CAPITULO XXX

El día con Sirius transcurrió de lo más tranquilo, donde ambos niños aprovecharon de mostrarle su progreso con el encanto patronus que para la fecha ya estaban bastante avanzados, gracias a la instrucciones de Severus logrando asi poder producir un respetable escudo aunque incompleto, por los momentos; cosa que emociono de sobre manera al hombre, ya que consideraba su progreso un gran logro para su corta edad, tomando en cuenta que a él le tomo mucho tiempo dominarlo estando ya adulto y en la academia de aurores. Por lo que, no perdió el tiempo y se la paso dándole muchos elogios a los dos, quienes después de tener un buen almuerzo y conversar un poco más con Sirius sobre su tratamiento llamaron a Daysi para que los regresara a Hogsmeade, sin siquiera sospechar lo que les esperaba a su regreso.

Pues, mientras ellos pasaron un día ameno junto al padrino de Harry en el pueblo mágico las cosas no estuvieron del todo tranquilas sobre todo después del almuerzo, porque Dumbledore al verse derrotado por un niño de trece años decidió jugarse una de las cartas que tenía guardada bajo su manga logrando que los dementores hicieran de las suyas en el lugar, solo para darle una lección a Harry y viera que el sabia mejor lo que debía de hacerse por el bien mayor; sin tomar en cuenta al resto de los estudiantes que se encontraban disfrutando de su día en dicho pueblo, debido a que lo único que tenía en la cabeza el viejo era mostrarle una lección al niño que vivió y de paso aparecer como el gran héroe que salva el día de las abominables creaturas.

Sin embargo, las cosas se le fueron un poco de las manos ya que la aparición de las creaturas del ministerio solo desato un gran caos entre los estudiantes y aldeanos, quienes al verse amenazados por los dementores lo único que se les ocurrió fue correr por sus vidas; y fue gracias a la intervención oportuna de los profesores que pudieron alejar a dichas creaturas con la ayuda de sus patronus, logrando asi empujarlos fuera del alcance de los niños el mayor tiempo posible, hasta que Dumbledore se dignó a ayudar y pudieron deshacerse por completo de la amenaza. Y es que el director había esperado hasta el último momento simplemente porque en todo el caos no había visto a Harry y Hermione por ninguna parte, aunque fue capaz de divisar su grupo de amigos Slytherin escudándose detrás de la figura de Severus Snape, quien hacia todo lo posible por proteger a su grupo de serpientes lo mejor que podía sabiendo que su ahijada se encontraba sana y salva en la mansión Potter.

Después que el caos se había calmado, los profesores movieron a los estudiantes hacia el local de madame Rosmerta; donde se les proporciono una taza de chocolate a cada uno para combatir los efectos residuales del ataque de dementor que acababan de sufrir, siendo esa la imagen que encontraron Harry y Hermione a su regreso, quienes de manera discreta se acercaron al profesor de pociones que se encontraba en las puertas del local, procediendo a ponerlos al tanto de la situación; decidiendo que era mejor que ambos se fueran directamente al castillo y se recluyeran en la sala común de Slytherin con algunos libros para cuando Dumbledore se acercara a interrogarlos pudieran decirle que se habían retirado a la escuela luego de haber visto todo el pueblo. Porque Snape estaba seguro de que Albus no se iba a quedar tranquilo e iba querer hablar con ellos para saber su ubicación durante el ataque.

Mientras tanto, el director se encontraba en "Las Tres Escobas" escaneando a los estudiantes mediante legeremancia pasiva para obtener algún indicio sobre el paradero del niño que vivió, quien junto a su prometida no se encontraba actualmente en el lugar, donde el escaneo de las mentes jóvenes no le dio muchos resultados ya que ninguno de ellos habían visto a Harry o a Hermione en todo el día, incluyendo a sus amigos más cercanos; lo que molestaba de sobremanera a Dumbledore debido a que no sabía si efectivamente el niño había vivido el ataque del pueblo, por lo que derrotado se trasladó a interrogar a Severus, quien después de todo era el jefe de la casa de Slytherin.

-Severus hijo mío, ¿Saber dónde se encuentra el Señor Potter y la señorita Night?, porque después de hacer un conteo en la sala pude apreciar que son los únicos estudiantes que faltan de todos los que vinieron hoy día a Hogsmeade- pregunto el viejo con su mejor tono de abuelo queriendo sonsacar la información a su empleado.

-La verdad es que no se director, después de la reunión en su oficina no los he vuelto a ver en el día- mintió Severus descaradamente sin cambiar ni una pizca su expresión facial.

