CAPITULO XXVII

Albus Dumbledore no era un hombre feliz, después de levantarse como todos los días y estar en el gran comedor teniendo su desayuno; llego su copia del profeta con la noticia de que Sirius Black había escapado de Azkaban, y estaba seguro que lo primero que iba hacer el hombre era conseguir a Harry Potter y contarle toda la verdad sobre los acontecimientos aquella noche de Halloween, cosa que no le convenía debido a que saldrían a la luz ciertas verdades como que él fue quien fundió el hechizo fidelio y tenía conocimiento de que el guardián secreto era Pettigrew, y que no le habían dado un juicio al hombre, por lo que dejo su desayuno a medio comer y se retiró a su oficina.

Tenía que encontrar al mocoso Potter y colocar su mejor semblante de abuelo para intentar influir en el niño, debía tratar de que le hiciera caso, para llevarlo a un lugar seguro para él; pretendía llevarlo a la escuela para asi tenerlo vigilado por lo que restaba de verano y asi evitar un encuentro con su padrino, pero más fácil era decirlo que hacerlo, primero porque no sabía cuál era su ubicación, segundo su ave fénix no quería llevarlo hasta Harry, y tercero el niño no estaba hablando con Dumbledore; asi que tenía que pensar muy bien en su estrategia.

Asi se mantuvo pensativo, hasta que una cabeza se asomó por la chimenea a través de la red flu, no siendo otro que Tom el dueño del caldero chorreante quien estableció conexión con el director para darle la noticia de que el niño que vivió estaba en el callejón Diagon, concretamente en el banco por lo que se apresuró en entrar en su chimenea y una vez en el lugar le dio gracias a Tom por su información, después de todo por cada cosa importante que le decía recibía una buena recompensa de parte del director, de allí se dirigió a las adyacencias del banco donde se colocó un encanto para hacerse invisible y se instaló a esperar que Harry saliera de la institución.

Pero para su desgracia, antes de que intentara acercarse al niño, Fudge se le había adelantado llevándose a Potter con la otra niña después de haber intercambiado unas cuantas palabras, hacia una habitación privada en el caldero chorreante a la cual, no pudo acercarse porque estaba fuertemente custodiada por la guardia auror del ministro, teniendo asi que esperar a que salieran e intentar interceptarlo nuevamente para plantearle sus preocupaciones; cosa que también le salió mal, porque en cuanto Harry y Hermione salieron de la habitación llamaron a su elfo y en un instante ya no estaban en el lugar, dejando a un Albus Dumbledore molesto por ser ignorado, aunque las personas que le hicieron tal desprecio no estaban al tanto de su presencia.

Molesto consigo mismo por no haber logrado acercarse al niño que vivió, volvió al castillo de Hogwarts a plantearse una nueva estrategia de acercamiento, porque simplemente no se iba a rendir en su esfuerzo de acercarse a Harry Potter, pasando por alto la visita del elfo Potter a dos de sus profesores para invitarlos a una cena, desperdiciando asi una valiosa oportunidad de acercarse a su objetivo.

Mientras tanto, Harry y Hermione se encontraban tranquilamente almorzando con Sirius, quien ya se había hecho a la idea de cenar con la profesora más estricta de su época de estudiante y con su enemigo de la adolescencia, simplemente porque había dicho que no iba a desperdiciar ninguna oportunidad para estar cerca de su ahijado, aunque tuviera que tragarse sus prejuicios y convivir con personas que no habían sido muy allegadas a él cuándo era libre, motivo por el cual su ahijado estaba contento de que el hombre estaba poniendo de su parte, aunque entendían que debía adaptarse nuevamente a su libertad y esperaban que con la ayuda del curandero lograra salir adelante en el menor tiempo posible.

La tarde transcurrió tranquilamente para los habitantes de la mansión Potter, quienes no tenían ninguna preocupación importante más que prepararse para la cena de la noche, no asi Albus Dumbledore que aún seguía sumido en sus pensamiento sopesando sus posibilidades y lamentándose de que los Wesley estuvieran en ese momento de vacaciones, ya que fácilmente podían ser candidatos en cuidar el niño el resto de las vacaciones y por consiguiente avanzar en su plan de tratar de romper el compromiso del niño.

