CAPITULO XLI

Una vez que regresaron a la mansión Potter ambos adolescentes decidieron recostarse ya que aún se sentían algo drenados por lo que habían sufrido durante el ritual, por lo que se despidieron de Sirius y le encomendaron que invitara a la profesora McGonagall y al profesor Snape para la cena, que ellos estarían presentes y lo ayudarían a contarle a ambos profesores todo lo que había sucedido en eso dos días. El ex convicto tomando la palabra de sus ahijados convoco a Daysi y le dio dos notas para que fueran entregadas personalmente a sus invitados, además de decirle a la elfo domestico que estuviera pendiente de los dos adolescentes por si necesitaban algo, a lo que Daysi estuvo inmediatamente de acuerdo ya que se dio cuenta que sus amos no se encontraban del todo bien.

Entre tanto Harry y Hermione ya se encontraban en su habitación preparándose para meterse en la cama por el resto de la tarde, no sin antes tener una conversación mental estando frente a frente ya acostados "Amor, siento que hayas tenido que pasar por todo ese dolor, te juro que intente con mis escudos de oclumancia tratar de retrasar los efectos todo lo que podía" hablo Harry sintiéndose culpable porque ella haya sufrido las repercusiones del ritual "Ya no te preocupes por eso si, sufrí junto a ti, y si, sé que tu tenías tus escudos al máximo por eso yo misma los empuje para que cedieran y poder compartir contigo el sufrimiento, no podía permitir que pasaras por eso solo" contesto ella con lágrimas en los ojos queriendo que el entendiera que ella iba a estar con él en las buenas y malas sin importar nada, a lo que Harry la atrajo hacia sí y la dejo que su cabeza descansara sobre su pecho mientras él se daba cuenta de que tan grande es el amor de ella hacia él, "perdóname amor por alejarte, pero tú sabes que yo no puedo ver que sufras, y menos que yo sea el causante, pero te prometo que ya no te alejare y compartiré todo contigo" "¿me lo prometes?" pregunto Hermione a lo que el niño que vivió contesto: "Te lo prometo, hoy, mañana y siempre" y con esa última declaración se dieron un tierno beso para después quedarse dormidos.

De allí se levantaron una hora antes de que llegaran sus invitados, se asearon por separado se colocaron ropa limpia y bajaron para reunirse con Sirius en la sala de estar de la mansión a la espera de que llegaran sus huéspedes, quienes no se hicieron esperar y estuvieron en el lugar a la hora señalada, procedieron a dirigirse al comedor para degustar los alimentos y dejar la conversación seria para después de la cena, ya que no querían arruinar el apetito de los dos profesores con lo que le iban a contar, por lo que una vez que terminaron con sus alimentos al igual que la vez anterior se dirigieron al despacho de la mansión donde le contarían todo lo que había acontecido en esos dos días, además de pedir su colaboración con la búsqueda del Horrocrux en Hogwarts.

-Bien, ustedes dirán: ¿Por qué estamos hoy aquí?- pregunto Snape no soportando más el silencio y queriendo saber que traían entre mano los otros tres.

-Pues verán, recibimos noticias de los duendes ayer y lo que descubrimos no fue del todo de nuestro agrado- comenzó Sirius el relato dejando más intrigado a ambos profesores.

-Cuando acudimos a ver que habían encontrado los duendes, estos nos contaron que el aparato rastreador se encontraba listo, por lo que no tardamos en ponerlo en funcionamiento, descubriendo asi el paradero de los dos Horrocrux restante, eso en sí no fue y problema, en dado caso estábamos contentos que el aparato funcionara, pero todo se complicó cuando el mismo rastreador apunto al banco específicamente a la habitación donde estábamos y cuando el duende redujo más el rango nos percatamos que parte del alma de Voldemort se encontraba dentro de uno de los presentes- prosiguió Hermione contando los detalles de la reunión omitiendo la parte de que se enteraban que Harry era un Horrocrux queriendo que el mismo fuera el responsable de dar la noticia.

-Me imagino que se trataba del señor Potter, después de todo él era el único presente que alguna vez tuvo contacto con el señor oscuro o ¿me equivoco?- hablo Snape sospechando el rumbo que iba tomando esa conversación.