-Está bien hijo, tenía la esperanza de que supieras algo. Cuando regresemos quiero que escoltes a ambos niños a mi oficina para interrogarlos y saber donde estuvieron durante el ataque- contesto Dumbledore creyendo lo que le había dicho el maestro de pociones, después de todo el hombre tenía unos muy buenos escudos mentales que no podría penetrar sin que se diera cuenta; por lo pronto simplemente esperaría a reunirse nuevamente con ambos niños.

Después de la charla con Snape, Dumbledore regreso hacia donde se encontraba los demás profesores quienes no perdieron el tiempo en recriminarle que haya aceptado a los dementores cerca de los niños, a lo cual lo único que pudo decir fue que eran órdenes del ministro y el no pudo hacer nada para impedirlo como ya les había dicho durante la reunión antes de que iniciara el curso escolar, por lo que sin más dio la orden de regresar al castillo; emprendiendo asi su propio camino hacia la escuela con la idea de interrogar al niño que vivió lo más pronto posible.

Una vez en las instalaciones no tardo en enviar a Severus en busca de los niños para saber dónde se habían metido, ya que su curiosidad era abrumadora; cuando el profesor de pociones llego a la sala común de Slytherin los encontró a ambos en medio de sus amigos quienes le estaban narrado los acontecimientos del pueblo con lujo de detalles, sin dejar de notar algunos libros alrededor de Harry y Hermione tal como los había instruido para dar cabida a una cuartada increíble, por lo que interrumpió la charla que tenían y los dirigió a la oficina del director quien esperaba impacientemente.

-Gracias Severus por traerlos, ya te puedes retirar a tu deberes- dijo Dumbledore apenas los niños atravesaron las puertas buscando poder con ellos a solas.

-No aprende verdad, cuantas veces tengo que decir que el profesor Snape debe quedarse a cualquier reunión con usted como mi jefe de casa- respondio Harry cansado de los intentos del anciano por tenerlo a solas.

-Ahora, Harry yo sé que el su jefe de casa pero yo solo quiero es conversar con ustedes a solas- respondio el hombre con su mejor tono de abuelo.

-Si, como sea pero el profesor se queda le guste o no, sino es momento de que regresemos a nuestra sala común porque esta reunión no se va dar con nosotros tres a solas por ningún motivo, y por ultimo cuantas veces le voy a decir que no me trate con tanta familiaridad cunado yo no le he dado permiso a llamarme por mi nombre de pila- volvió a decir el niño fulminando con la mirada a Dumbledore.

-Ya está bien, Severus se queda- respondio derrotado Albus por no poder ganarle una al niño.

-Como ya aclaramos los mal entendidos, ahora si somos todos oídos- hablo Hermione mientras se sentaban frente al director y Severus se posicionaba a sus espaladas.

-Pues como sabrán en Hogsmeade hubo un ataque dementor, y los estudiantes fueron refugiados en las tres escobas, cuando hicimos el conteo nos dimos cuenta que ustedes no se encontraban en el lugar ¿me podrían decir donde estuvieron mientras los dementores estaban atacando el pueblo?- interrogo el director a ambos niños.

-La verdad es que no estuvimos presente durante el ataque, de hecho nos enteramos cuando nuestros compañeros llegaron a la sala común y empezaron a darnos los detalles de lo ocurrido- respondio Hermione tranquilamente la pregunta del director.

-Entiendo, señorita Night pero eso no responde mi pregunta de donde se encontraban- volvió a preguntar Albus molesto porque le contestaran a medias, a pesar de que el mismo tiene la costumbre de hacerlo.

-En el castillo naturalmente, después de ir al pueblo y recorrerlo por completo regresamos y nos instalamos en la sala común a leer algunos libros que compramos en el callejón Diagon antes de iniciar el año- complemento Harry la respuesta de su novia.

-Ya veo, debieron avisarle a alguien que se regresaban al castillo, porque nos preocupamos al no verlos entre los demás alumnos- dijo el hombre con su mejor tono de abuelo preocupado mientras intentaba hacerles legeremancia pasiva a ambos niños.

Hecho del cual Harry y Hermione fueron consientes desde un primer momento, ya que durante los dos últimos veranos estuvieron estudiando oclumancia, para ocultar ciertas cosas del otro a causa de su vínculo; por lo que no dijeron nada y simplemente trajeron hacia delante el recuerdo de estar en la sala común leyendo hasta que llegaron los demás miembros de su casa, cosa que dejo a Dumbledore satisfecho por los momentos ya que sabía que no le habían mentido.

-No creímos que fuera necesario, la próxima vez le avisaremos a nuestro jefe de casa cuando nos regresemos al castillo antes de tiempo- respondio Hermione tranquilamente.

-Eso está bien, ya pueden retirarse a su sala común nuevamente, Severus ve con ello- finalizo la reunión el viejo pensando que por una vez no habían descubierto que él estaba escaneando sus mentes.

