La navidad llegó, y estábamos madre y yo cenando.
Hablábamos de todo, pero ambos extrañábamos a Hitoshi. mi madre se había encariñado mucho de él, y yo...
Bueno yo estaba totalmente enamorado.
—hijo estoy feliz de que hayas encontrado un buen chico que te quiera— ella sonríe bebiendo un poco del vino que Hitoshi le había llevado la primera vez que vino a casa.
—madre yo... — no sabía cómo hablar de mis sentimientos— le quiero mucho— bajo mi mirada completamente sonrojado.
—y eso esta bien, solo con saber que ustedes se quieren, yo estoy tranquila porque sé que podrán pasar muchos obstáculos juntos— estoy seguro que sí, que podremos pasarlos todos.
Din Din Din
El timbre de la puerta, ¿quién podrá ser a esta hora en navidad?
—¿paquete para Izuku midoriya? ¿es usted?— le miró, ¿un cartero? ¿trabajando hoy?
—soy yo
— bien firme aquí— firmo, me entrega el paquete y se va. cierro la puerta y regresó a la mesa
—mamá mira, ¿que has comprado ahora por Internet?— pongo la caja encima de la mesa y la abro. había una hermosa tarjeta de navidad en medio. y mis ojos brillaron de emoción.
"Querido conejito
En cuanto recibas esto enciendelo y conectate a Internet.
también hay un obsequio para inko.
espero que os guste
Feliz navidad"
Yo tenia un ordenador de mesa del siglo pasado, pero me servía para hacer trabajos e investigar cosas. por eso me sorprendí cuando vi la caja de él ultimo portátil que salió al mercado, con su respectiva licencia.
—Dios mío pero esto esta hermoso— mi madre se emociona al verme con la caja del portátil, en cuanto lo abro noto que está totalmente personalizado. es verde con relámpagos que cuando encendí el ordenador, se iluminaron al igual que el teclado.
Todo de verde.
mire la caja y saqué un paquete donde había un teléfono último modelo. para mi madre que usaba un ladrillo del siglo pasado.
—madre esto es para ti— ella lo cogió en manos y noto que el teléfono era verde esmeralda, también personalizado.
—Hitoshi no debió molestarse tanto— dice tomando el teléfono como si fuera super delicado.
Me siento en el sofá y vuelvo a ver el portátil, lo conecto a Internet y rápidamente entra una llamada.
—hola tonti— escucho su voz y lo veo por la pantalla del ordenador.
—cari...— se me aguan los ojos— hola— mi corazón se acelera de verlo en esa pantalla.
—no llores tonti, feliz navidad Izuku, te quiero— asiento con la cabeza y luego mi madre se sienta a mi lado mirando la pantalla
—muchas gracias por el teléfono Hitoshi, no tenías que preocuparte tanto
—suegra es que, si te veía un día mas con ese ladrillo en la mano seguro iba a perder la vista antes de que tu perdieras el brazo— los tres nos reímos ante su broma— pero bueno, tengo noticias, volveré antes.
—¿si?— pregunté ilusionado
—si, él 30 estaré ya de vuelta— bien, solo tengo que esperar 5 días más y estaré otra vez con él— pasaremos año nuevo juntos.
—que maravilla— dice mi madre sonriendo— bueno cariño, yo me ire a dormir. feliz navidad— y besa mi frente— Hitoshi, espero me enseñes a usar esta aparato. feliz navidad
—sin duda suegra, te enseñare a usarlo— y así mi madre se va de la sala y nos deja hablar tranquilos— espera tengo hambre buscare algo de comer— dice levantándose para después acercarse a la cámara— recuerda que tienes un portátil, no te quedes en la sala, sube a la habitación y cámbiate.
