CAPITULO XIV
El camino en tren hacia Londres transcurrió de lo más tranquilo para lo Slytherin ocupantes del ultimo vagón quienes se dedicaron a pasar su tiempo de viaje entre juegos de ajedrez mágico y la lectura de libros, asi como la charla ocasional sobre algo sucedido durante el año escolar, pero sin darle mucha importancia a lo sucedido, cualquiera que pasara por el mismo podría notar que eran niños comportándose como niños con sus amigos.
Al llegar a la estación ellos fueron los últimos en salir del tren, después de que la estampida de alumnos eufóricos por volver a casa abandonaran el tren, por lo que Draco se dirigió a sus padres llevando en el remolque a Harry y Hermione con la clara intención de querer presentárselos a sus padres y poder sacarles una invitación a su casa para el verano, porque la vedad era que iba a extrañar a sus amigos durante el periodo de vacaciones.
-Madre, Padre les presento Lord Harry Potter y a Lady Hermione Night, mis amigos y compañeros de Slytherin- Draco como heredero de sangre pura decidió presentarlos como debía ser.
-Mucho gusto en conocerlos yo soy Lord Lucius Malfoy y esta es mi esposa Narcisa- respondio el patriarca la presentación.
-El gusto es nuestro, Draco no ha hablado mucho sobre ustedes, y queremos disculparnos por no aceptar la invitación en navidad, pero éramos nuevos en el mundo mágico y queríamos tener tiempo de estudiar un poco más sobre el- hablo Harry haciendo gala de sus modales.
-No se preocupe entendemos, pero quisiéramos que nos visitara en algún momento durante el verano, si quieren podemos ir a recoger los útiles escolares juntos- agrego Lucius complacido por la formas de hablar del niño.
-Con mucho gusto, estaremos en contacto con Draco para colocarnos de acuerdo, ahora si nos disculpan debemos ponernos en marcha aún tenemos cosas que hacer antes de llegar a nuestra residencia- contesto Hermione igual de educada que Harry.
-Siendo asi, no les quito más tiempo, Draco te dejo para que te despidas de tus amigos- dijo el Lucius mientras se alejaba con su esposa para darle un poco de privacidad a los niños.
Sin más, los tres se despidieron con la promesa de verse pronto durante el verano; Después del encuentro con la familia Malfoy Harry y Hermione salieron de la estación y llamaron al autobús Noctambulo para que los llevara al Callejón Diagon para visitar a su gerente de cuentas en Gringotts para saber qué había pasado con el caso de Sirius asi como para obtener una actualización de sus ganancias durante el año gracias a la inversiones hechas por su gerente.
La reunión en el banco con su gerente de cuentas no les dio buenas noticias sobre la situación de Sirius Black, debido a que era un poco complicado hacer todas las investigaciones sin que Dumbledore o el ministro de magia se dieran cuenta que estaban hurgando en un caso inherente a Harry Potter, ya que lo que querían hacer podía acabar con la carrera de muchos funcionarios dentro del gobierno, no Obstante no todo fueron malas noticias ya que sus inversiones habían crecido considerablemente desde la última vez que las habían revisado y estaban contentos con la gestión de su gerente de cuentas.
Por lo que se dirigieron a la mansión Potter vía traslador para pasar su verano sin interrupciones y gente viendo alrededor de ellos, al llegar a su hogar fueron recibidos por los elfos domesticas que estaban contentos de ver sus amos de vuelta y tener alguien a quien servir, aunque sea por unos meses; el ambiente en la mansión Potter era de total tranquilidad durante el periodo de vacaciones, los días de Harry y Hermione transcurrían entre estudiar en su biblioteca amplia, hacer sus deberes de verano y pasar tiempo de calidad entre ambos, además de comunicarse regularmente con sus amigos, por lo que se podría decir que estaban tranquilos sin ninguna preocupación inmediata.
Hasta que unos días antes de reunirse con los Malfoy para ir de compras de sus útiles llego Daysi enfadad hablar con sus amos, interrumpiendo su investigación sobre la piedra filosofal, a la cual todavía no le habían dado uso, pensando que sería mejor para guardarla para un futuro debido a que aún estaban muy jóvenes para hacer uso de ella de acuerdo a la información que habían obtenido y por lo tanto no iba hacer el mismo efecto de que si tuvieran una edad adulta.
