Quería ser una estrella.

Saltar a la fama, hacer reír a los demás, firmar autógrafos, ser adorado y sencillamente tener el honor de codearse con los mejores, mientras gozaba de los dulces frutos de un trabajo bien hecho.

Lo que nadie le dijo cuando fue creado, era que su personalidad cambiaria tanto. Que las acciones bizarras y bromas maliciosas no le traerían lo que él deseaba. Ni que por mucho que se esforzará existía una regla unida a él que no podía ser pasada por alto.

Sencillamente las cosas no funcionan a su favor.

Por mucho que fuera ganando, por mucho que hiciera las cosas bien, por mucho que se esforzara en tomar la delantera, una pequeña formula, una regla… un simple acuerdo en su contrato lo cambiaba todo.

Cuando tuvo su primer corto animado, su introducción frente a las cámaras y en la gran pantalla, el mundo era muy diferente, al igual que él.

Porky no era tan noble, ni tan inteligente o suertudo.

Él no estaba solo loco, no le importaba realmente lo que ocurriera a su alrededor. El punto era divertirse.

Podía cantar cuando quisiera, saltar por todo el escenario, hablar incoherencias y sus trucos para zafarse de problemas funcionaban impecablemente.

Era más listo, más flexible y despreocupado. Tal vez hasta más gracioso con todos esos movimientos bajo su manga.

En algún momento cuando su personalidad comenzó a cambiar, cuando los estribos se le ajustaron a sus manos y los libretos agregaron más a su personalidad que un "simple" pato irreverente, entonces la forma en que los demás lo percibían cambio.

Demasiadas bromas pesadas y jugarretas lo llevaron a ser notablemente una molestia para algunos y un artista renombrado para muchos otros.

A él le daba lo mismo, siempre y cuando el público estuviera de su lado, riendo por sus actos y admirando su talento.

Pero entonces llego él.

Tex no fue justo al crearlo tan perfecto, tan único y tan sencillamente… molesto.

Un ganador nato, con trucos creativos y una imaginación envidiable. Un héroe cómico de esos de los que existen pocos.

Los libretos no vienen con todas sus acciones detalladas en el papel, mucho de lo que ocurría en los cortos venia de su improvisación, por lo que la imaginación, creatividad y velocidad de reacción son claves para sacar la broma que puede cambiar el curso de acción como el director deseaba.

Debías de hacerlos reír y ganar al final.

Ganar.

Ese es el problema. El dejo de ganar siempre.

Su fama, admiradores y la gloria se le escaparon de las manos, cayendo entre sus dedos hasta el escalón de segundo lugar.

"- 'El héroe es lo que deseamos ser, por eso los alentamos y los emulamos.

Deseamos ser ellos aun sabiendo que muy probablemente nunca lo seremos. Sin embargo, esos héroes cómicos nos dan la esperanza de ir por la vida con su mismo valor, seguridad y confianza.'- "

Las palabras de Chuck seguían resonando en su mente y aun podía recordar ese día como si hubiera sido ayer.

El olor a tabaco por todo el set, la sonrisa paciente de Chuck Jones mientras le hablaba, otorgándole un porque al éxito de la nueva estrella de Merrie Melodies y los Looney Tunes.

Completaba su cuerpo con tinta y oleo. Dándole color y forma, tras haberlo hecho estallar más de lo debido.

Se voló una mano y la mitad de una pata.
Si no era lo suficientemente cuidadoso para calcular sus actos, acababa teniendo que ir al tablero, cuando su cuerpo era incapaz de regresar entero tras haber sobrepasado el punto de quiebre.

"- 'Pero, todos somos como Chaplin, Woody Allen, Wile Coyote y como tú, Daffy Duck.

Todos somos desafortunada y desesperadamente, esperanzados.

Todos somos hasta cierto punto avariciosos, ruines, traicioneros, envidiosos, celosos… pero sabes Daffy, nos la ingeniamos por mantener la mayoría de estas encantadoras características apropiadamente sepultadas y bajo control.

Si una se nos escapa entonces se convierte en una tragedia, pero si las mantenemos bajo control nos volvemos comediantes.

Comediantes como tu Daffy, son nuestros espejos. Son lo que nosotros somos, hacen lo que nosotros haríamos y les pasa lo que nos pasaría a nosotros.

Héroes cómicos como Bugs, son lo que deseamos ser, pero que posiblemente… jamás seremos'- "

Probando la funcionalidad de su mano y pata, se puso de pie, moviendo sus extremidades para comprobar que cumplieran su propósito apropiadamente.

Las palabras del director tenían sentido, pero no eran precisamente un consuelo para él.

"- 'Han pasado 9 años y solo han estado juntos frente a la cámara por unos cuantos segundos en el 43... ¿Qué te parece si trabajan juntos? Bugs mismo ha propuesto la idea'- "

Esas fueron las palabras que lo condenaron 2 años después, cuando acabo trabajando junto al conejo en 1951.

Antes de que empezaran a trabajar juntos, conservaban una adecuada distancia que Daffy tenía muy poco interés en romper, aun cuando hallaba un rastro de migajas de zanahoria por el set de grabación, dándole pistas de que el conejo había estado una vez más viendo la grabación de sus cortos. Un habito que el roedor tenía y que Daffy no lograba comprender del todo ¿Cuál era el punto de ir a verlo actuar?

Dos años antes de que Rabbit Fire fuera grabado, se dio cuenta de un pequeño detalle en el que no había reparado.

Su envidia y celos hacia el conejo, todo el enojo y el odio que le tenía no fueron suficiente para hacerlo ignorar la forma en que ojos azules lo miraban.

No iba a mentir y decir que no abuso de las risas tontas y sonrisas coquetas, o de esos ojos curioso o de miradas sugestivas.

Pues lo hizo, tomo ventaja de lo que a él le parecía una admiración y atracción oculta tras sonrisas engreídas y palabras relajadas.

En ese entonces era bastante joven y sentía que el mundo estaba en sus manos. Podía hacer lo que quisiera con quien quisiera. Aun cuando ese dibujo fuera nadie más y nadie menos que el famoso Bugs Bunny.

