Gracias por seguir leyendo y ¿qué creen? Sí, esto se enredará más:
Capítulo III
Amores en silencio
Después del reencuentro que habían tenido Sakura y Tomoyo, ésta última había llevado a la ojiverde y a sus amigas a su departamento para que se relajaran un poco y de ser posible comieran algo. Esto último resultó muy interesante ya que Tomoyo no esperaba que Sakura y compañía tuvieran un excelente talento para cocinar, después comprendió de qué se trataba todo, ellas eran cocineras y para el grupo pequeño de chicas era un placer preparar el almuerzo de ese día.
Tomoyo recordó que su amiga desde muy joven había presentado interés por las artes culinarias y estuvo a punto de hacerle ese comentario pero al recodar quién era la persona que había despertado ese interés en su amiga se arrepintió pues no quería arruinar ese momento y ni quería romper la promesa que habían hecho de no dejar que el pasado afectara su amistad.
Almorzaron y después se dispusieron a salir a buscar ese lugar en el que las chicas buscarían empleo. Según habían comentado mientras comían ese lugar era un restaurante de categoría internacional y una de las chicas había visto el anuncio en el que solicitaban empleados en un periódico. Esto último hizo dudar un poco a Tomoyo, ella sabía que ese tipo de lugares no buscaba a empleados tan fundamentales en un anuncio cualquiera, pero no quiso decepcionar a Sakura y sus amigas.
Tomoyo las llevó al corazón de la ciudad en su elegante automóvil para que iniciaran su búsqueda, sin embargo una vez estacionado el vehículo Rika y Chiharu decidieron comenzar ellas a buscar argumentando que Sakura y Tomoyo no habían tenido tiempo de platicar con calma y como tenía mucho tiempo que no se veían, seguro había muchas cosas que contar. Después de un breve pero incómodo silencio Sakura fue la primera en hablar.
- Bueno y ¿cómo está tu mamá?- dijo rompiendo el hielo.
- Ella está bien, bueno ya sabes ocupadísima con sus negocios, pero bien- respondió Tomoyo e hizo una sonrisa- Y tu padre ¿cómo se encuentra?
- Bien, también ocupado dando clases, como siempre.
- Es excelente ¿sabes? Lo extraño mucho- comentó pues Fujitaka Kinomoto había sido como un padre para ella desde que tenía uso de razón- ¿Y Touya?- preguntó instintivamente Tomoyo, pero se arrepintió de haberlo mencionado pues era un tema espinoso entre ellas.
-Ah pues… bien, todavía un poco desubicado en la vida pero bien - contesto Sakura después hubo otro silencio entre ellas – Mira, ya no quiero que cada vez que lo mencionemos se vuelva todo tenso entre nosotras, hay cosas que pasaron y ya no tienen remedio.
- Hay cosas que no se pueden borrar así de nuestras vidas, me dejé llevar por lo que sentía por tu hermano, aun sabiendo que él tenía novia, lo metí en problemas y todo para que al final entre él y yo las cosas no resultaran- dijo Tomoyo levemente alterada.
- Bueno es mi hermano, era un tonto, fue un tonto, sigue y seguirá siéndolo; así es él, ya no importa en serio- dijo Sakura para tranquilizar a su amiga- además yo no debí meterme en ese problema, no era asunto mío, lo siento.
Esa disculpa había sido demasiado para Tomoyo, no podía permitir que su amiga pidiera perdón sólo por haber procurado el bien de la gente que quería. Así que tuvo que decir eso que le oprimía el pecho desde que había recibido la llamada de Sakura la tarde anterior.
-¡No tienes que disculparte, sino yo! – dijo rápidamente- Yo fui una irresponsable al no respetar la relación que tenía tu hermano con Kaho Mizuki y yo también fui la que besé a Syaoran Li sabiendo que podía haber algo entre ustedes.
- To…tomoyo…pa…para con lo que dices- dijo Sakura pues no esperaba que ese tema saliera a relucir- tú misma me lo contaste aquella vez, lo hiciste porque habías recibido unas cartas misteriosas de un admirador secreto y encontraste unas cartas incompletas y que tenían el mismo patrón entre las cosas de Syaoran… fue por eso… ya por favor olvídalo.
- Pero tú y él…
- Éramos unos buenos amigos eso es todo…- completo Sakura la frase de su amiga.
- Lo querías más que a un amigo- dijo Tomoyo recordando la forma en la que se llevaban Sakura y Syaoran.
- ¡Nada!... esas son boberías del pasado, ahora salgo con Yukito Tsukishiro, me ha pedido matrimonio y después de pensarlo, he decidido aceptar- Sakura vio una expresión de sorpresa en su amiga y agregó- Syaoran se fue hace mucho, él se olvidó de mí y yo…
- ¿Te olvidaste de él?... ¿realmente lo has logrado?- preguntó Tomoyo- porque te conozco y dudo que…
En ese momento fueron interrumpidas por Rika y Chiharu que volvían de su búsqueda y les dijeron que habían preguntado la dirección y les indicaron que se encontraba a unas cuadras de ahí, así que Sakura salió del auto sin decirle una palabra más a Tomoyo.
