CAPÍTULO 5

Después de un incómodo silencio llegamos a mi departamento, ya es media noche, tengo sueño, hoy ha sido un día demasiado largo, lo único que quiero es meterme a la cama y dormir hasta perderme en mis sueños, en donde si puedo conseguir el amor de Eriol.

–Descansa, te veo mañana…

–Ya te dije que mañana no puedo, será hasta el sábado –le recuerdo–

–No creo que estés todo el día haciendo tarea, podemos vernos para comer y empezar con tu manera de expresarte…

¡Vaya que este hombre es pesado! Definitivamente trabajaré con él para que acepte mis negativas, no puede salirse con la suya.

–Habíamos quedado en algo, nos veremos hasta el sábado –digo completamente seria–

–Eso ya lo veremos… descansa.

Dejo los ojos en blanco, es demasiado complicado, debe de ser la edad, ¿cuántos años tendrá? Tal vez en la próxima salida lo averigüe.

Duermo unas cuantas horas antes de que mi alarma suene, por alguna extraña razón mi sueño no giró entorno a Eriol, en su lugar apareció Shaoran ¡qué me está pasando! No debería de estar soñando con él, apenas despierto, me quedo mirando fijamente el techo.

"Soñé con él porque ayer pasamos mucho tiempo juntos" pienso para justificar aquello, mientras recuerdo el sueño.

Son las siete de la mañana, sé que es domingo, pero tengo que verme con Tomoyo y Oliver para avanzar con el trabajo, me estiro un poco, Spi se levanta cuando siente mi movimiento, es todo un amor, por eso lo adoro.

Aprovecho las horas que tengo libre para limpiar su arenero, al pobre lo tengo desatendido, una vez termino de atenderlo, me miro en el espejo, ¿debería de atarme el cabello? Es lo más práctico para arreglármelo, miro mi closet, ¿debería de usar lo nuevo? Solo iré a hacer tarea, no creo que haga falta usarlo.

Me debato por mucho tiempo lo que debería de hacer, agarro uno de mis jeans desgastados y una de las blusas nuevas, una de color verde que me queda como una segunda piel, está demasiado entallada, no se ve tan mal junto, me cepillo el cabello, encuentro unos pequeños broches y me los coloco en un lado, ¿qué pensaría Shaoran de cómo ando vestida? ¿Le agradará?

Agarro mi móvil y sin pensarlo mucho me tomo una foto y se la envío, se supone que está para ayudarme, y si insistió en que debo de cambiar mi manera de vestir, pues debería de asesorarme bien en todo ¿no?

Yo – 08:06 "¿Qué tal me veo?"

Es temprano, de seguro él continúa durmiendo, dejo mi móvil en un lado y me dispongo a prepararme algo para desayunar y ver un poco las noticias, mi móvil suena, pero es un mensaje de Tomoyo, creó un grupo para que los tres tengamos contacto, lo único malo, es que ahora el pesado de Oliver ya tiene mi número.

Tomoyo – 08:09 "Entonces quedamos en mi casa, a las 10 am."

Oliver – 08:10 "Procura ser puntual, Sakura."

Yo – 08:10 "Nos vemos en tu casa Tommy."

Para qué ponerme a pelear con ese pesado, dejo de nuevo mi móvil en un lado y termino de desayunar, mi móvil continúa sonando, ni siquiera me tomo la molestia de ver, de seguro Tomoyo y Oliver están peleando, le abro a Spi la puerta del balcón y salgo con él un momento, el departamento de Eriol se ve vacío.

Ni siquiera puedo espiar a gusto, alguien llama a la puerta y tengo que dejar mi trabajo de mirona para otro día, llamo a Spi y me aseguro de cerrar la ventana, abro la puerta y vaya sorpresa que me llevo.

–¿Qué haces aquí? –lo miro confundida–

–Me enviaste un mensaje, así que vine a verte en persona –explica– no está nada mal, si sabes arreglarte después de todo.

–Shaoran, era para que respondieras el mensaje, no para que vengas.

No le importan mis protestas, el muy confianzudo pasa a mi departamento.

–Te quería ver en persona, además, quedamos en comer juntos…

–¿Qué? Eso no es verdad, te dije que haré tarea, Shaoran si te portarás así de pesado mejor aquí paramos, no siempre haré lo que digas –me cruzo de brazos–

–Vaya, me estás mirando a los ojos, hemos avanzado mucho –comenta– no puedes negar que soy un cambio positivo en tu vida, te dije que en el primer momento te darías cuenta de los cambios.