Golpeaba el año de 1950 cuando la propuesta fue colocada sobre la mesa.

"- '¡Deja de hacer eso, Conejo de cuarta!'- patas aterciopeladas se deslizaban por las suyas, permitiéndole sentir la suavidad de su piel en un toque que parecía deliberado.

- 'Lo lamento, Daff. Mis patas largas parecen chocar con las tuyas todo el tiempo'- soltó una risa corta dando otra mordida a su zanahoria.

- '¡Hasta en el comedor ocurre lo mismo! Siempre te acabas sentando frente a mi aun cuando cambio de lugar todos los días.'- replico molesto, formando una mueca en su pico sin dejar de sentir la suave presión contra su pata. –'¡No creas que no me doy cuenta! ¡Lo haces propósito!'-

Vio al conejo inclinarse sobre la mesa.

- 'Oh, enserio Daff…'- Ojos azules lo miraron de arriba abajo y Daffy se limitó a cruzarse de brazos. –'Dime… ¿has aceptado mi invitación a cenar para hablar de todo lo que te has dado cuenta? ¿Qué más has notado, Doc? Según tu… ¿De qué más es culpable, este inocente y adorable conejo?'-

Imitando a Bugs, se inclinó hacia el frente, mirándolo directamente a los ojos aun con su ceño fruncido.

- 'Tres veces a la semana vas a ver mis grabaciones y dejas restos de zanahorias por el set...'-

- 'Tengo que ser más cuidadoso con eso. Aunque ninguno de los directores me ha dicho nada, no es bueno el dejar migajas de zanahorias por todos lados.'-

- 'Entras a mi camerino sin pedir permiso…'-

- 'La puerta siempre está abierta'-

- 'Hojeas mis libretos…'-

- 'Son muy entretenidos'-

- 'y robas el correo de mis fans'-

- 'Solo las cartas de amor, ninguna de esas mujeres vale la pena. Lo demás no me interesa'-

- 'Me espías cuando salgo del estudio'-

- 'Adoro verte caminar junto a Porky. Son el dúo más extraño del lugar'-

- 'Te robaste los guantes amarillos que use en Book Revue'-

- 'No los usas'-

- 'Porky dice que le pediste mi dirección'-

- 'Solo él la tenía'-

- 'Chuck dice que quieres grabar conmigo'-

- 'Eso se queda corto. Pero si, es una de las cosas que quiero hacer contigo'-

- 'Me envías arreglos florales para burlarte de mí'-

- 'Soy un romántico. No me insultes, Doc'-

- 'Eso me lleva a la conclusión de que: Me aborreces y me tienes envidia'-

Le escucho soltar un suspiro y la expresión tranquila parecía una aburrida y cansada ahora.

- '¿Esa es tu conclusión, Duck? ¿Enserio?'-

- 'No hay misterio que Duck Twacy no pueda resolver'-

- 'No me digas. Todo este tiempo con indirectas solo para esto… Porky me lo advirtió y yo creí que era por celos que lo decía.'- rodo los ojos y camino hacia Daffy. –'Muy bien, Daff. Eres tan denso como dijo el rosadito, así que…. Seré claro contigo'-

No se esperó el par de labios sobre su pico, ni las manos que acariciaban sus mejillas, o los dedos que pasaron por sus plumas y mucho menos el suspiro tembloroso que se dejó escuchar abandonando labios tersos. "

Ese primer beso en la madriguera de Bugs fue lo que le hizo aceptar sentimientos que se negaba a mirar.

Esa distancia que mantenía tenía la intención de conservar su atracción en un romance platónico. Algo que anhelara, pero que jamás obtendría. Sin embargo, Bugs decidió cambiarlo todo cuando soltó su propuesta inicial…

"- '¿Amantes pasajeros? ¿De qué diantres estás hablando?'- podía sentir labios danzar por su cuello. Dejando que dientes sostuvieran con suavidad su piel.

- 'Sin compromisos, ni obligaciones.'- se sentó en el abdomen del emplumado. –'Tener una relación es difícil para un Looney. Se que me entiendes, lo tuyo con Melisa y con la otra patita rubia nunca llego a ningún lado y lo mío con Honey y las otras conejitas se volvió demasiado agotador. Pero esto'- acaricio la mejilla del emplumado y paso yemas delicadas por la parte inferior de su pico. –'Esto funciona. Nosotros funcionamos. Solo vamos a divertirnos, lo haremos cuando queramos, pero sin restringirnos a nada. No serás solo mío y no seré solo tuyo. Así nos ahorramos el drama de celos o cualquier otra cosa aburrida que pueda pasar… ¿Qué te parece, Daff?'- "

La respuesta en su mente fue un firme "No" que no pudo esbozar, por orgullo y vergüenza de ser ridiculizado por quien se ha convertido en un amante ocasional.

Tal como el trato lo dictaba, Bugs no era solo suyo.

Lo podía ver coquetear con Honey un día y aparecerse en su camerino una tarde para acostarse con él antes de regresar a grabar. Podía besarlo y besar a otras y otros en una misma noche justo frente sus ojos y Daffy no tenía derecho alguno a reclamar absolutamente nada.

No eran nada y eran un poco al mismo tiempo.

Y Daffy no hubiera tenido problema alguno si los absurdos sentimientos en su interior no dejarán de susurrarle lo herido que comenzaba a sentirse por ser víctima de un juego que jamás debió aceptar.

Fue entonces que decidió hacer lo mismo que el conejo. Ser "amantes pasajeros" significaba que el tampoco debía de limitarse a esperar por los restos de afecto que Bugs decidiera darle, tenía todo el derecho de salir a buscar algo mas donde fuera y con quien fuera, y así lo hizo.

Duraron años en esa compleja y poco saludable "relación" donde el desprecio y resentimiento hacia la estrella en ascenso continuo de la mano con los constantes cambios en sus papeles, y para cuando se mudaron a ToonTown estaba llegando a un punto en el que tan solo mirar hacia Bugs era suficiente para desatar un ataque de ira dentro de él.
Lo odiaba y aun así aceptaba las invitaciones a quedarse a pasar la noche en su cama, envuelto en la ilusión quebrantada de una relación formal que no parecía tener fecha de llegada.

