CAPÍTULO 3
Tomoyo me mira con asombro mientras le explico mi día después de que me dejó en la plaza, le cuento el trato al que llegué con Shaoran o más bien lo que él ofreció, esa parte aún sigo sin creérmela, que me ayude sin cobrar por sus servicios, siento que es una pérdida de tiempo para él, ¿qué explicación dará en su trabajo?
Trato de no pensar mucho en eso, es mejor concentrarme en lo importante y eso son mis estudios, estoy por terminar la universidad y deseo con todo el corazón lograrlo por medio de mi promedio, razón por la que cada día me he esforzado, además de que quiero sorprender a mis padres.
El profesor Terada se me acerca luego de que su clase finaliza, siento un poco de nervios, pero si ya estoy haciendo cambios en mi vida, tal vez la oportunidad que me está ofreciendo sea bueno, no sé si sea buena para estar frente a cámaras, al menos podré decir que lo intenté, aunque más adelante me pase a la parte que más me gusta, la cual es escribir.
–Verás que te irá de maravilla, haré unas llamadas, y diré que he conseguido a la presentadora eventual –lo miro en completa confusión– sabía que ibas a aceptar, por lo que aposté por ti y pedí que no buscaran –me explica muy sonriente– harás un excelente trabajo, Kinomoto.
Siento mis mejillas enrojecer, el profesor Terada siempre me ha apoyado en todo, es como un segundo padre para mí, siempre trata de darme mi lugar y no parecer tan invisible en las clases.
–Gracias por la confianza, espero no dejarlo mal –digo con total sinceridad–
–Deberías de confiar más en ti, hasta mañana Kinomoto.
Voy a mi siguiente clase, si logro acomodar la universidad, con el trabajo y esta oportunidad que me está dando el profesor, sé que podré hacerme paso, aunque, lo que me preocupa en estos momentos, es que ahora tendré que buscar la manera de salirme del trato con Shaoran, fue muy lindo al ofrecerse a ayudarme, pero no es una prioridad, no ahora.
La clase de edición de fotografía es una de mis favoritas, como es nuestro último semestre, la profesora ha pedido como proyecto final elaborar una revista, la cual estaremos revisando en conjunto con dos profesores más, es un proyecto para tres materias, por lo que es importante que todo salga bien, la parte buena es que es un trabajo de tres, trabajaré con Tomoyo y el pesado de Oliver Laurent, es hermano de James, solo que a él nada más lo trato en la universidad, no es muy común que vaya para la cafetería.
–Tendremos que avanzar lo más que se pueda en las clases, así no te perjudicaremos con el trabajo –comenta Tomoyo–
–¿Estás de broma? Kinomoto debe de buscar la manera de organizarse, que tenga que trabajar no es ni mi problema ni el tuyo Daidouji.
Ambos se enfrascan en una pelea por mi culpa, me siento empequeñecer en estos momentos, tal vez pueda hablar con los profesores y conseguir hacer este trabajo por mi cuenta, así Tomoyo y Oliver no tendrían que discutir por mi causa y además yo podría manejar mis tiempos.
–Tommy, basta –me pongo en medio de ellos, necesito que me presten atención–
–Kitty quiere la palabra –comenta Oliver burlón– habla si es que esta vez no te come la lengua el gato.
–¡Eres un odioso Laurent! Por qué no mejor te largas, hablaremos con la profesora para que tú hagas el trabajo solo –espeta Tomoyo, creo que no he logrado captar por completo la atención–
–¡Quieren escucharme! –elevo tanto la voz que todos en la clase voltean a verme, demasiada atención he conseguido, me siento avergonzada– Tommy, aprecio lo que quieres hacer, pero no por mi culpa se atrasarán, tal vez Oliver tenga razón, yo pediré a la profesora trabajar sola, tú y él podrán arreglárselas –explico–
–Tampoco es para tanto Kitty, tan solo es cuestión que te organices y podamos trabajar en el proyecto después de clases –comenta serio–
–Sakura, no, podremos los tres, el pesado de Oliver tendrá que acoplarse con nosotras o mejor que él busque cómo hacerlo –ambos se retan con la mirada, estos parecen perros y gatos–
–En primera, deja de llamarme Kitty… –trato de mirar a Oliver, aunque fallo en el intento, esto de tener contacto visual me cuesta, estoy por proseguir cuando él se me adelanta–
–Así te dice James y no te quejas –pellizca una de mis mejillas, Tomoyo tiene razón, es un odioso–
La profesora llama nuestra atención, nos pregunta si tenemos alguna duda en cuanto al proyecto, Oliver se nos adelanta y le dice que todo marcha bien, ni siquiera me da el tiempo para poder pedir que me deje sola en esto, a veces no lo entiendo, se la pasa molestándome por todo y ahora resulta que siempre si quiere que hagamos los tres el trabajo, siempre he creído que lo hace para llamar la atención de Tomoyo.
