Siempre ha estado en medio.

A diferencia de los demás, lo primero que se creó de él fue su personalidad. Escrita en interesantes párrafos que lo llevaron a tomar forma tiempo después.

Su apariencia y personalidad hacen alusión a la era dorada de la animación, pero realmente fue creado varios años después, cuando los jugadores y la competencia estaba ya establecida.

No conoció a Daffy en su época de oro, ni a Donald cuando su popularidad llego a sobrepasar la del carismático ratón, tampoco estuvo entre la multitud cuando Bugs gano su primer Oscar o en el luto de Mickey tras la muerte de Walter.

Su apariencia no concuerda con la época en que fue creado y por ello muchos creen que lleva más tiempo en la tierra del que realmente tiene.

Posiblemente era esa la razón por la que siempre se ha sentido un tanto… fuera de lugar.

Cuando Disney creo Maroon Cartoons, esperaban generar dinero con divertidos cortos que revivieran parte de la época de oro con toda la tecnología actual, dándoles colores vividos, movimientos más rápidos y una generación de filmaciones en un tiempo considerablemente bueno.

Sin embargo, Roger siempre ha sido un poco… descuidado, algo torpe y demasiado exasperante para aquellos cuyo humor es menos tolerante. La amargura de las personas es algo complejo de lidiar y más frente a directores acostumbrados a obtener resultados perfectos en el primer intento.

Si, alcanzar la perfección de Disney, seguir a pie de la letra los guiones y mantener su hiperactividad a raya, resulto complejo desde el comienzo.

No importaba que tan amables y pacientes fueran sus dedicados mentores, como Goofy, quien paso varios días enseñándole los sets de filmación y aconsejándole sobre su actuación frente a las cámaras, o Minnie, quien amablemente se dispuso a incluirlo en cada comida y reunión que tenían, uniéndolo a conversaciones que no siempre seguía…. No importaba lo mucho que admirara a sus compañeros o los hermosos escenarios y perfectas instalaciones, la sensación de estar fuera de lugar siempre relucía un poco en su interior siendo imposible de ignorar con cada grito del director o mirada de confusión por parte de sus compañeros….

Tocaba los mediados del 87 cuando comprendió la razón de esta sensación.

Si bien sus trazos redondeados y personalidad amigable son propia de Disney, no fue hasta que conoció a los Looneys que se dio cuenta de donde encajaba aquel lado suyo que lo hacía tener expresiones exageradas, actitudes alocadas y una torpeza manchada con gotas de mala fortuna.

- 'Eeeh… ¿Quién es el conejito?'- el acento de Brooklyn salía vibrante de los labios de Bugs Bunny.

- 'Aha! ¡Bugs! Él es Roger Rabbit, nuestro nuevo integrante de Maroon Cartoons'- proporciono Mickey, dando una ligera palmada sobre su brazo.

- '¡Un gusto conocerlo, Señor Bunny! ¡He visto todos sus cortos y soy un gran fan de su actuación! Pero claro que también soy un ferviente admirador de Mickey, como no serlo cuando es uno de los dibujos más maravillosos que haya tocado la pantalla. Por supuesto que hay muchas otras caricaturas que…'-

- 'Lleno de energía ¿No, Doc?'- rio Bugs interrumpiendo sus palabras que salían atropelladas de su boca. –'¿Quieres acompañarnos?'- cuestiono observando sus orejas con calma.

Un vistazo hacia Mickey y una amplia sonrisa le fue ofrecida como autorización.

Fue en aquel evento de verano con el calor de la tarde volviéndose casi sofocante, que entendió las acciones del principal de Disney. Probablemente Mickey veía más de lo que aparentaba y si de alguna forma consiguió entender la sensación de alienación que lo agobiaba hasta hacerlo fallar en el escenario, el permitirle o incluso acordar que pasara una tarde entera con los Looneys resulto ser un calmante para las hiperactivas dudas en su cabeza.

Entre los alocados personajes se sentía cómodo y no fuera de lugar… sin embargo sus trazos aun parecían no encajar.

Así fue como se dio cuenta que su posición… no era completamente Disney y no era completamente un Looney, simple y sencillamente era Maroon Cartoons, algo justamente en medio de ambos equipos.

Y como si este descubrimiento fuera una puerta hacia ambos estudios, comenzó a pasar parte de su tiempo libre visitando a las lunáticas caricaturas… lo que lo llevo a…

- '¿ToonTown?'- dirigió su mirada hacia Bugs, quien seguía en la silla frente al enorme espejo de su camerino.

- '¿Mickey no te lo ha dicho, Doc? Vivimos en esa ciudad por un tiempo en los 60s. Está llena de caricaturas de todas las épocas y estudios. Algunas muy famosas y otras que no lo fueron tanto…'- dio una mordida a la zanahoria en su mano. –'Vamos a ir este fin de semana solo para pasar el rato… ¿Quieres venir, Doc?'-

- '¡Seria todo un honor! ¿Quién vendrá con nosotros? ¿Tweety? ¿Sylvester? ¿Porky? O tal vez…'-

- 'Eeh… digamos que solo planeábamos ir dos en secreto…'- aparto la mirada del libreto. –'Solo vamos Daffy y yo, pero no hay problema si nos acompañas. Créeme que el "rey" de ToonTown no tendrá objeción alguna sobre darte un Tour por la ciudad'- rio ligeramente.

- '¡Grandioso!'- se puso de pie de golpe, abandonando su lugar en el cómodo sillón. –'¡No puedo esperar por ir!'-

Nunca imagino que ese fin de semana en ToonTown sirviera para dejarlo conocer una ciudad llena de energía que no tardo en adoptar como su hogar, ni tampoco se imaginó notar un lado más amistoso entre los principales de Warner o toparse con la que sería su futura esposa y compañera en Maroon Cartoons. Pero lo más impresionante de todo esto fue el despegue hacia la aventura que lo hizo saltar a la fama que Disney tanto buscaba.

Enamorarse, ser inculpado por el fallecimiento de su jefe R.K Maroon, conocer a Eddie y dar con Doom, fueron eventos desarrollados en un par de meses y que tras su heroico logro de vencer al generador del "DIP" se convirtió en una perfecta historia que Disney no tardo en adaptar.

Roger no hubiera tenido objeción alguna en permanecer con sus filmaciones al lado de bebe Herman, pero sin duda hacer una película junto a todas aquellas caricaturas de diferentes épocas, estatus, estudios, colores, formas y razas, resulto ser una experiencia única e inolvidable de la que aprendió más de lo que se imaginó….

