Rumores:
DISCLAIMER: Los personajes de Ranma ½ son propiedad de Rumiko yo solo los tome prestados para realizar esta historia que si es de mi pertenencia.
Capitulo Tres: "Cercanos"
A la mañana siguiente al escuchar la alarma gruñó una maldición, deteniendo la tentación de ignorarlo y seguir descansando un poco más de tiempo, después de un día complicado al regresar a su refugio en altas horas de la noche lo único que deseaba era permanecer en la comodidad de su cama. Lamentablemente su situación actual y responsabilidades que tenía opinaban lo contrario, burlándose de cómo era un adolescente y que su prioridad eran los estudios.
Maldiciendo su suerte obligó a su cuerpo cansado y maltrecho a levantarse con la firme determinación de recibir una ducha caliente, rogando que esta mitigara algo su malestar. Minutos más tarde, cuando la temperatura del agua descendió, consideró que ya era hora de empezar su día.
A pesar de llevar pocos meses viviendo en Nerima, seguía sin acostumbrarse al silencio que lo rodeaba, sonrió melancólicamente al recordar los regaños de su madre y el parloteo de su hermana mayor. Recriminándose constantemente de las veces que amenazó a estas con irse a vivir, pues solo asi obtendría algo de paz.
Sin hacer caso a su estómago quien le solicitaba algún alimento, después de colocarse el uniforme, emprendió el camino a afrontar otra jornada escolar.
Al estar cerca del instituto, notó que todos se le quedaban mirando hizo una mueca ante eso ¿acaso nunca dejaría de ser el centro de atención? Los murmullos aumentaban a medida que cruzaba la entrada, mantuvo una postura de indiferencia hasta llegar a los casilleros. El sonido de la campana anunciando que debían ingresar a las aulas. Sin preocuparse siguió en lo suyo con movimientos lentos, mientras que a su alrededor el lugar quedaba completamente vacío.
Ya que —pensó aburrido de todas maneras lo iban a reprender por lo acontecido el día anterior. Con parsimonia emprendió el camino hacia las escaleras. Toda fachada se derrumbó ante la imagen que lo recibió al estar cerca de su salón.
Akane Tendo estaba parada, mirando por los ventanales de manera pensativa. Una suave brisa movía su larga cabellera con cierta delicadeza, aunque portaba el uniforme escolar reglamentario debía admitir que le sentaba de maravilla, observándola así entendía el por qué poseía tantos admiradores. La escena del día anterior del que había sido testigo, lo sacó de su embobamiento momentáneo.
Recriminándose por dejarse llevar de esa manera siguió caminando, pero no estaba preparado para lo que sucedería a continuación, a unos pasos de llegar a la puerta sintió que lo sujetaban del brazo, desconcertado desvió su vista hasta toparse con unos delgados dedos.
— Saotome, necesito hablar contigo en privado — solicitó incomoda sin soltarlo comenzando a arrastrarlo sin que este siquiera lograra poner resistencia.
Con el ceño molesto, avanzó hasta llegar al pasillo más alejado del segundo piso, no quería que nadie escuchara lo que tenían que hablar. Comprobando que estaban solos lo soltó al notar su arrebató.
—Esta mañana el director habló conmigo— Akane empezó a hablar, dándole la espalda—. Cada alumno tiene tres llamados de atención de parte del presidente del curso.
Ranma gruñó por lo bajo al entender a donde quería llegar. Era consciente de las reglas del instituto, en su primer día la peli azul se había encargado de decírselas y no satisfecha le dio unas copias para que lo leyera. Luego del tercer llamado de atención el director tomaría cartas en el asunto.
—Me quede dormido en el segundo descanso—murmuró entre dientes, lo suficientemente alto para que su compañera lo escuchara—. Esa es la razón de mi ausencia.
Akane se giró sorprendida por la declaración, con seguridad se acercó hasta quedar cerca del pelinegro, observando detenidamente los iris azules del chico, quien incomodo por el acercamiento se sonrojo.
—Te creo, sé que no mientes—admitió alejándose, era la primera vez que veía tanta sinceridad en una mirada.
—Gracias, aunque creo que solo me queda un solo llamado de atención—mencionó con ironía.
