Los desastres continúan en este capítulo.

.

RinMakoto. ¡Que arda Troya! Ya las chicas se dejaron de cosas y ahora si empiezan a atacar, aunque Nakano si está actuando en serio. Lo del partido, ya verás que pasa. ¡Saludos!

.

El Redentor 777. Veremos qué le pasa a la pobre de Aoi. Tsukumo me empezó a gustar bastante desde que iniciaste tu fic de Hachinai, me ha vuelto loco eso. No te preocupes, Ryo Shinonome siempre está en mi corazón, vieras el capítulo del otro fic mío, si ya lo leíste entonces sabes que aun la quiero XD. Veremos más violadas, pero más adelante. ¡Saludos!

.

Sin más, comencemos…

.

.

.

Besos, caricias, amenazas, todo tipo de payasadas habían pasado ayer, pero este era un nuevo día y más con una noticia algo… peculiar.

Las chicas habían sido reunidas en la sala del club y esta vez, sería Kakehashi-Sensei la que les daría una noticia.

- ¿Ya está todas?

- Aun no, faltan Nakano y Arihara – dijo Shinonome.

- ¿Qué tanto se estarán?

- Tengo un mal presentimiento – dijo Kawakita.

- No eres la única Kawakita-san – habló Waka - ¿Por qué siento que todo esto tiene que ver con Nakano?

- Yo también – dijo Ryo – siento que esa periodista de quinta está tramando algo.

- Eso mismo pienso.

.

En el baño de mujeres…

- ¡N-Nakano! – exclamó la capitana en uno de los lockers del baño.

- No te quejes Arihara-san, después de todo no será la primera vez que te vea ahí.

- E-Esto está mal.

- Vamos, tu cuerpo parece decir otra cosa – la peli verde le trataba de bajar la falda a la capitana, pero esta luchaba por no ceder.

- P-Por favor, basta.

- Vamos, no creo que sea para mucho – al final, Nakano le tiró la falda de un solo jalón.

- N-Nakano…

- Las demás podrían esperar un poco más, así que como dijo aquel, vamos a disfrutarlo.

- ¿Q-Quien dijo eso?

- Nadie, pero da igual.

- Y-Ya basta – la castaña ahora luchaba para que la peli verde no le despojara de su ropa interior, cosa que al final no logró ya que la peli verde fue más rápida que ella.

- Vaya, alguien aquí está muy mo…

- N-No lo digas – Tsubasa se tapaba la cara de la vergüenza.

- No importa, te haré sentir mejor – la periodista se empezó a acercar a la zona intima de Tsubasa.

- ¿Q-Que harás? ¡Ah! – gimió con fuerza Tsubasa al sentir la lengua de su compañera adentrando en su zona.

Nakano no se dedicó a otra cosa más que darle placer a su amada capitana, la cual con una de sus manos trataba de alejar a la peli verde de su zona intima, mientras que con la otra mano se tapaba la boca para que nadie escuchara sus gemidos ya que podrían meterse en problemas.

Igual con lo que pasó en los baños de la casa de Tsubasa la otra vez, Nakano se aferró con fuerza a las caderas de la castaña, cosa que le imposibilitó más a Tsubasa quitarse a la peli verde, ya que con solo una mano no era suficiente.

Al final, Tsubasa solo se resintió y se dedicó a taparse la boca para calmar sus gemidos, cosa que ya se estaba haciendo muy difícil debido a la enorme cantidad de placer que estaba recibiendo de parte de la periodista.

Unos segundos después, Nakano notó los fuertes gemidos de parte de la castaña, cosa que indicaba que estaba llegando a su límite, por lo que esta decidió aumentar más el ritmo de las lamidas, cosa que la capitana notó.

Los gemidos de Tsubasa aumentaron en parte mientras hacia un esfuerzo sobre humano por lanzar ningún gemido fuerte o que atrajera la atención de alguien. Segundos después, la castaña lanzó un gemido fuerte que indicaba que había llegado a su límite.

-Parece que ya terminamos aquí – dijo con descaro la periodista.

- E-Eres muy mala… Nakano – decía la castaña tratando de recuperar el aliento.

- No es mi culpa que tengas un cuerpo que inspire lujuria.

- N-No es cierto.

- Claro que sí, si no, tú crees que Shinonome-san, Kawakita-san y Suzuki-san no tienen ganas de tronarte.

- E-Eso no…

- No intentes argumentar frente a una periodista, igualmente saldrás perdiendo.

- Y-Yo…

- Mejor vámonos, que ya se nos hace tarde – Nakano tomó de la mano a Tsubasa y se la llevó a rastras hasta el salón del club.

Al llegar…

- ¡Ya estamos aquí! – anunció la periodista - ¿Eh?

- ¡Ka me Ha me Ha! – gritó Akane haciendo la pose del famoso ataque de Gokú.