—si...— sonrió nervioso y caminó con él portátil hasta mi habitación— ¿qué tal el trabajo?— cuando subí las escaleras y llegue a mi habitación, dejé mi portátil encima de la cama y busco mi pijama
—una mierda, estos imbéciles creen que soy estúpido. es más creo que este viaje se hubiera podido evitar, pero como hubo una mala gestión de datos tuve que venir y los he puesto a todos en su lugar— le escuchó y niego con la cabeza— odio ser un jefe cabrón, pero si no ¿entonces por qué estoy pagando esos agrandados sueldos a los jefes de los jefes?, ¿y me hace viajar hasta aquí? ellos debieron mover su culo hasta donde yo estoy y preparar las conferencias— sonrió escuchando como se desahoga— te lo juro Izuku, me dan ganas de despedirlos a todos y buscar gente más capaz.
—bueno, tienes que tener un poco de paciencia
—se las tengo, pero que no me subestimen por ser joven porque los voy a mandar a volar bien lejos— sin duda su faceta de jefe estricto me gusta.
—bueno, yo podría ayudarte si quieres— y fue como si le hubiera hecho descubrir américa
—¡pues claro! trabaja para mi Izuku, te daré un buen sueldo, estoy seguro que podrás hacerlo mejor que estos vejestorios de aquí— suelto una carcajada
—¿un sueldo a tu novio?— pregunto pues decirlo me hacía gracia
—tendrías más que un sueldo, también al jefe en tus manos— muerdo mis labios
—que lástima— digo haciendo un puchero— pensé que ya tenía al jefe en mis manos.
—uff mi vida, desde luego que me tienes— hubo un silencio y sonreímos por esta situación
—me resulta extraño verte, hablar contigo pero no tocarte ni besarte me parece que...— suspiro—que me entra un poco de agobio...
—yo te he extrañado lo que no puedes imaginar, creo que pasamos mucho tiempo juntos y cuando nos separamos tiende a ser muy agobiante— estoy de acuerdo con sus palabras.
—umm... ¿entonces vienes él 30 no?— ya me siento impaciente porque llegue esa fecha
—si, y seré tuyo— me sonrojo al pensar extensamente en esa oración
—bueno si quieres estar abajo, no me quejo— bromeo pero él se quedó serio ante la idea que le propuse
—pensé que nunca me lo ibas a pedir— ahora quién está serio soy yo— quiero ser tuyo.
—Hitoshi... calla que estás lejos y no quiero excitarme pensado cosas que no hemos hecho, pero que pudimos haber hecho. no me seas tan cabrón— veo su sonrisa y observo como saca su pene y empieza a masturbarse delante de mí.
Tan directo como siempre, y no niego que me encanta.
Muerdo mis labios y hago lo mismo. menuda manera de usar por primera vez el portátil pero si con esto puedo sentirlo más cerca, no dudare en tocarme par que él me vea.
—quiero besarte...— escucho que dice y me masturbo pensando en eso, viéndolo tocarse me resulta muy morboso.
Este hombre me enloquece
—yo quiero que me beses todo, todito— muerdo mi boca evitando gemir.
—no calles tus gemidos por favor, llevo soñando con escucharlos desde que me monte en el avión para venir a este lugar— yo haría cualquier cosa por hacerlo feliz
—ah... — gimo y al mismo tiempo lo escucho a él gemir.
—cuánto extrañaba ese simple sonido de ti, uff... ah... Izuku
—ummm te quiero Hitoshi.. ah.. ah...— y sin poder soportarlo más me vengo manchando todo
—ahhh... ahhh sí... ah...— y él se viene. sin duda ha sido como un bálsamo para mi ansia de verlo.
—te veo borroso— le comentó divertido
—pufff jajajajajajajaja, maldita sea— es increíble como Hitoshi aun estando lejos, busco la forma de hacerme feliz.
Nos limpiamos y seguimos hablando, hasta que tuve el valor de mostrarle mi humilde regalo de navidad. no quería dárselo hasta que no estuviera completo pero...
pero él merece saber que no olvide darle un detalle.
—Hitoshi... escucha esto— otras veces ya he cantado para él. pero esta vez es especial, porque esto lo he escrito yo— espera antes, quiero que sepas que no está terminado, pero te mostraré lo que llevo hecho.
