Los días empezaron a pasar en el instituto.
Nuestra relación que iba perfectamente bien y yo me sentía demasiado feliz. sin duda la confianza en mí mismo y mis rasgos más gays florecieron con todo esto.
No era todo él tiempo, pero a lo mejor disfrutaba más de las flores. y aveces no disimulaba nada mi relación con Hitoshi. saltaba emocionado por algún detalle que él tenía conmigo, como darme volitas de chocolate con licor de mora.
La jodida mora.
obviamente en cuando veía que llamaba mucho la atención me controlaba más. Hitoshi por su parte creo que siempre ha sido gay y lo ha sacado indirectamente con su obsesión con el morado y el sabor a mora.
Definitivamente cuando nos encontramos en las islas paradisíacas H, fue el destino.
—¿que vas a hacer el viernes?— estábamos sentados en el césped del patio, bajo un árbol.
—¿por?
—quiero que salgamos de fiesta, ese día es halloween y vienen unos amigos de visita, harán una gran fiesta en la discoteca estrellas y quiero que vengas conmigo y pasemos un buen rato.
Me quedo mirándole con un poco de intriga
—¿espera amigos? ¿que amigos?— pero ese no era el problema— y yo soy menor de edad, a mi no me dejaran entrar
—he hablado con el dueño del lugar, somos conocidos y me debe algunos favores, créeme no hay problema con llevarte, eso si la condición es ir disfrazados— demasiada información
—¿te codeas con los dueños de las discotecas?
—emmm si...— y caigo en cuenta de que no le he preguntado eso.
—tu... ¿eres dueño de alguna empresa?
—más bien empresas— eso explica muchas cosas, a mi parecer no lo parece— también hay lugares que me pertenecen, y todo lo que está construido encima de esos lugares sacó tajada de ganancias. hace poco trataron de quitarme el derecho a eso porque pensaban que yo no sería capaz de gestionar todo eso solo. pero les he dejado la boca bien cerrada y quedó claro que sin mi dinero sus cosas se van al caño.
—oh dios mío, no sabía que mi novio tenia tanto poder
—mis padres armaron un poderoso imperio, y todo eso pasó a ser mío, cuando cumplí 18 años fue así, perdí el año pasado por toda la gestión de esto.
—pero Hitoshi, tu no necesitas estudiar, tienes la vida y las que vienen resueltas con toda esa fortuna
—quiero terminar esto, mis padres no querían que yo fuera un inepto— me mira y sigue contándome— mis consejeros me dijeron que hiciera este año desde casa, que llevarían profesores particulares y me sacaría el título en menos de 5 meses, yo iba a aceptar ¿sabes? para ponerme rápidamente al frente de todo y en el menor tiempo posible— me tiene totalmente intrigado con su historia
—¿y que paso?— pregunto, necesito respuestas no pausas dramáticas
—pasaste tu
Me muero y me re muero, él sonríe y yo me sonrojo por sus palabras. quería besarle hasta morirme en sus brazos. pero estábamos en el patio y ya varios nos miraban.
—sabes lo que disfruto viéndote aguantarte las ganas de besarme
—ah...— me quejo y dejo de mirarlo a los ojos— joder...— me levanto y camino alejándome de él.
No sé cuánto tiempo tenemos, supongo que menos de 10 minutos, pero me escabullo y subo rápidamente a la azotea.
y pronto siento su manos rodearme y obligándome a voltear para besarme. me abraza por la cintura pegándome a su cuerpo y yo me sostengo de su hombros y enredo mis brazos por su cuello.
—quiero hacerlo...— le confieso mordiendo su labio inferior y muevo mis caderas dejando claro como me tiene.
—Izuku...— me voltea empujándome al rincón más escondido de la azotea, mi rostro siente el frío de la pared, desesperado le ayudó a bajarme los pantalones.
Escucho que escupe en sus dedos y rápidamente mete primero uno y luego él otro dentro de mi
—umm... umm...— se que no podía gemir— hazlo, hazlo ya— escucho el cierre de su pantalón bajarse y su mano en mi rostro tapando mi boca para— ¡AMMMMMMMM!...— todo de mi tiembla en la poderosa unión.
No teníamos mucho tiempo, por lo que las embestidas empiezan siendo las primeras 3 suaves y después más duro. más profundo y más fuerte.
Su otra mano me masturbaba sin piedad y yo gemía del placer y lo escuchaba a él suspirar y gemir bajito y ronco en mi cuello.
Nuestras respiraciones iban demasiado rápido.
—Izuku...— susurró besando mi cuello, y aumentando más la velocidad reduciendo mi existencia a nada...
— ¡UMMM AMMM UMMMMMMMMMMMMMMMMMM!— tiemblo por completo corriéndome en su mano
—¡UFF... AH!— gime el sacando su pene de mi cuerpo, para masturbarse con mi semen y terminar en la misma mano donde yo termine.
Nos miramos y él sonríe alzando su mano— Mira lo que me haces hacer.