Quien diría que Bugs y Daffy podían ser pareja o que Mickey y Donald llevaban años estando juntos. Quien diría que se casaría tan rápido con su bella Jessica o que existieran tantas buenas caricaturas olvidadas y que probaron nuevamente la fama al saltar a la pantalla una última vez en su película.

Tras la euforia y éxito en el 88, consiguió sacar sus cortos y hacer algunas apariciones en diferentes series y películas e inclusive formo parte de los famosos parques temáticos de Disney, sin embargo… el tiempo pasa demasiado rápido, las generaciones crecen, el público cambia y ellos… él… parece seguir igual.

Estancado en los años decidió quedarse permanentemente en ToonTown junto con su amada Jessica.

Aun se sigue viendo con "bebe" Herman de vez en cuando, hallándolo un tanto más amargado y malhumorado que antes, posiblemente por su escasez de dinero que parecía escapársele demasiado rápido de las manos, acabando en el bolso de las provocativas mujeres de compañía que se conseguía.

Por su parte, su vida se ha vuelto demasiado tranquila, a pesar de los bizarros acontecimientos en ToonTown, la errática ciudad permanece apacible dentro de lo "razonable" ….

Sin embargo…

Volvió la mirada hacia su adorada esposa aun dormida junto a él.

Era demasiado tarde para volver atrás… prestar oídos a las palabras de Herman, dejarse chantajear y amenazar de esa forma…. Si les dijera a quienes lo apoyaron tanto, a quienes admira y estima de sobre manera… si les dijera que estaba en un gran problema y que existe más detrás de sus supuestas acciones heroicas, entonces… lo odiarían ¿no es cierto?

Salió de la cama en busca de agua que le ayudara a apaciguar lo que estallaba en su interior.

El tiempo puede cambiar hasta a los dibujos animados como ellos ¿no es así? Y no ha mentido en nada… todavía… no precisamente. Porque ocultar información no es mentir y no decir toda la verdad no es mentir ¿cierto?

Sus manos temblaban con solo recordar las palabras que lo obligaron a realizar el elaborado plan.

Lo cierto es…

Respiro hondo.

Lo cierto es que conoce al criminal, lo cierto es que su esposa es inocente y las caricaturas no dejan de desaparecer y no lo harán, hasta que cumpla su palabra, eso… o sino… podría perderlo todo.

Ellos comprenderán. Ellos le pueden ayudar y posiblemente juntos acabar con todo este embrollo en el que se vio obligado a participar… ¿no?

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Bugs' POV

Dedicaron el resto del día a los preparativos, alistando todo lo que iban a llevar antes de partir hacia la primera pista de Roger.

Según la información del siempre sonriente conejo, el dibujo con apariencia humana que buscaban yacía en la ciudad desde hace tres noches y si su análisis es el correcto, se quedaría por alrededor de dos días más antes de partir. Tiempo más que suficiente para salir a buscarlo a donde sus "espías" decían que se estaba quedando.

Básicamente el plan es seguirlo por ToonTown, observar todos sus movimientos y una vez que este fuera, la verdadera persecución iniciaría.

Capturarlo es lo ideal, pero no sabían aun que tan complejo resultaría y lo más importante… ¿Quién más estaba involucrado?

Nadie es capaz de desaparecer 30 caricaturas tan fácilmente estando solo. Bugs podía apostar sus orejas ante la idea de que aquel hombre no trabaja solo.

Las evidencias que ha pasado parte de la noche checando en el cuarto de huéspedes con el pato medio dormido a su lado, le indican que hay algo frustrantemente extraño en todas esas pruebas y en la fotografía de ese dibujo de apariencia humana.

Era casi como si alguien intentara atraer la atención de Roger hacia algo en particular para desviarla de un problema aún mayor, pues las desapariciones no tenían un patrón en absoluto, eso o probablemente solo necesitaba evidencias reales que le dieran sentido a todo lo que ocurría.

No que criticara el trabajo de detective de Roger y Jessica, pero el que en un año de seguir al hombre solo hayan obtenido una foto en un ángulo extraño en el que ni siquiera se le puede ver con claridad el rostro, no era ayuda suficiente en absoluto.

Hasta Duck Twacy podría haber hecho un mejor trabajo en dos meses que ellos en un año.

Siendo objetivos estaban básicamente con las manos llenas de información de los dibujos desaparecidos y tenían solo unas cuantas pistas esenciales del sospechoso, lo que no es precisamente favorable para nadie…

Inhalo hondo moviendo los dedos de sus pies y manos, sintiendo un raro agotamiento recorrerlo, probablemente por haber tenido un cambio de apariencia tan temprano en la mañana.

Mickey tuvo la emprendedora idea de levantarlos temprano a todos para transformarlos, darles las indicaciones sobre como regresar su aspecto al estado original y las precauciones que debían de tener.

Por eso estaba ahí de pie, esperando a los demás en el patio de Roger, disfrutando de los últimos sorbos de café que le quedaban.

Eran las seis de la mañana y el sol en ToonTown parecía estar particularmente cansado hoy, ofreciéndoles rayos sutiles que acompañaran un clima fresco propio de la hora.

Paso una mano por el cabello largo que caía sobre su hombro.

El cambio de apariencia es extraño en todos sentidos.

Tener cinco dedos en vez de cuatro en cada mano y pie es casi enteramente innecesario, orejas que se convirtieron en cabello largo que cae ligeramente sobre sus hombros, se siente como traer una fina peluca puesta y el resto de su anatomía… tenía que confesarlo, le tomo un rato salir del baño después de la transformación, pues había detalles bastante diferentes….

Su miembro ya no luce para nada como el de antes y tal vez ese es el aspecto más perturbador de todo, además de las sensaciones….

Los rayos de sol, el calor, la sensibilidad en su lengua, su incapacidad de detectar aromas tan fácilmente, la nueva altura que posee y la ropa que debe de llevar para tapar una inaceptable desnudes, es toda una nueva experiencia que no puede poner en palabras claras.

No es precisamente desagradable, solo es… extraño.

El color de su piel, las pecas que parecen molestamente salpicadas en todos lados de su cuerpo, sus dientes frontales que pegan contra su labio inferior e incluso lo esbelto de su cuerpo… le tomaría bastante tiempo el acostumbrarse a sentirse así, a ser así.

Cerro sus ojos por un momento. Hasta el color azul casi grisáceo en ellos hace que el ver el sol resulte casi imposible.

- '¡Ya voy, ya voy!'- Pasos pesados y el sonido de esa voz malhumorada con un tono grave que no ha podido olvidar desde el día de ayer, lo hizo sonreír.

