(ero gomen: créditos de imagen a quien le correspondan)
Mi madre ya estaba dormida. Por lo que subí rápidamente a mi habitación y coloque el seguro a la puerta y, espere a que Shinso me mandará un mensaje.
Estoy muy nervioso. No sé cómo pueda salir esto.
Yo esperaba un mensaje, pero cuando mi teléfono entro en llamada me sorprendí y conteste enseguida escuchando su aburrida voz del otro lado
—estoy en casa— escucho y muerdo mis labios
—vale— contestó mientras me dejó caer en la cama para pensar cómo hacer esto sin que se arruine.
—ummmm Midoriya... ya me estoy arrepintiendo de haberte dejado ir— siento el Calor subirme, al parecer él decidió romper el hielo. yo agradezco inmensamente eso
—yo aún siento la huella de tus labios en los míos... — tocó mis labios con mis dedos pensando en eso, y escucho un suspiro del otro lado
—te besaría todo ese cuerpo Izuku...— al decir mi nombre provocó una descarga eléctrica por todo mi cuerpo. Mi piel se erizo y yo contuve un gemido solo imaginar hacer algo tan intimo en mi era muy excitante.
Lentamente me desnude
—hi... hitoshi...— gimo tocándome suavemente— si que quiero sentir la huella de tus labios en todo mi cuerpo
—ufff... ahhh— lo escucho gemir— tócate por mi, piensa que soy yo quien está ahí tocándote...
—quiero besarte ummm...— me quejo mientras empiezo a masturbarme a un ritmo lento. Igualmente estoy bien duro— ummm hitoshi... estoy muy excitado
—yo también, ya quiero empotrarte bien duro— y por muy morboso que fuera todo esto. Yo quería hacer esto con él en persona pero... cuando me sintiera listo— pero antes de hacerlo duro. Te prepararía y lo haría muy lento... saliendo y entrando muy lento. Hasta hacerte enloquecer y me pidas más
—ummmm ahhh...— solo imaginar todo eso podía conmigo mismo, es demasiado para mi— ahhh ahhh... ya no puedo más...
—eso córrete Izuku... para mí córrete— gemi mi orgamo solo para él, y manche todo a mi paso
—ahhh joder me vengo...— escucho su voz entrecortada y el sonido de su masturbación — ahhhhh Izuku...
Sonrió por esta experiencia, se que él me está teniendo mucha paciencia.
—mierda he manchando todo. Jajajaja te cuelgo que debo limpiar este desastre de semen.
—si. yo también — sonrió cómodo por cómo pasan las cosas con él. todo parece tan correcto
Al final me mandó un mensaje de buenas noches. Con un emoticón de una carita sonrojada
Y yo le envié mis buenas noches con un emoticón de besito.
Me estoy enamorando...
oooooooooooooooooooooo
Shinso llegó al día siguiente a las 13 a cada vestido casual de jeans negros y camisa a rayas blanco y violeta, más unos zapatos de vestir negros.
Se veía muy lindo.
Mis mejillas ardieron de recordar lo que sucedió la noche anterior pero puedo con esta situación.
—señora Midoriya, un gusto soy Shinso hitoshi— dice dando como obsequio un vino que mi madre al verlo se sorprendió
—¡querido este vino es carísimo! No tenias porque molestarte— dice encantada con la botella que según Internet está sobre medio millón de yenes.
—oye se que eres un ricachón pijo pero, no lo restriegues — le digo en broma, y le saludo con un abrazo
—y no lo hago. Pero tu mamá merece lo mejor— me contesta susurrando solo para mí
—pasa querido, he hecho una comida muy riquísima.
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Mientras comíamos. Mi madre empezó a hacer preguntas que yo no había hecho antes, me empecé a sentir estúpido por no saber nada de él
—¿que edad tienes querido?
