CAPITULO IV

Llego el primero de septiembre momento en el cual el niño que vivió, hacia su regreso al mundo mágico y daba comienzo al plan maestro de Albus Dumbledore, quien durante el periodo de vacaciones se reunió con los Wesley para darle las indicaciones de lo que debían hacer para obtener a Harry Potter bajo su mando, porque no le gustaba la manera en la cual se comportó durante su visita además, era urgente separarlo de Hermione Granger debido a la influencia que esta tenia para él.

Inicio flash back

Dumbledore llego a la madriguera con la intención de poner en marcha los ajustes que le había realizado a su gran plan; por lo que concertó una reunión con la matriarca Wesley y sus dos hijos menores dejando de lado a su esposo como a sus hijos mayores, porque sabía que era muy probable que estos últimos declinaran colaborar con él en su grandioso plan para lograr el bien mayor.

-¡Buenos días Molly querida!, Ronald, Ginebra, estoy aquí para hablar de Harry Potter.

-¡Buenos días Albus para ti también!, ¿tú dirás en que te podemos ayudar?

-Verán, el joven Potter no creció junto a su tía como lo teníamos previsto sino en un orfanato y cuando me reuní con el su aptitud no se adaptaba a nuestros planes, además de que tiene una novia que también empieza Hogwarts este año.

-Y, entonces ¿Qué quieres que hagamos?

-Lo primero, es que el 1 de septiembre vayan a la plataforma 9 ¾ y traten de hacer contacto con él y lo guíen como tomar el tren, en segundo lugar, necesito que el joven Ronald intente hacerse amigo tanto de Harry como Hermione para que los espié y me diga todo lo que hacen, además de que, debe intentar separarlos para el año que viene cuando entre Ginebra ella intente conquistarlo; y si eso no funciona por las buenas tendremos que someterlos al plan b que no es más que suministrarles pociones de lealtad y amor.

-Me parece bien, estoy de acuerdo con el plan y veré que mis dos hijos entiendan muy bien lo que tienen que hacer para lograr nuestros objetivos, pero ¿qué pasa si no terminan en la misma casa?

-Ya veremos que hacer llegado el caso, por lo pronto sigamos adelante con lo que tenemos hasta ahora.

Fin flash back

Lo que no sabía Dumbledore, es que el día que estuvo en la madriguera, su conversación no fue tan privada como pensaba, debido a que los gemelos habían escuchado todo e iban hacer todo lo posible por retrasar su familia el mayor tiempo en su salida a la Cruz del Rey el primero de septiembre para frustrar los planes de su madre. Además, habían hecho la promesa de contarle todo a Harry en cuanto tuvieran la primera oportunidad, porque no estaban de acuerdo con lo que quería hacer su mamá.

Harry y Hermione llegaron temprano a la estación queriendo evitar las multitudes por los momentos; debido que al enterarse de su posición hicieron otro viaje de compras al Callejón Diagon y agregaron sus crestas familiares a sus túnicas y por lo momentos no querían armar un alboroto por su nuevo estatus; se dirigieron al andén como les había explicado Dumbledore y buscaron un vagón vacío en el tren, deseando no ser molestados hasta el momento de poner un pie en la escuela.

Sin embargo, su deseo no se iba a cumplir ya que en el preciso momento que el tren se puso en marcha, oyeron que alguien tocaba la puerta y no era otro que Ronald Wesley que estaba un poco molesto porque por la culpa de sus hermanos no pudo cumplir con su nuevo mejor amigo Harry Potter.

-¡Hola!, ¿Puedo sentarme aquí los demás compartimientos están llenos?

-Adelante puedes quedarte aquí- contesto Hermione después de consultarlo mentalmente con Harry.

El muchacho pelirrojo entro y se sentó frente a los otros dos ocupantes y pudo notar que el muchacho frente a él se parecía un poco a la descripción que le dio su madre, proporcionada por una memoria de Dumbledore de cómo era el niño que vivió, pudiendo notar la forma que estaba peinado cubriendo estratégicamente su famosa cicatriz y las ropas eran muggle totalmente con una túnica por encima de ellas.

Pero lo que le quito el aliento, fue cuando poso su mirada en la joven que lo acompañaba, que a su parecer era muy bonita con su cabello perfectamente peinado en una coleta y usando pantalones de mezclilla junto con blusa que dejaba ver lo bien formada que estaba haciendo juego con una túnica abierta; lo que le dio a pensar si esa era la chica que debía enamorar no iba a ser tan malo como había esperado en un principio.

-Por cierto, me llamo Ronald Wesley- hablo el muchacho después de hacer el análisis exhaustivo de sus acompañantes.

-¡Mucho gusto!, yo soy Lord Harry Potter y ella es mi prometida Lady Hermione Night – respondio el niño que vivió dejando un poco desconcertado al otro por la mención de sus títulos y la palabra prometida, pero se recompuso inmediatamente.

