Para él (a diferencia de Mickey) los "Looney" podían significar una sola cosa: Problemas.

Los rumores en los pasillos, los murmullos entre sus compañeros y las "evidencias" que se mostraban volaban a su alrededor haciéndole saber lo diferente que eran a ellos.

No tenían reglas tan estrictas, sus cortos eran bromas pesadas, dinamita, yunques y persecuciones… bueno… ellos también tenían cosas así… pero el punto es que son desorganizados, un desastre en forma de caricaturas y una serie de problemas era lo único que traían con ellos.

O al menos eso era lo que sus compañeros más pesados decían.

Murmullos opinaban que eran vulgares y un mal ejemplo de las capacidades de una caricatura.

Susurraban sobre lo patético que lucían sus cortos a comparación con los suyos.

Voces envidiosas decían que su comedia no era buena, que no sabían actuar y que eran lo peor.

Siendo sincero, Donald no lo pensaba así. Nunca lo ha hecho.

De hecho, creía que eran bastante ingeniosos, intrépidos y básicamente… estaban locos, pero ese era su propósito ¿no? La locura, los cortos sin sentido, las bromas bizarras, los trucos que hacían puertas en todos lados y aparecían trenes en los lugares mas remotos.

Todo aquello tenía el propósito de hacer reír.

A pesar de lo que voces dijeran a su alrededor, el los hallaba bastante… entretenidos. Si no es que hasta divertidos y simpáticos, pero no diría esto en voz alta jamás.

Mickey, Minnie y Goofy, opinaban igual que él.

Para Mickey eran talentosos, para Minnie graciosos, para Goofy alocados (en un buen sentido) y para Daisy, bueno a Daisy le daba lo mismo, solo opinaba que Daffy Duck tenia un encanto bastante atrayente. Algo que en su momento lleno de celos a Donald.

Entonces ¿Los Looney Tunes son un problema? Si, para él en especifico si lo son, pero había una razón detrás de esto.

Todo inicio cuando se fueron a vivir a ToonTown...

Los ruidos, risas y vibrantes colores en aquella ciudad estaban diseñados para levantarte el ánimo… si es que tu paciencia no era del tamaño de un grano de arroz y tu nombre no era Donald Duck.

Cuando recién llegaron a la gran ciudad compartieron un par de mansiones donde vivían cómodamente. Cada uno con su espacio, cada uno con su propia libertad de ir y venir a los estudios de grabación, y principalmente… les daban la libertad de conocer a otras caricaturas.

Fue en ese tiempo apartado de los sets de grabación, de los compromisos e interacciones limitadas de ese entonces, que tuvo oportunidad de convivir de forma diferente con sus amigos. La oportunidad de... pensar un poco diferente.

Pero se mentía a sí mismo y a todos… aun no logra comprender precisamente cuando fue que el sentimiento inicio, solo recordaba cuando se dio cuenta de el.

El cuestionamiento inicial se dio gracias a Percy Peter o mejor conocidos por todos como Pete, el enorme gato que se empeñaba a hacerle la vida imposible principalmente a el y sus mejores amigos Mickey y Goofy.

Toda caricatura tiene su propósito, talento, habilidades y detalles.

Algunos son torpes por naturaleza, otros son excelentes músicos y unos cuantos eran ganadores. En el caso especial de Pete, su propósito era hacerla de malo y vaya, que se le daba bien enfrente y detrás de las cámaras.

Ocurrió durante un almuerzo.

Recién terminaban de grabar y las risas en la mesa no hacían nada mas que empeorar su dolor de cabeza.

Por eso se limitaba a asentir y reír de vez en cuando.

Tantos golpes durante las filmaciones llegaban a licuarle el cerebro hasta dejarlo sin muchas energías para después.

Goofy, Mickey, Minnie y Daisy, hacían su mejor esfuerzo por incluir a Pete en la conversación. El por su parte prefería no esforzarse en absoluto.

Basto el que Mickey se levantara al baño y Goofy fuera por otro plato de comida, para que Pete decidiera hablarle.

- 'Muy agradable ¿No lo crees?'- dejo caer su pesada mano sobre el hombro del pato haciéndolo prácticamente embarrar su cara en el plato de comida que tenia enfrente.

- '¡Fíjate!'- replico molesto, tomando de mala gana una de las servilletas para limpiarse el pico.

- 'A ti te agrada mucho ¿No?'- una mirada extraña por parte de Pete, y Donald se limito a alzar una ceja. No sabia de que estaba hablando. –'Mickey Mouse. ¡Vamos! ¡Sabes a lo que me refiero!'- ojos negros se dirigieron a la puerta por donde entraba nuevamente el ratón. –'El señor amigos de todos… pff Patrañas. Pero a ti… en especial a ti te agrada, ¿Te gusta esa rata?'-

Dejando caer su tenedor sobre el plato, no pudo evitar el color rojo que subió a su rostro, tanto de coraje como de… ¿Vergüenza?