-Daysi, ¿Qué sucede porque te ves enfadada?- pregunto Hermione sorprendida por el estado de la pequeña criatura que siempre tiene una sonrisa y cara amable para con ellos.
-Daysi está molesta, porque un elfo de otra familia ha irrumpido en la mansión y quiere hablar con el maestro, pero cuando le dije que maestros estaban ocupados y que no lo podían recibir, hizo un desastre en la cocina, por lo que lo aturdí y está en la sala marrado, quiero pedir perdón por mis acciones y recibiere el castigo que consideren necesario por mi interrupción y por lo que hice- respondio la elfa ahora decaída.
-No te preocupes Daysi no serás castigada por nada que hayas hecho, tu hiciste lo que pensaste que era correcto asi que no te preocupes- hablo Hermione para consolarla debido que hasta ahora todos sus elfos no les habían demostrado otra cosa que no fuera lealtad para con ellos.
-Sí Daysi, Hermione tiene razón hiciste lo que creíste necesario ahora llévanos donde este elfo domestico que entro sin invitación- agrego Harry a la declaración de su prometida.
Ante estas palabras Daysi se alegró de no haber disgustado a sus maestros con sus acciones lo que hacía crecer su lealtad para con ellos, debido que desde que ellos se hicieron cargo de Mansión Potter, la mansión había regresado a lo que un día había sido antes que murieran los abuelos y padres de Harry, un hogar donde se trataban a todas la criaturas con nada más que amabilidad siempre y cuando le demostraran lealtad a la casa Potter. Por lo que la intromisión de un ser dentro de las paredes de la misma sin ser invitado se considera una ofensa tanto para la familia como para los elfos que laboran para ellos, por lo que los condujo a donde estaba el prisionero.
Al llegar a la sala Harry y Hermione lo primero que vieron fue a un elfo domestico amarrado en una silla, vestido con un paño de cocina sucio y con signos de maltrato además de desnutrición, lo que los hizo preguntarse mentalmente ¿a que familia pertenecería tan peculiar criatura que para ellos maltratada hasta mas no poder?, sin embargo, no quisieron preocuparse por eso debido a que sus razones tendrían para hacer que su ciervo fuera castigado para terminar en esas condiciones.
-Daysi despiértalo, quiero hablar con el- ordeno Harry a la pequeña elfa después de observar detenidamente a la otra criatura.
-¿Cómo te llamas y quien te mando?- dijo Harry directo al grano una vez que el elfo despertó.
-Mi nombre es Dobby, y Dobby ha venido solo maestro no sabe que yo estoy aquí- contesto la criatura un poco asustada al verse en la situación que estaba.
-Bien, Dobby vamos a creerte que no te ha mandado nadie pero dinos, ¿a qué has venido?, no creo que estés aquí para una visita social- intervino Hermione continuando con el interrogatorio.
-He venido a advertirles que el gran Harry Potter no debe asistir este año a Hogwarts, algo peligroso será soltado en la escuela que le podría causar mucho daño- respondio Dobby cohibido por el cuestionamiento.
-¿Y de qué tipo de peligro estamos hablando?, porque yo no creo que haya nada más peligroso que el director en ese lugar- pregunto Harry con una media sonrisa.
-Dobby escucho que un monstruo será soltado e la escuela, el cual acabara con la suciedad, Dobby como sabe de la grandeza de Harry Potter ha venido a decirle que no debe asistir Hogwarts sino quiere sufrir algún percance doloroso- respondio el elfo desesperado porque le creyeran y tomaran en serio su advertencia.
-Sea lo que sea, que va a suceder en Hogwarts este año, ten por seguro que no nos afectara, por una simple razón nosotros siempre estamos un paso adelante, asi que dile a tu amo que no debe preocuparse por mí, Daysi desátalo para que se vaya y si vuelve solo sácalo de la casa- dijo Harry
-Gran Harry Potter, debe hacerle caso a Dobby, no debe ir a Hogwarts para este año grandes peligros se encuentran alrededor- hablo Dobby agarrándose a las rodillas de Harry en cuanto Daysi lo soltó.
