¡Hola! Acá está el nuevo capítulo. Lo sé, lo sé, soy una muy mala escritora que los dejo esperando mucho tiempo, pero tengo tantas excusas, que no puedo decírselas, y además sé que no les importara, así que espero disfruten del capítulo. Pero de ante mano pido disculpas si el capítulo no cumple ninguna expectativa.
Como siempre los personajes de Boys Before Flowers no me pertenecen, solo juego un poco con ellos.
Promesa Cumplida, Una Propuesta.
Woo Bin apretó aún más acelerador de su auto color amarillo, con rumbo a casa luego de haber dejado a Ga Eul en la suya, sus pensamientos estaban ocupados por algo que se repetía una y otra vez, "Estoy enamorado de ti" las palabras que dijo y que se había repetido tantas veces frente al espejo de qué manera decirlas y las posibles reacciones de Ga Eul, pero también jamás había dejado que esas palabras hubiesen llegado a oídos de ella.
Pero esta vez las ganas habían sido más fuertes que antes... Él no era un cobarde en cuanto a mujer se refería, y no por nada era considerado un mujeriego al igual que Yi Yung, sin embargo con Ga Eul las palabras se quedaban atascadas en su garganta, sin poder pronunciar una palabra, pero nadie podía darse cuenta de ello, él siendo un Playboy tenía que cuidar su reputación, y que alguien se entere que no podía ni decirle a una chica que le gustaba, era malo para él, aunque no cualquier chica, Ga Eul era especial, muy especial. Aunque de hecho había otra cosa, incluso más fuerte que lo detenía. La amistad entre él y Yi Yung.
Ya habían pasado cuatro años y de seguro su amigo estaba por regresar, habían tenido comunicación por teléfono, y aunque Woo Bin siempre preguntaba cuando regresaba, Yi Yung jamás le había contestado o simplemente evadía la pregunta, pero la última llamada había sido extraña, pues Woo Bin pregunto nuevamente y aunque de hecho no sabía porque insistía en saberlo, ya que también sabía que Yi Yung diría lo mismo, este dio una risa y respondió "Pronto" y eso había sido hace como dos semanas, así que por eso, él deducía que pronto estaría en Corea.
Claro que estaba feliz porque su amigo regresaba luego de cuatro años de no verse. Pero una parte de él o al menos la inconsciente, quería que su viaje se alargara más, pues ahora sabía que ya no tenía ninguna, pero ni la más mínima oportunidad con Ga Eul. "No" Se reprendió así mismo y se retractó, nunca tuvo una oportunidad con ella, o al menos siempre lo considero así, ella jamás podría fijarse en él, incluso no había hecho ningún movimiento en ella con doble intención, siempre la ha tratado como ella a él, una relación de amistad, claro que no quería eso, quería que ella lo viese de otra manera y no solo como un amigo, pero ¿qué podía hacer?
Un nuevo día se presentaba, y las ocupaciones de ella reclamaban la atención requerida, el horizonte se tiño del color preciso para dar cabida a la salida del sol, aumentando la luz cada vez más, haciendo que las flores se mostraran en un festival lleno de colores, junto a sus hojas verdes, siendo esta la combinación perfecta.
La brisa del viento mañanero era el mejor y Ga Eul lo sabía, hace poco había despertado, y como siempre todas las mañanas antes de alistarse para ir al trabajo abría la ventana para recibir el suave viento que ahora la tocaba, haciendo que suspirara tranquilamente, era un tipo de ritual o algo así, cada vez que lo hacía, sentía que el viento le susurraba. "El día será excelente" sin embargo ese día era diferente, sentía la misma sensación anterior, la del "El día será excelente" pero sentía que había otra cosa, algo más sentía que pasaría, pero no de esas cosas malas, sino la de una sensación "Este día será mejor que todos los excelentes que hayas tenido"
Ga Eul ya no vivía con su padres, puesto que ellos se fueron a vivir a su ciudad natal como dos años atrás, aunque la visitaban de vez en cuando así como ella también, aparte de que ella decidió hacerse independiente y sus padres aunque un poco tristes no tuvieron de otra que aceptar, porque de hechos ellos esperaban que ella se fuese de la casa cuando se casara, pero también sabían que los tiempos habían cambiado un poco, y todo no era como antes.
