CAPITULO XXVI
A la mañana siguiente cuando todos estuvieron sentados en la mesa desayunando, llego la copia del diario el profeta, donde se hacía referencia a la fuga del prisionero Sirius Black de la cárcel de Azkaban, detallando que a la persona que lo encontrara o diera una pista del mismo seria bien recompensada por sus servicios al ministerio de magia, además de detallar que el convicto era una criminal peligroso que debía regresar a su prisión sin colocar en ningún momento cual fue el delito cometido por el hombre.
-Ya se dieron cuenta de tu fuga de Azkaban, lo que deja fuera el factor sorpresa de que estuvieras fuera de la prisión, asi que, ¿Qué hacemos a partir de aquí?- hablo Harry después de haber leído el diario y pasárselo a su padrino para que el también viera la noticia.
-Simple buscar a Petigrew, y matarlo con mis propias manos para vengar la muerte de James y Lily- respondio el hombre con ganas de salir detrás de la rata.
-Ya te dijimos que eso no era posible, primero porque los Wesley se encuentran en estos momentos en Egipto y segundo porque no ganaríamos nada con eso ya que seguirías siendo un prófugo de la justicia, o es que acaso no quieres volver a ser un hombre libre y salir de paseo junto a nosotros sin miedo de que te apresen nuevamente- dijo Hermione tratando de hacer entrar en razón al hombre mayor.
-Entiendo lo que me dices, pero es que todos estos años encerrado lo único que he pensado es en salir y buscar a la rata y asesinarla con mis propias manos por todo el daño que causo- respondio el Sirius apesadumbrado por no pensar con claridad.
-Bien hazte a la idea que no vamos a dejar que vuelvas entrar a esa sucia prisión, asi que ve olvidando también ir detrás de la rata Hermione y yo nos haremos cargo de todo, por lo pronto voy a mandar a Daysi al banco para concertar una cita con nuestro gerente de cuentas para hablarle de lo sucedido y que él nos dé su opinión de cómo proceder a continuación- expreso Harry no contento con la forma de comportarse del hombre mayor.
Y de esa manera Daysi fue enviada a Gringotts donde la recibió Sharptooth un poco sorprendido por lo pronto que habían pedido una nueva reunión con el hasta que recordó el titular del periódico, donde hablaba de la fuga de Sirius Black y entendió la urgencia de una nueva reunión con él en tan poco tiempo, por lo que le dio una respuesta afirmativa a la elfo y se preparó para recibir a sus clientes en dos horas como había acordado con la creatura.
Mientras tanto, en la mansión Potter Harry y Hermione se habían retirado a su habitación para arreglarse para la reunión con el gerente de cuentas, además de ponerse de acuerdo en que le iban a decir al mismo en cuanto estuvieran en su presencia, acordando decirle toda la verdad de su encuentro con el perro negro en el parque "Harry crees que podamos demostrar la inocencia de Sirius" le preguntó Hermione mentalmente a su prometido "La verdad es que no sé, pero lo vamos a intentar por eso es que no vamos a reunir con Sharptooth para conversar sobre eso, además de que creo que vamos a tener que implicar a Severus y Minerva en esto" respondio colocando las bases para lo que iban hacer a continuación.
Dejaron a Sirius al cuidado de Daysi y se dirigieron al callejón Diagon a través de la red flu pasando por el caldero chorreante donde todos los clientes que se encontraban en el lugar se quedaron viéndolo como siempre pasaba cada vez que aparecía entre los magos y brujas de Inglaterra, pero esta vez las miradas eran más penetrante y Tom el dueño del lugar no perdió la oportunidad de recomendarles que tuvieran mucho cuidado en su paseo por el callejón, donde también estuvieron bajo la atenta mirada de las personas que se encontraban haciendo sus compras; a su llegada al banco fueron inmediatamente conducidos a la oficina de su gerente de cuenta evitando asi a los usuarios que esas horas hacían transacciones en el banco de Gringotts.
-¡Buenos días!, Lady Night, Lord Potter, me imagino que su visita tiene que ver con cierto titular en el profeta- hablo Sharptooth en cuanto todos estuvieron cómodamente sentados en la estancia.
-Tienes toda la razón, ese es el motivo que nos trae tan pronto nuevamente al banco- respondio Harry.
-Bien, usted dirá en que lo puedo ayudar o que es lo que necesita saber al respecto de la noticia, porque tenga la plena seguridad que sea lo que quiera saber nosotros estaremos encantados de buscar la información, incluso el ubicar el paradero de su padrino, claro por el precio adecuado- respondio el gerente de cuentas tratando de intuir las necesidades de su cliente.