-¡Wow Harry Potter el Harry Potter como el niño que vivió!, ¿y tienes las cicatriz donde tú sabes quién te ataco?, ¿Podrías mostrármela?

-Sí, si soy Harry Potter. Si tengo la cicatriz y no me place mostrártela. Me parece grosero que estés pidiendo algo como eso.

-¡Pero es que eres famoso!, y si yo fuera tu estaría mostrándosela a todo el mundo.

-Pues, yo no lo creo ¿te has puesto a pensar, porque él es famoso?- pregunto Hermione ante la mirada en blanco del pelirrojo. –No verdad, no lo has hecho, pues déjame decirte, él es famoso a causa de que sus padres murieron y el sobrevivió solo con esa cicatriz. No creer que él quisiera cambiar toda esa fama por tener su familia viva- culmino una Hermione molesta que ya no le agradaba la compañía indeseada.

-¡Oye no estaba hablando contigo!

-Mira Wesley, no le hables asi a mi prometida sino quieres saber las consecuencias de volverlo hacer. Sera mejor que te quedes callado por el resto del viaje o abandones el compartimiento porque no tolerare otra impertinencia de tu parte, ¡Estamos claro!- respondio un enfadado Harry que solo era frenado de atacar al muchacho gracias al toque calmante de su novia en el brazo.

"Puedes creerlo, que falta de tacto, puedes ser que yo me haya enterado de la muerte de mis padres recientemente, pero después de haber hablado con sus retratos puedo entender su sacrificio, lo hicieron porque me querían" le hablo Harry mentalmente a su novia "Lo sé, pero no te preocupes, todas las personas no pueden ser asi, acuérdate de Draco el no hizo un alboroto por la cosa el niño que vivió" "Tienes razón, hay que esperar y ver, pero te vuelve hablar de esa manera y se las verá conmigo", "Y yo no te voy a detener".

Media hora de camino después, Ronald Wesley seguía sin decir una palabra a los otros ocupantes cosa que los alegraba; Sin embargo, había ocasiones en que el mismo se quedaba viéndolos como un perro que había perdido su dueño. Y en ocasiones les daba mirada llena de codicia, que les hacía preguntarse qué estaba pasando por su cabeza, pero no tuvieron que seguir pensando en eso porque alguien abrió la puerta y cuando vieron había un niño un poco gordito con aspecto nervioso a su parecer.

-¡Buenas!, ¿Han visto un sapo por aquí?, es que el mío se escapó de mi compartimiento.

-Si yo tuviera un sapo, estaría feliz de que se haya perdido, porque ¿a quien le gustaría tener un sapo como mascota?- se burló Ronald haciendo que el muchacho se encogiera en su sitio.

-¡Cállate Ronald!- le grito Harry al pelirrojo –La verdad, es que no hemos visto tu sapo pero si me dices su nombre pueda que lo consiga para ti- hablo amablemente al niño ya que no le gustaba la intimidación hacia los demás.

-Mmmm su nombre es Trevor

-O.k, sapo Trevor ven a mí- dijo Harry e inmediatamente un sapo entro por la puerta directamente hacia sus manos.

-¡Trevor!- exclamo un emocionado niño mientras recibía a su mascota y daba las gracias repetidamente.

-Pero que descuidado soy, si mi Grand se entera seguro me castigaría, mi nombre es Neville Longbotton heredero de la casa Longbotton.

-No hay cuidado Neville, estabas preocupado por tu mascota, yo soy Lady Hermione Night y el que te acaba de ayudar con el sapo es Lord Harry Potter.

-¡Wow ere Harry Potter!, ¡y ambos ya tienen la cabeza de su casa!

-Olvida todo eso del niño que vivió, y dime ¿tu mamá es Alice Longbotton?

-Oh yo no estaba sorprendido porque fueras Harry Potter, lo estaba porque ya tienen el anillo de cabeza de su casas y sí, mi mamá es Alice Longbotton

-Entonces, eso nos hace como primos porque me entere que ella es mi madrina y mi mamá es la tuya.

-Yo no lo sabía, si quieres te puedo llamar primo.

-Eso estaría bien.

-Bueno, entonces nos vemos vuelvo a mi compartimiento en un rato ya va ser hora de cambiarnos- se despidió Neville para luego salir rumbo a su vagón del tren.

Y toda esa conversación se llevó a cabo ante un aturdido Wesley que desde el momento que fue mandado a callar por segunda vez en el viaje, no dijo ni una palabra por miedo a las represalias del chico de ojo verdes. Después de un rato volvieron a tocar su puerta, esta vez la señora del carrito de dulces la cual, dejaron pasar ante la mirada anhelante del menos Wesley porque habían traído bocadillos que sus elfos domésticos les prepararon para el viaje.