El baño había parecido ser más refrescante que de costumbre, y la suave música que se escuchaba por su pequeña casa era más relajante que en días anteriores, tenía el tiempo perfecto, no era tarde y tampoco temprano, el ritmo que ocupaba para alistarse no era tan lento y ni demasiado rápido y de eso se alegraba, pues Ga Eul había logrado distribuir bien el tiempo, y casi todos los días era lo mismo pero siempre tan placentero como el anterior.
Jan Di corría de un lado a otro apresuradamente en su habitación alistándose y tomando algunos libros que ocuparía, pero claro que eso era algo tan repetitivo que estaba acostumbrada a que todas sus mañanas fuesen agitadas, suspiro un poco en señal de que tenía que calmarse, y tomo lo último que tenía que meter en su mochila, el reporte, el mismo que había terminado con ayuda de Ji Hoo, ya que de lo contrario hubiese tenido que desvelarse toda la noche haciéndolo, como siempre el aparecía para salvarla, y eso aunque desde un principio cuando entro a la escuela de Shinhwa se sorprendió y le apenaba, ahora estaba tan acostumbrada a ello, que hasta le pedía ayuda, y él obviamente no podía negarse.
Salió de su cuarto rápidamente, su casa era la misma de siempre, la que estaba arriba de la tintorería de su papá, un poco diferente, algunos muebles nuevos, una decoración diferente, pero en resumen era casi la misma, más aun con el gasto de Jan Di en la universidad, no podían darse tantos lujos, pero gracias a dios que todo en la tintorería iba muy bien, su papá trabajando más que nunca, su mamá a cargo de la casa y de su hermano, ¿Qué podía pedir más? Los cuatro años habían sido todo éxito, trabajo duro, pero todo muy bien remunerado.
Y claro que había algo más, algo que no se atrevía a reconocer, al menos no antes, pero que llego a reconocer después. "Extrañaba a Jun Pyo" todas esas tontas peleas, que de hecho iban empatados, pues ella ganaba muchas, así como él ganaba varias, y lo tierno que él también era, cosa que no podía negar, Jun Pyo podía ser terco, tonto muchas veces, y sobre todo torpe, pero también sabía que era dulce, con sentimiento hermosos que jamás pensó que él tendría, siempre pensó que las personas que tenían dinero, eran nada más personas huecas que pensaban en hacer más dinero y nada más.
Sin embargo con Jun Pyo era diferente, derrochaba dinero a lo descosido y ella lo sabía más que nadie, sin embargo la mayoría de esos derroches, era para alguna sorpresa para ella, y la verdad eso la emocionaba aparte de que le gustara, como olvidar ese viaje a Nueva Caledonia, claro que no resulto como se esperaba, sin embargo disfruto muchos momentos allí y sobre todo el que él le entregara su "Corazón", así como él había dicho, sonrió tontamente, Jun Pyo era único en verdad.
- Oye Jan Di – la saco de sus pensamientos su mamá que estaba en la cocina – Llegaras tarde.
- ¿Eh? - dijo Jan Di, aún seguía en su trance – Si… si... ya me voy… hasta después…
Dicho esto salió corriendo sin darle tiempo a su mamá de siquiera despedirse de una manera apropiada, aligero el paso, de hecho aunque no se desveló haciendo el trabajo, se había quedado dormida, y todo gracias a los desvelos anteriores, todos le pasaron factura, doblando la esquina se dio cuenta de que el autobús estaba por arrancar así que más apresurada que antes corrió y grito para tomarlo, y afortunadamente como la mayoría de las veces anteriores el conductor del autobús le hizo el favor de esperarla.
- Gracias – dijo Jan Di con una sonrisa tomando aire al mismo tiempo.
- Espero que esta tardanza sea por el informe – escucho la voz de su profesor que como vivía cerca de su casa, la mayoría de veces se lo encontraba.
- ¿Eh? Ah… Si…. – dijo Jan Di sin saber muy bien que decir, dirigiéndose hacia los últimos asientos del autobús, suspiro cansadamente tratando de relajarse y se sentó para recostarse en la silla cerrando los ojos.