Después, de eso salieron de la oficina del director con rumbo a la sala común de Slytherin mientras conversaban mentalmente "Que se ha creído el viejo este, tratando de escanear nuestras mentes sin nuestro permiso, menos mal que aprendimos oclumancia y pudimos darnos cuenta, pero me pregunto si eso no se lo hará a otros estudiantes" se expresó Harry mentalmente a su novia tratando de que no se le notara en sus facciones lo molesto que se encontraba por las acciones de Dumbledore "Cálmate amor sabemos a qué nos enfrentábamos cuando aceptamos venir a su oficina, sabíamos que existía la posibilidad de que intentara leer nuestras mentes, pero creo que salimos bien parados de ello y ni siquiera noto que los dos estamos vinculados, asi que no hay nada de lo que debamos preocuparnos por los momentos" le respondio Hermione tratando se serenar los pensamientos de su prometido "En eso tienes razón, pero no quita que el hombre se esté tomando atribuciones que no le corresponde al escanear las mentes de los estudiantes sin su consentimiento" volvió a decir el niño "Lo sé, pero esto es algo que debemos guardar el secreto, hasta que creamos conveniente sacarlo a la luz o cuando nos arroje algún beneficio para nosotros" contesto ella logrando asi apaciguar por completo a Harry quien se quedó pensativo, viendo las oportunidades de sacarle provecho al pequeño resbalón de Albus, cabe destacar, que toda la charla mental se dio en presencia de Severus, quien se encontraba intrigado por la forma en que los niños se miraban a veces intuyendo que estaban en medio de una conferencia mental importante.

-Perdón, por interrumpirlos en su interacción mental pero ¿se puede saber que es tan importante como para desconectarse de su alrededor de esa manera?- rompió el silencio Snape quien estaba curioso por saber que tanto hablaban.

-La verdad es que no es nada que por los momentos debas saber profesor, pero te prometo que serás el primero en saberlo cuando llegue el momento de sacarlo a la luz pública- respondio Harry ante la mirada de interrogación que tenía el maestro de pociones.

-Me apego a esa promesa niños, espero saber de primero que es lo que están tramando en esas cabezas suyas, ahora vayan y cuéntele a sus amigos que todo está bien y que no deben preocuparse de nada y Hermione ten este medallón perteneció a tu madre, lo encontré entre algunas cosas que tenía en mi oficina- respondio el hombre mientras le hacía entrega del collar a la niña.

-Gracias padrino, prometo que lo voy a cuidar- respondio Hermione mientras abrazaba al maestro de pociones, el cual no supo más que hacer sino devolverle el abrazo.

Luego del emotivo abrazo entraron a la sala común donde los esperaban sus amigos curiosos por saber que quería el director con ellos, una vez que pusieron al día a sus compañeros se dirigieron al gran salón para la cena, la cual paso sin ningún contratiempo para después irse a dormir y esperar a ver que les deparaba el día siguiente en Hogwarts que con su antecedentes podría ser cualquier cosa, por los momentos era hora descansar después de un día de locos.

Los días después del incidente en Hogsmeade transcurrieron en relativa calma sino se tomaba en cuenta a los acosadores habituales de Harry como eran el caso de los dos Wesley menores y el niño con la cámara que los perseguía debes en cuando por algunos rincones del castillo y del cual no se podían librar por mas que quisieran sin provocarle un daño grave que no se vería bien para la imagen de ellos, por lo cual simplemente lo dejaban estar, pero los Wesley eran una historia diferente porque cuando veían la oportunidad ambos niños sufrían accidentes que los dejaban en manos de la enfermera de la escuela, sobre todo Ginny quien era víctima de Hermione cada vez que la pequeña pelirroja se acercaba más de lo necesario a Harry; cosa que le encantaba a este último porque decía que su prometida se veía hermosa cada vez que estaba molesta.

Y asi llego el tan esperado día del primer partido de quidditch y no porque se enfrentaban Griffyndor y Slytherin sino porque era el día en el que por fin capturarían a la rata de Pettigrew y asegurarían asi la inocencia de Sirius, dejando asi a la expectativa a todos los involucrados en el plan, quienes no podían esperar para entrar en acción sobre todo Harry y Hermione que se encontraban más ansiosos que los demás porque ello debían asistir al partido sin poder participar en la captura.

En el gran comedor, todo el mundo estaba a la expectativa por el venidero juego entre los dos más grandes rivales que tenía la escuela, por un lado los Griffyndor no dejaban de pavonearse asumiendo la victoria de su equipo ante las serpientes, mientras que los Slytherin estaban tranquilos simplemente a la espera del inicio del partido, entre ellos se encontraba Draco un poco nervioso por el venidero partido y su participación como buscador.