-Nada de eso, ya sabemos que sucedió y donde está ubicado Sirius Black- respondio nuevamente Harry mientras procedía a contarle la historia de cómo encontraron el perro negro y su posterior conversación con el prófugo.
-Ya veo, siendo asi yo recomendaría la captura de la rata, ya que saben su ubicación podrían hacerlo durante el año escolar, y una vez que tuviésemos en nuestro poder a Pettigrew va a ser más fácil impulsar un juicio para su padrino bajo suero de la verdad, por lo pronto yo me puedo poner en contacto nuevamente con Amelia Bones y decirle que se enteró quien era Sirius Black y que a usted le gustaría ver las declaraciones del juicio del mismo- contesto el duende en modo de negocios sopesando las posibilidades que tenían para hacer justicia.
-Entiendo, lo que usted quiere es que la jefa del departamento de ley mágica no tenga otro remedio que darle un juicio al padrino de Harry teniendo la evidencia de que jamás fue juzgado, con el plus de tener a un hombre supuestamente muerto nuevamente entre los vivos- dijo Hermione entendiendo de que iba el plan de la creatura.
-Exactamente, también recomendarían que sometieran al Señor Sirius Black a tratamiento mental antes del juicio, debido a que tanto años expuesto a los dementores debió de haberle causado algún daño- agrego el gerente de cuenta pensativo.
-Me parece bien, ¿a quién nos recomienda? tiene que ser alguien que pueda hacer ese trabajo y mantener en secreto la ubicación de mi padrino- respondio Harry ante la sugerencia del gerente de cuentas.
-Tendría que recomendar a definitivamente a uno de nuestros curanderos, quien podría hacer el tratamiento en la mitad del tiempo que un sanador.
-Nos parece bien, cóbrese los honorarios del mismo de nuestras bóvedas y díganos, ¿cuándo puede comenzar con el tratamiento?- dijo Harry convencido de que ese era el camino a seguir para que su padrino volviera a estar nuevamente en sus cabales ya que con su ganas de ir detrás de la rata asi nada más demostraba el desequilibrio que tenía el hombre.
-Mañana mismo podría iniciarse el tratamiento, y tomaremos el costo del tratamiento de sus bóvedas, solo déjenos ponernos en contacto con su elfo y el curandero estará mañana alrededor de la diez en su mansión para iniciar la curación- respondio Sharptooth contento de poder ser de ayuda a sus clientes.
-Eso está bien, solo llame a Daysi y ella lo transportara inmediatamente a la mansión Potter; creo que eso es todo por ahora nos pondremos nuevamente en contacto en cuanto tengamos la rata en nuestro poder- dijo Hermione haciendo su despedida.
-Fue un placer hacer negocios nuevamente con ustedes, estaré esperando ansiosamente su aviso, mientras yo iré allanando el terreno con Amelia Bones- se despidió el gerente de cuentas.
Y de esa forma emprendieron su salida del banco, nuevamente hacia el callejón Diagon donde fueron interceptados por el ministro de magia, antes de que pudieran poner un pie más allá del final de las escaleras de Gringotts, el hombre se encontraba rodeado por varios aurores y estaba usando su sombrero característico, por lo que se dirigió a los dos niños.
-¡Buenos días Harry!, me gustaría conversar contigo en privado- dijo Fudge viendo indirectamente a Hermione para luego decir- Si eres tan amable, vamos al caldero chorreante ya he reservado una habitación privada.
-¿Ministro Fudge verdad?- pregunto Harry mirando al hombre directamente.
-Asi es, Harry mi hijo ahora si eres tan amable me sigues- volvió a decir el hombre.
-Por supuesto, en cuanto se disculpe con mi prometida y empiece a llamarme por mi título, ya que yo no le he dado permiso para que me trate con tanta familiaridad, para usted soy Lord Potter y ella es mi prometida Lady Night- hablo Harry dejando sin habla tanto al ministro como a las personas que se encontraban cerca del lugar.
-Lo siento por mi impertinencia Lord Potter y me disculpo también con usted Lady Night, por favor síganme al caldero chorreante estoy seguro que no quieren seguir llamando más la atención de lo debido- contesto el hombre no sabiendo bien que hacer para no seguir quedando en ridículo.