-No, no te equivocas, al parecer la noche que Voldemort ataco a mis padres y trato de acabar con mi vida era para hacer un Horrocrux, la conjetura que tienen los duende es que cuando trato de matarme con la maldición asesina, algo salió mal y parte de su alma se incrustó en mi cicatriz, destruyendo asi su cuerpo físico, pero eso solo es una teoría, después de todo Voldemort es el único que puede decirnos lo que realmente sucedió esa noche y no creo que esté dispuesto a darnos toda la historia- contesto Harry dejando impactada a la profesora McGonagall, quien no perdió tiempo en hablar.

-¿Todo este tiempo has tenido un pedazo del alma del que no debe ser nombrado en tu cabeza?, ¿Qué hay que hacer para quitarte esa cosa? Y ¿sabes si Dumbledore estaba enterado?- pregunto la mujer un poco desesperada por poder saber si se podía retirar esa cosa de la cabeza del adolescentes.

-Sí, él ha tenido una parte del alma de Voldemort desde aquella fatídica noche; afortunadamente, si había una forma de poder extraer ese pedazo de alma de la cabeza de mi ahijado, los duendes tenían un ritual que fue llevado a cabo el día de hoy, los detalles solo los saben Harry Y Hermione ya que ellos fueron los únicos permitidos para entrar al cuarto ritual, en cuanto a si el director lo sabe, es una cosa que ignoramos pero no nos extrañaría que lo supiera y no hubiera hecho nada para tratar de quitarlo- contesto Sirius tratando de calmar los temores de Minerva.

-Entonces, ¿ya no tienes parte del alma de Voldemort dentro de ti?- pregunto ahora Severus.

-No, gracias a los duendes, como dijo Sirius hoy fui sometido a un ritual para su extracción pero he de decir que no fue nada placentero, pero ya íbamos advertidos que iba doler bastante y que Hermione se iba a ver afectada a causa de nuestro vinculo, pero que lo supiéramos no aminoro las olas de dolor que sentimos, aunque intente que ella no sufriera igual pudo vivir en carne propia lo mismo que yo, ¿en qué consiste el ritual? no sabemos, ya que simplemente nos colocamos una ropa especial para que la magia fluyera mejor, nos pintaron algunas runas en nuestro cuerpo que no reconocimos y luego los duendes comenzaron a cantar en su idioma dando inicio a todo- respondio Harry dando los detalles de todo lo que recordaba.

-Él tiene razón ellos no nos dieron muchas explicaciones, supimos lo de la ropa ya que yo lo pregunte, pero como dijo Harry ya estábamos advertido en cuanto el dolor, y si en un principio lo retuvo pero yo empuje las barreras ya que si lo compartíamos iba a ser menor el sufrimiento para él y la verdad es que las olas de dolor eran demasiado grande ya que no supimos lo que estaba pasando a nuestro alrededor- continuo Hermione relatando su experiencia.

-Entendemos, pero al principio hablaron de que habían encontrado otros Horrocrux, ¿Qué paso con ese?- interrogo nuevamente Minerva.

-A eso íbamos, después de que Harry y Hermione se recuperaron del ritual nos condujeron a la sala donde nos reuníamos con el líder de la nación, allí nos reunimos con el investigador y Ragnok, el cual hecho una vez mando a encender el rastreador y pudimos constatar que a Voldemort solo le restan dos Horrocrux, uno se encuentra en Londres y los duendes se harán cargo de él lo más pronto posible, pero con el otro es que tenemos problemas, pues el mismo se encuentra dentro de Hogwarts- declaro el animago perro soltando el resto de la información.

-Y me imagino, que si estamos aquí es porque necesitan nuestra ayuda- dijo Snape dándose cuenta porque requerían su presencia.

-Exactamente, hablando con los duendes Sirius propuso ingresar la comisión de rompedores de maldición al castillo por medio de un pasadizo secreto que descubrió cuando estudiaba, usando como distracción una de las tareas del torneo de los tres magos, aprovechando que todo el mundo estará pendiente de eso, pero eso no quita el problema de las salas, que es donde entra la profesora McGonagall, queremos que usted nos ayude permitiendo que los duendes entren a Hogwarts llegado el momento- hablo Hermione contando el acuerdo al cual habían llegado con los duendes.