—me tienes intrigado Izuku, suéltalo ya— me pongo de pie y busco mi piano eléctrico— vaya... esto sí que es una sorpresa, no sabía que tocabas el piano
—pues ya lo sabes, no soy un experto pero trato de hacerlo lo mejor que puedo, y estuve dándole vueltas a un buen regalo de navidad para ti, algo que fuera único y que tu pudieras recordarlo y pensar en mi— aclaro mi voz— por eso escribí esto para ti. aún tiene que mejorarse y completarse.
Pongo mis dedos encima del teclado y suelto unas cuantas notas con rapidez para saludar las teclas. cierro los ojos y empiezo a tocar una suave y delicada melodía. para después cantar claramente.
Eres todo lo... que pedía
Pues mi alma vacía
Te esperaba solo a ti...
Eres el amor... que esperaba
Lo único que faltaba
Para ser feliz...
Abro los ojos y veo a Hitoshi con una expresión indescifrable. luego se levanta y se quita de la pantalla y me quedo esperando a que aparezca de nuevo.
Creo que no le gusto, me he pasado...
—Izuku, eso fue hermoso. ¿podrías volver a cantarlo por favor? es que quiero grabarte para tenerlo siempre conmigo— sonrío y lo vuelvo a cantar.
Eres todo lo... que pedía
Pues mi alma vacía
Te esperaba solo a ti...
Eres el amor... que esperaba
Lo único que faltaba
Para ser feliz...
—¿estas llorando?— pregunto al oírlo moquear
—no— dice con una sonrisa en el rostro— yo no lloro, deberías de saberlo.
—ya claro...— le miró, creo que si le gusto, pero para confirmarlo se lo pregunto— ¿te ha gustado?
—me ha encantado, es lo mejor que pudiste haberme dado, gracias Izuku, te comería a besos pero estoy muy lejos, te mando besitos virtuales— sonrió encantado de que le haya gustado mis palabras.
—bueno, cuando la tenga entera te la vuelvo a cantar
—cariño, te mando a hacer un sencillo si la terminas— le miró con los ojos abierto, ¿es enserio? eso seria genial, uno de mis sueños más imposible es ser cantante y él me dice esto con esa seguridad.
¡que fuerte!
—la terminare, ya verás— sonrió emocionado
Si que la terminare.
—Feliz navidad Hitoshi
—Feliz navidad Izuku
ooooooooooooooooooooo
Caminaba de un lado a otro y miraba por la ventana esperando a que se detenga un auto y de ahí se baje mi novio, hoy llega y ya está en camino.
—hijo, ten paciencia que él de un momento a otro aparecerá— mi madre me miraba con una sonrisa en el rostro viendo lo ansioso que estaba— que solo fueron 10 días, tienes que ser más paciente
Volví a asomarme por la ventana y llegó.
Abrí rápidamente la puerta y note que él también salió rápidamente del auto y lo sentí rodearme con sus brazos mientras yo lo abrazaba por el cuello.
Fue un abrazo que sentía se me iba la vida en ello, joder cuánto lo había extrañado.
— hola conejito— si, esto es lo que necesito para vivir. tomo su rostro y estampo mis labios en los suyos, reparto besos erráticos en sus mejillas y luego tomó aire.
—hola cari... — nos miramos con tanto amor, sonreímos y después él me tomó del rostro y nos besamos con más tranquilidad.
—ven, entremos— me suelta un momento y pide al chófer que lleve sus cosas directo a su apartamento.
—joven Hitoshi, ¿que tal su viaje?— mi madre se acercó a saludarle cuando entramos a casa
—bien, todo en orden— nos sentamos en la sala y él nos empieza a contar detalles de lo que estuvo haciendo. y una vez termina mi madre le invita a comer. lo cual acepta encantado.
.
.
.
Cuando la noche cubrió el cielo de la ciudad, le informe a mi madre que me iría con Hitoshi. pero prometimos pasar a por ella mañana cuando cayera la noche para estar cuando pasara el año.
Pero por ahora, no quiero pensar en nada que no sea mi novio.