Entre tanto, en la mansión Potter ya se encontraban Snape junto con sus anfitriones a la espera de la cena, cuando vieron bajar por las escaleras a Sirius Black; el primer impulso de los profesores fue tomar su varita y apuntarla hacia hombre, debido a que ellos eran conscientes de la razón por la que había estado preso en Azkaban, pero Harry y Hermione en un solo movimiento procedieron a desarmarlos para luego proceder a contarles toda la historia de lo que había acontecido en esos últimos dos días en los cuales tuvieron las pruebas de la inocencia de Sirius.

-Asi que, ¿estuviste en la cárcel por casi diez años sin un juicio? y ¡Dumbledore no hizo nada para demostrar tu inocencia, sabiendo que no eras el guardián secreto de los Potter!- exclamo horrorizada Minerva quien aún estaba luchando por creer que el gran líder de la luz no era todo lo que se veía a simple vista.

-¿Y te extraña Minerva?, por supuesto que no hizo nada, como también bloqueo las voluntades de los Night y Potter para impedir que nos hiciéramos cargo de los niños, al gran Albus Dumbledore le convenía que el padrino del niño que vivió estuviera en la cárcel para que asi pudiera avanzar con sus planes- respondio Snape burlándose de su colega.

-Tienes razón, pero después de tantos años de seguirlo ciegamente, aun me cuesta creer todas las cosas que ha hecho Albus- hablo de nuevo McGonagall excusándose por su falta de credibilidad.

-No te preocupes Minerva, que si yo hubiera estado fuera de la cárcel quizás también, aun pensaría que Dumbledore siempre tenía la razón, y que hacia las cosas con un fin, pero diez años en Azkaban no pasaron en vano y dejaron secuelas, sin embargo Harry y Hermione ya me contrataron un curandero que va a venir mañana para hacerme una evaluación- dijo Sirius interviniendo en la conversación.

-¿No creo que nos hayan invitado para simplemente contarnos que Sirius es inocente verdad?- pegunto Severus queriendo saber el verdadero motivo para solicitar su presencia esa noche.

-Sí, pero no es toda la razón; como ya le dijimos Sirius no mato a Pettigrew y mi gerente de cuentas piensa que sería bueno atraparlo y presentarlo al ministerio para que asi no se puedan negar a darle un juicio a Sirius- contesto Harry empezando a explicar las razones para su presencia.

-Eso lo entiendo, pero su búsqueda va a ser muy difícil lleva escondido diez años- hablo Snape viendo las posibilidades hasta que vio las sonrisas de los niños que delataban sabían algo por lo que prosiguió con su declaración-A menos que, ¿ustedes sepan su paradero y nos tengan aquí para que nosotros lo atrapemos?

-La verdad es que si sabemos de su ubicación, como Sirius explico Pettigrew es un animago y su forma es una rata, la cual ha estado en la familia Wesley todo este tiempo, o no se les hace extraño que la rata mascota haya vivido más allá de lo estipulado para un animal de su especie- respondio Hermione dejando a los dos profesores sorprendidos.

-No puede ser, si eso es verdad Pettigrew ha estado viviendo en la torre de Griffyndor todos estos años sin darnos cuenta, ¿están seguros que la mascota Wesley es Peter?- pregunto McGonagall no creyendo que había estado albergando al culpable de la muerte de Lily y James en su propia torre.

-Estoy seguro Minerva, lo reconocí en esta foto de profeta- respondio Sirius mostrándole el titular del periódico donde efectivamente se veía una rata en el bolsillo de Ronald- Y eso fue el detonante para que me escapara de Azkaban el saber que la rata estaba tan cerca de mi ahijado, y por supuesto la venganza aun no perdono que por su culpa mis amigos estén muertos- prosiguió el hombre con la voz quebrada.

-Entendemos, pero en estos momentos no podemos hacer nada, hay que esperar que empiece el nuevo mandato y Minerva como tú tienes acceso a la torre de Griffyndor en cuanto se presente la oportunidad, debes capturar a la rata- hablo Snape formulando un plan inmediatamente.

-Eso fue lo que nosotros pensamos, creemos que lo mas factible es que conservemos su forma animago y lo encerremos en una jaula irrompible para luego enviárselo a Amelia Bones con una nota, otra cosa que me intriga es ¿cómo consiguieron los Wesley llevar la rata a Hogwarts si solo se permiten gatos, lechuzas y ranas como mascotas?- agrego Harry refinando la idea de Severus y haciendo una nueva pregunta.