No… él debe quedar en el pasado ya no debe afectarme… debo lograrlo para tener un futuro con Yukito- se decía Sakura mientras se alejaba, pensando si había sido buena idea o no buscar a Tomoyo, pues no esperaba que reencontrarla removería muchos recuerdos en ella.
-o-o-o-o-o-
Syaoran y Eriol llegaron al aeropuerto de Narita, en Japón, y ahora se disponían a viajar en el tren que llevaría a Tokyo.
- Bueno ya estamos aquí… este es el plan vamos al restaurante y le pediremos a Nakuru que nos informe cómo han avanzado las cosas – decía el joven Hiragizawa.
- Espero que lleve todo en orden, así podremos salir lo más pronto de este país- dijo Syaoran – Digo, quiero volver a casa pronto con mi hijo- agregó rápidamente al ver como su amigo arqueaba la ceja.
- No hay de qué preocuparse, Nakuru es una prima lejana… y la verdad, es una persona en la que puedo depositar toda mi confianza.
- Bueno como sea, espero que rinda buenas cuentas- dijo Syaoran y dio un gran bostezo, estaba muy agotado y pensaba tomar una siesta mientras llegaban a su destino.
- Descuida, más que mi prima ella es una gran amiga y me apoyó mucho cuando viví aquí, en Japón- parecía que eso ya no lo escuchó Syaoran pues ya tenía los ojos cerrados aunque hizo un movimiento con la cabeza indicando que estaba bien.
Eriol, por su parte, también cerró los ojos y entre dormido y despierto no pudo evitar recordar cómo Nakuru era su única amiga cuando él se mudó a Japón. Él apenas tenía 16 años en ese entonces y su vida no era tan perfecta como él hubiera querido. A pesar de ser hijo de un empresario japonés muy poderoso en Inglaterra, Eriol carecía de personalidad, vestía de una forma anticuada, que no era muy común en los jóvenes de su edad, también en aquel tiempo usaba gafas con montura muy gruesa y para variar llevaba el pelo pegado a la cabeza lo que hacía que se viera grasoso. Y para aumentar más a su estereotipada persona nunca había podido hacer amigos debido a los continuos viajes que realizaba con su padre y en su lugar se había dedicado a estudiar toda clase de cosas, que años más tarde lo convertirían en el genio empresarial que ahora es.
Su repentino cambió se había debido a su gran amigo Syaoran, aunque ellos habían sido compañeros en la preparatoria nunca se dirigieron la palabra; pero un día Syaoran se presentó en Londres como el nuevo dueño de la cadena de restaurantes "Delicias de Occidente", que era famosa por ser líder en el Oriente en comida occidental, concretamente europea y deseaba expandir su imperio por el viejo continente, pero ahora presentando comidas orientales.
- ¿Oye te conozco?- dijo Syaoran Li después de presentar su proyecto ante el padre de Eriol.
- Ammm… creo que sí- en realidad Eriol sabía que sí y conocía perfectamente a Li- me parece que íbamos en la misma escuela en Japón.
- Ah cierto, eres el chico inglés que andaba por ahí solo… ¿no?...
- Sí, soy Eriol Hiragizawa – estrechó su mano- y tú eres Syaoran Li, sí lo sé- agregó antes de que el chino pudiera presentarse- mi padre será tu nuevo socio- y esbozó una sonrisa.
Desde ese momento se habían vuelto muy cercanos y llegaron a ser buenos amigos. Poco tiempo después, cuando el padre de Eriol falleció, él tuvo que tomar las riendas de su imperio y eso implicaba ser socio de su amigo. Syaoran por su parte había insistido en que una parte fundamental en el negocio era tener una buena imagen así que dedicó buena parte de su tiempo a pulir la imagen de su amigo; (si bien el joven chino no era una persona superficial sabía que tenía que levantarle la autoestima a su amigo) cambiándole la forma de vestir, peinarse, incluso motivándolo para convencerlo de que él era un ganador… transformando así su forma de relacionarse con la gente, claro a veces Syaoran pensaba que había exagerado pues había convertido a su amigo en un verdadero as con las mujeres.
Eriol vio pasar todas esas imágenes en sus sueños y despertó encontrándose con la cara de su amigo quien le informó que había llegado a Tokyo y mientras abordaban a un lujoso automóvil que los llevaría al restaurante, Eriol seguía inmerso en sus pensamientos.
Syaoran es el mejor amigo que pude encontrar, me ayudó mucho… incluso me ayudó aun sin saberlo y sin conocerme.