—nunca lo he hecho en un coche...— suelto de repente
—¿Ah no? ¿y lo de halloween que fue?— me mira de reojo sonriendo travieso por mis palabras
—eso fue una mamadita mutua, yo me refiero al dale que te pego. al folleteo intenso, a tu polla en mi culo. a eso me refiero— he dicho todas esas oraciones juntas y seguro con ellas ya tengo pase para ir directo al infierno.
De forma brusca desvía el trayecto y maneja donde me llevó aquella vez que me enteré de la relación que tenía Ochaco con kacchan.
Detiene el coche y se podía observar toda la ciudad iluminada desde esta altura.
Bajo y me paso hacia atrás esperando ansioso a que él me acompañase.
No había palabras en este momento, Hitoshi entro y acto seguido nos empezamos a besar. con tranquilidad y cariño siento plenamente la pasión crecer en nuestro beso hasta faltarnos el aire.
Paso mis manos por su espalda y sacó su camiseta para poder acariciar suavemente su piel. pasando mis manos por su pectorales, que calentito esta...
vuelve a besarme y siento de nuevo su lengua jugar con la mía.
—te quiero— le confieso y siento como él también me quita la camiseta y me acaricia
—yo también te quiero— dice cayendo hacia atrás y acostándose en el asiento conmigo encima de él, es un poco incomodo estar aquí en este espacio tan cerrado, pero creo que eso es lo que lo hace aún más excitante.
Muevo mis caderas notando claramente su erección en mi trasero.
—ahh... — siento que me toma del cuello y me hace caer para besarme una y otra vez soltando gemidos en el proceso.
—Izuku...— me mira intensamente y me alejo para quitarme el chándal, los zapatos y dejarlo en el asiento de adelante.
Él también se desnuda, sin dejarlo pensar mucho me siento encima de él y tomo su miembro para dirigirlo a mi entrada y realizar el acto.
—aun no te he preparaaaa...do ah...— le miró con una sonrisa pícara cuando nota que ya estaba dentro y que había entrado con una facilidad sorprendente
—me prepare antes de salir, incluso puse una descarga de lubricante — confesé empezando a moverme sin esperar más — ahh... si... ah...
—joder conejito me vuelves loco— me toma de las caderas— pensar que eres tan travieso y ansioso por mi me calienta como no tienes idea.
—ahh.. ah..— yo no paro de gemir, no le contesto nada pues estoy demasiado concentrado en seguir con el ritmo y sentir todo el placer que me puede dar su cuerpo, y todo lo que le puedo ofrecer yo— ¡UMM!— me sorprendo cuando su mano toma mi pene y empieza a masturbarlo lentamente de arriba a abajo.
—¿te gusta?— pregunta empujando sus caderas provocando picos de placer inexplicables por todo mi cuerpo.
Delicioso
Magnífico
—si... se siente increíble...— no paro de moverme, esta vez con más fuerza y velocidad logrando escuchar el choque de nuestros cuerpos. me sostengo de los asientos y no paro de moverme
—ufff... ¡AHH.. JODER ME ESTAS MATANDO!— dice moviendo sus caderas también con fuerza.
—¡UMMM ... SI...!— bajo el ritmo y hago círculos de forma sensual, mientras muerdo mis labios. estoy perdido en él placer, no se desde hace cuánto tengo los ojos cerrados ni porque estoy tan cachondo.
—uff... mírame...—obedezco y siento que recoge con su pulgar un hilo de saliva que caía de mi boca— estas muy sensual Izuku, ¿tanto me has extrañado?
—mucho mucho...— contestó haciendo un puchero y él se incorpora para besarme con desespero
—yo también— lo empujo de nuevo, y me pongo de cunclillas sobre él para hacer una penetración más poderosa— ummm umm— veo que muerde con fuerza sus labios —espera... déjame me acomodo— cuando me doy cuenta estoy acostado y él sentado— usa tus piernas y tus manos para moverte— veo como abre sus piernas rodeándome con ellas.
Siento la puerta cuando alzo mis manos, con esto podre empujarme. pero ¿como me impulsó con mi piernas?