Nada era mejor, o al menos hasta el momento, regresar a su país natal luego de ese viaje de cuatro años, el cual finalmente había acabado, y aunque pudieron haber sido más afortunadamente no lo fue.
Caminando con dirección a la salida del aeropuerto ya comenzaba a disfrutar de su regreso llenándose los pulmones del aire de Corea, una sensación que no sentía sino hasta ahora, su vista se llenaba de todo tipo de encuentros familiares, así como de despedidas, siendo ambas entre risas y lágrimas, personas esperando a otras personas con sus nombres escritos en carteles, en su mayoría de extranjeros.
Acomodándose sus gafas negras y con un destino preciso, salía del aeropuerto donde un auto negro ya lo esperaba, el conductor de hecho ya tenía instrucciones del lugar donde el chico seria llevado así que solamente lo esperaba con la puerta abierta, Yi Yung subió al auto y se acomodó en él, finalmente pudo dar otro suspiro quitándose sus gafas negras, y en cuestión de segundos el auto ya estaba avanzando, su vista se fijó en la ventana al tiempo que también veía el cambio que pasaba a través de ella, Seúl no había cambiado nada, todo era lo mismo, el mismo tráfico, los mismos edificios, y sus mismas calles abarrotadas de personas, y aunque eso era totalmente aburrido para él y sonora raro, había extrañado esas imágenes.
Ga Eul jugaba con los niños haciendo figuras en plastilina, un pasatiempo que los niños hacían y del que ella también participaba.
- Lo haces muy bien – dijo Ga Eul sonriente. – Eso es una uva…. Qué bien lo haces, Que lindo, Buen trabajo, Ah una naranja – era los elogios que les daba a los niños o bueno de algunos que aún quedaban, pues la hora de salida ya se había dado y la mayoría de los niños ya se habían ido.
Una silueta de hombre la observaba desde la puerta, a través del cristal. Yi Yung finalmente podía decir que estaba cumpliendo su promesa, pues luego del aeropuerto su destino era Ga Eul, a la primera persona que buscaría, Sonrió al verla, y su primer pensamiento fue "la misma Ga Eul de siempre" bueno posiblemente más madura, pero prácticamente la misma.
- Aun pones mucha presión en la muñeca – escucho una voz que le hablo, pero que inmediatamente la paralizo, podía reconocer perfectamente esa voz, solo que no era posible que estuviese allí, o ¿sí?
- Yi Yung Sunbae – dijo Ga Eul un poco confundida pero sonriente de verlo después de cuatro largos años.
- Hola – dijo Yi Yung con una sonrisa que podía desarmar a cualquier chica, incluida Ga Eul.
El viaje nunca le había parecido tan largo como para cuando se había ido, pero era obvio, el dejaba aquel lugar y sabía que duraría años, pero ahora sabía que regresaba y que se quedaría por mucho tiempo, aun mas por los planes que tenía, haciendo que se emocionase aún más y la desesperación también, sin embargo el tiempo disfrutaba el mal rato que le hacía pasar al heredero que caía en su juego.
De su chaqueta volvió a sacar aquel anillo, el que había comprado para una persona especial, Jan Di, no era un anillo ostentoso, sabia como era Jan Di con lo de derroche a dinero se refiere, sin embargo el anillo no por eso dejaba de ser hermoso, era sencillo sí, de color blanco, y un pequeño pero brillante diamante en medio de él, nada en especial, pero lo era, ese anillo de alguna manera era como Jan Di, muy valioso, no llamativo desde el principio, pero único en verdad que no podían haber dos, pues claro que no, dos Jan Di no podrían haber.
Además otra razón para hacerlo aún más valioso, pues con ese anillo le propondría matrimonio a Jan Di, un anillo que representaría su compromiso y el voto de amor más sagrado que podía existir.
- Oye, Jan Di, no puedes hacer las cosas bien, espero que el informe que me entregaste por la mañana sea mejor que lo que haces ahora. – dijo Lee Jae Wook, el superior de Jan Di.