El trayecto al caldero chorreante lo hicieron en silencio bajo la atenta mirada de los transeúntes que se encontraban en el lugar, que no podían dejar pasar la presencia del ministro de magia junto al niño que vivió, mientras que mentalmente Harry y Hermione mantenían conversación "Amor, ¿alguna idea de porque el ministro de magia quiere hablar conmigo?" pregunto Harry a su prometida "la verdad es que no sé, quizás tiene algo que ver con la fuga de Sirius" , respondio ella no muy convencida "tienes razón ese es el escenario más probable, pero que le vamos a decir si hace alguna pregunta incomoda" prosiguió el muchacho expresando sus dudas mentalmente a su novia, "nada, simplemente nos salimos por la tangente y desviamos sus preguntas; deberíamos de aprovechar y dirigirlo hacia el terreno que nosotros queremos, que se estudie el caso de Sirius, si se da la oportunidad puedes decirle que quieres ver los reportes del juicio" expreso ella formulando un plan en su cabeza "nada perdemos con intentarlo" fue lo último que respondio Harry, debido a que habían llegado al caldero chorreante y ya estaban en la sala privada para entablar conversación.
-Bueno, usted dirá señor ministro que es lo que tiene que hablar conmigo urgente- inicio la conversación Harry.
-Como sabrás Sirius Black se escapó de la prisión de Azkaban- respondio el hombre tanteando el terreno.
-¿Y eso que tiene que ver conmigo?- contesto Harry haciéndose el desentendido de la situación.
-Mi deber como ministro es advertirle que usted como figura pública puede ser un blanco de tan peligroso criminal, después de todo era un seguidor de tu sabes quién y podría ir en pos de ti, como venganza por lo que le paso a su maestro- respondio Fudge orgulloso de haber encontrado un argumento creíble para justificar debía protegerlo de Sirius Black sin revelar que fue el hombre que traiciono a sus padres y condujo al señor oscuro hacia su ubicación.
-Entiendo su preocupación, pero igualmente hay muchos que fueron mortifagos aun sueltos y ninguno se ha acercado a mi desde que regrese al mundo mágico, ¿qué tiene de especial este Sirius Black?- interrogo Harry queriendo que el hombre dijera algo que pudiera dar pie para sembrar la duda en su cabeza.
-Sí, pero ninguno de los mortifagos que están sueltos estuvieron sometidos a los dementores en Azkaban, por lo que Black no está dentro de sus cabales y según lo que cuentan los guardias de la prisión es que el día antes de su escapada, se le podía oír gritando desde su celda que estaba en Hogwarts y de la única persona que sabemos que está en la escuela es usted, por lo que asumimos que va ir en pos de ti- respondio el hombre feliz de tener una respuesta a su cuestionamiento.
-Eso está muy bien, señor ministro pero, ¿Cuál es su fin al hablar con Harry?, ¿Qué quiere conseguir diciéndonos todo esto?- intervino Hermione haciendo sus propias preguntas.
-Lady Night lo único que quiero es la seguridad de Lord Potter, por lo que le propongo que se aloje aquí en el caldero chorreante hasta que inicie el nuevo año escolar, debido a que asi estará a la vista de muchas personas y puedo colocarle una guardia auror las 24 horas del día- respondio el ministro seguro de su propuesta.
-Me parece muy bien que se preocupe por la seguridad de mi prometido, pero está omitiendo algo muy importante una vez que él se aloje en el caldero chorreante no habrá mago en el callejón Diagon que no esté enterado que él se encuentra aquí, lo que facilitaría que la noticia llegue más rápido a los oídos de Black colocándolo en peligro directo-hablo nuevamente Hermione dejando al ministro en silencio por unos instantes antes de que volviera a intervenir.
-Puede que tengas razón, pero en ese casi la guardia auror estaría preparada y atraparíamos inmediatamente a Black sin que Lord Harry este en ningún peligro.
-Entonces lo que usted quiere es que yo me aloje en el caldero chorreante como carnada para atraer a ese criminal, pues déjeme decirle señor ministro que no cuente conmigo, yo me quedo en la mansión Potter y hasta los momentos nadie ha podido localizarme, ni siquiera los duendes de Gringotts tienen idea de dónde queda mi casa, y tengo la certeza que usted intento localizarme antes de venir al callejos Diagon sin éxito, ¿o me equivoco?- hablo Harry queriendo dar por terminado el argumento de quedarse el resto de las vacaciones de verano a la vista de todos.
-No, no se equivoca si intente localizarlo sin éxito, pero tienes que entender que como ministro de magia me preocupo por su seguridad y lo único que quería era protegerlo de una posible amenaza, pero entiendo que no quiera aceptar mi ayuda y se sienta más seguro en su mansión- respondio el ministro derrotado al saber que no iba a tener al niño que vivió como carnada para Sirius Black; porque en efecto ese era el plan oculto de Fudge colocar al niño a la vista de todos, atrapar al fugitivo y quedar el como la persona que protegió al héroe del mundo mágico.
-Y le agradezco una vez más su preocupación pero no me voy a quedar en el caldero chorreante, y esa es mi última palabra, ahora si nos disculpa mi prometida y yo nos dirigíamos a nuestra casa- dio por terminada la reunión Harry, quien ya no soportaba estar un minuto más en presencia del hombre, ya que no dijo nada importante que los ayudara a impulsar un juicio para su padrino.