–Como digas, adiós Shaoran, se me hará tarde –le señalo la puerta para que salga–

–Te llevo.

–¿No sabes aceptar una negativa? –en su rostro se dibuja una media sonrisa, evito mirarlo, me está poniendo nerviosa–

–Vamos, se te hará tarde…

Respiro hondo, me despido de Spi y lo sigo, no me la pasaré peleando con él, ya encontraré la manera de enseñarle a aceptar un "no"

–Buenos días señorita Kinomoto –saluda el portero del edificio–

–Buenos días Seung, nos vemos más tarde.

Sigo a Shaoran hasta la salida, no ha dicho nada, está con su móvil, de seguro tiene trabajo real que hacer, no entiendo para qué viene conmigo.

–Wow, ¿Sakura? ¿Qué te hiciste?

Dejo de divagar al escuchar la voz del dueño de mis sueños, me giro para ver a Eriol acercándose a mí, no es la primera vez que lo hace, siempre se ha portado amable conmigo, pero esta vez me mira diferente.

Mi voz no coopera, simplemente me le quedo mirando, creo que parezco una tonta moviendo la boca sin emitir palabra, de nada sirve mi cambio de apariencia sino puedo hablar con él, me aclaro la garganta con la esperanza de que así pueda hablar un poco.

–H.. hola –le sonrío apenada–

–Te ves muy guapa, ¿necesitas que te lleve a algún lado?...

–-E… Y… yo… –¡qué difícil es hablar con él! –

–Mi amor, ¿nos vamos?

De repente, un brazo me sujeta de la cintura, tengo a Shaoran a mi lado, los miro alternadamente, Eriol se muestra bastante sorprendido.

–Ah, hola, Shaoran Li, soy novio de Sakura –extiende su mano hacia Eriol, misma que él le sujeta para saludarlo–

–Eriol Hiragizawa –se presenta– espero verte pronto Sakura.

¡Detengan todo! ¡Eriol está coqueteando conmigo! Me guiña un ojo en presencia de mi supuesto novio antes de retirarse, ¿en dónde está su decencia? No debería de hacer eso, aunque el que lo haya hecho me hace sentir tan bien, ¡se ha fijado en mí! Podría ponerme a bailar en este momento, de no se por el brazo que me tiene sujetada con firmeza.

Luego de este incomodo encuentro, Shaoran me dirige a su auto, le indico cómo llegar a casa de Tomoyo, ella vive en una de las zonas exclusivas de Tokio, aunque viendo la hora, creo que llegaré temprano, eso me dará tiempo de desahogarme con ella antes de que el pesado de Oliver se aparezca.

–Así que te gusta ese imbécil, no te merece, deberías de tener cuidado con él –asevera–

Yo igual me lo he estado planteando, luego del guiño que hizo enfrente de Shaoran a pesar de que él le dijo que es mi novio, pero eso no le quita lo guapo y que me gusta.

–Y tú deberías dejar de presentarte como mi novio, se supone que consiga uno de verdad, no uno ficticio –me quejo– a todo esto ¿qué edad tienes Shaoran? ¿Eres gay?

Hago las preguntas sin pensarlo, al segundo de haberlas hecho me arrepiento, más por la última pregunta, no debí de hacerla, pero estoy enojada, al paso que voy, él me terminará alejando de Eriol.

–Tengo veintinueve años y no soy gay, ¿qué te hace pensar eso? –responde tranquilo, sin quitar la vista del camino–

–Lo siento, no debí de ser imprudente –veo la entrada de la privada en donde vive Tomoyo– aquí te puedes quedar.

No me hace caso, se acerca demás, solo espero que el portero me vea para que pueda darme acceso, no es normal que me lleven, normalmente voy en taxi, pero me dejan a una cuadra de aquí, prefiero entrar caminando.

–Señor Li…

Escucho que lo saluda el portero, entonces puede que haya una mínima posibilidad de que Tomoyo conozca a Shaoran, ya que viven en la misma residencia.

–¿Cuál es la casa de tu amiga? –escucho de repente–

–Ah… sigue avanzando, yo te aviso cuando estemos cerca –sigo aun asombrada, no creí que Shaoran viviese en un lugar como este–

–¿Estás bien? –muevo un poco la cabeza para dejar de divagar–

–Si, solo me sorprendió un poco que te conozca el de seguridad –confieso apenada–

–Vivo aquí, es lógico que me conozcan –comenta con tanta obviedad–

No sé como tomar su respuesta, si vive en una privada ¿para que trabaja? Ahora entiendo por qué no le afecta gastar dinero en mí, o tal vez me estoy haciendo una idea equivocada de él, le pido que se detenga apenas estamos en la casa de Tomoyo.