- ¡Big Bang Attack! – ahora fue Kurashiki mandándole "el ataque" a la pequeña castaña.

- ¡No te librarás de esto! – se escuchó el grito de Shinonome - ¡Trueno Atómico!

- ¡Recibe mi ataque! – ahora fue Suzuki - ¡Rosas Diabólicas!

- Eso no servirá conmigo! – Kawakita entraba en acción - ¡Revolución del Polvo Estelar!

- E-Este… chicas – Aoi trataba de calmar a Iwaki y Tsukumo.

- ¡Golpe del Dragón! – gritó Tsukumo lanzándole un "ataque" a la peli mostaza.

- ¡Con eso no me vencerás Kana! – dijo Iwaki - ¡Recibe mi… Resplandor Final!

- ¿Q-Que pasa aquí? – dijo Tsubasa quien no entendía que demonios pasaba, pero en eso – Yuuki-chan.

- ¿Mamá? – la rubia estaba tirada en el suelo con dos espirales como sus ojos y tenía un chichote en la cabeza.

- Déjame te ayudo – la castaña estuvo sobando la cabeza de la chica y esta rápidamente comenzó a reaccionar.

- ¿Tsubasa-san? – dijo la rubia mirando a su amiga.

- No te preocupes Yuuki-chan, ya estoy aquí.

- Gracias.

Las dos chicas solo se miraron fijamente y como si de un anime se tratase, se formó una especie de marco rosa mientras varias flores blancas y algunas rosas rojas aparecían en este.

Aoi notó esto y fue donde estaban estas dos. Nakano se había ido donde las demás pretendientes de Tsubasa a ver qué pasaba.

La peli lila se acercó dónde estaban Nozaki y Tsubasa a ver.

- ¿Qué pasó? – preguntó Aoi a sus dos Kouhais.

- Curé a Yuuki-chan – dijo Tsubasa sin dejar de ver a la rubia quien hacía lo mismo.

- Estoy agradecida con Tsubasa-san – dijo la rubia mirando de la misma manera a Tsubasa.

- Vaya – Aoi se acercó a la rubia y comenzó a sobarle a Nozaki la cabeza, cosa que hizo que el marco rosa y las flores se ajustará también a la peli lila.

Las demás pretendientes que se estaban peleando se calmaron cuando notaron la escena de las tres chicas.

Muchas de ellas se extrañaron, más que después, les agarró un ataque de celos, más en especial a las de Tsubasa y Nozaki, ya que se notaba la mirada de ambas que eran como el de un par de enamoradas.

Y quien no, después de todo Tsubasa y Yuuki son muy bellas.

Aoi no se quedaba atrás, la forma en que se miraba también, parecía un trio de chicas o más bien, de amantes.

-Ejem, ejem – se escuchó el toser de Shinonome lo que sacó de sus pensamientos al trio.

- ¿Eh? – Tsubasa fue la primera en reaccionar - ¿Qué pasa Shinonome?

- Lo mismo quiero decir Arihara, te tardaste mucho en venir y encima estás viéndote… con Nozaki y Asada de esa manera.

- E-Este…

- ¡Un momento Ryo! – protestó Iwaki – No metas a Aoi en esto.

- Por favor, ya no peleen – decía la peli lila tranquilizando un poco las cosas, pero las cosas se pusieron peor ya que todas comenzaron a discutir.

El escandalo fue tanto que incluso Kakehashi, que había salido del club cuando inició la anterior riña, había vuelto.

- ¿Qué pasa? – preguntó a Tsubasa.

- S-Se comenzaron a pelear de nuevo.

- Ya veo – la maestra se paró – Silencio.

Las demás seguían peleando.

-Silencio.

Nada pasó, seguían las discusiones.

- ¡SI-LEN-CIO! – gritó la maestra.

- ¡Por lo menos tengo más pecho que ustedes! – se escuchó el grito de Kawakita.

- ¡Por lo menos no parezco la versión barata de Tsukumo! – le gritó Shinonome.

- ¡Yo por lo menos no soy una violadora como tú! – gritó Waka.

- ¡Por lo menos yo ya la he visto sin nada y ustedes solo la miraran en su imaginación! – contestó Nakano.

- ¡Redentor es mejor! – gritó Tsukumo.

- ¡RinMakoto lo es! – le contestó igualmente Kurashiki.

- ¡América es mejor! – dijo Iwaki.

- ¡Guadalajara es mejor! – le contestó Akane.

En eso, las chicas notaron cuando Kakehashi estaba hi y estás solo se inclinaron a dar una reverencia muy grande a modo de disculpa.

- ¿Qué comportamiento es ese? Realmente están muy hormonadas.

- E-Este…

- Bueno, a lo que iba – la maestra comenzó a decir – chicas, este fin de semana tendrán un partido.