El inicio de su vida en ToonTown fue lo que cambio todo…

ToonTown acabo siendo (para la sorpresa de Daffy y los otros Looney) un lugar donde era bien reconocido y admirado.

La cantidad de autógrafos que firmaba, las caricaturas que se le acercaban a pedirle consejos o tan sola estrechar su mano era absurdamente grande.
Todos ahí parecían estar tan locos como él y lo trataban como un ídolo accesible al que se podían aproximar sin problema alguno, mientras que Bugs era visto más como un "dios" demasiado brillante como para tan siquiera mirarlo propiamente.

Su mala suerte pareció extinguirse con las melodías alegres y el brillo de ese incansable sol que resplandecía por la animosa ciudad en la que termino por ser envuelto, siendo mimado entre brazos y sonrisas de admiradores y admiradoras que empezaron a compartir su cama y pasar días enteros con él, dejándolo fuera del alcance de esas manos enguantadas que comenzó a reclinar, diciendo que estaba demasiado ocupado como para tan siquiera salir a tomar algo con el conejo.

ToonTown se convirtió en el lugar que alivio por un buen tiempo el dolor que esa difícil propuesta dejo en él y le otorgo el cariño necesario para recordar que, a pesar de haber sido derrocado de ese trono de primer lugar como la estrella del estudio, seguía siendo un cartoon bien reconocido y no importaba que se encontrara en el suelo del segundo puesto, aun podía brillar, aun podía competir y pararse firme junto al conejo en caso de ser requerido.

Tal vez fue la falta de encuentros, los besos que le negaba al conejo, la llegada de los molestos monitos cantarines de Disney o la visita del famoso roedor del estudio más adinerado de ToonTown fue lo que le hizo tomar conciencia de sus actos…

"Decidió pasar a tomar un trago en el bar que solía frecuentar cuando las cosas sencillamente salían mal.

Había sido un día difícil en el set y con difícil se refería a haber tenido que grabar con Bugs soportando la actitud engreída y más irritante de lo normal del roedor.

No comprendía cual era la afición de McKimson con hacerlo pasar el ridículo de esa manera, ni porque se aferraba tanto a que siguiera actuando como un perdiendo, pero no se esperaba ser echado a la mitad de la grabación por discutir con el conejo.

Por ello acabo yendo temprano a ese bar, donde esperaba ser completamente ignorado y dejado en paz para conseguir calmarse y olvidarse de zanahorias y conejos, aunque fuera por una tarde.

Pidió un par de tragos y se sentó en la casi vacía barra, inclinándose sobre esta para tomar algunos sorbos del vaso de vidrio en su mano.

Iba al inicio del segundo vaso, cuando lo escucho junto a él.

- '¿Dia difícil?'- palabras suaves llegaron a sus oídos y Daffy se negó a voltear, sin ganas de entretener a nadie en ese momento.

- 'Una semana más bien'- soltó un suspiro y se acabó el líquido de un solo trago. Hizo una señal al pingüino detrás de la barra y este se apresuró a servirle dos tragos más. –'¿Quieres algo?'-

Soltó la pregunta, sintiéndose lo suficientemente generoso como para invitarle un trago al dibujo junto a él.

- 'Va contra las reglas del estudio, pero lo agradezco, aun así. Creo que ni siquiera es apropiado el que este aquí, aha'- rio su acompañante provocando que su sangre se helara por un momento.

Miro de reojo y una extraña sensación de pánico nació en él.

Tal como se lo imagino. Esa risa podía pertenecer solo a una persona… Mickey Mouse.

Soltó un suspiro y acabo el vaso de golpe, resintiendo el quemar del alcohol por su garganta, haciéndolo toser un poco por el detestable sabor del licor de zanahoria que llega a tomar como un acto masoquista.

- '¿Qué es lo que quieres? ¿No deberías de estar con tus amiguitos cantando algo cursi o tomando un fino café con ellos?'- dijo con un tono burlón, dejando que una sonrisa torcida se dibujara en su pico.

- 'Son las dos de la tarde, aún faltan tres horas para tomar el té. El café es solo para las mañanas.'- Las palabras tranquilas y amigables no hicieron más que dar contra sus nervios, irritándolo aún más y casi invitarlo a armar una pelea con el reconocido roedor.

Lo miro de lleno, notando el sombrero y el fino traje que llevaba puesto.
Era como si recién hubiera regresado de haber dado una rueda de prensa o haber hecho una presentación para gente famosa, pues lucia elegante en el traje de tres piezas.

- '¿Entonces?'- hizo otra señal al cantinero, optando por pedir la botella en vez de tragos sencillos. Si iba a tener que escuchar algo de ese ratón, entonces necesitaría no estar en sus cinco sentidos. –'No pueden tomar, no pueden venir a bares, luces como si acabaras de salir de una sesión de fotos de trajes de etiquetas y aun así estas aquí. En este bar de mala muerte conmigo. Te he visto hablar con Bugs y sé que tienen reuniones casuales bastante seguido… pero eso no me dice la razón por la que estás aquí… ¿Qué quieres? ¿Se trata de tu patito? ¿Ya durmieron juntos o algo? No pienso enseñarte nada de anatomía, pero si lo que gustas es alguien con quien aprender a cogerte un pato puede que si te eche una mano… con un precio, claro.'-

Un sonrojo por las mejillas de la cabecilla de Disney y Daffy sonrió juguetonamente, divertido por esa expresión de sorpresa que consiguió provocar.

- 'No he venido por nada de eso'- respondió recuperando su apariencia tranquila haciendo que el emplumado alzara una ceja con duda. –'Ni a hablar de mí.'- una señal y un vaso con agua carbonatada fue puesto frente a él. –'No sé cómo sabes de lo mío con Donald, pero ese tampoco es el tema aquí.'- Dio un pequeño trago y le otorgo una sonrisa al pato. –'Bugs esta raramente irritable, ha pasado algunos días sin dormir y su poca paciencia se está volviendo un tema recurrente en nuestras "reuniones casuales". ¿Por qué están jugando de esta forma entre ustedes? Creí que te gustaba.'-

La botella resbalo de sus manos y si no fuera por reflejos hábiles, esta hubiera caído al piso.

