¡Hola! Acá está el nuevo capítulo, espero y les guste.

Los personajes de Boys Before Flowers no me pertenecen.


Sentimientos.

La suave brisa del viento golpeaba el rostro de Ga Eul, que sonriente se encontraba sentada en una banca de un parque cercano a la escuela, desde donde podía observar bien a Woo Bin y a la pequeña hermana de él que a lo lejos estaban comprando helados, era una escena repetitiva, pues no era la primera vez que eso pasaba, ya que la niña es alumna de Ga Eul, siendo eso algo raro, pues Yoo Bi podría estar en cualquiera de las mejores escuelas del país, pero no, ella estaba en la escuela donde Ga Eul daba clases, y aunque la mayoría del tiempo la niña era llegada a traer por otras personas, ese día Woo Bin había llegado porque ya habían quedado que después irían por un helado, y pues allí estaban.

Mentiría si dijera que en esos cuatros años no se había acostumbrado a la compañía de él, pues lo estaba, se habían vuelto tan cercanos que hablaban cómodamente y aunque a veces aun perduraba un poco la pena entre ellos, de alguna forma se hizo costumbre.

Ga Eul, le había tomado mucho cariño a Woo Bin y ¿cómo no hacerlo? En esos cuatro años, lo había conocido y mucho, y por eso siempre se preguntaba cómo es que podía ser un Playboy, si tenía un corazón tan grande, él es muy amable con ella, atento, la ha ayudado en todo lo que ha necesitado, ya sean favores o el cómo haberle conseguido trabajo a su papá cuando había sido despedido de la compañía donde había trabajado por años, sin tener segundas intenciones, él siempre ha estado para ella, a pesar de que se negara muchas, en fin en eso cuatro años Ga Eul había conocido a un Woo Bin tan diferente del que muchas veces le habían dicho.

- Toma – dijo Woo Bin que le ofrecía el helado que le había comprado al tiempo que se sentaba a su lado.

- Gracias – dijo Ga Eul sonrientemente dándole un mordisco al helado, pero accidentalmente se llenó parte de la mejilla.

- Espera – dijo Woo Bin que siendo un caballero acerco su mano para limpiarle la mejilla, y Ga Eul que aunque se sorprendió no se apartó dejando que Woo Bin siguiera con su trabajo, limpiando con cuidado y sintiendo que el tiempo se detenía, pues ver los ojos de Ga Eul era algo que superaba con creces lo más lindo que había visto en toda su vida.

- Oppa – dijo Yoo Bi, claro que llegando a arruinar el momento haciendo que Woo Bin se apartara bruscamente y que Ga Eul bajase la cabeza y un leve rubor apareciese.

- Yoo Bi – hablo Woo Bin rápidamente - ¿Por qué no vas a jugar?

- Quieres quedarte a solas con la profesora ¿verdad? – pregunto la niña traviesamente.

- Oye… Yo…

- Si – dijo Ga Eul haciendo callar cualquier cosa que Woo Bin fuese a decir – Me quiero quedar con tu hermano – termino Ga Eul aferrándose a su brazo, creyendo que la niña se pondría celosa, pues sabía que era posesiva, pero para sorpresa de ambos Yoo Bi se acercó y tomo ambas manos, las que no sostenían los helados, para juntarlas.

- Cásate con ella – dijo nada más para irse a jugar con otros niños en el parque, dejando anonadados a ambos, pues conociéndola bien hubiese esperado que Yoo Bi se abalanzara a abrazar a Woo Bin para apartarlo de Ga Eul, pero no sucedió. Ambos seguían en asombro viendo a la niña que aún no se percataban de que sus manos seguían juntas, o bueno Woo Bin sí, pero es que no quería soltarla, la mano de Ga Eul se sentía tan bien, tan cálida, la clase de calor que el necesitaba, pero pronto Ga Eul acabo con esa magia al apartar su mano de la de él bruscamente y bajase la cabeza apenada.

- Lo sie…

- Lo que dijo Yoo Bi en la escuela – dijo Ga Eul aun con la cabeza abajo cortando así la disculpa de Woo Bin, y sorprendiéndolo también pues no quería hablar del tema de su papá, o al menos no por ahora, pero para desgracia de él, Ga Eul si quería. – ¿Tu papá, te ha vuelto a regañar? – termino preguntando Ga Eul, ella sabía que el papá de él tenía planes de querer casarlo y que todos se habían venido a pique por su propio hijo, y por ello cada vez que lo hacía recibía un regaño por parte de su padre, pero a veces el papá de Woo Bin exageraba tanto que Ga Eul se preocupaba y mucho.

- Si – dijo suspirando Woo Bin, no tenía más opción que ceder.

- ¿Qué te hizo esta vez? – pregunto Ga Eul preocupada.

- Nada en especial – contesto Woo Bin tranquilamente.

- ¿Seguro? – pregunto Ga Eul en el mismo tono.

- Tranqui – dijo Woo Bin con su mismo humor que siempre, el bromista – ¿Qué harás por la noche? – pregunto cambiando de tema, ya no había más que decir respecto al anterior.

- Maratón de películas. – Dijo Ga Eul sonriente tan infantilmente.

