CAPITULO XXXIV
En el momento que Amelia Bones puso un pie en el ministerio, lo primero que hizo fue dirigirse a la oficina del ministro Fudge para colocarlo al día con todo lo que había aprendido en la escuela tan solo esa mañana; apenas, llego al despacho no hizo falta ni siquiera que le pidiera al hombre, que despidiera del lugar a Dolores para hablar a solas, porque este al verla inmediatamente le ordeno a la subsecretaria que los dejara para poder hablar en privado, cosa que no le cayó bien a la mujer pero que sin embargo acepto para salir con cara de pocos amigos, una vez que Umbridge estuvo fuera, la jefa del departamento de la ley mágica comenzó a relatarle todo lo aprendido al ministro, quien no podía creer lo cerca que estuvieron de perder al niño que vivió debido a la influencia de los dementores aparte, de lo sucedido con Sirius Black.
-Entonces, ¿me quieres decir que todo esto sucedió este año en Hogwarts? y ¿Dumbledore no notifico nada y el mismo sabia sobre la inocencia de Black? ya que él fue el que fundió el encanto fidelio, sin contar que le coloco hechizos al hombre antes de que sucediera el atentado a los Potter- hablo el ministro después de digerir toda la información proporcionada por Amelia.
-Asi es señor ministro, lastimosamente no podemos usar el informe del curandero de Gringotts para señalar la culpabilidad de Dumbledore en cuanto a los hechizos confundus y de fidelidad, pero tenemos el testamento Potter donde se declara que el fundió el hechizo, quien era el guardián secreto, además de que fue testigo cuando se hizo la voluntad- respondio la mujer aclarándole un poco más el panorama.
-Tienes razón, lo de los hechizos no lo podemos usar en el juicio porque apenas se presente la prueba los miembros del Wizengamont la descartaran por provenir de los duendes, pero estoy contigo que lo demás sí; eso sin contar que podemos agregar un ensayo para achacarle la responsabilidad de no notificar al ministerio sobre los ataques de los dementores, aparte de que no se colocó en contacto con los padres para hablarles sobre los atentados; sin embargo, no creo que vayamos a lograr mucho en ese campo después de todo estamos hablando de Albus Dumbledore el gran líder de la luz y muchos de los miembros de la cámara lo apoyaran asi tengan las suficientes pruebas delante de ellos- agrego el ministro pensando en los pro y contras de lo que iban a llevar a cabo, ya que él igual que Bones no creía en todo lo que decía Dumbledore.
-Lo sé, pero por lo menos ganamos algo con ponerlo en evidencia aunque sea algunas familias se darán cuenta de la clase de hombre que es, pero estoy segura que se escudara en su célebre frase del bien mayor; a veces me pregunto: ¿si quizás el director de Hogwarts ya va quedando Senil y no distingue el bien del mal?- dijo Amelia reflexionando por lo antes dicho por el ministro que desde que había tomado el puesto jamás había hablado de una manera tan clara.
Cuando Bones termino su reunión con el ministro, se dirigió inmediatamente a su oficina para comenzar con los preparativos de las pruebas que iban a usar en el juicio de la próxima semana, asi como cerciorarse de que Pettigrew aun siguiera en la celda de alta seguridad en la que lo había recluido. Mientras todo esto pasaba en el ministerio, en Hogwarts las cosas marchaban lo más normal posible Harry y Hermione después de su charla con la jefa del departamento de la ley mágica, se dirigieron a su siguiente clase para posteriormente ir al gran comedor para obtener su almuerzo donde fueron interrogados por sus amigos sobre su ausencia en la sala común durante la hora libre que tuvieron, a lo que nos les quedó más remedio que contarles que habían sido citados por la tía de Susan Bones para que les relatara los sucedido durante el partido de quidditch.
El resto de los días previos al juicio pasaron como un borrón para los miembros de Hogwarts, que estaban implicados en los acontecimientos que estaban por venir, sobretodo Dumbledore que no dejaba de maquinar como acercarse al niño que vivió ya que su plan de hacerlo a través de Lupin no estaba funcionado, debido a que el hombre lobo solamente tenía contacto con el niño en las clases de defensa, fuera de eso Harry no se acercaba al hombre ni siquiera la enterarse que fue amigo de sus padres. El director, aparte de preocuparse por sus planes; también estaba planeando como se iba a defender delante del Wizengamont porque ya había sido notificado del orden del día de la siguiente reunión, y en uno de sus puntos se iba a discutir los hechos sucedidos con los dementores en Hogwarts, por lo cual le informaban que esa sesión no la iba estar presidiendo el sino Augusta Longbotton como uno de los miembros más antiguos de la cámara.