- '¿De qué hablas? ¿Gustarme ese dientón? ¿A mí? Pff Seria patético'- fingió una risa amarga, pero la expresión apacible de Mickey acabo por hacer que se extinguiera rápido. –'Me da lo mismo lo que le pase. El decidió que fuera así. El propuso el trato.'-

- '¿Tu no querías que fuera así?'-

- 'No lo sé… pero… ¿Qué eres? ¿Mi terapeuta? ¿A eso te dedicas ahora?'-

- 'Tuvimos una junta entre nuestros directivos. Bugs estaba demasiado distraído como para seguir el paso de la conversación. Eso no es bueno para ustedes. Él es quien los representa, no debe de estar distraído en reuniones que requieren que este en sus cinco sentidos'- menciono Mickey entre tragos, hablando un poco más bajo.

- 'Ese no es mi problema'- apretó con fuerza el vaso en sus manos y frunció aún más el ceño. –'Esto es lo que él quería que fuéramos.'-

- 'No lo creo. Creo que ustedes dos están aterrados a comprometerse para algo serio.'- miro al pato a los ojos. –'Se que no quieres mi opinión, pero… creo que ya no están en edad para tener este tipo de juegos. Bugs esta celoso todo el tiempo y tú también. Si van a seguir de esta forma mejor deberían de ser claros y cortar lo que tienen.'-

- '¿Cómo…?'-

- 'Nuestras reuniones casuales son siempre en lugares que tu frecuentas "tengo que ver que no se meta en problemas" fue lo que dijo, pero creo que solo vamos ahí porque le interesa saber con quién pasas el tiempo en vez de con él.'- soltó un suspiro, observando las burbujas en el agua. –'Sobre lo de Donald… ¿Cómo te enteraste?'-

Parpadeo un par de veces y sacudió su cabeza, sintiéndose confundido por el súbito cambio de tema.

- 'Es obvio'- sus palabras salían torpes, por lo que decidió que era suficiente licor de zanahoria y pidió una botella diferente. –'Le ves las plumas de la cola cada vez que camina frente a ti'-

Una sonrisa burlona se pintó en su rostro al ver a la gran estrella colocar su cara contra la barra, notando de inmediato el color rojizo en sus mejillas.

Le escucho respirar hondo un par de veces y entonces lo vio reincorporarse.

- 'Eso era todo lo que tenía que decir'- el color rojo comenzaba a desaparecer, dejando una casi invisible coloración sobre sus mejillas. –'No deberías de tomar tanto, Daffy'-

Un billete sobre la barra y el pato alcanzo a notar la cifra impresa en este antes de regresar sus ojos hacia el ratón.

- '¿Qué tan importante era esa absurda reunión?'- mascullo cruzándose de brazos.

- 'Lo suficiente como para que pidieran posponerla porque Bugs no se encontraba en buenas condiciones'- sonrió ladeadamente recuperando su semblante amigable. –'Si te importa ¿verdad?'-

- 'Eso no te incumbe… pero te lo diré si me das uno de esos'- señalo hacia el billete sobre la barra, sin embargo, Mickey se limitó a reír despidiéndose con un apretón de mano antes de salir del bar."

Ese día, esas palabras, la aparición del ratón y después la del pato quien le cuestionaba sobre su supuesta relación con el conejo, fue suficiente para hacerle soltar las palabras que darían el giro apropiado a todo.

"- 'Esto no está funcionando'- el punzante dolor de cabeza derivado de la fuerte resaca, lo mantenía recostado en el sillón del camerino de Bugs.

- '¿Qué no está funcionando, Doc?'- Mickey tenía razón, detrás de palabras tranquilas se hallaba un ligero tono amargo. ¿Cómo no lo noto antes?

- 'Dijiste que funcionábamos, Dientón, pero no lo creo'- cerro sus ojos, intentando mitigar el dolor de alguna manera.

- 'Lo haríamos si dejaras de salir con medio ToonTown en vez de acceder a tomar un trago conmigo…'- continúo leyendo su libreto, cambiando de página. –'Al menos no tendrías una resaca si salieras a tomar conmigo. Eso te lo garantizo, Duck'-

- '¡He tenido peores resacas saliendo contigo!'- replico, resintiendo su enojo en una intensa oleada de dolor que lo hizo llevarse las manos a la cabeza.

- 'Eso fue solo una vez, Daff'- le escucho ponerse de pie y acercarse. –'Y fue porque querías probar todos los tragos que podía hacer ese cantinero.'- soltó una risa suave y el emplumado abrió los ojos al sentirse observado. –'¿Qué propones entonces? ¿Quieres que dejemos de hacerlo o…?'-

Viéndolo morderse el labio, se quedó callado observando esos ojos azules que lucían inquietos.

- '¿o?'- replico sin apartar la mirada a pesar de los nervios que afloraban estando bajo los ojos del conejo.

- '¿Qué es lo que quieres, Daffy?'- una mano enguantada paso por su pico.

- 'Terminemos con esto'-murmuro aun con la cabeza dándole vueltas y aparto la mano tomándola de la muñeca.

Se quedaron en silencio por lo que parecieron ser los cinco segundos más largos de su vida y no fue hasta que Bugs cerro sus ojos mostrando una suave sonrisa, que consiguió respirar nuevamente.

- 'Esta bien, Daff'- caminó de regreso a la glamurosa silla donde descansaba el libreto de su próximo corto a grabar.

Incorporándose rápidamente, siguió los movimientos del conejo.
Eso había sido demasiado fácil, creyó que habría más preguntas o reclamos, o que tal vez Bugs lloraría por decidir salirse del enfermo juego, sin embargo, este sonaba normal y lucia bastante tranquilo… frustrantemente tranquilo….

- '¿Encontraste a alguien?'- soltó la pregunta y los pensamientos de Daffy se detuvieron.