- ¿Maratón de películas? – repitió Woo Bin dudoso, a veces Ga Eul podía comportarse como una niña, sin embargo era quizás unas de las razones por las que se había enamorado de ella.


- Listo – Dijo Ji Hoo terminando de poner la última hoja que había escrito encima de las demás que había terminado antes. – Creo que ya… - no termino de decir su frase cuando se percató que Jan Di dormía plácidamente encima de las hojas que ella había escrito.

¿Cómo culparla? ultimadamente ella se había cansado tanto, con los exámenes, las tareas, las practicas, las ida al consultorio, a pesar de que el abuelo le había dicho que no era necesario, así que era casi un milagro que aún no colapsara, se acomodó un poco más o tratándose de hacerlo desde donde estaba incómodamente para observarla mejor, no se cansaba de verla, se había acostumbrado tanto a ella, y la cuestión es que no se aburría, siempre era como la primera vez, tan placentero, y su sonrisa, bueno verla sonreír eso lo superaba aún más, amaba la sonrisa de aquella mujer.

"Cuando conocemos a alguien y nos enamoramos, pero solo cuando realmente nos enamoramos, tenemos la impresión de que todo el universo está de acuerdo con ello", sin embargo para Ji Hoo, no era nada más que simples palabras vacías, que solo servían para atormentarle.

Claro que estaba enamorado de Jan Di, y no solo eso, si no que Jan Di es la mujer que él ama, sin embargo de alguna forma el destino los juntaba siempre, pero de la misma manera el mismo destino se encargaba de quitarla de su lado y llevarla a Jun Pyo, él siempre había sido nada más que el pañuelo de lágrimas de Jan Di, y aunque eso tampoco le molestaba al menos no antes de dejarla ir, ahora sí, pues Jun Pyo no estaba y podría haber tomado partido de ello, sin embargo no podría ser tan egoísta, claro que él no lo es, pero el no poder olvidar a Jan Di le asfixiaba, aunque tampoco se arrepentía de haberla dejado ir.

¿Cómo hacerlo? Jun Pyo, su amigo de toda la vida era feliz a pesar de que no lo viera, y Jan Di la mujer que él amaba también lo era aunque ahorita estuviesen separados, y para él eso era suficiente, que ellos fuesen felices, lo que el sintiese pasaba a segundo plano.

- Deja de verla tanto – oyó una voz desde la puerta.

- Abuelo – dijo Ji Hoo completamente aturdido, claro que lo estaba esperando, sin embargo no esperaba que llegara sin ser escuchado.

- Veo qué estas ocupado – dijo el abuelo riendo un poco.

- No... yo… - intentaba explicarle al abuelo pero que decir cuando el abuelo ya sabía que estaba enamorado de Jan Di que más daba ya eso.

- No tienes por qué explicarme nada – exclamo el abuelo mostrando las bolsas que traía aparte del maletín. – La cena. Deberías despertarla – señalo a Jan Di.

- ¿Cómo lo supiste? – pregunto Ji Hoo.

- Todavía lo preguntas – contesto el viejo yendo a la cocina – Ni que fuera la primera vez que esto pasa – y eso era verdad, Ji Hoo todo el tiempo había sido su tutor que Jan Di llegaba a esa casa tan seguido, tal y como si viviese en ella, que hasta las veces que llegaban hasta tarde estudiando junto a Ji Hoo, Jan Di se quedaba a dormir porque hasta un cuarto tenia disponible para ella. Así que sí, su pregunta estaba fuera de lugar.

- Abuelo – dijo Jan Di que se estiraba, se había despertado tanto por el ruido con la plática, como la del olor de la comida, eso en Jan Di no cambiaría. - ¿Qué huele tan delicioso? – ni hablar de la confianza que creció entre ellos.

- La cena – contesto simplemente el abuelo.

- ¿Cómo lo haces? – pregunto Ji Hoo en su tono usual.

- ¿Hacer qué? – pregunto curiosa Jan Di.

- Despertarte precisamente en el momento en que hay comida. – expreso riendo tranquilamente.

- Oye… eso… - sus palabras se detuvieron abruptamente, pues él estaba en lo cierto, siempre se despertaba en el momento que había comida, así que no había manera de contradecirlo aunque quisiera.

- Dejen de pelear y vengan a comer – grito el abuelo desde la mesa, donde ya estaba servida toda la comida que él había traído. Así que no les quedo de otra que obedecer.


Luego de pasar la tarde en el parque, Woo Bin se dispuso a dejar a Ga Eul hasta la puerta de su casa, claro que hubo una pequeña discusión antes de que Ga Eul finalmente accediera, pero por favor hablamos de un F4, ¿hay algo que no puedan hacer? Puede que sí, pero con las mujeres siempre terminaban de convencerlas.

- Gracias por traerme – dijo Ga Eul dando una leve reverencia a Woo Bin.

- Un placer – respondió con una de sus usuales sonrisas.

- Buenas noches, Ve a casa con cuidado. – dijo Ga Eul dándose la vuelta para entrar a la casa.

