Primero que nada, hola a todo el mundo. Espero que estén bien, sobre todo en estos tiempos tan complicados.
Sé que llevo tiempo medio desaparecida en combate y en realidad por ello escribo esto. Durante unos meses estuve francamente mal. Empezó con el vacío que generó la cuarentena, ese tiempo hueco y sin camino que me obligó a mirar dentro de mí; ya no había clases, paseos o quedadas que me permitieran huir de esos pensamientos. Estalló algo que llevaba ahí mucho tiempo y que me negaba a aceptar.
Aún no estoy lista para volver a trabajar en mis novelas. Apenas puedo con historias pequeñas, pero ningún esfuerzo es poco.
Sigo trabajando en recuperarme, para conocerme a mí misma como jamás me he permitido hacer, como no he permitido hacer a nadie.
Cómo decía antes, espero que todos estén bien, pero al igual que la cuarentena abrió mi caja de Pandora, no es de extrañar que le haya pasado a más gente. Yo no puedo dar ayuda profesional al respecto, pero puedo hablar a título personal. Si necesitas ayuda, pídela. Hay veces que solos no podemos seguir y no es malo pedir una mano para volver a levantarnos.
Poco a poco iré conectando de nuevo con todos ustedes y las historias volverán a la vida en lugar de estar encajonadas en un archivo de mi ordenador.
Mis MD están abiertos e intentaré contestar a todo lo que reciba.
Con esto y un bizcocho, termino.