- Lo siento - dijo Jan Di que se disculpaba con su profesor.
Jan Di suspiro y salió del toldo donde estaba para tomar un poco de aire, y despejar su mente un poco, las clases en la mañana eran pesadas, pues dentro de poco seria una doctora, bueno comenzaría con la residencia, pero era casi lo mismo, las clases se habían vuelto aún más pesadas por esa razón, y en la tarde le tocaba hacer prácticas de trabajo voluntario por parte de la universidad, y que para remate el profesor le estuviese regañando, no se valía, al menos para ella.
Rodo los ojos volteando a su derecha donde se encontró a Ji Hoo, lo envidiaba tanto, se veía sereno, tan tranquilo como siempre, que no sabía cuál era su secreto para no verse cansado, siempre tenía tiempo en todo, como justo ahora.
- ¿Qué paso? – pregunto cuando la noto acercarse, pero ella no contesto sino que dio un fuerte suspiro – Por ese gesto supongo que te regañaron.
- Sunbae… ¿Cómo es que estas por graduarte?... Yo necesite de tres exámenes y me llevara siglos ser doctora. – se quejó Jan Di.
- ¿No estas preocupada por aplazar? Si no porque yo me vaya a graduar. – dijo Ji Hoo metiendo sus manos a los bolsillos.
- Sunbae – hablo un poco fuerte, algo nada nuevo en ella, haciendo reír un poco a Ji Hoo – Pero gracias, gracias a tu ayuda no he repetido ningún año, pero dentro de poco, comenzaras tu residencia, y me quedare sola sin ningún conocido – dijo Jan Di un poco triste pero feliz de que su amigo ya se graduaba.
- Entonces. ¿Debería repetir? – dijo Ji Hoo.
- Eso ni lo pienses – contesto Jan Di rápidamente – Eso sería peor que todos los regaños que recibo.
- No es broma – dijo Ji Hoo, claro que no era una broma, él podía hacer eso.
- Yah – lo regaño Jan Di – Tienes que convertirte en médico lo más prontamente posible… así de esa forma ayudaras para que el abuelo no se cargue tanto de trabajo.
Y allí estaba esa es la razón por la que había tenido tanta fortaleza ultimadamente, su Abuelo, claro que no le fue difícil escoger la carrera de medicina, y en eso no tenía nada que ver Jan Di, fue por algo que su abuelo había dicho. "Tus padre siempre quisieron curar las enfermedades del alma y del cuerpo, con música y medicina" Bueno a él le gusta la música, y siendo un doctor, podía cumplir ambas cosas o ¿no?
- ¿En qué piens… - sus palabras se detuvieron abruptamente cuando un remolino de viento comenzaba a molestar.
- Oye lavandera - Jan Di se sorprendió un poco, solo había una persona que la llamaba así, subió su vista tapándose la cara para evitar el polvo - ¿Puedes escucharme? – claro que era él, podía reconocer su voz – Geum Jan Di ¿Estás ahí? Si estas allí, corre y encuéntrame en la playa.
Salió rumbo a la playa, con paso lento, puede que sea Jun Pyo y no lo haya visto en cuatro años pero por favor hablamos de Jan Di y de Jun Pyo, ambos jamás hacen lo que se dicen entre ellos, sino al contrario, se llevan la contraria siempre. Seguía con el mismo ritmo acercándose cada vez más y fue cuando de largo lo vio e inmediatamente lo reconoció, claro que lo reconocía, como olvidar su estatura.
- Goo… Jun… Pyo. – por primera vez en cuatro años repetía su nombre, al menos no con un sentimiento de nostalgia, como la había hecho antes al recordarlo cada vez que lo extrañaba, si no el de alegría al volverlo a ver.
- Tardaste cinco minutos – dijo viendo su reloj – ¿No puedes caminar más rápido? – dijo metiendo sus manos a sus bolsillos.
- Goo Jun Pyo – así era, ella estaba en frente del Gran Jun Pyo nuevamente, no alucinaba, ni nada por el estilo. – Goo Jun Pyo – lo repetía todavía, y para el no importaba pues era tan refrescante escuchar nuevamente su nombre por los labios de ella, de su amada, de Jan Di. - ¿Qué paso?
