Su servidora les manda la más grande y sentida de las disculpas por dejar injustificadamente tan abandonado este fic. Pero apenas me daba un tiempecito y empezaba a corregir, mis musas me distraían con algo. Bueno, procuraré ser más constante. Y reitero, ninguno de mis fics ha muerto, cada uno lleva su propio proceso y continuarán en su momento.
Gracias por seguir leyendo n.n
Capítulo VI
La noche de las sorpresas
Syaoran estaba en un sofá sentado en medio de la oscura habitación, velaba el sueño de su pequeño hijo Hien. Pero su mente estaba en otro lado, pensaba en Sakura en la belleza que seguía teniendo y que alguna vez lo había cautivado. Se puso de pie y fue directo a la ventana, miró el cielo estrellado de Tokyo y recordó un secreto que guardaba con ella, algo que nadie más que ellos conocía. Desde que eran niños de vez en cuando solían escaparse de sus respectivas casas en medio de la noche y se encontraban en el mismo lugar en el que se habían conocido, miraban las estrellas mientras platicaban de todo.
Eso era tal vez lo que más extrañaba de ella, pues era el momento en el que ambos se mostraban tal como eran, sus formas de pensar y carácter eran auténticos en esos momentos. Todo aquello fue de gran ayuda para que se enamorara cada día más de ella. Syaoran sonrió al pensar en todo aquello, pero trató de quitarla de su cabeza pues a final de cuentas ella lo había lastimado.
Volteó a ver a Hien y se acercó a él para taparlo mejor con las cobijas. Había decidido quedarse en la misma habitación que él pues no quería compartirla con Meiling, que estaba más posesiva con él que nunca y eso lo tensaba más. Además de que prefería cuidar a cada momento a Hien. Syaoran pensaba que eso era una especie de trauma infantil que tenía, ya que le hubiera gustado que su padre hubiese sido como él, pero en realidad nunca fue así y por eso él ahora estaba decidido a no cometer los mismos errores de su progenitor.
Muchos hablaban de él a sus espaldas, eran aquellos que conocían la incómoda verdad acerca del origen de su hijo, es decir, eran los que sabían que Syaoran no era el verdadero padre de Hien. Más bien había decidido ocupar ese lugar cuando Meiling le mostró al pequeño cuando apenas era un recién nacido, se casó con ella a pesar de que nunca la amó, ni la amaría. El resto de la historia ya no importaba.
Regresó al sofá en el que estaba sentado, y pensó que el día siguiente sería agotador. Por fin sería la inauguración y eso lo ponía un paso más cerca de regresar a China.
Lejos de ella, otra vez…
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Touya llamó a la puerta, se hacía tarde, pronto tendrían que estar en el famoso evento de inauguración. En lo personal, él no quería ir pero su padre había sido invitado y le pidió que lo acompañara, no tenía el menor interés de volver a ver al tal Li pues no le simpatizaba en lo absoluto.
Fue así desde el principio, le molestaba que se la pasara pegado todo el día con su hermana y lo peor, que con el paso del tiempo él noto que la veía de una forma diferente, una forma que no le agradaba nada. Siempre trató mal a Li, lo molestaba aunque nunca le hizo ningún daño, ganas no le faltaron, pero sabía que su hermanita no lo permitiría. Sin embargo, antes de que se fuera a su natal China, estuvo a punto de golpearlo de verdad, fue cuando Li se peleó con su gran amigo Yukito, y literalmente le rompió la nariz. Al final no quiso meterse en el pleito porque su amigo se lo pidió, después nunca volvieron a tocar el tema.
A veces Yuki es un misterio hasta para mí.
En ese momento la puerta se abrió y apareció Yukito que se terminaba de arreglar pues él también iría al evento. Sakura podía invitar a alguien, aunque en ese momento se encontraba en el trabajo preparando los platillos que se servirían en la cena de inauguración. Touya y su padre se había ofrecido a recogerlo y llevarlo.
- Hola- dijo Yukito cuando vio a su amigo.
- ¿Qué hay Yuki? ¿Listo para irnos?- dijo Touya, pero luego se desconcertó al ver pálido a su amigo- ¿Te sientes bien?
- Sí, es sólo que tuve turno en el hospital anoche y no pude dormir bien, pero estoy más repuesto- respondió intentando en vano aparentar lo que decía, que no tenía nada- Mira, deja termino de vestirme y nos vamos.
-De acuerdo, mi papá nos espera allá abajo- dijo Kinomoto. Mientras Yukito entraba en su habitación y se perdía de vista, Touya comenzó a ver qué había por ahí, en realidad no buscaba nada pero su atención se centró en algo en específico; se trataba de un pequeño frasco con pastillas, se acercó y leyó con cuidado de qué se trataba. No recodaba bien qué sustancia era, la verdad era que durante su época como estudiante de medicina nunca fue el más brillante en farmacología, pero aquel frasco alimentaba las terribles sospechas que había tenido los últimos días. Entonces escuchó que su amigo regresaba y dejó el objeto en su lugar.
- Ya estoy listo, ¿nos vamos?- dijo Yukito.