Si, cambiar de aspecto es extraño, incomodo y hasta perturbador, pero… el lado positivo de todo esto es…

La puerta a un par de metros de él se abrió de golpe, dejando salir a un hombre apiñonado con el ceño fruncido.

- 'No empujes'- dijo Daffy aun riñendo con Roger, quien venía prácticamente colgándose de los hombros del apiñonado.

Bugs trago saliva con dificultad. Tenía que mantenerse tranquilo, sereno, no había apuro, podía acercarse a el cuándo quisiera, después de todo es Daffy, no es más que Daffy. El mismo pato con el que ha estado saliendo por casi treinta y cinco años.

¿Lucia diferente? Si, por supuesto.

¿Su voz, la manera en que se mueve y los gestos de su rostro son distintos? Si, claro que lo son.

¿Le parecía sensual con ese aspecto entre apuesto y rebelde? Oh… absolutamente sí. Tal vez por eso sus manos le sudaban y una sonrisa absurda se dibuja en su cara sin poder evitarlo.

Calma, Bugs. Es Daffy, es solo Daffy. Es DAFFY.

- 'Vamos, Daff. Con tantos músculos, estoy seguro de que puedes cargarme.'- Continuo Roger, rodeando el cuello del malhumorado joven. –'Solo hasta el carro, por favor'- Rogo con un tono infantil y Daffy termino por perder su paciencia.

- '¡Olvídalo! ¡Después querrás que te lleve cargando a todos lados! Podrás ser una bola de huesos y piel, pero este bombón no va a cargarte a ninguna parte'- replico diciendo lo último con un tono engreído.

- 'Si fuera Bugs, me cargarías sin pedirlo'- una voz berrinchuda y por el sonrojo que se encendió en las mejillas oscuras al mismo tiempo que el ceño fruncido se profundizaba, Roger acabo por salir corriendo antes de que las manos de Daffy lo pudieran agarrar.

- 'Ven aquí, Roger~'- la expresión "amable" no era de fiar y por eso el pelirrojo se escondió detrás suyo.

- '¡Ayuda, Bugs! Me quiere matar'- señalo riendo como un niño, utilizando su cuerpo como un escudo ante el apiñonado.

- 'Para ser alguien a punto de morir, sin duda suena a que te estas divirtiendo, Doc'- dijo dando un vistazo sobre su hombro al risueño pelirrojo que ahora le sacaba la lengua a Daffy.

Volviendo su mirada al supuesto agresor, Bugs paso saliva una vez más, para después ofrecerle una sonrisa ladeada.

Ojos azules chocando con verdes y el pálido sintió sus mejillas cálidas.

- '¿Qué es lo que ves, dientón?'- una mano tomo el mechón de cabello que caía sobre su hombro y esos bellos ojos verdes se volvieron a contemplarlo por un momento antes de inspeccionarlo en una mirada que recorrió todo su cuerpo. –'Es suave, casi como tus orejas. No está mal para un conejo...'-

Lo vio apartar la mirada con incomodidad y la vieja sensación de revoloteo en su estómago lo obligo a moverse.

- 'Gracias, Daff'- rodeo el cuello de su pareja ofreciéndole la mejor sonrisa que podía generar sin acabar luciendo como un idiota. –'Tampoco está nada mal para un pato'- un tono coqueto y los ojos verdes regresaron para encontrarse con los suyos.

Soltó una casi inaudible risa nerviosa al notar lo diferente que era tenerlo así de cerca. Es como si estuviera con alguien desconocido, pero con un aura familiar que lo alentaba a acercase con facilidad.

No estaba el pico que aprendió a besar en sus fantasías desde que Tex se lo presento, ni plumas suaves que se deslizaran contra su pelaje. En vez de eso los labios carnosos le dan la oportunidad de acercarse aún más hasta permitirle tocar su nariz con la suya.

Sin darse cuenta lo estaba mirando fijamente, contemplando de cerca los rastros de su rostro. Es apuesto, tanto que el simple hecho de pensar que se trataba de su novio lo quería hacer gritar a los cielos en agradecimiento.

Volviendo sus ojos a los de Daffy, noto como estos parecían seguir algo en su cara.

- 'Son muchas. Roger tiene más, pero las tuyas no se quedan atrás'- una mano en su barbilla lo obligo a elevar su rostro y Bugs sabía bien que se refería a las pecas sobre su piel. –'Hasta hay en tu cuello'- jalo un poco su playera blanca para ver dentro. –'¡Hasta aquí tienes!'- dijo notablemente impresionado.

- 'También tengo en los muslos… ¿Quieres ver, Doc?'- susurro contra su oído, sin atreverse a plantar aun un beso en esa piel morena oscuro.

El dulce sonrojo revivió en las mejillas de su pareja y antes de que pudiera responder el sonido de la puerta abriéndose una vez más, los interrumpió.

- '¿Qué se supone que están haciendo?'- dijo el rubio casi alvino de ojos azules dedicándoles una mirada de sospecha, llevando con facilidad una maleta sobre su hombro.

- 'Tal vez después, Bugsy…'- susurro Daffy cerca de su mejilla, antes de apartarse deshaciendo el agarre en su cuello.

- '¿Dónde está, Mickey?'- cuestiono Roger, recordándole de su presencia ahí, solo para acabar acercándose a Donald.

- 'Dijo que me adelantara'- Respondió aun sin apartar su mirada de ellos. –'¿En que nos iremos?'-

- '¡Esperaba que preguntaran!'- esbozo el pelirrojo, tomando la mano de Donald para llevarlo a la cochera.

Burlándose de la expresión de enojo en el rubio y los reclamos hacia Roger, quien literalmente corrió a toda velocidad arrastrándolo hacia el enorme portón detrás de la mansión, decidieron seguirlos.

Le escucharon aclarar la garganta y pulsar un botón en la pared.

El portón se deslizo pesado hacia arriba dejando ver un vehículo brillante de aspecto antiguo con dos asientos adelante y uno amplio en la parte trasera. El auto parecía viejo con un toque clásico y por el color gris mineral y las líneas elegantes tenía un aspecto que gritaba a James Bond.

Dando un golpe contra su cabeza, vio a Daffy compartir la misma expresión que él.

Eso no era sutil en lo más mínimo. Si querían pasar desapercibidos entonces esperaba algo más… ¿normal? No un auto fino que gritara espía o agente secreto de la CIA.

- 'Eeh… Doc…'-

- '¿Por qué no le ponemos un letrero que diga espía en la parte de arriba?'- interrumpió Donald con una mueca.

- 'Es más, le podemos pintar a ambos lados "Agente 005"'- continuo Daffy señalando hacia el costado del auto.

- '¿005?'- alzó una ceja hacia el apiñonado.

