¡Bienvenidos a Doc Tops… digo, de nuevo a este fic!

Antes que nada, diré que este capítulo será un especial.

Sí, un especial ya que se acerca el Día del Amor y la Amistad que es el viernes.

Que suerte tienes Rin, tu capítulo se publica ese día.

Bueno, sin más, comencemos…

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Sí, había llegado el día.

Muchas parejas eran comenzadas en esta fecha tan importante para muchos.

El 14 de febrero era un día que muchas personas atesoraban ya que era el día en el que muchas mujeres y hombres eso para darles un regalo u obsequio a la persona que más querían.

Y eso fue el caso en cierta escuela.

La Preparatoria Satogahama era un solo lio con esto del día del amor y la amistad, esto era más porque muchas personas buscaban a darle un regalo a la persona que querían, admiraban, entre muchas otras cosas.

En el caso del club de béisbol…

- ¿Puedes creerlo Tomocchi? Ya es día de San Valentín – dijo Tsubasa mirando las decoraciones que habían puesto en los pasillos.

- Tsubasa, San Valentín es hasta mañana.

- Pero ya se siente como si fuera hoy.

- Bueno, mirando cómo están decorando sí.

Tomoe no exageraba, realmente estaba muy linda la decoración. Los pasillos estaban adornados con varios corazones de color rosado y rojo, realmente le daba un toque de romanticismo a la escuela.

También se hicieron puestos en las afueras del edificio para vender chocolates o cosas así, nomás para las personas que pensaban declararse a alguna chica.

Durante el receso de ese 13 de febrero, las chicas de béisbol estaban en la sala del club…

- ¿Realmente se celebrará el día de San Valentín? – preguntó Shinonome.

- Sí, lo hacemos cada año y aquí es donde los estudiantes realmente se ponen agresivos con lo de los chocolates.

- ¿Y por lo menos son buenos? – preguntó Waka.

- Los hacen los del club de cocina, así que por lo menos sabrían bien.

- Y si, saben bien – dijo Tsubasa.

- ¿Cómo sabes eso Arihara-san? – preguntó Nakano.

- Uno de los chicos me dio un chocolate y créanme, realmente saben bien – lo dicho por Arihara, no les gustó a ciertas personas.

- ¿Un chico… te regaló chocolates? – dijo Tomoe en un tono frio.

- Sí – respondió con sinceridad Tsubasa.

- ¿Y con que intenciones te lo dio? – dijo Shinonome en el mismo estado que Tomoe.

- Solo quería que alguien lo probara y lo hice.

- ¿No pudo ser otra persona? – ahora era Nakano.

- Al parecer fui la primera persona que encontró y lo probé – Tsubasa decía todo con normalidad, como si no se diera cuenta de la actitud de las demás.

- Realmente Tsubasa no se da cuenta – dijo Aoi al oído a Nozaki.

- T-Tsubasa-san es así, no se le puede hacer nada.

- Por cierto, ¿Qué te gustaría que te dieran para mañana Tsubasa? – la Senpai peli lila cuestionó – dime, ¿acaso esperas chocolates de alguien?

- ¿Eh? – la cara de Tsubasa se tornó algo roja – b-bueno, n-no estaría mal recibir unos, no fue tanto como cuando iba en el colegio.

- Vamos Tsubasa, en la secundaria eras popular.

- ¿Lo era? – cuestionó Ryo.

- Sí, su casillero se llenaba de muchos chocolates y cartas de parte de varios estudiantes – Kawakita hablaba con cierta molestia.

- P-Pero no era tanto como tu Tomocchi.

- Tsubasa estaba en el club de béisbol junto con otros chicos y entre ellos intercambiaban chocolates.

- ¿En serio?

- S-Sí, era una especie de tradición que tuvimos en los tres años que estuvimos juntos – explicó la castaña.

- Pasaba lo mismo en la secundaria en el club de basquetbol, ¿verdad Nozaki-san?

- Sí, era una tradición también – dijo la rubia recordando aquellos días.

- Vaya – la pequeña Akane solo miraba la interacción entre ambas y realmente le molestó.

- Se imaginan recibir chocolates y toda la onda de San Valentín.