- Sí claro- dijo intentando fingir que no vio nada, por lo que cambio de tema- ¡Ah! Qué fastidio ir y verle la cara a ese mocoso idiota.
- Sakura necesita el apoyo de su familia, pero ¿a qué te refieres con eso de "mocoso idiota"?- se intrigó Yukito, él ignoraba totalmente que el nuevo jefe de su prometida era Syaoran Li.
- Del tal Li- contestó Touya- ¿Qué no sabías que él es el dueño del restaurante donde ahora trabaja el monstruo?- dijo y pensó que había cometido un error al comentarlo.
- No, Sakura olvidó decírmelo- dijo Yukito con una seriedad rara en él.
-No importa, seguramente no te lo mencionó porque no es importante para ella.
- Sí, debe ser eso- dijo Yukito pero sabía en su interior que eso era mentira. Luego salieron de ahí sin comentar más el tema. Cada uno de ellos estaba pensando en lo último que había pasado.
-o-o-o-o-o-
Sakura se encontraba un poco atareada, había estado trabajando gran parte del día. Eso, aumentado al cansancio que tenía pues no durmió bien, y todavía más porque se sentía nerviosa, en cualquier momento Syaoran entraría al lugar y ella nuevamente no sabría qué decir. Las horas habían pasado con gran lentitud durante esa jornada pero miró su reloj y se dio cuenta de que apenas tenía tiempo de arreglarse un poco y estar más presentable en la inauguración, ante varios invitados.
Eso le hizo pensar en la situación que se avecinaba, lo más probable era que Yukito y Syaoran se vieran las caras otra vez esa noche, después de que se habían peleado algunos años atrás. El motivo de la pelea había sido ella y eso era todavía peor, pues Yukito ahora era ya su prometido y no quería que se diera una situación incómoda por eso. Pensó que si se volvían a pelear no lo soportaría porque la última vez Yukito había resultado con la nariz rota, mientras que Syaoran se le había abierto la ceja y tenía un ojo morado. En aquella ocasión ella había abogado por su ahora futuro esposo y había culpado a su viejo amigo de todo, lo trató mal sin escuchar con atención sus motivos, sin saber que se arrepentiría de eso para siempre.
¿Cómo serían las cosas si no lo hubiera tratado así?- pensó y se sonrojó al darse cuenta que tal vez en ese momento no sería la prometida de Yukito sino de Syaoran. Intentó nuevamente borrar al joven chino de su mente y concentrarse en Yukito y el futuro que comenzaba a formar con él.
Ya había terminado de arreglarse y salió de los vestidores para empleados, así que fue a ver cómo marchaban los preparativos, cuando una voz masculina habló a sus espaldas.
- Te ves muy bien- dijo y Sakura volteó y se apenó por el comentario.
- Gracias señor Hiragizawa, digo señor Eriol - respondió- Usted también se ve bien.
- Gracias, pero no me digas señor... somos de la misma edad y aparte no soy señor, aún estoy soltero. Mejor háblame de tú.
- Ah, sí, lo siento- dijo y le sonrió- Por cierto, mi amiga Tomoyo me contó que la invit...aste- dijo Sakura.
- Ejem... Sí, bueno en realidad ella ayudó un poco por aquí, así que lo consideré justo.
- Qué bien- dijo Sakura y luego hubo un silencio- Y... ¿Syaoran ya la vio o por lo menos sabe que ha estado aquí?
-No, no he querido decirle nada- contestó el inglés- pero no le veo el problema o ¿hay algún problema entre ellos?
- Ah pues es que... hace unos años, pues… vi cuando se besaban- dijo Sakura, ignorando que eso alteraría a Eriol de sobremanera.
- ¡¿Qué?! - exclamó el joven muy desconcertado- Pero ¿cómo, cuándo, a qué hora, por qué?
- Mira, cálmate- intentaba tranquilizarlo y lo tomó por los hombros para que la mirara a los ojos- Me di cuenta de cómo la miras, sé que te interesa por eso te lo dije. Entre ellos no hubo ni habrá nada. Sólo cálmate.
- Lo sabes ¿soy tan obvio?- preguntó Eriol.
- Un poco- le sonrió- Y sólo puedo decirte que yo creo que eres el único que puede hacer que vuelva a confiar en un hombre. Después de lo de mi hermano, Tomoyo construyó una barrera para que nadie conociera sus verdaderos sentimientos, tú puedes romper esa barrera, no sé porqué lo sé pero así es- dijo con honestidad.
- ¿De verdad lo crees?- preguntó y ella asintió en silencio, entonces él sonrió. Luego escuchó que Nakuru lo llamaba y tuvo que ir inmediatamente, pero antes de irse sólo le dijo a Sakura discretamente- Gracias, eres genial. Con razón mi amigo te adora- dijo, se dio la media vuelta y se fue, dejando a Sakura muy desconcertada con esa última declaración.
-o-o-o-o-o-
- Ya lo pensé mejor, y no quiero ir- decía Syaoran a su madre.