- 'No, precisamente'- respondió frunciendo ligeramente el ceño. Si Bugs quería algo con él, si realmente estaba interesado como ese ratón dijo, entonces aquel era el momento de decirlo, porque Daffy comenzaba a frustrarse por la relajado que lucía.

- 'Entonces, necesito que me hagas un favor, doc'- una sonrisa traviesa ilumino el rostro de la estrella y el emplumado no pudo hacer nada más que obsérvalo con desconfianza. –'Oh, no te preocupes, no es precisamente para mi… sino para un viejo amigo nuestro'-

- '¿Nuestro?'- alzo una ceja confundido por aquellas palabras."

No espero que el favor involucrara besar a su rival del otro estudio frente a la cara del adinerado ratón.
Tampoco se esperó que Bugs lo besara después de haber cumplido su extraña petición, ni tampoco estuvo en sus planes el acostarse con él y acabar quedándose a dormir en esa suave cama solo para despertar con un desayuno y una propuesta de noviazgo recibiéndolo en la mañana.

Obviamente su relación nunca ha sido fácil, siempre con altibajos, discusiones, resentimientos, celos, rupturas innecesarias y enredos que los llevaron a tener demasiados problemas como para poseer una relación común o por lo menos saludable.

Fue cuestión de mucho tiempo, varios años viviendo juntos, muchas filmaciones en conjunto y bastantes aclaraciones, para que lograran aprender a tratarse, a comprenderse sin necesidad de usar palabras, a tolerar para no estallar y a sencillamente dejar ir las cosas sin torturarse con pequeñeces que se podían ignorar.

Decir sus verdaderos sentimientos les ha tomado más tiempo de lo que cualquiera llegaría a esperar.
Tuvo que tragarse su orgullo, pisotear su ego y dejar atrás rencores almacenados en lo más profundo de él, con tal de mantener a flote la compleja relación.

Las facetas de su romance poco convencional los ha hecho madurar en su relación, que si bien aún no era precisamente perfecta o normal… por lo menos eran capaces de tener una discusión sin llegar al extremo de llenarse uno al otro de dinamita o tirarse un yunque en la cabeza.

Han pasado por demasiado y por eso creyó que estaba bien hacer aquella llamada.

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Marvin's POV

1.- No estaba acosándolo.

2.- No hacia esto por él.

3.- No estaba escondido solo porque sabía quién lo acompañaba.

Estaba siendo sincero. Ni siquiera sabía bien que fue lo que lo impulso a hacerlo, pero… todo parecía un misterio demasiado extraño como para dejarlo pasar.

El viejo teléfono rojo que Dodgers dejo en su nave lo llevo hasta ese lugar.

Rastrear la señal mientras el teléfono seguía sonando le acabo arrojando coordenadas demasiado familiares como para ser toda una simple coincidencia o algo sin importancia.

Fue por eso por lo que acabo en ToonTown, sobre la casa que era más una mansión lo suficientemente grande como para dejar que su nave aterrizara sobre ella, pero yacía ahí volando arriba de la mansión con el modo camuflaje encendido y escuchando con toda la tecnología que tenía disponible la conversación que se desarrollaba adentro.

La limosina que vio llegar hace más de un par de horas la reconoció de inmediato porque no existía otra igual. Por eso mismo no le sorprendió ver bajar a Dodgers en compañía del conejo.

Por supuesto que estarían juntos.

Debió haberse ido, pero… la curiosidad y el misterio de saber que hacían los dos en la casa de Roger Rabbit fue suficiente como para hacerlo quedarse.

No sabía precisamente cuanto tiempo llevaba ahí, ni se había tomado la molestia en checar la hora, pues su atención se concentró por completo en las conversaciones que escuchaba.

La desaparición de las caricaturas, el fabricante del DIP, el plan para atraparlo, el supuesto secuestro y… ahora… las llamadas que mencionaron hacer…

Todo era información demasiado importante como para solo ignorarla sin prestar oídos, sentía que debía de ayudar, de cualquier manera, posible, pero…
¿Cómo podía solo acercarse sin tener que dar una elaborada explicación de que hacía sobre la mansión del conejo espiando a su expareja en una reunión secreta?

Soltando un suspiro, se quitó los auriculares.

Tal vez lo mejor era dejarlo en mano de ellos… pretender que no sabía nada, no hacer preguntar y simplemente no interponerse en lo que sea que ocurriera….

El sonido de su celular lo tomo por sorpresa.

Cuando los escucho decir que llamarían a alguien de confianza y Dodgers dijo que conocía al dibujo indicado… no se esperó esto… en lo más mínimo.

- '¿Dod…?'- aclaró su garganta, tapándose la cara con una de sus manos. –'Buen día, Dodgers…'-

- '¡Mi marciano favorito!'-

La voz melodiosa del emplumado protector de la galaxia es la misma que utiliza cada vez que está a punto de pedirle un favor, y es precisamente esa voz la que tanto le gusta oír por el timbre grueso y suave, pero justamente bajo esas circunstancias desearía que Dodgers hubiera llamada a alguien más.

- '¡¿ES ENSERIO, DAFFY?!'-

El grito de fondo era algo esperado.

- '¿Qué necesitas esta vez?'- fue directo al grano, levantándose de su silla metálica para dirigirse a la gruesa puerta de acero oculta al fondo de su nave.

- 'Solo un pequeño favor para tu guardián espacial favorito'-

Juraría que escucho a alguien reírse sarcásticamente.

- '¿Y ese es…?'- puso el altavoz y colocando su mano sobre la puerta consiguió hacer que un casi invisible teclado apareciera en ella.

- '¿Qué tantas armas tienes guardadas, Marciano?'-

El tono coqueto era un toque innecesario que de seguro pondría de malas al conejo favorito de todos.

- 'Las suficientes… ¿Cuántas necesitas Dodgers?'- tecleo la contraseña de quince números y escucho los pesados engranes ponerse en movimiento al mismo tiempo que la puerta empezó a deslizarse lentamente.

- 'Digamos que, hipotéticamente hablando, vas a ir en busca de alguien que podría, hipotéticamente hablando, quitarte la vida con solo echarte un líquido. No sabes si es solo un dibujo o es un ejército de 300… hipotéticamente hablando'-

Una risa se escapó de sus labios.
Solo Dodgers era capaz de simplificar un problema complejo en una simpática descripción de pocas palabras.