—En lo que a mí respecta, te quedan dos—dijo Akane al pasar a su lado—, cuando entremos al aula juntos creerán que tu tardanza se debe a que debía hablar contigo.
Ranma solo asintió sorprendido, al verse solo aceleró el paso para darle alcance a su compañera.
—Este será nuestro secreto—musitó guiñándole un ojo al llegar a la puerta de su salón.
Si antes estaba avergonzado, no se imaginó lo que le esperaba al ingresar, ser recibidos por aplausos de sus compañeros le causó extrañeza, busco una explicación en la peli azul, pero esta miraba asombrada la pizarra. Palideció al ver su nombre escrito en ella junto al personaje de "Romeo" y el de Akane Tendo como "Julieta".
Las risas de sus amigos, captaron su atención entendiendo que lo habían hecho intencionalmente. Iba a protestar ya que ellos no habían participado.
—Por decisión unánime, ustedes fueron elegidos—festejó emocionada Hinako—. En un par de semanas darán comienzo los ensayos.
—Entiendo—musitó Akane antes de encaminarse a su puesto.
Sin entender la siguió, antes de llegar a su lugar escucho un "suertudo" de parte de Daisuke.
Durante toda la clase observó la espalda de Tendo, quien tranquilamente tomaba notas como si nada, en el fondo desearía saber por qué se encontraba tan tranquila, aceptando la idea sin cuestionamiento alguno.
El sonido de la campana anunciando la finalización de la primera hora de clase retumbó con fuerza, trayéndolo de regreso de sus pensamientos, de improvisto sintió un dolor agudo en su hombro.
— ¡Maldito, Daisuke! —gruñó masajeando la zona afectada. Bufó por lo bajo al notar las miradas divertidas de sus dos amigos—¿Qué diablos te sucede?
—Tranquilo Romeo, si antes sentía envidia de ti, a estas alturas te considero mi héroe.
Ranma rodó los ojos ante la estupidez del castaño, principalmente porque no quería participar.
—Lo siento Ranma, sigo sin creer que todos votaran por ustedes.
—Si como no—ironizó pues si la votación fue unánime él también lo había hecho.
— Yo que tú estaría preparado—meditó con seriedad Daisuke—, cuando la noticia se esparza, te lloverán desafíos.
El silencio por parte del pelinegro, demostró que no había pensado en eso, hizo una mueca de desagrado al imaginarlo, esto solo aumentaría los rumores sobre su reputación.
—Pero bien, hay que ver el lado positivo, tu pareja será la chica más deseada del instituto—lo codeó con picardía.
Agradecía en el fondo que el golpe de su amigo impactara en una zona que tenía herida, asi el dolor encubría el sonrojo que ocasionaba de solo imaginarse con ella.
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En ocasiones como esta se sorprendía como el ser humano tenía la capacidad de hablar, en cuestión de horas ya todo el instituto estaba enterado que Saotome y ella representarían los personajes principales de la obra de teatro.
Su cabeza palpitaba, debido a la cantidad de preguntas a las que fue sometida por sus amigas, y lo peor que a cada minuto que pasaba personas que no conocía agregaban cosas que no tenían sentido a estas alturas, hasta el momento según los rumores que recorrían la institución era que ellos ya tenían una relación.
Molesta por lo que sucedía ingresó a baño de mujeres en busca de privacidad, exhaló un suspiro de alivio al comprobar que no había nadie en el lugar. Sin pensarlo avanzó hasta el lavado.
—Chismosos—gruñó al ver su reflejo en el espejo, estaba cansada de aparentar indiferencia, mantener la fachada de niña buena estaba agotando su paciencia.
—Sí que te tomaste en serio mi consejo—comentó una segunda voz.
Akane ni se molestó en girarse, ya que conocía a la persona, con solo fijar su vista en el espejo vio la figura de Nabiki cruzada de brazos con una sonrisa plasmada en los labios.
—Lo de la obra, no era parte del plan—admitió incomoda, aceptaba que la idea era acercarse al pelinegro y ganarse su confianza para obtener información, pero Hinako le complicaba las cosas.
—Pero así tendrás más tiempo para estar con él—corroboró acercándose a la peli azul —. Aunque no puedo creer que ya sean novios.