- Syaoran, ni siquiera cuando eras niño hacías semejantes berrinches- le decía Ieran Li mientras intentaba por enésima vez convencerlo de ir a la inauguración. Lo había notado muy tenso esos días, pero desde el día anterior por la tarde había llegado al hotel muy extraño y había dicho que ya no quería ir al evento.
- Madre, de verdad no quiero ir, mejor me quedo aquí en el hotel cuidando a Hien- dijo intentando convencerla.
-Querido, no te preocupes por él, se quedara aquí y será muy bien cuidado, eso ya había quedado claro, dime ¿qué es lo que te pasa?- le preguntó con cierta preocupación.
- Nada- respondió Syaoran rápidamente.
- No me mientas, te conozco de más y sé que algo te pasa- insistió Ieran- Es por venir aquí a Japón ¿verdad? ¿Es por lo que nunca quisiste regresar aquí?
Syaoran suspiró, no podía mentirle a su madre, a esa mujer que había renunciado a muchas cosas por él; no, a ella no. Así que decidió decirle la verdad.
- Madre... es que es muy complicado de explicar pero...- miró alrededor para asegurarse de que Meiling no estuviera por ahí- Vi a Sakura Kinomoto, resulta que ella trabajará en el restaurante y eso me perturbó mucho. Es que ella y yo no quedamos en buenos términos.
- ¿Por qué?, ustedes eran muy buenos amigos, ¿qué sucedió?
- Es una historia muy larga, pero no es nada importante... sólo que, bueno es difícil porque nos dejamos de ver mucho tiempo, sólo eso.
-Hijo, tú eres un profesional, no debes dejar que nada te afecte. Tienes que ir y dar la cara a los invitados, no querrás ser un grosero.
- Está bien- Li suspiro de nuevo, ya no tenía argumentos para convencer a su madre. Bueno, en realidad sí los tenía pero no quería contarle todo lo que pasó entre ellos antes de que partieran a Hong Kong.
Sin más Syaoran Li, salió del hotel acompañado de su esposa y de su madre, mientras esta última se lamentaba en silencio que su querido hijo en todos esos años nunca le hablara sobre lo que sucedió entre él y Sakura Kinomoto, pues ante sus ojos era evidente que entre ellos había algo más grande que una amistad.
-o-o-o-o-o-
El lugar se llenaba de gente, prensa y otros distinguidos invitados representantes de lo más selecto del mundo gastronómico de Tokyo. Al mismo tiempo, Yukito Tsukishiro, Touya y Fujitaka Kinomoto también arribaron y se unieron Sakura.
- Hola- dijo Yukito y la besó, pero la notó algo desconcertada, él sabía perfectamente que se trataba de Li, pero no quiso decirle nada.
- Wow, qué elegante... -dijo Touya al ver las instalaciones del lugar en el que ahora trabajaría su hermana menor.
- Sí, parece que quien decoró tiene muy buen gusto- decía el señor Kinomoto.
- ¿Quién más va ser que mi hija?- dijo una voz a sus espaldas, y los cuatro voltearon para encontrarse con Sonomi Daidouji- ¡¿Cómo están?!- dijo alegremente al ver la expresión de sus interlocutores. Pero Touya se hizo un poco para atrás, prácticamente ocultándose de ella.
- Muy bien Sonomi. Cuánto tiempo sin verte- contesto Fujitaka.
- Sí, bueno he estado muy ocupada, pero Tomoyo me pidió que la acompañara, ella estuvo ayudando a la decoración de aquí.
- ¿Y dónde está?- preguntó Sakura.
- Ah, ya viene en un momento- respondió la mujer- Sakura qué bien te ves, no cabe duda que cada vez te pareces más a tu madre- dijo sonrojando a la chica.
Mientras tanto Touya se separaba discretamente del grupo, pues no quería ver a Tomoyo, pero Yukito se dio cuenta y lo siguió.
-¿Qué te pasa?, ¿no la quieres por lo menos saludar?- preguntó, y Touya negó con la cabeza en silencio- Mira, ya hablamos de esto, debes progresar, ya visitaste a Kaho, ¿qué más da saludar a Daidouji?
- Es que eso me arruinará la noche, y yo que quería conocer a alguna chica linda por aquí.
- Touya, ya para con eso. Sienta cabeza, deja de comportarte como un adolescente, por favor.
Touya, seguía sospechando de su actitud pero no quiso cuestionarle nada, no en ese momento. Tenía su mirada fija en él cuando una mano le tocó el hombro, era su hermana acompañada de Tomoyo.
- Hola Touya- dijo Tomoyo con tranquilidad. Mientras Yukito se llevaba a su novia para que su amigo pudiera hablar con más libertad.
- Ho...hola ¿como estas?- respondió Kinomoto con desconcierto.
- Bien, es que quería venir a saludarte- contestó la joven y se sintió aliviada, pues ya no sentía absolutamente nada por él, Touya la miró con extrañeza y ella agregó- No creerás que te guardo algún rencor o que te sigo queriendo ¿verdad?
- Bueno yo...- comenzó a decir, pero fue interrumpido por un joven que se acercó a Tomoyo para saludarla.