- '¿Qué no somos 5?'- respondió cruzándose de brazos.

- 'Tal vez con un cambio de color baste.'- La voz desconocida los hizo volver la mirada hacia atrás.

- 'Vaya…'- Consiguió esbozar, sonriendo ampliamente al ver al apuesto joven caminando hacia ellos.

Ese, sin lugar a duda, es Mickey.

Ojos café oscuro, cabello negro lacio y brillante cayendo en un bello acomodo familiar, tez clara y los trazos de su rostro, las facciones en su cara, desde los ojos grandes y redondos, hasta la barbilla suave y redondeada que permite una amable, ligeramente infantil y hasta educada sonrisa… todo el gritaba a Mickey Mouse.

A diferencia del pato blanco, la expresión en su rostro no muestra rastros de un carácter enérgico o extremadamente cambiante, sino que daba a conocer la actitud paciente, cordial, divertida, inocente y hasta caritativa del ratón. Haciéndolo ver simplemente amigable y ¿suave? ¿Era esa la palabra adecuada para describirlo?

Es ligeramente más alto que Donald, obviamente más bajo que Daffy y él. Sin una apariencia física débil, sino solo esbelta, con piernas y brazos agiles, bien proporcionados.

Y podría pasar por un hombre joven simplemente carismático, sino fuera por los pantalones de vestir color rojo oscuro, el moño que va a juego con ellos y que sobresale de la camisa negra acompañada por tirantes blancos que le dan un aspecto aún más formal a todo el atuendo.

Es atractivo no de la misma manera que su pareja, pues Daffy luce exótico, sensual e interesante, mientras que Mickey es lindo, atractivamente lindo y hasta ¿bello? En una forma muy… atrayente.

Mirando a Donald de reojo, tuvo que dar un codazo al costado del apiñonado para evitar la carcajada que estaba por soltar, pues el rubio se hallaba hecho todo un panorama, con sus labios partidos mirando en estupefacción al amigable hombre y el rubor sobresaliendo en sus mejillas no hizo mas que acusarlo de un sentimiento demasiado obvio.

- 'Eeh…'- murmuro Bugs inclinándose hacia el rubio, sonriendo con suavidad, divertido por la expresión atónita aun en su rostro. –'Estas babeando, Doc'- le cerro la boca con un ligero empujón en la barbilla.

Escucho a Daffy soltar una carcajada tras sus acciones e hizo su mejor esfuerzo por no hacerle segunda.

- 'Hombres muy apuestos, sin duda'- dijo Roger acercándose rápidamente a Mickey, para atraerlo a su cuerpo, colocando un brazo sobre sus hombros. –'Hasta vamos a juego'- le guiño el ojo jalando un poco el moño color rojo del pelinegro. –'¿No lo crees, Don?'- una mirada traviesa por parte del pelirrojo y Donald no hizo mas que fruncir el ceño incrementando el sonrojo en su rostro.

- 'Si, si lo que digas'- Carraspeo cruzándose de brazos, advirtiendo su mirada.

- 'Oh vamos, Don. No pasa nada si te acercas'- Movimientos rápidos obligaron al malhumorado actor a terminar junto a Mickey. –'Se ven adorables juntos'- agrego Roger uniendo sus manos.

- 'Realmente adorables, Doc'- Continuo Bugs, cortando una rosa del jardín para ponerla en la solapa de Mickey. –'¿Acaso no dan ganas de…?'-

- 'Besarlo'- termino Daffy, sacando una pequeña aguja para picar el costado del rubio, haciéndolo saltar hasta pegar contra Mickey, quien instintivamente lo rodeo con sus brazos.

La escena parecía sacada de una de esas empalagosas películas de Disney, pues el encuentro de sus miradas, la forma en Mickey le pregunto si se encontraba bien y la respuesta suave de Donald, lo hacia ver todo tan ridículamente romántico que los tres acabaron apartándose rápidamente para mirarlos de lejos.

- 'Cinco a que lo hace'- susurro Bugs, sacando un billete de su bolsillo.

- 'Diez a que el patito se quita'- continuo Daffy imitándolo.

- 'Quince a que se acuerdan de nosotros'- murmuro Roger mostrando un billete entre sus dedos.

Mickey se inclino ligeramente, colocando una mano sobre la mejilla del rubio, y la victoria hubiera sido dulce, pues el ambiente era propicio para un beso, si tan solo su buen amigo no tuviera la tendencia de mirar a su alrededor antes de besar a su pareja. El ratón suele ser bastante precavido después de todo.

Ojos oscuros se volvieron discretamente a ellos y el pelinegro se limitó a sonreír, quitándose la rosa para colocarla sobre la mano de Donald y besar fugazmente su mejilla.

- 'Se los dije'- rio Roger estirando la mano para recibir el dinero apostado.

- 'Aha ¿Qué les parece rojo?'- el pálido sonrió burlonamente al notar la discreta caricia que fue más allá de la mejilla del rubio, acariciando la comisura de sus labios.

- '¿Rojo?'- replico Daffy llevándose las manos a la cintura. –'Creo que el punto era no sobre salir, orejón'-

- 'Mas bien, no hacerlo de la manera incorrecta'- Corrigió Mickey dando un chasquido con sus dedos.

Una capa de color rojo brillante cubrió el auto como por arte de magia y Bugs confirmo su teoría al ver los guantes resplandecer.

- 'Aun llevas puesto el traje de mago ¿no es cierto, Doc?'- hizo señas con las manos para explicarse mejor.

- 'Intentar convertirme utilizando un espejo, resulto mas complejo de lo que creí, aha'- sonrió riéndose de si mismo.

Esa habilidad dada por Walter parecía realmente útil. Si tan solo pudiera tener su propio par de guantes mágicos podría desaparecer cuando quisiera, tomar vacaciones o moverse instantáneamente de un lado a otro, en vez de tener que pensar en maneras ingeniosas de salirse con la suya, usando lo que su imaginación le permitiera tener a la mano.

- '¿Y de esta manera no vamos a sobresalir?'- cuestionó Donald mirando con algo de duda el nuevo color.

- 'Caricaturas humanizadas que nadie ha visto antes, resultaría obvio que sobresalieran de alguna u otra manera, y los carros rojos son los mas comunes así que… tiene sentido. Me sorprendes roedor'- esbozo Daffy, dando una palmada sobre el hombro del pelinegro antes de ir por las maletas y comenzar a subirlas en la cajuela junto con Roger.

Un intercambio de miradas con Mickey y el pálido no hizo más que mantenerse tranquilo.

- 'Te dije que era un idiota, pero nunca mencione que no fuera listo'- se encogió de hombros, aproximándose al par para darles una mano.