- Si… este… Ga Eul

- ¿Eh? – hablo Ga Eul volteándose, al parecer Woo Bin tenía algo que decirle, pero que se notaba que no sabía cómo empezar – ¿Sucede algo malo? – pregunto preocupada.

- No – negó firmemente Woo Bin – Solo que… No nada, buenas noches – dijo despidiéndose con la mano e indicándole a Ga Eul que entrara a su casa, pues él no se iba hasta que ella lo estuviera, Ga Eul no se convencía del todo, sin embargo hizo lo que Woo Bin le pidió no sin antes también ella despedirse con la mano para después desaparecer por la puerta.

- Estoy enamorado de ti – susurro Woo Bin al viento, ya estaba seguro de que Ga Eul no lo escuchaba – Eso es lo que quería decirte desde hace mucho – su tono era melancólico.

Esas palabras siempre las quiso decir sin embargo no mostraba el valor para hacerlo, pues ¿cómo hacerlo? La única vez que lo hizo fue con la única chica que pudo pensar en algo realmente serio, su primer amor, y la razón por la que perdió la confianza en las mujeres y por las que pensó era mejor jugar con ellas antes de que ellas con él, pues esa chica solo jugo con sus sentimientos, y aunque sabía que Ga Eul no era ese tipo de chica, cada vez que estaba por decirlas a su mente venia la imagen de su amigo Yi Yung, y la palabra "Traición" también, cosa que lo detenía.


Estocolmo, capital de Suecia, conocida por su belleza en arquitectura, así como la de sus hermosos y verdosos parques, además de poseer parte de los mejores y más importantes museos del país, como el Museo de Arte de Estocolmo, siendo este el más importante de todos, razón por la cual no cualquier persona podría tener derecho a exhibir alguna pintura, alguna pieza allí, o algún otro objeto que tuviese valor histórico, cultural o para el arte, sin embargo para Yi Yung eso no era ningún problema, porque no solo había conseguido exhibir una pieza en ese importante Museo, si no varias, resultando mejor de lo que esperaba.

Y a pesar de que ya casi todo estaba listo para su regreso, pues su tratamiento ya había acabado, las clases de cerámica que habían sido más que buenas y todas las piezas que el Museo le había solicitado, ya las había terminado y enviado… Pero aun trabaja en una última pieza, en el estudio donde el silencio era su principal compañía, trabajaba dándole forma al jarrón que a pesar de que sería más simple que los demás jarrones que había creado antes, no lo hacía menos importante, sería una pieza única en verdad, pues claro ¿cómo no serlo? si la inspiración también era única, Ga Eul.

Era una especie de regalo hacia ella para demostrarle que en esos cuatro años pensó en ella o que al menos siempre tuvo presente con lo que a su promesa respecta, pues cuando se trataba de Ga Eul todo era confuso para él, pero algo que si tenía claro era que Ga Eul le gustase y de eso no había duda alguna, ¿a quién no le podía gustar Ga Eul?

Ella es linda, amigable, persistente, posee un gran corazón que captura la atención de cualquiera sin si quiera proponérselo, claro que ella le gustaba, sin embargo Ga Eul era una de esas chicas demasiado lindas y demasiado buenas, él es un casanova, que le gustaba jugar con las mujeres con las cuales podía pasar nada más una noche, sin embargo Ga Eul no era una de ellas y él lo sabía perfectamente, ella es especial, y quizás esas eran una de las razones por las cuales consideraba que era mejor la distancia entre ambos. Pero ¿Qué podía hacer? Había hecho una promesa.

"Cuando regrese, tú serás la primera persona que buscare, claro si es que aún no has encontrado a tu alma gemela"

Dos cosas tenia clara. Uno: Siempre cumplía sus promesas. Dos: Él había sido claro "Si aún no has encontrado a tu alma gemela" y por lo que sabía aun no lo había encontrado. También sabía que al cumplir esa promesa se ataría a ella de alguna manera, y no es porque no quisiera hacerlo, sino porque el miedo a lastimarla o que ella se mucho más de lo que él se merece, le hacía dudar.


Espero y realmente les haya gustado, y no les pareciese aburrido, no me odien, tal vez sientan de que va lenta la historia, lo siento, pero ya creo que aclarando esta parte de acá ya ira con un poco más de velocidad.

Cari-Bum: Yo también soy súper fan de la pareja SoEul, pero tú sabes que no toda historia pinta de colores, y lo sé, a mí también me duele hacer sufrir a Woo Bin, pero algo le haremos pa que no sufra. Gracias, saludos y cuídate.

Asanzu: Gracias por las felicitaciones, y si a mí también me parece interesante el triángulo, y ya veremos que pasara entre ellos, espero y te llegue a gustar y no te decepcione, gracias por todo, saludos y cuídate.

Patricia Bustos: Por favor se paciente, ya le meteré velocidad a esto, solo pido que me tengas paciencia nada más, pero gracias por las sugerencias, de cualquier forma también son ideas o ¿no? Me gusta, gracias, saludos y cuídate.

Bueno me despido no sin antes recordarles como siempre que les invito a que me digan que les gusto y que no del capítulo para así mejorar. También saben que sus sugerencias son bienvenidas.