- Sería algo loco – dijo Tsubasa – aunque si tuviera que elegir que chocolates deberían darme, creo que escogería los que salieron recientemente en la tienda de béisbol.

- ¿En serio? – dijo Aoi, pero Waka, Ryo, Tomoe y Nakano pusieron oídos en esto.

- Sí, tienen forma de pelotas de béisbol y también tienen forma de bate. El maestro me dijo que son nuevos en el mercado y que varios fanáticos han hecho encargos por ellos.

- Vaya, deben ser muy cotizados – dijo Nozaki – a mí me gustaría de esos chocolates de vainilla con relleno de fresa que salieron hace poco.

- ¿En dónde los venden? – preguntaron al mismo tiempo Maiko y Akane.

- E-Este… creo que escuché que en el nuevo supermercado que abrieron en el centro.

- Entendido.

- ¿Y tú Asada-Senpai?

- Veamos – la peli lila lo pensó un poco mientras Tsukumo y Yoshimi estaban atentas a lo que fuera a decir – yo me conformaría con unos simples chocolates.

- ¿En serio?

- Sí.

Las pláticas siguieron, pero las demás, aparte del trio de Nozaki, Tsubasa y Aoi, era un solo embrollo.

Shinonome, Kawakita, Nakano y Waka estaban planeando ir al local de béisbol en el que solían ir a comprar los objetos e indumentaria que necesitaban.

Las chicas se estaban preparando para la carrera de sus vidas, las cosas se estaban tornando de muchas formas, pero lo que todas querían, es que fueran las 3 de la tarde para correr.

- ¡No me ganarás! – pensaron las 4 pretendientes de Tsubasa al mismo tiempo.

- Las demás creen que por saber de béisbol y ser mejores que yo estarán más con Tsubasa. No lo crean, yo soy su mejor amiga y nadie me quitará su amor – pensó Tomoe.

- De seguro Kawakita está pensado en que solo por ser su mejor amiga tiene más derecho sobre Arihara, pues te equivocas Kawakita, yo soy la mejor para estar con ella, ambas somos beisbolistas profesionales, tenemos talento, a diferencia de las demás – fue el pensamiento de Shinonome.

- A lo mejor Kawakita-san piensa que solo por ser su mejor amiga estará más cerca de Tsubasa-san y Shinonome-san pensará que solo por ser beisbolista igual que ella la merece más. Como estratega, debo hacerles ver que hoy la mejor opción para estar con Tsubasa-san – pensó Waka.

- Jeje, veremos quién es la mejor aquí. Kawakita-san tal vez piense que ella es mejor por ser su mejor amiga, Shinonome-san tal vez piense que solo por estar al mismo nivel de Arihara-san es que es favorita, Suzuki-san tal vez piense que como estratega será mejor opción para Arihara-san. Ninguna puede competir conmigo, según mi investigación, tengo lo necesario para ser la pareja de Arihara-san sin ningún problema, además, ya me acosté con ella, no me pueden derrotar – pensó Nakano.

Mientras que en la mente de Tsubasa…

- ¿Por qué nunca hemos vuelto a la luna? Digo, si realmente estamos interesados en ir allá y aprender más de ella, ¿Por qué será que no hemos vuelto? Me pregunto si se podrá practicar béisbol allá, sería divertido practicar con los lanzamientos.

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5… 4… 3… 2… 1…

La campana del final de clases sonó y como alma que lleva el diablo, las 4 chicas salieron huyendo a toda máquina de la escuela.

Kawakita se adelantó corriendo a todo lo que daba, pero Shinonome llegó rápidamente hacia ella, bueno, era más atlética y prácticamente el tiempo que practicó béisbol hizo que ganara una gran velocidad para alejarse de ahí.

Nakano era igual de veloz, pero no tanto como las otras dos. La ventaja de haber estado en algunos clubes deportivos en secundaria, ayudaron mucho a la periodista.

En cambio, Waka…

La peli azul de cabello corto no era la más veloz que se diga, de hecho, aunque corría lo más rápido que podía, simplemente la velocidad de las otras tres era más rápida.