Una vez que la profesora nos deja a solas, los tres comenzamos a dar ideas acerca de lo que queremos que trate la revista, lo cual es demasiado complicado, teniendo en cuenta que somos completamente diferentes, tendremos que encontrar la manera de poner todo en una balanza para que no nos perdamos en el desarrollo de esto.
–El domingo es mi día libre, podemos vernos y concretar las ideas –comento a ambos– claro, si les parece.
–Según sé, tú día libre es mañana –miro a Oliver sorprendida, desde cuándo sabe mis horarios–
No me tomo la molestia de explicarle, además, no tengo por qué hacerlo, que se conforme con saber que estoy poniendo de mi parte para que este proyecto salga adelante, no quiero tener problemas con él y tampoco quiero perjudicar a Tomoyo.
Me despido de Tomoyo, ignorando por completo a Oliver, es hora de irme para llegar a tiempo a la cafetería, si estuviese en Tomoeda usaría mis patines, pero en Tokio no me puedo dar ese lujo, el tráfico es tremendo y tropezaría con todos en el camino, es mejor no tentar mi suerte.
No recuerdo en qué momento me quedé dormida, me quedé hasta tarde para poder terminar algunos pendientes de la universidad y así tener tiempo para la reunión que tengo con Shaoran ya que no puedo decir que sea una cita, además de poder ir a trabajar tranquilamente.
Mi móvil comienza a sonar, el nombre de Shaoran aparece en pantalla, he estado pensando en la mejor manera de explicarle que no podré con el trato, no tendré tiempo, este último semestre necesito poner todo de mí.
–¿Hola? –respondo mientras me tallo los ojos–
–Te estoy esperando, ponte algo cómodo, caminaremos por horas.
Ojalá no hubiese respondido, no tengo ganas de caminar, quiero permanecer en cama todo el día, además; tengo pendiente mi maratón de películas románticas con helado.
–Tendrás que esperarme, todavía no estoy lista –aprieto mi móvil con mi hombro para poder mantener la comunicación mientras sopeso mis opciones de ropa–
–¿Por qué no me dejas subir? así conoceré muy bien tu terreno y sabré cómo trabajar contigo
¿Dejarlo subir? Miro con pánico mi departamento, está todo desordenado, no creo que sea el momento para dejarlo pasar, trato de aclararme la garganta.
–No, espérame, no tardo –saco unos leggins negros, una blusa de tiras rosa y una sudadera del mismo tono, lo tiro todo en la cama, escucho una risa al otro lado del teléfono–
–Necesito conocer tu closet, ¿cómo quieres que te ayude si no me dejas pasar? –suena demasiado profesional–
–De acuerdo, mi departamento está en el cuarto piso al fondo del pasillo…
No le digo el número porque no tiene, este edificio es tan antiguo que tengo miedo que en algún momento colapsen los techos y quede enterrada con mi pobre gato, me apresuro a recoger un poco de mi tiradero, tengo un par de minutos antes de que llegue, ya que no tiene elevador este lugar, Shaoran tendrá que subir por las escaleras.
El toque de la puerta me sobresalta, mi tiempo ha terminado ¡y yo sigo en pijama! No puedo dejar que me vea de este modo.
–¡Voy!
Me quito el pequeño vestido que me sirve para dormir, me coloco rápido lo que he sacado con anterioridad para vestirme, guardo mi pijama debajo de las sábanas y corro a abrirle, estoy agitada por la carrera que he hecho o tal vez por el susto de que me atrape con la pijama puesta.
–Que bueno que estás animada, porque hoy tendremos mucho que hacer –comenta Shaoran apenas entra a mi pequeño espacio–
Spi aparece frente a él, camina entre mis piernas, quiere un poco de atención y tal vez comida, lo tomo entre mis brazos y dejo que Shaoran se ponga cómodo mientras a tiendo a mi minino.
–¿Vives tú sola?
–Sí –respondo mientras me ocupo de Spi, lo dejo en el piso para que coma y me aseguro de que su arenero esté limpio, o mínimo decente, regresando del trabajo me ocuparé de cambiarlo–
–¿Esta es tú ropa? –lo sorprendo observando mi closet, no tiene la gran cosa, no soy adicta a las compras y suelo vestir lo más cómoda que puedo, sin pedir permiso comienza a revisar mis cajones, lo detengo antes de que llegue a la ropa interior, ¡¿quién se ha creído?!–
–Mi ropa es todo lo que estás viendo –intercepto su paso hasta mis cajones– quieres dejar de revisar, me estás incomodando.