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Daffy's POV

Debió suponer que esto pasaría.

Bugs es pésimo con las direcciones, la personalidad hiperactiva de Roger es una mala combinación tras el volante y los monitos cantarines no están lo suficientemente familiarizados con ToonTown como para saber a donde ir… eso lo dejaba a él de chofer.

Con las maletas listas y una breve despedida a Jessica, quien básicamente salió a besar al pelirrojo y despedirse de ellos con un simple movimiento de su mano, terminaron en las calles de la alocada ciudad, evitando choques por todos lados, mientras intentaban abrirse paso por el lugar indicado por Roger.

- 'Eeeh, Doc ¿Podrías manejar como si intentaras no matarnos?'- Dijo Bugs inclinándose sobre el asiento de conductor, permitiendo que su voz se escuchara por encima de la música de Glenn Miller que les hacía compañía.

- '¿Crees poder hacerlo mejor, Dientón?'- mantuvo su ceño fruncido a pesar de las manos que tocaban deliberadamente sus hombros.

- '¡Vuelta aquí, Daffy! ¡Rápido!'- anuncio Roger.

- '¡¿Aquí?!'- miro la angosta calle.

- '¡Aquí!'- grito nuevamente el pelirrojo.

Un frenado brusco y giro rápidamente el volante haciendo rechinar llantas, pasando un poco sobre la banqueta.

Tenia que comenzar a dejar de pensar tanto en el pálido que le rodeo el cuello para sujetarse, y concentrarse en la misión de atrapar al idiota del DIP o acabarían chocando con algo.

Manejando cuesta arriba opto por dejar de lado los reclamos del rubio sobre su forma de conducir y opto por enfocarse en el tenebroso hotel que empezaba a aparecer frente a ellos.

Miro de reojo a Roger y no fue requerido que dijera nada para que el hiperactivo pelirrojo asintiera con una sonrisa.

Ha escuchado historias sobre ese lugar donde los rayos del sonriente sol de ToonTown no llegan a iluminar, y recordaba que durante su juventud le advirtieron repetidas veces que no se acercara a él, no porque estuviera embrujado ni nada parecido… de hecho la razón yacía sobre los criminales dueños del Hotel y siendo honesto nunca sintió la urgencia de irse a meter a un lugar con una apariencia tan macabra como aquel.

Deteniéndose frente la reja del hotel escucho a Bugs murmurar un "Yikes".

- 'Este es el hotel donde se esta quedando'- anuncio Roger, saliendo del auto con una sonrisa en su rostro, como si ignorara las nubes negras, relámpagos y gritos de agonía sobre el lugar. –'Solo hay que asegurarnos que siga aquí'-

- 'Debe estar bromeando'- escucho decir a Bugs, deshaciendo el agarre en su cuello para volverse hacia los de Disney.

- 'Se escucha bastante seguro'- suspiro Mickey sin apartar su mirada del perturbador edificio.

- '¿Vienen?'- cuestiono Roger abriendo la puerta de golpe haciendo gritar a Donald, quien casi acabo abrazándose a Mickey.

- 'Yo los espero en el auto. Alguien tiene que quedar con vida en caso de que pase algo ¿no?'- dijo Daffy con una sonrisa nerviosa.

- 'Muy simpático, Doc.'- un intercambio de miradas con el pelinegro cantarín y acabaron saliendo del auto. –'Menos mal que sigues siendo el mismo "pato" asustadizo debajo de toda esa apariencia, Daff'-

Lanzando una mirada de enojo hacia el pálido, salió del auto dando un portazo al cerrar.

- '¡¿Qué fue lo que dijiste, dientón?!'- se acercó inflando el pecho retadoramente. –'¡Daffy Duck no le teme a nada!'-

- 'Oh ¿si vas a venir?'- exclamo su pareja rodeándole el brazo derecho, pegándose juguetonamente a él. –'Eres mi héroe, Duck. Gracias'-

Sintiendo el suave y cálido cuerpo contra su piel, Daffy maldijo la falta de su plumaje, pues ahora la percepción de la temperatura y la sensibilidad en su cuerpo llega a ser mayor.

- 'Si, si, lo que digas, dientón'- intentó apartar su brazo, pero Bugs lo sostuvo con firmeza utilizando el agarre para prácticamente arrastrarlo hacia el hotel. –'Si sabes qué lugar es este ¿verdad, Roger?'- elevó el tono de voz, asegurándose de que el pelirrojo frente a ellos lo escuchara.

Dándose la vuelta para verlos mientras caminaba al revés, vio a Roger razonar sus palabras por un momento para después sonreír.

- 'El hotel de criminales'- respondió casual.

- '¿Criminales?'- murmuro Donald por lo bajo, temblando un poco en su andar.

Daffy se hubiera burlado del rubio sino se encontrará igual de atemorizado por la idea de entrar a ese lugar, pero Roger parecía bastante seguro de sí mismo, eso quiere decir que por lo menos el pelirrojo había estado ahí antes y conociéndolo, de una forma u otra se las ingenio para hacerse de amistades ahí…

- 'Y… ¿Cuál es el plan, Doc? ¿Solo entramos y les decimos "han visto a un hombre con sombrero de copa" y esperamos a que no nos maten antes de recibir una respuesta?'- llegaron hasta la reja.

- 'Si'- respondió el pelirrojo con una sonrisa llena de confianza como si su idea fuera la más audaz del mundo.

Sintiendo el agarre desvanecerse de su brazo, vio al pálido fruncir ligeramente el ceño, rodar los ojos y soltar un suspiro.

- 'El punto es localizarlo ¿cierto, Doc?'- Roger asintió y Bugs miro por un momento el hotel casi haciendo reír a Daffy ante la expresión que reconocía en el "conejo". Su apariencia es distinta pero sus miradas y gestos, son casi iguales. –'Roger ve y pregunta por el hombre en la recepción, Donald busca su auto en el estacionamiento, Mick y yo vamos a conseguir un cuarto y Daff…'- una sonrisa risueña y no era necesario que dijera más. –'Serás el botones mas apuesto que haya visto'- sí, otra vez con la extraña manía de meterlo en diferentes atuendos.

- 'Mas vale que me des una buena propina'- replico con una mueca que decayó ante la sonrisa coqueta de su pareja.

Tenía que acostumbrarse a ese apuesto rostro y el atractivo cuerpo o terminaría reaccionando ante el pálido y puede apostar todas sus plumas que esos pantalones naranja oscuro que se amoldan bien a su figura, no van a servir para ocultar mucho lo que pase en su entrepierna.