- Tomoyo... ¡qué bueno que viniste!- dijo con efusividad Eriol Hiragizawa, miró a Touya y cambió su semblante, lo reconoció inmediatamente- y tú estas aquí por que...
-Vengo como un invitado más- dijo Touya -...y si no te molesta me daré una vuelta por el lugar- agregó al notar que tal vez estaba de más ahí.
-¿Lo invitaste tú?- preguntó Eriol a Tomoyo.
- No, creo que vino con el señor Kinomoto, me parece que Li, los ha invitado...en realidad yo vine con mi madre, me encantaría que la conocieras- dijo.
- En serio, dame unos momentos tengo que arreglar unos asuntos y en un momento estoy con ustedes- dijo el inglés y se dirigió a la oficina. Le hubiera encantado quedarse con ella, pero escuchar las palabras "mi madre" y "me encantaría que la conocieras", no le gustaban. Su filosofía como casanova, le decía que no debía conocer a los padres de las chicas, eso significaba compromiso. Aunque en realidad, él sí quería una formalidad con Tomoyo, pero no podía evitar temer a los padres, había tenido problemas con los padres de algunas chicas, dejando amargas experiencias, y por mucho conocer a la señora Daidouji lo ponía nervioso.
Entró en la oscura oficina, cuando su prima Nakuru entró detrás de él.
- ¿Qué te sucede?- dijo ella, que también lucía elegante para la ocasión.
- Nada, es que Tomoyo invitó a su madre y quiere que la conozca- respondió él distraídamente.
- ¿Y eso qué? ¿no que querías establecer una relación formal con ella?
- Pues sí, pero...
- Pero nada, si de verdad la quieres lo podrás hacer, además no hagas tormentas en vasos de agua, no te matará su madre... mejor gánate su confianza y estarás del otro lado- lo alentó.
Eriol iba a contestar cuando su socio y amigo Syaoran Li irrumpió en la habitación.
- Buenas noches- dijo.
- Buenas noches señor Li- respondió formalmente Nakuru Akizuki- tengo que ver algunos pendientes con permiso- y salió para dejarlos solos.
- Entré por la puerta de atrás, hay mucha gente en la entrada principal- dijo, pero no quiso decir que lo hizo por no encontrarse con Sakura y mejor cambió de tema- ¿Qué sucede, de qué hablaban?
-Ah pues...- Eriol tenía que decirle el asunto de Tomoyo, en un momento la vería y por si fuera poco lo que le había contado Sakura lo había dejado con algunas dudas. Así que le contó que se había encontrado hacía unos días con ella, y que le había pedido a su ayuda para sacar adelante el proyecto. Luego miró a su amigo, esperando una reacción.
- Mmm... ya veo, qué casualidades ¿no?- respondió Syaoran después de un breve silencio.
-Syaoran... ¿tú tuviste algo que ver con ella?- inquirió Eriol, pues no soportaba la duda- Supe que... ustedes bueno... se besaron.
-¡Oh por todos los dioses... eso no significó nada! - exclamó el chino- ¿Además quién te dijo eso?... ¿Fue ella?
- No, y no importa quién me lo dijo, sólo responde ¿de verdad no fue nada?
- Mira, en el tiempo que la conocí ella se convirtió en algo así como una hermana para mí, y siempre pensé que el sentimiento era mutuo. Fue así hasta que un día me buscó y me dijo algo sobre unas cartas que según yo le mandé... entonces me besó- contestó Syaoran honestamente y no se percató de que su amigo palidecía.
- Ah... unas cartas...- dijo Eriol, mientras mentalmente se maldecía a sí mismo por que eso él lo había provocado.
- Sí, qué horror. Si algún día me enteró de quién fue el idiota que me hizo semejante broma y que me metió en tantos problemas, te aseguro que le daré su merecido- sentenció- Pero en fin...sólo quiero decirte una cosa, no lastimes a Tomoyo, no sólo lo digo por mí, sino porque no querrás meterte en problemas con su madre ¿de acuerdo?... Ahora vamos allá afuera que la función apenas empieza.
Los amigos salieron en silencio. Syaoran pensaba en Sakura y en que la volvería a ver. Mientras que Eriol le preocupaba conocer a la madre de Tomoyo y sobre todo lo que la había dicho su amigo.
-o-o-o-o-o-
Meiling se encontraba en medio del lugar, buscaba a su esposo que se le había perdido de vista en cuanto entraron al restaurante. Miraba para todos lados y su vista se topó con alguien a quien no le hubiera gustado ver por ahí, lo peor era que se aproximaba a ella.
- ¿Y tu qué haces aquí?- le preguntó ella.
- Jajaja, vine a ver el espectáculo desde la primera fila- respondió Zhang con un leve cinismo.
-¿Qué, qué sucede, qué has planeado?- dijo Meiling con voz baja para que nadie se percatara de la conversión- Tú deberías estar en China ¿no?, tu trabajo, como asistente de Syaoran, es cuidar de sus negocios mientras él está de viaje
- Mmm... puede ser, pero mi obligación también es permanecer a su lado, y no pienso decirte qué vine a hacer a Japón.