—cumplí 18 el 1 de julio— contesta educadamente
—ah bueno, y aún estás en el instituto me ha dicho mi hijo
—si, el último año era perfecto para mi. Pero mis padres fallecieron en un accidente en marzo de este año. Y desde entonces tuve que estar al frente de muchas cosas y el negocio familiar por lo que descuide el año y pues al final lo perdí— y con eso se acabaron las preguntas.
Vi como mi madre dejo de comer. Se puso de pie y abrazó a Shinso con todo el amor de una madre a flor de piel.
Estoy sorprendido y no lo sabía.
¿Por eso se veía tan triste y deprimido?
—oh mi muchacho— dice con tristeza— cuánto lo siento mi pequeño— acariciaba su cabeza y Shinso acepto el abrazo
—tranquila señora Midoriya... Yo estoy estable. La verdad estuve muy deprimido y fui a varios psicólogos. Pero ahora puedo sentir la vida más que nunca y me he permitido abrirme un poco... la vida es un suspiró y no quiero perderme nada— dice mirándome fijamente.
Mi madre sonríe y luego da un besito en la frente a Shinso y seguimos comiendo. Yo no sé qué pensar sobre lo que ha contado él en la mesa.
¿Por qué ha esperado hasta este momento para hacerlo? Sabía que mi madre le iba a hacer un montón de preguntas por lo que imagino él decidió decirlo así de golpe y dejarlo zanjado desde el principio.
Shinso me sorprende. Toma decisiones muy acertadas. Pero no puedo evitar sentirme un poco molesto. Quizás yo no merecía haberme enterado de esta manera. Quizás debimos hablar antes de esto él y yo.
Que confundido me siento.
la comida termina y mi madre me pide que le enseñe la casa a Shinso, rápidamente le hice un tour por la sala que conecta con la entrada, él comedor, cocina, un simple baño de invitados. mi casa era muy normal, y todo estaba decorado con accesorios bastante viejos pero bien cuidados.
Después el segundo piso, señalo la puerta de la habitación de mi madre, el baño del segundo piso y mi habitación. cuando entramos él sonríe al ver mi visible fanatismo por los superhéroes, sobre todo uno en especial
—y te quejas de que yo prefiera el perfecto color violeta— dice, yo quiero reírme con él de mi pequeño preferismo, pero no puedo porque hay algo que estoy que lo suelto y no puede esperar
—¿has esperado justo hasta esta comida para soltar lo de tus padres?— le miro y noto como su sonrisa se desaparece al mismo momento
—¿que tiene de malo eso?— muerdo mis labios con un poco de angustia— ¿debí decírtelo dicho antes?— noto un poco de enojo también en su tono, incluso le miró de nuevo y veo esa pequeña frialdad y ese aura oscura envolviéndolo.
—no se por que esto me molesta, pero sin duda yo no quería enterarme de esta manera, y se que madre iba a hacer una cantidad de preguntas y tendrías si o si que decirlo pero chico... ¿qué quieres que te diga? ayer estuvimos todo el día juntos ¿y no lo dijiste?
—¡PORQUE ES ALGO DE LO QUE NO PUEDO HABLAR!— dice alterado y yo salto un poco asustado, es la primera vez que le escuchó gritar de esa manera tan dolorosa— ¿que querías que te dijera? cada momento fue tan único contigo que no quería sacar ese tema, me duele... — quita la vista y camina hasta mi ventana, mirando hacia afuera diciendo con una tristeza muy notable— llore mucho, y no se como no me eche a llorar con tu madre cuando me abrazo, quise hacerlo... llorar como un niño y volver a sentir el miedo de estar solo pero... debo aprender a superarlo.
—Shinso yo...— soy un estúpido. lo he puesto triste.
Camino hacia él y lo abrazo por la espalda enterrando mi cara en su columna. debí preguntarle, todo este tiempo solo he hablado de mi y mi problema que comparado con el suyo no es nada.