- 'Donald si ves su auto…'- un plumón color blanco le fue otorgado al rubio por parte de Mickey. –'deja algo para poder reconocerlo'- Lo vio acariciarle la mejilla y Daffy sonrió burlonamente ante la cursi demostración de cariño.

-Si no esta, nos vemos en quince aquí afuera. Si esta, entonces…'- interrumpió Bugs atrayendo la atención del rubio. –'enciende el auto, "Don"'- un guiño y las llaves que deberían de estar en el bolsillo trasero de su pantalón, fueron arrojadas a la pareja del ratón.

Asintiendo pusieron en marcha el plan.

El primero en entrar por la reja fue Donald, dirigiéndose casualmente hacia el estacionamiento que suponían se encontraba del otro lado del hotel.

Después siguió Roger prácticamente trotando hacia el lugar y detrás de él le fue Mickey junto con Bugs, quien no se marchó sin antes dedicarle una suave sonrisa que hizo sus piernas gelatina.

Sacudiendo la cabeza, espero a que el par de "estrellas" abriera la puerta del hotel, para ponerse en marcha.

Si sus cálculos eran correctos y el hotel no era tan diferente a otro hotel más… normal, entonces tenía por lo menos unos cinco minutos para encontrar la puerta del personal de servicio, buscar un traje de botones y localizar a Bugs y al chico cantarín.

Llegando hasta viejo edificio camino alrededor, buscando la puerta indicada.
Consiguió ver el estacionamiento que precisamente se encontraba en la parte trasera del Hotel y para la mala suerte de todos parecía estar completamente lleno, razón por la que pudo ver al esbelto malhumorado de cabello rubio pasear por los cajones, buscando el auto que habían visto en la foto suministrada por Roger.

Pasando por el costado izquierdo del hotel, se hubiera resignado a entrar por la puerta principal, al no encontrar ninguna otra, y hubiera tenido que desarrollar su parte desde ahí de no haber sido por un rechinido que acabo por convertirse en una puerta oculta con el mismo tono y material que el resto de la pared.

Vio a un par de dibujos malencarados salir con un paquete de cigarros en mano y Daffy aprovecho el momento para escabullirse antes de que la puerta se cerrara. No diviso ninguna perilla por fuera así que no le quedaba mas que asumir que era únicamente usada como salida.

Durante el tiempo que estuvieron viviendo en ToonTown le tocó ver una variedad de dibujos animados ir y venir, desde objetos con cara, manos y piernas, hasta algunos sensuales con cuerpos de ensueño y poca ropa. La ciudad no solo estaba llena de caricaturas inocentes e infantiles, estaba abierta a todo tipo de dibujos animados y no se le restringía la entrada a nadie, ni siquiera a los humanos….

Ahora bien, no es un secreto que existen todo tipo de barrios bajos donde hay villanos de apariencias bizarras o caricaturas con temáticas altamente violentas mas acostumbradas a ver sangre de todos colores, que a recibir pastelazos en la cara.

Por eso cuando le dijeron que no se acercara a este hotel, siguió la recomendación sin dudarlo, esperando ver caricaturas violentas y simplemente criminales deshaciendo el lugar… pero no se imagino esto, nunca se imagino esto.

Una sonrisa temblorosa se pinto en su rostro al ver una variedad de caricaturas de apariencia humana, tanto femenina como masculina, ir y venir en un atuendo que gritaba a prostíbulo, con faldas cortas, shorts que dejaban ver mas que las faldas, tops que únicamente tapaban una pequeña parte del pecho y el resto estaba al descubierto.

Algunas caricaturas lo miraron por un momento antes de sonreír y seguir con su trabajo, que básicamente era llevar y traer sabanas, almohadas, cafeteras, etc. Básicamente las cosas normales que se podrían hallar en un cuarto de hotel.

Confundido por lo que acaba de ver, se apresuro a entrar por la puerta que decía "Solo Personal de Servicio" consiguiendo localizar de inmediato al área de lockers.

- '¿Tu primer día aquí?'- una voz desconocida hizo eco por el aparentemente vacío lugar.

- 'S-si'- respondió pisándose la lengua y mirando alrededor.

Un dibujo masculino salió de entre los pasillos con casilleros, tenía un raro cabello color morado que dejaba caer hasta la mitad de su cuello y lucia un short de cuero color negro y nada más.

- 'Llegas un poco tarde, pero…'- una sonrisa coqueta y noto como sus ojos le recorrieron el cuerpo. –'Creo que tengo algo para ti'-

Lo vio desaparecer por el ultimo pasillo y regresar con un gancho en su mano en el que venía lo que parecía ser su… ¿uniforme?

- '¿Este es el atuendo de botones?'- miro hacia el casi transparente short que parecía ser mas ropa interior.

- 'Oh, ¿eres botones? Me hubieras dicho antes'- soltó una risilla corta antes de hacer el mismo recorrido una vez más, esta vez regresando con una caja negra. –'Creí que eras mucama, perdón. Nos vemos'- un beso en su mejilla y Daffy no sabía si agradecer, molestarse o solo irse de ese lugar que no era nada parecido a lo que los rumores decían.

Limitándose a agradecer, abrió la caja negra para después cerrarla de inmediato ¿Qué clase de botones utiliza esto como uniforme? Si el conejo sabia de este lugar desde antes, si tenía la más mínima idea de como era realmente, entonces se las pagaría caro y mucho.

Cambiándose lo más rápido que pudo, se puso el ridículo atuendo que no era más que un bóxer corto de encaje negro que solo cubría su entrepierna, mientras dejaba la mitad de sus glúteos al descubierto.

Mirándose rápidamente en un espejo… por lo menos le quedaba bien, pero no era precisamente lo que tenia pensado para un traje de botones, ni era la manera en que quería ver ese cuerpo que aun se sentía… extraño al ver en el espejo.

Resignándose a salir, se dijo a si mismo que no tenia tiempo para pensarlo, muy seguramente Bugs y Mickey estaban por terminar su registro para conseguir una habitación en este ¿hotel?

Tal como lo predijo, consiguió verlos en la recepción hablando con una de las mujeres en lencería roja, mientras que la otra se dedicaba a atender a Roger, riéndose ante lo que fuera que el loco pelirrojo le estuviera diciendo.

Notando la manera en que Bugs miraba alrededor, como si estuviera buscando algo en particular, supuso que estaba esperando por el y no solo admirando a los otros "botones" y "mucamas" que iban y venían por el lugar.

Dos llaves entregadas a Mickey y Daffy vio a uno de los botones moverse, listo para acercarse y encaminar al par de recién llegados a su habitación, acción que detuvo de inmediato colocando una mano sobre el pecho desnudo del chico.