- ¿Un partido? ¿Contra quién?

- Creo que será un tipo de revancha.

- ¿Revancha?

- Veamos – la capitana se puso a pensar - ¿Kogetsu? ¿Seijo? ¿Otonokizaka? ¿Uranohoshi?

- Acertaste en uno Arihara-san, Seijo quiere una revancha.

- ¿Una revancha?

- Sí, al parecer quieren algo de honor luego de haber caído en la primera fase del torneo.

- Al parecer Jinguji-san aún tienen mucho que ganar – dijo Tomoe – bueno, creo que es algo normal en ella.

- ¿Dónde será el juego?

- Ellos avisaron que puede ser en su cancha o en la nuestra – dijo Momoko.

- Capitana, ¿Dónde será? – dijo Shinonome.

- Veamos… ir a Seijo da hueva, además quiero practicar un poco más e ir tan lejos sería agotador para nosotras.

- ¿Entonces será aquí?

- Sí, es mejor opción.

- Bueno, le enviaré la solicitud a Seijo para que nos manden la hora y fecha de cuando sería el partido.

- Sábado o domingo, sería una gran opción.

- Entonces, tendremos tiempo para darle a Seijo de nuevo una patadita en las costillitas.

- N-No creo que debas presumir Yoshimi…

- Vamos a darle duro por detrás a Seijo – dijo Tsukumo en un tono competitivo, algo no muy común en ella.

- ¿T-Tsukumo?

- Estas chicas cambian rápidamente, hace poco se estaban peleando – pensó la maestra mirando ahora como las beisbolistas hablaban normalmente.

.

Llegó el tan ansiado día, por así decirlo, en el que las chicas se volverían a ver las caras con Seijo.

Seijo decidió jugar el día domingo, más porque las demás no tenían mucha carga y además se les resultaba fácil jugar un día en el que todos normalmente lo tomaban libre.

La tropa, liderada por Sayaka Jinguji, llegó junto con Hana Makino y las demás a su cargo para darle la revancha a Satogahama.

Las chicas de Sato lideradas siempre por Tsubasa Arihara habían llegado a su campo desde hace 1 hora antes que las de Seijo.

-Ya llegaron – dijo Kakehashi mirando al equipo de Seijo.

- Sí, realmente vienen más preparadas.

- Tienes razón.

Esto lo decían más porque ya no se miraba al mismo equipo que tenían antes, de hecho, las chicas venían más listas y más preparadas.

-Esto será interesante – dijo Nakano lamiéndose un poco los labios.

- No hay que confiarse – dijo Kurashiki – veo que no son las mismas que derrotamos en el torneo.

- Bien como dice Kurashiki, no hay que confiarse – dijo Ryo.

- Vamos a darles duro contra el muro – dijo Iwaki a lo que todas la miraron con una gota de anime.

- Iwaki, creo que deberías de ver tanto meme.

- B-Bueno, de cualquier forma, vamos a divertirnos y a dar lo mejor – dijo Tsubasa ganándose la aprobación de las demás.

- Bien.

- ¡El equipo unido!

- ¡Jamás será vencido! – gritaron las chicas.

- ¡Equipos, reúnanse! – dijo uno de los árbitros llamando a ambos equipos a la cancha.

Frente a frente una vez más, se hallaba Satogahama y Seijo.

-Tiempo sin vernos… Tsubasa Arihara – dijo la capitana de Seijo.

- Lo mismo digo Jinguji-san, divirtámonos como lo hicimos esa vez – dijo la castaña con su típico tono de voz alegre.

- Ya veremos eso, no creas que venimos igual que antes, ahora venimos más fuertes.

- Ya quiero verlo – dijo la capitana de Satogahama mientras estrechaban la mano con la de Jinguji.

- Igualmente.

- ¡A jugar!

.

.

Continuará…

.

.

Chicos, perdonen que está algo corto, pero esta semana realmente no pude escribir mucho, mis hermanitos estuvieron enfermos, mi hermana tuvo que ser hospitalizada así que realmente no pude escribir mucho.

Por otro lado, tengo un aviso que darles.

AVISO #1. Este fic, tendrá a lo máximo una duración de 15 a 20 capítulos. Esto ya no lo cambiaré, esto ya lo decidí.

AVISO #2. También decir que luego de que termine este fic, publicaré otro, pero este no será como este o como el otro, creo que lo haré más enfocado en Tsubasa, pero no sé si hacerlo que se junte con Kawakita o Shinonome. Tal vez me dicen ahí en los reviews con quien debería juntarla mejor en el futuro fic que haga.

AVISO #3. ¿Por qué el Cruz Azul de México no es campeón? Me pueden decir la razón. ¿Es maldición o que mierda?

Creo que esto es todo, creo.

Sin más, este ninja se despide.

Bye.