- No estarás planeando algo... ¿verdad?
- Creo que me conoces muy bien, la inauguración en Tokyo me trae muchas ventajas para algo que he pensado desde hace mucho- dijo él con una sonrisa burlona.
- No, no harás nada
- Sólo quiero lo que por derecho me pertenece, y tú no dirás nada porque a ti no te conviene hablar de mí... yo sé muchas cosas de ti, cosas que no le gustarán para nada a Li- respondió, dejando muda a Meiling- Y si no te molesta tengo cosas que hacer.
Se alejó sin decir más, la joven china quiso darle réplica pero ya no pudo. Así que continuó con la búsqueda de Syaoran. Después de unos minutos, por fin lo vio aparecer junto con Hiragizawa.
Ambos se acercaron hacia la parte más alta desde donde hablarían a los presentes, quienes voltearon hacia los anfitriones para escucharlos a través de un micrófono.
- Buenas noches- dijo Eriol- Primero que nada quiero agradecer a todos su presencia en ésta, la inauguración de una sucursal más de "Delicias de Occidente". Mi socio y yo nos sentimos muy contentos de que nuestra compañía restaurantera crezca más.
- Sí- continuó Syaoran- esperamos que disfruten de la velada y por supuesto de los exquisitos platillos que han sido preparados para ustedes, aunque son sólo una muestra de lo que tendremos, espero que sean de su agrado.
- Bueno, por el momento eso es todo y así queda oficialmente inaugurado "Delicias del Occidente"- finalizó Eriol que junto con su amigo cortaron un listón confirmando sus palabras. Ambos bajaron del estrado.
Mientras tanto Sakura había sostenido el aliento. Ver y escuchar a Li no era tan fácil de enfrentar como ella hubiese querido.
- ...Sakura- decía Yukito a su lado.
- Ah ¿qué?- dijo ella volviendo de su desconcierto
- Nada, sólo decía que si querías algo de tomar- decía Yukito. Se sentía incómodo, sabía que su prometida estaba muy confundida por ver a Li.
- Ah, sí gracias- respondió y su novio fue a buscarle algo de tomar, entonces ella volvió su vista a donde estaba Li, pero ya no lo vio. Instintivamente comenzó a buscarlo con la vista, pero supuso que se perdió entre el grupo de reporteros que estaban por ahí.
Entonces, vio a la señora Ieran Li, y no dudó en ir a saludarla.
- Hola, buenas noches- dijo Sakura con una sonrisa, le alegraba mucho verla.
- Ah, hola querida, ¿cómo estas?- respondió Ieran, igualmente con una sonrisa- Mi hijo me había comentado que estarías por aquí.
- ¿En serio?- dijo la ojiverde muy sorprendida- Wow, no pensé que... bueno, le dijera eso.
- Sí, por cierto, hablando de él...mmm... me gustaría platicar contigo sobre algo.
- Pues soy toda oídos- respondió no muy segura de lo que debía decir.
- No, no, me gustaría hablar con calma- expresó en voz baja- es un asunto delicado, tal vez puedas ir a verme un día de estos. Estoy planeando pasarme unos días en mi vieja casa en Tomoeda, ahí podremos charlar mejor- agregó hablando con normalidad y le sonrió.
Entonces Yukito Tsukishiro se acercó a su novia y saludó respetuosamente a Ieran Li. Ella se sorprendió mucho cuando se presentó como el prometido de Sakura; ya conocía a Tsukishiro, pero nunca se le ocurrió pensar que él ocuparía el lugar de esposo de la joven, en realidad siempre sostuvo que ese papel le correspondía a su hijo Syaoran, pero obviamente no quiso mencionarlo, por lo que cambió de tema.
- ¿Y tu padre cómo esta?- preguntó, pues ella apreciaba mucho al señor Kinomoto.
- Bien, de hecho está por aquí- y volteó para ubicarlo- Ah, mire está por ahí- dijo y señaló en dirección en la que estaba su padre.
-Oh, perfecto, iré a saludarlo. Y felicidades por su compromiso. Ah y no olvides lo que te he dicho Sakura...- después se retiró, dejando a los novios solos.
Por otro lado, Syaoran ya no pudo esconderse más de su esposa, quien se le prensó a él, tan posesiva como siempre. Mientras iban saludando a los invitados, Meiling parecía que lo estaba presumiendo ante todos. Syaoran por su parte, la ignoraba y más bien estaba alerta porque en cualquier momento vería a Sakura.
Y su mirada la encontró, pero no estaba sola, estaba nada más y nada menos con Yukito Tsukishiro y éste la tomaba de la mano; él le decía algo y ella sonreía. Syaoran no sólo se sorprendió por la escena que sus ojos captaban, también le molestaba que ese tipo fuera evidentemente su pareja. Por eso se paró en seco para verlos.
Ya veo, con que estás con ese... Ahora sí ya tienes lo que tanto anhelabas, aunque hayas pasado por encima de mí para lograrlo- pensaba y aguantaba las ganas de golpear a Yukito, tal y como lo había hecho alguna vez. Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no se percató de que su esposa lo observaba.