–Lo siento, Sakura mírame cuando me hables, es muy grosero que no lo hagas –me reprocha–
Intento hacer lo que pide, intento mirarlo, pero siento demasiada vergüenza, es un terrible error haberlo dejado entrar.
–Lo siento, no se me da mucho mantener contacto visual con los hombres –hago una mueca leve, una de sus manos sujeta mi mentón y hace que nuestras miradas se conecten, pestañeo varias veces–
–Tienes unos ojos muy lindos, tal vez unos lentes de contacto te vengan bien –contengo la respiración, miro a todas partes de su perfecto rostro con tal de no verlo a los ojos–
–Shaoran, esto no va a funcionar –me aparto de él, no puedo seguir conteniendo la respiración y su cercanía me pone nerviosa– Estoy complicada con la universidad, el trabajo y no tendré nada de tiempo, es mejor que esto termine aquí –hablo rápido antes de que me acobarde–
–¿Terminar? Sakura, estamos iniciando, anda vamos que tenemos un día organizado.
¿A caso no sabe aceptar un no? ¿O yo no me expliqué? Me está esperando con la puerta del departamento abierta, miro mi cama, quiero permanecer allí, luego lo miro a él por una milésima de segundo, será una completa pérdida de tiempo, en fin, no tengo nada mejor que hacer en las mañanas, ya buscaré la manera de convencerlo de que no podré ayudarlo ni él a mí.
Caminamos en completo silencio hasta su auto, como el día en el que me trajo, me abre la puerta y ayuda a subir, en esta ocasión deja que la radio amenice el ambiente, no tengo tema de conversación, apenas y lo conozco, esto es una completa locura.
–¿Por qué llamaste? –su pregunta me hace salir de mis pensamientos–
–¿De qué hablas? –se detiene en un semáforo en rojo, ojalá no se demore en cambiar–
–¿Por qué llamaste a Xiwang? –porque estaba ebria, tuve un pésimo día y supongo que no pensé en lo que hacía, ¿le respondo así? –
–Supongo que por lo que ofrecen, soy un completo cero a la izquierda –aunque me cueste admitirlo es la verdad– Creí que enviarían a una señora o una chica para esto –trato de redirigir la conversación–
–No eres ningún cero a la izquierda ¿quién te ha hecho pensar eso?
El semáforo cambia de color y él no avanza, el claxon de otros automovilistas resuena, aunque a Shaoran no parece importarle en lo más mínimo.
–Shaoran, avanza.
–No me has respondido –juego con mi coleta, ¿debería de confiar en él? ¿acaso no se dará cuenta del desastre que soy? –
–No quiero hablar de eso –miro a través de las ventanas– ¿a dónde vamos?
No me responde, mi estómago protesta, no he comido nada, debería decirle que se detenga para comprar algo en algún puestecito de comida, debería, pero no lo hago.
El auto se detiene en el estacionamiento de la plaza comercial, esta vez no espero a que me abra la puerta, simplemente la abro y bajo, siento que yo misma he abierto una pequeña brecha al no querer responderle.
–Vamos a desayunar, y me platicarás un poco tus gustos, necesito conocerte, luego iremos de compras, tu ropa es por lo menos dos tallas más grande de lo que debería de ser –me explica mientras avanzamos–
–Shaoran, no puedo gastar en ropa, además, ya te dije que no tendré tiempo para esto –dejo de avanzar, no puedo hacer su voluntad–
–¿Quién ha dicho que tú pagarás? Creo haber hecho un trato contigo –de nuevo su mano en mi mentón, ¿por qué tendrá la manía de hacer eso? – Yo pagaré todo, tú solo tendrás que poner de tu parte.
–¡No, ni hablar! En ese momento no hablaste nada de pagar, esto se termina aquí. –digo con la poca determinación que consigo en el momento–
–¡Sakura!
Lo escucho gritar mi nombre, no me interesa, no quiero hacer esto, bueno, si quiero, pero no así, no quiero que me regale nada, además, está el hecho de que no tendré tiempo, tengo prioridades y este cambio no es uno de ellos.
No puedo continuar avanzando, una mano me sujeta del brazo e impide que lo haga, todo el que pasa junto a nosotros nos observa, ¿no tendrán otra cosa que mirar? Trato de apartarlo, no quiero seguir con esto.