-Vamos Draco deja de preocuparte seguro lo harás bien y no tendrás ningún problema en el juego, además tienes una de las mejores escobas que hay en el mercado actualmente- le dijo Daphne tratando de animarlo.

-Sí, pero que tal si cometo un error y por mi culpa pierde el equipo- respondio Malfoy aun nervioso.

-Tranquilo ya verás que todo saldrá bien, y si perdemos que importa ya habrá otra oportunidad solo es el primer partido- le palmeo la espalda Harry tratando de animarlo.

-Bueno en eso llevas razón, ya veremos cómo va todo, creo que es tiempo que me vaya con el equipo a los vestuarios y ustedes vayan para las tribunas, miren que quiero verlos presente en mi partido- les dijo Draco levantándose hacia donde estaban los demás jugadores- Nada de quedarse leyendo en algún lugar del castillo- agrego el niño mientras miraba fijamente a Harry y Hermione quienes no hicieron más que girarle los ojos cansados por la insistencia de Draco para que fueran a verlo jugar, después de todo no tenían otra opción.

Mientras se levantaban de sus asientos levantaron sus miradas hacia la profesora Minerva quien les dio un asentimiento en reconocimiento de que entendía lo que le estaban diciendo, una vez que todos los alumnos estuvieron en el campo de quidditch la profesora de transfiguración se dirigió junto a Severus a la sala común de Griffyndor, accedieron a ella y al acercarse al dormitorio de los tercer año pudieron notar una rata dormida sobre una de las camas y antes de que Petigrew se diera cuenta ya McGonagall lo había inmovilizado con un hechizo y Snape lo había recogido en una jaula irrompible que había transfigurado previamente la mujer.

Salieron de la sala común de los leones y se dirigieron a la oficina de la profesora donde llamaron a Daysi, a la cual le dieron el recipiente con el animal y una nota dirigida al gerente de cuenta de los niños que ya sabía que debía hacer con la rata, para luego dirigirse al campo de quidditch donde el juego ya estaba por terminar debido a que Draco y el buscador de Griffyndor ya estaban en la persecución final; cuando de repente el ambiente se empezó a sentir frio de repente y en el cielo pudieron notar unas nubes negras que vistas más de cerca pudieron notar que se trataban de dementores.

Las creaturas no se dirigían directamente al campo de juego sino a las tribunas específicamente a la verde donde se encontraba Harry y sus amigos que empezaron a entrar en pánico por la repentina llegada de los guardianes de Azkaban, pero antes de que alguien pudiera hacer algo o que los dementores lograran su objetivo Harry y Hermione hicieron un patronus corpóreo por primera vez desde que habían comenzado las lecciones alejando asi a las creaturas que se habían acercado a los Slytherin.

Todo esto paso ante la mirada atenta de Dumbledore, que no había movido ni un dedo para ayudar a los alumnos que se encontraban en eminente peligro, simplemente porque le quería dar una lección al niño que vivió reviviendo sus peores miedos al estar cerca de las creaturas, además de que confiaba en el personal para que el incidente no llegara a mayores y pudieran dispersar la amenaza a tiempo; sin embargo no contaba que unos niños de tercer año tuvieran conocimientos sobre tan complicado hechizo y pudieran salir airosos de su encuentro con las creaturas.

A todas estas mientras pasaba todo el drama en la tribuna verde de Slytherin Draco aprovecho el desconcierto para hacerse de la victoria en su primer juego de la temporada. Finalizado el partido y dispersa la amenaza los estudiantes emprendieron el regreso al castillo donde en el gran salón los esperaban tazas de chocolate caliente para alejar los efectos de los dementores para todos aquellos que estuvieron expuestos. Al igual que, Albus ya había citado a Harry y Hermione nuevamente a su oficina para interrogarlos sobre el uso del patronus, más específicamente quien les había enseñado a usarlo, sin darles oportunidad de que se reunieran con Snape y McGonagall para que los colocaran al tanto de la captura de la rata, simplemente tenían que esperar a que el director resolviera sus dudas para ellos poder seguir adelante con sus planes de la noche y si tenían que acusar a Albus de usar legeremancia sobre sus personas lo harían con tal de alejar por un tiempo la influencia del viejo y poder moverse libremente para tratar de conseguir a Sirius libre de todo cargo.

Por fin he podido subir un nuevo capítulo de mi historia he de decir que tenía un grave bloqueo mental que no permitía avanzar en la trama este capítulo en específico lo tuve con tan solo dos páginas durante todo este tiempo porque no se me ocurría como continuarlo hasta hoy que me senté nuevamente a ver que podía hacer y sin más me salió completarlo para subirlo hoy. Espero que les haya gustado y que perdonen mi retraso.