Ochaco cambio conmigo en el momento que se enteró que Shinso era mi novio, ahora se veía molesta y algunas veces me ignoraba.

Es muy curioso. yo no cambie con ella y le seguí hablando igual cuando me entere de lo de ella con kacchan. claro que desde que inició el año he estado más con Shinso pero ahora es obvio porque.

Lo único bueno es que los demás si estaban normales, es más se alegraron de que hubiese encontrado a alguien. y la tensión desapareció. yo seguía siendo él mismo.

Al final convencí a Shinso para que un día de la semana comiéramos en el descanso con mi amigos. pensé que iba a ser mala idea pero él fue muy amable e incluso alguna vez sonrió.

Fue tan linda su forma de ser... joder parezco una mujer describiéndolo pero ¿qué otras cosas puedo decir?

Estoy muy enamorado.

Y para mis nervios la semana paso volando, y hoy le prometí que iríamos un poquito más allá de los besos, más allá de las caricias y de todo lo que hemos hecho hasta ahora. y estoy tan nervioso que me pica las manos mientras veo por la ventana de su auto los edificios pasar.

—Izuku— me llama y lo volteo a ver— no es necesario forzar la situación, yo con los besos puedo aguantar— niego mirándolo con deseo

—ya no veo la hora de verte desnudo, no estoy forzando nada, antes estoy ansioso de que lleguemos y así poder tocarte— le dejo claro y él sonríe y sigue manejando un pelin más rápido.

En cuanto dejó el coche aparcado y salimos, caminamos en silencio hacia la puerta del ascensor. estas se cerraron y empezamos a subir.

—aguanta...— escucho a Shinso peleando con él mismo para no saltarme encima. mientras se pone una mano en el rostro y se muerde la boca.

—¿que?

—¿umm que?, ¿sucede algo?— le miro y me acerco a él. pero la campana del ascensor lo salva y ambos salimos.

Caminamos a paso rápido hacia su puerta y cuando estas se abren, todo está totalmente lleno de velas violetas y pétalos de rosas azules haciendo un camino hacia su baño principal.

—¿pero que?— le miro con la boca abierta de no creer esto— es bellísimo— camino hacia el baño y veo él jacuzzi preparado con espuma, todo huele a mora,y todo está iluminado con velas.

—pensé que quizás...— se acerca y me abraza por la espalda colocando su rostro en mi hombro— quieres ducharte antes de empezar con todo...— besa mi cuello

—umm...—suelto un gemido sintiendo las mariposas por todo mi cuerpo, moviendo mi cabeza para que me bese mejor.

Siento como sus manos empiezan a quitarme el uniforme, me doy la vuelta y lo miro a los ojos completamente fascinado del ambiente que creó solo para esta ocasión.

solo por mi

lo tomó del cuello sin poder evitarlo y lo beso como si nunca nos hubiéramos besado en la vida, y lentamente empiezo a sacarle los botones de su camisa, al igual que él a mi.

— quiero disfrutarlo tanto como pueda...— susurra encima de mis labios, solo nos faltaba quitarnos la parte de abajo de nuestra ropa.

—hitoshi...— le miró deseando ser totalmente de él.

—izuku... ¿llegaremos hasta el final?— muerdo mis labios y sonrió ante su atrevida pregunta

—no me lo preguntes...— dijo sin apartar mi mirada de la suya— solo besame y sé cuidadoso — acaricio su mejilla y él cierra los ojos aceptando mi caricia.

La verdad era que yo no podía aguantar más el querer estar con hitoshi de esta manera, me daba miedo pero supongo que tendría que pasar.

si es con él, lo haré.

Unimos nuestras frentes, y en silencio siento sus manos desabrochando mi pantalón del uniforme, veo como con cuidado se agacho enfrente de mí al tiempo que bajaba por completo mis jeans junto con la ropa interior dejándome totalmente desnudo.

Noto como muerde sus labios y el calor sube por mi rostro al estar expuesto de esta manera. siento su mirada devorarme y escanear cada peca de mi cuerpo. y lo peor es que estoy super excitado por lo que mi pene se pega a mi vientre dejando a su vez una buena vista de mis testículos.

—perfecto...— susurra mirándome, yo me remuevo para sacarme por completo la ropa junto con los zapatos, él toma todo lo y lo deja a un lado— quién diría que hasta en esta parte eras así de pecoso.

Siento sus manos acariciar mis piernas y le veo acercarse para depositar un beso en una de estas sin dejar de mirarme.

—me temo...— suspire con resignación— bien ahora me toca a mi— digo tomándolo del rostro y levantándolo por la barbilla con mi mano— déjame desnudarte.

Me agache enfrente de él y con las manos temblorosas desabroche su pantalón y baje todo lentamente dejándolo completamente desnudo. para mi sorpresa su pene era un poco más grande que el mío y grueso, pero no tanto, ya que estoy consciente de que yo tengo un pene grande. le miro detalladamente notando que tiene vello púbico que apenas se percibía de los poco que eran, el color no ayudaba mucho ya que era todo violeta. a diferencia mía que tengo un poco más y es todo verde.