-Creo que es posible, lo que debemos ahora averiguar es como hacerlo sin que apunte a nosotros su envió y respondiendo a tu pegunta fue Albus que hizo una excepción alegando que los Wesley eran una familia de luz, muy importante además de no tener muchos recursos y que no le hacían daño a nadie teniendo una rata mascota- dijo Minerva pensativa.

-No se preocupen por el envió, estoy seguro que nuestro gerente de cuenta se hará cargo de este punto y debí suponer que Dumbledore tenía su nariz metida en el hecho de doblar las reglas para ciertas personas a su conveniencia- contesto Harry convencido del plan de acción.

-Bien, con todo lo importante ya discutido porque no pasamos al comedor para disfrutar de una deliciosa cena- hablo Hermione para dejar zanjada la conversación.

La cena transcurrió entre historias de los merodeadores en la escuela, de cómo era Lily de estudiante; hasta una disculpa de Sirius a Snape por lo mal que lo trato en su época de adolescente, a lo que el maestro de pociones contesto que él también había tenido la culpa por ser una persona rencorosa en esa época y formar parte de los mortifagos, cosa de la que aún se arrepiente ya que eso lo alejo de su única amiga de verdad, terminada la cena McGonagall y Snape se retiraron dándoles buenas noches a los habitantes de la casa, quienes inmediatamente se fueron a sus habitaciones para tener una buena noche de sueño.

En la mañana Harry y Hermione se despertaron aun envueltos el uno en el otro sin intenciones de salir de la cama "Amor ya va siendo hora de que nos alistemos para el día, acuérdate que hoy viene el curandero a examinar a Sirius" le dijo Hermione a su novio para que se levantara "No, se está muy a gusto aquí contigo pegada a mi" respondio el pegándola más hacia su cuerpo "Lo sé, pero no podemos quedarnos todo el día en la cama" dijo ella nuevamente tratando de separarse de él "está bien, pero dame un beso" pidió Harry mientras se inclinaba hacia el rostro de su prometida, quien lo recibió gustosa y se dieron un beso largo al cual le siguieron unas cuantas caricias, antes de por fin levantarse y asearse para enfrentar un nuevo día.

Cuando bajaron al comedor, ya Sirius se encontraba en el lugar degustando unos huevos revueltos, con tostadas y salchicha por lo que se unieron al hombre y comenzaron a llenar sus platos; después se trasladaron a la sala a esperar la llegada del curandero que no tardó en aparecer junto a Daysi, presentándose duende femenino como Maya y procedió a evaluar a Sirius, quien simplemente se quedó quieto mientras la curandero hacia lo suyo, después de un rato de lanzar varios hechizos y estar anotando algo en un pergamino procedió a dar su veredicto.

-El señor Black presenta un cuadro de desnutrición severo que se puede resolver con la ingesta de estas pociones diariamente durante un mes- dijo mientras le tendía un paquete con varias opciones a los niños.

-En cuanto a los efectos de los dementores, recomiendo practicar oclumancia asi como tomar estas pociones dos veces al día por dos meses, eso le ira devolviendo su cordura poco a poco además de que deberían programarle una cita con un psiquiatra para que hable sobre sus problemas, les recomiendo a Freud un sanador de la mente que trabaja para Gringotts, si se colocan en contacto con su gerente de cuentas estoy segura que lo tendrán en poco tiempo tratando al señor Black - prosiguió Maya tendiéndoles otro paquete con pociones.

-También encontré algunos hechizos en su persona, eran hechizos de fidelidad atados a Dumbledore, asi como un hechizo confundus que hacía que su juicio no fuera del todo claro llevándolo a cometer imprudencias, y digo eran porque ya los removí, por lo demás el señor Black solo necesita hacer ejercicio, tomar el sol y tener una dieta balanceada- termino de dar su veredicto el curandero.

-Muchas gracias, veremos que siga todas sus recomendaciones al pie de la letra puede retirar sus honorarios con nuestro gerente de cuentas como quedamos, por favor pasarle también su informe y que llame al sanador de mente para que atienda al padrino de mi prometido; cuando esté lista Daysi la transportara de nuevo al banco- hablo Hermione agradeciendo sus servicios.