Obviamente reclamo, amenazo y Goofy tuvo que detener sus intentos por arrancarle los ojos a Pete.

Pero cuando regreso a su camerino y durante el resto de su día y lo que seria el resto de sus días… esa pregunta se dedico a flotar por su mente.

"¿Te gusta esa rata?"

Su respuesta inicial dentro de su cabeza fue… "Por supuesto"

Pues no existe caricatura que no quiera a Mickey.

El joven ratón es amable con todos, los ayudaba a todos y cuidaba de todos ellos.

No estaba orgulloso de reconocerlo, pero su amigo lo había sacado de muchos aprietos y siempre estaba dispuesto a darle una mano y siempre lo hacia con una sonrisa.

Nada de reclamos o gritos, nada de miradas exasperadas o de fastidio. El buscaba ayudar a todos indiscriminadamente y era así frente a las cámaras como detrás de ellas.

Unido a esto, Mickey siempre a sido del tipo de cartoon famoso que realmente no le presta mucho interés a su fama, pues se mantenía humilde y su corazón era tan noble como en el principio, cuando no tenían mucho a su disposición.

Todos adoraban a Mickey y el no era una excepción.

Lo apreciaba bastante y eso lo tenia que reconocer, el en especial (tal vez un poco mas que Goofy) es su mejor amigo.

Iniciaron prácticamente juntos. Bueno, Goofy llego 2 años antes, pero aun así Mickey y el eran... ligeramente mas unidos….

Eso fue lo que se dijo en su momento.

Después la pregunta dio un giro por completo justamente el día que vieron a esos dos juntos.

Siguió a Mickey contra su voluntad a felicitar a los "grandes" ganadores de la absurda competencia anual que tenían y todo para que esos dos se encontraran… teniendo un momento demasiado privado que no deseaba traer de regreso a su memoria, pero que le abrió la puerta a preguntas que antes había lograba esquivar y ocultar en lo mas profundo de su mente.

Si, a el le agradaba Mickey y lo conocía mas que cualquier otro (por lo menos eso creía el).

Le agradaban sus ojos cafés y su sonrisa amable. Le agradaba la manera en que se reía, como sus ojos destellaban cada vez que ayudaba a alguien, lo ágil que era y hasta lo fácil y rápido que se podía llegar a conmover.

No solo tenia una personalidad amigable y encantadora, y era humilde e increíblemente empático. También es muy valiente y la forma en que lo mira… cuando hace algo bien, cuando le agradece y se ríe de sus actos… eso, no solo le agradaba eso, le emocionaba, le estrujaba el corazón y hacia que algo revoloteara en su estómago.

Y cuando lloraba o se ponía triste, deseaba consolarlo y llorar con él.

Agradar se quedaba corto.

"¿Te gusta esa rata?"

La respuesta llego a su mente esa misma noche cuando regreso a la habitación del hotel donde se estaban quedando para atender a la competencia.

Mirando al techo recordó lo bien que lucia Mickey en su esmoquin de gala y en ese traje de mago que llego a usar para una de las presentaciones.

Recordaba la sonrisa que le había regalado cuando lo vio salir con su propio traje y como sus ojos lo observaron mas tiempo del necesario.

No solo le agradaba Mickey, no solo lo quería como un amigo….

La respuesta llego como un nudo en la garganta y un intenso dolor en su pecho.

Si le gustaba. Le gustaba el joven, apuesto y extremadamente amable ratón.

En esa misma habitación, esa misma noche hizo una rabiata en su soledad.

Le gustaba Mickey, pero ¿Qué podía hacer al respecto?

No era como si pudiera simplemente llegar y decírselo.

Tenían demasiados peros, demasiadas cosas en juego… y demasiadas reglas que decían que era imposible.

Lloro hasta no poder mas y decidió guardar el sentimiento en su interior, optando por no decir nada.

Cuando se fueron a vivir a ToonTown, la oportunidad se abrió frente a el, vistiendo plumas negras y una mirada de pocos amigos.

Aquí existe algo mas que el no ha querido reconocer en voz alta.

Cuando conoció a Daffy, se sintió menos solo.

Verán, el papel de fracaso, el papel de perdedor al que todo le sale mal con una pésima actitud y una personalidad poco agradable llega a ser un rol difícil de llevar.

Nadie quiere reconocer los sentimientos negativos dentro de ellos.

La envidia, la codicia, el enojo, la ira, la desesperación y la mala suerte. Nadie quiere eso… pero les gusta reírse por ello.

Daffy Duck, ese pato de plumas negras, que toco la gloria solo para acabar resbalando y cayendo en el frio y triste piso del segundo lugar, resulta ser mas semejante a el de lo que desea reconocer.