-Mira Dobby no me importa si hay peligro o no en Hogwarts el siguiente año, pero algo si debes tener por seguro, mi prometida y yo asistiremos como lo tenemos planeado, a nosotros no nos asusta lo que sea que vaya a ocurrir tenemos nuestros medios para mantenernos a salvo- dijo Harry molesto por la forma en la que se le había abalanzado la creatura.
-Bueno si el gran Harry Potter no le hace caso a Dobby, Dobby tendrá que hacer algo para que no vaya a Hogwarts- expreso el elfo para luego colocarse hacer magia como loco alrededor de la sala, pero como vio que no llegaba ningún búho.
-Dobby no entiende, Dobby estaba seguro que si cambiaba su magia por la parecida a mago iba a llegar carta del ministerio.
-Asi que quería que a Harry le mandaran una carta del ministerio para que lo expulsaran de Hogwarts, pues déjame decirte que no funciono porque tanto Harry como yo estamos emancipados en el mundo muggle y mágico, por lo tanto se nos considera adultos además de que somos Lord Potter y Lady Night respectivamente.
-¿Porque hiciste eso?, eres un mal elfo tanto para mi maestro como para tu propio- dijo indignada la elfo Potter.
-Dobby no es malo, Dobby solo quiere que el gran Harry Potter no asista a Hogwarts porque corre peligro.
-Mira Dobby no me importa si un enorme dragón se mete en la escuela este año, o un basilisco, Harry y yo no dejaremos de asistir, por mi hasta se puede quemar Hogwarts y nosotros estaremos ilesos- dijo Hermione molesta hasta mas no poder con la creatura.
-Sera mejor que desaparezcas de mi casa de una vez por todas sino quieres volver en peor estado del que estas- agrego Harry a la declaración de su prometida mientras la sostenía de la cintura intentando calmarla para que no hiciera nada estúpido.
Sin más el elfo, desaparecido de la sala de la mansión Potter dejando solo a tres ocupante; Harry se volvió hacia Daysi la fiel elfo Potter y la felicito por su trabajo, además de darle la orden de colocar salas elfica que repelieran los elfos domésticos de otras familias, y asi evitar un incidente parecido en un futuro, luego tomo a Hermione nuevamente a la biblioteca para darle unos besos apasionados y asi bajarle el mal de humor.
Tres días después Harry y Hermione estaban listos para reunirse con los Malfoy en el caldero chorreante y asi hacer sus compras para el siguiente año escolar. Cuando llegaron ya Draco y sus padres estaban esperando por ellos por lo que no perdieron tiempo y comenzaron a visitar las tiendas en el callejón Diagon comenzando por madame Malkin para obtener nuevas túnicas ya que habían crecido algo desde el año anterior.
Sin embargo, cuando llegaron a la librería se dieron cuenta que estaba llena debido a que había una firma de libros, por lo que cuando entraron se dirigieron directamente a obtener lo que necesitaban y salir lo más rápido posible del lugar, ya que estaba lleno de fotógrafos y periodistas y a Harry no se le antojaba ser abordado por ser el niño que vivió, pero su suerte no era tanta porque cuando se dirigía a pagar junto a Hermione fue tomado de un brazo por Gilderoy Lockhart para tomarse una foto con el niño que vivió.
-¿Podría soltarme?, yo no le he dado permiso de tocarme, ¿sabe cuál es el pago por tomar a una cabeza de familia sin su consentimiento?, y esto va para los periodistas y fotógrafos veo algún reportaje mi imagen o en sus papeles, tengas por seguro que tendrá una demanda unas horas después, porque yo no he dado mi permiso para el uso de mi imagen en cualquier caso- hablo Harry molesto en lo que sintió que fue jalado hacia la horda de periodistas y fotógrafos.
-Harry no tienes porque molestarte yo solo quería tomarme una foto con el niño que vivió y asi poder anunciar que soy el nuevo maestro de defensa contra las artes oscuras de Hogwarts para este año- dijo Lockhart tratando de congraciarse con el niño.