-Cuenten conmigo, solamente deben avisarme en que momento debo hacerlo, ya que no puedo permitir que ese tipo de cosas este cerca de los alumnos, aunque me extraña que Dumbledore no haya dicho nada, ya que como director las salas le avisan cuando hay un objeto oscuro dentro del recinto- respondio la mujer dispuesta a ayudarlos.

-Quien sabe, a lo mejor si lo sabe pero no le dio importancia; o lo sabe y prefiere saber que el objeto se encuentra dentro de la escuela fuera del alcance de manos peligrosas, ahora yo tengo una pregunta ¿ya saben en qué parte del castillo específicamente esta?- pregunto ahora Snape dándose cuenta de ese detalle.

-He ahí, la razón por la que los duendes deben ingresar al castillo ya que el rastreador da la ubicación exacta cuando están dentro del lugar donde presuntamente se encuentra el Horrocrux por lo que el investigador debe hacerle un barrido al castillo con el aparato- respondio Harry la duda del maestro de pociones.

Después de eso, los profesores se marcharon a sus casas para descansar luego de haberse enterado de todo lo que había pasado el niño que vivió para librarse del pedazo de alma del señor oscuro, mientras que los habitantes de la mansión hicieron su camino a sus respectivas habitaciones deseándose buenas noches, con la certeza que estaban cada vez más cerca de volver mortal a Voldemort, quien en esos momentos aún se encontraba en forma de bebe siendo alimentado y cambiado por Peter Petigrew, aunque ellos no lo supieran.

Al día siguiente, los duendes especializados en romper maldiciones fueron enviados junto al investigador hacia lugar donde presuntamente estaba uno de los horrocrux, encontrándose que el mismo se hallaba escondido dentro de una casa abandonada que era cuidada por un hombre mayor que se veía a leguas que se trataba de un muggle normal, por lo que dejaron fuera de servicio al viejo y procedieron a revisar las barreras que rodeaban el lugar, encontrando fuertes protecciones que no fueron nada que la magia duende no pudiera manejar, pero cuando estuvieron dentro de la casa consiguieron varias sorpresas desagradables, entre las cuales estaba una barrera que al ser traspasada liberaba una serie de serpientes venenosas, que afortunadamente lograron desmantelar sin ningún daño, el problema vino cuando hallaron el Horrocrux en sí, ya que estaba bajo protección de magia pársel, lengua que ninguno de ellos manejaba y que su conocimiento de magia no podía traspasar; por lo que tuvieron que comunicarse con Gringotts para que enviaran un hablante de esa lengua inmediatamente; que trabajaba para ellos en las oficinas de Londres para asi terminar con ese trabajo.

Una vez que el mago estuvo en lugar procedió a dar la orden para que se abriera el compartimiento secreto dando lugar una caja con un anillo, el cual estaba despidiendo una fuerte compulsión que casi hizo que el único humano presente, lo tomara si no hubiese sido detenido por los duendes, quienes no se veían afectados por la misma gracias a su raza diferente por lo que simplemente levitaron la caja a otra especial, sin darse cuenta que con eso activaron una trampa que produjo que aparecieran los inferis, que intentaron llegar hacia el escuadrón, los cuales al ver el peligro activaron sus trasladores de vuelta a Gringotts, donde le relataron todo lo sucedido al líder de la nación.

Inmediatamente después procedieron a realizar el ritual de purificación consiguiendo deshacerse asi de otro pedazo de alma de Voldemort, luego le escribieron una misiva a Lord Black donde le relataron el éxito de su misión, además de expresarle que pronto serían enviados para su posesión, la copa, el relicario y el anillo sin sospechar que este último era portador de la piedra de la resurrección ya que los duendes no creían en la existencia de las reliquias de la muerte.

Pasados unos días, y ya cerca del fin de las vacaciones por fin llegó el momento tan esperado por Sirius para dirigirse de campamento a la copa mundial de quidditch en compañía de Draco Malfoy, quien estaba igual o más excitado que el cabeza de la casa Black, por lo que no perdieron tiempo y activaron el traslador que los llevaría a su destino, ya en el lugar fueron recibidos por uno de los encargados de los campamentos quien los dirigió a la tienda de campaña que habían alquilado previamente, la cual poseía una sala, una cocina y tres habitaciones; en la cual se materializo Daysi con sus cosas apenas entraron, y es que la elfo domestico se iba hacer cargo de ellos mientras durara su estadía en el lugar.