Su historia no es la misma, pues Mickey siempre ha sido el irrefutable numero uno y Donald ha permanecido abajo con la ligera curiosidad de probar la miel del primer lugar, contemplando la idea desde su silla en el segundo escalón.

Por otro lado, el pato de plumaje azabache, toco la gloria por años, fue reconocido como la estrella del estudio. Adorado durante su gran tiempo de fama y entre las caricaturas muchos lo admiraban, pero todo cambio cuando llego el conejo.

Cuando su personalidad se torno amarga, cuando sus celos y enojo por su trono arrebatado se quedo casi permanente en su personalidad, muchos dejaron de admirarlo y ponerle tanta atención.

Donald, por su lado… lo vio casi como un igual. Alguien con el que se podía identificar un poco.

No estaba solo en ese aspecto y cuando lo encontró en el camerino del conejo teniendo un momento intimo con él, se sintió menos solo en ese otro aspecto también.

Fue por lo que armándose de valor se adentró al bar que el azabache frecuentaba en ToonTown.

No lucia bien con tantas botellas caras vacías a su alrededor, pero Donald estaba ahí por respuestas que necesitaba desesperadamente.

- 'Largo. No estoy de humor para dar autógrafos'- Le escucho decir al sentarse junto a él.

Un fuerte aroma a licor se desprendía de su cuerpo y entre la combinación de diferentes licores yacía un ligero toque de aroma a zanahoria. Era sutil, pero estando tan cerca en el concurrido bar, resultaba difícil de ignorar.

- 'No estoy aquí por eso'- replico y le vio alzar la cabeza de inmediato.

Su tono de voz es una característica demasiado notoria en él como para pasar desapercibido o ser confundido por alguien más.

- '¡Grandioso! ¡Ahora estas tu aquí! ¿Qué es lo que quieres?'- un chasqueo de dedos y un vaso lleno de un liquido ámbar llego a sus manos. –'¿Tan siquiera puedes estar aquí?'- dio un sorbo. –'Creí que iba contra sus reglas'-

Así es. Por eso llevaba un atuendo diferente y esa gabardina que intentaba ocultar su identidad.

Para estar tomando tanto, el pato sonaba bastante sobrio y su aspecto no era tan malo como pensaba.

- 'Eso no importa.'- No tenía mucho tiempo en manos así que iría directo al grano. –'¿Qué son tu y el conejo?'- Cejas se alzaron en sorpresa, pero Donald se limito a mirar directo a esos ojos verdes, esperando una respuesta con su ceño fruncido.

- '¿Quién te crees? ¿La policía?'- otro trago. –'¿Por qué quieres saber?'- una mano en la cintura y una sonrisa retorcida se dibujo en el rostro del azabache. –'¿Estas interesado en el?'-

- '¡Por supuesto que no! ¿Por qué lo estaría?!'- podía sentir su paciencia flaquear y amenazar con romperse. –'¡S-solo quiero saber! ¡Contesta, pato tonto!'-

- '¿Qué fue lo que dijiste?'- replico haciendo una mueca. –'No, enserio, no tengo idea de que es lo que dices. ¿Qué no sabes hablar?'-

En cuestión de minutos acabaron envueltos en una pelea que termino con ellos siendo lanzados a la calle.

Levantándose de la basura y sacudiéndose la tierra de su bien cuidado plumaje, se volvió al emplumado una vez mas. No iba a darse por vencido aún.

- '¡Solo dime! ¡¿Qué son?!'- dijo exasperado, viendo como el azabache se resignaba a quedarse sentando en el charco sobre el que cayo. –'S-su compañía sabe que ustedes dos son…'-

- '¡¿Qué?! ¡No somos nada! Ese cola de algodón y yo no somos nada'- soltó un suspiro y acabo recostándose en el agua sucia. –'No tiene tanta suerte. Pero es bueno para liberar la frustración. Nosotros no tenemos una "pareja ideal" como ustedes y eh… las mujeres en general son muy complejas.'- ojos verdes miraron hacia el cielo brillante de Toontown, - 'Somos… ¿amantes de una noche? Solo… es conveniente. Tenemos un acuerdo muy conveniente'-

- 'Entonces ustedes…'- parpadeo un par de veces. Esta no era la respuesta que deseaba escuchar. –'¿Alguien sabe?'-

- 'Por supuesto que no. Y mas vale que ustedes par de entrometidos cantarines, no vayan por ahí esparciendo rumores'- amenazo, poniéndose de pie para sacudirse torpemente las plumas. –'Solo es una compañía conveniente. El tiene tiempo y yo ganas, y a veces es al revés.'-

Le vio encogerse de hombros ahora mirando al suelo por un instante. No lucia conforme con sus propias palabras, de hecho… lucia… un poco ¿desolado?

- '¿Por qué la pregunta?'-

Negándose a contestar el alvino se dispuso a ponerse de pie e irse.