Akane la miró molesta, en una clara advertencia que no estaba de humor para aguantar sus bromas.
—Hoy necesito de tus servicios — avisó como si nada al abrir la llave y empezar a lavarse las manos—, además esta tarde me entregaran una información de tu interés.
Lo último capto la atención de la peli azul, rogando que fuera una pista de esa persona que andaba buscando.
—Pasaré a buscarte por tu casa, pequeña—se despidió al salir del lugar.
A seguir con la actuación—pensó mientras esperaba unos minutos más antes de salir también.
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Ranma impaciente recorría impaciente el instituto en busca de su compañera, necesitaba su ayuda para detener la estupidez de la obra. Ella siendo presidente podía llegar a interceder a favor de ambos, en lo que llevaba de la mañana ya había recibido dos desafíos, por parte de alumnos del último año. Solo por defender su honor terminó aceptando, pero se mantenía renuente a seguir en esta locura.
—¿Dónde diablos esta? —murmuró molesto ya había recorrido casi todo el lugar y no había señales de esta.
Al doblar en un pasillo, se cruzó de frente con la Nabiki quien le brindó una sonrisa misteriosa, dándole un mal presentimiento. No tenía en claro el por qué, pero esa mujer no le inspiraba confianza. La siguió con la vista hasta que esta desapareció.
Dudo en seguir ya que en esa zona solo estaban los baños femeninos y si alguien lo veía merodeando por allí podría tener problemas. Al escuchar que una puerta se abría entró en desesperación, apresurado ingresó en la primera puerta que estaba a su alcance.
El ver la figura de Akane saliendo del baño, nerviosa mirando hacia todos lados, como si ocultara algo, hizo que la sospechas aumentaran, hasta darle la certeza que ese par estaban juntas.
Oculto, esperó hasta que la figura femenina no se divisara, era evidente que la vida personal de Tendo no debía importarle, pero la molestia que lo embargaba no disminuía. Metido en sus pensamientos, salió de su escondite sin importarle si alguien lo veía.
—¡Ranma!
Al escuchar que alguien lo llamaba, se giró sorprendido para ver la figura de Daisuke se acercaba a toda prisa.
— La encontré, acaba de entrar al salón de junta estudiantil—comunicó con la respiración agitada.
Sin importarle la condición del castaño siguió caminando, dejándolo ahí parado totalmente desconcertado.
—¿Acaso no te importa? —indagó.
En el fondo le agradecía la ayuda de Daisuke, a pesar de no haberla solicitado, pero toda intención de hablar con la peli azul se desvaneció, si en estos momentos la tuviera en frente no podría estar cómodo.
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La suave brisa de la tarde soplaba aumentando la tranquilidad que inundaba en la residencia de los Tendo, con sus ojos cerrados trataba de recordar como era su vida antes de la soledad que vivía en la actualidad.
Con nostalgia miró la edificación a unos metros cerca de ella, si se concentraba podía escuchar el eco de una risa masculina que añoraba. El sonido de un claxon llamó su atención. Al abrir la puerta de la entrada no se sorprendió de ver a Nabiki Nakano apoyada al costado de un automóvil con los brazos cruzados.
—¿Lista, pequeña?
Akane solo negó con la cabeza al acercarse a su lado, antes de ingresar le brindó una mirada por el apodo que le daba, la cual ocasionó que Nabiki comenzara a reír en clara señal de que lo seguiría haciendo a pesar de todo.
El silencio era algo a lo que se terminó acostumbrando en el tiempo que llevaba con Nakano, ella no inmiscuía sus narices en sus negocios, solo se dedicaba a cumplir con su parte y por eso le pagaban.
Pero gracias a su trabajo, le había hecho conocer toda clase de personas de dudosa procedencia. Si alguien llegaba a ver la escena que acontecía en esa habitación las tacharía de locas, pues eran solo dos mujeres rodeadas de cinco hombres.
Mientras Nabiki hablaba con el jefe, Akane se mantenía seria, con sus sentidos alertas a cualquier movimiento de los restantes.
—Hora de irnos A-chan.
Akane solo asintió, siguiendo a su acompañante de cerca y antes de cruzar la puerta se giró para brindarles una sonrisa de superioridad. Al estar dentro del automóvil la risa de Nabiki no demoró en aparecer, contagiándola enseguida.