Seguramente ella es la famosa Sakura Kinomoto, pues no es la gran cosa... habrá que ver que hace Syaoran frente a ella-pensaba ella a su vez. Decidió guiarlo poco a poco hacia ella, y su esposo no se daba cuenta, parecía perdido en otra dimensión. Sumergido en sus propios pensamientos.
Sakura platicaba con su prometido y sonreía cuando le dijo un comentario un poco chusco. Pero su sonrisa se borró por completo cuando sintió que alguien se paraba ante ellos e instintivamente volteó y se encontró a Syaoran con una mujer del brazo.
- Buenas noches- dijo ella.
- Buenas noches- respondieron Sakura y Yukito. La joven estaba sumamente sorprendida y su novio algo tenso, fueron sus reacciones al ver a Li.
-Hola- dijo Syaoran lentamente, no había reaccionado hasta que vio sus rostros de cerca y escuchó sus voces. Su expresión seguía siendo muy seria y continuaba conteniendo las ganas de golpear a Tsukishiro.
- Hola Li- dijo Yukito y se miraron a los ojos, era una mirada desafiante por parte de los dos.
- Me parece que tú debes ser Sakura Kinomoto- decía mientras tanto Meiling- he oído hablar mucho de ti.
- Ah ¿en serio?- contestó Sakura, que se esforzaba por mantenerse tranquila. Por un lado quería ver a Syaoran, platicar con él…Pero por otro lado, temía que se peleara con Yukito.
-Sí, la señora Li te menciona mucho, se acuerda mucho de ti...pero Syaoran nunca tuvo la delicadeza de contarme algo sobre ti- dijo dándole a entender que a su esposo ella no le importaba- Bueno como sea...mucho gusto en conocerte y él es...
-Ah, él es Yukito Tsukishiro...es mi...- dijo dudando en decirlo y vio de reojo a Syaoran que seguía mirando a Yukito.
- Soy su novio, perdón quiero decir soy su prometido- dijo con una sonrisa y miró a Sakura.
- Vaya, qué bien... -comentó Meiling- el matrimonio es un compromiso muy fuerte, por eso Syaoran y yo nos tomamos nuestro tiempo antes de casarnos.
Syaoran se había sorprendido mucho por lo que escuchó de la voz de Yukito, y apretó su puño, estaba realmente furioso con esa declaración. Sakura también estaba muy sorprendida por lo que escuchó de parte de Meiling. Y ambos en silencio pensaban lo mismo.
Claro, es lógico, no iba a detener su vida sólo porque yo salí de ella...
- ¿Y cuándo será la boda? - preguntó Meiling
- Pues queremos que sea lo más pronto posible, tal vez un par de meses- dijo Yukito, y parecía que se había convertido en una conversación de dos personas pues Sakura y Syaoran permanecían en silencio... tratando de asimilar todo lo dicho anteriormente.
- Siento interrumpir la charla, pero tengo que hacer algunas cosas, con permiso- dijo Syaoran y no quiso agregar algo más, se dio la media vuelta y se alejó.
- Discúlpenlo pero él es el anfitrión del evento y tiene que estar al pendiente de que sus invitados estén bien- dijo Meiling- Yo también me retiro, nos vemos luego- agregó y fue a seguir a Syaoran sin mucho éxito, pues ya lo había perdido de vista.
- Vaya, quién diría que Li ya está casado- comentó Yukito pero Sakura no le prestó atención, pues seguía sumergida en sus pensamientos.
-o-o-o-o-o-
La noche seguía su curso, Eriol pasó el tiempo intentado evitar el momento de conocer a la madre de Tomoyo; había estado dando un par de entrevistas a los medios, saludando a uno que otro conocido, pero ya no podía evitar lo inevitable. Vio a Tomoyo sentada, platicando con una mujer que Eriol intuyó que se trataba de su madre. Suspiró y tomó valor para acercase.
-Hola, ¿las están atendiendo bien?- dijo con una sonrisa.
- Eriol, qué bueno que estás aquí, te presentó a mi madre. Ella es Sonomi Daidouji. Y madre él es Eriol Hiragizawa, un amigo.
- Ah ya veo, un amigo...- dijo ella- mmm...
-Mucho gusto señora- dijo el inglés un tanto nervioso- yo soy un socio del restaurante y su hija nos ayudó mucho por aquí.
Eriol continuó con ellas por otro rato, platicando de otros temas sin importancia, se sentía nervioso pues la señora Daidouji lo miraba como si se tratara de un delincuente y en cada oportunidad criticaba lo que él decía.
Desde lejos Touya miraba la escena.
Pobre tipo, si quiere llegar a algo con Tomoyo le costara mucho ganarse la confianza de su madre, si lo sabré yo... aunque seguramente después de que Tomoyo y yo rompimos su madre se volvió más paranoica... lo siento por ese pobre.
Interiormente se reía de él, pero luego su atención se centró en una chica que iba pasando muy cerca. Le había dicho a su amigo Yukito que se comportaría, pero no podía evitarlo, además había algo en esa chica que lo llamaba. Volteó para los lados, buscaba con la vista a Yukito, y notó que platicaba con Sakura, estaba distraído y no se daría cuenta que andaba coqueteando, así que se acercó a su próxima "víctima", ella sostenía una bebida y se encontraba sola.