Sin duda, en ese entonces no era la respuesta que esperaba, pero basto para hacerle razonar un poco sobre la posibilidad de tener algo aun que fuera a espaldas de todos.

Entonces nació la otra pequeña pregunta que no considero…

¿Mickey siente lo mismo?

Ante ese cuestionamiento fue que se sintió perdido.

¿Cómo alguien como Mickey se fijaría en él de otra manera que no fuera como un amigo?

Donald no ignoraba los notables problemas en su personalidad. No era ajeno a su mal carácter, escases de paciencia y su forma violenta de resolver problemas.

Tampoco es el mas listo de su familia, ni el mas valiente entre sus amigos o tan siquiera el mas brillante del estudio.

Por eso, cuando la declaración del famoso ratón llego a él, no lo pudo creer.

Sucedió en ToonTown, después de todo era el único lugar donde podían perderse entre las caricaturas y pasar casi desapercibidos bajo disfraces no muy elaborados.

Ocurrió 2 meses antes de que la empresa decidiera sacarlos del lugar, optando por llevarlos a vivir de regreso a las propiedades de Disney.

Y una vez más, los Looney estuvieron involucrados.

Cuando Goofy, Mickey y el entraron al famoso restaurante no esperaron toparse con la celebración de cumpleaños de Bugs, ni que fueran repentinamente invitados a unirse y sentarse con ellos.

Obviamente Mickey siendo Mickey y Goofy siendo Goofy, aceptaron la invitación con una sonrisa, mientras que Donald lo hizo de mala gana.

Al parecer aquella fiesta era para puras amistades realmente cercanas al conejo, pues la cantidad de Looneys se reducía a un alocado grupo de diez, que el ha visto en varios cortos, pero que no se tomó la molestia de recordar los nombres.

No era necesario decirlo, pero obviamente el odioso pato de plumas negras estaba ahí, sentado a un lado del grisáceo, luciendo molesto y un tanto atontado por el licor en su sangre. No que el conejo se encontrara en mejor estado.

Conforme la velada fue transcurriendo entre risas, canciones mal entonadas y jugarretas, el grupo se redujo a 4. Solo Mickey quien se reusaba a dejar al famoso dúo en no muy buen estado y él, quien se negaba a dejar a Mickey solo con el par de Looneys.

En su estadía en Toontown Mickey comenzó a desarrollar un cariño por el roedor del otro estudio, sabia que en ocasiones se escapaba por las noches a cenar con el conejo, y siendo sincero deseaba que el pato tuviera una relación firme con el orejón, de esa forma podría decirle que lo mantuviera alejado de Mickey, pero el azabache parecía no darle mucha importancia a lo que hiciera el dientón…

O eso era lo que creía antes.

- 'Creí que tenías novia, ya sabes la ratoncita esa del moño'- menciono el emplumado interrumpiendo de golpe la conversación entre Bugs y Mickey, en la que el conejo había puesto un brazo alrededor del cuello del ratón manteniéndolo cerca.

Donald asomo la cabeza, por fin disponiéndose a poner un gramo de interés a la conversación.

- 'Aha… bueno… si es algo así frente a las cámaras y la compañía, pero… Minnie y yo somo mas como… mejores amigos'- contesto Mickey, sonando un tanto inseguro.

- 'Eeeh… Daff, que tal si dejas las preguntas incomodas para después.'- Murmuro entre dientes dando un ligero codazo en su costilla.

Robando el vaso de las manos enguantadas del conejo, el azabache le dio un trago.

- 'Bueno, si es así ¿Qué tal el patito de allá? Siempre se la pasan juntos… ¿No te interesa?'-una sonrisa juguetona en el pico de Daffy y Donald noto como ojos cafés lo vieron de reojo.

- 'Nosotros… Donald y yo… por supuesto que no… somos mejores amigos'- soltó una risa que sonó un poco forzada.

Donald bajo su mirada por un segundo, maldiciéndose un poco por la sensación de dolor en su pecho ¿Qué era lo que esperaba que dijera?

- '¿Enserio, roedor? Entonces si no te molesta…'-

Sucedió mas rápido de lo que se espero, tan rápido que ni el y mucho menos Mickey consiguieron reaccionar.

Una mano tomo su chaqueta, y el cuerpo de Daffy se abalanzo sobre la mesa, al mismo tiempo que lo jalaba para acercarlo.

- 'Él lo pidió'- le escucho susurrar y su pico pego contra el suyo en un beso brusco.

Manos enguantadas tomaron su muñeca y en un instante se encontraba siendo jalado fuera del restaurante, mientras que la impresión del beso y su enojo se esfumaban ante la ultima imagen del par de Looneys que dejaban atrás.

Los vio hacer un pequeño brindis, chocando copas y compartieron un beso corto en el que juraría haberlos visto sonreír.