La mente de Eriol comenzó a viajar nuevamente al pasado, cuando conoció a la chica de sus sueños: Tomoyo Daidouji, simplemente le fascinaba, la adoraba a pesar de haber cruzado palabra con ella pocas veces, pero no podía evitarlo; investigó todo lo relacionado con ella y se convirtió en su enamorado secreto. Solía verla en la escuela, en todas las clases, incluso en el descanso él subía a los árboles y desde ahí la veía mientras ella conversaba con sus inseparables amigos Sakura Kinomoto y Syaoran Li. Incluso llegó tanto su cariño por ella que se atrevía a escribirle cartas de amor de manera anónima… nunca supo si les gustaban o no… pero él ponía todo su corazón en ellas con la esperanza de que algún día ella volteara y se diera cuenta de que él existía y que la quería mas que a nada en el mundo… pero nunca fue así, ella nunca supo la verdad y él se tuvo que mudar nuevamente sin confesar sus sentimientos.
En una ocasión por poco y hubiera sido descubierto, estaba en la biblioteca observando a su amada mientras encontraba la inspiración y escribía una de sus cartas, cuando unos tipos que solían molestarlo se acercaron a él.
- ¿Qué haces rarito?- dijo uno de los tipos- ¿Qué tienes ahí?
Eriol ignorando el comentario rápidamente escondió lo que escribía y se puso de pie; al ver que los sujetos lo seguían apresuró el paso y rápidamente arrojó a una mochila lo que escribía, antes de que se lo quitaran y lo descubrieran, sólo volteó un segundo para ver de quién era el propietario de la mochila que le sirvió como escondite y su sorpresa fue el ver al amigo de su amada Tomoyo: Syaoran Li. Se angustió un poco al pensar si ellos llegarían a algo más si ella pensaba que su amigo era su admirador, pero se consoló al recordar que en una ocasión escuchó en una conversación de ella y Sakura Kinomoto, que ella estaba enamorada del hermano mayor de su amiga, no la culpaba era un universitario aunque con fama de casanova… Eriol detestaba a ese tipo, en realidad odiaba a los chicos que sólo utilizaban a las mujeres como diversión.
No puedo creerlo me convertí en lo que más odio- pensaba mientras volvía al presente, entraba al lugar que próximamente se convertiría en el nuevo restaurante y veía a su querida prima Nakuru. Después de saludarse ella comenzó a explicar la situación.
- Vera señor Li aún no llega nadie para ocupar el puesto de cocinero- explicaba la señorita Akizuki a Syaoran- me pareció muy raro el modo en el que decidió buscar a un personal tan vital pero…
- ¡¿Qué?! ¡¿Cómo está eso no tienes aun al personal?!- interrumpió Syaoran exaltado – estamos a horas de inaugurar y tú no tienes a nadie.
- Bueno mis instrucciones fueron que pusiera un anuncio en el periódico, aun no se presenta alguien que valga la pena pero…
- Ni vendrá alguien que valga la pena, yo no necesito empleaduchos cualquiera que aparezcan por un anuncio común y corriente… necesito verdaderos artistas… si yo mismo tengo conocimientos culinarios no puedo aceptar a cualquiera- dijo el chino muy exaltado.
- Tranquilo camarada… mira, se me ocurre algo, deja las cosas así… hay que dar oportunidad a gente nueva y si no nos gusta su trabajo nos deshacemos de ellos y resulta mejor porque no hacen antigüedad laboral y nos ahorraremos vacaciones pagadas al año y bonificaciones, eso sin considerar que al ser gente sin tanto nombre no les pagaremos tanto- dijo Eriol para tranquilizar a su amigo, pues sabía que ese tema era muy importante para él, pues él había sido chef de su propio restaurante antes de casarse y formar una familia. Además no quería hacer quedar mal a Nakuru, a quien le guiñó un ojo en señal que todo estaría bien.
La chica estaba un poco nerviosa, desconocía que el señor Li fuera tan minucioso, y más aún, le preocupaba que en verdad ella sólo seguía instrucciones.
En ese momento, el teléfono móvil e Syaoran comenzó a sonar y su rictus cambió radicalmente al darse cuenta de dónde provenía la llamada. Atendió inmediatamente- ¿Hola?... Campeón ¿cómo estás? – se puso de pie y se alejó para hablar con su adorado hijo.
-Eriol yo…- comenzó a decir Nakuru para disculparse.
-Tranquila, no pasa nada.
-Pero el señor Li…
-Es un poco neurótico pero es buena persona ya verás.
-No quiero hacerte quedar mal.
-Jamás lo harías, sabes que confío demasiado en ti- le sonrió- Además para mí perfecto que estés trabajando conmigo, así sé que te mantienes ocupada.