Después de dejar sus cosas instaladas, procedieron a recorrer el resto del zona aprovechando el día para que les diera tiempo de recorrer la mayor cantidad de atracciones posibles, sin embargo, en algún momento del paseo se tuvieron que separar, Harry y Hermione por un lado porque querían experimentar las gastronomía y artesanías de los dos países que estaban en competencia, y Sirius con Draco por el otro ya que estaban interesados en ir a ver unas carreras de escoba que se estarían llevando a cabo, cosa que no le llamaba mucho la atención a los otros dos adolescente; por lo que por la paz de los cuatro decidieron cada quien seguir un camino diferente.

Se volvieron a encontrar nuevamente en la carpa después del almuerzo, ya que los cuatro habían aprovechado de comer algo mientras estuvieron vagando por los alrededores y no vieron necesidad de regresar para obtener su comida en el alojamiento. Una vez que todos estaban en el lugar procedieron a ir cada uno a su habitación para tomar un baño y prepararse para seguir su recorrido ya que todavía no lo habían visto todo y se preveían nuevas actividades para horas de la tarde, una vez que se reunieron nuevamente en la sala de la carpa comenzaron a discutir a donde se irían ahora ganando Sirius y Draco ya que convencieron a los otros dos de asistir a la rueda prensa que estarían dando los equipos previo al gran partido del día siguiente.

Cundo llegaron a la carpa donde se llevaría a cabo la conferencia, Harry no pudo dejar de arrepentirse por haber tomado la decisión de acompañarlos, ya que la mayoría de los periodistas se dieron cuenta de su presencia y comenzaron a hablar en voz baja sobre la presencia del niño que vivió en el lugar, y esperaban que después de las preguntas a los jugadores pudieran capturarlo para hacerle alguna entrevista, sin embargo, sus ganas de huir se vieron aplacadas por un comentario mental de su prometida donde le decía que se quedara tranquilo que ellos estaban allí para que Sirius y Draco se divirtieran y que no podían arruinarles su momento.

Y es que no era para menos el único heredero Malfoy estaba en éxtasis desde el momento que Viktor Krum entro a la carpa de la prensa, ya que era su más grande admirador, por lo buen buscador que era este para el equipo de Bulgaria, por otro lado el animago perro simplemente estaba disfrutando de estar rodeado de los tres niños haciendo algo que años antes no hubiese podido realizar ya que estaba encerrado en una tétrica celda en Azkaban; mientras que Harry y Hermione no estaban prestando ninguna atención a lo que sucedía con los jugadores y estaban enfrascados en una de sus conversaciones mentales donde se profesaban el amor que sentían el uno por el otro, aunque debieron prestar más cuidado ya que dos periodistas no paraban de observarlos esperando el momento en que los pudieran abordar y cierto jugador de quidditch le había echado un ojo a cierta castaña que en esos momentos estaba concentrada en un par de ojos verdes que no le transmitían más que un amor infinito.

Sin embargo, los esfuerzos de los periodistas por acercarse al salvador del mundo mágico fueron infructuosos, debido que al percatarse de las intenciones de los mismos Harry le comunico a Sirius y Draco que él y Hermione querían hacer otro recorrido la zona y salieron de la carpa, antes de que terminara la conferencia, cortando asi todo contacto con las personas que estaban a la espera de acercarse; una vez que se habían reunido nuevamente en la tienda de campaña disfrutaron de una rica cena preparada por Daysi y cada quien se fue a dormir a la espera del partido del día siguiente.