Al fin y al cabo, las 4 chicas iban rumbo a la tienda de béisbol por los chocolates de su querida Tsubasa.

Mientras que con las demás…

Kurashiki y Akane irían por los chocolates que le gustaban a Nozaki. Por loco que pareciera, ambas pretendientes se pusieron de acuerdo en comprar cada una caja para Nozaki.

Sí, todo lo contrario, a las pretendientes de Tsubasa.

Ambas jóvenes llegaron a la tienda de donde vendían los famosos chocolates para Nozaki. Realmente eran muy populares ya que había muchas chicas comprándolos.

- ¿P-Por qué hay mucha gente? – preguntó Akane.

- Tal como dijo Nozaki-san, son muy populares.

- ¿Qué haremos?

- Ni modo Ukita-san, vamos a darle con todo.

- ¿En serio?

- Sí – Maiko se subió una de las mangas de su camiseta y se lanzó hacia las chicas para adelantarse en la fila.

- ¡Oye, no empujes!

- ¡No te metas en la fila!

- ¡Cállate mísera arrastrada! – Kurashiki comenzó a darse de golpes con algunas que no la dejaban pasar.

- K-Kurashiki-Senpai es sorprendente – en eso, una chica tropezó con Akane mandándola al piso.

- ¡Oye, no estorbes!

- L-Lo siento.

- ¡La próxima vez no estorbes en el camino, enana!

- ¿Cómo? – la castaña miró fijamente a la chica que le dijo eso - ¿me llamaste enana?

- Sí, ¿Cuál es el problema?

- Ninguno, solo este – en un acto que sorprendió a más de alguno, Akane se acercó a la chica y le propinó un golpe efectivo en el estómago que mandó a esa chica al suelo revolcándose del dolor – nadie me llama enana.

- E-Este…

- ¿Me escuchaste estúpida? Nadie me llama enana – dijo Ukita con una mirada que mataría a cualquiera del miedo.

Luego, varias chicas, amigas de la golpeada, se lanzarían contra Akane y esta lucharía contra todas ellas. Mientras Kurashiki se aferraba a las últimas cajas de chocolates, en otro lado, estaban las faltantes chicas.

Yoshimi y Tsukumo iban caminando viendo varios puestos de chocolates para decidir cuál le podría gustar a Aoi.

- ¿Cuál crees que sea mejor Kana? – preguntó la peli mostaza.

- No lo sé, realmente todos son buenos y es difícil escoger alguno.

- Aoi dijo que importaba cual le gustara, al fin y al cabo, le gustan cualquiera.

- Los chocolates deben ser especiales, pero conociendo a Aoi, sería algo difícil.

- Sí, tienes razón – en eso, Yoshimi fijaría su mirada en algo - ¿Qué te parecen esos?

- ¿Cuáles? – la peli negra miró donde la peli mostaza señalaba y efectivamente notó esos chocolates – vaya, son perfectos.

- ¿Verdad que sí? A Aoi le encantarán, te lo aseguro.

- Comprémoslos – ambas chicas ingresaron al local a comprar los chocolates.

Mientras que con las pretendientes de Tsubasa…

- ¡Llegaré primero! – gritó Shinonome mientras tomaba la delantera.

- ¡No llegarás primero Shinonome-san! – se escuchó la voz de Tomoe detrás de ella.

- ¡Ni crean que ganarán! – dijo Nakano alcanzando a las dos.

- ¿Y Suzuki?

- No importa, al fin y al cabo, yo resultaré ganadora – dijo Shinonome acelerando más el paso.

- Ni creas que ganarás Shinonome-san, Tsubasa merece a alguien como yo – dijo la peli negra.

- Mis investigaciones demuestran que las periodistas son mejores parejas para los beisbolistas – habló Nakano.

- Más falso que su puta madre.

- ¡Miren!

Lo que dijo Kawakita hizo que Ryo y Nakano mirarán al frente y notaron como Waka bajaba de un autobús justo enfrente de la tienda de béisbol.

- ¡Tomar un bus es mucho más rápido! – dijo la peli azul de cabello corto.

- ¡De ninguna manera entrarás Suzuki! – gritó Shinonome llegando al lugar.