-Oigan, ¿porque no compraron ningún dulce?, no se puede viajar en el expreso de Hogwarts sin obtener alguna golosina del carrito.

-Si eso fuera cierto, tu hubieras comprado algo para ti, pero por lo que vimos no pediste nada solo te la quedaste viendo con cara de tonto- le respondio Hermione al pelirrojo.

-Bueno es que mi mamá me hizo bocadillos y no me dio dinero para gastar, hablando de otra cosa ¿en que casa piensan quedar?, yo voy a estar en Griffyndor ya que toda mi familia ha estado allí imagínense quedar Slytherin, no se lo deseo a nadie, allí solo hay magos oscuros- hablaba Ronald sin notar que sus acompañantes no le hacían caso.

-Hey, ¿me están escuchando?

-Si Wesley que vas a quedar en Griffyndor y bla bla bla- le respondio Harry rodando los ojos cuando tocaron la puerta por cuarta vez, pensando si era mucho pedir tener un viaje en tren tranquilo sin interrupciones junto a su novia.

-Adelante- respondio Hermione el llamado.

-Hola, Harry, Hermione, ¿se acuerdan de mí?

-¡Oh hola Draco!, quiero darte las gracias por tus consejos en el callejón nos sirvieron de mucho- le devolvió Harry el saludo.

-Me alegro de que sea asi Harry, o debo decir Lord Potter porque puedo ver sus anillos de cabeza de casa.

-No te preocupes por eso, puedes seguir llamándonos por nuestros nombres- le aclaro Hermione.

-Gracias, por cierto estos dos son Crabbe y Goyle- dijo Malfoy refiriéndose a los muchachos que lo acompañaban. -¿Chicos pueden esperarme afuera quiero hablar algo en privado con ellos?- volvió hablar Draco pero ahora dirigiéndose a los dos niños que lo acompañaban.

-¿Ustedes son amigos de Malfoy?- pregunto Wesley alarmado por la amistad en ciernes que se presentaba ante sus ojos.

-Si Wesley, y si no te gusta es mejor que te vallas de una vez ya me están hartando tus comentarios fuera de lugar- lo amenazo esta vez Hermione.

Al menor de los Wesley no le quedó otra que dejar el compartimiento dándose cuenta que los planes que había hecho para hacerse amigo del niño que vivió en el tren no funcionaron, gracias a la intervención de la chica que lo acompañaba y a la intromisión del heredero Malfoy; cosa que no le gustaba pero era algo que iba a resolver cuando ambos estuvieran en la casa Griffyndor donde se encargaría de separarlo de las malas compañías.

El resto del viaje lo pasaron charlando con Draco, quien les explico que debía andar con los otros chicos por un acuerdo de su papá con sus familias. Pero que era algo que no le agradaba debido a que Crabbe y Goyle no eran las personas más inteligentes para tener una conversación civilizada; llegado el momento les avisaron que debían colocarse sus uniformes porque estaban a punto de llegar a Hogwarts; por lo que Draco se despidió y se fue a su compartimiento para estar listo.

Cundo hicieron su llegada y bajaron del tren fueron llamados por un hombre que debía ser familia de gigantes porque era más alto que una persona normal, subieron a los barcos junto con Neville y Draco; y cuando vieron la primera imagen de la escuela se sorprendieron de lo hermoso que se veía el castillo casi como uno de cuentos de hadas, luego de bajar de la embarcaciones fueron conducidos a una sala donde el hombre que los trajo dijo:

-Profesora McGonagall los primeros años.

-Gracias Hagrid yo me hago cargo desde aquí.

-Jóvenes bienvenidos a Hogwarts yo soy Minerva McGonagall directora adjunta de Hogwarts escuela de magia y hechicería, en tan solo unos momentos serán clasificados en una de las cuatro casas que son Griffyndor, Ravenclaw, Hufflepuff y Slytherin, donde sus miembros se convertirán en su familia y podrán ganar o perder puntos de acuerdo a sus acciones y esto hará que sea posible ganar la copa de las casa al final del mandato. Ahora esperen aquí enseguida regreso por ustedes.

Y asi quedaron los primeros años a la espera de la directora adjunta, recibiendo la primera vista de los fantasmas de Hogwarts quienes los sorprendieron ya que era la primera vez que veían alguno; pero no todos estaban pendientes de su alrededor porque tanto Harry como Hermione tenían una conversación mental sobre la mujer que los había recibido, debido a que por fin conocían a una de la personas llamadas hacerse cargo de Harry preguntándose porque nunca lo habría buscado; pero esas interrogantes tenían que esperar otro momento porque ya era momento de ingresar para su clasificación.

Aquí esta otro capítulo de mi historia espero que les guste, gracias por sus comentarios y nos leemos en el siguiente.