Después de despedirse del ministro, no queriendo que escuchara la dirección flu de su casa llamaron a Daysi quien inmediatamente los transporto a la mansión Potter, donde encontraron a un Sirius ansioso por escuchar noticias de su reunión con el gerente de cuentas, por lo que procedieron a contarle todo lo sucedido esa mañana dejando al hombre un poco desconcertado por la audacia del ministro de magia, al querer usar a su ahijado para atrapar a un presunto criminal peligroso que fuera seguidor de tu sabes quién.
-Entiendo todo lo que me han dicho pero, ¿Cómo vamos hacer para atrapar a la rata?- pregunto Sirius intrigado por saber cuál sería el siguiente paso a seguir.
-Bueno, como ninguno de nosotros esta en Griffyndor lo único que podemos hacer es esperar a tener una clase con Ronald y tratar de quitársele sin que se dé cuenta o podemos hablar con Minerva y Severus para ver que propones ellos- respondio Hermione sopesando sus posibilidades.
-¿Ustedes no están en Griffyndor?- pregunto horrorizado Sirius pasando por alto que habían llamado por sus nombres de pila a dos profesores.
-No, estamos en Slytherin y la cabeza de la casa es el padrino de Hermione Severus Snape- respondio Harry rodando los ojos ante la cara del hombre.
-Slytherin, no Griffyndor y se llevan bien con Snape esto es fin de mundo- respondio nuevamente el hombre sorprendido por tales revelaciones.
-Sí, Sirius somos Slytherin y estamos bien con nuestra casa, volviendo a lo importante opino igual que Hermione debemos llamar a Severus y a Minerva para conversar, creo que deberíamos invitarlos a cenar esta noche y plantearles nuestras inquietudes, ¿Qué opinas mi amor?- le pregunto Harry a su prometida ignorando a su padrino que aún no podía creer que no fueran leones.
-Estoy de acuerdo creo que es lo mejor que podemos hacer por los momentos, después de todo los Wesley aún se encuentran en Egipto y no podemos hacer nada, voy a escribir dos notas y mando a Daysi con ellas, voy a indicarles que serán transportados por la misma Daysi hoy en la noche- respondio Hermione procediendo a levantarse hacia la biblioteca para hacer lo que había dicho.
-Sirius escúchame, estamos en buenos términos con Severus él es nuestro informante de las cosas que hace Dumbledore y que pueden perjudicarnos, y hasta los momentos no nos ha fallado, hasta entro con nosotros a la cámara de los secretos y nos ayudó a destruir un basilisco asi que confió plenamente en el- hablo Harry dirigiéndose a su padrino.
-Entiendo, y confió en tu palabra pero ¿Qué pasa con Minerva?- interrogo el hombre.
-Ella es otro asunto, todavía no estamos plenamente seguros de su lealtad por lo que cuando venga le vamos a pedir que nos dé un juramento mágico de que no va a repetir nada de lo que aquí se hable, ya que ella si nos costó convencerla de que el director no era tan bueno como ella creía- respondio su ahijado contándole los hechos.
-Tienes que entender que ella tiene años la lado de Dumbledore y me imagino que es muy difícil cambiar la imagen que tienes de una persona de un día para otro por más pruebas que tengas, yo la entiendo pero estoy dispuesto a confiar en tu juicio, después de todo ya he desperdiciado mucho tiempo sin estar a tu lado, por lo que aprovechare todas las oportunidades que se me están presentando.
-Hablando de eso, mañana va a venir un curandero de Gringotts a examinarte para ver cómo te encuentras de salud después de todo estuviste mucho tiempo encerrado sin atención medica- respondio Harry acordándose de lo que había acordado con Sharptooth.
Mientras Harry hablaba con su padrino, ya Hermione había enviado las notas con Daysi a los profesores, quienes al recibirlas estuvieron de acuerdo en asistir a cenar sobre todo porque le intrigaba saber de qué se iba a tratar la conversación que querían tener con ellos, pero intuían que tenía que ver con la fuga de Sirius Black de la cárcel de Azkaban; por otro lado Snape estaba un poco desconcertado de que Dumbledore no lo haya llamado aun para contarle sus planes ahora que el padrino de Harry era un prófugo, cosa que lo molestaba porque no sabía que estaba tramando el viejo en esos momentos, pero de una cosa si estaba seguro en cuanto supiera que tramaba iba avisarle a su ahijada y prometido para que estuvieran atentos.
Aquí estoy con el capítulo 26 espero que haya sido de su agrado y esperen el siguiente la semana que viene porque vuelvo al ritmo de un capitulo por semana nuevamente.