- ¡La que le regalará los chocolates a Arihara…!

- ¡… seré nada más que yo!

Las 4 chicas cayeron en una sola bola que fue a dar al interior de la tienda. Entonces, el dueño salió y notó como las chicas estaban enredadas con espirales en sus ojos.

- ¿Ustedes no son… las amigas de Arihara-san?

- ¡Deme los chocolates en forma de béisbol! – dijeron las 4 al mismo tiempo.

- ¡Oh! ¿Así que vienen por los chocolates? – las 4 asintieron – tienes suerte, ya solo me quedaba una caja.

- ¡Véndamela a mí! – dijeron todas.

- Bueno, no sé a quién escoger para dársela – dijo el señor – además, deberán pagar el precio.

- ¿Y cuánto cuesta la caja?

- Cuesta 12000 yenes.

- ¿Eh? – a más de alguna se le habrá caído la cara al escuchar el precio - ¿12000 yenes?

- Sí, es que son traídos desde Estados Unidos y son del chocolate base de muchos pasteles reales de la presidencia de ese país.

Las 4 chicas no hallaban que hacer, hasta que…

- ¡Reunión! – Shinonome llamó a cada una de las chicas a hacer un circulo.

- ¿Qué pasó?

- ¿Cuánto dinero traen? Yo solo traigo 3000 yenes.

- Yo también.

- Y yo.

- Igualmente.

- Ni modo – la de cabello largo suspiró – tendremos que comprar entre las 4 la caja.

- Dejemos a un lado la disputa y démosela juntas.

- No hay de otra Kawakita – Shinonome tomó el dinero de las otras tres y al juntar el suyo, se lo dio al señor – la llevamos.

- Bien – el hombre tomó el dinero y les dio la caja – que pasen Feliz Día de San Valentín.

- Gracias.

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Al día siguiente…

Tsubasa llegó a Satogahama y cuando abrió su casillero, cayó una cascada de cartas de amor y algunas cajas de chocolates.

- ¡¿Pero qué es esto?!

- Vaya Arihara-san, eres popular – dijo Honjou.

- ¿E-En serio lo cree Honjou-Senpai?

- Bueno, eres la capitana del club de béisbol, es más que obvio que ganarías fans.

- Jeje, espero que sí.

Mientras Tsubasa acomodaba todas esas cartas, sus pretendientes se le acercaron.

- ¡T-Tsubasa!

- ¿Eh? – Tsubasa levantó la mirada y solo miró a Tomoe junto a Nakano, Waka y Shinonome - ¿Q-Que pasa?

- E-Este… de parte de todas nosotras, queríamos darte algo.

- ¿Qué es Tomocchi?

- Arihara-san, como sabes que hoy es día de San Valentín…

- …entonces todas nosotras decidimos comprarte algo que te encantará.

- ¿Así?

- S-Sí, toma – Waka le extendió la caja de chocolates a la castaña quien abrió grande sus ojos.

- E-Estos son…

- S-Sí, los chocolates en forma de pelotas y bates que dijiste que te gustarían.

- Vaya – la capitana tomó el paquete – gracias.

- Nos alegra que te gustaran.

- Con esto ya serían dos paquetes los que tengo.

- ¿Eh? – eso cayó duro a más de alguna - ¿t-tienes otro paquete?

- Sí, ayer el maestro me dio una caja, me la guardó ya que soy cliente habitual. Fue un buen regalo de San Valentín.

Las caras de las 4 se tornaron blancas al saber de eso.

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En el receso y muchos chocolates después…

- ¡Increíble! – dijo Nozaki - ¡son los chocolates de vainilla con relleno de fresa!

- Sí, Ukita-san y yo los conseguimos muy duramente – dijo Kurashiki mientras en el rostro de ella y el de Akane se mostraban varias banditas, producto de las peleas que tuvieron.

- ¡Gracias! – Nozaki abrazó a sus dos amigas quienes felices del mundo regresaron el abrazo.

- ¡Es genial, Yoshimi, Tsukumo! – Aoi exclamó viendo los chocolates que sus dos amigas le dieron.

- Genial ¿no?

- Sí.