- 'Tengo lo que necesitas'- confirmo, bajando por las tres escaleras que llevaban hacia su gran almacén de armas, misiles y bombas que ha acumulado desde el día uno de filmación y como parte de los Looney Tunes.

Tenía algunas cuantas creadas por él mismo y otras proporcionadas por el equipo de filmación.
No era precisamente una gran cantidad, pero bastaría para protegerlos.

- 'Sabía que podía confiar en ti. Solo necesito otros dos pequeños favores más y estaremos a mano de esa vez que te ayude a arreglar tu nave en la luna'-

- 'Si ayudar es pasarme una llave de la medida equivocada, entonces…'-

- 'Olvida los detalles. ¡No es nada complejo!'-

Para Dodgers algo "fácil" podía ser llegar con una botella de refresco a Marte y algo difícil podía significar levantarse a tomar el control del televisor de la mesa a tres pasos de él.

Soltando un suspiro de cansancio sabía que lamentaría esto después, pero de igual manera accedió.

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Bugs' POV

No desea admitirlo, pero Daffy tenía razón.

Porky no sería capaz de soportar la presión de saber que estarían buscando a un asesino, Tweety es demasiado pequeño como para conseguirles todo lo que necesitan, Sylvester demasiado torpe, Dodo demasiado loco, Pepe demasiado indiscreto, Forghorn demasiado hablador, Taz acabaría destruyéndolo todo antes de llegar a ellos, Road no se detenía ni a tomar una llamada, Lola querría acompañarlos, Tina acabaría haciéndola de detective ella sola, Granny se negaría a ayudarlos a hacer algo tan peligros, Ralph de seguro estaba ya en turno junto con Sam en su incansable competencia de cuidar y cazar ovejas, Elmer terminaría queriendo cazarlos, Sam sencillamente no querría ayudarles, Speedy tenía el mismo problema que Tweety y todo esos descartes los llevaba a terminar con una lista de dos Looneys ideales para el trabajo.

Para fortuna de ambos Wile atendió la llamada más rápido de lo esperado. Es callado, discreto y tiene todas las armas y artefactos que ACME se ha encargado de poner a su disposición.

Para desgracia de Bugs, Marvin es igual de discreto, está muy bien equipado con tecnología y armas que no tenían el riesgo de explotarles en la cara y estaba tan dispuesto a ayudar como el coyote.

Fue así como terminaron trayéndolos a ambos, al genio innato y al brillante marciano.

- '¡Marvin, Wile!'- prácticamente grito Roger abriendo la puerta, apresurándose a estrechar sus manos en una eufórica bienvenida ante la cual ambos lucían tanto confundidos como un poco desconfiados.

Elegir a esos dos sin duda fue lo mejor, pues no solo habían llegado en media hora con un par de maletas cada uno, sino que marciano se había hecho cargo de recoger a Wile y usar su nave como medio de transporte para llegar hasta ToonTown pasando inadvertidos.

Lo único frustrante era la sonrisa victoriosa y llena de orgullo que se dibujó en el pico de su pareja al ver llegar al marciano.

Sin embargo, todo esto aun dejaba un cuestionamiento en Bugs.

- 'Aun si nadie los vio entrar o salir a ellos… Muchos nos saludaron a nosotros cuando llegamos y dudo que Mickey y Donald hayan pasado desapercibidos… ¿Qué harás con quienes con vieron, Doc?'- aparto su mirada del trio de Looneys que se hacían un espacio en medio de la sala para colocar las maletas, volviendo su vista hacia Roger quien se mantuvo a su lado.

- 'Ellos no dirán nada Bugs. De eso me encargo yo'- la sonrisa infantil del conejo buscaba calmar sus dudas, pero no hacía nada más que aumentarlas.

Roger no es la persona más cuidadosa o precavida, no que desconfiara de él, pero cuando se trataba de planear cosas… el hiperactivo conejo llegaba a ser una caja sorpresa, a veces sus planes funcionaban a la perfección y otras ocasiones fallaban rotundamente.

- 'Muy bien, Doc. Si necesitas ayuda con eso… avísanos'- dio una palmada sobre su hombro para después acercarse a los recién llegados.

Dejaría que se ocupara de esos pequeños detalles, aun cuando ellos eran capaces de tener una presencia respetable en ToonTown, Roger no dejaba de ser prácticamente el representante del lugar, nadie conocía a todos esos dibujos tanto como lo hacía el aun joven conejo.

- '¡Mira esto, Bugsy!'- dijo Daffy sacando de la maleta del marciano una de las potentes armas desintegradoras que tanto utilizaba. –'Con esto de nuestro lado ningún DI...'-

Cerrando el pico del pato con su mano, le dedico una sonrisa suave a sus amigos.
No mencionar nada respecto al DIP, los secuestros o cualquier otro detalle de lo que harían, era algo crucial para evitar sospechas.

- 'Les agradecemos a ambos el haber venido tan rápido y habernos traído tantas de sus armas. Eeh… procuraremos regresarles todo tan pronto como nos sea posible, Docs'-

Un letrero sacado de la nada por parte de Wile le confirmaba que el gran genio no estaba en lo más mínimo preocupado por tener sus cosas de regreso. Acme siempre procuraba mantenerlo bien armado y cumplía cualquier capricho errático que el coyote tuviera en mente.

- '¿Para que necesitan todo esto?'- cuestiono Marvin, viéndolo de reojo con una curiosidad pura en sus ojos grises.

- 'Para cumplir con algo. No cuestionamientos o una palabra a nadie sobre esto ¿recuerdan?'-

- 'Sin importar que o quien pregunte ¿Cierto?'- complemento Wile, levantándose del suelo para echar un vistazo a la hora en el reloj sobre su muñeca. –'No hay problema'-

Tanto Daffy como él asintieron para después mirar hacia Marvin.