–Me quieres soltar, por favor –miro todo menos a él–
–No, si lo hago te irás, creí que habíamos hecho un trato –su tono de voz es conciliador–
–Jamás hablaste de que pagarías o que yo debía pagar algo –respondo a la defensiva–
–Es más que obvio, Sakura, te dije que no tendrías que pagar nada, lo único que harás es ayudarme dentro de dos meses… –explica tan tranquilo–
–¿Qué reportarás en tú trabajo? ¿Cómo justificarás el tiempo que pasas conmigo? ¡Esto es una completa locura! –siento que un ataque de nervios se me avecina–
–¿Eso es lo que te preocupa? Yo sé cómo manejar mi tiempo, llevo algo llamado agenda, deberías usarla –comenta con sorna–
–La uso, pero eso no justificará lo que haces, te podrían despedir –el piso se torna interesante, me odio por no poder mantener la mirada–
–Nadie me despedirá, confía en mí, yo te ayudo, tú me ayudas, todos felices…
Al fin me suelta, podría correr en estos momentos, sin embargo, permanezco aquí, debo tomar una decisión, dejar que él me ayude o tal vez retirarme y dejar pasar esto, creo que ya se mi respuesta.
Me armo de valor, un valor del cual carezco, necesito que en esta ocasión me tome enserio, que acepte mi negativa, sí, me pienso negar a su ayuda, por más amable que se muestre, no puedo aceptarla, no sería apropiado.
–Lo siento, no puedo –comienzo a hablar, rogando a todos los cielos que mi voz no me falle– tal vez en otro momento, ahora no, no quiero meterte en problemas y…
No me deja continuar, uno de sus dedos para en mis labios, ese simple gesto hace que lo mire por unos segundos, ¿y este quién se cree?
–Puedes, pero no quieres, si esa es tú decisión, de acuerdo yo la acepto, si cambias de opinión ya tienes el número al que contactaste, te asignarán a un nuevo asesor, fue un gusto conocerte, Sakura.
¿Por qué si estoy haciendo lo correcto no me siento bien? Antes de seguirle dando vueltas a al asunto, me doy la vuelta, ya aceptó que no quiero que me ayude, ahora debo seguir adelante.
Un paso, dos pasos, tres pasos, me detengo antes de dar el cuarto paso, si de por sí me creo un cero a la izquierda, ahora me siento mucho menos que eso, claro que si fuese posible. Me estaba ofreciendo una grandiosa oportunidad y la rechacé, me acomodo los lentes y creo que no debí de hacerlo, veo a Eriol aparecerse con Akane, ambos sonrientes, yo debería estar en el lugar de ella, ¿por qué la eligió a ella y no a mí? ¿Qué tiene ella que yo no?
Me doy la vuelta, Shaoran sigue a una distancia prudente de mí, ¿esperaba que me retractara? Miro hacia un lado, no puedo mirarlo, si lo necesito, si deseo que Eriol se fije en mí, tengo que aceptar su ayuda, no me queda de otra, deseo con todas mis fuerzas que el amor llegue a mí.
Acorto la poca distancia que tenemos, prácticamente lo estoy usando, pero él se ha ofrecido, y después de todo, no me vendría mal su ayuda.
–Si quiero que me ayudes –digo atropelladamente– por favor…
Silencio, no dice nada, solo se escucha el bullicio de las personas que pasan a nuestro lado, ¿por qué no habla? No se ha marchado, lo sé porque veo sus zapatos, me obligo a alzar la mirada, tiene una sonrisa en su rostro, ¿le hace feliz mi decisión?
–Entonces comencemos, tienes mucho que aprender…
ALOOOO CERECITOS!
PUES AQUÍ TIENEN EL TERCER CAPÍTULO, AVANZAMOS LENTO PERO SEGURO, HE TENIDO CIERTOS CONFLICTOS INTERNOS PARA PODER CONTINUARLO, YA ESTÁ BASTANTE AVANZADO, SIN EMBARGO, NO ME CONVENCE NADA DE LO QUE HE ESCRITO, Y POR ESTAR HACIENDO MODIFICACIONES ES POR LO QUE LES HAGO ESPERAR DEMASIADO CON LOS CAPÍTULOS... EN FIN...
SAKURA YA TIENE OTRA INTERACCIÓN CON SHAORAN, CON TRES CAPÍTULOS LEÍDOS ¿CON QUIÉN CREEN QUE SE QUEDE SAKURA? ¿SHAORAN O ERIOL?
ESPERO SUS COMENTARIOS, LOS CUALES AGRADEZCO MIL TODOS Y CADA UNO, YA SABEN QUE ES LO QUE MOTIVA A UNO A SEGUIR ESCRIBIENDO :D
SI QUIEREN SABER SOBRE LOS AVANCES Y FECHAS DE ACTUALIZACIÓN, LES INVITO A SEGUIR LA PÁGINA DE FB "SAKURA Y SHAORAN: PASE LO QUE PASE TODO ESTARÁ BIEN" :D
LES MANDO UN BESO Y HASTA LA SIGUIENTE ACTUALIZACIÓN.