- 'Yo me encargo'- le ofreció una sonrisa acompañada de un aire amenazante que lo hizo retroceder.

Acercándose al par de idiotas, intento permanecer lo mas normal posible.

- 'Cualquier servicio extra que requieran está en el menú de sus habitaciones. Ahí mismo pueden encontrar los precios. Bienvenidos al Hotel del Placer'- Ese nombre tenía sentido ahora. –'Nuestro botones se hará cargo de mostrarles sus habitaciones'- dijo la recepcionista señalándole amablemente.

Viéndolos dirigir sus miradas a él intento evadir con enojo el vergonzoso calor que amenazaba con pintarse en sus mejillas ante la expresión de su pareja, quien lo miro de arriba abajo sonrojándose con fuerza, mientras una sonrisa atontada se dibujaba en su rostro.

Labios rosas se partieron y antes de que pudiera decir cualquier tontería, Daffy se apresuró a interrumpirlo.

- 'Síganme, por favor'- señalo hacia el elevador al fondo.

- 'Adelántate, Mick'- pidió Bugs haciéndole señales de que caminara enfrente de ellos. –'Y eeh… ¿eres soltero o solo guapo?'- una mano sobre su espalda baja y Daffy se sobresaltó, notando como el pálido disminuía la velocidad de su andar para acabar un par de pasos detrás de él.

- 'Cállate, idiota. Y deja de mirarme…- mascullo evitando a toda costa los ojos del pálido.

- 'Te tomare la palabra, Daff. Solo porque no quiero tener una erección… no mientras Mickey está aquí…'- bajo el volumen de su voz y coloco una mano alrededor de su cintura. –'Pero sin duda te ves delicioso…'-

- '¿Qué soy un platillo de comida?'- hizo una mueca sintiendo sus mejillas arder.

- 'Estoy cerca de comerte entero, no me tientes'- susurro a su costado, acariciando la tela del encaje. –'Incluso en esta forma tengo mucha suerte'- soltó una risa ronca y Daffy sintió un extraño calor sobre su vientre.

- '¿De-descubrieron algo o solo estuvieron viendo alrededor, par de pervertidos?'- cuestiono apretando el botón del elevador, por fin atreviéndose a mirarlos.

La puerta se abrió y el apiñonado los dejo pasar antes que él.

- 'Obviamente este no es un hotel común, Doc'- dijo Bugs manteniendo su tono bajo al hablar. –'Es básicamente un burdel donde puedes pasar la noche y elegir a cualquier caricatura con apariencia humana y ropa provocativa que exista en el menú'- se aclaro la garganta. –'Para un costoso centro de prostitución, mostrar un hotel que parece tan aterrador por fuera, parece ser la fachada perfecta.'-

- 'Tiene sentido el que ese idiota este por aquí ¿no?'- murmuro Daffy cruzándose de brazos.

- 'Lo tiene y por lo que logramos escuchar de la conversación de Roger aun no ha salido del hotel, por lo que es casi seguro que este aquí.'- continuo Mickey quien seguía rehusándose a mirarlo, cosa que no hizo mas que divertir al apiñonado.

- '¿Y que sigue? ¿Vamos tras de él, tocamos a su puerta y lo secuestramos?'- ofreció, recargándose junto al inocente pelinegro notando de inmediato como volvía sus ojos hacia la puerta con un muy ligero sonrojo.

- 'Si tuviéramos una idea de como luce puede que eso nos ayude mucho en nuestra búsqueda… ¿No lo crees, Duck?'- dijo Bugs colocando una mano contra la pared, justamente entre Mickey y él. –'¿Qué te parece si dejas de molestar a Mick y vas a tocar puertas ofreciendo toallas hasta que des con ese idiota? Y si alguien pregunta, ya estas apartado conmigo por el resto de tus noches'-

Paso saliva con dificultad, encogiéndose un poco ante la cercanía del pálido.

Ojos trazando su pecho y Daffy podía sentir el calor consumir su piel.

No lo ha besado en esta forma, pues el atractivo de piel pálida, pestañas claras y bellas pecas que llegan hasta labios palo de rosa, es casi como un tentador desconocido en el que poco a poco comienza a notar rastros del conejo que lleva dentro, pero no va a negar que teniéndolo así de cerca le dan ganas de…

*Ding*

- 'Gracias al cielo'- esbozo Mickey saliendo rápidamente del elevador.

- 'Te van a preguntar un numero de habitación, es el 712.'- dijo Bugs apartándose para caminar por el pasillo, viendo los números en las puertas. –'Pretende que alguien a pedido una toalla.'- Abrió la puerta de la habitación indicada. –'Dudo que le den el número de habitación a Roger así que seguramente esperara afuera. No sé qué mentira le dirá si lo ve antes que nosotros, pero tomar un poco de ventaja no es mala idea…'- agarro un par de toallas del baño y los coloco sobre sus brazos. –'Nosotros buscaremos a Donald. Si encuentras al desgraciado… sácale conversación a ver que puedes obtener sin tener que acostarte con él.'- una caricia sobre sus labios y Daffy vio mejillas bañarse de rojo. –'Nos vemos, Duck… ah y… recupera tu ropa y guarda eso para después'-

- 'Claro, jefe'- dijo con un tono sarcástico que hizo reír al pálido.

Apresurando el paso, intento calmar el curioso calor alojado en su entrepierna.

-9-6-9-6-9-

Tocando cada una de las puertas de todos los condenados pisos, consiguió ver mas de diez desnudos que abrían sin una gota de vergüenza en su sistema y por lo menos otros veinte le preguntaron por su numero de habitación, algo que Daffy consiguió relacionar con las palabras de Bugs.

No había propuestas solo un "¿Tienes número de habitación?" dicho con sonrisas sucias que apenas toleraba.

Y tal como se lo sospecho, todas eran caricaturas humanizadas, desde los… trabajadores en el lugar… hasta los clientes. Posiblemente por eso nunca le toco escuchar de un hotel con ese tipo de servicios en ToonTown.

Escuchando las puertas del elevador abrirse al cuarto piso, se preguntaba cuantas habitaciones le faltaban por visitar y lanzar el absurdo cuestionamiento ahora bien practicado

"¿Pidió toallas, preciado huésped?"

Blasfemando sobre la ridiculez de estar tocando de puerta en puerta con solo un incomodo pedazo de encaje puesto, fue cuando vio de reojo pasar a su lado a ¿Bebe Herman? Frunció el ceño viendo la mujer casi desnuda que empujaba la carriola que parecía soltar humo como si fuera un pequeño tren.

Los miro llegar hasta el elevador y estuvo por llamar su atención cuando los vio desaparecer por la puerta.