–Gracias por traerme –me vuelvo un poco hacia él– y perdón por la pregunta de hace un rato, no debí de ser tan imprudente.

–Avísame cuando acabes, paso por ti.

Pestañeo más de la cuenta, he logrado mirarlo sin ningún problema, aunque no entiendo por qué es así conmigo, esta situación debe de terminar aquí, debo tener en cuenta que él solo me está ayudando por amabilidad y porque yo también lo ayudaré cuando él me lo pida.

Me bajo del auto lo más rápido que me es posible, necesito hablar con mi amiga, esto está sobrepasándome, no puedo con esto sola, tal vez le deba de pedir a Tomoyo que me acompañe en las próximas salidas, así me sentiría un poco más cómoda.

–Esperaré tu mensaje… –escucho detrás de mí–

Lamentablemente se sentará a esperar el mensaje, porque no pienso enviarle nada, prefiero irme sola a casa, además de que no quiero pasar el tiempo con él, al menos no ahora, su manera de tratarme me está confundiendo.

Espero a que me abran en la casa de mi amiga, al hacerlo, una de las de servicio me lleva hasta donde se encuentra Tomoyo, al parecer tiene su clase de piano, por lo que me siento en un mueble para poder escucharla, al menos intento hacerlo, ya que mis pensamientos están en otro lado.

Lo que sucedió esta mañana con Eriol y la presentación que hace Shaoran cuando alguien se acerca, ¿por qué lo hará? Eso debería de preguntarle en lugar de averiguar si es o no es gay, claro está que ahora ya sé su edad y que no lo es.

Tomoyo al fin repara en mi presencia, me mira asombrada, y entiendo el por qué, no es normal verme con ropa tan entallada y con el cabello suelto, ella en infinidad de veces a intentado hacerme un cambio y no lo logró para nada, siempre me opuse, no entiendo por qué ahora es diferente, bueno, si lo entiendo y eso diferente tiene nombre, Shaoran Li.

–¿Qué le hiciste a mi amiga? –pregunta Tomoyo mientras me inspecciona de pies a cabeza–

–¿Yo? Nada, el mérito no es mío –me encojo de hombros– es de Shaoran

–Pues tengo que agradecerle que haya logrado esto contigo –comenta de lo más alegre– llegaste antes de tiempo.

–Lo sé, pero tengo que hablar contigo.

Mi móvil cobra vida, lo miro con temor de que fuera él, pero para mi sorpresa no lo es, más bien es mi otro tormento; mi hermano, llevo días sin responderle las llamadas ni mensajes, no estoy para soportarlo, pero creo que esta vez no podré huir, me disculpo con Tomoyo y me alejo un poco para tomar la llamada.

–Sakura, ¿en dónde demonios te habías metido? –ruge apenas acepto la llamada–

–Estoy muy bien hermano y tú qué tal –comento con sarcasmo–

–No estoy para bromitas, debes venir a Tomoeda, hay una situación por aquí que te implica –suspiro de cansancio, no entiendo cuál podría ser esa situación, bueno sí sé, solo hay una, pero esa situación hace mucho que se solucionó, o eso creí–

–No puedo, tengo la universidad y el trabajo, no puedo dejar ninguno –me excuso–

–Sakura, esto es importante, pide unos días en ambos.

Con Touya también debo de trabajar la aceptación de las negativas o tal vez yo deba de aprender a ser más firme en mis decisiones, claro está que por su tono de voz comienza a asustarme, sobre todo porque no me ha llamado "monstruo" para molestarme.

–Veré que puedo hacer y te aviso –concedo–

–Arréglalo todo… iré por ti a Tokio a primera hora.

Ni siquiera me da tiempo de protestar, el muy fresco finaliza la llamada, en la universidad no tengo problema en ausentarme, puedo mandar mis trabajos con Tomoyo, sin embargo, tengo miedo de perder mi trabajo en la cafetería, el señor Laurent nunca se ha mostrado accesible, al menos no conmigo.

Voy junto a Tomoyo para explicarle la situación que en estos momentos me sobrepasa, no entiendo la urgencia de ir a Tomoeda, además, ¿por qué me llama Touya y no mis padres? ¿les habrá pasado algo?

