TOBE
Pucca me había lanzado dentro de la casa y cerrando la puerta de golpe, obviamente me estrellé contra Garu, ambos caímos haciendo un gran estruendo, el peli-negro que quedó debajo de mi se quejó por el impacto que recibió, me apoyé sobre mis manos para alzarme, él abrió los ojos viéndome extrañado, casi puedo estar seguro de que sus mejillas estaban levemente ruborizadas, creo que lo incomodé por alguna razón.
- P-Perdón... no fue mi intención.- me disculpé para luego levantarme dejando que él hiciera lo mismo, seguía con el cabello suelto como anoche... de solo fijarme en ese detalle me acordé de lo que vi anoche y no pude evitar sonrojarme.-
Garu suspiró resignado y se dirigió a la que parecía ser su cocina, un aroma delicioso se alcanza a oler desde donde estoy, tardó unos minutos en volver a donde estoy, me ofreció un plato con panqueques recién hechos, desconfié un poco pero llegué a la conclusión de que Garu ni loco se arriesgaría a perder su honor envenenándome para ganarme con facilidad.
- Está delicioso.- admití sin darme ni cuenta, Garu asintió indiferente.- y ¿Qué haremos hoy? No creo que Pucca nos deje en paz hasta que parezcamos "amigos".- Garu meditó un poco hasta que lo vi sonreír dándome a entender que tiene un plan.-
GARU
Tobe y yo estamos viendo películas, aun estamos ambos en pijama, yo tengo en mi regazo a Mio mientras le acaricio su cabecita, la peli que puse es de acción con ninjas, como siempre nos gustó desde pequeños.
De repente noté que Tobe intentaba acariciar a Mío, en cuanto sintió mi mirada volvió a su posición inicial, yo suspiré dejando a Mío libre para observar si él le daba la confianza de ser acariciado, para mi sorpresa fue así, se sentó en su regazo mientras Tobe lo acarició con un leve sonrojo... supongo que le da vergüenza que vea su lado "débil".
- ¡Deja de mirarme así! Hasta un ninja tan malvado como yo tiene sentimientos.- dijo Tobe provocando que yo lo mirara desconcertado, para luego subir los hombros con simpleza volviendo a poner atención a la TV.-
Luego por obvias razones debíamos ducharnos así que Tobe fue primero a bañarse mientras yo esperaba sentado en mi futón leyendo un libro.
- Oye Garu ¿y las toallas?.- preguntó Tobe saliendo de la ducha completamente desnudo, no pude evitar sentir un pequeño rubor en mis mejillas, traté de no darle importancia y fui a por unas toallas para él.-
- Mmh.- le pasé las toallas haciendo mi típico quejido, tengo un voto de silencio que cuidar.-
- Gracias...- dijo Tobe.- aunque sería más divertido si rompieras ese absurdo voto de silencio... en fin.- empezó a secarse en frente de mi, no pude evitar mirar como pasaba esa toalla por todo su cuerpo sacando todas las gotas de agua de él.- ¿Qué miras?.- me dijo con algo de agresividad.- yo moví mi mano dando a entender que no era nada y tomé mis toallas metiéndome a bañar evitando su mirada.-
Ya dentro del baño me desnudé, noté que mi pene está erecto, suspiré masajeando mi cien, no entiendo que me pasa... de acuerdo ¡me gustan los hombres! Eso lo sé, y también sé que Tobe tiene buen cuerpo... pero ¡él jamás me ha llamado la atención en ese sentido!. Sentí mis mejillas arder otra vez al recordar lo ocurrido, debo calmarme, una ducha fría me vendrá bien. Me metí a la ducha abriendo el grifo de agua fría, me estremecí al sentir el cambio de temperatura, suspiré relajándome.