- Hola preciosa, parece que estás buscando algo... yo creo que es a mí- dijo Touya utilizando sus técnicas de conquistador.
- Perdón- exclamó Nakuru Akizuki - ¿Tú quién eres?
-Yo, pues soy tu próximo novio- dijo con una sonrisa seductora- y tú... pues parece que eres perfecta para cuñada de mi hermana y para nuera de mi padre.
-Ajá...-respondió ella arqueando una ceja- Pues yo creo que te has equivocado de chica.
-No, te he estado observando y eres perfecta para mí- insistió Touya.
-Ja ja ja, no tienes algo mejor. Qué trucos tan gastados de galancete de quinta- dijo ella fríamente. Y se dio la media vuelta, pero Touya muy insistente le tomó el brazo.
-Espera...-dijo el joven, y Nakuru se volvió hacia él.
- Creó que necesitas refrescarte mucho- dijo y vació su bebida en la cara de Touya, lo que hizo que la soltara; ella aprovechó para alejarse, dejándolo con la boca abierta y la cara empapada.
-o-o-o-o-o-
Mientras tanto, en una mesa de un rincón oscuro se encontraba Syaoran, había estado bebiendo un poco y se escondía de su esposa. Hacía esfuerzos sobrehumanos para contener su rabia.
Se va a casar... se va a casar... - no paraba de decir en su mente. Se puso de pie y comenzó a caminar, parecía un zombi. Se detuvo y vio a Sakura con Yukito y le hirvió la sangre.
Yukito besó a Sakura, y Syaoran sintió como si le hubieran golpeado el estómago, apretó muy fuerte la copa que sostenía, ver esa escena lo hizo enfurecer. Sakura se besaba con otro y lo peor era que se trataba de alguien que él despreciaba. Entonces su rabia fue tanta que rompió su copa, Syaoran soltó una maldición al ver que no sólo había derramado su bebida, también los cristales rotos de la copa le habían hecho cortadas en la palma de su mano. Volteó hacia los lados y se percató de que nadie lo había visto, entonces decidió ir a curarse esas cortadas.
Se dirigió a la habitación del personal, ahí había casilleros donde guardaban sus cosas y había otra pequeña habitación donde podían cambiarse y ponerse sus uniformes. Syaoran sabía que en ese momento no había nadie ahí, y podría limpiarse su herida en un pequeño lavamanos que había en esa habitación. Si hubiera decidido ir al sanitario de caballeros, se hubiera encontrado con Touya Kinomoto que se encontraba limpiando la cara.
Por su parte, Sakura sólo vio que Syaoran caminaba con la cabeza agachada. Algo dentro de ella le dijo que lo siguiera y así lo hizo.
- Yukito, me disculpas un momento ahora vuelvo...voy al tocador, no tardo -dijo y su novio asintió.
Sakura siguió el camino de Syaoran y se asustó mucho cuando vio en el suelo una pequeña gota de sangre, avanzó y notó un par más, realmente comenzó a angustiarse más. Siguió el rastro y entró en la misma habitación que Syaoran, lo que vio la preocupó mucho pues él estaba sentado y sostenía una de sus manos con la otra, una de ellas le sangraba, su rostro reflejaba dolor.
- ¡Syaoran!- exclamó, se cubrió su boca con las manos e inmediatamente fue a auxiliarlo- ¿qué te pasó, estás bien?
- Sí, sólo...- dijo el chino y miró a los ojos a Sakura, se sintió mal cuando notó que sus ojos estaban llorosos ¿se preocupa por mí?, pensó- sólo me corte un poco, no es nada grave.
- Déjame te ayudo- dijo Sakura y se sentó junto de él para ver mejor su herida- Mmm...ven te limpiaré la herida- agregó y lo guio al lavamanos.
Ambos permanecían en silencio. Sentían el calor de sus manos, y a pesar del agua y la sangre, sentían la piel del otro e interiormente, ese pequeño contacto, los tranquilizaba. Los días anteriores habían sido difíciles para ambos, pero en ese momento sentían que nada más existía, incluso las declaraciones que habían escuchado de Yukito y Meiling. Sólo eran ellos dos.
Sakura se apartó un instante y buscó en su casillero un pañuelo para vendar a Syaoran. Primero le secó la mano y luego comenzó a envolverla cuidadosamente. Syaoran, por su parte, se atrevió a verla. Ella estaba concentrada en curarlo y él recordó un pequeño detalle de la niñez a su lado. Cuando eran pequeños, solían salir a jugar, ella siempre traía sus patines y eran tan distraída que muchas veces llegaba a tropezar, Syaoran siempre preocupado por ella, le curaba los golpes que se hacía. Ahora muchos años después ella era la que le curaba sus heridas.