El cual comenzó, puntualmente a la nueve de la mañana como se tenía previsto, para la ocasión Sirius había alquilado un palco que le daba una vista inmejorable del terreno de juego; cabe destacar que mientras se dirigían al lugar que les correspondía pudieron ver muchas caras familiares de Hogwarts entre las cueles sobresalían la familia Wesley quienes se encontraban dos palcos más debajo de ellos, lo cual agradecía Harry ya que cuando pasaron al lado de ellos no pasó desapercibida la mirada enferma que le estaba enviando la menor de lo Wesley, al igual que la mirada de envidia de Ronald; olvidándose del pequeño estremecimiento de las miradas, procedieron a sentarse en sus lugares y no tardaron en observar la entrada de los equipos primero la de Irlanda quienes aparecieron entre duendes irlandeses tirando oro falso a los asistentes, y por último los búlgaros precedidos por un conjunto de veelas que tenían su encanto en uso, cosa que no afecto a Harry porque el solo tenía ojos para Hermione, tampoco a su padrino quien tenía buenos escudos de oclumancia pero si al joven Malfoy quien estuvo próximo a lanzarse por la baranda del palco si no es por la acción rápida de Sirius que lo detuvo.

-Pero, ¿Qué le sucedió a Draco?, ¿Por qué actuó asi de repente?- pregunto Hermione inocentemente al no entender lo que había pasado.

-Aquí nuestro estimado Draco Malfoy, sintió los embates del encanto veela, este seduce a los hombres y hacen que ellos quieran hacer todo lo posible por estar cerca de ellas sin medir las consecuencias- le respondio Sirius dándole una explicación de lo que había sucedido.

-Entiendo pero, ¿Por qué tú y Harry no se comportaron de la misma manera?- volvió a preguntar la adolescente intrigada.

-En mi caso no actué como un estúpido gracias a mis escudos de oclumancia que se han fortalecido bastante después de lo que pase encerrado en prisión, y Harry asumo que es por ti, ya que según dicen los libros que los hombres que están enamorados profundamente pueden resistir recibir la seducción veela al máximo y este no se sentiría atraído- volvió a explicar el hombre dejando entrever que era gracias a su vínculo ya que no lo podían expresar claramente porque habían oídos curiosos a su alrededor, dejando satisfecha a la castaña.

Una vez que el ex prisionero aclaro las dudas de Hermione, prestaron atención al campo de quidditch donde estaba por iniciar el partido el cual gano Irlanda pero Bulgaria obtuvo la snitch gracias a los esfuerzos de su buscador Viktor Krum, el cual estuvo en su mejor juego, durante esas tres horas que duró el encuentro Harry y Hermione colocaron todo su esfuerzo para disfrutar del mismo en pro del bienestar de sus dos acompañantes que si eran fanáticos del deporte. Las celebraciones post partido no se hicieron esperar en todo el lugar, cuando se dirigían a su carpa no pudieron dejar de ver las distintas fiestas que se estaban llevando a cabo, donde Sirius hizo una que otra parada para celebrar junto a ellos y contagiarse de su alegría.

Entrada la noche, aun habían celebraciones en algunas partes del campamento sin embargo ellos decidieron irse a su tienda y descansar la última noche que iban a pasar en el sitio, para el día siguiente regresar a su hogar como lo tenían planeado; sin embargo, sus planes se vinieron abajo en el momento que se escuchó un alboroto fuera de su tienda, a lo que Sirius fue rápido a revisar que sucedía encontrándose que todo el lugar se encontraba bajo ataque de mortifagos, los llamados seguidores de Voldemort, al ver esto el hombre se apersono nuevamente a la tienda donde coloco al tanto a los tres niños e inmediatamente Harry decidió que lo mejor era llamar a Daysi y retirarse a la seguridad de la mansión Potter, tan dicho como tan hecho la elfo doméstico apareció y se los llevo para que estuvieran sanos y salvo.

Mientras que el área donde estaba el campamento los seguidores del señor oscuro hacían de las suyas atacando a los magos que se encontraban en las inmediaciones, que también se defendían de sus ataques siendo apoyados por los aurores del ministerio quienes no perdieron tiempo y comenzaron a proteger a los asistentes, hasta que después de veinte minutos de caos se vio en el cielo la marca oscura que caracterizaba a Voldemort y los seguidores que no habían sido capturados huyeron del inmediatamente del lugar.

Este fue el capítulo 41 espero que les haya gustado siento si fue más narración que diálogo pero asi me salió, espero que los haya disfrutado y me despido sin más hasta el siguiente capítulo la semana que viene.