En plan brócoli, lo bueno es que me he recortado con la tijera, si no parecería un arbolito de navidad.

—¿no te gusta?— pregunta pues al parecer me he quedado mucho tiempo viéndolo sin apartar la mirada

—parece un caramelo, me está llamando— le miro pícaramente poniéndome de pie

—no niego que me encantaría que hicieras eso, pero tendrás tiempo después, vamos...— me tomó de la mano y caminamos hasta él jacuzzi.

El agua era un pelín violeta, en la superficie se notaba la espuma y las burbujas. estaba calentita y me dejo caer suavemente dentro. me siento en la mitad tomando agua en mis manos y pasándolas por mis hombros para mojarme.

—Izuku... ¿lo estas haciendo a propósito?— le veo recostado en una esquina mirándome fijamente

—¿que cosa?— ahora tomo agua y me mojo el cabello para echarlo todo para atrás, lavándome la cara— ahh esta agua está deliciosa— comentó volviendo a echar agua en los hombros.

de pronto el agua empezó a moverse lentamente, y se empezaron a hacer muchas burbujas, muchas más.

gateo para alcanzarlo, siento que me abraza haciéndome sentar encima de él, nos miramos un instante para después besarnos suavemente, su lengua buscó rápidamente la mía y sus manos me abrazaron fuertemente por la espalda.

Sentía su miembro por debajo del agua junto al mio tocándose.

Su mano pasó acariciando todo mi cuerpo hasta llegar a este.

—mmm...— gemí de la impresión, nadie me había tocado nunca. por lo que me sostuve de sus hombros para sentir como su mano empezaba a moverse por toda mi hombría— ahh... — lo hacía con tanta lentitud y paciencia que me estaba volviendo loco.

al mismo tiempo reparte suaves besos por mi cuello y buscaba mi boca para besarme.

—tócame...— escuchó su súplica, le miró notando su ansia de mi. y con timidez lo toco sintiendo lo duro y caliente que esta— uhh...— se estremece al sentir mi mano tocarlo. pero sobre todo cuando lo masajeó de arriba a abajo. lo cierto es que no se bien cómo gestionar la situación— piensa que ambos somos hombres, por lo que tócame como te tocas a ti mismo, seguramente me encantara— le miró

—¿como sabes todo él tiempo que estoy pensando?

—eres como un libro abierto para mi— ya veo, empiezo a tocarlo como si me estuviera tocando a mi mismo y funciono— Ahhh si...— siento como su mano vuelve a tocarme y así empezamos ambos a tocarnos y a gemir por lo que hacían nuestras manos.

—yo...— digo quitando su mano que me estaba torturando con la lentitud con la que me tocaba, y en un arrebato junte nuestras pollas y nos empecé a masturbar un poco más rápido— ahhhh— gimo de placer moviendo mis caderas

—Izuku...ummm — gime él sonriendo— me voy a correr si sigues así, aprende a disfrutar más de esto...— detiene mis manos y empuja hasta dejarme sentado en la orilla del jacuzzi.

—¿que haces?, ¡AHHH NO ESPERA!— su boca ahora me comía sin piedad ni tregua y yo sentía que me iba a tragar de lo profundo que sentía que llegaba dentro de su boca— ¡AHH SE SIENTE MUY BIEN!... NO...— muevo mis caderas buscando más de eso y sin poder evitarlo me vengo — AHHH AHHH... UMMMM— siento mi cuerpo arquearse y me retuerzo de placer.

Pero no termino en ese momento, sentí sus manos abrirme las piernas y empezó a besar mis testículos, primero uno y luego el otro— UMM... UMMM— temblaba del placer. me siento tan avergonzado por esas nuevas sensaciones— ahhh...— su lengua bajaba cada vez más y me hacía sentir muy caliente.

—tranquilo... — le escucho decir mientras siento su lengua besarme ese lugar prohibido, muy prohibido de mi cuerpo, escarbando y haciendo presión para entrar en mi.

—Ahh ... espera... espera... ahh— me estremecí, por la sensación que sentí.

Hitoshi iba a hacerme suyo y yo le dejaba abriendo más mis piernas, y deseando que hiciera conmigo lo que quisiera.

—Izuku...— siento un dedo entrar en mi

—¡JODER!— grite un poco incómodo con ese dedo, pero rápidamente se pasó la sensación— ¡UFF...!— siento que me va a explotar la polla, no se porque estoy tan excitado si me están metiendo un dedo en el culo— ¡AHH... AHH...!— pronto sentí de nuevo la boca de él en mi pene, y su dedo moviéndose dentro de mi— ¿que es esto?... ahh... ah... — miles de escalofríos se movían por mi cuerpo, se sentía tan bueno.

Tan impresionante

Pronto otro dedo se puso dentro de mi, y este si lo sentí pero mordí mis labios. ahora me habría poco a poco con sus dedos. para meter el tercer dedo.

—auchs...— me queje, pues el malestar era notable

—¿quieres que pare?— escucho su voz ronca cerca de mis caderas

—no... sólo dame tu mano...— busqué con mi mano, la suya libre y nuestros dedos se entrelazaron. siento en mi entrada la suave y delicada preparación que me estaba haciendo— ¿que has usado para lubricarme?