Sentir tan cerca en ese momento a Sakura despertaba muchas emociones en él, incluso podía oler su cabello, casi olvidaba que ese olor le encantaba. Ella también se sentía confundida, y tenerlo tan cerca después de tanto tiempo la hacían sentir contrariada. Pero también había tensión entre ellos, se querían decir tantas cosas pero no encontraban el modo de comenzar a hablar, esa conversación sería la primera que tendrían en años. Sin embargo, Sakura fue la primera en hablar.
-¿Cómo te has hecho esto?- preguntó.
-Se reventó mi copa en la mano... ¡ay! - exclamó pues sintió de repente que el vendaje le apretaba.
- Ah lo siento- se percató de ello Sakura- Pero ¿cómo sucedió?
- Bueno, no es nada divertido verte con otro -comenzó a decir Syaoran, estaba molesto y no quería callar más, ella no respondió a su comentario así que él continuó diciendo- Con que Yukito Tsukishiro eh, ahora sí debes de ser la persona más feliz del mundo.
Sakura terminó de vendarle la mano y respondió - Para con eso Syaoran, por favor.
-Por qué si tú misma me lo dijiste una vez- siguió el joven chino- y un día por fin te hizo caso, qué bien me alegro por ti - agregó con sarcasmo.
- No tienes por que reclamar nada, tú te fuiste. Y hasta estás casado- dijo ella levemente alterada- Bravo, vivan los esposos.
-Lo que a ti te sucede es que estás celosa de Meiling- dijo y se acercó a ella, la aprisionó entre sus brazos, casi no había espacio entre ellos, parecía como si Syaoran la quisiera besar, como lo había hecho una vez. Pero no la beso sólo comenzó a decir muy cerca de su boca- Ya te arrepentiste de haberme despreciado ¿verdad? Pero lo siento, ya es muy tarde.
Ambos se resistían a hacer caso a sus impulsos y besarse. Sakura estaba temblando, sus labios estaban a milímetros de tocarse. También esa cercanía le hizo darse cuenta de que Syaoran había estado bebiendo y tomó eso como pretexto para zafarse de esa situación.
- Suéltame- comenzó a forcejear- Has estado bebiendo y no sabes lo que dices.
-Estoy en mis cabales y sé perfectamente lo que digo- expresó y debido al forcejeo de ella, decido soltarla, no quería lastimarla- Si tienes prisa por irte, hazlo, vete con Yukito sé feliz con él, a mí no me importa.
Sakura se dio la vuelta y se marchó rápidamente. Se esforzaba por no llorar. Syaoran había sido crudamente honesto con ella.
Después de eso permaneció más callada que antes, ese encuentro con su viejo amigo la había dejado muy mal. Syaoran, por otro lado, se sentía más dolido que antes, y el resto de la noche se la pasó bebiendo más hasta que perdió la conciencia. Fue entonces que su madre se dio cuenta y decidió llamar a Eriol, para que lo ayudara.
-Hiragizawa, ven un momento por favor- dijo Ieran Li, quien interrumpió la plática que tenía el joven inglés con la señorita Daiduoji y su madre.
- ¿Qué sucede?- dijo Eriol
- Necesito que me ayudes, Syaoran está muy mal, bebió de más. Tenemos que llevarlo a la oficina antes de que haga algo indebido.
Ambos lo llevaron a la oscura oficina con la mayor discreción. Una vez ahí lo recostaron en un sofá.
Eriol suspiro mientras pasaba su mano por su cabeza y se revolvía sus cabellos- Esto me huele a Sakura Kinomoto- dijo haciendo alusión a la situación de su amigo.
-Sí, mi hijo nunca ha sido así, creo que verla lo ha puesto muy mal- dijo Ieran mientras miraba a su hijo- No sé qué sucedió entre ellos, pero eso terminó con su amistad y los dejó muy lastimados.
- Lo mejor será dejarlo aquí, si alguien lo ve dará muy mala imagen al evento y no quiero escándalos- finalizó y los dos salieron de la habitación.
-o-o-o-o-o-
Unas horas más tarde, Sakura iba en el automóvil con su padre, su hermano y su prometido. No paraba de pensar en Syaoran, después de lo vivido esa noche sería difícil verlo todos los días en el trabajo. Sólo espero que este bien, y que pronto se regrese a China, así las cosas volverán a su lugar... como debe de ser...Pero quizás las cosas pasan por algo, y que nos hayamos encontrado tiene un sentido...
Continuará…
Bueno, bueno. A veces me pregunto qué carambas estaba pensando cuando escribí este fic hace ya varios años. Pero bueno, estoy tratando de respetar lo más posible la historia.
Ahora directo al fic. Ya sé, todo mundo esperaba que el reencuentro entre nuestros protagonistas fuera una cosa bonita, PERO por Dios cuando un pasado doloroso el remedio no podrá ser instantáneo. Tengan calma, las explicaciones ya vendrán.
Ahora, las historias que rodean a nuestra trama principal ya empiezan a surgir y crecer. Habrá también más de todo eso.
Reiterando mis disculpas por la tardanza en la actualización, y agradeciendo de antemano sus lecturas y comentarios (si es que aún me los merezco ToT), me despedido. Los leeré muy pronto ;)