—lo siento— afortunadamente en esta azotea había un lavadero que usaban para llenar baldes y echarle a las plantas.
El timbre de la finalización del descanso sonó y ambos nos arreglamos la ropa y rápidamente él se lavó como pudo su mano
—¿sabes lo difícil que es sacar el semen de las manos?— pregunta frotando sus manos con fuerza
—lo sé, lo siento cariño— no puedo parar de sonreír, y sé que él tampoco— que ya han entrado todos a sus salones, ¡muévete!
—¡ya está!— y corrimos escaleras abajo. nos despedimos rápidamente y entre a mi salón.
Todos me miraban con cara de diversión, creo que saben porque llegue tarde. al meno mis amigos.
Hablando de eso, mi amistad con ochaco definitivamente era insalvable. cuando ella se enteró por medio de kacchan que yo sabía de su relación, dejó de hablarme inmediatamente. y así como yo no disimulaba mi relación con Hitoshi, ella siempre estaba con kacchan y se veían muy felices.
me alegro, una pena que me haya costado su amistad.
—¿que tal el rapidito?— me pregunta lida y yo sonrío y hago un "10" con mis manos y él sonríe de lado— tienes un chupón en el cuello
¿QUE? ¿COMO QUE UN CHUPÓN?
— imposible, toma una foto— y así lo hace y me la envió por él whats
no... Hitoshi...
automáticamente reenvío la foto a su mensajería y le escribo
"¿cuando hiciste eso? todo el mundo lo está viendo" y le mando emoticonos sonrojados, me contesta inmediatamente
—"lo siento, estaba muy concentrado besando esa parte de ti para no gemir por lo que tu cuerpo estaba haciendo con mi polla"—
"imbécil" contestó un poco divertido y avergonzado
Menos mal hoy el día empezó frío por lo que había traído un calentador de cuello conmigo.
Siento que alguien me ve intensamente e inconscientemente busco la mirada y mis ojos se prenden de los de kacchan. termino de bajar mi calentador sin quitar la mirada, como haciéndole entender que ya no me intimida. que ya no le tengo miedo.
Al final él se rinde y las clases continúan normales.
.
.
.
El viernes llegó rápidamente, Cuando Hitoshi me dijo lo de la fiesta de disfraces, sabía de qué iba a ir.
—hijo mio...— mi madre entra viéndome de arriba abajo sorprendida. camine hasta el espejo y me veo.
mi disfraz era la cosa más sencilla del mundo.
Era un conejito playbadboy que constaba de lo siguiente:
la parte de abajo era compuesta por unas botas negras altas más arriba de las rodillas, debajo de estas unas medias negras que hacía parecer las botas aún más altas de lo normal. y llegaban hasta él medio muslo. tenia un short de cuero negro que me quedaba ceñido a más no poder, con una colita de conejo blanca cosida a la parte de atrás.
mis manos tenían unos guantes de cuero negro, mi cuello un corbatín negro brillante y si; no llevaba nada cubriendo mi torso, nada que no fuera iluminador de piel que me hacía ver brillante.
por supuesto mis orejas de conejo.
—madre, ¿crees que me veré muy mal si me maquillo los ojos?— me miro al espejo esperando su respuesta
—hijo no, hoy es tu día y todos estarán maquillados, tu también puedes— ella me anima y luego se ofrece a hacerlo— ven te ayudo.
Pasaron unos minutos mientras me pone el maquillaje y labial.
Cuando me miro de nuevo al espejo me sorprendo. tenía los ojos delineados de negro, y un ahumado del mismo color haciendo resaltar aún más el verde de este, y para completar un poco de labial mágico para que mis labios tuvieran un toque de color.
—se me ven las pestañas gigantes— digo mirándome al espejo
—es por la pestañina efecto zoom. ahora si cuando Hitoshi te vea se va a caer de espaldas
estoy empezando a pensar que esto es demasiado, pero me gusta como me veo y para un día como hoy, no lo veo mal. me sobresaltó cuando escuchó el sonido de la bocina del coche de mi novio.
—madre sal primero tu, y así yo hago una salida monumental por fi...— salte un poco emocionado y ella también se emocionó.
veo por la ventana a mi novio bajar del auto, me sorprendo por su disfraz.
era un enorme gato violeta, que constaba de un enterizo ajustado hasta su cuello que le cubría todo. su cola para mi sorpresa se movía de un lado a otro, y unas orejas puestas con una diadema como las mías.
—que tierno...— susurro viéndolo con sus bigotes pegados en sus mejillas y su nariz maquillada de rosa oscuro.
—Izuku, él joven Hitoshi ya vino por ti— me hice esperar 3 segundos y con toda la sensualidad cargada en mi cuerpo salí caminado... digo modelando
Note su mirada agrandarse y su boca abrirse al verme.
Me sentí hermoso.
Me sentí divino.
—cariño cuida a mi hijo— dice mi madre a Hitoshi que parecía que se había olvidado de donde estábamos
—si, mañana se lo traigo sano y salvo— nos despedimos de ella y camine hasta su coche y entré en él sin perder la elegancia y la coquetería.