Lo que no sabía Albus, es que la petición de no presidir la reunión también se debía al juicio de Sirius que estaba planteado como un punto extra y que la elección de madame Longbotton como su reemplazo la sugirió el propio ministro de magia, para sorpresa de Bones quien esperaba que este propusiera a su amigo Lucius Malfoy, pero cuando esta le pregunto el porqué de esa decisión la única respuesta que recibió del hombre era que le debían un juicio justo a Black, y él sabía muy bien que colocando a Malfoy no era la mejor opción por lo cual se decantó por la anciana quien era respetada por ambos bandos, es decir, la luz y las llamadas familias oscuras; otra cosa que no sabía el gran líder de la luz era que el niño que vivió y su prometida estaban citados a contar su versión de los hechos de lo ocurrido en el tren y el partido de quidditch, asi como otros estudiantes que se vieron afectados durante el ataque en el pueblo mágico.
Faltando un día para la reunión del Wizengamont, McGonagall se dirigía a la oficina del director para notificarle la falta de ciertos alumnos durante el día viernes, ya que habían sido citados por el departamento de la ley mágica, a comparecer para relatar su versión de los hechos de lo ocurrido en la escuela, asi como algunos profesores que fueron llamados a dar su opinión entre los cuales se encontraban Snape y ella misma, por lo que también debía hablar con Dumbledore para dejar la escuela en manos de Flitwick y Pomona durante su ausencia. Cabe destacar, que Minerva también ya había recibido los detalles que debía trasmitirle a Sirius para que se presentara en el momento justo, porque no querían alertar a nadie de su presencia, decidiendo que el hombre iba a ser transportado a una sala al lado de donde se realizaba la reunión, vía elfo domestico específicamente con la ayuda de Daysi, además hacerlo bajo un encanto desilusionador que no sería retirado hasta que Amelia fuera a buscarlo para llevarlo ante los miembros del Wizengamont; por lo pronto la profesora de transfiguración ya se encontraba en la oficina del director.
-Buenos días, Minerva ¿a qué debo tu visita en esta hermosa mañana?- saludo Dumbledore con el tono más dulce de abuelo que encontró.
-Vengo a notificarte que para la sesión del Wizengamont que se llevara a cabo mañana, Amelia solicito la presencia de algunos alumnos y profesores para declarar sobre lo acontecido en este inicio de periodo escolar- respondio la mujer sin mostrar ninguna emoción en su rostro, mientras que en las facciones del hombre por un momento se vio pasar la sorpresa, ya que no se esperaba que Bones se tomara muy en serio lo de hablar sobre los incidentes ocurridos, en su mente él tenía la idea de que simplemente se iba leer un informe y él iba ser el único que podía aclarar las cosas, no que habrían más versiones de los hechos.
-Ya veo, ¿quiénes son los estudiantes que están citados?- dijo cansadamente Dumbledore preparándose para lo inevitable.
-En primer lugar, Lord Potter y Lady Night- hablo McGonagall dando dos nombres que ya se esperaba el anciano- También, han sido llamados Draco Malfoy, Daphne Greengrass por Slytherin, Padma Patil y Roger Davis por Ravenclaw, por Griffyndor a Katty Bell y Alicia Spinet porque fueron las que estuvieron más tiempo perdidos en las sensaciones de los dementores de acuerdo con Pomfrey por Hufflepuff Hana Abbott y Cedric Diggory como puedes ver llamo a dos estudiantes de cada casa, Potter y Night son un caso aparte, asi que no cuentan como los representantes de Slytherin- termino de citar la mujer la lista de estudiantes.
-Entiendo, ¿Me dices que estos estudiantes fueron los que se vieron más afectados por los dementores?, ¿Quiénes son los profesores?- hablo resignado Albus por no poder evitar que todas estas personas se hicieran presente el día siguiente en el Wizengamont si lo más probable era que sus padres ya hubieran firmado las hojas de permiso; cosa que no se alejaba de la realidad debido a que cuando los niños recibieron sus notificaciones, los jefes de casa se ocuparon de buscar los permisos necesarios además de que los profesores que habían sido citados serían los encargados de transportarlos al ministerio.
-En efecto, ellos fueron los que sufrieron por más tiempo la exposición de dementor aparte de Lord Potter y su prometida, en cuanto a los profesores se llamó al profesor Snape por estar durante lo sucedido en Hogsmeade y el partido de quidditch, Remus Lupin por ser el único adulto presente en el primer ataque y su participación en el segundo, madame Pomfrey para que declare sobre las condiciones en las que recibió los estudiantes después de cada uno de los ataques y mi persona- respondio la profesora de transfiguración sin cambiar en ningún momento su expresión, que en esos momentos se tornaba seria.