- Oye Garu, ¿te parece ir a entrenar cuando ya te hayas vestido?.- preguntó, está sin su mascara, no sé porque por un segundo sentí su mirada por todo mi cuerpo, solo traía mi toalla puesta ya que recién salí de la ducha.-
-Mhh.- dije moviendo afirmativamente la cabeza sonriendo, dando a entender que lo retaba.-
- Bien Garu, ¡te derrotaré!.- dijo señalándome con el dedo, yo suspiré, dirigiéndome al armario, saqué mi típico traje de ninja y me vestí poniendo mi katana en mi espalda, amarré mi cabello luego salí de mi cuarto encontrándome a Tobe ya en la entrada de la puerta con las mejillas rojas... ¿y a este que le pasa?. En fin, salimos dirigiéndonos al bosque de bambú y nos pusimos en guardia.-
- ¡PREPARATE PARA TU HUMILLANTE DERROTA GARU!.- gritó Tobe, yo ya estaba listo para su ataque que en poco tiempo llegó, me atacó usando su espada por lo que yo contraataqué con la mía haciendo que chocaran, entre espadazos golpes y patadas seguíamos intentando dañarnos. De repente Tobe me lanzó una patada muy floja haciendo que cayera al suelo de espaldas, vi a Tobe a punto de clavarme su espada, cerré los ojos esperando el dolor y el correr de mi sangre pero nada de eso ocurrió. Abrí mis ojos dandome cuenta que la espada estaba a un lado de mi cabeza y el peli-negro me miraba fijamente, tanto que creí leer algún deje de perversión en su forma de observarme.-
Luego de varios minutos en esa posición que se sintió eterno, Tobe al fin salió de su trance y quiso apartarse pero no lo dejé, tomándolo de su ropa lo obligué a acercarse a mi, estaba a punto de juntar sus labios con los mios, cuando de repente oí unos gritos de sorpresa.
- ¡MAESTRO TOBE ¿QUE ESTÁ PASANDO?.- habló uno de los ninjas alterado.-
- Yo... nosotros... amm.- Tobe se veía muy nervioso y sonrojado mientras yo pensé estar en el mismo estado ya que sentía mis mejillas arder, él se separó de mi.-
- ¡Está siendo atacado por Garu! ¡Ataquen!.- dijo uno de ellos y todos se lanzaron contra mi, me levanté agilmente haciendo una voltereta y en un segundo vencí a todos los ninjas que me habían atacado.-
- Lo siento por eso... son algo torpes.- dijo Tobe y yo asentí recogiendo mi espada que sin darme cuenta había volado por los aires cuando Tobe me derribó, y la puse en mi espalda. Nos miramos como dando a entender que mejor dejaramos el momento incomodo y sin sentido que acababa de pasar y volvimos a mi casa.-
Entramos a mi casa y fui directo a la cocina, Tobe parecio saber lo que iba a hacer así que me ayudo a cocinar el almuerzo, solo fue como un asistente porque me di cuenta que ni hervir agua sabe, suspiro, todo esto es por culpa de Pucca... Serví el almuerzo en los platos y vimos algunas películas mas mientras comíamos y tomamos algo de té verde. Quise tomar la sal pero nuestras manos se toparon, la retiré al instante sintiéndome incomodo por la situación.
- Perdón, no quise... incomodarte.- dijo Tobe y yo negué con la cabeza, nos miramos a los ojos y nos fuimos acercando lentamente, me siento tan hipnotizado, sus labios me llaman, me piden que los bese, cuando ya estuve lo suficientemente cerca rocé sus labios contra los míos, él me tomó del mentón y unió nuestros labios, un beso suave y tierno, no pude imaginarme nunca que él pudiera ser tierno en algún aspecto, nos separamos y Tobe pareció volver en sí porque se alejó de mi sonrojado.- Yo... yo...- puse mi dedo indice sobre sus labios y lo volví a besar a diferencia de él, mi beso demostraba deseo y pasión. Ya no me importa que pase después de esto, solo deseo seguir probando los deliciosos labios que tengo frente a mi.-
CONTINUARÁ...
