriya!— grita pisando el freno— de tierno solo tienes esa carita. ¡Que calenturiento eres!
—bueno, es que nunca he estado con nadie. Así que para agarrar confianza mejor empezar con algo básico y verbal pero... ahora me voy a callar porque me has hecho sentir mucha vergüenza— y volteo a ver la ventana, será imbécil
—hagámoslo juntos— dice volviendo a conducir como si nada— si aún no te sientes preparado para ir más allá. Hagamos una llamada telefónica y nos tocamos
Sin duda. En cuanto la confianza entra, no se detiene ni un poco
—de acuerdo
.
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Así cuando llegamos a mi calle. El aparco su coche y yo desabroche el cinturón de seguridad. Gatee otra vez hasta él y le bese.
—mándame un mensaje cuando llegues. Y mañana debes venir a comer. Mamá quiere conocerte— y me bajo
—bueno. Mañana estaré aquí— dice sin poner ningún pero— a las 13 horas. ¿Esta bien?
—esta perfecto — sonrió y me despido de él.
Soy feliz.
Continuara.