¿Qué fue todo eso? Aun no estaba muy seguro de que fuera todo planeado por esos dos, pero pareció ser así.

- '¡Espera, Mickey!'- busco detenerlo, pues sus patas no conseguían tocar el piso. –'¡Mickey!'- volvió a gritar.

Deteniéndose de golpe, Mickey termino por meterlos en ese angosto callejón oscurecido por el par de edificios que evitaban la intrusión de la luz.

- 'No debió haber hecho eso… no debió…'- palabras fallaron y ojos cafés lucían cristalizados.

Observo a Mickey caminar de un lado a otro frente a el, y Donald intentaba razonar todo.

¿Por qué Daffy lo beso frente al conejo y a Mickey? ¿Por qué parecían felices al respecto cuando se fueron? ¿Por qué Mickey lucia tan afligido? Y ¿Por qué él se sentía tan confundido?

Intentaba encontrar las palabras correctas o hallarle un sentido a lo ocurrido, cuando manos tomaron las suyas con suavidad y sus ojos azules fueron atraídos por los del ratón.

Su primer beso fue un acto desesperado realizado en un callejón de Toontown.

Los labios de Mickey no son nada parecidos a los de Daisy (o Daffy).

Son suaves como terciopelo y lo suficientemente cálidos como para llenar de calor todo su cuerpo. Saben a la limonada que ha estado tomando y tiemblan un poco tal vez por miedo, tal vez por emoción.

No le dirían a nadie que su primer beso fue ocasionado por Bugs y Daffy, y nadie necesitaba saber que Mickey y él lloraron un poco (solo un poco) por el miedo y la felicidad de un amor correspondido.

Después de eso su relación no fue perfecta, pero han tenido mucho tiempo para trabajar en ella. Por lo menos podían presumir que son mas estables que el otro par.

Y durante ese tiempo ha podido aprender bastantes cosas sobre Mickey.

Como que el ratón le tiene un amor bastante incondicional, lleno de paciencia que podía pasar por alto aniversarios olvidados y su poca puntualidad en las citas.

Que Mickey es más atrevido que él, de hecho, es más atrevido de lo que todos creen, y que de alguna forma lo encuentra bastante ¿irresistible?

Que su pareja lo ha querido desde que lo conoció y que no le tiene mucho agrado a Pancho ni a Jose.

También ha aprendido a leer sus miradas y comprender sus palabras en un nivel completamente diferente.

Esto los lleva al presente…

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Mickey's POV

Cabello rubio, corto, brillante y lacio. Sencillamente hermoso. Moviéndose con una elegancia natural y una notable suavidad que le invitaba a hundir dedos y jalar mechones.

Piel blanca, tan blanca como la leche. Notablemente diferente a la de Bugs, pues no existían pecas adornando su cuerpo, ni ninguna tonalidad ligeramente rosada.

Era un blanco puro y suave, como un lienzo.

Ojos azules. Grandes. Increíblemente expresivos adornados con pestañas doradas y largas.

¿Todos los patos tenían pestañas largas? Por lo menos Daffy y Donald las tenían.

Sus labios ligeramente gruesos y bien formados, dándole forma a esa boca un tanto larga. Ya quería verlo enojado.

Su complexión es delgada con extremidades largas a pesar de ser notablemente más bajo que Daffy y Bugs… y posiblemente que él (tendría que comprobarlo cuando cambiara de aspecto).

Lucia liviano, joven y todo su aspecto, desde los pantaloncillos cortos color blanco hasta su camisa de marinero color azul con botones y moño negro, decorada con una que otra línea blanca en el cuello, lo hacia ver… como un joven adulto descendiente de una familia adinerada.

Inconscientemente su mano se movió sobre su boca, cubriéndola un poco, porque viéndolo de arriba para abajo no podía encontrar las palabras correctas para describirlo.

Una mezcla entre adorable y una sensación distante y algo confusa, se revolvía en su estómago.

Comprendía a Daffy ahora.

Ver a alguien que adoras tanto en una forma tan diferente causa una sensación de desconcierto en ti.

Pero seguía siendo Donald, lo podía ver por la forma en que ojos azules seguían los pasos de Daffy quien se acercaba al rubio. Lo podía ver en las muecas y las manos que se llevaba a la cintura, por la forma en que inflaba su pecho y replicaba hacia el moreno haciéndole frente con un ceño fruncido.

Cabello plateado se movió a su lado y Mickey dio un salto al tener a Bugs tan cerca de él.

- 'Lindo, algo pomposo, pero bastante apuesto… ¿No lo crees, Doc?'- La sonrisa brillante del pálido lo hacia parecer mas joven.

- 'Ya lo creo.'- Sonrió Roger. –'Un poco bajo aun…'- acabaron riendo en unisonó.

La estrella de Maroon Cartoon se ha convertido ahora en un joven alto de cabello color zanahoria, brillantes ojos azules y piel color leche con pecas por todo su rostro.