—Te has ganado su respeto—comentó emocionada al recordar lo sucedido—. Quién creería que esa imagen de niña buena, es una farsa.
—Ellos se lo buscaron —admitió risueña —. Oye Nabiki, sobre la información.
—Aquí está todo lo que pude conseguir— la interrumpió al entregarle una carpeta.
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El estomagó de Ranma protestaba por la falta de alimento, molesto miró a la cajera del supermercado que hablaba más de lo que movía sus manos. Llevaba más de treinta minutos haciendo fila para abobar.
Al llegar a su hogar lo único que hizo fue tirarse a la cama, era tanto el agotamiento emocional y físico el que tenía que durmió más de la cuenta. Cuando fue su turno de pagar, le brindó una mirada molesta a la mujer, quien nerviosa lo atendió con rapidez al captar el mal humor que el pelinegro se cargaba.
—Ya deja de quejarte —gruñó molesto contra una nueva protesta.
El vivir solo, le demostró que era un verdadero desafío al cual uno tenía que enfrentar diariamente y este aumentaba si era miles de kilómetros de tu familia.
—¿Pero miren a quien tenemos aquí?
Siendo despojado de sus pensamientos, miró con molestia al dueño de la voz, y a las tres personas que lo acompañaban.
—Zafron hoy no estoy de humor para soportarte—comentó con desgana siguiendo su camino, pero la figura masculina de un salto se posó frente a él.
—Pagaras por lo de anoche—advirtió mirando a sus cómplices que empezaron a rodearlos.
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Toda la emoción que tenía al recibir el sobre de las manos de Nakano se desvaneció al ver que era información de Ranma Saotome lo que había allí, pero un detalle atrapó su curiosidad al ver que la dirección del documento no coincidía con la que estaba en el expediente escolar. Gracias al ocupar el puesto de presidente, tenía acceso a ciertos documentos.
Cuando la oscuridad hizo acto de presencia, decidió ir a investigar, ya que la dirección no estaba lejos de su casa, al cruzar cerca de un callejón un quejido de dolor la alertó, pensando que podía ser alguien que necesitaba ayuda, pero su sorpresa aumentó al reconocer a su compañero de clases mal herido.
—¡Saotome! — lo llamó, asustada por su falta de reacción, comprobó que su pulso era débil y que había perdido el conocimiento.
Envuelta en la adrenalina del momento, lo cargó con cuidado para llevarlo al único lugar donde podría ayudarlo.
Aunque en su cabeza las dudas aumentaban, sobre quien podría haberle causado un daño asi, además con qué fin, tal vez ajuste de cuentas, pensó.
Soltó una maldición, pues debido a lo acontecido debía apresurar las cosas. La situación había cambiado.
Continuara…
N/A: bien no sé qué decir, ya que todo lo escribí en T.O.C., nada más que estoy haciendo esto desde mi trabajo en la hora de descanso (odio el turno noche)
También quiero agradecer como siempre a la hermosa de Sheila por brindarme su ayuda y sus concejos .
Asi que solo responderé los comentarios:
Benani0125: Si es verdad y este par va a dar mucho que hablar a futuro. Akane busca a su padre quien desapareció hace un año y no sabe por qué lo hizo.
Nikita-Shinoda: Muchas gracias por tu comentario y ni te imaginas lo que sucederá más adelante ya que Ranko existe. Sobre Akane la pobre está sola asi que tiene que usar sus conocimientos en artes marciales, aclaró aquí ella como Ranma lo son, pero no será como en el anime sino más tranquilo ósea no hay técnicas extrañas ni de nombres raros.
Paulayjoaqui: Perdón por el retraso, ando complicada esperó que este capítulo sea de tu agrado.
Mei: lo siento por fallar, pero en verdad el escribir me está costando ya que estar sentada es molesto por el dolor de mi pierna, pero esperó que el capítulo te guste
Guest: gracias esperó que a medida que avance lo siga haciendo.
El siguiente capítulo se va titular" Roomies" asi que dejo que saquen sus conclusiones. Ya saben cualquier duda o consulta me preguntan y trataré de aclararlas.
Sin más motivos me despido hasta la siguiente actualización.