—tu semen— me dice como si nada— me dio pena botarlo en esto, porque quería beberlo todo pero... he dejado el lubricante en la habitación y no quiero perder un segundo de esto contigo.

—imbécil— tapo mi rostro con mi mano libre y muerdo mis labios.

—voy a entrar...— me avisa — por favor mírame... quiero ver el momento exacto en el que te hago mío...

—espera... siéntate y déjame ponerme encima de ti— no quería estar todo el tiempo acostado y dejándole hacer todo el trabajo

—no, te dolerá más— niega y yo vuelvo a repetirlo mientras entro de nuevo al jacuzzi

—quiero estar sentado sobre ti cuando lo hagamos, por favor... no te preocupes por él dolor porque soy muy tolerable a este, te sorprenderías— acaricio su antebrazo para tranquilizarlo y quitarle las dudas— así que déjame, solo te pido eso— le veo suspirar resignado y se sienta.

Se podía ver el glande de su pene salir en la superficie, me acerco y me posiciono con cuidado

—te va a doler más de esta forma— repite él preocupado

—Hitoshi...solo concéntrate en mirarme... solo eso...— le miro y en el proceso acomodo su pene en la entrada de mi cuerpo y empujo suavemente, si me estaba doliendo. pero podía tolerarlo— ummm...— me quejo, él estaba paralizado sin mover un solo músculo para no lastimarme y lo veía mordiendo su boca para evitar dejar salir sonidos— no calles— le miró fijamente y me dejo caer de golpe pues así será más fácil— ¡TSK! ¡UMMM!

Si, me dolió.

Un par de lágrimas bajaron de mis ojos.

—¡JODER IZUKU! ¡AHHHHHH MIERDA!...— Siento sus piernas flexionarse del placer y sus manos abrazarme con fuerza— ¿Estás bien?...— afirmó con la cabeza — joder...— toca mis mejillas limpiando mis lágrimas— bruto.

—estoy bien, solo déjame acostumbrarme— suspiro, pudo haberme dolido más, pero anteriormente me había masturbado atrás, por eso es que pensé que podría soportarlo, pero hay diferencia entre mis dedos, y la polla de Hitoshi.

Empiezo a moverme suavemente arrancando un largo y profundo gemido de él, siendo sus besos en mi cuello y sus manos ayudándome a bajar.

—umm ahh... ah...— empiezo a disfrutar de esto, y más cuando él vuelve a tocarme— se siente genial...— susurro cerrando los ojos, mordiéndome la boca y disfrutando por fin de su cuerpo.

—ufff... que erótico eres Izuku— me dice tomándome del cuello y jalandome para besarme.

aquel beso provocó un pinchazo de placer único y especial, me empecé a mover más rápido

—¡AHH...!— Me sostengo de sus hombros y empiezo a hacerlo más duro— no... no... no te muevas...

—eso... llénate de mi... ¡ahhh!— sentí que movió sus caderas y aquello fue todo para ambos

— ¡AHHHHHHH SI... SI... MUÉVETE... NO PARES... AHHH... AH...!

—¡UMMMMMMMMMMMM...! — me vine en nuestros pechos y sentí su semen llenarme por dentro.

—ahhh... lo siento... me vine dentro— susurró besando mis mejillas aun unidos.

—para eso estamos aquí ¿no?— le devuelvo sus besos repartiéndolos en su frente.

Me alejo de él, y me siento en el otro extremo del jacuzzi respirando lo mejor que puedo, siento escalofríos por todo mi cuerpo.

Siento caricias en mis mejillas, abro mis ojos y lo veo enfrente de mi devorándome con la mirada.

Esta tarde promete...

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—se que teníamos ganas de estar juntos, pero ya anocheció— digo boca abajo de su redonda y morada cama—¿cuantas veces lo hicimos?

—3 veces más, y ufff... ha sido increíble— dice sin parar de mirarme— lo siento creo que me excedí— se pone de lado y sonríe mientras me acaricia con ternura él hombro

—no, yo también lo quise, no te preocupes por eso— pero él dolor en mi espalda es importante, tengo que descansar— ummm solo quiero dormir hasta el lunes

—¿te llevo a casa?— me pregunta pero por su rostro sabía que él también estaba cansado

—¿te molesta si me quedo aquí? tu también estas cansado, podríamos pedir algo de comer y luego si descansar— muerdo mi boca al momento de decir eso, él me mira detenidamente y luego busca su teléfono

—bueno, ¿qué quieres comer entonces?— genial, me quedare a dormir con él que emoción.

—¡pizza!

llame a mi madre diciéndole que me iba a quedar con Hitoshi en su casa.

Cenamos pizza encima de su cama mientras veíamos una peli. y cuando nos fuimos a dormir, nos besamos mucho para después quedarnos mirándonos sin decir nada

No se quién se durmió primero, seguramente fui yo porque no recuerdo haberlo vistos cerrar los ojos.

Continuará.