-Comprendo pero debo objetar su presencia y la de Pomfrey, como comprenderás si yo estoy fuera tu eres la siguiente al mando y la enfermería no debe quedar sola por si sucede algún accidente, quizás sería mejor que le escribiera una carta a Bones para expresarle mis preocupaciones y que prescinda de ustedes como testigos- proclamo el director no queriendo que ambas mujeres declararan porque sabía que se iba hundir más, por otro lado Severus y Remus eran sus aliados y no lo dejarían mal parado ante los demás miembros de la cámara y los niños no podían hacer mucho más que expresar los sentimientos que sintieron.
-Albus, no te preocupes por eso ya todo está cubierto en nuestra ausencia Flitwick y Pomona se harán cargo de la escuela y madame Pomfrey ya se puso en contacto con una colega de San Mungo, que con mucho gusto acepto quedarse en la escuela el día de mañana por si sucede alguna eventualidad- respondio McGonagall restándole importancia a lo dicho por el viejo.
-Veo que ya tienes todo cubierto, no hay problema entonces para mañana; me imagino que los estudiantes también cuenta con su permiso respectivo- suspiro Dumbledore derrotado.
-Por supuesto ya todos cuentan con su respectivo permiso, si me disculpas debo retirarme, tengo una clase que impartir en estos momentos- y sin más McGonagall salió de la oficina del mago sin darle tiempo a despedirla.
Y asi quedo el hombre derrotado, sin saber que iba a pasar el día siguiente aunque no auguraba nada bueno para él; sin embargo tenía la esperanza que las familias más allegadas a él entendieran que todo había sido por el bien mayor, además de que debía ensayar su cara de pesar al momento que comenzaran las acusaciones en su contra; claro sin sospechar que la imagen intachable del gran líder de la luz se vería manchada al momento de darse a conocer todos los pormenores el juicio de Sirius Black.
Entre tanto, en la mansión Potter Sirius no podía creer lo que estaba pasando dentro de tan solo un día sería un hombre libre capaz de salir con sus ahijados a la calle y hacer todo lo que quiera con ellos, llevarlos a comer, a la librería porque se había dado cuenta que eran unos amantes de los libros y que mientras más complicado sea el tema más les llamaba la atención, al igual que pretendía entrenarlos para que consiguieran su forma de animago, tantas cosas que quería hacer y que pronto podría, gracias a Harry que con el plan que había trazado logro conseguirle un juicio tan rápido, solo quedaba esperar el momento en que debía hacer su aparición en público nuevamente.
Llegado el día, los profesores que habían sido citados caminaron con los alumnos que debían asistir, fuera de las salas de Hogwarts para poder tomar un traslador que los llevara directamente al ministerio, puesto que Dumbledore ya se había ido y él era el único que podía hacer trasladores que atravesaran las salas de la escuela, la profesora McGonagall opto por este tipo de viaje porque asi podían llegar todos juntos y no tenían que esperar por los otros si lo hubiesen hecho por la red flu, además de que hubieran llamado más la atención; cuando llegaron al ministerio inmediatamente se trasladaron a la sala donde se reunía el Wizengamont y se sentaron en los asientos que les correspondían, que para el caso se encontraban en el público, aunque una bruja del ministerio le hizo la salvedad tanto a Harry como Hermione que si querían podían ocupar sus asientos correspondientes como cabezas de sus casas, lo cual rechazaron debido a que no les interesaba tomar posesión de los mismos en esos momentos, por la razón de que se encontraban aun en la escuela y no querían estar pidiendo permisos cada vez que hubiese una reunión, por los momentos sus asientos podían esperar a que ellos cumplieran la mayoría de edad, o como lo tenían en mente nombrar a Sirius su regente para que se hiciera cargo de ellos.
Haciendo un recorrido por el lugar se pudieron dar cuenta, que Dumbledore ya se encontraba allí ocupando el lugar correspondiente a su familia asi como la regente Longbotton ya estaba en el lugar designado para el jefe de magos, dispuesta a dar comienzo a la reunión del día, como lo hizo en ese mismo instante, primero se discutieron unos proyectos de ley que nada tenía que ver con ellos, hasta que en el orden día apareció el punto de la discusión sobre los dementores en la escuela.
-Como segundo orden del día tenemos la petición del departamento de la ley mágica, discutir cómo proceder contra un Albus Dumbledore por permitir que los dementores se acercaran a los estudiantes que estaban a su cargo- leyó el secretario el orden del día.