Sus facciones son delgadas y alargadas, haciéndolo lucir bastante alto y hasta un poco… frágil.

Pero la contagiosa sonrisa en su rostro y la hiperactividad en su cuerpo seguía siendo la misma. Ya que lo podía ver moverse con agilidad alrededor de Bugs y de el, prácticamente saltando con piernas firmes y rápidas que le permitían desplazarse con facilidad.

Las palabras para describirlo serian, joven y lleno de vida, sin una pizca de enojo o amargura en el, a diferencia de Donald que ahora le hacia frente a Daffy alargando su cuello y tomándolo de la camisa.

En segundos Bugs se había trasladado junto al apiñonado, tomándolo por la cintura para apartarlo juguetonamente del rubio, deshaciendo el agarre en la playera de Daffy.

- 'Eeeh ¿Qué te parece darnos una mano, Doc?'- pidió el pálido haciendo su mejor esfuerzo por separar a su pareja de Donald.

Podía sentir los estragos de la magia utilizada. Haciéndolo sentir cansado.

Dejaría su parte para otro momento. Le bastaba con ver a Donald transformado en un rubio bastante atractivo que ahora lucia exasperado por los gestos burlones de Daffy que no dejaban de provocarlo.

Lo mejor seria transformarlos de regreso antes de que acabara demasiado agotado como para hacerlo.

Tendría que pensar en una forma de hacer que se transformaran mas rápido. Si ocurría la peor y eran descubiertos, tenían mas posibilidades de zafarse de problemas estando en su aspecto original.

Se reacomodo el sombrero.

¿Cómo hacer todo mas rápido? ¿Cómo cambiar sus formas mas fácil?

Contemplo la idea por un momento.

Ahora que lo pensaba… tenían mucho que planear. Juntas que posponer y…

- '¡Mick!'- un grito por parte de Bugs que se mantenía en medio de Daffy y Donald, quienes cambiaban su discusión por gritos, y Mickey supo que debían de regresarlos.

Tenían que trabajar en eso también si querían que funcionara el plan.

Junto sus manos por un segundo y destellos comenzaron a salir de sus guantes.

- 'En ello, Bugs'- le lanzo un guiño al grisáceo y separo sus manos dejando que el resplandor dorado de la magia fluyera por todo el lugar.

Regresarlos a su forma original resulto mas rápido y menos demandante de lo que espero, y ahora los podía ver levantarse torpemente del piso, luciendo bastante mareados.

Transformarse no era rápido, ni fácil y requería más magia de la que imagino. Tres cosas que no jugaban mucho a su favor.

Pero estaban bien.

Sin aparentes efectos secundarios mas que un fuerte mareo que no los dejaba caminar derecho.

- 'Pudiste haber avisado, roedor'- replico Daffy, intentando levantarse del piso y fallando miserablemente.

- 'Concuerdo en eso'- agrego Roger tambaleándose hacia el sillón, solo para acabar tirado en la mitad de la sala.

Volviendo su mirada hacia donde estaba Donald, lo observo intentar ponerse del pie, pero sus piernas no parecían dejar de temblar, por lo que Mickey se apresuro a acercarse.

Sin pensárselo mucho, tomo sus manos y lo jalo un poco así si.

- '¿Te encuentras bien?'- murmuro sonriendo un poco para tranquilizar a su amigo.

- 'El empezó'- acuso señalando con molestia hacia Daffy.

- 'Lo sé, lo sé. Dejemos que Bugs se encargue'- señalo hacia el conejo que se podía escuchar sermonear al azabache aun sentados en el piso.

Un brazo alrededor del torso de Donald y consiguió estabilizarlo un poco, dejando que se apoyara en él para ponerse de pie.

Sin embargo, el sonrojo en el rostro de su pareja le hizo notar lo cerca que estaban. No que a él le molestara en lo mas mínimo. Por lo que aprovecho la cercanía para colocar un beso sobre la mejilla recibiendo un suspiro por parte de Roger, quien los miraba con corazones en los ojos.

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Roger's POV

Todo parecía ir bien.

De hecho, mejor de lo esperado.

No quería ser negativo, pero sabía que existía una fricción políticamente amable entre sus compañeros, fricción de la que prefería quedarse lejos e imparcial.

¿Quién diría que realmente Mickey podía hacer algo como aquello? Podía sentir un cosquilleo extraño por todo su cuerpo y la cabeza aun parecía darle vueltas, pero había funcionado.

Buscando en el bolsillo de sus overoles localizo aquella hoja de papel que metió descuidadamente y que ahora al sacarla lucia completamente arrugada. Hizo su mejor esfuerzo por estirarla y sonrió.