Encogiéndose de hombros supuso que incluso un extraño bebe con mentalidad de adulto tiene sus raras necesidades que atender.

Tocando el timbre de la tercera puerta junto al elevador la vio abrirse por completo con un fuerte jalón.

Levanto la cabeza hacia la figura frente a él notando de inmediato el sombrero de copa que llevaba la caricatura que no recordaba haber visto antes.

Respiro hondo y ofreció una sonrisa suave y coqueta, que pesar del escalofrió que azotaba su cuerpo al relacionar la figura con la de la fotografía de Roger, consiguió mantener con naturalidad.

- '¿Pidió toallas, preciado huésped?'- se recargo contra el marco, dejando las toallas en su costado para ofrecerle un despliegue de su cuerpo.

- 'No'- respondió el hombre sonriendo macabramente, dejando dientes amarillentos a su vista.

- '¿Quieres compañía?'- se atrevió a retirar una pequeña pelusa de la solapa de aquella gabardina.

- 'Estoy por salir'- respondió cortante.

Ojos grises y amarillentos, pómulos sobresalientes y un bigote en perfecto orden adornando sobre su boca, le daba un aire aristocrático, hasta imponente con la enorme altura que poseía.

- 'Es una lástima'- otorgo, intentado recordar si en algún momento se había topado o visto a alguien como él.

- 'Lústrame los zapatos'- no una petición, solo una orden dicha mientras le sostiene la barbilla con mas fuerza de la que Daffy solía permitirle incluso a alguien como su pareja.

- 'Con gusto'- tomando la confianza suficiente se abrió paso por la puerta.

La habitación no tiene mucho, ningún acompañante o rastros de algún servicio extra, solo un par de camas, una maleta, un sobre en el escritorio y dos llaves que seguramente pertenecían a la habitación yacía en la mesa.

Viendo al alto hombre sentarse en la silla junto al escritorio, el apiñonado lanzo las toallas sobre una de las camas para acercarse a tomar el lustrador de las manos largas y pálidas, casi azuladas.

Se arrodillo miserablemente frente al hombre y tuvo que apretar los dientes para no levantarse y agarrar a golpes al imbécil que osaba a poner la suela del zapato sobre su pecho.

- '¿y saldrá a visitar la ciudad?'- tragarse su orgullo era lo mas conveniente. –'Puedo aconsejarle un par de lugares para…'-

- 'Cállate'- Otra orden. –'Te ves bien con la boca cerrada.'-

- 'Usualmente no suelen decirme eso, pero si así lo prefiere…'- Un timbreo y el hombre saco un celular de su bolsillo.

- 'Tengo que irme, ¡largo!'- ordeno nuevamente, pateando a Daffy, haciéndolo caer hacia atrás. –'¡Largo!'- grito una vez más, literalmente pisándolo para acercarse a la puerta.

Apresurándose a tomar las toallas hecho un vistazo a la mesa en medio de las dos camas y sin pesarlo dos veces tomo una de las llaves.

- 'Seguiremos después, querido…'- apenas puso un pie fuera la puerta se cerro en su cara. –'Imbécil…'-

Toco el timbre de la puerta de enseguida sin dejar de ver hacia la del sospechoso y fue cuestión de segundos para que pudiera ver salir al hombre cuyo nombre aun no conocía.

Siguiéndole los pasos, espero hasta que desapareciera por el elevador para acercarse a la puerta y … abrir…

Se adentro en la habitación una vez más, notando que el sobre seguía en el escritorio. Sin pensárselo mucho lo tomo. Fuera lo que fuera era mejor que no tener ni una pista de él.

Salió corriendo al elevador tan rápido como sus piernas le permitían, bajo a la recepción fingiendo una calma que no poseía y se metió al cuarto de servicio.
Recogió su ropa y casi cayendo logro ponerse el pantalón y camisa antes de salir por la misma puerta por la que entro.

Apenas y puso un pie fuera cuando algo o alguien choco con su cuerpo casi haciéndolo caer.

- '¡Tu!'- escucho decir a Donald, quien a empujones lo obligo a caminar. –'¡Tenemos que irnos ya!'-

A lo lejos se podía escuchar la alarma de un carro sonar sin parar y por la expresión de pánico en el rostro del fino rubio, Daffy estaba seguro de que algo había salido mal.

- '¿Qué hiciste?'- camino rápido, ocultando el sobre dentro de su camisa, mientras se abrochaba los botones.

- 'El plumón'- dijo el rubio sacándolo de su bolsillo. –'No funciona. No había otro plumón en el auto y no sabía dónde estaban así que… recurrí a otras medidas'-

Frunciendo el ceño miro por un instante a Donald, notando hasta ese momento el bat que llevaba en la mano.

- '¡¿Golpeaste su auto?!'- manos se apresuraron a callarlo, tapándole la boca.

- 'Iba a ser una pequeña abolladura, pero…'- La expresión de pánico cambio a una de enojo. –'¡Como si tu hubieras hecho algo mejor! Por eso tenemos que salir de aquí antes de que…'-

La alarma del auto se apago y pronto gritos de disgusto y maldiciones se dejaron escuchar.

Acabaron por salir corriendo, llegando rápidamente a la reja y una vez fuera, el auto de Roger hizo su aparición frente a ellos.

- '¿Qué hicieron?'- Dijo Bugs abriendo la puerta trasera para dejarlos entrar.

-9-9-9-9-9-9-9-9-9-

Por dios creo que conseguí salir de este feo bloque en el que estaba, al menos pude escribir algo… ¿bueno? ¿malo? … supongo que es algo hahahaha

Vamos a ver en que tantos líos puedo ir metiendo a estos idiotas hehehehe

¡Muchas gracias por los reviews, favoritos y kudos que han dejado en este fic! ¡No crean que no leo sus comentarios, claro que lo hago y aprecio cada uno de ellos! Así que ahora van los agradecimientos especiales:

Muchas gracias MaryElric, Ixnelytear, Evi_chan25, Kumon_Akumu, BunnyCupH, Relikvie!, Hari Kimura, Arami10!, TuliTuliii Tulipan!, Lulu! Y preciad Mighty Agamemnon espero que te agrade, hare lo mejor posible por ingeniármelas y manejar correctamente a Mickey y Donald.

Un abrazo a todos y todas. ¡Espero que se encuentren bien y cualquier cosa pueden encontrarme en Twitter o Tumblr!

Por cierto, la versión humanizada de Mickey esta basada en el asombroso arte de ¡Chaico!

Lo pueden encontrar en Pixiv: ちゃいこ(旧・チャック)

Glenn Miller es genial ¿no?