- 'De acuerdo. Si necesitan ayuda Dodgers…'- saco de una de las maletas una pequeña caja de metal que deposito en las manos del emplumado. –'Solo aprieten el botón.'-

- 'Dijeron que era importante y por todo el secretismo ambos asumimos que no sería muy seguro'- señalo el coyote con un tono relajado.

- 'Wile se encargó de hacerlo y me ayudo con la configuración. Mandara una alerta a ambos en cuanto lo…'- no terminó de decir cuando Daffy apretó el botón rojo en la caja, haciendo que los celulares de Wile y Marvin comenzaran a sonar con una sirena de auxilio.

- 'Impresionante'- consiguió esbozar su pareja hablando a pesar de tener el pico aun sellado por su mano.

- '¿Hicieron esto en solo media hora?'- la caja parecía detallada y perfectamente fabricada.

- '¿Media hora?'- cuestionó Marvin intercambiando miradas con Wile.

- 'Fueron solo 15 minutos'- corrigió el coyote tras soltar una corta risa engreída.

No por nada esos dos eran considerados las mentes maestras detrás de todo el armamento ACME.

- 'Eeeh muy impresionante, Docs'- Soltando el pico de Daffy, dejo que el pato siguiera curioseando en las maletas, mientras el escoltaba al par de genios hasta la puerta. –'Ambos estamos muy agradecidos. Les debemos una'-

- 'Considéralo una deuda saldada'- dijo Marvin antes de salir del lugar.

- 'Lo negociaremos después'- murmuro Wile sin darle mucha importancia al tema.

Viéndolos desaparecer frente a sus ojos, notó como la nave de Marvin salió de su panorama en un parpadeo.
Si esos dos hicieran equipo más seguido, Road necesitaría de todo su talento y suerte para poder salvarse.

- '¿Ese era él?'- la pregunta curiosa llego a sus oídos y Bugs hizo todo lo posible por no acabar soltando una maldición al escuchar a Mickey hablar repentinamente junto a él.

- '¿Marvin?'- recuperó la compostura, aprovechando el momento para echar un vistazo a Daffy quien le explicaba a Roger algo referente a un arma en sus manos. –'Si, Doc'-

- 'El que trabaja con Daffy en la serie espacial ¿cierto?'- cuestionó el ratón sacando el vibrante celular de su pantalón.

- 'El mismo, Doc'- cerró la puerta. A veces olvidaba que tanto se llegaba a quejar con el ratón. Tenía que modular la cantidad de información que le otorga al amistoso millonario o terminaría sabiendo toda su vida amorosa con Daffy. –'¿Ya llamaron a alguien?'-

- 'Así es. Hay un solo dibujo en el que podemos confiar ciegamente'- respondió escribiendo algo breve en el celular antes de guardarlo y buscar con la mirada a Donald. –'¡Ya está por llegar!'- Anuncio y el pato se apresuró a saltar de la mesa del comedor para acercarse al ratón.

El sonido del timbre atrajo su atención a la puerta antes de que pudiera alejarse.

Abriendo la puerta de la mansión, la silueta de alguien con una capucha puesta, lo dejo un tanto confundido. Tenía la misma estatura que Mickey por lo que fue cuestión de poco tiempo para que Bugs comprendiera de quien se trataba.

- 'Un gusto verte de nuevo, linda'- tomo las maletas de las manos de la ratoncita y se hizo a un lado para dejarla pasar.

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Mickey's POV

La decisión fue bastante fácil.

Por mucho que adorara a Goofy, su mejor amigo no duraría ni medio día antes de contar el secreto a todo el mundo y Daisy es un "no" rotundo, la patita es muy buena planeadora y organizadora, pero la discreción no es su fuerte.

Eso los dejo a ambos con un solo nombre en mente.

- 'Minnie'- dijeron en unisonó antes de mandar un mensaje a su compañera y mejor amiga.

No le hacían falta muchas cosas, algo de cambios de ropa, el libro de hechizos que le ayudara a resolver su problema con el tiempo de transformación e incluso algunas tarjetas de crédito que estaba seguro de que iba a requerir.

- 'Gracias por haber venido'- abrazo a su amiga apenas la vio adentrarse propiamente en la casa.

- '¡Me alegra saber que están bien! Pudieron haber mandado un mensaje desde antes…'- los brazos que lo soltaron pasaron a Donald, rodeándolo en un fuerte abrazo que su pareja sostuvo levemente. –'Recibí una llamada hace cinco minutos. Me preguntaron si sabia donde estaban, obviamente dije que no, pero… ¡Buen día, Bugs! Hace tiempo que no…'- miro detrás del relajado conejo notando de inmediato la presencia de Daffy y Roger. –'¡Daffy, Roger!'-

Un abrazo fue dado a los tres, primeramente al conejo y al pato, y después uno completo y largo a Roger, quien riendo y saludando efusivamente a Minnie, acabo prácticamente elevándola en el aire mientras giraba riendo.

-'¡No has cambiado nada! ¡Estas tan hermosa como siempre Minnie!'- la bajo, sosteniendo aun sus manos. –'¿Cómo esta Goofy?'-

- 'Perfectamente. Tu tampoco has cambiado nada. Esos colores te van muy bien'- le echo un vistazo al conejo sonriendo con alegría. –'Y ustedes…'- se dirigió a Bugs y Daffy. –'Sus diseños se ven muy novedosos. Tengo que admitir que soy una gran fan de Duck Dodgers'-

- 'Oh, vaya. Alguien con buen gusto. Gracias, linda.'- un guiño coqueto y el dueño de plumas negras coloco un beso sobre la mano de Minnie. –'Puedo darte mi autógrafo libre de costo, cuando quieras'-

Mejillas sonrojadas y una dulce risa ante una sonrisa suave, hizo que Donald apartara a Daffy con un "sutil" empujón, interponiéndose entre ellos.

Mickey rio un poco al ver la reacción de su pareja. No era nada personal, solo una reacción protectora que tienen la mala costumbre de activar cada vez que alguien se les acercaba tanto a Minnie como a Daisy. Han tenido que lidiar con muchos gandallas y casanovas durante todos esos años que llevan actuando.