-En primer lugar no me llames Harry ya que yo no le he dado permiso para que me trate con tanta familiaridad, en segundo lugar para usted soy Lord Harry Potter, y tercero por mi puedes ser el próximo heredero al trono de Inglaterra, pero eso no te da derecho a abordar a una persona sin su permiso, ¿estamos claro?- volvió a replicar Harry molesto con el hombre que lo había tomado por sorpresa.
-Lo siento Ha… que digo Lord Potter yo solo quería tener una imagen con el niño que vivió para darle más publicidad a mis libros además de que voy a ser el nuevo maestro de Hogwarts- respondio el hombre un poco conmocionado por las palabras usadas por un niño de 12 años.
-Si pero eso no le da el derecho de tomar a mi prometido sin su consentimiento, y corrió con suerte porque en otras circunstancias estaría tirado en el suelo sangrando debido a que se quedó sin brazo- dijo Hermione en voz baja para que solo la escuchara el asistente que estaba de pie delante de ella.
Mientras Harry y Hermione tenían su discusión con Lockhart en la puerta de la librería los Malfoy peleaban con los Wesley por un comentario mal intencionado hecho por el menor del clan de pelirrojos hacia el heredero Malfoy que suscitó una réplica del patriarca de la familia, que aprovechó el momento para deslizar un libro que le había dado su maestro en el caldero de compras de la única hija Wesley con el fin de acabar con los sangre sucias y amantes muggles que habitan en la escuela el siguiente año.
Después que las cosas se calmaron un poco y Gilderoy se disculpó como quinientas veces ante Harry, se reunieron con los Malfoy pudiendo ver lo último de la pelea con los Wesley antes de salir del lugar y dirigirse a la mansión Malfoy a cumplir con la invitación de cenar con ellos, sin embargo, el ambiente se había enrarecido gracias a las riñas que tuvieron en su día de compras. Ya en la mansión, Narcisa los condujo a la sala de estar para que tuvieran un poco de té antes de la cena y asi calmar el estado de ánimo por lo que dijo:
-¡Dobby!- apareciendo una creatura conocida para Harry y Hermione -Trae te para todos inmediatamente- demando la dama Malfoy dejando a dos niños con el conocimiento de a quien le pertenecía el elfo que había entrado a su casa sin invitación.
-Disculpe señora Malfoy, ¿Por qué su elfo esta en esas condiciones?, ¿si no es molestia preguntar?- dijo Hermione curiosa por el tratamiento del elfo.
-Esa bendita creatura, tiende a estar sobre excitado a la hora de hacer sus labores y siempre termina estropeando cualquier cosa que esté haciendo, por lo que es castigado severamente por nosotros, ya que no nos gusta que nuestros empleados hagan las cosas mal- respondio la mujer sin ninguna consideración.
-Ya veo, y creo que tiene razón en castigarlo, la disciplina es necesaria para que las cosas salgan como uno quiere- respondio educadamente Hermione.
Luego la conversación se fue otra vez a lo que había acontecido en el Callejón Diagon y lo que esperaban que fuera el nuevo año escolar que los esperaba, por lo que la cena transcurrió entre en una conversación amena entre los ocupantes de la mesa, que eran ignorantes de la mirada incrédula del elfo domestico que no podía creer que el gran Harry Potter se juntara con su amos.
El resto del verano transcurrió sin sobresaltos para Harry y Hermione, entendiendo que el peligro que les había advertido el elfo hiperactivo iba a venir de los Malfoy, lo cual les daba un proyecto que investigar durante el año escolar por lo que ya estaban listos para abordar el tren al día siguiente y continuar con su escolaridad, no sin lamentarse del nuevo error de Dumbledore al escoger maestro de defensa contra las artes oscuras, y es que después de leer los libros de Lockhart se pudieron dar cuanta que es un farsante que de seguro había inventado todas las historias de sus libros.
Lo primero, es lo primero ¡FELIZ AÑO A TODOS!, espero que hayan pasado las navidades bien junto a su familia y aquí les está el primer capítulo de este año, espero que haya sido de su agrado.