Juntarlos- Coloco una paloma al lado de este punto.
El hecho de tenerlos a todos ahí con tan solo una llamada de su parte amenazaba con hacerlo llorar. Muy posiblemente ellos no lo verían como gran cosa, pero… quedándose en ToonTown lejos de ellos lo hacia sentir un tanto distanciado. No que trabajaran juntos en algún momento, pero le gustaba pensar en esos cuatro como amigos cercanos.

Explicación- Palomeo este punto también. No era el mejor dando explicaciones, sin embargo, hizo lo que pudo para que todo quedara claro y sus cuatro amigos parecían realmente convencidos y dispuestos a ayudar.

Transformación- Un objetivo mas alcanzado con uno que otro problema, aun que nada Mickey Mouse no pueda corregir.

¿Dónde? ¿Cuándo? – Soltó un suspiro ante este punto y haciendo su mejor esfuerzo se puso de pie, para pedirles que lo acompañaran.

Guiándolos hasta el comedor, podía sentir el agotamiento de la mañana posarse ligeramente en su cuello y espalda.

Apenas eran las 6:20 am y parecía que habían pasado demasiadas cosas en una corta cantidad de tiempo.

El brillante sol que no parecía dejar de iluminar la ciudad soltaba un gran bostezo al tomar poco a poco su posición en lo alto del cielo.

Permitió que sus ojos azules se posaran sobre cada uno de sus acompañantes.

Bugs tomo asiento a su izquierda y Daffy se sentó a su lado. Ambos lucían ligeramente mareados y hasta un tanto agotados.

A su derecha estaba Mickey escuchando a Donald que le explicaba algo referente a su breve tiempo en forma humanizada. Una cálida sonrisa se dibujaba en su rostro, pero por como su cuerpo se inclinaba ligeramente hacia la mesa podía notar que se hallaba un tanto agotado físicamente, no lo culpaba. Hacer lo que le pidió sin duda tomo mas de el de lo que tenia preparado.

"- 'Ahora te toca a ti'-" Pensó para sí mismo, comenzando a sentir el sudor en sus manos y frente.

Por la cantidad de tiempo transcurrido suponía que su adorada esposa ya había enviado las cartas. Las oficinas, sets y el resto de los edificios habrían alrededor de las 7 am, por lo que tenia 40 minutos a su disposición antes de que las noticias volaran por las televisoras y todo el caos se desataran.

También tenia que darles tiempo a ellos de prepararse… si es que podían hacerlo de alguna forma… No sabia que sucedería, pero era demasiado tarde para retractarse.

Todos esos años conociendo a ambas empresas le han servido para confirmar lo que pesaba en su pecho.

Incluso si Bugs, Daffy, Mickey y Donald, estaban dispuestos a ayudar. Los hermanos Warner y el adorado Disney no lo estaban tanto.

Qué mas daba si caricaturas de estudios ajenos a los suyos comenzaban a desaparecer, que mas daba si iba a presentar una petición de ayuda a los directivos explicando la situación.

Jessica y el avisaron con anticipación hace 6 meses y ninguno de los estudios dijo nada, ninguno acudió a su rescate, ninguno ofreció fondos o tan siquiera mando a alguien a revisar.

ToonTown, estaba lleno de caricaturas olvidadas de épocas pasadas y a nadie parecía importarle.

Eso no estaba bien.

Al ofrecerles toda la explicación, una pequeña luz de esperanza se encendió en él. Tal vez ellos sabían algo de ante mano, tal vez alguien menciono algo y estaban trabajando en ello.

Lamentablemente no fue así.

Ninguno de las cabecillas representantes de los dibujos animados sabia absolutamente nada. Realmente no debía de impresionarle tanto, ni debería de sentirse al borde de las lágrimas.

Lo único que podía sentir era culpa por no haber reaccionado antes, ni haber acudido directamente a ellos en un principio.

- 'Están secuestrados'- soltó haciendo su mejor esfuerzo por sonreír.

Miradas confusas se volvieron hacia él.

- '¿Es correcto decirlo así?'- murmuro para si mismo. –'Bueno, como sea'- rio por un segundo. –'Están secuestrados y mandamos una carta a sus estudios para decirles que lo estaban. Obviamente no les dijimos que fuimos nosotros ¿se imaginan? Los guardaespaldas de Mickey ya habrían tirado la puerta'- soltó una carcajada ante la imagen visual que paso por su mente. –'Fuimos muy precavidos. Recortamos cada una de las letras y creo que quedo bastante convincente. Le dije a Jessica que…'-

- 'Eeeh, Doc… un momento, ¿Qué es lo que…?'- Intento decir Bugs tras sacudir su cabeza un poco como si intentara esfumar la confusión de su mente. –'Creo que la transformación te vino bastante mal. Eh… Mick, ¿Es posible que se este volviendo loco por lo que…?'-

- 'Nunca hice algo como eso… pero aha… eso debe de ser. Roger, ¿a qué te refieres? ¿De que cartas hablas y como es que…?'- dijo Mickey conservando un poco mas la calma.

