La vuelta a clases fue una completa locura, pero como eran los últimos 2 meses de estudio, se pasó relativamente rápido.
Hitoshi y yo como siempre, ambos caminando hacia la misma dirección en la vida. incluso hicimos planes para el día de graduarnos. prometió llevarme de tour por el mundo y mostrarme todas las cosas que tenía regadas por todas partes. sus colecciones, sus propiedades y tierras...
Hitoshi era increíblemente poderoso. tanto que me intimida.
Supongo que ese viaje es para tomarnos un descanso antes de enfrentar la realidad.
Pero si esa realidad era a su lado, sería maravilloso para mi empezar nuestra vida juntos. viviendo yo con él, trabajando aunque se enojara, pero queriéndonos igual.
Y ya faltaba poco, 2 semanas terminar todo lo relacionado al instituto.
—Aun no puedo creer que haya pasado tan rápido el tiempo— le comento al dejarnos de besar, se nos hizo costumbre estar unos minutos atrás de su coche antes de empezar las clases.
—Es por estar juntos, cuando lo pasas tan bien el tiempo va muy rápido
—¿pero meses? ya en nada son vacaciones de verano y será nuestro cumple. por fin tendré 18 años— lo digo porque ambos cumplimos el mismo mes.
—para esas alturas estaremos al otro lado del mundo celebrando en un penthouse. haciéndote mío una y otra vez— me sonrojo al pensar en eso— oye mira, ¿que te parece este coche? sale este verano
Me muestra de su teléfono un automóvil deportivo de color verde, me gusta mucho.
—es precioso— sonrió tomando su teléfono y observando los detalles
—lo se, pues lo comprare— me mira acariciando mi mejilla— vamos que ya empiezan las clases.
—¿un último beso?— me tomó del cuello para jalarme hacia él y darme un delicado beso— ummm... quiero estar así todo el día— susurro mientras acaricio sus mejillas con mis manos
—eso estaría bien, pero debemos estudiar— besa mi nariz y sale del coche
.
.
.
Tal cual entre al salón, llegó el profesor del grupo y nos pusieron un proyecto final en parejas y me ha tocado con kacchan. ambos tratamos de pedir un cambio de pareja, pero fue imposible, así que nos tocó trabajar juntos por las malas.
El trabajo era la cosa más simple del mundo, teníamos que crear una empresa que funcionara perfectamente bien, donde va a ir y cómo afronta las situaciones económicas.
Y como era en parejas, debíamos sacar tiempo para completarlo en casa, así que en una simple conversación quedamos hoy en su casa.
.
.
.
En el descanso subí a la azotea y Hitoshi ya estaba esperándome. comimos algo tranquilamente mientras buscaba cómo afrontar el tema de kacchan.
—Hitoshi...— me observa terminando de beber su refresco— tengo que decirte una cosa.
—¿dime?— no sabía cómo decirle que me tocaba hacer esto con kacchan, no quiero que se sienta inseguro.
—me han puesto ya él proyecto final— digo un poco cansado de pensar en que decirle, así que decidi ser directo— es en parejas y me ha tocado con kacchan... digo Bakugo— ya empecé bien, que belleza
—ya veo, y ¿piensas que me voy a enfadar por eso?— me mira fijamente tratando de leer mis pensamientos.
—no, espero que no ¿confías en mi verdad?— me sentía increíblemente incómodo, realmente sentí que él no confiaba en mi.
—¿tu aun sientes algo por él?— esa respuesta era obvia
—no siento nada por Bakugo— conteste apartando la mirada de la suya— me humillo, me lastimo, me hizo sentir como una mierda y quise morir a raíz de eso— dije con rencor— pudo haberme rechazado de forma amable, pudo haber sido tan diferente...— pudo serlo.
¿kacchan y yo como pareja? si me hubiera aceptado él estaría ocupando este lugar y todo hubiera sido con él.
Solo pensar en lo que pudo ser me molesta de mí mismo. porque kacchan no merece ni que lo piense.