La cantidad de dibujos e incluso humanos que se han acercado a sus amigas con mas intenciones que solo saludarlas propiamente, es tan grande que han tenido que tomar medidas drásticas de salir a su rescate y apartarlas lo mas rápido posible.

Minnie y Daisy no eran para nada frágiles a contrario de lo que muchos llegaran a pensar, sin embargo, eventos desafortunados les dieron a entender que ofrecer su ayuda es la mejor opción para evitar problemas complejos de lidiar.

Por eso, el que Donald reaccionara sin pensarlo no era una sorpresa. De hecho, podía decir con orgullo que el temperamento y la fuerza de su pareja ha sido la clave para deshacerse de pervertidos con solo un par de puñetazos bien dados. No que este fuera el caso…

- '¡Cual es tu problema, patito disléxico!'- soltó Daffy levantándose rápidamente del suelo.

- 'No es nada persona, Daffy. Perdón'- ofreció rápidamente, tomando la mano tanto de Donald como de Minnie para llevarlos a un lado.

- 'No hay nada de que preocuparse, Doc. Este pato puede aguantar tanta dinamita que un empujón, no es nada ¿cierto, Daff?'- la mirada amenazadora de Bugs hizo que el emplumado se cruzada de brazos y se tragara su enojo.

- 'Si, si… como sea'- rodo los ojos con una pronunciada mueca en su rostro.

- 'Vamos a ver que mas hay en esas enormes maletas, Daff'- intervino Roger, utilizando su característica emoción y entusiasmo para distraer al pato.

Una sonrisa en forma de disculpa por parte de Bugs y también lo vieron alejarse con los otros dos.

- 'No puedo creer que estén todos juntos aquí otra vez. Esto trae muchos recuerdos de regreso'- rio Minnie dando un último vistazo al trio a unos metros de ellos. –'Como les decía. Parece que ya los están comenzando a buscar. ¿Están apagados sus localizadores?'-

- 'Si'- respondieron en unisonó, sacando los aparatos como prueba.

- 'Los rastreadores siguen sin funcionar en ToonTown ¿cierto?'- asintieron, viendo como Minnie buscaba algo dentro de su bolso. –'Dentro de sus maletas esta todo lo que me pidieron y traje estos'-

Saco de su bolso dos cuadros negros que conocían bastante bien.

- '¡Eres la mejor, Minnie!'- agarro uno y el otro fue tomado por Donald.

- 'No sé qué es lo que esta pasando, pero si deben irse por un tiempo…'- la mirada sonriente de su amiga decayó con rapidez, convirtiéndose en una afligida llena de preocupación. –'Por favor, díganme que van a estar bien'-

Intercambiando una mirada con su pareja, sostuvieron las manos de Minnie.

- 'Vamos a estar bien.'- aseguró ofreciendo su mejor sonrisa con la intención de tranquilizarla. –'Puede que no lo parezca, pero podemos confiar en ellos'- hizo un gesto hacia los Looney y Roger que reian a lo lejos.

- '¡Si! Nada malo nos va a pasar.'- confirmo Donald con seguridad.

- 'Si ocurre algo, prométanme que van a llamarme.'- dijo con un tono serio, mirándolos fijamente. –'Yo me hare cargo de reunir a los demás para ir por ustedes sin importar que este ocurriendo… Prométanmelo'-

- 'Lo prometemos'- soltaron al mismo tiempo.

Un beso en las mejillas de ambos y Minnie se apresuró a despedirse de los demás antes de marcharse.

Mickey contemplo el cuadro negro aun en su mano por un momento.

A veces, solo a veces, le resultaba frustrante el tener que utilizar tantas cosas para conseguir un poco de libertad.

Dando un vistazo a los Looney, soltó un suspiro.

Muchas veces lo ha pensado antes y lo hacia nuevamente ahora. Desearía el poder relajarse tanto como esos ellos.

Localizadores, rastreadores, celulares de la compañía… todo tenía la intención de saber que era lo que hacían y donde estaban en todo momento.

Para su fortuna, cuando los llevaron a vivir a ToonTown a mediados de los 50s, la idea era que tuvieran una vida libre como cualquier otra caricatura en esa ciudad, por ello se prohibió el funcionamiento de dichos aparatos de rastreo en todo el lugar. Sin embargo, cuando se fueron de ahí, tuvieron que trabajar mucho con el profesor Ludwing con tal de que desarrollara un dispositivo capaz de anular las señales de todo lo que la empresa usaba para mantenerlos en el mapa.

Ese cuadro negro es la salvación y el significado de libertad para todos ellos.

- '¿Todo bien, Mickey?'- los ojos azules de Donald lo observaron con curiosidad y la mano suave que se deslizo por la suya para llamar su atención, lo hizo sonreír.

- 'Veamos que nos ha traído Minnie'- sonrió, entrelazando sus dedos con su pareja.

Podía lamentarse por ser controlados como propiedad preciada de Disney después, por ahora tenían que enforcarse en algo más importante.

- 'Espero que no haya olvidado la caja que me dio Panchito o el paquete de supervivencia que me dio el Tío Scrooge'- la voz animada del pato le bastaba para confortarlo.

Posiblemente se estaban involucrando en algo mas peligroso de lo que ellos creían, pero no significaba que no pudieran aprovechar aquello como un tiempo perfecto de escape para ambos.

Coloco un beso en la mejilla del pato, haciéndolo sonrojase antes de dirigirse con los demás.

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¡Perdón por la demora! No conseguía nada de inspiración para escribir, pero bueno al menos saque algo. Tampoco tengo mucho tiempo por el trabajo, pero hago el mejor esfuerzo.

Muchas gracias por los sus comentarios que me hacen increíblemente feliz Answie, Lulu, Arami10, Mighty (¡muchas gracias por todas tus correcciones!), Kotomi15 y ¡Daffodille!

¡Espero que todos se encuentren bien!

Intentare ya sacarlos de esa cada de una vez por todas, demonios.

Por cierto, el fic también esta en AO3. Iré subiendo varios de mis fics ahí conforme vaya teniendo tiempo.

Lo tengo puesto en mi perfil, pero lo comento aquí también. Me pueden encontrar en twitter como BouNigt!