-Por favor, señor Dumbledore puede proceder a ocupar la silla que está delante de todos, señora Bones puede comenzar a exponer su caso- hablo Augusta disfrutando por anticipado el ver al director de Hogwarts siendo estudiando por sus acciones o mejor dicho inacciones.
Una vez que el viejo estuvo sentado en el lugar que le correspondía Amelia comenzó su discurso:-Señores del Wizengamont, traigo este caso ante ustedes puesto que el miércoles de la semana pasada después del primer partido de quidditch de Hogwarts, recibí una carta de mi sobrina Susan donde me relataba que era la segunda vez que estaba expuesta a los dementores en la escuela, por lo que inmediatamente me dirigí hablar con el ministro de magia, quien alego no tener conocimiento de lo ocurrido por lo que me encomendó comenzar la investigación el día siguiente, por eso quiero llamar como mi primer testigo al ministro Fudge para aclarar cuáles eran las condiciones para tener la presencia de los guardianes de Azkaban en el castillo, asi como también les hago llegar cada uno una copia de la carta de mi sobrina, aunque me imagino que muchos de aquí como padres o tutores de algún niño en Hogwarts ya tienen un poco de conocimiento de la situación.- inmediatamente entrego las copias prometidas mientras Fudge se trasladaba al lugar que le correspondía.
-Señor ministro, me podría decir ¿qué sucedió en la reunión con el profesor Dumbledore? Cuando propuso colocar los dementores en los alrededores de Hogwarts- prosiguió Amelia su interrogatorio.
-En un principio, cuando llegue con la idea de colocar los dementores el director se negó, cunado insistí que era para la seguridad de los alumnos debido a la fuga de Sirius Black, acepto pero con la condición de que apenas uno de ellos se acercara a un alumno, iba a notificarme para retirarlos y estuve de acuerdo con ello ya que yo tampoco quería que ningún niño se viera afectado, por lo que los mismos estaban colocados fuera de las salas de la escuela, sin embargo en lo que va de año escolar no he recibido ningún aviso de que las cosas se habrían salido de control con los guardianes de Azkaban, por lo que me sorprendí cuando madame Bones llego con la carta de sobrina; inmediatamente le ordene que fuera el día siguiente a retirar los dementores de las inmediaciones del castillo y comenzara con la investigación- respondio el ministro el interrogatorio de la mujer.
-Muchas gracias, señor ministro puede volver a su lugar- respondio la mujer mientras se volteaba de cara a la audiencia para proseguir con su relato cuando se vio interrumpida por Dumbledore.
-Ahora madame Bones, ya que estoy en esta situación creo que se me permite defenderme e interrogar a los testigos también, después de todo se trata de mi reputación- dijo el hombre con su mejor tono de abuelo tratando de intervenir en la exposición de pruebas pero antes de que la mujer contestara Augusta tomo la palabra.
-Lo siento, señor Dumbledore pero no puede interrogar a ninguno de los testigos después de todo no estamos en juicio, sino estamos oyendo un informe de la cabeza del departamento de la ley mágica sobre una investigación ordenada por el ministro, usted se encuentra en esa posición para decidir si debe ser juzgado por negligencia o simplemente colocarle una multa por omisión de información, asi que si fuera tan amble puede permanecer en silencio hasta que llegue su turno de ser interrogado lo cual se hará el final después de que todos los testigos de madame Bones hayan intervenido- hablo la mujer mayor dándole una cucharada de su propia medicina al viejo, debido que muchas veces ella había visto en alguna reunión en esa sala ese tipo de ensayos y Albus no dejaba que los presuntos culpables tuvieran una defensa sólida, asi que para ella lo que estaba pasando era como justicia poética ver al hombre incapaz de expresar su punto de vista.
-Gracias por su intervención madame Longbotton, como iba a decir antes de que fuera interrumpida tan abruptamente; la mañana siguiente me traslade a Hogwarts a cumplir con la órdenes del ministro Fudge , en lo que mis aurores se ocupaban de retirar a los dementores me dirigí a la oficina de la profesora McGonagall; quien luego me escolto a la oficina del director para interrogarlo descubriendo asi que las criaturas habían atacado al alumnado en tres ocasiones siendo la primera el día que viajaban en el tren, cuando le pregunte porque no notifico al ministerio, simplemente contesto que no lo creyó necesario ya que los ataques no pasaron a mayores, por lo que señores miembros del Wizengamont pido su permiso de llamar a algunos testigos de los cuales me tome la molestia de citar para que cuenten su versión de los hechos- prosiguió Bones su intervención.
-Permiso concedido, puede llamar a los testigos que considere necesarios- respondio Augusta concediendo el permiso.