–Puedo reemplazarte en la cafetería, así no pierdes tu empleo –comenta Tomoyo–

–No Tommy, no es necesario, hablaré con el señor Laurent y así…

–¿Qué tienes que hablar con mi papá, Kitty?

Lo menos que quería era que Oliver escuchara, pero es obvio que se enteraría de todos modos, ya que pienso pedir unos días para ausentarme.

–Nada que a ti te incumba –respondo tajante–

–Bien, comencemos con el proyecto.

Parte de la mañana y de la tarde nos compenetramos tanto con el trabajo que se nos pasan las horas volando, está oscureciendo cuando decidimos parar, al menos avanzamos más de lo que esperábamos y eso me deja más tranquila, significa que me puedo ir sin ningún problema.

–Ya es hora que me vaya –me comienzo a despedir de Tomoyo–

–Mantenme al tanto –asiento y me dirijo a la puerta–

–Te llevo, ¿o llamarás a tú novio para que venga por ti?

Tan solo escucho lo que dice Oliver y me siento desfallecer, se me ha pasado ese detalle con Tomoyo, tampoco es que haya tenido mucho tiempo para explicarle, Oliver la mira y sonríe ¿victorioso?

–Lo sabía, ese sujeto no es tú novio –apremia–

–¿Hablan de Shaoran? –inquiere mi amiga– creí que seguía de viaje…

De alguna manera, Tomoyo se las arregla para decir una de las mentiras más monumentales, y es que desde ayer, mi vida está regida con mentiras, o más bien por un novio falso que ahora lo secunda mi amiga, no sé si eso sea bueno.

–Ha vuelto –respondo lo más convincente que me es posible– te lo iba a contar antes de que me llamara mi hermano.

Tomoyo entiende la indirecta, Oliver por su parte, permanece callado, escuchando nuestra conversación, su sonrisa de victoria se ha esfumado, si comienzo a desmentir a mi novio falso, tendría que explicar por qué ando con él y no se me ocurre una idea, todavía no lo puedo considerar un amigo.

–Vamos Kinomoto, te llevo a tú casa.

Miro a Tomoyo, hasta ella me mira confundida, Oliver está actuando muy extraño, me encojo de hombros y voy junto con Oliver a la puerta, ¿qué más puede pasar si me lleva? Además, me serviría para poder llegar con tiempo y empezar a hacer mi maleta.

–Bien, vamos.

Oliver me toma del brazo y me dirige a su auto, esto es demasiado extraño, no le tomo demasiada importancia, tal vez por primera vez en su vida, él intenta ser amable, lo cual es un lindo gesto.

Para mi sorpresa, hace uso de sus modales y me abre la puerta y ayuda a subir ¿estaré soñando? Subo sin comentar nada, no puedo, podría sonar descortés de mi parte.

–Te ves diferente, ¿en dónde está tu ropa enorme? –escucho entre mis pensamientos, ya se me hacía raro tanta amabilidad por su parte–

Al diablo con mis modales, este quién se cree para hablar así de mi antigua ropa.

–¿Y a ti qué te importa? –miro hacia la ventana, trato de relajarme viendo el camino–

–Fue una pregunta, se me hizo extraño verte de esta manera y sin tus lentes, te ves preciosa.

¿Escuché bien? Oliver Laurent me dijo que me veo preciosa, definitivamente creo que estoy en un sueño, esto no es normal.

No lo agradezco porque no me siento con la capacidad de hacerlo, ¿en dónde estará el Oliver que se la pasa molestándome? ¿Habrán llegado los extraterrestres y se lo llevaron? El resto del camino es en completo silencio, no tengo nada que platicar con él y él tampoco hace el intento de entablar conversación.

Al llegar a mi edificio, él aparca el auto y me ayuda a bajar, en verdad quiero averiguar qué bicho le habrá picado para estarse comportando de esta manera.

–Gracias por tr…

No termino la frase, no sé en qué momento Oliver posó su mano en mi mejilla, el caso es que ahora tengo sus labios pegados a los míos, esto es realmente incómodo, siempre creí que buscaba pelear conmigo para llamar la atención de Tomoyo, ¡pero esto! Esto es completamente extraño.