- Kana y yo los vimos en una tienda de mascotas que estaban vendiendo chocolates en forma de caras de gatos.

- ¿Qué te parece Aoi? - dijo la peli negra.

- ¡Me encantan! – al igual que la rubia, la peli lila les dio un fuerte abrazo a sus dos amigas.

- Bueno, como estamos todas aquí, quiero darles algo – dijo la capitana sacando una caja con chocolates dentro – esto es para ustedes por el Día del amor y la amistad.

- ¿A-Arihara?

- Los hice con mucho esfuerzo – al decir eso, la cara de las chicas se tornaron azules – chicas, esta vez no las hice tan mal.

- N-No estoy segura Tsubasa – dijo Tomoe quien no se atrevía a tomar los chocolates de su mejor amiga.

- Tomocchi, esta vez los hice con mucho esfuerzo para ustedes.

- E-Este… - las chicas se miraron entre sí para ver si accedían o no a comerlos, pero las pretendientes de Tsubasa no pudieron resistir esa cara deprimida y accedieron.

Waka, Ryo, Tomoe y Nakano tomaron uno de los chocolates de la caja de Tsubasa y las 4 comieron el chocolate.

Unos segundos de silencio hasta que alguien hablara.

- ¿Q-Que tal me quedaron?

- … - Tomoe terminó de comerlos mientras su cara tenía un semblante misterioso, hasta que habló – están buenos.

- ¿Qué?

- Kawakita tiene razón, están muy buenos – dijo Shinonome impresionada.

- ¿Acaso es tan malo el chocolate que les afectó la razón? – dijo Kurashiki para desconcierto de Tsubasa.

- No, en serio Kurashiki-Senpai, está bueno – ahora fue Nakano quien fue asentida por Waka.

- No les creo – la peli roja tomó uno de los chocolates de Arihara y lo probó - … no mentían.

- ¿Qué?

- Arihara-san, ¿realmente los hiciste?

- Sí, estuve toda la noche haciéndolos.

- Vaya, pues no mentían.

Todas las chicas probaron los chocolates de la capitana y efectivamente comprobaron que Tsubasa había hecho unos chocolates muy buenos, es más, parecían hechos por una deidad.

- ¡Feliz Día de San Valentín!

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Mientras que detrás de la Preparatoria…

Se hallaba una chica de cabello castaño oscuro de nombre Yui Arihara, la cual se hallaba con una cajita detrás de sus manos y, además, se hallaba con un chico.

- ¿Para qué me llamaste Arihara-san?

- E-Este… sabes que hemos sido compañeros desde último año de secundaria Maeda-kun.

- Sí, pero… ¿eso qué?

- P-Pues… - la hermana de Tsubasa le extendió la caja de chocolates - ¡e-estos son para ti!

- ¿A-Arihara-san? – el joven miró a la chica quien seguía en modo reverencia – t-tú estás…

- H-Hice mi mejor esfuerzo para hacer estos chocolates, por favor, acéptalos.

- E-Está bien.

- P-Por cierto – la joven Arihara hablaba sin levantar la cabeza – t-te quería preguntar… si no te molesta… si tu… ¿quisieras… salir conmigo?

Yui Arihara no obtuvo respuesta y eso la preocupó, y cuando levantó la mirada solo miró al joven quien tenía la mirada baja.

- ¿M-Maeda-kun?

En eso, el joven comenzó a vomitar colores mientras sus ojos se tornaron blancos mientras cantaba Pumped up Kicks.

- ¡¿M-Maeda-kun?! ¡Resiste! – decía la hermana de Tsubasa - ¡¿Qué hice mal?! Se supone que los chocolates me salieron bien. ¡Nunca tendré novio así!

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Continuará…

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Bueno, hasta aquí el especial de San Valentín.

Quiero decir que este especial no es canon, solo es un especial.

Este viernes, Rin, Redentor, si tuvieran a Kurashiki y Tsukumo enfrente, ¿Cómo se les declararían?

Yo si tuviera a Shinonome o a Nakano creo que iría con una caja de chocolates a declararme. Lo típico que hacemos aquí en Honduras XD.

Sin más, este ninja se despide.

Bye.