- ¿A qué te refieres? – dijo sonriente – Goo Jun Pyo regreso por Geum Jan Di…. – pauso unos segundos y sus miradas hablaron por ellos dos, por todas esas palabras que jamás se dijeron por teléfono, ya que ninguno de los dos por orgullo las decía "Te Extraño" si no que ambos quedaban en silencio al teléfono dejando que sus respiraciones hablaran por ellos - Yah… - continuo -viéndote con esa bata blanca puedo decir que el patito feo se convirtió en todo una grulla. – como siempre decía los dichos mal, y esta vez no fue la excepción.
- De veras eres Jun Pyo – dijo Jan Di sonriente – Nunca podrás cambiar – dijo más sonriente que antes con lágrimas de felicidad que amenazaban con salir, lo que Jun Pyo necesitaba para saber que ella lo había extrañado, tanto o más que él a ella, así que inmediatamente se abalanzo hacia ella para abrazarla, haciendo que Jan Di derramara una lágrima.
- Te extrañe – dijo lo más sinceramente posible – Lo suficiente como para morir. – Jan Di sabía que sus palabras eran sinceras, ella también lo había extrañado y de una manera en la que jamás pensó hacerlo. – No me apartare de ti otra vez, además – dijo apartándose de ella y tomándola por los hombros – Dijiste que te casarías conmigo.
- Espera un momento Sr. Goo Jun Pyo, dije que lo pensaría después de que usted regresara de ese viaje tan importante. Nunca hable de matrimonio – recordaba bien lo que había dicho, pero le también le gustaba el molestar a Jun Pyo, y como habían pasado cuatro años, quería ir arriba en el contador.
- Me sorprende ver que buena memoria tienes – dijo Jun Pyo quitando sus manos de los hombros de Jan Di para meterlas nuevamente a sus bolsillos.
- Pero… en mi memoria había otra condición.
- ¿Qué? – dijo Jun Pyo en una combinación de sorpresa y diversión, sabía que quería hacer Jan Di.
- Dije que tenías que regresar triunfante, ese era el trato. – dijo Jan Di con una sonrisa divertida.
- ¿No puedes saberlo con solo verme frente a ti? – dijo con su actitud de importante – Además Jun Pyo siempre ha sido un triunfador. – pero bueno él no estaba para pelear, o al menos no por ahora, así que inmediatamente se agacho en el suelo apoyando su pie izquierdo en el suelo, y el otro medio para poder levantarse rápidamente, algo que quería hacer en cuanto la había vuelto a ver, no había cambiado para nada, la misma Jan Di que quería, y querrá por siempre, su primer amor, esa es Jan Di, así que de su bolsillo derecho del pantalón, saco aquel anillo que había comprado, el que le recordaba a ella, así que abrió la cajita color negro dejando al descubierto su contenido, Jan Di se sorprendió al instante, a sus ojos era un anillo realmente hermoso, y en ese diamante se podía reflejar el color anaranjado del sol que estaba por descender en el horizonte más allá del mar, haciendo que sus ojos comenzaran a aguarse, sabía que significaba eso – Geum Jan Di – comenzó Jun Pyo - ¿Te Casarías con el Gran Jun Pyo? – sus ojos hablaron por ellos viéndose hasta desgastarse - ¿Lo harías?
Woo Bin se dirigía a ver Ga Eul, sabía que su hermana ya había sido llegada a traer, así que no estaría allí para molestar con las cosas que decía, sin embargo la excusa de llegar por Yoo Bi no podía usarse así que usaría la escusa más tonta que se le ocurrió. "Ir a ver una película"
Sin embargo sus pasos se detuvieron abruptamente al ver a Yi Yung con Ga Eul, su amigo finalmente había regresado, y eso lo alegraba, aunque también lo entristecía, y la escena que veía no era para menos, pues se veía que pasan un muy buen rato entre ambos, y Ga Eul sonreía de una forma en la que jamás la había visto hacerlo, y de eso alguna manera compensaba lo que sentía, si Ga Eul era feliz, que más daba si el sufría.