—entonces no tengo porque sentirme intranquilo— suspire relajado tratando de sacar esa sensación en mi
—bien, pues hoy iré a su casa a empezar— dije esperando alguna reacción de su parte
—me parece bien, cuando acabes me dejas un mensaje y así sabré que estarás bien
—¿podemos hacer algo hoy?, ¿después puedo ir a tu casa?— le preguntó de forma insinuante y él me mira
—si bebe, llámame cuando salgas y paso a buscarte
.
.
.
Esto era realmente raro, estábamos en silencio escribiendo las características que tendría la empresa y los planes.
—¿quieres tomar algo?— le miró de reojo y niego, solo quiero acabar esto rápido e irme con mi novio.
—joder, ¿donde esta mi teléfono?— busco en mis bolsillos y no encuentro el móvil, quería ver la hora y saber si Hitoshi me había escrito algo
—mira aquí esta, se te callo— me lo entrega kacchan y me quedó mirando el teléfono, para después tomarlo.
No recuerdo que se me haya caído, suelo ser torpe por lo que no presto mucha atención.
Me siento tan incómodo, él me está mirando mucho y ya empezó a picarme hasta la cabeza.
—bueno Bakugo creo que por hoy es suficiente— digo ya al punto de no poder más.
—¿que paso con el kacchan?— me quedo mirándolo y cuando me doy cuenta él se lanza sobre mí y sentí sus labios en mi boca, cerré por inercia los ojos aceptando su beso. y ambos caímos al suelo del impulso que él usó para besarme
Kacchan encima de mi.
Fue corto y sencillo, cuando terminó abrí los ojos y lo mire.
Kacchan me había besado.
Me incorporo empujándolo suavemente y lo miro.
El sonido de mi mano estrellarse en su mejilla sonó en todo el lugar.
—¿por qué lo has hecho? esto es poco comparado a lo que me hiciste tú cuando yo intente besarte en mi confesión— le digo molesto — pero igualmente gracias Bakugo— le miró con seriedad — muchas gracias...
.
.
.
Salí llorando de la casa de Bakugo. le he dicho unas cuantas verdades a la cara, y al final terminamos peleando a golpes. si no fuera porque ochaco llegó y nos separó, nos matamos seguro.
Con el sabor de sangre en la boca y él corazón en la mano tomó mi teléfono y llamo a mi novio, lo necesitaba... lo necesitaba.
—vamos mi amor, vamos contesta por favor...—no se porque, pero Hitoshi no me contesta el teléfono, no me recibe las llamadas. no se que ha pasado pero estoy angustiado. y no puedo parar de llorar.
Tengo un mal presentimiento, solo quiero verlo y decirle lo mucho que lo amo. así que con suerte más tarde pasara por mi a casa, o nos veremos este fin de semana.
Por lo que a paso rápido camine a mi casa para esperarlo ahí.
—¡HIJO! ¿¡QUE TE PASO!?— gritó mi madre al verme, se angustio mucho cuando llegue con la ceja y él labio roto a casa, y seguramente un ojo morado.
—estoy bien — trato de tranquilizarla— ¿Hitoshi no ha venido?
—no... ¿pero hijo qué te pasó?— le conté por encima que Bakugo me dio un beso y a raíz de unas cuantas palabras que le dije nos empezamos a dar de a golpes— ¡ESE ATREVIDO! ¿¡COMO SE ATREVE!?
—¡LO SE!— grito enfadado— ¡LO SE JODER!— miro mis manos, ya tengo mis nudillos hinchados.
—bien, déjame te curo para cuando pase Hitoshi a por ti— y así nos ponemos a eso, esta cara es imposible de ocultar por lo que seguramente mi novio iba a tener un enfrentamiento con Bakugo a raíz de esto.
—vamos amor... contesta...— trato de nuevo de llamarlo pero fue imposible dar con él— ¡MIERDA MIERDA JODER MIERDA!— me molesto por mi suerte.
Primero sentí rabia pero entendí que seguramente le habrá surgido algo importante del trabajo. y luego me sentí triste por que ya eran las 23 horas y él no me ha devuelto la llamada.
Ni él sábado
Ni él domingo
Seguro tuvo algún inconveniente, espero verlo mañana en el instituto.
Continuara