Al retirarse Maya, los niños procedieron a darle las primeras dosis de pociones a Sirius asi como a ventilar sus emociones hacia Dumbledore, del cual cada vez aprendían algo nuevo que había hecho a alguien cercano para ellos, ahora entendían más que nunca porque Sirius actuó impulsivo aquella noche de Halloween olvidando por completo a su ahijado, todo había sido planeado en un principio por el gran líder de la luz, cada pieza estaba cayendo en su sitio sin que el viejo se diera cuenta que los demás estaban aprendiendo sobre sus maquinaciones.

Entre tanto, el gran líder de la luz se encontraba reunido con el ministro de magia en su oficina porque había solicitado una reunión urgente con el director de Hogwarts, para plantearle las nuevas medidas de seguridad para la escuela ahora que Sirius Black se encontraba suelto y lo más probable era que se acercara a la institución para hacerle daño al niño que vivió, cosa que como ministro de magia no se podía permitir.

-Voy a enviar aurores para que estén en Hogsmeade vigilando los accesos a Hogwarts, además de colocar dementores para que se hagan cargo de Black apenas lo vean- dijo Fudge convencido de que eso era lo mejor para mantener al niño que vivió a salvo.

-Estoy de acuerdo con los aurores, pero ¿dementores cerca de los niños pequeños? Fudge no creo que eso sea posible- respondio Dumbledore con su mejor tono de abuelo quien ya estaba haciendo planes en su cabeza para este giro de acontecimientos.

-Los dementores se quedan, ellos son los guardianes de Azkaban y quien mejor que ellos para acabar con la amenaza que es Black- respondio con vehemencia el hombre que no le veía nada malo a la presencia de las creaturas.

-Sí, pero pueden ser perjudiciales para la salud de los estudiantes, quien garantiza que no se acerquen a los niños- respondio Dumbledore sin empujar mucho ya que le convenía que los dementores estuvieran cerca con la esperanza de que atacaran a Harry para asi defenderlo y quedar como un héroe.

-Los dementores se quedan, si quieres se quedan fuera de la sala de la escuela pero no los voy a retirar, esa es mi última palabra- hablo el ministro nuevamente no queriendo echarse atrás con el tema de los guardianes de la prisión mágica.

-Si no hay de otra, se pueden quedar pero fuera de la salas de Hogwarts- respondio el director con su mejo tono de resignación.

Después de esas últimas palabras el ministro se retiró de la escuela dejando a Dumbledore metido en sus pensamientos, quien estaba contento con el giro de la circunstancias ya que eso le sumaba algunos puntos a los planes que ya tenía, y es que el gran líder de la luz ya se había puesto en contacto con Remus Lupin; hombre lobo, quien también era uno de los mejores amigos de los Potter y de Black, para que tomara el puesto de profesor de defensa contra las artes oscuras, lo cual logro convenciendo al hombre de que debía estar cerca de Harry para protegerlo en caso de que Sirius se acercara a la escuela.

Los dementores solo le daban un plus a su plan, debido a que podía convencer al hombre para que hiciera el viaje a Hogwarts en el tren junto a los estudiantes, programar un requisa de los dementores al transporte mágico y que Lupin tuviera que alejarlos protegiendo asi al niño que vivió de la influencia de tales creaturas, creando asi la confianza entre ambos y luego Remus se convertiría en su informante sobre las actividades de Potter y Night alrededor de la escuela, lo cual podía lograr con unos cuantos hechizos por aquí y por allá en el momento indicado, primero debía procurar que el hombre lobo se ganara la confianza del niño.

Ahora solo quedaba comunicarle al personal sobre las nuevas medidas de seguridad, lo cual podía esperar para cuando se acercara el comienzo del año escolar debido a que la mayoría se encontraban de vacaciones, permaneciendo únicamente en el castillo Minerva y Severus quienes pasaban todo el año en las instalaciones ya que tenían allí sus residencias; solo esperaba que la reunión no fuera muy problemática para su salud.

Hola a todos este fue el capítulo 27 en el siguiente ya comienza el nuevo año escolar y con él las maquinaciones de Dumbledore con las esperanza de hacerse con la confianza de Harry espero que les haya gustado y las semana que viene tiene el próximo capítulo.