La chica se puso un poco seria, sabía hacia dónde se dirigía el comentario de Eriol- Olvídalo, eso ya se acabó.
-¿Qué cosa?- ella lo miró para que dejara de hacerse el tonto- Yo no dije nada en particular. Pero de verdad me alegra saberte más tranquila; no te ofendas, pero eres un auténtico imán de idiotas y ninguno de tus novios ha sido la excepción.
-Mira quién habla si tú tienes también un historial dudoso… O negarás que incluso te estás ocultando de una de tus conquistas.
-Shhh… No atraigas la mala suerte- se recargó en el respaldo de su asiento y colocó sus manos tras su cabeza- Por ahora sólo quiero estar en calma estos días en Japón.
-¿Y todo en orden con eso?
-Claro ¿qué podría alterarme?- ella arqueó la ceja; durante una temporada ella fue la única confidente de aquel tímido e introvertido joven Eriol, que siempre le contaba sobre una compañera de su escuela de quien se enamoró profundamente. Él se enderezó un poco, claro eso lo ponía un poco tenso- Tranquila, eso fue hace mucho.
-¿Seguro?- preguntó Nakuru sospechando que había una importante razón por la que Eriol no podía sentar cabeza y entregar su vida a una mujer, quizá eso ya lo había hecho hacía mucho tiempo si n ser correspondido.
En ese momento, Syaoran regresó un poco más relajado, aún así a Nakuru le seguía pareciendo un hombres bastante estricto y serio. Y aunque la tensión de Li era evidente, Nakuru continuó con su explicación. Sin embargo, Eriol se sentía aun distraído por las reflexiones que había tenido antes de su llegada
-Bueno, los dejo un momento con toda esa palabrería administrativa. Iré a distraerme un poco- dijo Eriol de proto tratando de disimular que se empezaba a sentir sofocado por sus propios pensamientos.
Ojala la pudiera ver su hermoso rostro una vez más…pero esas son puras fantasías la probabilidad de 1 en 1 millón - pensaba.
-o-o-o-o-o-
Tomoyo intentaba alcanzar a Sakura y compañía pues se había adelantado en lo que ella buscaba un mejor lugar para estacionarse, pero le preocupaba que se perdiera pues sabía de antemano que su amiga era muy despistada y con frecuencia se desorientaba.
Mmm… la recuerdo tan despistada que ni se daba cuenta de que su mejor amigo estaba enamorado de ella… aunque si la quería tanto porque él resultó ser el que escribía esas hermosas cartas… -pensaba Tomoyo.
Ella había notado que Syaoran sentía algo más que una amistad por su amiga, pero descubrir esas cartas entre sus cosas había sido muy confuso. Había sido mientras le pedía prestado un libro y él le dijo que lo sacara de su mochila y ahí fue donde vio esas cartas. Una mezcla de emoción y desconcierto la habían invadido en ese momento, pues desde la primera vez que leyó la primera de esas cartas le sorprendió la sensibilidad y ternura con la que estaban hechas y ella secretamente fue queriendo a esa persona que le escribía… pero Li no era ese tipo de persona cursi o romántica y más si él sentía algo por Sakura.
Tal vez se aburrió de esperarla y se fijo en mí… pero al besarlo aquella vez no sentí nada… Pobre, quizás yo también rompí su corazón.
Continuaba inmersa en sus pensamientos y estaba tan distraída que no se dio cuenta de que un joven que caminaba muy pensativo y distraído como ella venía directamente enfrente. Chocaron y ambos cayeron al piso.
-Lo siento mucho- decía Tomoyo- iba muy distraída y no me fije por dónde iba.
- No, descuide señorita yo tuve la culpa debí verla- se disculpaba Eriol Hiragizawa.
Entonces alzó la vista para ver a la chica y casi le da un ataque al corazón o como mínimo estuvo al borde de un desmayo al descubrir a Tomoyo Daiudouji, su amor de preparatoria… la primer y única chica que había querido sinceramente.
Santo cielo, eso sí es capacidad de convocatoria… pasó 1 del millón. Pensó él inglés haciendo una sonrisa nerviosa.
Continuará…
Hola de nuevo. Siento si tienen la impresión de que le estoy dando vueltas a las cosas, si hubo personajes con poca o nula participación en el capítulo pero era necesario plantear varias cosas. Concretamente necesitaba plantear la situación de ciertos personajes porque acá verémos varias historias que se desarrollarán. Bueno, ya prontito sabremos qué pasó entre nuestros protagonistas y ¡sí! qué pasará con ellos ahora y con todos los demás.
No me queda más que agradecer sus lecturas, que sigan la historia y que la pongan en sus favoritos, sobre todo, sus comentarios que siempre me alientan a seguir. Sin duda, su apoyo es algo infinitamente invaluable.
Nos leemos próximamente.