—yo te tengo esta pierna. y usa el asiento para la otra— me mira moviendo mis piernas con cuidado— es más ambas pueden quedar arriba, está aquí y la otra aca— pone mis piernas, una sostenida del asiento del conductor para poder empujarme, y la otra del cabezal del asiento de atrás.
Efectivamente podía moverme perfectamente de esta manera.
—¡AHH...!—cuando empecé a moverme ambos gemimos por la poderosa posición , primero lento para comprobar que estábamos bien conectados, y luego volví a mi ritmo.
—Izuku... Izuku— siento que me acaricia los huevos. y luego toma mi pene y empieza de nuevo a darme placer— ahh... ah...
—me encanta...— arqueo la espalda del placer moviéndome con más fuerza.
—ah... joder no puedo más— se acomoda de nuevo alzándose un poco y en el proceso levantando mi cadera y dejándose caer.
—¡AHHH... DAME... DAME!— me estremezco al sentirlo tan increíblemente dentro, él placer es demasiado— ¡AHHHHHHH!, ¡ME VENGO!, ¡AHHHHH!.
—¡UFFF JODER AHHH! AHHHH!— y el también termina dentro de mi.
Increíble.
Fantástico.
— desde luego... has estado inigualable— dice saliendo de mi y acomodándose.
—te extrañe...— me siento y lo abrazo, él me corresponde inmediatamente
—yo también.
oooooooooooooooooooooooo
Reíamos y hablábamos de todo en la cena, esperando a que el año terminará. mi madre malvada le contaba cosas a Hitoshi de mi que me avergonzaban
—sí, y mi niño no sabía que tenía una puntería importante y le dio por jugar con la cauchera y de primeras apuntó a un pajarito— hay dios mio ya empezó otra vez con esa historia.
—¡mama me sentí muy mal por él pajarito!— Hitoshi sonreía divertido de lo abochornado que estaba
—luego entró llorando a casa con el pajarito en las manos, y gritando que era un ser horrible que le había quitado la vida al pajarito, pobre no paraba de llorar— siento mis mejillas arder y no puedo ni siquiera ver a Hitoshi por esta historia.
¡qué vergüenza!
—¿y tú qué hiciste?— preguntó Hitoshi bebiendo elegantemente vino de su copa, y super concentrado en la historia
—querido, no se de donde saqué las fuerzas para no reírme en el momento. porque yo como madre en ese momento tenía que hacer sentir bien a mi hijo y que su cargo de conciencia fuera nulo. desde luego aquello no fue un chiste y era la primera vez que Izuku era consciente de lo que significaba la muerte. así que nos pusimos a orar y le hicimos un entierro al pajarito. él pidió perdón y dijo que nunca más volvería a jugar con esa cauchera— escondía mi rostro entre mis manos totalmente avergonzado— luego cuando estuve sola me reí como si me hicieran cosquillas.
—jajajajajajajaja— ambos empezaron a reír y a mi no me hacía mucha gracia, pero bueno.
La cena terminó y esperamos juntos a que fuera la hora.
—¿y el padre de Izuku?— preguntó de repente Hitoshi sin poder evitarlo. provocando un silencio incomodo entre mi madre y yo— lo siento...
—no cariño, lo que pasa es que él se fue a comprar tabaco y nunca más volvió— dijo simplemente mi madre y allí murió él tema.
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El año pasó y yo abrace fuertemente a mi madre, luego mire a Hitoshi y lo abrace.
—Feliz año suegra— dice él dándole un besito en la mejilla
—Feliz año querido— sonreímos y después de eso mi madre se fue a casa a descansar, uno de los chóferes de Hitoshi la llevo.
Y yo me quede con el.
—Hitoshi...— le miró con un sentimiento que no puedo ya controlar— gracias por estos maravillosos meses.
—gracias a ti por llegar a mi vida conejito...— y nos abrazamos fuertemente.
No se que tan bueno sea estar tan unido a su persona, pero no quiero contenerme,
Estoy enamorado y quiero disfrutarlo al máximo. y demostrarlo tal cual es.
Espero estar mucho tiempo con él.
Continuara
2 CAPÍTULOS PARA EL FINAL