Además también sabia de que alguna manera a Yi Yung también le gustaba, pues él jamás había preguntado por una mujer sin tener dobles intenciones, pero con Ga Eul era diferente, él preguntaba cómo le iba, que hacía, en fin cualquier tontería, portándose como alguien totalmente diferente al Casanova que él conoce.
Espero les haya gustado, y si no, ya estoy lista para los tomatazos, sé que prometí un capítulo más largo y con más velocidad, pero en serio lo siento, y como tenía más de mes de no actualizar, sentí que olvidaba por completo el Fic, no merezco piedad lo sé.
Guest: ¡Hola! Me gusta que te esté encantando la historia, así como espero que este capítulo te guste aunque no hay mucho GaeBin, bueno de hecho no hay, pero más adelante si, así que espero que te guste. Sabes, nunca me pareció que fuese así lo de Jan Di y Ji Hoo, eso fue parte del destino, bueno esa es mi opinión, pero también respeto la tuya. Gracias, saludos, besos y cuídate.
Awesome-raji : ¡Hola! Agradezco que te guste mi historia, no sabes que bien se siente saberlo, y si, a mí también me gusta mucho ese triángulo amoroso, y no es como esos triángulos en donde desconocidos son los enamorados de la chica, si no por el hecho de que son amigos de toda la vida, y más aún si hablamos de los F4 que se tratan más que amigos, sino en una relación de hermanos, espero que te haya gustado el capítulo. Gracias nuevamente, saludos, besos y cuídate.
Joernay: ¡Hola! Me alegra saber, que te guste la historia, así como mi manera de escribir, aunque no es destacada. Pero sabes de hecho yo vivo en una batalla constante, me gusta Jan Di/Jun Pyo así como Jan Di/Ji Hoo, no puedo decidirme, y así me pasa con los demás. Amo SoEul, pero también amo GaBin, ¿debo estar loca? Espero esto no sea un problema a la hora de decidir el final. Gracias, Saludos, besos y cuídate.
Panda Ani D: ¡Hola, Mi amiga! Como siempre me lo dices muy constantemente,j33jj3 aunque gracias por hacérmelo saber nuevamente. Sé que quieres a Ji Hoo, yo también lo quiero, lo amo, y a veces puedo comportarme egoísta con él, así que y cuidado y salgo con una sorpresa loca que ando en mente, ojalas te guste. Gracias por instarme a seguir escribiendo, y como tú esperabas este capítulo, espero lo hayas disfrutado. Gracias nuevamente, Saludos, besos y cuídate.
Patricias Bustos: ¡Hola! Creo que ya debo tenerte aburrida con mis disculpas, pero en serio lo siento, podría darte todas mis excusas pero como dije al principio de este capítulo puede que no te interesen, aunque de hecho ya estaba escribiendo parte de tus sugerencias, hasta tenía pensado ponerlas en este capítulo, pero sentí que desentonaría, al menos por ahora, lo siento, pero gracias por leer, y espero no decepcionar, aunque cualquier cosa puedes hacérmela saber. Gracias, saludos, besos y cuídate.
Jnn: ¡Hola! Gracias por leer, claro que seguiré la historia, aunque me tarde más de la cuenta pero ten por seguro que la terminare. Aunque lo siento, creo que estoy haciendo sufrir a Woo Bin más de la cuenta, pero tengo que recompensarlo, algo hare. Gracias, saludos, besos y cuídate.
Nina Scherbatsky: ¡Hola! Me alegra saber que te guste como escriba, y el hecho de que la historia te esté encantando, así como espero que este capítulo te haya gustado. Me alegra que te esté gustando lo que hago con el triángulo amoroso Yi Yung/Ga Eul/Woo Bin, y también Sé que eres súper fan de la pareja Jan Di/Jun Pyo, y te había mencionado, también la amo, así que aún no des por sentado con quien estará Jan Di. Gracias, saludos, besos y cuídate.
Me despido no sin antes recordarles, que me dejen saber que piensan, que les gusta y que no del capítulo, para así mejorar, también saben que sus sugerencias son bienvenidas. Agradezco a todos y cada uno de ustedes, nos vemos, se me cuidan.