—quería ser ese primer abrazo de consuelo— dije en voz baja
—fuiste el primero, el segundo, el tercero... fuiste todos los abrazos que necesite cuando me sentí triste Izuku— suspiro con él corazón a mil por hora— tu alguna manera lo percibes y me consolabas sin hacerme pregunta y yo me sentí muy agradecido por todos y cada uno de esos abrazos.
No lo pienso más y le doy la vuelta suavemente para darle un beso
este chico me gusta mucho.
—vamos a bajar, a tomar el cafe con mi madre y después seré todo para ti. iremos donde quieras— me mira, toma mi rostro entre sus manos y me besa lentamente, un beso simple y sin lengua.
—no me digas esto porque te llevo al hotel más cercano— muerdo mis labios, volvemos a ser los mismos de antes, los que nos decimos estas cosas con cada vez más confianza.
—gracias por dejarme entrar en tu vida, sé que eres muy antisocial, bueno ahora te veo hablar con algún que otro compañero de clases, pero en cuanto aparezco yo solo me miras a mi y eso me encanta.
—veo que me tienes bien estudiado, me sorprende no sabía que te gustara tanto— me sonrojo, no lo niego porque a estas alturas de nuestra amistad es estúpido negarlo— ellos me preguntan cosas, como yo ya he visto todo ese material y me se todo aquello, pues ven en mi algún clase de tutor para resolver dudas, y me dejo que quieres que te diga, he hecho algunos amigos y no lo veo mal— le escuchó atentamente, por fin empiezo a escuchar sus cosas— pero nadie ha visto nada de lo que conoces.
—lo sé...— le miró totalmente entregado
—no me mires así... que me matas Izuku...— susurra volviendo a besarme, cada vez más profundo, y ambos sabemos que si él beso sube de nivel y empieza a haber lengua en este asunto. tendremos una erección juntos.
—ah... mejor paremos
—si... paremos.
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bajamos otra vez y mi madre estaba ya poniendo las galletitas en medio de la mesa.
—señora Midoriya, todo ha sido excepcional— halaga a mi madre y ella sonríe al ver lo elegante que puede ser Shinso. para mi esa elegancia me parece algo muy erótico. y más cuando toma la taza de té como una pluma lo bebe — vaya, increíble desde luego
¿me esta provocando?
me mira alzando una ceja y yo le dejo de mirar, mierda creo que no he parado de mirarlo ni una sola vez. joder maldito porque esta tan bueno.
—por favor joven, dime Inko
—pues en ese caso dígame Hitoshi— ambos sonríen y chocan sus tazas de té como si fueran de la alta realeza, niego divertido
Todo esto es irreal. no comprendo como este chico pueda ser así. y me siento afortunado de que muestre estas características junto a mi madre, lo peor es que estoy seguro que él siente mi calentura.
Lo siento, es que nunca he tenido sexo y aun no me siento listo. pero Shinso suelta esas feromonas y esas expresiones, su olor y su sonrisa que siento que no puedo más.
—bueno hoy iremos al parque de diversiones, cenaremos algo y lo traigo a las 10— escucho el plan y muerdo una galleta asintiendo con la cabeza— mañana tengo que ver unos asuntos empresariales así que el lunes paso y te recojo
—me parece bien— contesto mientras bebo mi té
—bien, pues Inko, me robo a Izuku...— ya dice mi nombre con esa facilidad. yo apenas puedo llamarlo Hitoshi en la intimidad y él ya tiene esta confianza.
—oh, bueno yo solo te pido una cosa, cuida a mi chico— mi madre se pone de pie y le da un gran abrazo— gracias por venir. me gusto conocerte
—igualmente— me mira y yo rápidamente meto toda mi galleta a la boca, corro al segundo piso y tomo una chaqueta para bajar.
Iba bien vestido; jeans rojos, zapatillas blancas y camisa negra con mi chaqueta verde, quizás parezco un adorno navideño pero me da igual.
—te quiero madre— me despido y salimos de casa.
Continuara