–Oliver… –alcanzo a decir antes de apartarme de él, y no, no correspondí a su beso, porque no me nació hacerlo–

–Lo lamento, he querido hacerlo desde que te conocí –¿escuché bien? – Sakura me gustas mucho, pero jamás te has dado cuenta, ¿en verdad tienes novio? –parece decepcionado, ¿estará hablando enserio? –

El sonido de alguien aclarándose la garganta interrumpe el momento para responderle, ante nosotros está Eriol, de acuerdo si antes lo que pasaba con Oliver era incómodo, ahora con Eriol presente se está tornando lo que le sigue de incómodo, ¡qué está pasando!

Y como si eso no fuera suficiente, mi móvil comienza a sonar y en la pantalla aparece el nombre de Shaoran, solo eso me faltaba, miro a ambos hombres que tengo frente a mí por ultima vez antes de salir corriendo hasta mi departamento, no puedo ni mirarlos.

Tampoco me tomo la molestia por responder la llamada a Shaoran, tendrá que esperar a que esté un poco más calmada, definitivamente hoy ha sido un día terrible, el guiño de Eriol frente a Shaoran a pesar de que este último le dijo que es mi novio, Shaoran que se presenta con todos con un título que no le pertenece y ahora Oliver que dice que le gusto y me besa, parece una novela, solo que yo sé con quién quiero estar, o al menos eso es lo que creo.

Spi pasa entre mis pies, si tan solo pudiese hablar para darme algún consejo, pero con sentirlo es más que suficiente, lo cargo y me acuesto con él, mi minino ronronea con mi tacto, es tan pequeño, espero que cuando crezca se siga comportando de la misma manera.

–Spi, mañana tendremos que viajar –le digo mientras lo dejo en la cama–

Saco una maleta pequeña para poder guardar algo de ropa, no creo irme por mucho tiempo, escucho que alguien toca la puerta, Touya no puede ser, dijo que hasta mañana pasaría por mí y no espero a nadie, dejo la maleta abierta y voy a ver quién es, un par de ojos ambarinos me miran, parece molesto.

–Te dije que pasaba por ti, ¿por qué no me avisaste? –reclama, apenas tres días de conocerlo y se comporta peor que mi hermano–

–Lo siento, lo olvidé… si eso es todo, puedes marcharte, tengo cosas que hacer –intento cerrar la puerta, pero no logro moverla, Shaoran pone resistencia–

–No Sakura, esto no es todo, traje algo para comer y poder empezar con tus clases de seducción.

Hasta este momento veo la bolsa que trae en la otra mano, dejo que entre, de todos modos, aunque quiera no puedo cerrar la puerta, es mucho más fuerte que yo, se nota que se ejercita.

Entra con toda la confianza del mundo y comienza a servir la comida, me acerco hasta él para poder ayudarlo, esto es bastante extraño, apenas y lo conozco y ya está aquí en mi pequeño departamento, disponiendo de todo.

La comida pasa con tranquilidad, debo admitir que moría de hambre, en casa de Tomoyo estuvimos picando las botanas que nos llevaban, pero desde temprano, no había probado bocado, por andar pensando en otras cosas.

–Bien Sakura, comencemos con tus clases…

ALOOO CERECITOS, AQUÍ LA ACTUALIZACIÓN... POR MOTIVOS QUE LA CUARENTENA PUEDE SER (NO ESTOY SEGURA) QUE LES ACTUALICE CADA SEMANA, ESTO IRÁ DEPENDIENDO DE LA MEDIDA EN LA QUE VAYA AVANZANDO LA HISTORIA EN ESTOS DÍAS, YA LES ESTARÉ AVISANDO EN LA PÁGINA DE FB, LO QUE SÍ LES PUEDO COMPARTIR DESDE ¡YA! ES QUE LA HISTORIA ESTÁ DANDO UN GIRO MUY RARO JAJAJA. EN FIN...

BIEN, ¿QUÉ OPINAN DEL CAPÍTULO DE HOY? SE LE JUNTARON A SAKURA ¿QUÉ CREEN QUE PASE EN EL VIAJE A TOMOEDA? ¿CUÁL SERÁ LA URGENCIA?

ESPERO SUS COMENTARIOS, AUNQUE A VECES NO LOS RESPONDO LOS LEO TODOS, SOLO QUE EN OCASIONES MI NIVEL DE OLVIDO ES MONUMENTAL Y SEGÚN RESPONDÍ Y NO LO HICE (/-\) O ESTOY DEMASIADO METIDA EN EL TRABAJO O EN ESTE CASO ESCRIBIENDO Y SE ME PASA TODO.

UN BESO Y HASTA LA SIGUIENTE ACTUALIZACIÓN.