Cuando Hitoshi entró; encendió el coche y condujo hasta la siguiente calle. luego paró y me quedó viendo fijamente.
—¿sucede algo?— pregunto de forma coqueta e inocente.
—joder...— vi que gateó hasta mi y capturo mis labios en un beso— uff estas despampanante, tanto que me gustaría saltarme la fiesta y llevarte a casa a que me bailes solo a mi con ese disfraz.
—no, quiero bailar en la fiesta y en tu casa hacer... otras cosas...— veo como niega totalmente embobado con mi sensualidad
—uff... ufff estoy duro— toma mi mano y la pone en su entrepierna— estás muy sexy joder ¿por que no me dijiste que ibas a ponerte algo así? ufff...
—te propongo una cosa, salgamos de mi zona y conducimos hasta un lugar donde no haya nadie, nos pasamos para atrás y me dejas arreglar este asunto— acarició con paciencia su pene de arriba hacia abajo con mi mano sin dejar de verlo.
Se aleja rápidamente y se pone el cinturón de seguridad, yo hago lo mismo y nos movemos rápidamente hasta un lugar alejado de la ciudad.
.
.
.
Era la primera vez que intentaba esto, Hitoshi no me había metido ninguna clase de presión al respecto pero ahora tengo muchas ganas de hacerlo.
Como su disfraz es enterizo. se lo quita y queda solo en sus bóxer violetas con huellitas de gatos blancas en ellos.
—uff... Izuku te ves muy sexy— dice inquieto y con su propia mano toma el elástico de su boxer y se libera dejándose expuesto a mi.
—quédate quieto— digo con sensualidad y de forma lenta me quitó un guante, y después él otro
—ufff... — se mordía sus labios sin perder ningún detalle de mi, me acerco a su pene y lo tomo con la mano para darle un suave lametón en su punta — AH... — gime apretando las manos al asiento.
Poco a poco empiezo a meterlo dentro lo más que puedo y vuelvo a sacarlo de mi boca, repito el proceso sintiendo lo suave y duro que es su pene y como poco a poco se pone más y más duro.
Sus caderas empujan suavemente
—ahh... Izuku... ah... sí... — gemía tomando mi cabeza sin dejar de mirarme ni un momento— ufff ah.. ah.. joder... — siento su pene crecer y su presemen llena mi boca de un sabor dulce que me pareció exquisito— uff... mas rápido mi conejito...— paro un momento y le miró con maldad dando un besito en su glande— ufff Izuku... hoy estas arrebatador.
—me siento poderoso...— susurro viéndolo y delineando con su glande mis labios.
—ahh... carajo... mierda... demonios... hoy estás impresionante... sabía que tenía un novio guapo pero esto es... otro nivel...— le beso su glande como si fuera su boca, de forma sensual y sin dejar de verlo— Izuku... — mi saliva y su presenten se combinaban de forma obscena delante de él— por favor... por favor... — susurra con los ojos completamente dilatados del placer.
Meto completamente su pene en mi boca y aumento la velocidad haciéndolo gemir y que se corriera inmediatamente.
—delicioso— susurro bebiéndolo todo, hasta yo me desconozco
—¡JODER!, ¡Y YO PENSANDO QUE ERAS INOCENTE!— dice sonriendo y echando la cabeza hacia atrás— que fogoso y ardiente resultaste
—Hitoshi...— susurró sentándome a su lado totalmente duro. baje mi short, mi boxer y me deje caer en el asiento — Ahhh... si...— muevo mis caderas
cuando siento a mi novio entre mis piernas calmando mi erección— ahh... — me siento sexy en sus brazos— ahh... — busco sus orejas con mis manos y las acarició.
De pronto siento algo en mi culo, algo frío y en una forma extraña
—¿que haces...?— pregunto viéndolo y él me sonríe
—dado que te has puesto hoy tan buenorro, pues— me muestra un pequeño control negro del tamaño de una llave de coche y hunde el botón.
Siento algo dentro de mi vibrando y de nuevo Hitoshi vuelve a comerme con más velocidad.
¿que es esto tan... tan... ?
—¡UMMMMM AHHHH... AHHHH... AHHHH...!— efectivamente llegó a un delicioso orgasmo que me sacude por completo, pero aun así él pequeño vibrador seguía moviéndose dentro de mi —ahhh paralo, paralo...— suplique retorciéndome del placer
—Izuku— siento que deja de vibrar pero no lo saca de mi— quería usar esto para otra ocasión, pero como hoy estas de esta manera, cada que alguien se te acerque— escucho un click y vuelvo a retorcerme en la vibración de lo que tenía dentro de mí— así que se bueno y mírame solo a mi, quédate solo conmigo.
Generalmente él es muy seguro de sí mismo, pero que hoy se sienta así me encanta y me hace sentir especial.
—solo te miraré a ti— así, dejamos el vibrador metido en mi y vuelvo a acomodar mi disfraz al igual que él.
Continuará