Inmediatamente una a una las persona citadas por Amelia relataron desde su punto de vista los acontecimientos, donde muchos miembros en la sala se quedaron petrificados al enterarse que el niño que vivió y su prometida estuvieron sometidos a los dementores en dos ocasiones, pero sintieron alivio al enterarse que ambos podían hacer un patronus corpóreo que los salvo durante el último incidente en el partido, en cual corrieron más peligro que en el tren; eso sin dejar de lado el informe de madame Pomfrey donde la enfermera explicaba que muchos de los alumnos al día siguiente de los incidentes llegaban a su enfermería para pedir algo que los ayudara a dormir ya que habían pasado la noche en vela soñando con las figuras negras, incluyendo las sensaciones vividas, lo cual ocasiono que tuviera que darles a muchos poción de sueño sin sueños para que pudieran descansar y asistir a sus clases sin ningún problema.
-Bien, profesor Dumbledore después de oír los relatos de su personal y estudiantes ¿qué tiene que decir al respecto?, ¿Por qué no le participo al ministro lo que estaba sucediendo con los dementores?- hablo Amelia tras que el ultimo testigo volviera a su lugar.
-Solamente puedo decir que todas mis acciones son por el bien mayor, sé que cometí un error al no avisarle al ministro Fudge pero los ataques pudieron ser controlados por el personal, sin contar que nuestros dos talentosos terceros años dominaban tan complicado encanto. Después de todo, que eran unos cuantos sentimientos deprimentes contra la ayuda que nos estaban prestando los dementores en caso de que Sirius Black se presentara en la escuela y decidiera terminar el trabajo que su maestro dejo inconcluso - argumento el viejo sin saber que esas palabras lo condenarían minutos más tarde durante el juicio de Sirius y Pettigrew.
Por otro lado, Harry y Hermione no podían creer lo caradura que era el director quien días antes los estaba recriminando por saber un hechizo tan avanzado y ahora los felicitaba delante todas esas personas, sin mencionar que muchos miembros del Wizengamont no podían entender como el gran líder de la luz le restara importancia a los ataques recibidos por los estudiantes y se justificara con su célebre frase, sin embargo los más acérrimos seguidores del hombre no podían cuestionar ninguna de sus acciones, si después de todo estaban destinadas a facilitar la captura del criminal peligroso que propicio la muerte de ambos Potter.
-Escuchado los argumentos de ambas partes, debo pedirle a los miembros de esta cámara que pasen a la habitación de al lado y deliberen como proceder de aquí en adelante- Intervino Augusta queriendo sabe que decidirían sus compañeros, pero si fuera por ella Dumbledore estaría rumbo a una celda de detención hasta que se fijara la fecha de un juicio por omisión de información y negligencia, debido a que ella no entendía como el hombre dejo que sucedieran todas esas cosas en la escuela, además de intervenir a último minuto en dos ocasiones.
Mientras que los miembros del Wizengamont deliberaban, las personas que quedaron en la sala hablaban en voz baja tratando de adivinar cuál sería el veredicto; el cual no tardo tanto en salir ya que después de diez minutos de argumentos un representante de los miembros de la cámara procedió a leer lo que había decidido:
-Los honorables miembros del Wizengamont hemos decidido, que el señor Albus Dumbledore debe pagar una multa de cien mil galeones por omisión de información, que serán destinados al hospital mágico de San Mungo, ya que esta cámara considera que el director vio el panorama más amplio y se concentró en la captura del prófugo de la justicia Sirius Black, además de que los ataques no pasaron a mayores gracias a la oportuna intervención del personal, cabe destacar que esta decisión no fue unánime sino que gano la votación tan solo por dos votos de diferencia- expreso Amos Diggory quien fue el seleccionado para leer el veredicto y uno de lo que había propuesto que Dumbledore debía ser llevado a juicio por negligencia.
Y con esa decisión quedo zanjado el tema del ataque de los dementores, no de la manera que muchos esperaban pero por lo menos consiguieron que el viejo saliera sancionado, de todos modos el argumento principal de dicho veredicto se iba perder en cuanto comenzara el juicio de Sirius y se presentaran la pruebas de que Albus sabía que el hombre era inocente y no hizo nada y más bien esperaba que fuera besado por un dementor; las cosas no pintaban bien para el gran mago de luz en el futuro cercano que para su desgracia estaba a tan solo minutos de parecer.
Aquí el capítulo 34 he de decir que esta semana la inspiración ha fluido de manera rápida permitiéndome terminar el siguiente, asi que lo tendrán la semana que viene. Espero que lo hayan disfrutado nos vemos en el siguiente.