- 'Jessica y yo enviamos cartas a sus estudios diciendo que estaban secuestrados. Claro que no los estamos secuestrando realmente, pero…'- miro hacia sus manos. –'Es la única forma…'- Se puso de pie de golpe, tirando la silla en el proceso. –'Nosotros les avisamos a los estudios hace meses y nadie escucha, nadie ayuda. Pero si son ustedes… si creen que ustedes y yo, fuimos secuestrados entonces tendremos la oportunidad de hacer nuestra investigación y ellos nos estarán buscando también. ¡Es un plan brillante! ¡Piénselo!'- Su pecho se inflo con emoción y orgullo.

- 'Perdiste la cabeza…'- murmuro Daffy. –'¿Cómo esperas que ayudemos? ¿Cómo vamos a conseguir las armas que dijiste que necesitabas? ¡¿Cómo nos vamos a mover?! ¿Crees que van a aceptar una simple disculpa después?'- Un puño dio contra la mesa y Roger dio un salto. –'"A si, disculpen, realmente no estábamos secuestrados como todo el mundo dice, solo estábamos intentando agarrar a un ¡asesino! ¡sin su ayuda!" '-

- '¡Nuestras grabaciones! ¡Nuestros agentes y…!'- grito Donald también poniéndose de pie, alterado. –'Daisy… ¡Goofy! Minnie y todos nos estarán buscando y…'-

- 'No precisamente…'- intervino Mickey para suerte de Roger, quien ahora se ocultaba detrás de su silla, usándola como escudo. –'No es un mal plan…. Si lo enviaron a los directivos lo menos que desean es un escándalo'-

- 'Intentaran solucionar todo sin que los medios se enteren y no querrán que nadie más intervenga'- continuo Bugs. –'Si estaremos algo limitados, pero solo necesitamos a alguien de confianza que este dispuesto a traernos todo lo que necesitamos…'- dijo esto mas para Daffy que cualquier otro. –'Mi chofer sabe donde estamos, pero nada que no se pueda negociar.'-

Viendo a Bugs tomar su celular, Mickey pareció imitarlo, poniéndose de pie de un salto.

- 'Nadie estará en peligro y podremos dedicarnos a resolver esto sin cuestionamiento, acuerdos o restricciones…'- una amplia sonrisa en el rostro de Mickey y le vio colocar una mano sobre el hombro de Donald, calmando los nervios del pato. –'Todo estará bien. Es un…'-

- 'Un excelente plan'- completo Bugs sonriéndole a Mickey.

- 'Excelente ahora todos han pedido la cabeza.'- Replico Daffy, luciendo igual de inseguro que Donald. –'Necesito un trago.'-

- 'Nada de tragos, Daff. Necesito que hagas unas cuantas llamadas.'- un beso en la mejilla del emplumado y la mano de Bugs se apresuro a ponerlo de pie de un jalón. –'Roger, no tienes de que preocuparte…'-

- 'Este plan puede y va a funcionar'- aseguro Mickey consiguiendo aliviar la cara de pánico del conejo blanco.

Dejando de temblar. Salió de detrás de la silla.

- 'No hay tiempo, Daff. Hagamos esto rápido.'- un guiño y una palmada sobre su hombro basto para asegurarle a Roger que los Looney no estaban molestos.

La amigable sonrisa de Mickey fue suficiente para prometerle que todo saldría bien.

Soltando un suspiro de alivio se dejo caer al piso.

Todo saldría bien… ¿Cierto?

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Ok intentare ir mas rápido con el paso de los eventos hehehe… o sino este fic tomara años y no lo voy a terminar.

Otra cosa, es la primera vez que escribo algo con respecto a Mickey y Donald (Disney en general), así que no sean tan duros conmigo.

Me dedique a ver algunos cortos viejos de ellos y también todos los nuevos que han salido. ¡Debo de decir que están haciendo un gran trabajo con esos cortos! ¡Son muy graciosos! Adoro los Looney, pero creo que aun les falta mejorar un poco con los nuevos cortos que han traído, son entretenidos y todo, pero creo que podrían hacer un mejor trabajo.

Esa es mi opinión ¡nadie se ofenda! Yo no lo podría hacer mejor créanme así que prefiero dedicarme a disfrutarlos nada mas hehe.

Escribí el POV de Mickey y Donald según lo percibo yo así que no me maten.

Ah, por cierto, la versión humanizada de Donald la hice basándome en estos dos artistas en PIXIV:

ちゃいこ(旧・チャック)

MOB

Por ultimo… MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS! Gracias por los Kudos, hits y en general por leer esto que hago para distraerme hehehe

Espero que todos estén bien. En estos tiempos tan complejos es difícil el estar solo en casa. Pero hey, todo saldrá bien… todo estará bien ¿cierto?